Capítulo 9: Alas para Dos

¨Tal vez… no existen los buenos y los malos amigos, tal vez solo hay amigos, gente que nos apoya cuando sufrimos y que nos ayuda a no sentirnos tan solos. Tal vez siempre vale la pena sentir miedo y esperanza por ellos, vivir por ellos. Tal vez… también valga la pena morir por ellos si así debe ser.¨

¨No hay buenos ni malos amigos, solo personas con quien uno quiere estar, necesita estar; gente que ha construido su hogar en nuestro corazón.¨ - Eddie Kaspbrak.

Calabozo en el castillo de Mewni, 12:46 pm, hora de la Tierra.

11 días después del incidente Bon Bon.

La Batalla del Alba… nombre que le dieron al combate que tuvieron la princesa Star Butterfly, su guardián de la Tierra y un reducido grupo de soldados, donde liberaron la capital de un masivo ataque de monstruos, y también por el desenlace que tuvieron… un hechizo tan poderoso y bello que asemejaba un amanecer, el cual curiosamente, sucedió a temprana hora de la mañana.

Pero por ahora esos eran detalles sin importancia, tanto a Darío como a Steena; la incluyeron a ella también por alguna razón que el capitán aun no podía comprender… recibieron órdenes de la reina personalmente, para que interrogaran a cuanto monstruo pudieran capturar.

No fue algo muy complicado, ya que la mayoría de los monstruos huyeron en cuanto despertaron de una manera muy torpe, otros simplemente se quedaron quietos en donde estaban, observando a su alrededor estupefactos al no tener la más mínima idea de cómo terminaron ahí en primer lugar.

Varios de ellos, para sorpresa de los soldados Mewnianos, se rindieron y amablemente accedieron a cooperar, solo pedían a cambio que no se les hiciera daño. Esto desconcertó a muchos, ya que apenas hace unas horas esos monstros intentaron tomar la capital sin ninguna clase de piedad.

Algunos de los soldados estaban sumamente molestos con la idea de ¨solo¨ capturarlos. Después de que destruyeran varios poblados y asesinaran a tanta gente inocente, ellos no querían mostrar clemencia alguna.

Pero no era su decisión, y la reina había ordenado solo interrogarlos.

En ese momento, Darío ya había interrogado a varios de ellos, los cuales, no tenían idea de cómo terminaron armados hasta los dientes y sin saber cómo aparentemente, habían construido artillería arcaica, cuando con trabajo tenían el conocimiento para construir una simple choza.

El capitán estaba exasperado, nada de lo que decían los monstruos tenía sentido y sin embargo, parecían hablar con completa honestidad, casi hasta le daba lastima tenerlos encerrados… Casi….

Al borde del fastidio, el capitán mando a traer a otro monstruo para interrogarlo, al parecer este había pedido específicamente una audiencia para poder contar algo que sabía. Darío espero que no sea una pérdida de tiempo.

El que seguía lo trajo un soldado, mientras que el monstruo estaba encadenado de los pies y de… ¿sus alas?

Este último, parecía ser un búho humanoide de baja estatura con grandes ojos amarillos, respondía por el nombre de Klein, mientras que aun usaba una armadura de combate. A diferencia del resto de los monstruos, este estaba calmado y tranquilo.

Al sentarlo en una silla dentro del calabozo, el monstruo parecía fastidiado por estar ahí y observo de una manera muy seria al capitán, pero al menos este daba la impresión de que no balbucearía por el miedo.

Antes de que intercambiara palabras, Steena se acercó al hombre búho de forma furtiva y le arranco un par de plumas de su cabeza.

-¡Demonios! ¡Eso duele!- Exclamo el monstruo cuando sintió que le quitaron parte de su plumaje.

-¡Genial! Estas plumas tienen una calidad muy buena, ¡puedo fabricar unas excelentes flechas con ellas!- La recluta parecía emocionada, mientras sentía la textura de las plumas con sus manos.

-Steena… por favor, cuida la puerta como te lo ordene para que el monstruo no escape… y deja de arrancarle las plumas...- Murmuro el capitán sosteniendo su frente con una de sus manos.

Ella aprovecho parte de la confusión para arrancar unas cuantas plumas más, antes de volver a su lugar.

-Como ordene, capitán…- Respondió la recluta mientras que resoplo el cabello de su frente y guardaba las plumas en una de las bolsas de su cinturón, mientras recargo su espalda cerca de la puerta, tomando una postura despreocupada.

-Qué extraña es esa mujer…- Murmuro el búho girando su cabeza por completo por un momento.

-No tienes idea…- Darío camino un poco alrededor del prisionero. -Pero volvamos a nuestro asunto… ¿Por qué motivo atacaron? ¿Qué ganan con asesinar a nuestra gente?-

Darío se escuchaba molesto y fue directo al grano, ya que el hecho de recordar lo que los invasores hicieron a varios pueblos inocentes le revolvía el estómago.

-Escucha, no me preguntes eso porque no lo sé… puede que ya te lo hayan dicho, pero no tengo idea de cómo termine aquí con hacha en mano y vestido para pelear, ¡yo solo me encargo de una posada!- Murmuro el monstruo aun estando calmado. -Tampoco sé qué fue lo que hice en estos últimos días, pero si sirve de algo… lo siento.-

El monstruo parecía estar genuinamente afligido por esa situación, por un momento el capitán pensó en tentarse el corazón un poco y ser más amable, pero no lo fue, no tenía ningún motivo para hacerlo.

-Ahórrate tus palabras bestia, el daño está hecho y me dan lo mismo tus disculpas, ahora si es todo lo que vas a decir…- El capitán hablo sumamente molesto, amenazando al hombre búho, pero este lo interrumpió.

-De hecho… hay algo que puedo contar aún, si bien desconozco lo motivos, creo saber quién causo esto...- Murmuro el monstruo sonando bastante convencido de lo que decía. -Lo que nos metió en este problema aparentemente borra nuestros recuerdos como si de magia se tratara, pero siempre he sido bueno recordando, así que espero ser de ayuda…-

-Te escucho…- Murmuro el capitán, prestando atención a lo que Klein decía.

-Esto es lo que sucedió…- Respondió el monstruorecordando lo que había ocurrido un par de días atrás.

Recuerdo de Klein, dos días antes de la Batalla del Alba.

Klein atendía su posada como cualquier otra noche, no era para nada elegante y hasta podía parecer algo descuidada, incluso maltrecha, pero para haberla levantado de la nada y sin recursos, era bastante decente.

Usualmente, era como lugar de descanso para los monstruos que vivían en las zonas cercanas, la mayoría eran simples recolectores y pocos de ellos eran mercenarios que ofrecían sus servicios en otras dimensiones, sin embargo, sus conocimientos de combate no se comparaban en lo absoluto a la mayoría de los soldados en Mewni.

En ese momento, algo se escuchó desde fuera de la posada, parecía ser el sonido de unas tijeras dimensionales.

Era algo extraño en ese lugar, ya que solamente los miembros importantes de Mewni y los pocos señores feudales que tenían los monstruos poseían unas. Lo que sea que haya llegado asusto a los monstruos fuera de la posada, pocos segundos después parecía como si una pequeña pelea ocurriera fuera del lugar. Entonces se escuchó una pequeña explosión que lanzo a uno de los monstruos dentro de la posada por la ventana, mientras quedaba por completo inconsciente.

El ruido duro unos cuantos momentos, algo demasiado rápido, ni siquiera seria tiempo suficiente para alguien pudiera terminar con su comida. Todos los monstruos de la posada pararon cualquier movimiento, esperando por ver que ocasionaba ese alboroto.

Un individuo entro al lugar, tenía una capa gris desteñida con la cual cubría su rostro con una capucha y la mayor parte de su cuerpo, avanzando lentamente hacia la barra que atendía Klein. Se sentó en un taburete mientras que todos los demás lo observaban perplejos. Por un momento pensó que era un Mewhumano renegado que buscaba problemas, pero al verlo de cerca se dio cuenta que era un monstruo también.

Hubo un casi un minuto de silencio sin que nadie se atreviera a decir una palabra o que hiciera algún movimiento, ese monstruo tenía una presencia intimidante y aterradora, a pesar de la ropa que vestía parecía ser la de un indigente y no era precisamente alguien grande en tamaño.

Klein fue el primero en tomar valor difícilmente y hablar, pero sin mostrarse intimidado.

-¿Puedo ayudarlo?- Menciono el hombre búho intentando mantener la compostura.

El extraño movió su capa hacia un lado, buscando algo en sus bolsillos. Al hacer esto, el posadero pudo notar que tenía unas tijeras dimensionales de mango rojo sujetas a su cinturón y escondía una larga cola gris en la capa. Eso era algo raro, usualmente solo los hombres reptil tenían ese tipo de características y prácticamente solo quedan muy pocos de ellos, probablemente sea algún noble exiliado de algún lugar del planeta. Parecía tener puesta una vieja armadura de color negro en lugar de ropa normal, puede que la haya robado de una tumba.

Cuando el extraño termino de revisar sus bolsillos, saco una moneda de oro y la lanzo hacia Klein, quien fácilmente la atrapo con una de sus alas.

-¿Sería tan amable de brindarme un poco de agua por favor?- Pregunto el encapuchado de una forma muy cortés.

Bien, ahora eso sí que era extraño, alguien con esa educación utilizaría otro tipo de ropajes. El hecho que tuviera esa clase de monedas le dio más fuerza a la idea de que fuera un noble.

-Con esa moneda podría pagar una comida completa, ¿seguro que es todo lo que quiere?- Murmuro el posadero mientras le servía agua de montaña en un tarro.

