Capítulo 9
El Circo Snow
Ya había transcurrido casi una semana de que llegaron al Capitolio. Katniss y Prim se habían esforzado mucho en sus respectivos entrenamientos. La mayor pasaba todo el tiempo libre que tenía con los caballos y la rubia ya había comenzado a practicar malabares.
Las hermanas estaban en el comedor junto con Peeta, cuando llegaron Finnick, Annie y Johanna con sus respectivos platos de comida y se sentaron frente a ellos.
― Hola chicas ― las saludó Finnick mostrando una sus coquetas sonrisas.
Katniss frunció el ceño ― ¿Por qué sospecho que se traen algo entre manos?
― ¿Por qué eres tan desconfiada descerebrada? ― le preguntó Johanna.
― Solo queremos pedirles un pequeño favor ― Annie juntó sus dedos pulgar e índice para indicarles que era pequeñito.
― ¡Claro que sí! ― respondió de inmediato Prim.
― ¡Prim! Todavía no nos dicen de qué se trata.
― No se preocupen no es nada malo ― Finnick se inclinó hacia adelante y juntó los brazos ― pero se trata de una misión sumamente importante ― les susurró.
Peeta rodó los ojos ― Quieren que vayan a una función del Circo Snow.
― ¿Tienes que ser tan aguafiestas Peeta? ― se dirigió al rubio y luego volvió a las chicas ― Pero sí, es eso, nos gustaría que fueran a la función de hoy en la noche, a ustedes todavía no las conocen así que son las espías ideales.
― También queremos que tomen nota de todo: quiénes participan en el espectáculo, qué actos presentan, todos los detalles que puedan recordar, incluso qué venden de snacks y en el intermedio ― enumeró con los dedos la chica de chica de cabello rojizo.
― Esos malditos nos han copiado por años la mayoría de nuestros actos, incluso se han robado artistas de este circo, solo les ofrecen un poco más de dinero y les prometen que los convertirán en las estrellas principales ― comentó molesta la domadora.
― Me agrada ser parte de una misión secreta, vamos a ir ¿verdad Katniss?
― Cuenten con nosotros ― les dijo la mayor.
― ¡Excelente! Antes de que se vayan, Effie les dará dinero ― les sonrió el cobrizo.
Cuando terminaron de comer, Katniss se acercó a Peeta ― Solo por curiosidad… mencionaron que varios artistas se han ido a trabajar al Circo Snow, pero… ¿alguna vez ha pasado al revés, es decir que alguien de allá se haya venido a este circo?
― Sí, Beete y Wiress pertenecían a ese circo ― volteó hacia los lados y caminó tomándola del codo llevándola a un lugar apartado ― Beete era trapecista, pero tuvo un accidente durante un entrenamiento, la red estaba mal puesta y cayó hasta el suelo. Wiress estaba presente en ese momento y vio todo.
Katniss se cubrió la boca con una mano.
― Tuvo suerte, a esa altura pudo haber muerto ―volteó hacia un lado, en dirección de la casa del inventor―. Se quebró la columna y por eso está paralítico.
― ¡Qué terrible!
― Sí, supe que ellos le pagaron la hospitalización solamente, no lo indemnizaron y lo dejaron sin trabajo.
― No puedo creerlo ― la castaña se sentía horrorizada.
Peeta apretó los labios un momento ― Cuando vino a buscar trabajo aquí Wiress se vino con él. Y bueno como habrás visto, resultó ser un hombre de múltiples talentos.
Eso le demostró a Katniss una vez más que Haymitch a pesar del carácter que mostraba era muy buena persona, y agradeció al Cielo el haber ido en su ayuda.
…..
Por la tarde las hermanas se arreglaron y fueron con Effie.
― Aquí tienen chicas ― les dio dinero, un pequeño block de notas y un bolígrafo ― Por favor anoten todo lo que vean y que no se entere Haymitch ― bajó la voz ― odia que hagamos esto, no le interesa saber nada de ese circo, pero al igual que a los muchachos a mí me molesta que nos copien en todo.
