Mi querida amiga/Parte 1
Ya pasaron dos semanas desde que Zoro empezó a visitar todos los días a Robin, por supuesto la que se llevó la sorpresa fue Robin. ¿Enserio Zoro le había empezado a visitar todos los días solo porque no querían que le hicieran daño? Por supuesto, era obvio ¿quién no lo haría? Zoro solo se la pasaba todo el tiempo echándole ojo a Spandam y mirándolo con una cara de demonio que lo tuvo todos esos días cagado del miedo, este no se atrevió en ningún momento a tocarle un pelo a Robin, mientras que Robin le decía una y otra vez que no se metiera en problemas con él, pero el no buscaba eso, bueno no del todo, solo no quería que le pasara algo y que ella lo permitiera tan solo por su trabajo.
A pesar de todo el lunes Zoro no fue a visitar a Robin después de la escuela, se dijo que se iría a cambiar y que luego iría con Robin, pero se acostó en la cama por un momento y termino dormido, para preocupación de Zoro el resto de la semana Robin no asistió a clase, la llamo al teléfono de la casa y al celular, pero no contesto, luego el viernes antes de irse la llamo, ella contesto diciendo que tenía gripe y que no se preocupara. ¿Qué le había pasado? Luego de la escuela Zoro fue a su casa y se cambió se puso una chaqueta amarilla de cuero y sus típicos pantalones verdes con botas.
Zoro se encontraba buscando una botella de sake en el supermercado hasta que se encontró con alguien conocido.
-¿Aokiji-san?- dijo el peliverde.
-¿Oh? Zoro-kun ¿Qué hay?- dijo el alto hombre, vestía una camisa blanca fina y de cuello triangular y de manga larga, lleva unas gafas de sol y en su pelo tenía una especie de bandana, también lleva sobre sus hombros una chaqueta color verde larga hasta las rodillas.
-¿Está buscando sake?- pregunto Zoro.
-Sí, y por favor llámame Kuzan, Aokiji solo lo uso cuando estoy ya sabes, en eso, eso que te digo- dijo Kuzan.
-¿Eso qué?
-Ah, lo olvide- dijo haciendo que Zoro arqueara una ceja y abriera la boca levemente en cara de confusión. -¿Eh? Ah, por cierto ¿sabe algo sobre Robin?- ´pregunto el peliverde algo preocupado.
-¿Robin, algo le sucede?
-Bueno es que no ha venido a clases desde el lunes.
-¿Desde el lunes?- pregunto algo sorprendido.
-Si... y conociendo que tanto le gusta la escuela a Robin... se me hace raro...
-Bueno, ahora que lo dices, todas las veces que eh tratado de verla no me ha dejado y antes esperaba a que llegara hasta algo tarde para servir la comida, pero ahora solo me la deja en la mesa cubierta con plástico lista y ya.
-¿Enserio? Qué raro ¿No cree?- dijo el peliverde mientras pensaba en que le hubiera podido pasar a la chica.
-La verdad no sé, creo que tu deberías ir a hablar con ella para ver que le sucede, sabes si le paso algo en la escuela o el trabajo.
Esa palabra "trabajo" resonó una y otra vez en los oídos del peliverde, ¿Cómo no se dio cuenta? ¡Era obvio! ¿Tan imbécil era? Un mísero día que faltaba y dejaba de vigilar a ese tal Sponda y durante el resto de la semana Robin no asistió ¿cómo no lo pensó antes?
-Aokiji-san, me tengo que ir a ver a Robin, lo dejo- aviso el peliverde corriendo hacia la caja.
-¿De acuerdo? Por cierto, es Kuzan hombre...
Zoro pago todo y fue corriendo como nunca antes a su casa, abrió la puerta y dejo todo en la entrada luego grito diciéndole a su sensei que volvería después y corrió mucho más rápido a la casa de Robin, cuando llego toco la puerta muy fuerte dos veces.
-¡Robin abre!- grito el peliverde. -¡Robin!
-¿S-si?- dijo una voz dentro de la casa.
-¡Robin abre la puerta!
