Aquí iba algo... pero no recuerdo que era.
Cap. 9 Bajo la TempestadLa cálida lluvia de agosto poco hacía para tranquilizar dos corazones que en ese instante veían la misma escena aterrorizados. Una era una mujer joven que respondía al nombre de Lily Potter, miraba como hipnotizada la escena que se formaba frente a ella, un cuerpo donde se era incapaz de saber si había vida o no, un amigo tirado sobre el piso con la cara contra el suelo y quien ahora ocupaba toda su atención.
Harry Potter soltó su varita con horror, miraba el cuerpo del mortífago totalmente asustado, no tenía idea que tipo de hechizo había hecho, tanto de la varita como de su mano quedaban pequeños rastros de humo. Por alguna extraña razón fue incapaz de acercarse al mortífago pero tampoco de quitarle los ojos de encima, se sentía sucio y comenzó a sacudirse las manos en la túnica, luego, lentamente, se puso de rodilla frente a Sirius. Y por primera vez desde que su rabia se había desatado, miró el cuerpo tendido bocabajo.
Tal como lo había notado antes de perder contacto visual con él, el cuerpo de Sirius subía y bajaba casi imperceptiblemente, Harry suspiró y cerró los ojos, ni siquiera notaba como la lluvia lo empapaba completamente, con cuidado giró a Sirius pues la lluvia comenzaba a formar charcos debajo de él. Aún temblaba, casi imperceptiblemente.
-Sirius... Sirius –susurró Harry a su desmayado padrino –Vamos... no otra vez –se le hizo un nudo en la garganta, sabía que estaba bien, o eso pensaba, pero de pronto se aterró de pensar que esa podía ser la imagen que siempre le fue negada ver: el cuerpo de Sirius, varios años mas viejo, después de haber caído en el Departamento de Misterios.
Lily seguía los eventos aún oculta entre las sombras, pero su estupefacción se estaba comenzando a esfumar por alguna razón mas grande que ella. De pronto le pareció que aquel chico realmente tenía 17 años, mirarlo temblando ligeramente, asustado y pidiéndole al desmayado cuerpo de Sirius algo que Lily no alcanzaba a escuchar, miró con mas atención a Virens y se dio cuenta de que no era mas que un muchacho muy solitario, intentando aferrarse a algo.
Algo que ahora se había convertido en algo de suma importancia para Lily. No sabía bien porque, pero sentía que tenía que dejarse ver, de alguna manera él la necesitaba, incluso, mas que Sirius.
Se alejo unos cuantos pasos silenciosamente, después comenzó a correr hacia donde estaban para aparentar que acababa de llegar, lo cual fue innecesario pues Harry parecía estar en otro mundo, ajeno a lo que pasaba a su alrededor. No se inmutó de la presencia de Lily hasta que esta le puso una mojada mano sobre su hombro. Harry dio un salto asustado y se giro en el piso para ver la túnica sucia de su madre, no sabía si sentir alivio o acrecentar su terror, ¿Lily habría visto todo?
Lily no necesitó ver el rostro de Virens para saber lo que rondaba por su cabeza. Ella sabía que él no soportaría que le dijera que había observado todo.
-¿Qué pasó? –dijo con voz queda y sepulcral. Al momento notó como los músculos de Virens al parecer se relajaban apenas un poco.
-El mortífago... –Harry se sorprendió de oír que su tono era como si se quisiera excusar, un poco mas agudo y apagado que su tono habitual –atacó a Sirius...
Lily prestó atención completa al padrino de su hijo y su amigo. Se agachó a un lado de él, hizo como si no notara como Virens se alejaba un poco mas, sosteniendo la respiración.
-Estará bien –dijo suavizando su voz – solo esta inconsciente, un poco maltrecho, pero nada que no tenga como arreglo un día o dos de reposo.