-Eso sería suficiente, se lo agradezco.- Respondió el extraño amablemente, mientras que bebía el agua desesperadamente, como si se estuviera muriendo de sed.

Cuando termino de beber, su brazo derecho que aún estaba debajo de su capa comenzó a moverse de forma repentina, mientras que con el otro se sostenía el movimiento como si pasara por un pulsante dolor en ese instante. Aun así, se mantuvo con un semblante estoico en su rostro.

-¿Estas bien?- Pregunto Klein un poco preocupado.

-No es nada importante…- El encapuchado se limitó solo a decir esas palabras mientras regresaba el tarro.

Nuevamente hubo un silencio, mientras que el extraño se centraba en sus pensamientos.

-¿Qué lo trae por aquí?- El posadero intento romper un poco el silencio.

-Un inconveniente…- Al decir esto el extraño retiro la capucha de su cabeza mientras que dejaba ver una larga cabellera negra…

-Imagínatelo… tienes planeando algo por tanto tiempo, e inesperadamente ocurre algo imposible, arruinando por completo todo el esfuerzo y dedicación invertido. Esa ave idiota debió haberme escuchado…- Murmuro el extraño como si recordara a alguien en específico y observaba el tarro frente a el de forma melancólica.

Klein le pareció un poco ofensivo el comentario, pero seguramente estaba hablando de alguien más, de todas formas no se equivocó, efectivamente al ver su rostro se dio cuenta que era un hombre reptil de piel gris y de ojos amarillos.

-Se de lo que hablas…- Respondió el posadero mientras tomaba el tarro del extraño y lo limpiaba con un trapo.

-Sin embargo, tengo un plan de respaldo, uno que no esperaba recurrir, y voy a necesitar toda la ayuda posible…- Continuo el extraño mientras que se levantaba del taburete y alzaba su voz para que todos lo escucharan.

-Compatriotas… han vivido en la opresión por muchos siglos, y es hora de revelarse contra los que los han mantenido en ese deplorable estado, no habrá más hambre y desdicha… limpiare este planeta de la suciedad de los Mewnianos y de sus tiránicos reyes. Pero los necesito para ayudarme en la lucha… ¿o prefieren ser carne de cañón?- El extraño termino de hablar, mientras mostraba un semblante inspirador, casi heroico en su rostro.

-La decisión es de ustedes…-

Pero causo el efecto contrario en el resto de los monstruos, todos comenzaron a reírse del extraño mientras que Klein se limitó a decir unas palabras.

-Eso es imposible amigo… mejor regresa por donde viniste si aprecias tu vida o los Mewnianos te liquidaran en un parpadeo.- Al decir esto, el posadero le dio la espalda al extraño, era un tipo agradable, pero tener ese tipo de ideas le causarían una muerte segura.

Sin embargo, lo que estaba por suceder seria lo último que pasaría por su mente en ese momento.

En lugar de desanimarlo, el extraño caminó al centro de la posada, mientras que sonreía de una forma maniática, como si esperara exactamente esa clase de respuesta y le causara una gracia enferma.

Klein volvió a mirar al extraño confundido y un temor comenzó a crecer dentro de el..

-¡Serán carne de cañón entonces!- Exclamo el extraño sonriendo por un momento, mostrando sus afilados y finos dientes, mientras que volvía a su expresión estoica. Al mismo tiempo, sus ojos se tornaban de color purpura y alzaba su brazo izquierdo para poder proyectar una luz cegadora de la palma de su mano, apuntando a todos los monstruos alrededor.

Fue lo último que Klein pudo ver o escuchar antes de que perdiera la consciencia.

De vuelta al calabozo del castillo.

-Y eso es todo lo que puedo recordar, antes de despertar encerrado aquí…- Murmuro el hombre búho mientras bajaba la cabeza.

Darío estaba sorprendido por la historia, podría haber esperado cualquier cosa de un monstruo, incluso mentiras para poder salvar su propio pellejo, pero esto… era completamente distinto.

Aún seguía pensando que fue algo inventado, que un monstruo como ellos haya hechizado a todos y fuera uno que específicamente pudiera usar magia, aparentemente oscura, era de por sí difícil de creer.

Pero de todo lo que había escuchado en los interrogatorios, fue lo que más coherencia tenia, lo del monstruo reptil y que este intentaba generar una revolución en el mundo.

Algo en esa idea le parecía sumamente familiar, al igual que la descripción del monstruo en cuestión, pero le parecía difícil recordar que era, después de todo, intuía que era algo que había escuchado hace mucho tiempo.

-¿Puedo irme a casa ahora?- Pregunto el búho, despertando al capitán de sus propios pensamientos.

Darío le dio la espalda al prisionero.

-Necesito probar si lo que dices es cierto… por ahora te quedaras aquí como todos los demás.- Respondió el capitán mientras mantenía su frio su tono de voz.

-Como quieran, esperare lo necesario… solo no nos ejecuten, lo que hayamos hecho… no fue por nuestra voluntad…- Respondió el búho mientras que este se levantaba de su silla y se dirigió a la puerta, esperando a algún soldado para que lo encerrara… ya que Steena se había quedado dormida recargada en la pared.

-No prometo nada…- Murmuro el capitán en voz baja.

No tardó mucho en llegar un soldado, que en señal de aprobación del capitán, se llevó al monstruo a su celda al igual que el resto.

Darío no sabía que pensar, ¿Klein tenía razón y todos los monstruos eran inocentes, a pesar del daño que habían hecho? Y si el verdadero culpable era ese hombre reptil… ¿Dónde estaba ahora y porque no se ha mostrado todavía? El capitán le dio varias vueltas al asunto, intentando encontrar algo de sentido en el relato.

Pero había algo que realmente preocupo al capitán mientras analizaba la historia que acababa de escuchar… el hecho de que llamaran a los demás monstruos carne de cañón… ¿entonces la invasión masiva fue solo una gran distracción?

El capitán camino un poco hacia la puerta y despertó a Steena de forma amable.

-¿Qué… sucede?- Pregunto la recluta mientras que frotaba uno de sus ojos.

-Creo que ya tengo lo que necesitábamos, solo hace falta interrogar a unos cuantos monstruos más para confirmarlo e informaremos a la reina inmediatamente.- Murmuro el capitán, haciendo un ademan con su mano para que ella lo siguiera.

-¿En serio? Ya era hora, todo esto de interrogar es demasiado aburrido…- Respondió Steena notablemente fastidiada por la situación.

El capitán la ignoro mientras seguía con su camino y la recluta, aun un poco somnolienta, lo seguía a duras penas.

Enfermería del castillo, 1:37 pm, hora de la Tierra.

Marco abrió lentamente sus ojos, al sentir que cualquier signo de debilidad o cansancio había desaparecido por completo. No recordaba que cayera dormido en un lugar tan elegante, así que tanteo su cuerpo para asegurarse de que no tuviera alguna herida, pero todo estaba en su lugar. Si bien conservaba sus ropas hasta ahora, parece que le habían retirado la hombrera de metal y su brazal de cuero para colocarlos en una cómoda a un costado de él, a su vez, la armadura de cuero que Star utilizo antes también estaba ahí. El chico imagino que, después de que cayeran inconscientes, los llevaron al castillo para ponerlos a salvo.

Había largas cortinas blancas a los alrededores cubriendo las ventanas por completo, dejando visible solo un pequeño haz de luz en cada una de ellas, había al menos 9 ventanas en ese enorme cuarto.

Sin embargo, un súbito escalofrió recorrió la espalda del chico… recordó que Star había sido herida en la batalla anterior.

Como si de magia se tratara, el volteo a su lado izquierdo y justo en la cama de a lado… pudo observar que ella dormía plácidamente, cobijada con finas sabanas de color blanco con adornos dorados, dignos de la realeza.

Marco se levantó de su cama y se sentó para poder ver a la chica con más cuidado. Al igual que él, parecía estar perfectamente bien, pero al notar el vendaje en su cabeza y recordar que la hirieron porque no fue lo suficientemente rápido, sintió mucha culpa al respecto como cuando fue herida por Ludo y sus relámpagos, sin mencionar que la ¨platica¨ que tuvieron la noche anterior no los dejo descansar suficiente y pudo causar algo mucho peor.

Antes de que pudiera pensar en otra cosa, Lynx hablo sonando inusualmente comprensivo.

-No te hostigues tanto muchacho, debo admitir que combatieron de una forma magnifica, pero esta clase de cosas pasan cuando peleas en una guerra… es algo que no puedes evitar…-

Marco aun no parecía muy convencido al respecto.

-¿Cómo lo sabes Lynx? ¿Tú ya has luchado… en alguna guerra?- Pregunto el chico, mostrando aun un poco de culpa, sin embargo, hacer esa pregunta le genero mucha curiosidad.

-En unas cuantas de hecho, pero…- El monstruo pauso un poco como si recordara algo importante. -A decir verdad, nunca con mi Butterfly. Cuando estaba conmigo antes de desaparecer, evitábamos por completo involucrarnos en alguna de las luchas de la época, ya que siempre el motivo de ellas era algo trivial, como la riqueza o el poder. Nadie luchaba por defender a otros como lo acaban de hacer tú y tu Butterfly. Sinceramente me dan igual los Mewnianos, pero fue impresionante lo extenso que ustedes pudieron hacer el hechizo luminoso… - Murmuro el monstruo, mostrándose ligeramente orgulloso por el avance de su, casi obligado, discípulo.

-Gracias Lynx, de verdad esperaba que fuera algo destructivo, pero me alegra que no fuera así…- Respondió Marco, aun preocupado por Star.