-Z-Zoro, eh, lo siento, no puedo, tengo emm… varicela y tengo miedo de poder pegártela- grito Robin desde el otro lado, se notaba mucho el nerviosismo en su voz.
-¡Oh por favor, me dijiste en la mañana por el teléfono que tenías gripe!- grito molesto por la actitud de su amiga.
-Eh.. Oh... ¡Tengo las dos!- dijo con nerviosismo.
-¡Solo muévete y ábrela antes de que la tumbe a golpes!- dijo dando un fuerte golpe a la puerta, aunque no lo suficiente para dañarla.
-!Pero si la tumbas Kuzan se enojaria!- le aviso la pelinegra.
-!Abre la jodida puerta!- ese tono... Robin tenia totalmente claro que Zoro estaba enojado... muy enojado.
Zoro suspiro molesto y se hizo un silencio de unos 10 segundos. -Ya voy- aviso la morena con nerviosismo y voz muy debil.
¿Qué demonios le había pasado a Robin?
Luego de unos dos minutos perdido en sus pensamientos noto como lentamente empezó a abrirse la puerta dejando ver a Robin con un vestido hasta casi a las rodillas de color morado.
-R-Robin ¿qué te ha pasado que no has venido? Y no me vengas a decir que tienes gripe o varicela, ya que después de todo ese griterío debiste toser o algo y no tienes ni una solo roncha o mancha en la piel.
-N-No es nada, solo que, m-me desperté tarde todos los días- dijo desviando la mirada del peliverde, se hizo un silencio y decidió volver a mirar hacia donde estaba. -¿Zoro?
-Eso que tienes allí es maquillaje...- dijo señalando al ojo de la pelinegra.
-¿Q-que de que hablas? yo no uso maquillaje Zoro...- dijo tratando de esbozar una sonrisa... fallo, Zoro la miraba muy seriamente.
-En... enserio no es nada...- dijo débilmente la ojiazul.
-Tch- soltando este sonido de molestia Zoro se acercó a Robin y paso su pulgar derecho por la punta de su lengua, tomo de las mejillas a Robin y le paso su pulgar por debajo de su ojo dejando ver…
-Es un moretón- dijo Zoro con voz sorprendida abriendo los ojos como platos, aunque ya se lo esperaba le dolió mucho ver a Robin con un ojo morado.
-M-me estrelle contra un poste cuando venía de dar clases el lunes.
-¿¡Por eso no asististe!?- dijo Zoro molesto.
Robin se sorprendió, Zoro jamás... jamas en la vida le había gritado así, jamás... definitivamente estaba molesto, notaba como sus ojos se llenaba totalmente por la rabia y se quedó en silencio.
-¿¡No asististe porque ese maldito del museo te golpeo verdad!?- dijo el peliverde con furia.
-No es eso solo que…- Robin no sabía que palabras usar, luego sintió muchos más nervios cuando sintió la mano del peliverde levantarle el cabello cerca de su oreja izquierda levemente.
-Otro más...- dijo Zoro con la voz seca.
-Zoro yo…
-¿¡Porque no me dijiste!?- dijo agarrándola de los hombros y sacudiéndola levemente. Robin solto un gemido de dolor cuando Zoro la sacudió y poso su mano en su abdomen.
Zoro noto esto y su furia incremento.
Sorprendido y en total furia gruño molesto. -Quitate el vestido- dijo Zoro con la voz furiosa y tranquila.
-Zoro ¿Qué dices? Quedare en ropa interi...-
-¡Que te lo quites!- dijo apuntando con su índice el suelo.
Zoro noto como Robin empezaba a ponerse algo nerviosa mientras se quitaba lentamente el vestido, vaya... sí que tenía un gran cuerpo para ser una chica de 16 años solamente, pero en ningún nano-segundo a Zoro se le paso este pensamiento por la cabeza. Noto como Robin empezó a sollozar.
Eso... lo que vio... y los sollozos de la chica... lo partieron...
Zoro abrió los ojos como platos, aunque algo aliviado de que ese imbécil no se haya pasado por mucho, pero eso no le quitaba la inmensa rabia que estaba sintiendo en ese momento, apretaba sus puños tan fuerte y sus dientes que no seria sorpresa si una o dos venas se le reventaran de la rabia. Robin tenía varios golpes por todo el cuerpo, uno en el hombro y algunos por las costillas.