Harry solo alcanzó a asentir, de nuevo miraba al mortífago, esperaba la reacción de Lily, casi temía que ella se horrorizara, tanto como él, del estado del hombre. Ni siquiera sabía si estaba... no, no podía ser, el no, nunca...
-¿Tu le quitaste el mortífago de encima a Sirius? –preguntó Lily con suavidad, Harry se sobresaltó y solo alcanzó a asentir otra vez, aunque esta vez un poco desconcertado, el tono de Lily no lo culpaba ni le replicaba lo que había hecho, sólo miraba al mortífago.
Lily le daba vueltas a su cabeza a la herida, simplemente no tenía idea de cómo lo había hecho, no se parecía a ningún hechizo que ella conociera. Tan solo quedaban las artes oscuras pero... algo le decía que eso no era precisamente el efecto de la magia negra, era... otro tipo de magia. Miró de nuevo al joven, seguía con la mirada perdida, Lily no podía asegurar si el mortífago seguía vivo o no, pero por el bien de la salud mental de Virens, prefirió no confirmarlo. Aunque sentía que la sangre se le helaba, estaba convencida que no había sido a propósito.
-A todos nos pasa alguna vez –Harry se sobresaltó cuando notó que Lily estaba frente a él y lo miraba con tristeza y comprensión.
-El... él no... ¿no está...? –sólo pudo tartamudear, reprimió un escalofrío.
-No lo se –comentó lúgubremente Lily mirando el cuerpo –pero no voy a quedarme a averiguarlo.
-¿Qué...?
Con una fuerza impensable para alguien de la complexión de Lily, levantó a Harry por un brazo. Este completamente sorprendido no alcanzaba a comprender lo que acababa de decir su madre.
-Vamos, ayúdame con Sirius –dijo Lily sentando al inconsciente hombre con todas sus fuerzas. Harry la alcanzó, aún desconcertado, y entre los dos levantaron el cuerpo inerte de Sirius.
-Pero... –replicó –no podemos... –terminó señalando al mortífago
-Por el momento hay cosas mas importantes que pensar –dijo Lily sin mirar, movió su varita y la olvidada Varita de Harry voló de nuevo a su dueño, inmediatamente hizo lo mismo con la de Sirius, pero esta la guardó en su túnica. Luego giró hacia Harry y lo miró con los ojos mas duros y serios que tenía –No debes derrumbarte por algo así, probablemente este bien, no te preocupes. Yo se que es impresionante y escalofriante pero, esto es una guerra y si no hubiera sido él hubieras sido tu. –Harry estaba sorprendido por la dureza de Lily, casi no podía reconocer a la mujer que él sabía era su madre –Así que sácate de la cabeza cualquier pensamiento de culpa por el momento, ya tendremos tiempo para pensar en ello. Necesito que estés alerta.
Harry asintió con mas fuerza que antes, se sentía avergonzado de su actitud anterior, se había paralizado ante lo que había hecho y eso había nublado su visión. Tenía que hacer lo que Lily le dijo, ya habría tiempo de pensar en eso después.
-¿Por qué no levitamos a Sirius? –preguntó al cabo de unos momentos, cuando vió que Lily hacía inhumanos esfuerzos por levantar el peso del hombre.
-Porque sería tener una varita menos –se acomodó el brazo de Sirius –Además, no pienso cargar con él todo el camino, pienso esconderlo en aquella tienda. Ahí también se encuentra Aureum y no se ve muy bien.
-¡¿Qué! –Harry lo dijo mucho mas alto de lo que quería, o tal vez era que las solitarias calles elevaban el sonido de su voz. Un terror lo invadió nuevamente ¿Ginny? -¿Esta bien? ¿Esta mal herida?
-Lo curioso –empezó Lily intentando no resbalar por la lluvia y frunciendo el cejo –es que no esta herida, por lo menos no exteriormente, pero no parece muy saludable, la salvé poco antes de que un mortífago realmente la hiriera.
