A/N: ¡Un oneshot demasiado lindo y tierno! Que lo disfruten. :)

Autora original: ohwhatsherface

Género: Romance

Rating: K+

Longitud: 1.125 palabras

Disclaimer: Nada de esto me pertenece.


Colección: Sasuke & Sakura
(IX)
Primer Beso


Resumen: "Sakura llora la pérdida de su primer beso y Sasuke le demuestra que está equivocada."


Algo la estaba molestando.

Y algo molestándole a ella, le molestaba a él.

Y a Sasuke no le gustaba ser molestado.

Era molesto.

Ella era molesta.

Miró a través del fuego hacia donde Sakura estaba sentada. Sus rodillas se encontraban levantadas contra su pecho a la vez que ponía sus brazos alrededor de ellas. Su barbilla descansaba sobre sus piernas dobladas mientras observaba el fuego (al principio había pensado que lo estaba mirando a él, pero luego recordó que había dejado de ser una fan y que había madurado) abatidamente, con el brillo de sus ojos jade apagado.

—¿Cuál es tu problema?

(No es que le importara.)

La pregunta le salió más hostil de lo que había intentado.

Sakura apartó levemente su vista de la leña ardiendo para encontrarse con la de él. Inmediatamente bajó la mirada hacia el suelo con vergüenza, como si las profundidades negras de sus ojos la hubiesen regañado, como si le estuviera diciendo lo muy patética que estaba actuando, o como si le estuviese diciendo que era molesta.

(Y en ese momento, él realmente pensaba que lo era.)

—Nada.

Su respuesta fue suave y silenciada por sus rodillas, que estaban presionadas bastante cerca de su rostro.

Frunciendo el ceño, Sasuke arrojó más leña al fuego y miró a su alrededor de forma instintiva. Naruto estaba a su izquierda, estirado confortablemente mientras dormía, ajeno a la obvia depresión de Sakura y a cada aumento en la molestia de Sasuke respecto a la situación.

Kakashi estaba a su derecha, apoyado contra un árbol con los brazos cruzados sobre el pecho y su libro en el suelo. Era obvio que también se encontraba dormido, si su preciosa novela había sido arrojada lejos con tanto descuido.

Probablemente se había dormido mientras la leía, pensó Sasuke.

Luego volvió a mirar a Sakura, que aun se encontraba en la misma posición, con la misma mirada triste en sus ojos.

Eso lo estaba molestando.

Sakura siempre estaba contenta. Siempre tenía una sonrisa en el rostro. Siempre tenía un brillo en sus ojos.

—…hablar sobre ello ayuda —murmuró él.

No le gustaba ser molestado y el hecho de que Sakura estuviera triste y melancólica –que no era propio de ella en absoluto– era demasiado problemático y molesto.

Un leve resoplido provino de ella, a la vez que su expresión se tornaba amarga.

—Eso es divertido, viniendo de ti.

Se estaba refiriendo a la noche en la que él se había ido, dedujo Sasuke, después de ofenderse por el comentario pero reteniendo una mueca de malestar. Tenía que admitir que Sakura tenía razón respecto a eso. Él no era exactamente alguien que debería decirle a los demás que hablaran acerca de sus problemas. Él no era mucho mejor.

Sakura suspiró y, finalmente, lo miró a los ojos.

—Lo siento, Sasuke-kun —se disculpó—. Eso fue grosero de mi parte–

—No —la interrumpió Sasuke—. Tienes razón.

Y lo estaba.

Se sentaron en silencio por algunos momentos, siendo los únicos sonidos de la noche los de los animales e insectos, y la madera estallando en el fuego.

—Ese fue mi primer beso.

Sasuke levantó la vista de la madera quemada que había captado su interés, para mirar a Sakura. Parecía como si ella estuviera tratando de contener las lágrimas (debido a un obvio arrepentimiento y asco), mientras miraba con odio hacia nada en particular.

Su misión era simple. Encontrar información acerca de su objetivo, eliminarlo y luego recuperar a los rehenes. Se suponía que era una especie de gángster que chantajeaba a las personas de una aldea, reteniendo a sus hijos como rehenes en alguna parte. Ellos simplemente tenían que averiguar en dónde tenía a sus cautivos y luego, asesinarlo.

El plan que habían elaborado era que Sakura, siendo una kunoichi, usaría su apariencia y seduciría al tipo para que le dijera lo que ella quería, mientras él, Naruto y Kakashi eliminarían a los guardaespaldas del hombre.

Y ella así lo hizo, pero en el proceso de hacerse pasar por una stripper, él la había besado.

Y Sakura no estaba feliz.

(Nadie del Equipo Siete lo estaba.)

Así que cumplieron con su misión, devolvieron los niños a sus familias y luego siguieron su camino de regreso a Konoha. Hicieron un campamento luego de caminar por un largo tiempo y luego de que empezara a oscurecerse, lo que los llevó a su situación actual.

—Ese bastardo fue mi primer beso.

Así que eso era lo que la estaba molestando.

Eso era lo que, a su vez, hacía que ella lo molestara a él.

El hecho de que un bastardo viejo y patético le haya robado lo que ella pensaba que era su primer beso, era lo que le causaba todo su malestar.

Sasuke asintió levemente, demostrando que comprendía por qué ella se sentía tan deprimida. Por lo que él entendía, la primera vez para las cosas que uno hacía mientras estaba en una relación amorosa, era muy importante para las mujeres.

Quizás por eso Sakura estaba tan consternada por el recuerdo de lo que fue su especial primer beso. Le había sido arrebatado por un viejo sucio que no tenía nada mejor que hacer que torturar gente inocente y usar a sus hijos como rehenes.

Eso era entendible.

La observó duramente, pero ella se negó a levantar la mirada de la pantalla que sus brazos cruzados le habían proveído. Su cara estaba enterrada en ellos mientras se escondía de él, probablemente sintiéndose avergonzada por dejar que algo que ella veía como sagrado, le hubiese sido arrebatado.

—Deja de llorar.

Sakura levantó su cabeza bruscamente, con los labios abiertos y los ojos exaltados. Parecía como si la hubiesen abofeteado en la cara y como si quisiera gritar insultos hacia él, diciéndole que la dejara en paz porque no quería que la confortara, y que era un bastardo insensible por actuar de la forma en que lo hacía, porque su primer beso era algo preciado para ella y un idiota se lo había robado.

—Él no fue tu primer beso.

Los ojos de ella se abrieron aún más ante esa declaración y lo miró con confusión.

—De qué estás hablando–

—Fui yo.

Sakura ahogó un grito, su confesión impactándola hasta la médula. Sacudió su cabeza con incredulidad.

—Sasuke-kun, no tienes que mentirme. Creo que lo sabría si tú hubieses sido mi primer–

—Fui yo —repitió él con firmeza—. Esa noche hace tres años, cuando abandoné la aldea, después de dejarte en esa banca yo…

No pudo terminar la frase, pero ella captó el mensaje.

Sakura asintió, comprendiéndolo.

—Tú me besaste.

—Aa.

Sasuke tragó saliva.

—Yo fui tu primer beso.

Ella asintió de nuevo.

—…gracias.

La calidez que siempre veía en sus ojos volvió inmediatamente.

Ella ya no estaba molesta.

Y tampoco él.