Nota: Este OS pertenece a la línea de historia de Beyond Reality, un capitulo perdido, por decirlo de alguna manera. Pueden leerlo independientemente hayan leído o no el fic, pero es aconsejable hacerlo antes.
Espero que lo disfruten.
Eso que se llama amor
One shot 9:
Una última vez
Sumario: Tenía que aceptarlo, el final había llegado, y una parte de él sabía que eso iba a suceder
Género: Drama
Advertencia: Ooc
El amor no se apega a la forma.
Su mundo se derrumbaba a cada paso.
Las lágrimas se habían secado en sus ojos antes de caer por su rostro y el vacío se extendía por todo su cuerpo, naciendo de su corazón. Tenía que aceptarlo, el final había llegado, y una parte de él sabía que eso iba a suceder. Todo parecía tan bien por primera vez en su vida, que de una forma u otra debía derrumbarse.
Caminó lentamente por las calles de su aldea natal, sumido en pensamientos y recuerdos. Intentando grabar en su mente esa última caricia para toda la eternidad. Como se sentía su tibio tacto, su aliento chocando contra su rostro, su voz demasiado aguda pero llena de amor. Era todo lo que él deseaba, pero que le estaba negado.
Cerró sus ojos. No le importaba en lo absoluto ver nada de la aldea, ni las miradas lastimeras o contrariadas de las personas con quienes cruzaban. ¿Qué sabían ellos de lo que él sufría? Nada. Ellos no sabían nada de él. Lo miraban como una shinobi excelente, una máquina de matar, ¿Pero podían imaginar su faceta humana? No, para ellos Sasuke Uchiha no era más que un antiguo enemigo con él que no se podían meter o en algunos casos el pobre sobreviviente de una masacre. Para la aldea, él no era nada y estaba bien, porque para él, ellos eran exactamente lo mismo. Solo había una razón para estar ahí… y la había perdido.
El ruido normal de la aldea fue disminuyéndose a medida llegaba al hospital. Abrió sus ojos y le pareció el edificio más tétrico que nunca. La hora final estaba cada vez más cerca y tenía miedo de no estar tomando la decisión correcta.
¿Todo lo que habían pasado, fue real o solo eran simples alucinaciones sin sentido? ¿Cómo podía estar seguro? ¿Cómo podría vivir después de lo que haría?
Sus pies descalzos se detuvieron antes de traspasar las puertas dobles de ese lugar y su corazón suplicó aferrarse a esa última esperanza.
Él no soportaría volver a acabar con la vida de quien amaba. Ya tenía demasiadas culpas sobre su espalda, demasiadas decisiones malas como para poder confiar en su juicio.
"Pero no he sido yo quien ha decidido" pensó. "A sido ella, quien que se marchó".
Apretó sus puños ante ese pensamiento manchado de traición y parpadeo con furia, alejando las lágrimas que comenzaban a abrazarle la mirada.
¿Y si no eran nada más que sueños?
Dio un paso hacia atrás, confundido. Y rápidamente comenzó a deshacer el camino trazado, llevando con desesperación sus manos a su rostro
Demonios, necesitaba saber que hacia lo correcto.
—Háblame —pidió en susurro doloroso —Solo una vez más.
Sin embargo, no obtuvo ninguna respuesta.
Se volvió a detener y miró hacia el hospital a su espalda.
Necesitaba con desesperación volver a verla, tomar una decisión o perdería la poca cordura que le quedaba.
Como un huracán atravesó las puertas del hospital. El olor a desinfectante le inundó los pulmones y el frio piso le mando algunos escalofríos al cuerpo. Aquel edificio parecía muerto y él simple pensamiento lo hizo palidecer.
—Señor Uchiha… —intentó detenerlo una enfermera, pero con una simple mirada la hizo enmudecer.
Subió los pisos de prisa, sin querer detenerse a pensar y pronto estuvo frente a una puerta de madera que constituía su más reciente pesadilla. Observó por un largo instante el número 432 grabado en la placa de metal y antes de atreverse a girar el pomo plateado, esta se abrió.