Harry se mordió el labio, esto se estaba saliendo de control y no le gustaba nada, quisiese o no Ginny, esto tendrían que discutirlo todos, no iba a permitir que le pasara nada.
-o-
Su respiración se comenzaba a normalizar pero aún le dolía hacerlo. Sentada en un oscuro rincón, con la varita presta, Ginny Weasley aguardaba cada vez con menos paciencia. Odiaba tener que quedarse y esperar, odiaba no poder luchar y sobre todo, odiaba no saber que rayos le pasaba. Había intentado ponerse de pie y alcanzar a Lily al ver que esta no regresaba pero inmediatamente le aquejaban terribles dolores y volvía a caer. Finalmente había desistido.
Así que ahora, con el corazón en un puño, aguardaba... se sobresaltó al ver una silueta acercarse, se agazapó mas dispuesta a darle un buen susto a cualquiera que quisiera entrar, no caería sin lucha. Mas sin embargo notó que no solo era uno, y al parecer traían a cuestas a alguien. Curiosa, se arriesgó a mirar.
Tuvo que reprimir un grito al ver aparecer a Harry, porque estaba segura era él, ya que venía acompañada por Lily y un inconsciente Sirius. Hizo inhumanos esfuerzos por ponerse de pie, y lo logró, pero recargándose en una mesa.
-¿Qué ocurrió? ¿Esta bien Sirius?
Harry se sorprendió de ver a Ginny, era tal y como Lily lo había dicho, a pesar de estar de pie su situación y apariencia eran para dar miedo. Notó como unos mechones rojos salían por la túnica y la máscara, pero sobre todo, lo que le costaba mantenerse en pie y hablar.
-Se pondrá bien –respondió Lily –Afortunadamente Virens estaba cerca y lo ayudó a tiempo.
Lily y Harry pusieron a Sirius en el piso, recargado contra la pared. Lily comenzó a rebuscar entre las cosas de la tienda buscando una manta. Harry se acercó inmediatamente a Ginny y la sostuvo con un brazo.
-¿Qué pasó? –le preguntó con rapidez, Ginny notó preocupación en su voz
-Estoy bien –Ginny quiso librase del agarre de Harry pero cuando lo hizo perdió el balance y estuvo a punto de caer si Harry no la hubiese atrapado. La ayudó a sentarse en una silla.
-Mira Ginny –le susurró muy bajo para que su madre no lo oyera, aunque esta se encontraba ahora secando la túnica de Sirius con su varita. –Deja ya de fingir, llevas así varios días y me esta comenzando a preocupar mucho.
Ginny desvió la mirada, casi podía sentir esos ojos verdes taladrándola.
-No se que me pasa Harry, de verdad –comentó en voz muy baja, sin que Lily la oyera –Es una sensación muy extraña y desconcertante. Y va empeorando, si Lily no hubiese llegado, no se... no se que hubiese pasado.
Harry suspiró, muchas cosas habían pasado ese día, su cabeza comenzaba a dolerle y esa maldita lluvia que no cesaba. Puso una mano sobre Ginny, le sonrió aunque sabía que ella no lo podía ver.
-Lo importante es que estas bien, ya veremos que hacer en el cuartel. Todo saldrá bien.
-Cuando tu lo dices realmente creo que todo se solucionará.
-Virens... –la voz de Lily los interrumpió, acababa de colocarle una manta a Sirius y ahora le tendía otra a Ginny –Tengan, así estará caliente.
Harry ayudó a Ginny a ponérsela, luego miró a Sirius. –Será mejor que busquemos a los demás, no soporto no saber si están bien.
-Lo estarán –aseguró Ginny con firmeza –tuvimos un excelente maestro –Harry sabía que se refería a él, pero aún así sus preocupaciones no disminuían.
-No podemos dejarlos aquí –comentó Harry –pero tampoco podemos arriesgarlos, no en el estado en el que están. –Ginny se mordió el labio pero no replicó –Tampoco me agrada la idea de dejar a Sirius inconsciente.