― No te preocupes Effie, no diremos nada ― aseguró Prim.
― ¡Ah! y en ese circo suelen poner una pequeña feria alrededor, con jueguitos de destreza, también dense una vuelta por ahí, jueguen si quieren y me cuentan todo lo que vieron cuando regresen.
― De acuerdo, nos vemos más noche ― se despidió la mayor.
― Cuídense niñas.
...
El Circo Snow era un poco más grande que El Gran Circo Abernathy.
Las chicas se toparon frente a una gran carpa blanca, se dirigieron de inmediato a las taquillas, compraron boletos en la primera fila de butacas y entraron.
― ¡Wow! ― exclamó Prim.
La pista era un poco más grande, al fondo había una cortina de terciopelo rojo y dos escaleras a cada lado. Todas las butacas eran de color rojo al igual que la cortina y tenía sección extra de asientos en la parte de arriba. Todos los barandales eran cromados y eso le daba un toque elegante.
― Solo es un poco más grande, no hay gran diferencia.
Cuando por fin comenzó la función, salió al centro de la pista un señor canoso vestido de frac negro y portando una rosa blanca en la solapa.
― Buenas noches tengan todos ustedes, bienvenidos a mi circo, yo soy Coriolanus Snow y espero en verdad que disfruten de esta noche llena de excelentes artistas que han preparado el mejor espectáculo para ustedes.
Prim sacó de inmediato el pequeño block de notas y comenzó a hacer apuntes despistadamente.
― Como primer acto demos la bienvenida a los fabulosos: ¡Cashmere y Gloss! fuerte aplauso para ellos.
Al centro de la pista se colocó una pareja tomada de la mano, los dos eran rubios y atractivos. La mujer vestía un leotardo sin mangas color carne con pequeños brillantitos, el hombre vestía unos shorts a juego y daban la impresión de estar desnudos. Comenzó a sonar una música suave, la pareja se abrazó e inició una rutina de danza acrobática, en la que únicamente apoyados en el cuerpo de su compañero hacían una serie de giros, parados de mano y formaban figuras con sus cuerpos. El acto en sí era sensual e íntimo. Al finalizar la pareja se besó en la boca.
― Me gustó, pero no sé si eso era apto para todo público ― le susurró a su hermana ― Todo el acto fue un poco … ― Katniss buscaba la palabra para describirlo.
― ¿Erótico? ― le dijo la mujer que estaba sentada a su lado ― Disculpa que me entrometa, pero a también me pareció un poco inapropiado.
La castaña solo asintió con la cabeza y se enfocó en el siguiente show.
A continuación, salió una mujer a la que presentaron como Enobaria; su aspecto daba un poco de escalofríos, traía el cabello alborotado y los dientes afilados como una sierra. Ella hizo el acto del lanzamiento de cuchillos, pero no se comparaba para nada con Cato y Clove.
Los payasos traían un buen show, no lo podían negar. Fue divertido, pero las chicas preferían a los de su circo.
El acto de la contorsionista fue una copia exacta del que representaba Sandy "la comadreja" en El Gran Circo Abernathy, incluso la chica llamada Lavinia era también pelirroja.
Cuando comenzaron los gritos de las mujeres, supusieron que seguían los trapecistas.
La canción de Everybody (Backstreetboys) se escuchó en los altavoces, junto a los gritos de ― ¡Marvel! ¡Tresh!
Cinco jóvenes entraron a la pista vestidos con trajes negros y comenzaron a bailar.
― Esto es muy parecido a lo que hacen Peeta y los otros ― susurró Katniss.
― ¿Bromeas? ― preguntó Prim ― es exactamente igual solo que diferente música y color de traje.