Una mujer rubia salió de la habitación, consultando sus notas y se sorprendió al verlo frente a ella. Tsunade Senju, la quinta Hokage de la aldea, le lanzó un mirada a su falta de atuendo, aún seguía con sus pantalones de dormir y pelo hecho un desastres, pero no dijo nada al respecto. Probablemente era la única persona que lograba realmente entenderlo en ese momento.
— ¿Cómo sigue? —preguntó Sasuke, sin impórtale mostrar la desesperación por una buena noticia.
Ella bajó la tabilla que sostenía y frunció ligeramente el rostro.
—Sus signos bajaron considerablemente en la última media hora —dijo con voz vacía—. Estamos haciendo todo lo que podemos para mantenerla con vida, pero ya sabes cuál es mi opinión.
Sasuke cerró sus ojos y pudo sentir el dolor físico de su alma al ser quebrada.
"Lo ha hecho" pensó, sin poder evitar sentirse traicionado. "Me ha dejado".
—Firmaré —dijo en con voz queda—. Solo la debo verla una vez más.
Tsunade quiso sonreír, darle ánimos en ese momento difícil, decirle que apoyaba su decisión. Sin embargo, no logro hacer nada de eso. Sus ojos avellanas se abnegaron en lágrimas y solo un débil sollozo salió de sus labios antes de girarse en busca de privacidad.
Sasuke pasó junto a la mujer y entró a la fría habitación.
La ventana seguía cerrada, tal y como él la había dejado la última vez. El florero con flores frescas y estúpidos globos bailaban amarrados a la cama.
Y ahí estaba ella…
A simple vista parecía que dormía y Sasuke no pudo evitar recordar como sus ojos verdes se abrían somnolientos, parpadeando varias veces antes de despabilarse y finalmente regalarle una sonrisa para comenzar su día.
Como deseaba que hiciera eso en este momento, que susurrara su nombre con voz somnolienta y luego suspirara mientras sus ojos se volvían a cerrar.
Sus piernas temblaron y se sostuvo de la cama por miedo a caer.
Se acercó más a ella y finalmente se sentó a un lado tomando una de sus manos entre las suyas.
Ahora, podía darse cuenta de lo pálida que estaba, como si la vida ya se hubiera escapado de ese cuerpo; y fría sin poderle dar más abrazos que lo hicieran sentir en casa. Comprendió en ese momento que lo que tenía frente a él no era más que un cascarrón vacío. La chica que él amaba se había ido de ahí, para estar dentro de él, en ese espacio único para ellos dos y finalmente había seguido el rumbo de un camino al que él no podía acompañarla… pero aun así, esa armadura vacía era todo lo que le quedaba.
Las lágrimas finalmente se escaparon de sus ojos negros y abrazó el cuerpo inerte con todas sus fuerzas, aferrándose con su vida a él. Absorbió la poca tibieza que le quedaba en el cuerpo para guardarla dentro de sus recuerdos, hundió su cabeza en el cuello de ella, inspirando el aroma de sus cabellos, rozando con sus labios la delicada piel cerca de su clavícula como a Sakura tanto le gustaba, grabando cada sensación en su mente a fuego, porque esta era la última vez que podría hacerlo. Al final, separó su rostro y con una lentitud ceremonial, saboreo sus labios por última vez, la sostuvo junto a su rostro por un instante infinito, sintiendo como su desbocado corazón latía solo por ella y después dejó ese cascarrón vacío acostado en la habitación del hospital.
Esa ya no era la Sakura que él amaba. Esa chica se había ido para siempre, pero él necesitaba ese último contacto, saber que era lo correcto dejarla marchar.
Sasuke Uchiha salió de la habitación, sin mirar atrás, sin volver a dudar. Sabiendo que la había liberado por amor.
Lamento mucho el Ooc, si es demasiado pueden decirme para intentar corregirlo sin que se modifique mucho. Luego de este capítulo seguiría él epilogo de la historia Beyond Reality.