-El poder que mostraron fue un reflejo de la cercanía que tienes con tu Butterfly… y a juzgar por el tamaño de ese hechizo suyo… ¿Ya se dejaron de tonterías y hablaron de lo que sienten el uno por el otro?-Pregunto Lynx un poco exasperado. -¿O siguen perdiendo el tiempo? -

La pregunta tomo con la guardia baja a Marco, pero aun así se mantuvo lo suficientemente sereno para responder.

-Algo así…- Marco intento pensar en algo para no entrar en ese tema pero no se le ocurrió nada, ni siquiera había tenido tiempo para hablar con Star correctamente desde que se desvelaron la noche pasada.

-Sera mejor que así sea, lo necesitaran. Quien haya provocado esto puede que sea sumamente peligroso… usar magia para controlar la mente de los débiles es una cosa… pero crear un ejército… - Lynx se mostró preocupado por su tono de voz.

-Yo también llevo pensando lo mismo Lynx… ¿y si es alguna clase de mago que no conocemos?- Pregunto el chico al recordar sus anteriores enfrentamientos con los monstruos hechizados.

-Lo dudo mucho, la magia que está utilizando es ¨ancestral¨ al igual que la nuestra humano, un mago o hechicero cualquiera no puede manejarla sin que corra el riesgo de que su cuerpo y mente se corrompan.- Murmuro el monstruo, aun tratando de averiguar quién pudo haber causado la invasión.

Mientras esto ocurría, algo dentro de los pensamientos del monstruo reacciono de forma violenta, dirigiendo su atención al vacío mismo, casi como si hubieran saltado una alarma en su propia mente.

-¿Qué demonios? ¿Destruyeron… eso? ¿Por qué?-Murmuro para sí mismo Lynx, al sentir como habían hecho añicos algo importante.

Tumba de Solaria, en lo más profundo de los bosques del sur de Mewni, 1:48 pm, hora de la Tierra.

El monstruo encapuchado se encontraba solo, parado al lado de una enorme lapida, dentro de lo que parecían ser unas ruinas muy antiguas. Sostenía con una de sus manos los restos de una pequeña estatua, la cual momentos antes tenía la forma de una espada con un filo de relámpago. Sin mucha dificultad, el encapuchado salió de ese lugar, mientras que al mirar al cielo, pudo observar como una de las 3 lunas de Mewni, se oscurecía por completo de un tenue color negro, en este caso, parecía ser la mediana.

-Solo falta una más…- Hablo para sí mismo, mientras que de una forma bastante ágil, se movía a través de los arboles dirigiéndose al norte.

De vuelta al castillo de Mewni

Lynx estaba confundido, no tenía sentido que alguien destruyera la antiguas reliquias de la familia Butterfly, en su momento, protegían al planeta de los meteoritos que solían caer en esa época. Sin embargo, tanto Eclipsa como el mismo en sus viajes, habían destruido todos los asteroides que pudieron amenazar su hogar en su ausencia. Pero… si ya no había esa clase de peligro, ¿Por qué destruir esas reliquias entonces?

-Humano… creo saber dónde estará el que inicio la guerra, pero necesitamos ser rápidos…- Menciono Lynx tratando de llamar la atención del chico.

-Espera… ¿qué dijiste?- Pregunto Marco un poco confundido por lo que el monstruo había dicho, ya que estaba distraído observando a Star, asegurándose de que no tuviera alguna otra herida.

Antes de que pudieran decir otra cosa, un enorme grito se originó desde las puertas del castillo. Casi se escuchó como un llamado de batalla.

-¡¿COMO QUE MI HIJA ESTA HERIDA?! ¡EXIJO VERLA INMEDIATAMENTE!-

El grito sorprendió tanto a Lynx como a Marco. Incluso despertó a Star de su sueño. Varios de los sirvientes del castillo e incluso los médicos, se alejaron de cuarto, ante la inminente llegada del rey.

-¿Papa…?- Pregunto la chica abriendo sus ojos poco a poco.

-No puede ser… ¿un Johansen es el padre de Star? ¿En serio...? Bueno… al menos eso explica su comportamiento errático…- Menciono Lynx en un tono de voz tan fastidiado que casi llegaba a la molestia, mientras que lo distrajeron del importante tema que discutía con Marco.

-¿Qué tiene eso de malo?- Marco parecía confundido por la repentina actitud del monstruo.

-Solo voy a decir, que de todos los reinos que hay en Mewni, el de los Johansen es el que he llegado a odiar más, son vulgares, irrespetuosos y no tienen ninguna idea de lo que significa la cortesía. La única diferencia que tienen ellos de mi repugnante raza… es que su apariencia externa es distinta, en todo lo demás… son iguales.- Respondió Lynx, sin embargo, parecía fastidiado por la presencia del rey, así que solo se limitó a guardar silencio.

En ese momento, un pequeño pero robusto hombre, con una frondosa barba rubia y cubierto por una armadura de cuerpo completo, pateo la puerta de la enfermería violentamente.

El rey River dejo salir un suspiro, mientras se acercaba a su hija velozmente a pesar de la pesada armadura.

-Hola papa…- Star se reincorporo en su lugar, mientras que sostenía un poco su frente, aun sentía un dolor agudo.

-Mi niña… ¿estás bien?- Sin esperar respuesta, River abrazo fuertemente a si hija, ignorando por completo que aún tenía su armadura puesta.

-No… puedo… respirar…- Respondió Star con la cara un poco azul.

El rey soltó a su hija casi de inmediato, asegurándose de que recuperara su color natural.

-Lo siento hija, pero debo saber, ¿qué están haciendo aquí? ¿Tu madre no te había prohibido que vinieras?- Pregunto River mientras retiraba su yelmo de metal.

-Tranquilo señor… fue un día difícil... nosotros solo venimos a ayudar.- Hablo Marco, mientras que se levantó de su cama y tomo asiento cerca de Star. Ella solo lo observo un poco en señal de aprobación.

-Marco, mi muchacho, tiempo sin verte ¿no es así? ¡Me alegra que vinieras a ayudar!- River palmeo la espalda del chico como señal de respeto.

-Y vaya que ayudaron de verdad…- Hablo una voz femenina con mucha clase desde la puerta de la enfermería.

Era la reina Moon y antes de que pudiera avanzar, el rey se dirigió a ella para abrazarla también. Moon sonrió por el habitual gesto de su esposo.

-¿Cómo está el reino de tu familia querido?- Pregunto la reina preocupada.

-Están perfectamente bien, resulta que los monstruos no atacaron ahí, ni siquiera había en los alrededores, de todas formas, deje a mis generales, Wolt y Janus para que defendieran el reino por mi… pero entonces vi un domo de luz gigantesco en su dirección, y vine tan rápido como pude…- Al expresarse, el rey sintió un enorme alivio al saber que todos estaban a salvo antes de que llegara, ya que imaginaba lo peor.

-Eso es precisamente de lo que quiero hablar…- Murmuro la reina a acercarse a los chicos.

-¿De qué hablas cariño?- Pregunto River confundido.

-Es simple… Marco acepto una maldición, ahora puede manejar magia ¨oscura¨ y quien sabe que otras cosas pueda hacer, según lo que dijo Glossaryck.- Hablo la reina sin perder su semblante estoico.

-¿Qué? Eso es imposible Moon, él es un humano normal, no hay forma de que pueda usar magia… ¿o sí?- River observo al chico con una mueca de incredulidad.

Marco quedo en silencio, un poco asustado por el hecho de que si hablaba sobre sus nuevas habilidades, podrían separarlo de Lynx, o aun peor… de Star.

Entonces al notar esta incomodidad, Lynx hablo.

-Tranquilo humano, ¿qué te hace pensar que la actual reina pueda sacarme de tu mente si ni siquiera Glossaryck pudo hacerlo? Es tu decisión y tu criterio si crees que es una buena idea hablarles de mí...-

Lynx sonaba confiado, como si no le preocupara en lo más mínimo que los reyes de Mewni se enteraran de su herencia, después de todo, fue creada para proteger su propio legado familiar.

-Bien, si quieren saberlo, se los contare, todo comenzó hace una semana… y seré completamente honesto al respecto, porque dudo que Glossaryck les haya contado nuestra versión de la historia…- Menciono Marco mientras que los reyes se sentaron cerca de Marco y Star.

-¿Estás seguro Marco?- Pregunto Star preocupada, pero el chico solo asintió, dándole a entender que no hay nada de que preocuparse.

-Te escuchamos muchacho…- Respondió River, inclinándose un poco hacia adelante para poner atención, la reina solo se limitó a tomar asiento.

Entonces Marco conto sobre las aventuras anteriores que tuvieron él y Star.

Primero con el apoyo de Star, contaron como habían perdido el libro de hechizos y a Glossaryck, después hablaron de la pelea que tuvieron con Ludo, donde Marco recibió los poderes de Lynx, explicándoles también que era el mismo monstruo que escapo con Eclipsa. Esta revelación dejo a River sorprendido, pero Moon aun parecía seria, prácticamente ya conocía los detalles de parte del genio azul. Así también, contaron sobre la reconstrucción de la varita y de las pruebas de las nuevas habilidades de Marco, incluyendo la inoportuna ayuda de Janna. Por último, ambos contaron como escucharon el mensaje del espejo y que con ayuda de las tijeras de Glossarick, pudieron volver a Mewni.

Por obvias razones, omitieron la creciente relación que ambos tienen actualmente, ya que a duras penas habían hablado entre ellos y contarles a sus padres al respecto sería demasiado complicado.

Además, a Star le habían robado sus propias tijeras también… de dudosa procedencia, pero aun así era mejor evitar el tema por ahora.

Al terminar la historia, ambos reyes se mostraron serios al respecto, les pareció algo positivo el hecho que los chicos hubieran recuperado el libro y repararan la varita, probando de forma significativa el progreso y la madurez de Star en las últimas semanas. Sin embargo, lo que les preocupaba en realidad… era Marco.