Cuando se subieron a la red, los presentaron como Marvel, Tresh, Boggs, y los hermanos Castor y Polux. El espectáculo fue básicamente el mismo que el del otro circo, los chicos bailaron antes de lanzarse del trapecio incitando a las mujeres a gritar más, "la estrella" era Marvel, eso les quedó claro, era él quien se llevaba más gritos, aunque tuvieron dos fallos, tanto Castor como Boggs cuando se lanzaron del trapecio no alcanzaron a sujetarse de Tresh. Ninguno de ellos se lanzó a ciegas como lo hacía Finnick, y no tuvieron un cierre espectacular, pero igual el público femenino estaba loco y no dejaban de aplaudirles.
El siguiente acto lo presentaron como el estelar de la noche.
― Esa chica que va a salir es mi sobrina ― le dijo orgullosa la mujer de al lado a la castaña.
― Con ustedes, ¡la única, la inigualable, la hermosa Madge Snow! ― escucharon la voz del presentador.
― Idiota ― se le acercó de nuevo la mujer de al lado para hablarle ― Mi sobrina se llama Madge Undersee Snow, pero ese viejo decrépito jamás ha querido mucho a su yerno, mi hermano Nicholas Undersee y padre de Madge, y se escuda en que su apellido tiene más impacto en el público porque es igual al nombre del circo.
Katniss solo asentía con la cabeza ante sus comentarios.
La chica Madge era muy hermosa, rubia de cabello largo, estaba vestida con un vaporoso traje azul cobalto cubierto de brillantitos que semejaban estrellas en la noche. Una canción hermosa comenzó a sonar (Only Time, de Enya) y la chica inició una increíble coreografía aérea sujetándose de un aro y sin cuerda de vida, era similar a lo que hacía Annie.
Cuando terminó, la gente se paró a aplaudirle, las hermanas Everdeen tuvieron que imitar al resto del público.
Cuando tomaron asiento de nuevo, la tía de Madge se acercó de nuevo a preguntarle ― ¿Qué te pareció mi sobrina?
― Sinceramente, creo que es lo mejor que he visto de lo que va del espectáculo de esta noche, se nota el sentimiento que imprime en todos los movimientos que hace ― y era la verdad, reamente ese acto le había gustado mucho a Katniss.
La mujer sonrió orgullosa ― Lo sé, es la mejor.
El acto de magia que siguió a continuación dejó mucho que desear, al mago lo presentaron como Plutarch Heavensvee, pero claramente no le llegaba ni a los talones a Haymitch, y su asistente una tal Fulvia no era ni la mitad de hermosa y con gracia que Effie. El mago primero hizo el viejo truco de cortar a la mujer en tres partes y después la ilusión de que la mujer estaba suspendida en el aire, flotando y pasaba un gran aro a su alrededor para comprobarlo.
― Beete me dijo como se hacían todos estos trucos, son los clásicos que ejecuta cualquier mago. No puedo creer que no tengan nada mejor que mostrar ― le susurró Prim a su hermana.
― Si, la verdad fue decepcionante.
En el intermedio, las chicas se dieron una vuelta por el área de snacks, tenían una gran variedad de dulces, palomitas de sabores, sándwiches y también un área de venta de mercancía con el logo del circo y la imagen de los artistas.
― Hay que tomar nota de todo esto Prim ― se acercó a tomar una taza y un llavero para examinarlos de cerca ― esto también deberían hacerlo en nuestro circo, la gente realmente compra artículos con el logo del circo y la imagen de los artistas― la fila para comprar camisetas con la fotografía de los trapecistas era larga.
― No te apures, tengo todo ― la menor le dio unos golpecitos a su block de notas.
Después del intermedio llegó la hora de los espectáculos con animales. Aquí en lugar de tigres, tenían leones. El domador, Caesar Flickerman, era un hombre sumamente ridículo con cabello naranja, vestido con pantalones de cuero y un chaleco de piel sintética con animal print de leopardo.
―Mmm… Jo tiene mucha más chispa que este tipo raro.
―Definitivamente ― la mayor tomó un puñado de palomitas acarameladas que compraron previamente y se las llevó a la boca.
