CAPITULO 9

-de esta clase de entrenamiento chica policía- le dijo Alucard a una muy corta distancia-… de agilidad, de mantener la cabeza fría en todo momento… cuando mencionaste el nombre de mi ama cambió el color de tus ojos, eso delata tu estado de animo…

-como sea, ahora suéltame- respondió cortante

En ese momento se empezó a oír un corazón con un ritmo acelerado

-¡valla chica policía!, ya sabes como hacer funcionar tus órganos otra vez… a mi me tomó menos tiempo el percatarme que podía volver a hacerlos funcionar…

-bien por ti amo, ahora ¡suéltame!- gritó fúrica

Alucard sonrió de forma sarcástica y desapareció… Seras recuperó su autocontrol y dejando de enviar sangre a sus órganos, su corazón dejo de latir. A pesar de que tenía hambre y la sangre fría en la cubeta no se veía nada mal, no la tomó; se limitó a tirarla por el escusado y salir al jardín delantero a tomar aire fresco.

Eran cerca de las 9 de la noche, así que salió de la mansión para visitar su antiguo "territorio", quería desquitar esas ganas de matar o descuartizar algo… y para mala suerte de un asesino, cometió su delito a unas pocas calles de donde se encontraba Seras, así que sin perder tiempo se lanzó como depredador a su presa

El asesino no supo de donde vino el golpe, solo sintió un golpe descomunal de su costado izquierdo y el brazo rompiéndosele, por unos segundos Seras perdió todo control de ella y casi lo mordió… confundida y extrañada por su comportamiento se limitó a romperle el cuello y retirarse del lugar con tranquilidad…

Sin darse cuenta, había llegado a la estación de policías nuevamente habitada, y sin importarle mucho entró en ella viendo muchos cambios, entre ellos su foto, que estaba entre las perdonas desaparecidas… sin que nadie lo notara, se metió en el baño quitándose su camisa mientras recordaba algo

- FLASH BACK-

Walter estaba guiando a Seras a su habitación, cuando le dijo

-se me olvidaba informarle señorita… si alguna vez quiere salir a pasear, por favor, absténgase de salir con el uniforme… tenemos que pasar desapercibidos… se supone que ni los vampiros ni los zombies existen, por lo tanto nosotros tampoco existimos- finalizó serio

- FIN FLASH BACK-

Por suerte para ella, ese día se puso una blusa negra y así salió de la estación sin que nadie la notara… se limitó a deambular por la ciudad sin rumbo aparente, matando a uno que otro criminal y zombie en el camino… cuando como deja vú, llegó a la misma casa abandonada donde Sheffield casi la mata, en ese momento sus ojos se tornaron rojizos y siguió su camino sin darle más importancia hasta llegar a su casa…

Cuando entró, lo que encontró fue polvo, polvo y una que otra araña… cuando iba a subir las escaleras para llegar a su cuarto se sintió débil y mareada, y con algo de esfuerzo logró subirlas… al llegar a su cuarto, no perdió el tiempo y se tiro boca arriba a su cama, extrañaba su vida, sus amigos, su casa… su familia, no se había percatado, pero su amo tenía razón, estaba sola en ese mundo...

-¡maldición, ¿ahora que me pasa?, ¡primero me pongo toda mareada y después me pongo nostálgica!- preguntó a si misma enojada

-estas débil, eso es lo que te pasa, el hacer funcionar tus órganos te consume sangre y energía, y encima de eso te saliste a divertir sin haberte alimentado…- respondió Alucard seriamente

-¿qué haces aquí amo?- preguntó Seras con voz de cansancio

- eso no te concierne chica policía… me sorprende que no te hayas desmayado desde que desmembraste a aquel zombie… te traje una bolsa de sangre, tómatela- dijo Alucard

-no… lo que quiero es estar SOLA- respondió enojada

-¿más de lo que ya estas?

-…

-tómatela-ordenó Alucard

Seras se limitó a ignorarlo

-… está bien, al parecer voy a tener que alimentarte como antes- sentenció Alucard

Y vaciando el contenido de la bolsa en su boca desapareció… Seras reaccionó a su advertencia tarde, ya que Alucard estaba sobre ella.