-Eso se puede arreglar –respondió Lily –por lo menos un poco.
Harry miró con expectación a Lily cuando esta se acercó a Sirius y le apuntó con su varita.
-¡Enervate!
Como si una pizca de energía le recorriera en un instante, Sirius se removió un poco, apenas y abrió un poco los ojos.
-¿Lils? –preguntó con voz muy baja y apenas mirando, mantenía la mirada un poco perdida, como si acabara de despertar por la mañana.
-¿Qué tal Sirius? ¿Cómo te sientes? –le preguntó ella con voz dulce
-¿Ganamos? –murmuró semi inconsciente
-Si –le contestó Lily con una media sonrisa. Después de esto Sirius volvió a cerrar los ojos.
-¿Qué fue eso? –preguntó Ginny
-Todo lo que puedo hacer por el momento, los efectos de la maldición aún no cesan pero por lo menos ya esta un poco mas consciente, eso nos ayudará a hacerlo caminar, por lo menos no habrá que cargarlo. –Sacó la varita de Sirius de su bolsillo, luego se la puso en la mano –Toma Sirius, es tu varita.
-Gracias –musitó sin abrir los ojos, cerró los dedos alrededor de esta.
-Ahora podemos irnos, por lo menos Sirius esta algo mas alerta, poco a poco estará mejor pero tenemos que sacarlo de aquí.
Se puso de pie y miró a Harry que asintió.
-Mantente alerta, no tardaremos. –le dijo a Ginny quien asintió
Harry y Lily salieron de la tienda para buscar al resto de los chicos. La lluvia seguía aumentando de fuerza, pero curiosamente, no el viento. Estaban empapados hasta los huesos y se les dificultaba la búsqueda pues no podían oir nada. De pronto Lily sujetó el brazo de Harry, quien se estremeció, pero Lily no lo notó porque miraba otra cosa.
-¿Quién está ahí? –gritó una figura con la varita levantada, Harry casi grita de alegría, reconoció la voz y la silueta larguirucha de Ron.
-Somos nosotros, Lily y Virens –gritó Harry mas contento de lo que antes había estado, por lo menos Ron estaba bien.
-¡Virens! –gritó otra voz y de pronto Harry se vió rodeado por los efusivos y conocidos brazos de Hermione -¡Lily! –dijo a su vez mirando a la pelirroja -¡Que bueno que están bien, estábamos tan preocupados!
Harry pudo mirar a su amiga desde el principio de la batalla, a primera vista, sin contar la sucia y empapada túnica, parecía estar bien. Ron se acercó a ellos cojeando ligeramente, Harry notó que traía un pedazo de túnica vendando su brazo herido.
-Me alegra que estén bien, nos preocupamos –le dijo a modo de saludo mientras chocaban las manos.
-¿Dónde están los demás? –preguntó Harry mirando a los lados
-Buscándolos –respondió Ron, luego Hermione lanzó un par de chispas rojas. –Ahora sabrán que los encontramos, vendrán en un instante. Ron bajó la mirada y su voz sonó preocupada –Pero no hemos encontrado...
-Ella esta bien –se adelantó Harry – por lo menos no esta herida físicamente.
-¿Está contigo? –la voz de Ron se iluminó -¿Dónde está?
-¿Qué significa eso de que no esta herida físicamente? –preguntó Hermione, aunque Harry supo de inmediato a lo que se refería
-Esta con Sirius, quien en parte si recibió un buen hechizo que lo sacó de combate –intervino Lily – pero estará bien. Ambos se quedaron escondidos en una tienda cerca de aquí. Luego les explicaremos los detalles. ¿Y los mortífagos?
En ese instante las figuras solitarias de Luna y Neville llegaron corriendo, este último tenía sangre en la túnica, aunque se veía bien.