El show continuó sin nada que realmente llamara la atención.
El espectáculo de caballos que tenían, lo ejecutaba una mujer de cabello gris lacio, vestida con el traje clásico de equitación: botas negras altas, pantalón blanco, un blazer negro con gris, blusa blanca y guantes.
―Se ve muy seria ― señalo Prim mientras escribía en sus notas el nombre de Alma Coin.
La mujer se limitó a instruir a los caballos para que dieran vueltas y se pararan en dos patas. Después, montada en uno de ellos, hizo que el caballo danzara a ritmo de las palmas del público. Pero todo el acto se veía muy forzado, ella parecía más un soldado.
Cuando finalizó el espectáculo las chicas se dieron una vuelta por la feria en la cual había distintos puestos: una estación para lanzar dardos y reventar globos, otra estación con una competencia de carreras con pistolas de agua y que al dirigirlas a un pequeño blanco hacían que avanzaran unos caballos, otra estación en la que se debían derribar unos pinos con una pelota etc. Y en todos si ganabas podías llevarte muñecos de peluche.
― ¡Mira Katniss allá esta Glimmer! ― le dijo Prim, señalando hacia un puesto donde las personas debían lanzar unos aros e insertarlos en el cuello de una botella para ganar.
― ¡Vaya empresa de cosméticos donde está trabajando! bien dijeron los demás que se iba a venir a trabajar aquí. Mejor no nos acerquemos para que no nos vea.
Después de pasearse por un rato tomando nota de todos los detalles que había, las chicas decidieron que ya era tiempo de regresar. Caminaron unas cuadras para llegar a la parada de autobús y mientras lo esperaban, Prim se quedó viendo hacia la esquina.
― Katniss, ¿No es ese Gale el hermano de Rory?
La mayor volteó y aguzó la vista― Sí, sí es ― traía puesta una gorra deportiva, pero definitivamente era él.
―Voy a saludarlo.
― ¡No! espera Prim ― alcanzó a tomarla del brazo Katniss justo cuando una chica llegó corriendo y se abalanzó a sus brazos.
La chica traía puesta una sudadera rosa con capucha y no se le veía el rostro, pero cuando Gale se inclinó para besarla, la capucha cayó hacia atrás y una larga cabellera rubia resbaló sobre su espalda.
― No puedo creerlo ― dijo Prim ― es Madge Snow.
Hace 14 años
Effie se había vestido de nuevo y estaba sentada en la sala de Haymitch con un vaso de whiskey en la mano. Le dio un sorbo y arrugó la nariz, definitivamente el whiskey no formaría parte de sus bebidas favoritas, pero necesitaba valor para contarle su historia al mago.
― Si después de contarte esto ya no quieres verme, lo voy a entender.
― No te apresures Princesa ― él estaba sentado a su lado con un brazo sobre el respaldo ― Yo no soy nadie para juzgarte.
Ella dio otro sorbo y se aclaró la garganta ― Mi padre, Helius Trinket, es dueño de una gran compañía de seguros. Quizás hayas escuchado hablar de ella, Seguros HT de Panem, ofrecen seguros de vida, de automóviles, contra robos, planes de ahorro para el retiro entre otros.
― Sí, la he escuchado nombrar.
―Esta compañía la inició mi abuelo y tiene muchos años; el caso es que muchas personas contrataron su seguro para el retiro en la empresa de mi padre y ya llegó el plazo para cobrarlo ― lo vio a los ojos―. Estamos hablando de millones, muchos millones ― dio otro sorbo al whiskey ― pero hace años papá decidió invertir en un proyecto multimillonario de bienes raíces aquí en el Capitolio, un proyecto que prometía regresarle muchísimo más de lo invertido, iban a construir una especie de ciudad dentro de la ciudad, esto incluía un gran centro comercial, edificios de departamentos de lujos, edificios de oficinas, restaurantes, cine, un parque y ya no recuerdo que más, pero era bastante ambicioso.