Los labios de su amo presionaban los de ella haciendo que estos se abrieran y dejaran pasar el líquido rojizo, mientras que Seras peleaba con sus brazos para liberarse del cuerpo de el.

Alucard se cansó de sus intentos de golpes y agarró las manos de ella desde las muñecas para seguidamente ponerlas a la altura de su cabeza.

Cuando terminó de alimentarla una gota escurrió desde la comisura de los labios de ella, haciendo que dejara una camino de sangre hasta su lóbulo, así que sin perder tiempo, lamió el camino desde el lóbulo hasta sus labios ligeramente carnosos, ese beso primero fue suave y después fue salvaje y demandante…

Los corazones de ambos empezaron a latir otra vez de la excitación, el color de sus pieles regresó y los ojos de ambos se tornaron de un espeso rojo

Alucard introdujo una mano debajo de la blusa de ella, llegando hasta su ya erecto pezón, lo pellizco haciendo que ahogara un grito de placer en la boca de él, este aprovechando, introdujo su lengua para jugar con la de Seras.

En un abrir y cerrar de ojos, ambos se encontraban desnudos, las manos de Alucard estaban ocupadas, una masajeando un pecho y la otra alzando su cadera mientras que el lamia y besaba con lujuria su otro pecho… Seras se limitaba a masajear la oscura cabellera de Alucard mientras soltaba bajos gemidos de placer… cuando de la nada, recobró la cordura y se pregunto que demonios estaba haciendo

-¡e-espera, ah!- gimió- no, detente, no quiero hacer esto!, no ahh!, n-no aún!

Alucard la ignoró y besó sus labios para callarla

-sabes Victoria, no me gusta que me tienten con algo y después no me lo den

-de que hablas?

-desde que te vi aquella noche dije que serias mía, a las buenas o a las malas, y al parecer será a las malas, pero no te preocupes, como es tu primera vez, prometo ser cuidadoso…- finalizó con lujuria y malicia

En ese momento, Seras perdió el completo control de su cuerpo, se había convertido en el títere de su amo, no podía moverse ni hablar por voluntad propia, lo único que podía hacer en ese momento era gritar dentro de su mente…

En movimientos parsimoniosos levantó ambas piernas de Seras hasta ponerlas a la altura de las caderas de él, el cuerpo de ella, automáticamente lo rodearon, mientras que él la agarraba de las caderas para después de una sola estocada penetrarla, ella soltó un grito de dolor con lágrimas…

Alucard esperó a que se le pasara el dolor, hasta que sintió un ligero movimiento de caderas… el vaivén empezó lento y suave, después se hizo más rápido y fuerte llegando hasta el fondo de su matriz, ella sólo podía gemir y arañar las sabanas del placer que sentía… en un movimiento rápido Seras estaba en cuatro patas siendo penetrada violentamente, haciendo que tanto la cama como sus pechos siguieran el ritmo de las embestidas de su amo.

Dentro de la casa se oían los gemidos de placer de los dos… la cama estaba deshecha y con sangre, ya que en el arranque de "pasión", ambos se habían mordido, dejándose profundas marcas que no tardaban en curarse…

Pasó el tiempo, y ninguno daba muestra clara de estar al borde del colapso, hasta que después de ocho largas horas de sexo, y con sus cuerpos perlados de sangre, saliva y sudor él exclamo

-¡Victoria… ya no aguanto!

Ella se limitó a arquear la espalda mientras que ambos soltaban sus esencias, se sentía caliente, muy caliente ese líquido que salía de él palpitante miembro de su amo.

Alucard se levantó de la cama, se vistió y después envolvió a Seras en una sábana para desaparecer y casi enseguida reaparecer en el cuarto de ella de la mansión, siendo ya las 5 de la mañana. Se despidió de ella con un fugaz beso en los labios a lo que Seras atinó a contestar semiconiente

-maldito- y después calló en un profundo sueño

Lo sé, lo sé, pero la escuela ha estado demaciado abrumadora, y luego mi hamster se puso en huelga y no quiso trabajar. Espero en un futuro no muy lejano escriba otra escena con más detalles jejejeje. Se cuidan mucho...