-Z-Zoro yo…- sus palabras fueron cortadas cuando sintió que el peliverde la abrazo suavemente pero con prisa y noto que Zoro también estaba ¿sollozando?
-Robin, y-yo, yo... lo siento...- dijo el peliverde rompiendo a llorar levemente.
-Zoro…- Dijo la pelinegra sintiendo como en su hombro empezaban a caer lágrimas.
-Un... un maldito día que no pude ir a vigilar a ese imbécil y te hace esto...- Robin estaba totalmente congelada. -¿¡Qué clase de amigo soy!?- grito con dolor el peliverde llorando.
-Zoro... no es tu culpa- dijo en sollozos, estaba a punto de romper a llorar, no por el dolor ni el que Spandam le haya hecho eso, sino porque Zoro estaba llorando, eso le rompía el corazón en trillones de pedazos ¡Trillones! ahora si... podía aguantar que Spandam le haya hecho todo esto... aunque de todos modos no pensaba volver ahi pero... por culpa de el y no solo de el, si no tambien de ella Zoro estaba llorando... si Zoro, el rudo, duro y frió Roronoa Zoro. Solo lo había visto llorar dos veces, un par de sollozos en el funeral de su amiga Kuina, y otro par de sollozos cuanto se enteró que su madre Olvia murió, pero nunca lo había visto llorar así y era algo obvio que nunca jamás lo quería ver llorar así jamás. Pero Robin sabia mejor que nadie que Zoro tenia un corazón muy cálido y amable.
-¿¡Cómo no lo iba a hacer, yo me prometí que siempre de protegería, pero no pude, y mira lo que te han hecho!?- lloro el peliverde mientras que Robin aún no se podía creer que Zoro se encontrara en este estado. Y sin poder evitarlo...
Robin rompió a llorar bajamente y le toco la cabeza a Zoro, tratando de tranquilizarlo, luego empezó a acariciarle la espalda suavemente, igual con su cabeza, se alivió un poco cuando el llanto de Zoro se detuvo.
-Zoro...- susurro mientras tenía el mentón arrecostado en el hombro del peliverde y aún seguía sollozando.
Zoro se separó levemente de Robin y la miro directo a los ojos, con sus ojos aun algo húmedos por las lágrimas, le empezó a secar las lagrimas a Robin dulcemente con sus pulgares, se acercó levemente a la cara de Robin y se detuvo cuando sus frentes se tocaron.
-No llores, por favor...- le dijo el peliverde a su amiga con un tono de voz suave, tan suave que el corazón de Robin a pesar de la situación no pudo evitar dar un salto.
-Y tú tampoco lo hagas- dijo y al igual que el peliverde, empezar secarle las lágrimas a este.
Se empezaron a acercar levemente sus labios estaban a punto de tocarse, estaban a milímetros de distancia, a punto de rozarse, pero Zoro hablo.
-Le partiré la cara en dos a ese idiota- dijo separándose de Robin.
-!Zoro espe...!- trato de detenerlo, pero ya era tarde, el peliverde ya había empezado a correr y noto como había empezado a llover también.
-!Zoro!- sintió un dolor en sus costillas por moverse tan bruscamente y no pudo hacer.
-Lo matare- se dijo el peliverde en sus pensamientos, una y otra vez...
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Y así es como Roronoa Zoro se dirigio a Enies Lobby por venganza...
Por Nico Robin...
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Aokiji es algo inútil aveces...
No seas tan malo... por cierto es Kuzan
Ah... por el amor de Dios...
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¡Miles y Miles de perdones a todos mis lectores, pero créanme incluso a mí me dolió hacer a Zoro llorar + Hacer a Robin llorar + Herir a Robin de esa manera, pero espero que el próximo capítulo les ayude a sentirse mejor, ya que deberían saber lo que le espera a Spandam!
Pensé que el "se dirigió a Enies Lobby" seria cool asi que lo puse.
Como siempre, de parte de:
Zoro-Santoryu-RengokuOniGiri