El había probado que era un buen chico, amable y educado por el poco tiempo que habían pasado con él. Aunque haya aceptado los poderes oscuros para proteger a su hija, les preocupaba que pudiera perder el control sobre ellos y se volviera un peligro en el futuro, ya que eso siempre ocurría con los que trataban de usar ese poder, tal y como había predicho Glossaryck en días anteriores.

Después de que analizaran un poco la historia, la reina fue la primera en preguntar.

-¿Dices entonces… que el monstruo con el que escapo Eclipsa, ahora está en tu mente como si fuera una segunda conciencia?- Hablo la reina dirigiéndose al chico.

-Básicamente…- Murmuro el chico aun sentado al lado de Star. -De hecho, fue el quien me dijo como hacer el hechizo luminoso de hace unas horas.-

-Impresionante, muchacho.- Menciono River, mostrándose orgulloso de Marco.

-Aun así… nosotros no vamos a correr ningún riesgo Marco, por lo que puedo ver, ustedes ya son bastante cercanos, pero me temo que no puedo dejar que seas el guardián de mi hija… ya no más…- La reina parecía muy convencida de lo que decía y sin ninguna intención de retractarse.

Una enorme tensión se creó en la enfermería, mientras que ambos chicos se observaron mutuamente.

En estos momentos, uno podría esperar que Star comenzara a perder el control de su magia, sus ojos se tornaron verdes por la simple mención de lo que su madre planeaba, podría incluso arremeter contra sus propios padres en ese momento. Pero ese no fue el caso… fue Marco quien expulso una onda de choque en miniatura que se expandió a lo largo de la enfermería derribando algunas de las camas y los muebles, al mismo tiempo que sus ojos se tornaban de un color purpura intenso. River parecía sorprendido e instintivamente alzo su guardia, pero Moon no mostro signos de inmutarse mientras que de una de sus manos brillo con magia de forma agresiva, no la llamaban la inconmovible por nada.

Sin embargo, el chico cerro sus ojos, tomo un largo respiro, mientras que la energía se esparcía de su cuerpo, devolviéndolo a su estado normal. Aun así, al percatarse de lo que acababa de hacer y de lo mal que se vio realmente, intento pensar en algo para que pudieran salir bien de esa situación, tanto el cómo Star.

-¡No pueden hacernos esto! ¡Es injusto!- Exclamo Star cuando sus ojos volvieron a ser azules.

-Estoy de acuerdo… pero con una condición…- Murmuro Marco cuando se calmó por completo.

-¡¿Qué?!- La chica parecía sorprendida por la respuesta de Marco.

-Entiendo que ella te importa mucho, pero no estás en posición para poner condiciones muchacho…- Respondió la reina, desvaneciendo la energía de su mano.

-Lo se… pero no voy a dejarla, no después de lo que hemos pasado hasta hoy, si la pierdo ahora… no sabría qué hacer, por eso… ¿Hay alguna forma de que pueda probar que no soy un peligro?- Marco parecía realmente afectado por la decisión de la reina, se podía distinguir el pesar en sus ojos.

Ambos reyes pensaron cuidadosamente por unos segundos. Con una seña con su cabeza, River dirigió su mirada a su esposa, y ella en respuesta positiva, asintió un poco.

-Creo que hay algo que puedes hacer…- Murmuro la reina.

En ese momento, un soldado entro a la enfermería tan rápido como pudo.

-Sus majestades… lamento interrumpir, ¡pero otra oleada de monstruos están atacando la villa de Marbuly, cerca del reino de los Johansen! ¡Wolt y Janus solicitan refuerzos!- Hablo el soldado casi faltándole el aire.

La intrusión del soldado fue de lo más inoportuna, pero era deber de los reyes defender a su gente. Star y Marco se levantaron de donde estaban para ayudar, pero River los detuvo.

-Es increíble, ¿aun quieren luchar? ¡Ese es el espíritu muchachos! Pero no permitiré que se muevan de aquí, merecen un gran descanso. Aunque acabo de volver de ese lugar y ya los están atacando… en fin, reúnan a nuestros mejores hombres vamos a…- Hablo el rey con emoción en su rostro, hasta que Moon lo interrumpió.

-No será necesario querido… iré contigo.- Mágicamente, el elegante vestido de la reina se desvaneció y en su lugar, apareció una brillante armadura de combate, soltado por completo su largo cabello plateado. Una enorme alegría surgió del robusto rey.

-¡Sí! ¡Como en los viejos tiempos!- River emocionado por la asistencia de su esposa, se lanzó premeditadamente por la ventana… sin mencionar que estaban en los pisos más altos del castillo.

Moon solo torció un poco los ojos y mostro una media sonrisa.

-Volveremos cuando terminemos con esta guerra de una vez por todas, ustedes dos quédense aquí… ya hicieron mucho por hoy… y por favor…. no salgan del castillo, ya hablaremos de esto después.- Murmuro la reina mientras desplego sus alas y se lanzó también por la misma ventana que uso River. Antes de que el rey cayera al suelo, la reina lo atrapo sin problemas, mientras que ambos elevaban el vuelo en dirección de la villa que estaban atacando.

Star y Marco observaron cómo los reyes volaban hacia la batalla desde la destruida ventana que dejaron atrás, mientras los sirvientes volvían a acomodar el desastre que provoco el chico y se retiraron de inmediato.

-Tus padres son geniales Star…- Murmuro Marco sorprendido al ver como volaban.

-Si… pero a veces no saben lo que dicen…- Respondió Star, mostrándose un poco triste y se acercó para abrazar fuertemente al chico. -¿Por qué les dijiste eso Marco?-

-Lo siento Star, fue lo primero que pude pensar...- Hablo Marco mientras rascaba un poco su cabeza y devolvía el abrazo.

Mantuvieron el abrazo en silencio por unos segundos, después Star susurro en el oído del chico

-No tenías que hacerlo, da igual lo que decidan mis padres… pase lo que pase, no vas a perderme Marco…- Murmuro ella mientras que se separaron un poco y se observaron fijamente. Marco estaba completamente perdido en esos brillantes ojos azules, casi parecían estrellas en el cielo nocturno. El sintió nuevamente la sensación del fuego congelado y como también la afectaba a ella. Aun así, surgió un nuevo sentimiento más extraño entre esa lluvia de sensaciones… uno que no podía entender que significaba.

Aun abrazados, Marco recordó lo que Lynx le había dicho hace unos minutos, ya que no termino de decirle en donde podían encontrar al culpable de todo esto.

Entonces, una voz familiar tosió y carraspeo un poco para hacerse notar en la puerta de la enfermería.

Ambos chicos se separaron un paso para observar a quien intento llamar su atención. Era Darío.

-¡Hola capitán! ¿Qué te trae por aquí?- Pregunto Star de forma alegre mientras que volvía a recostarse en su cama.

-Tengo información de los prisioneros, fue un poco difícil, pero creo que identificaron la posible apariencia del que originó este desastre… por cierto… ¿Dónde están los reyes?- Pregunto Darío al observar que solo estaban los chicos en la habitación... y también se percató del gran agujero en la pared. -¿Quién provoco eso?-

-Fue el rey mismo, se lanzó por la ventana cuando le informaron de un nuevo ataque y la reina fue con el.- Respondió Marco al sentarse también en su cama.

-Oh… ya veo…- Hablo Darío observando el horizonte desde el agujero.

-Puedes contármelo a mí, yo informare a mis padres cuando vuelvan.- Al decir esto, Star se estiro cómodamente en su cama.

-Como guste, princesa…-

Entonces Darío saco un pequeño cuaderno de su cinturón, y lo hojeo un poco para revisar sus anotaciones.

-Para empezar, todos los monstruos describen al responsable, como un hombre reptil, de piel gris, ojos amarillos y también una larga cabellera negra, todas estas características las oculta con una capucha gris. También, parece ser muy educado y formal, sin embargo, describen que este individuo es muy impredecible, ya que es imposible adivinar en que está pensando, en un segundo es amable, y en otro está tratando de arrancarte el corazón de la forma más sádica posible.-

Darío termino de dar la explicación del responsable, pero al observar a los chicos se dio cuenta de que algo andaba mal. El ambiente se había tornado demasiado denso, y ambos chicos se observaban con un semblante que casi parecía ser infundido por el miedo, como si recordaran una vieja pesadilla vuelta realidad.

-No… no, no, no… no puede ser...-.Murmuro Star, mientras finalizaba esas palabras, llevo ambas manos a su cabeza en señal de desesperación. -Es imposible que siga vivo…-

-Toffee…-

Ambos murmuraron el nombre del responsable en voz baja, tratando de evitar sonar nerviosos.

Por parte de Marco, el observaba el suelo con un semblante serio, mientras apretaba su puños con furia.

-Si realmente es el, significa que habrá problemas…- Murmuro el chico levantándose de su cama. -¿Qué vamos a hacer Star?-

Star parecía afectada por la noticia, a tal punto de que no podía concentrarse.

-¡No lo sé! Déjame pensar un poco Marco…- Ella se levantó de un salto, mientras caminaba de un lado a otro sosteniendo su barbilla.

Darío estaba confundido con la situación, le costó un poco trabajo entender lo que ocurría con ellos.

-Me quieren explicar en el nombre de Mewni… ¿Qué ocurre con ustedes? ¿Conocen a ese tal Toffee?- Pregunto el capitán, mientras intentaba mantener su semblante serio.

-Solo digamos que tenemos historia con el… es alguien peligroso.- Respondió Marco, mientras se sentaba en la orilla de su cama, esperando la respuesta de Star.

