Café
Por: Jenny Anderson
Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Naoko Takeuchi ella es inmensamente rica, yo no, esto es sin fines de Lucro solo de entretenimiento, para la comunidad de 30 vicios.
Pareja: Yaten Kou/Mina Aino
tema #: 4
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La cafetería como siempre les daba un ambiente intimo y elegante, sin embrago Yaten podía notar la incomodidad de la chica frente a él, no podía encontrar el por que, si el se sentía completamente feliz de verla, luego de aquellos 4 meses de separación, por culpa de la maldita campaña publicitaria de una estupida marca de cosméticos, donde la rubia era la imagen principal, claro que estaba contento por ella, por ser considerada una de las mejores modelos del mundo, por que su rostro estuviera en los espectaculares.
-"Suéltalo ya"- dijo el sin amabilidad mirándola con dureza
ella se removió inquieta en su asiento, y rehuyo la mirada verdosa, en vez de eso, miro su humeante taza de café, antes de levantarla y beber de ella con lentitud, intentando retrasar en lo posible la conversación
-"Mina"- apremio el, con gesto hosco
ella supo que ya no podía intentar retrasar el momento un poco más, y miro a Yaten con pena, este ultimo frunció el seño ante el gesto de la chica
-"Piensas contármelo hoy"- dijo él con más brusquedad de la necesaria -"Por que veras tengo muchas cosas que hacer mejores que perder mi tiempo contigo"- supo que las palabras que había utilizado no habían sido las mejores al notar el dolor en los ojos azules y se mordió la lengua para no disculparse golpeándose mentalmente por ser tan capullo
-"Me amas?"- pregunto la rubia mirándolo fijamente
Yaten la observo desconcertado, no había esperado una pregunta como esa, clavo su mirada en su bebida, sopesando lo que debía de decir, no podía confesarle a Mina lo mucho que la amaba, eso lo haría sentir débil y desprotegido, además de que no iba con su carácter
-"A que viene tu pregunta"- soltó el rehuyendo la respuesta lo más que pudiera
Mina suspiro derrotada, al entender las palabras del chico como una negativa, una parte de ella se alegraba de aquella respuesta por que de esa manera todo seria más fácil, pero otra parte, la que aun amaba al chico había sentido aquellas palabras como terribles, y al mismo tiempo se había convencido de que la decisión que había tomado era la más acertada
-"Tengo algo que decirte"- susurro ella
Yaten bajo con un gesto la taza que contenía el humeante liquido ante la revelación de la chica, decidiendo que había tiempo para probar el café más adelante
- "Y en que afectaría, lo que tuvieras que decirme con la respuesta sobre mis sentimientos?"- pregunto él
Mina lo observo en silencio durante unos segundos, realmente dando cuenta por primera vez en la tarde que la respuesta del chico, no habría cambiado en nada su situación ni su decisión
-"Supongo que no habrían cambiado la situación, sin embargo posiblemente me habrías hecho dudar sobre lo que debo decirte"- dijo ella antes de tomar lo que restaba de su bebida
-"Quieres otro?"- pregunto Yaten al notar que la chica se había terminado ya su bebida y también dándose cuenta de lo que aquellas palabras significaban realmente
Mina asintió en silencio agradeciendo internamente la interrupción de la mesera que acudía al llamado de Yaten, frunció el ceño sin poderlo evitar al notar la sonrisa coqueta que la chica tenia en el rostro, recordando lo miles de problemas que habían tenido en el pasado debido a la popularidad que tenia Yaten entre las féminas noto no sin dolor que aun sentía una punzada de celos en el interior cuando una chica se acercaba a Yaten.
-"Y entonces que es lo que deseas decirme?"- pregunto el en total calma, como si su interior no se estuviera agitando con fuerza, como si no intuyera ya que ella pensaba mandarlo al diablo, como si aquella conversación no fuera dejarlo con el corazón destrozado, y a había escuchado rumores acerca del aparente acercamiento de la chica con un fotógrafo, sin embargo aun albergaba la esperanza que entre ellos todo volviera a ser como antes, cuando al despertar lo primero que veía era la expresión de la rubia, que dormía entre su brazos, cuando sabia con total certeza que ella le pertenecía.
-"No se por donde empezar"- comento ella nerviosa -"Veras, en este tiempo yo... yo... conocí... conocí a alguien"- dijo ella sin mirarlo
El rostro de Yaten no había mostrado cambio alguno seguía con las facciones imperturbables, en una mueca de pasividad impresionante, como si las palabras de la rubia no hubieran sido un latigazo en su interior, que lo habían hecho crispar los puños bajo la mesa con furia
-"Eres feliz?"- pregunto él, y Mina clavo su vista en sus ojos verdes debido al tono que el había utilizado
-"Si Yaten lo soy"- contesto ella triste por que a el le importara tan poco su relación, por que el no parecía dispuesto a luchar por ella
-"Entonces no hay nada que hablar"- dijo el colocándose los guantes con brusquedad con toda la intención de salir de aquel lugar cuanto antes con la poca dignidad que aun le quedaba
-"No te importa?"- pregunto ella en voz baja sin mirarlo
-"Tu ya has decidido estar con el no?"- pregunto clavando la vista en ella, Mina observo en aquellos ojos verdes un brillo que jamás había visto y que no fue capaz de interpretar, aquellos ojos estaban endurecidos, y ella creyó que a el ya no le importaba.
Yaten la miraba intentando trasmitir lo que sentía, lo que no podía decir con palabras, que la amaba, que la necesitaba, que lograra darse cuenta de la suplica silenciosa que le hacia para que se quedara con él, la suplica que no se atrevía a murmurar por que ella le había confesado que era feliz
-"Si"- contesto ella
Yaten cerro los ojos ante la respuesta, no había nada que hacer y lo sabia, ella había tomado su decisión y era feliz, el ya no tenia ninguna oportunidad a pesar de lo mucho que la amaba
-"Espero que seas muy feliz Mina"- susurro el levantándose y tomando el abrigo que descansaba en el respaldo de la silla -"Lo mereces"- agrego antes de abrochar el abrigo
-"Yaten"- susurro ella, sin poderse creer aun que el fuera a darse pro vencido tan rápido
-"Adiós Mina"- dijo el dejando un billete en la mesa y pasando de largo en la mesa, dándose cuenta que no podría estar más tiempo frente a la rubia sin derrumbarse, sin embrago se detuvo a apenas dos pasos de ella -"Dile a ese maldito lo afortunado que es, y dile que si te hace llorar yo mismo iré a romperle la cara"- dijo y añadió bajando la voz -"Te amare siempre"- y entonces si dando grandes zancadas salio de la cafetería al frió aire invernal de Tokio, donde ya había comenzado a nevar.
Mina observo la puerta donde Yaten había desaparecido sin saber realmente si había escuchado aquellas ultimas palabras de voz del chico o simplemente las había imaginado debido al terrible deseo que sentía de que fuera así, se levanto también ella y salio del lugar sin ponerse siquiera el abrigo, buscando a Yaten entre la gente, dejando tras si , a la mesera que llegaba con su café.
Notas de la autora
Pues no se la verdad, esta viñeta me dejo como que no muy convencida, espero que me digan que les pareció a ustedes