Él le acarició el cabello ― continua.
― Una vez que iniciaron la construcción del proyecto, descubrieron que la tierra sobre la que estaban construyendo estaba contaminada, es decir, era tóxica, porque hace muchísimos años ahí se encontraba una empresa de fundición de metales que fue clausurada por la cantidad de materiales peligrosos que tenían almacenados… En conclusión, el proyecto se canceló y papá perdió todo el dinero invertido.
― Dinero que pertenecía a las personas aseguradas.
― Exacto. Y cuando llegó la hora de pagar, papá ya no tenía el dinero, se puede decir que estábamos en bancarrota y mi padre hubiera ido a la cárcel de no haber encontrado otra forma para pagarles.
― Así que aquí entra Séneca, me imagino.
― El padre de Seneca es dueño de una de las cadenas de casinos y centros de apuestas deportivos más famosos de Panem, además de varios Men's Club y Table dance.
Haymitch lanzó un chiflido.
― Por lo tanto, Seneca tiene muchísimo dinero y está acostumbrado a poseer todo lo que quiere. Tiene una gran colección de óleos originales y esculturas, siempre le ha gustado estar rodeado de cosas hermosas y cuando se obsesiona con algo no hay nada que le impida conseguirlo ― le dio el último trago al vaso y Haymitch de inmediato se paró para volvérselo a llenar.
― ¿Y qué pasó?
― Conocí a Seneca cuando tenía diecisiete años durante un desfile de modas en el que participé, era un evento muy importante a beneficio del Hospital Infantil, así que acudían las personas más ricas del país. Dice que desde que me vio desfilando un hermoso vestido blanco, se obsesionó conmigo y sabía que algún día sería suya.
Haymitch lanzó una especie de gruñido, pero no dijo nada.
― A partir de entonces comencé a verlo en todos los eventos a los que asistía mi padre, incluso se aparecía en mis competencias de salto de caballo, era desesperante en verdad, no soportaba verlo y más tener que aguantar sus aburridas conversaciones, todo era "yo esto, yo él otro", nunca he conocido un hombre más egocéntrico que él ― se llevó el vaso de nuevo a los labios ― en los años que siguieron, yo salí con otros jóvenes, pero cuando iniciaba una relación formal con alguien, esa persona me dejaba de inmediato con excusas tontas.
― Seneca.
― Sí, Seneca, y no lo supe hasta que estuvimos casados, el les pagó y amenazó a todos mis exnovios para que me dejaran.
― Son unos idiotas si te dejaron a cambio de un cheque.
― Supongo que tienes razón ― suspiró ― En fin, yo estuve rechazándolo por años, jamás acepté ninguna de sus invitaciones, pero cuando mi papá se vio al borde de la quiebra… ¿adivina quién fue nuestro salvador? ― levantó las cejas y volteó a verlo.
― Seneca.
― Seneca ― estuvo en silencio un rato ― Todavía recuerdo cuando mis padres se sentaron conmigo en el estudio para hablar, me explicaron la situación económica en la que nos encontrábamos, quedaríamos en la calle incluido mi hermano quien ya estaba casado y tenía dos pequeños niños, papá iría a la cárcel y seríamos el hazme reír del país... Y una vez que lograron horrorizarme con toda esta información, me dijeron que había una persona dispuesta a ayudarnos a no caer en desgracia a cambio de un precio mínimo.
― Tú.
―Yo ― Effie vio los anillos que traía en su mano izquierda ― Seneca les había pedido mi mano sin siquiera consultarme nada… Ellos lo decidieron todo por mí ― los ojos se le aguaron ― dijeron que debía de alegrarme de todo lo que estaba pasando porque ahora tenía la oportunidad de casarme con un gran partido, hablaron de Seneca como si fuera un regalo del cielo ― se rio y se le escaparon las lágrimas.
Haymitch le ofreció un pañuelo desechable.
― Gracias ― lo tomó y se limpió las lágrimas ― Y así fue como de la noche a la mañana estuve comprometida con él.