Entonces ella paro en seco su caminata, mientras que una idea iluminaba su mente, sin embargo, aun parecía dudosa al respecto.

-Si realmente es el… entonces es seguro que trama algo, tal vez si mi madre estuviera aquí aún… ella se encargaría. Aunque solo somos nosotros, puede que podamos detenerlo… si tan solo supiéramos donde está ahora…- La chica dejo salir un suspiro, como si se resignara a dejar las cosas como están.

La idea de Marco volvió a su cabeza en ese momento mientras Lynx volvió a hablar en su mente.

-Humano, ¿olvidaste que yo sé dónde estará este tipo? Deja de perder el tiempo y apresúrate a contarle a tu Butterfly… toda esta situación me da mala espina.- Murmuro el monstruo, mostrándose inusualmente deseoso de ayudar.

-Oh… es cierto, Lynx sabe dónde podría estar el ahora…- Hablo Marco llamando la atención de la chica.

Star reacciono rápidamente por esa respuesta, a tal punto que se abalanzo sobre el chico sacudiéndolo de sus hombros.

-¡¿En serio?! ¿Dónde está? ¿Dónde está?- Exclamo Star mientras que poco a poco, sus ojos se estaban tornando verdes.

-Calma Star…- Marco pauso un momento mientras escucho el leve susurro de Lynx en su mente. -El está completamente seguro de que Toffe va en dirección a la tumba de Celena, cerca de las Montañas Dentadas.-

Star puso una mueca de confusión, al escuchar esa respuesta.

-Eso no tiene sentido, la tumba de mi tatarabuela lleva abandonada desde hace siglos… pero es mejor que nada, ¡iremos ahora mismo!- Star se mostró decidida al respecto mientras que volvía a vestir la armadura que le regalo Steena. Marco hizo lo mismo con su respectivo equipo.

-La situación parece ser grave, preparare a mis hombres y a los guerricornios para partir de inmediato.- Menciono Darío mientras caminaba fuera de la habitación.

-¡Espera un momento capitán!- Exclamo Star, mientras diario paraba en seco y dirigió su vista a la princesa.

-¿Si? ¿Su alteza?- Pregunto el capitán un poco exasperado, si la situación era tan grave como ellos la describían, no podían perder el tiempo.

-Escucha Darío, solo iremos Marco y yo… me encantaría que vinieras con nosotros, ¡eres un guerrero increíble! Pero no puedo dejar el castillo de mi familia ni a la gente de Mewni sin ninguna protección, necesito que los cuides por mí e informes la situación a mi madre si ella regresa…- Al decir esto, la se dirigió al agujero en la pared que su padre había creado hace unos minutos, mientras observaba a la distancia su siguiente destino. -El lugar está muy lejos… puede que nos tome más de una hora llegar, incluso en un guerricornio.-

Tanto Marco como Darío se sorprendieron por la calmada y correcta decisión que tomo la joven princesa, usualmente ella se distinguía por ser impulsiva y errática como su padre, pero ciertamente mostro mucha madurez en ese momento, teniendo como prioridad de su gente antes de salir a combatir. Puede que algún día sea tan buena reina como lo es su madre, incluso mejor.

-Una visión táctica acertada princesa, si es tu decisión final, por favor llévense mi montura… yo mismo lo crié y es el más rápido del reino.- Murmuro Darío un poco orgulloso pero decepcionado, el realmente quería participar.

-Lo encontraran en los establos de la entrada del sur.-

-Gracias Darío…- Después del comentario, Star se acercó a la orilla del agujero y con su varita, invoco a una pequeña nube rosada.

-Hola Star- Hablo la nube con un tono calmado y un poco desvariado.

-¡Rápido! Llévanos a los establos, vámonos Marco.- Star llamo la atención del chico.

-Nos vemos luego capitán.- Menciono el chico antes de saltar a la nube también y ambos bajaron rápidamente en dirección al pueblo.

Mientras todo esto ocurría, Steena estaba espiando cerca de la entrada de la enfermería.

-Al diablo con las ordenes, yo quiero participar también.- Entonces ella intento alejarse de ahí lo más rápido que pudo pero la voz del capitán la freno.

-Sé que estás ahí Steena…- Murmuro el capitán sin siquiera girar en dirección de la recluta.

-Oh vamos, ¿Cómo supiste que estaba aquí?- Pregunto ella exasperada.

-No lo sabía… solo adivine.- Al decir esto último el capitán dejo salir una breve, pero muy breve carcajada.

Steena se asustó un poco por el comportamiento del capitán, ya lo había catalogado como alguien estirado y aburrido que no se reiría ni para salvar su propia vida. Escucharlo de esa forma fue algo sumamente extraño.

-¿Qué es tan gracioso capitán?- Pregunto Steena esperando alguna respuesta lógica, o al menos una orden malhumorada.

-Es simple… realmente quería ayudarlos y pelear junto a ellos, pero me resigne a seguir las ordenes de una niña… ¿en qué estoy pensando en dejar a esos dos enfrentar solos a quien inicio esta guerra? Si algo les llega ocurrir, seré yo quien pague con mi cabeza. Eso es lo que me parece gracioso…- Murmuro el capitán mientras devolvía su melancólica mirada a Steena.

-Bueno, si eso llega ocurrir, estoy de testigo de que solo seguías órdenes, puede que sea una niña pero sigue siendo la princesa.- Menciono confiada mientras palmeaba la espalda del capitán. -Además, ¿de qué te preocupas? Ambos ya hemos visto de lo que son capaces esos chicos, ¡derrotaron a un ejército entero!-

-Lo sé pero… aun así… tengo un muy mal presentimiento al respecto, mejor esperare a que la reina regrese para informarle de la situación, por ahora, debemos fortificar las defensas de la población.- Al decir esto, ambos caminaron fuera de la enfermería. -Además, dudo mucho que ese genio azul nos ayude a crear la barrera mágica otra vez, el solo hace lo que quiere y difícilmente obedece a la realeza.-

-Voy detrás de ti, Darío- Después de decir esto, la recluta siguió de cerca al capitán.

El estuvo a punto de reprenderla otra vez, por no mostrarle el respeto debido y referirse directamente por su nombre, sin embargo, ya le parecía algo tan normal y natural que prefirió dejar las cosas como estaban.

Montañas Dentadas de Mewni, al frente de la tumba de Celena, 2:21 pm hora de la Tierra.

Star y Marco avanzaron de forma segura hasta la montaña más alta, Darío tenía razón sobre su montura, realmente era rápida si se lo proponía, así que llegaron más rápido de lo esperado.

El lugar era tal y como describió Lynx minutos antes, rocas y peñascos filosos por donde la vista pudiera alcanzar, fácilmente alguien podría perderse o salir lastimado de un lugar así, si no fuera porque ya se había construido un camino.

Al llegar al antiguo edificio, construido en piedra sólida, adornos de plata en los muros y también un gigantesco tragaluz en forma de domo abierto en lugar del techo, como si en el pasado ese lugar se hubiera utilizado como un observatorio, ambos se percataron de que tenía un enorme agujero en la puerta principal.

Al parecer Toffee había llegado primero, y hace poco tiempo, ya que la puerta aun humeaba por la magia explosiva que se utilizó para abrirla.

Ambos chicos observaron la entrada de la tumba, con un poco de nerviosismo.

-¿Estas segura de que estamos listos para esto?- Pregunto Marco ligeramente nervioso, casi obligado a no mostrar miedo o remordimiento en absoluto.

-No tienes por qué alterarte humano, ya has probado ser más fuerte que un simple monstruo, y con tu Butterfly luchando a tu lado, son casi imparables.- Murmuro el monstruo desde la mente del chico, mostrándose orgulloso, lo cual animo en gran medida a Marco.

-Tranquilo Marco, ni tú ni yo somos los mismos de antes, podemos detener esto ahora.- Al parecer, Star estaba sumamente calmada, aunque, a forma correcta de describirla en este momento… seria decidida, mientras que ambos entraban en la tumba.

Entonces, antes de que pudieran avanzar más, Lynx sintió dentro de su propia mente como hacían pedazos la segunda reliquia. El monstruo decidió que era más sensato no decirles a los jóvenes sobre la situación actual, ya que podría desanimarlos y afectar su capacidad para luchar. Además, tenía curiosidad de saber que estaba planeando este sujeto realmente, le parecía muy interesante el hecho de que creara un ejército como una pantalla de humo solo para poder destruir las reliquias. Aun así era algo intrigante ya que aparentemente, no había ninguna consecuencia o beneficio realizar algo así. Pero lo que más llamaba la atención del monstruo fue el hecho de que este sujeto pudiera usar la misma magia que él.

Sin embargo, ni siquiera Lynx con su gran intelecto podría haber predicho lo que estaba por ocurrir en ese lugar.

Cripta de Celena, 2:33 pm, hora de la Tierra.

Mientras ambos chicos se adentraron en la tumba, pudieron notar como en el centro de ese lugar, había un solitario individuo encapuchado. Este solo observaba el cielo desde el enorme tragaluz de esa antigua construcción, mientras que dejaba caer unos pequeños escombros junto a la tumba de Celena, los cuales momentos antes tendrían la forma de un abanico.

Marco pensó en un plan para poder acercarse sin que él los detectara, pero pudo notar en los cambiantes ojos de Star, el odio y resentimiento que ella tenía por ese monstruo, así que solo se limitó a seguirla, atento y vigilante para poder protegerla de cualquier peligro.

Toffee se percató de la presencia de ambos chicos, pero no se mostró interesado en ellos.

