Nos paramos enfrente de las puertas del Gran comedor y dimos un toquecito a las puertas con nuestra varita para que estas se abrieran dándonos paso al comedor donde todos se quedaron en silencio mirándonos.

La situación era bastante incómoda, no sabíamos que hacer pero en ese momento se levanto Godric y nos hizo señas para que nos acercáramos.

-alumnos os presento a Draco Malfoy y Hermione Granger, han venido a cursar su ultimo año aquí a Hogwarts, ya les seleccionamos y quedaron en la casa de Slytherin-todos aplaudían-ya podéis ir a vuestra mesa.

Nos sentamos casi en una de las puntas de la mesa y empezamos a comer, al poco rato se nos acerco un chico de nuestra edad, era un poco más bajo que Draco, pelo castaño cortó y ojos azul oscuro casi negro con vetas verde claro, lo que hacía que tuviera unos ojos espectaculares.

-Me llamo Sebastián Nott un placer conocerte Malfoy, pero pensé que todos los Malfoy estaban en Francia-se notaba que era el líder de Slytherin.

-así es pero yo preferí terminar mis estudios aquí en Inglaterra-dijo con su típico arrastrar las palabras.

-Me alegro, y tu Granger no me suena, de donde eres- pregunto dirigiéndose hacia mí.

-de aquí, pero soy hija de muggels así que es normal que no te suene mi nombre-dije con mi mejor sonrisa, vi como Draco también sonreía al ver la mueca que puso Nott.

-pero esos es imposible no puede haber una sangre sucia en la honorable casa de Slytherin-dijo indignado y con la cara roja de la furia.

-yo que tu no la llamaría así, si quieres llegar de una pieza a mañana-dijo Malfoy.

-que me puede hacer a mí una vulgar muggle-dijo cada vez más furibundo.

-bueno mañana la primera hora es de duelo puede que allí sepas que es mejor respetarla-siguió como si nada defendiéndome, la verdad me hizo gracia, que después de tantos años de insultos ahora me estuviera defendiendo de ellos.

-No podrá ser ya que las mujeres no pueden ir a esas clases a no ser que hayan vencido a los cuatro fundadores-dijo con superioridad.

-así es, si no me crees pregúntenles a ellos.

-ESO ES IMPOSIBLE-siguió gritando.

-que pasa aquí-pregunto Rowena, cuando nos giramos vimos que estaban allí los cuatro fundadores y que todos los alumnos estaban mirándonos.

-Que este, está diciendo que esta Muggle os derroto a todos vosotros y que irá a clase con los chicos-dijo Sebastián

-Y así es la señorita Granger nos derroto a los cuatro fundadores en un duelo justo por lo cual podrá ir a las clases con los chicos.

Todo el alumnado soltó exclamaciones de asombro y cuchicheaban entre sí.

La cena paso sin mayores inconvenientes, cuando llegamos a la sala común nos enseñó nuestros dormitorios los que eran individuales.

Me di una ducha caliente intentando olvidar el espectáculo del Gran Comedor, me vestí con un pijama de raso rojo y dorado con una serpiente en la zona del corazón que Draco se había empeñado en comprarme para que recordara que yo había sido una Gryffindor pero era una Slytherin.

Y me metí a mi nueva y amplia cama, las sabanas eran suaves y la colcha calentita de color verde con detalles plateados, según me apoye me quede dormida.

Oí un ruido de pasos y me desperté, abrí los ojos y me di cuenta de que todavía era de noche, los pasos se paraban en la puerta de mi habitación, cogí la varita y me puse apuntando a la puerta según se abrió, lance un Expeliarmus que lanzo al intruso con un grito por la barandilla de la escalera hasta la sala común.

Me puse mis zapatillas y Salí, encendí la luz de la sala y vi que había varias personas en las puertas de sus habitaciones mirando que había pasado, bajo deprisa para ver que el intruso era Draco que gracias a Merlín había caído en un sofá.

-Se puede saber que hacias entrando a mi habitación a estas horas, te podía haber matado-le dije furiosa mientras me acercaba.

-ay, no grites que ya bastante me duele la cabeza-dijo mientras se frotaba la parte trasera de la misma- y solo iba a mirar que estuvieras bien-dijo poniendo carita de niño bueno.

-yo estoy perfectamente, ahora el que está mal eres tú, tonto-le dije enfadada.

-tranquila leona, que no pasa nada-me dijo con una sonrisa burlona, al hacer referencia a mi antigua casa.

-serpiente rastrera, mira que no cambias, ¿eh? Sabes que me puedo defender sola, incluso mejor que tu- dije dándole una colleja.

-au, eso dolió, y no te preocupes que no volveré a entrar en tu habitación sin llamar-dijo al tiempo que se levantaba- y ahora vamos a la cama- me dijo al tiempo que me acompañaba hasta mi cuarto.

Cuando me gire para subir las escaleras vi que en la sala estaban todos los de sexto y séptimo mirándonos, yo me quede parada mirando hacia todos ya que no entendía que tenia de interesante, para que todos nos estuvieran mirando.

Entonces sentí como me pasaban un brazo por la cintura, gire la cabeza para ver quién era y vi que era Draco que me estaba sonriendo.

-me dejas dormir contigo es que me he acostumbrado y ya no puedo dormir solo-me dijo en un susurro con voz infantil que me hizo reír.

-anda vamos- y sin prestar más atención a nadie subimos hasta mi habitación y nos echamos a dormir juntos mientras nos abrazábamos, igual que todas las noches desde que me saco de la sala de Salazar.

Me desperté cuando los rayos de sol que se filtraban por la ventana me dieron en la cara, me di la vuelta y escondí la cara en el cuello de Draco el cual hizo lo mismo con mi pelo, antes de volver a caer dormida me acorde de que ese día sería el primer día de clases.

Por lo que me desperece y me metí a bañar, cuando Salí Draco todavía estaba durmiendo, por lo que lo desperté para que fuera a su habitación a prepararse.

Un vez que salió me dirigí hacia en armario para coger el uniforme (.com/images/Emerald_) y se fue a desayunar.

Al poco rato Draco se le unió en el comedor, vestía una túnica larga de color verde oscuro, que se ajustaba a su cuerpo.

La primera clase como había dicho Draco ayer en la cena era Duelo, nos dirigimos hacia allí y vieron que los que tomaban esa clase era solo lo Slytherin, al poco tiempo llego el profesor.

Era un hombre joven de unos 19 años, musculoso y de pelo negro corto y liso, rebelde, con los ojos castaños, mandíbula recia.

-es cosa mía o se parece a Potter-me dijo Draco.

-está mejor que Harry- dije yo sin darme cuenta.

-pues a mi ninguno de los dos me parece gran cosa-dijo enfurruñado.

-hay pero no te pongas celoso, es un profesor-le dije al tiempo que entrabamos en clase.

-un profesor que no te quita el ojo.

Mire y era cierto, el profesor no dejaba de mirarme con una sonrisa que quitaría el aire a cualquiera.

-bueno chicos yo soy el profesor Cristian Sherbrock, y seré vuestro profesor de duelo, en la clase de hoy solo repasaremos unos cuantos hechizos y maldiciones y esta tarde que todos la tenéis libre aremos un concurso de duelo, serán grupos de dos y se enfrentaran a los otros grupos, el último equipo que quede en pie se enfrentara contra toda la clase.

Así estuvimos toda la mañana con clases teóricas bastante aburridas.