Ok, como prometí aquí el GeoffxGwen para Crazy'Guuadii. Muchas gracias por los reviews y aquí dejare tres parejas alternativas :) La que reciba más votos será la que hare en el próximo capitulo. Las parejas son

TrentxLindsay

TrentxDuncan

CodyxSierra

Aquí voy con el GeoffxGwen :) Espero lo disfruten, es una de mis parejas no oficiales favoritas


Eran las 6 de la mañana y todos seguían dormidos, moví un poco mi cabello rubio y di un suspiro. Todo el cast estaba dormido en la gran cabaña frente a la playa, por fin teníamos nuestras deseadas vacaciones.

Sonreí mientras me estiraba, hoy en la noche prepararía una fiesta… Salí de la habitación y como siempre, fui directo al baño, no digan que ustedes no hacen lo mismo. ¡Es la parte más mecánica al levantarse!

Después de lavarme los dientes y deshacerme de mi aliento apestoso de las mañanas, baje las escaleras hacia la cocina.

Podia olfatear algo delicioso desde el pasillo y apenas entre a la cocina me sorprendí por lo que vi. Gwen, miss-soy-mas-gótica-que-cualquiera, estaba preparando una mezcla en un delantal que la hacia ver adorable. Me sonroje un poco, desde el episodio de las esposas en IDD las cosas se habían puesto un poco extrañas entre nosotros.

-Oh, Geoff… no sabia que estabas despierto- Dijo, su pequeño rostro mostrando sorpresa. Yo solo le sonreí. – ¡No sabia que cocinabas! Asombroso… ¿Qué haces?- Ella se sonrojo y yo sonreí aun mas, me encantaba sacar esos gestos de las chicas, mas si era de Gwen.

-No es nada… solo son panquecas, si quieres te preparo unas- Comento ella, casi de forma tímida. – ¡Claro! Deben saber deliciosas- exclame rápidamente, temiendo que la conversación entre ella y yo se acortase.

-Tendré que preparar mas mezcla- Dijo, buscando ingredientes en la nevera. Estaba por caerse con la harina, los huevos y la leche encima, pero antes el tome por los hombros para que recobrase el equilibrio y por suerte, así funciono. Podia oler su shampoo, y sonreí como un tonto nuevamente.

-Eh… gracias Geoff, ya puedes soltarme- Comento ella, acompañando la oración con una risa. Yo trague saliva, no queria que se enterase de mi pequeña atracción por ella.

Le solté y me apoye de una columna, fingiendo ser "cool". Ella solo me vio y dio otra risa… ¿Quién entendía a las chicas? No le di mucha importancia y me reí con ella, aun si no se bien de que se reía…

La veía cocinar y me sentía un poco inútil. -¿Puedo ayudar?- Ella me miro con incredulidad, seguro que pensaba que no podia hacer algo tan rutinario como la cocina, pues se equivocaba… creo.

-¿Por qué no? Bate esto a punta de suspiro- Me paso un recipiente con lo que parecía la parte blanca del huevo. ¿A punta de que? Me le quede viendo como perrito faldero y ella volteo los ojos. – ¡Solo bátelo Geoff!-

-¡Si señora!- Dije y comencé a batir, cansa mas de lo que pensé… batía y batía… y seguía batiendo. ¡Llegue a batir tanto que habia cambiado su forma original! – ¡Gwen! Mira… hice que cambiase de forma… ¿eso es malo?- ella solo me dedico una sonrisa.

-No Geoff, esta perfecto- Lo dijo con cierta felicidad, coloco mi recipiente junto a los otros ingredientes y me sentí orgulloso de mi mismo. Cabe decir que en mi casa no frio ni un huevo… pero que importa, ahora sabia batir a punta de suspiro.

-Ahora solo falta la harina, ¿quieres ponerla chico-fiestero?- Me dijo ella sonriendo. Poner harina no debía ser tan difícil. Ella me paso el saco y me dijo algo de unas medidas… la verdad me fastidia escuchar cualquier cosa que tenga que ver con números. Excepto cuando se trataba de dinero…

Me acerque al gran recipiente donde estaban mezclados todos los ingredientes exceptuando la harina y eche un montón encima. – ¡Geoff! ¿Estas loco?- Parecía mas una afirmación que una pregunta. Toda la habitación se lleno de harina, y note que Gwen tenía encima también. Yo le sonreí nervioso y ella empezó a reírse. –Tienes harina en toda la cara- me comento.

Probablemente era cierto. – ¿Y tu? Mira tu cara- Ok, estaba mintiendo, Gwen no tenía nada en el rostro hasta que puse mis dos manos en sus mejillas ensuciándola completamente. – ¡Agh! Geoff…- Ahora seria la guerra, tomo la leche a su lado y me la lanzo encima. Yo parecía un pastel andante y ella se veía más blanca aun de lo que era.

Iba a lanzarle algo encima cuando ella exclamo. –Espera, ¡la mezcla!- corrió desesperada al recipiente y empezó a batir nuevamente. Pero batía como una profesional… era casi como las de la tele.

-¡Wow Gwen! ¿Como cocinas así?- La chica cubierta de harina se sonrojo y sonrió un poco. –A diferencia de algunos, yo si ayudo en mi casa- Me digo, sacándome la lengua. Sacudí un poco mi ropa todavía cubierta de ingredientes pasteleros.

-¿Cuándo vamos a hacer los trucos con la espátula?- Le pregunte y ella me ignoro por unos segundos. –Ahora, ya voy.- Saco un sartén como por arte de magia y busco el aceite… probé un poco la mezcla cruda y si que sabía bien. – ¡Geoff! No te comas la mezcla- me reprimió como a un niño pequeño.

-Esta bien…- Unos minutos luego, vi como ella hacia la primera panqueca… ¡con tan solo ponerla en el sartén tomaba la forma redonda! -¿Cómo haces eso?-

-Son mis poderes mágicos… esta lista ¿quieres probarla? Siempre la primera panqueca es la panqueca de prueba- Dijo, poniendo la panqueca en un plato. Yo la tome entre mis manos y estaba un poco caliente, pero nada que no pudiese manejar.

-Solo si tú también la pruebas- Le dije, mi tono un poco burlón. Ella me miro confundida y después sonrió pícaramente, acercándose y mordiendo la panqueca que tenia cercana a mis labios, yo me puse rojo como tomate.

¡Mordí la otra parte que quedaba y estaba más que delicioso!

Cuando Gwen hizo la segunda y tercera me quede pensativo… -Eh, Geoff ¿Qué pasa?- pregunto ella, claramente sonrojada por lo que habia sucedido antes y viéndose tan ingenua e inocente como siempre.

Nada, nada… ¿no deberíamos usar estas panquecas de prueba también?- Dije yo, un poco inseguro. Ella solo me sonrió.

Enrolle la panqueca como si fuese una lumpia… extraño, lo se. Ella se acerco hacia mí y mordió mi panqueca-lumpia, de nuevo muy cercana a mis labios. Yo hice lo mismo rápidamente y en unos segundos nuestros labios se conectaron, sus labios carnosos se sentían perfectos junto a los míos.

Y ambos teníamos el sabor de las panquecas entre nuestros labios, definitivamente nos habían quedado deliciosas. Nos desbalanceamos y caímos al suelo, ella se separo, viéndome a los ojos de forma sorprendida.

Lamio mi mejilla que tenia parte de la mezcla y sonrió, después nos volvimos a ver y segundos después nuestros labios se volvieron a juntar.

El mejor desayuno de mi vida.