-Ohh… ustedes…- Murmuro Toffee, mientras retiraba su capucha. -Esperaba que llegaran aquí mucho más tarde… me disculpo, pero tengo otros asuntos que…-

-¡Ughhh!-

Ni siquiera termino de hablar cuando un rayo mágico verde exploto directamente en su cara, estrellándolo violentamente hacia la pared de la cripta, haciéndolo caer de rodillas. El escupió un poco de sangre antes de hablar nuevamente, mientras que se reincorporaba. Al mismo tiempo, su brazo derecho bajo su capa se movió de una forma muy inestable por unos segundos, reaccionando al golpe, pero ceso en poco tiempo.

-¿Serias tan amable princesa, de dejarme hablar antes de explotar algo en mi rostro? No es algo muy cortés de tu parte…- Menciono Toffee mientras que su rostro regeneraba el reciente golpe y sonreía un poco.

-¡¿Porque hiciste todo esto?! ¡Ha muerto mucha gente inocente por tu culpa!- Exclamo Star mientras que sus ojos se tornaban verdes por el enfado que tenía.

-Meramente negocios princesa, nada personal. Necesitaba una distracción para evitar que tu madre se involucrara. ¿Qué mejor que un ejército improvisado?-

Toffee se mostraba serio y calmado frente a Star, sin embargo, cuando intercambio miradas con Marco, el parecía molestarse, mientras que lo observaba con mucho odio.

-¡Pagaras por esto Toffee!- Ella grito con fuerza mientras cargaba nuevamente su hechizo, lista para atacar.

-Te aconsejo que no hagas eso otra vez Star… nada funciona dos veces conmigo y no querrás despertar algo que definitivamente… será horrible…- Toffee hablo seriamente, pero mostro una enorme sonrisa, como si esperara exactamente que ella atacara.

En ese mismo instante los instintos de Marco y Lynx se dispararon, nunca antes un solo individuo irradiaba tanto peligro como lo hizo Toffee en ese momento, la sensación era parecida a la que sintieron después de las pruebas de Janna, solo que ahora sin temor a equivocarse, el peligro se sintió 10 veces más fuerte.

-¡Star! ¡Espera!- Grito Marco para evitar que ella atacara, pero fue demasiado tarde y ya había lanzado el misil mágico.

Toffee salto unos metros en el aire, mientras que sus ojos se tornaron purpura, esquivo fácilmente el hechizo. Se abalanzó sobre Star a una velocidad increíble intentando aplastarla, ella reacciono a tiempo para contraatacar, pero él era demasiado rápido como para poder crear algún hechizo. Justo en el último segundo, Marco activo el ¨manto¨ y avanzo frente a ella casi a la misma velocidad que el monstruo haciéndola a un lado para ponerla a salvo , atrapando su pie con ambas manos antes de que pudiera aplastar a Star. El choque de ambas fuerzas formo un cráter en el suelo, mientras que Marco lanzo lejos a Toffee, aprovechando el impacto. Sin embargo, el monstruo aterrizo sin problemas.

-Pero miren quien ha progresado...- Murmuro Toffee casi felicitando al chico, mientras que aplaudía un poco. -Ya no eres tan patético después de todo.-

Pero Marco no respondió, el observaba sus manos con asombro… estaban temblando, no por miedo, sino por lo fuerte que fue el choque, nunca antes se había sentido así, no desde que recibió la herencia de Lynx. Además estaba sorprendido por lo que el monstruo hizo, ¿Toffee acababa de usar el ¨Manto¨ igual que él?

-Esto es muy entretenido… pero no puedo perder más el tiempo, ya no tengo ningún interés en ustedes dos.- Al terminar de decir estas palabras, el monstruo volvió a acomodar su capucha. -Así que decidan, no se metan en mi camino y puede que vivan un poco más… o sigan siendo una molestia para que los elimine de una vez por todas.-

-¿Quién se cree este sujeto? - Murmuro Lynx desde la mente del chico.

-Esa voz, me es familiar… ¿no se suponía que habían venido solos?- Pregunto Toffee confundido.

Tanto Marco como Lynx se sorprendieron, mientras que Star los observaba confundida. Ambos chicos se quedaron al margen por unos minutos en lo que los monstruos conversaban brevemente. Sin embargo, a la percepción de Star, ella solo pudo escuchar lo que decía Toffee, aparentando hablar solo, y en cuanto a Marco, él pudo escuchar toda la conversación.

-El… ¿puede escucharme…? Ciertamente impresionante.- Menciono Lynx sonando sorprendido también.

-Claro que puedo escucharte ¿pero dónde estás? ¡Muéstrate cobarde!- Exigió Toffee al no poder detectar la presencia de nadie más.

-Es normal que no puedas verme, estoy en la mente del humano… y ten más respeto en tu tono de voz mocoso, si quisiera, te haría añicos ahí donde estas parado, infame inmortal.- Exclamo Lynx sonando desafiante.

-Una distintiva voz autoritaria… yo te conozco, eres el traidor…- Hablo Toffee entrecerrando sus ojos, mientras miraba a Marco con odio, solo para sonreír momentos después. -¡Ahora todo tiene sentido!-

-Traidor, usurpador, impostor… me han llamado de tantas formas distintas a lo largo del tiempo…-Respondió Lynx, sonando un poco melancólico

-Y como no hacerlo, le diste la espalda a tu propia especie, solo por una insignificante reina de Mewni…- Afirmo Toffee sonando desafiante.

-¿Cómo darle la espalda a algo si ellos lo hicieron primero conmigo? Además…- El tono de Lynx cambio a uno sumamente serio y amenazador. -No voy a tolerar ningún insulto hacia Eclipsa.-

-¿En serio? Parece que no puedes hacer mucho donde estas ahora…- Murmuro Toffee burlándose de Lynx.

-No necesito hacer nada, el hecho de que puedas manejar un poco la magia ¨ancestral¨ es irrelevante, mi discípulo y su Butterfly pueden derrotarte por su cuenta.- Respondió Lynx sonando muy confiado. -Solo necesito sentarme y observar…-

La sonrisa de Toffee creció más después de escuchar esas palabras.

-Ahh… ese es el nombre de la magia que absorbí, suena interesante, mucho más que utilizar una parte de la varita familiar Butterfly y al inútil de Ludo como un contenedor. ¿Así que estos dos están siguiendo sus pasos, verdad?- Toffee observo a ambos chicos mientras su semblante cambio a uno serio. -Puedo percibir… que su magia se centra en una fuerte conexión entre los dos. ¿Acaso no han aprendido lo fácil su lazo puede romperse?-

Toffee se acercó poco a poco de forma amenazante a ambos, mientras que ellos volvían a ponerse en guardia.

-Cambio de planes niños, quería dejarlos ir porque pensé que no serían una amenaza, pero si el traidor los está guiando, significa que serán un problema potencial en el futuro.- El monstruo volvió a sonreír.- Me hare cargo de ustedes ahora mismo.-

-¿Qué te hace pensar que puedes tú solo contra nosotros?- Exclamo Star desafiando al monstruo y haciendo brillar su varita.

Pero en ese momento, ella sintió que le faltaba el aire y una fuerza invisible la hizo levitar un poco del suelo, mientras esto ocurría, su garganta comenzó a cerrarse, cortando por completo su respiración.

-¿Qué te ocurre Star?- Pregunto Marco preocupado, al no notar que estaba atacándola.

-Ghk… ghn… ugh…- Fue todo lo que ella pudo decir en ese momento, mientras lanzaba sus hechizos por doquier con su varita, intentando liberarse desesperadamente.

Entonces, Toffee descubrió su brazo derecho quitándose la capa, dejando a la vista algo horrible y desconcertante.

Todo lo que fue su brazo en el pasado, ahora solo mostraba los músculos en carne viva, mientras que parte de sus huesos eran visibles aun y unas venas de color purpura rodeaban toda la extremidad hasta el hombro. En ese momento, levanto el brazo en dirección a Star, ahorcándola con una magia invisible.

-Oh… que ingenua princesa, la pregunta real seria… ¿ustedes creen que pueden conmigo?- Murmuro el monstruo mientras sonreía maniáticamente.

Marco no tolero lo que estaba viendo, y una vez más, una ira incontrolable se apodero de él. Su cabello se tornó blanco pálido, mientras que sus ojos se llenaban de un negro absoluto y alrededor de su cuerpo, pequeños relámpagos purpuras comenzaron a destellar.

-¡DEJALA IR!- Grito Marco, mostrando colmillos en lugar de dientes.

En menos de un parpadeo, Marco llego hasta Toffee golpeándolo directamente en el rostro, el inmediatamente choco contra uno de los muros de la cripta, derrumbando escombros sobre él.

Unos instantes después, ella se liberó de la magia cayendo al suelo de rodillas, mientras que tosía violentamente recuperando el aliento.

Al mismo tiempo que esa extraña fuerza llego, volvió a desvanecerse un segundo después.

-¿Y eso… que fue?- Reacciono Marco confundido, al no saber cómo avanzo tan rápido, pero no olvido a Star, así que se dirigió hacia ella.

-¡Star! ¿Estás bien?- Marco se acercó a ella, ayudándola a reincorporarse.

-Si...- Murmuro ella aun tosiendo un poco. -Solo me duele un poco la garganta… es todo.-

-¿Cómo es que Toffee puede hacer eso?- Pregunto Star, masajeando su cuello un poco para que el dolor se calmara.

-No sé cómo lo hizo realmente, pero Lynx dijo que está usando la misma magia que yo…- Murmuro Marco sonando serio.

Una breve explosión se escuchó dónde estaba atrapado Toffe, haciendo levitar los escombros como si fueran hechos de papel. Una vez que se liberó, llevo su mano sana a su mandíbula dislocada, mientras que con un movimiento rápido, la acomodo en su lugar.