― Tu familia te vendió.
― Me vendieron a cambio de muchos millones y todavía mi madre hizo el atinado comentario al decir que yo había sido la mejor transacción de su vida, y que de haberlo sabido antes, hubiera tenido más hijas.
― Tu familia es idiota. ¿Qué clase de personas son tus padres y tu hermano?
― Mi hermano nunca estuvo de acuerdo, decía que prefería mudarse de casa y buscar trabajo en otro lado, a que sacrificaran mi futuro al lado de ese tipo.
― Al menos alguien sensato.
― Sí, pero la boda de todas formas se realizó y apuesto que fui la novia más infeliz del mundo en una de las bodas más fastuosas del Capitolio. Créeme, era la boda de mis sueños con el novio de mis pesadillas ― ella giró el vaso en sus manos ― Desde que comenzó el matrimonio el trató de cambiarme, me hizo que usara mi segundo nombre, que me tiñera el cabello e incluso trató de convencerme que me hiciera un aumento de busto, pero eso último no lo permití; fuera de eso yo creía que todo estaba bien, él se encargó de presumirme en todas las fiestas de alta sociedad como su esposa, me regaló hermosas joyas, incluso me obsequió una isla cerca del distrito Cuatro… Sabía que no me amaba ni me amaría, que yo solo era parte de su colección de cosas bonitas que había podido comprar, pero me trataba bien.
― ¿Y cuando cambió?
― A los dos meses de casados llegó un día de viaje con un humor pésimo. A él le gusta apostar y claro, le encanta ganar, más que él dinero es el hecho de verse más poderoso que los demás, pero la noche anterior le había ido muy mal y como es muy hablador apostó su yate y lo perdió… cuando le pregunté que cómo le había ido me respondió dándome un revés con la mano que me tumbó hasta el piso, después me pateó el estómago y me sacó el aire, y mientras trataba de recuperarme me dijo que era la puta más cara que había pagado en toda su vida y que ni siquiera era tan buena en la cama, que cualquiera de las mujeres que trabajaban en sus Men´s Club eran mucho mejor que yo en todos los aspectos.
Haymitch a su lado, tenía los puños apretados y la respiración un poco agitada.
― Cuando me puse de pie y traté de confrontarlo por sus golpes y humillaciones, me tomó fuerte del rostro y me dijo que era suya, que él había pagado muchísimo dinero por mí y que si trataba de dejarlo hundiría la empresa de mi padre. A partir de ese día comenzamos a dormir en habitaciones separadas.
― ¿No le dijiste a nadie lo que pasó?
― Trate de hablar con mis padres y ¿sabes que me dijeron? ― volteó a verlo ― que había sacrificios de debía hacer si realmente amaba a mi familia.
Haymitch se puso de pie, se notaba que estaba realmente enojado ― ¿Y qué sacrificio han hecho ellos por ti? ― la señaló ― ¿Cómo te han demostrado ellos su amor? Si tuviera a tu padre enfrente lo molería a golpes por imbécil.
― Yo estoy muy resentida con ellos. Dejé de hablarles desde ese día que fui en su ayuda.
― ¿Qué piensas hacer?
― ¿Qué puedo hacer? Nada, no puedo hacer absolutamente nada ― le gritó ― lo siento, estoy algo alterada y ya no quiero hablar de eso.
Él la tomó de las manos y la ayudó a ponerse de pie, después le quitó el resto de las lágrimas del rostro con sus pulgares y la besó suavemente. Era la primera vez que se besaban así, siempre había sido todo deprisa, pasional, con fuerza. Cuando se separaron, él juntó sus frentes.
― Siento mucho que hayas pasado por todo eso Princesa, mereces mucho más. Y todo lo que te dijo ese hijo de puta es mentira, tú vales mucho y en la cama ¡uff! eres la mujer más increíble y sexy con la que he estado.
Ella rio y le dio una palmadita en el pecho.