-Eso dolió…- Hablo para sí mismo el monstruo, observando a ambos chicos de forma seria.

Acto seguido, todos los escombros que rodeaban a Toffee, comenzaron a flotar, y con un ademán de su mano corrompida, apunto hacia los chicos, lanzado las rocas como si fueran cañones.

-¡Aquí viene!- Exclamo Marco al sentir el peligro acercándose.

Antes de que llegaran los escombros, Star y Marco se cubrieron detrás de unos pilares, mientras que los pedazos de roca explotaban al contacto. Cuando los misiles improvisados cesaron, Star rodo hacia un costado, mientras preparaba un hechizo rápido. A su vez, Marco corrió por el lado contrario de la cripta en dirección a Toffee, saltando hacia él.

-¡Bala de Cañón Estelar!- Grito Star, disparando un rápido orbe de color plateado.

Toffee observo la dirección del hechizo y usando su brazo corrompido, sostuvo el disparo con su mano, inmediatamente lo lanzo hacia Marco antes de pudiera atacarlo, golpeándolo directamente en el aire, dejando salir una nube de humo.

Desde la nube, una partículas de color purpura se agruparon rápidamente desde ahí, y entonces apareció Marco con el poder del ¨Manto¨ activado.

Él se enfrentó a Toffee directamente, mientras que Star lanzaba varios hechizos desde la retaguardia.

Primero ellos intercambiaron fuertes golpes, mientras que Marco uso una combinación de su karate y el nuevo estilo de pelea que Lynx le enseño antes de la Batalla del Alba.

El intento golpear su rostro directamente, pero esquivo el golpe sin problema, intento girar sobre su propio eje para patearlo pero el retrocedió. En ese momento un brillante hechizo estuvo a punto de golpearlos a ambos, pero Marco se agacho antes de recibir el impacto, Toffee inclino su cuerpo, apoyando todo su peso en sus pies de espaldas, doblándose de una forma imposible y regresando a su posición sin ningún problema para atacar a Marco.

Ambos volvieron a intercambiar golpes, pero cada vez que Toffee atacaba, sus golpes se volvían más fuertes e impredecibles, y le costaba a Marco poder defenderse, sin mencionar que el esquivaba los hechizos de Star como si adivinara por donde llegarían.

Star se desesperó por no poder acertar un disparo limpio, así que guardo su varita y ella corrió hacia Toffee.

-¡Al diablo con esto! ¡Usare mis manos!-

Pero fue una pésima idea, Marco se desconcentro al ver a Star acercarse, y Toffee lo golpeo en el estómago, perdiendo el aliento por unos segundos, y con una patada de arriba hacia abajo, derribo al chico haciéndolo morder el polvo, mientras que las partículas purpuras se dispersaban de su cuerpo.

Star intento saltar y patearlo, pero el solo utilizo el brazo sano para atraparla del rostro. Marco intento levantarse pero el monstruo utilizo su brazo corrompido para tomarlo también de la cabeza. Así Toffee sostuvo a ambos chicos en sus manos y los observo mostrando una media sonrisa, mientras que ambos intentaban liberarse

-¿Ustedes dos se quieren mucho, no es así? ¿Qué tal si los ayudo un poco?-

Al decir esto, el choco las cabezas de ambos fuertemente, una contra la otra, dejando a los chicos aturdidos y con mucho dolor. La herida anterior de Star en su cabeza volvió a abrirse, dejando caer el vendaje en su cuello, manchando la frente de Marco con sangre. Entonces Toffee los soltó, dejándolos caer al suelo, sabía que tardarían en levantarse.

-¿Saben? No necesito liquidarlos a ambos ahora mismo, ¿qué tal si solo elimino a uno de ustedes y dejo que el otro se lamente el resto de su vida? Entonces… ¿a quién elegiré?- Nuevamente Toffee sonrió de una forma maniática, pero Marco pudo abrir los ojos un poco, y noto que las venas del brazo del monstruo se estaban expandiendo en su cuerpo, Lynx tenía razón, es clase de magia comienza a corromper totalmente a quien la usa, sin importar que tan preparado sea el usuario.

En cambio Star, al escuchar esas palabras desenfundo su varita y grito un hechizo nuevo.

-¡Humo Pantanoso!- Inmediatamente un denso humo verde se expandió en donde estaba Toffee interrumpiendo su vista.

Entonces ella tomo la mano de Marco, forzándolo a levantarse y a seguirla. Ambos se escondieron detrás de otros escombros.

-Eso es un truco bajo Star, incluso para una Butterfly, tu madre estaría decepcionada.- Menciono el monstruo riéndose e intentando provocar a la princesa. -La conozco… ella nunca hubiera huido de una lucha…-

Ambos chicos se mantuvieron escondidos, pero Marco aún no se recuperaba del golpe.

-Marco… pssst… ¿estás bien?- Susurro Star, mientras intentaba asegurarse que el chico no estuviera herido.-

El reacciono lentamente a la voz de Star.

-Ahh… me duele la cabeza.- Menciono Marco mientras sostenía su frente.

-Lo sé, pero necesitamos hacer algo, no podremos ganarle a Toffee si no intentamos algo nuevo…- Respondió Star en voz baja.

-Parece como si el ya conociera nuestros movimientos…- Marco se recuperó rápidamente, sin embargo, aun sentía dolor.

-¡Exacto! Necesitamos improvisar algo nuevo…-

En ese momento, ella observo que en las inscripciones de la tumba, había un hechizo escrito en una lengua antigua, parecía que de antaño, el hechizo fue utilizado para destruir los asteroides que amenazaban el planeta en ese entonces.

-O mejor algo antiguo…- Murmuro ella al leer el nombre del hechizo y su descripción.

-¨¿Praedo… Solaeretic?¨-

Al repetir el nombre del hechizo, su varita comenzó a brillar con un intenso color dorado, pero ella de forma nerviosa cubrió la luz con su mano.

-¿Qué es eso?- Pregunto Marco notando el brillo de la varita.

-Si esto funciona, podemos derrotar a Toffee.- Murmuro Star mientras se acercó a Marco para contarle su plan, la niebla que creo momentos antes, comenzaba a desparecer, así que tenían que ser rápidos.

-¿Cuál es tu idea Star?- Él también se acercó para escucharla mejor.

-El hechizo es demasiado poderoso para usarlo dentro de la cripta, podríamos volar en pedazos el edificio con nosotros dentro, entonces tendremos que usar el tragaluz. El problema… es que tarda un poco en estar listo, y necesitamos a Toffee en el aire para que no pueda esquivarlo.- Menciono Star sonando inusualmente seria.

-Tranquila, yo me encargo… creo que puedo hacer esto.- Marco parecía decidido a ayudarla, entonces Lynx hablo desde su mente.

-Si ese es el plan, hay un hechizo que te ayudara a impulsarte, su nombre es ¨Spectrum Alis¨, no sirve para volar, pero te hará llegar más lejos.-

Marco sonrió al escuchar la idea del monstruo, pero recordó que Toffee podía escucharlo también.

-Espera, ¿el aún puede escucharte?- Pregunto el chico preocupado.

-En absoluto, pude bloquear tu mente momentos después de que terminamos de hablar.- Respondió Lynx

-Bien, mejor aún, Lynx me ayudara con un hechizo para impulsarme.- Marco se levantó, listo y decidido para enfrentar a Toffee una vez más. -Estoy listo.-

Pero entonces Star lo freno unos segundos, mientras lo abrazaba desde la espalda fuertemente.

-Ten cuidado, por favor…- Murmuro Star susurrando al oído de chico.

-Lo tendré… no te preocupes…- Respondió el chico de forma cariñosa.

Entonces Marco avanzo hacia la neblina y Toffee la disperso de un movimiento de sus brazos.

-¿Ya se cansaron de esconderse humano?- Pregunto Toffee sumamente confiado.

-Como no tienes una idea…- Respondió el chico, sin miedo ni vacilación, tomando la guardia del escudo que Lynx le había enseñado el día anterior, mientras que activaba el ¨manto¨ una vez más con toda la fuerza que pudo reunir.

Entonces ambos comenzaron a luchar.

Por exactamente 5 minutos, intercambiaron golpes de una forma pareja, pero lentamente, Toffee tomo la ventaja. Por su parte Star, se aseguraba que su nuevo hechizo cargara por completo y estaba a la espera de la señal de Marco.

A medida que la lucha avanzaba, Toffee se mostraba más confiado, esperando que en medio de la lucha pudiera acabar con el chico de una vez por todas.

Entonces Marco dio un paso en falso, fingiendo que había bajado la guardia, el monstruo sonrió he intento un golpe directo. El chico rápidamente reacomodo su peso y atrapo el golpe de Toffee con ambos brazos. Usando toda la fuerza que pudo, lo lanzo al aire, para poder saltar y patearlo para que se elevara más.

-¡Ahora! ¨¡Spectrim Alis!¨-

Al decir estas palabras, en la espalda de chico crecieron unas alas transparentes del mismo color que sus ojos, mientras que las agito, él se impulsó a mas altura para golpear a Toffee aún más alto.

-Solo… un poco más…- El chico comenzó a esforzarse demasiado, el nuevo hechizo de las alas era increíblemente extenuante.

Mientras esto ocurría, Star se posicionó en el medio del tragaluz, mientras que sus ojos se tornaba de un color blanco brillante y su varita brillaba aún más.

-Vamos Marco, hazte a un lado, es suficiente así…- Murmuro ella al notar que ya estaban lo suficientemente alto.

Marco intento impulsarse una vez más para poder dar un último golpe al monstruo. Pero en ese mismo instante, Toffee reacciono y atrapo al chico del cuello con su brazo sano, sin darle oportunidad de huir.

-¿Creíste que no notaria ese ridículo truco? Muchacho, esta ni siquiera es tu dimensión, no tienes ninguna responsabilidad por esta gente, entonces… ¿Por qué motivo luchas entonces?- Toffee pregunto de forma seria, mientras que apretó con menos fuerza la garganta del chico, mas no tanto como para que se liberara.

-Lo hago… ¡Por ella!- Marco grito en respuesta, sin ninguna vacilación.

Ambos comenzaron a perder impulso y a caer.

-Un verdadero desperdicio si me lo preguntas, pero tú y el traidor son demasiado peligrosos para dejarlos vivir, así que me temo que no veras otro amanecer…-

Al escuchar esto, Marco se desesperó intentando soltarse, pero ya no le quedaban fuerzas y el brillo de sus ojos comenzó a opacarse, una señal de que se poder estaba en el límite.

-¡Estas en peligro Marco, reacciona!- Exclamo Lynx intentando impulsar al chico, pero fue inútil.

Entonces el brazo corrompido de Toffee comenzó descomponerse, retirando los músculos hacia el hombro, mientras que sus huesos se fundían creando un filoso estoque. El sonrió nuevamente de forma maniática cuando noto que su brazo termino de cambiar.

-¡SORPRESA!- Grito Toffee mientras alzo su estoque y violentamente lo dirigió hacia Marco.

En ese mismo instante, Marco sintió como algo frio se enterraba en su pecho, directamente en su corazón, saliendo hasta su espalda.

Fue una sensación extraña, realmente dolió, pero por algún motivo, sintió que una enorme paz lo invadía.

Una paz que solo Star le había brindado antes.

-Star…-

-Star.-

-¡STAR!- El exclamo su nombre en su mente para que su fuerza volviera, aunque solo fuera por un segundo.

Toffee sonrió satisfecho al ver que el chico ya no se movía y tenía los ojos cerrados, he intento retirar su espada. Sin embargo, uno de los brazos de Marco sostuvo la extremidad filosa con su propia mano para evitar que el pudiera alejarse o moverse. Lentamente, Marco abrió sus ojos una vez más, mostrando el purpura de ellos con una intensidad nunca antes vista, observando al monstruo cara a cara. Por primera vez, Toffee se sintió intimidado al ver que no podía alejarse del chico.

-¡La sorpresa… es para ti idiota!- Mientras que Marco junto toda la magia que pudo en su brazo libre, formando un pequeño y conocido orbe mágico.

-¨ ¡Tenebris Sentinam!¨-

Marco golpeo a Toffee directamente en el pecho, con su puño cargado de su hechizo más poderoso, produciendo una explosión tan potente que los separo a ambos, arrancado por completo el brazo-estoque del monstruo, dejándolo aun clavado en su pecho.

-¡Ahora…! ¡Star…!- Grito el chico dándole la señal a su compañera.

En ese momento, la chica se percató de que algo andaba mal, pero tenía que terminar con Toffee primero.

-¨¡PRAEDO SOLAERETIC!¨- Grito Star lanzando el potente hechizo dorado en forma de una columna hacia el cielo, directamente hacia su némesis.

Toffee aún estaba aturdido por el hechizo directo que recibió del chico, pero al sentir que una potente magia se dirigía hacia él… se limitó a sonreír, aceptando que lo habían vencido… otra vez.

-Una vez más… subestime demasiado al enemigo…- Murmuro el monstruo mientras cerraba sus ojos.

Cuando la magia lo golpeo, su cuerpo entero comenzó a desintegrarse poco a poco. Antes de desaparecer, murmuro algo que solo él pudo escuchar.

-Da igual lo que ocurra conmigo… la puerta ya fue abierta, y ella traerá la destrucción que llueve desde el cielo… No necesito hacer… nada… mas…- Con esas últimas palabras, el monstruo fue desintegrado por completo.

Mientras caía, Marco utilizo lo último de su fuerza para poder retirar la espada de su pecho, nunca antes había sentido tanto dolor, pero difícilmente pudo sacarla y lanzarla hacia el vacío.

Entonces el comenzó a marearse y a perder el conocimiento.

-Bueno… hice lo mejor que pude… no hay nadie… que diga lo contrario…- Murmuro el chico desvariando cada vez más, puede que sea la pérdida de sangre… o incluso algo peor.

-¡Marco! ¡Marco! ¡Reacciona humano! ¿Realmente te estas rindiendo tan rápido?- Pregunto el monstruo genuinamente preocupado y un poco decepcionado por la actitud del chico.

En respuesta, el chico solo pudo reírse, mientras que tosía un poco de sangre antes de decir sus últimas palabras de ese día.

-Ya no puedo escucharte Lynx…- Murmuro el chico, mientras que cerraba sus ojos, y mostraba una sonrisa pacifica a medida que caía.

-Podrás rendirte muchacho, pero ella no te dejara ir tan fácilmente…- Murmuro Lynx, antes de desaparecer en la mente del chico.

Star estaba celebrando de una forma alegre, con la ayuda de Marco habían destruido al peor enemigo de su familia, fue difícil, pero lo habían conseguido. Entonces, escucho como una espada extraña se enterraba en el suelo, y pudo darse cuenta de que estaba cubierta de sangre.

Ella volvió su vista al cielo, esperando que Marco aterrizara de forma segura, pero en su lugar, lo vio caer de espaldas sin poder detenerse.

Entonces ella se asustó, de forma instintiva se impulsó con un hechizo hacia arriba y atrapo a Marco en el aire, cuando cayeron, Star creo una enorme nube suave de color azul que freno la caída de más de 100 metros.

Cuando se reincorporo, no pudo evitar reprender al chico por asustarla.

-¿¡Qué es lo que te ocurre Marco?! ¡No me asustes de esa forma!- Hablo la chica sonando sumamente preocupada.

Pero… nada la prepararía para lo que estaba a punto de descubrir.

Star se preocupó más porque Marco no respondió, ni siquiera parecía moverse. Entonces ella observo su propia armadura, y se percató de que había sangre en ella… la sangre de Marco.

Desesperadamente… se acercó al chico, solo para notar la enorme herida en su pecho y espalda.

Ella llevo las manos a su boca en señal de sorpresa, no podía creer lo que estaba presenciando, en su mente se proyectó parte de la pesadilla que tuvo hace unos días, precisamente lo que más temía.

Sin embargo, trato de calmarse, se acercó al chico para asegurarse de que aun estuviera consiente, nunca sintió tanto alivio al notar que el chico aun respiraba, difícilmente, pero lo hacía.

-¡Marco! ¿Puedes oírme?- Pregunto ella desesperada.

El chico tomo un pequeño respiro para intentar decir algo, pero en su lugar, tosió violentamente.

-Si no lo atienden ahora… será demasiado tarde…- Murmuro Star para sí misma.

Entonces ella levito un poco cerca del malherido Marco, mientras que una vez más sus ojos tomaron un color blanco brillante, su armadura comenzó a moverse, rompiéndola por completo, liberando unas nuevas alas plateadas. Se parecían a las que crecieron en se Mewbertad, solo que esta vez ahora en lugar de parecer alas grandes de mariposa, parecían más las de una avispa y no le crecieron brazos extras. Su ojos aun brillaban, cuando tomo a Marco con sus brazos y susurró en su oído.

-Resiste Marco… te vas a poner bien, me asegurare de que así sea…-

Entonces, ella emprendió el vuelo directamente al castillo de su familia lo más rápido que pudo.

Justo después de que la princesa Star Butterfly y su guardián herido mortalmente, Marco Díaz, volaran lejos del lugar, la extraña espada que estaba clavada en el suelo comenzó a deformarse.

Poco a poco formo los huesos de un brazo, y más lento todavía, comenzó a cubrirse de piel gris…

Esto está aún muy lejos de terminar…

FIN DE CAPITULO

No creo que haga falta decir demasiado, el capítulo habla por sí mismo.

Aun así, me tomo más tiempo de lo que esperaba para terminarlo, al ser capítulos mucho más largos de los que hacía en un principio, creo que terminare dos a tres capítulos por mes, y como se ha dicho antes, esto aún no termina. Tomare este tiempo debido a que también estoy trabajando en los dibujos de los personajes principales, para poder mostrar como los veo en mi mente cuando escribo. Probablemente tenga listos los de Star y Marco, en su apariencia al iniciar esta guerra, en el capítulo que sigue.

Nuevamente, me encantaría leer sus opiniones con mi historia o si pueden orientarme si estoy haciendo algo mal, tal vez incluso cambie la clasificación a M por el reciente contenido y el que utilizare más adelante, sin embargo, imagino que todos los que siguen mi historia tienen ese gusto por lo crudo/romántico al igual que yo.

Sin más que añadir, agradezco el seguimiento y la marca de favorito como es costumbre (porque soy tan distraído que apenas me estoy dando cuenta de que no es lo mismo)

Byakko Yugure, GEMITHA0208, Aquiles Vaesa, SugarQueen97, Beta36, DairaB, Ghost Prime XIII, Hiyori- Yudai, Homura Li, Huachi-sama, Ivonne365, , Julivs, Lucky Ted, Midway23, Majestic Yokai Fauntleroy, MarcyBask, Meepy Writer, Noobsterblock, Paulina RQ, Rizel Iwaki, Sinon1308, Tsukiyomi Sora, Xenon666, , etherias dragneel, harunalin8767, ianavila12, jmdrg, jocuda, kronos93lrt, poriqui158, rociobeluibarra, sakurasakurita, chars1000, 606 Grace, LizzGabby, NeoRenek, thaisguiso, Raven910, entre otros.

Muchas gracias por su seguimiento, prometo no defraudarlos.

Atte- Torikami Riuzak