Se fueron a la recámara de Haymitch y esa noche por primera vez se tomaron el tiempo para acariciarse y explorarse lentamente, en realidad hicieron el amor y no solo fue sexo como las veces anteriores.
También fue la primera vez que durmieron juntos, ella estaba de lado, pegada a su pecho y él la tenía abrazada por la cintura. Ella despertó cuando él comenzó a besarle el cuello, ninguno de los dos entró en pánico al verse todavía juntos al día siguiente.
Effie se giró en sus brazos y lo besó en la boca, y repitieron las acciones de la noche previa, aunque en esta ocasión fue más rápido. Al final ella se acomodó sobre su pecho y comenzó a acariciárselo, haciendo círculos con su dedo.
― Tú aún no me has contado nada ― le dijo ella.
Él se tensó bajo su cuerpo ― Yo no tengo nada que contar.
― Yo te dije mi historia ― ella siguió acariciándolo ― ¿Por qué tu no me cuentas la tuya?
― Porque no hay mucho que decir ― se movió a un lado, bajó los pies de la cama y se quedó sentado en la orilla ― Este circo ha pertenecido a mi familia por generaciones, mi hermano y yo nacimos aquí ― se pasó las manos por el rostro ― hace diez años mi padre murió de un ataque al corazón, pero mi madre, mi hermano Aaron y yo continuamos con esto ― se quedó en silencio por un rato y ella no lo presionó ― hace ocho años, cuando estábamos instalados aquí en el Capitolio, yo salí a ver un tigre que me ofrecían en venta, me acompañaron Mags y se llevó a su pequeño nieto. Horas más tarde cuando regresamos… todo era un caos, estaban los bomberos y ambulancias… el camión del gas que había venido a darnos servicio y rellenar todos nuestros tanques, tuvo una fuga y explotó justo al lado de la casa rodante donde estaban reunidos en una junta planeando el siguiente espectáculo, mi madre, mi hermano, mi novia y el hijo de Mags y su esposa. Todos murieron al instante.
Effie se tapó la boca con una mano y abrió mucho los ojos. No podía creer que él hubiera perdido a toda su familia en un instante.
― Eso es lo único que voy a decir al respecto, no me gusta hablar de mi familia ni de lo que pasó. Es un tema vetado, ¿de acuerdo?
― Lo siento mucho Haymitch, yo…
―No digas nada, dije que no quería hablar al respecto ― se paró, se puso sus pantalones y se fue a agarrar una botella de whiskey.
Ella se puso la camiseta que él dejó en el suelo y lo siguió.
― La bebida no va a hacer que desaparezca el dolor y tienes función hoy en la noche ― le quitó la botella de las manos cuando él se hubo llenado el vaso.
― Pero ayuda a olvidar.
― También hay otras cosas que te ayudan a olvidar ― Se hincó frente a él, le desabrochó el pantalón, subió la vista y se humedeció lentamente los labios con la lengua.
― Me vas a matar cariño ― le acarició el cabello.
Ella sonrió y después se dio a la tarea de hacerlo olvidar aunque fuera por un momento, sus tristes recuerdos.
Ya pudimos conocer un poco más del Circo Snow. Ahora qué les gustaría que pasara? Se aceptan sugerencias.
Y respecto a Gale y Madge, que creen que deberían hacer las hermanas Everdeen? decírselo a alguien?
Respecto a Hayffie, ya conocen la historia de Effie y también lo que pasó con la familia de Haymitch.
Bueno, espero que de regalo de Navidad me dejen un comentario. Y me ayudarían mucho sus sugerencias respecto a la historia.
Muchas gracias por leer y comentar.
Les deseo a todos que pasen una muy feliz navidad en compañía de sus seres queridos. :)
Por cierto, sé que en estas fechas muchas personas están de vacaciones y no sé si tienen tiempo de leer, así que por favor díganme si quieren que suba capítulo el próximo viernes o lo dejo hasta el primer viernes de enero.
saludos!
Marizpe