-¡Que bueno que los encontraron! Nosotros no tuvimos suerte con... –miró a Lily, estuvo a punto de decir Ginny
-Ella está a salvo, esta con Sirius –contestó Hermione. Luego miró a todos –Será mejor que vayamos con ellos, esta lluvia no cesa. Es peligroso quedarnos aquí, esa es otra larga historia, será mejor que nos refugiemos.
-o-
Se habían vuelto a refugiar en la tienda donde Ginny y Sirius los esperaban, este último aún estaba mas dormido que despierto, pero cuando llegaron giró la cabeza para mirarlos, en realidad estaba escuchando con atención, porque la cabeza aún la sentía nublada. Ginny sin embargo se notaba un poco mejor, aunque ahora miraba algo perdida en sus pensamientos un calendario.
Hermione hizo un rápido resumen de lo que había ocurrido, relató como se habían separado desde el inicio de la batalla, ella corrió con suerte pues al parecer el mortífago con el que luchó era algo inexperto y la chica pudo amagarlo con rapidez y sin salir herida. Para cuando encontró a Ron este traía un corte en el brazo y cojeaba, pues se había doblado el pie al intentar evadir una maldición asesina, con un poco de suerte y gracias a la ayuda de un buen hechizo aturdidor, había logrado sacarlo de balance lo suficiente para amarrarlo y petrificarlo. Hermione vendo a Ron y encontraron a Luna y a Neville que habían logrado mantenerse cerca, de tal forma que entre los dos terminaron con sus mortífagos. Poco después comenzaron la búsqueda pues ninguno había visto al resto del grupo.
Ron se veía particularmente preocupado por su hermana y solo porque Lily estaba al pendiente de todo lo que decían no la había persuadido de quitarse la máscara ni de llamarla por su nombre. Lily se encargo de relatar lo que había pasado desde que rescató a Ginny hasta que se había reunido con el resto, Harry agradeció silenciosamente el hecho de que no tocara el hecho de la situación real del mortífago, solo mencionó que Harry lo había dejado fuera de combate, no hizo ninguna aclaración mas.
Ahora surgía otro problema, tenían que salir de ahí. Por lo que sabían aún quedaban algunos mortífagos, pues los habían visto pero evitaron pelea, estaban demasiado cansados. También les extrañaba el hecho de que ningún auror del ministerio hubiese llegado aún, parecía que solo estuvieran ellos y eso los ponía mas nerviosos.
-Creo que lo mejor será alejarnos de aquí, no creo que nadie mas quede –dijo Ron de pronto –Además Sirius necesita atención médica y también ella –terminó mirando a Ginny
-Y para terminar hay que sacarlos a ustedes de aquí antes de que lleguen los del ministerio –comentó Lily
-¿Por qué? –preguntó Hermione
-Creánme, cuando los vean no se van a estar con preguntas y los obligaran a quitarse las máscaras, esa es una de las razones por las que Dumbledore los ha tenido bajo secreto. Últimamente las personas enmascaradas no son bien vistas.
Harry gruñó, eso era cierto, y era estrictamente necesario mantenerse ocultos, sobre todo él.
-Polvos flu –musitó Sirius desde la pared
-¿Qué dijiste? –preguntó Lily
-Tenemos... que salir por la red... flu –parecía ligeramente mas despierto, pero le costaba hablar
-¿Pero dónde podemos conseguir? No estamos seguros que casas son mágicas
-La casa del ataque –dijo de pronto Harry –esa casa definitivamente es de magos, debe haber alguna manera de escapar de ahí.
-Puedo aparecerme y buscarlos, estaré aquí en un minuto. –comentó Lily mas animada
Pero entonces algo extraño sucedió, cuando Lily intentó desaparecer el usual crujido se escuchó y por una milésima de segundo de hecho dejo de estar ahí, pero inmediatamente volvió a aparecer justo en el mismo lugar, pero esta vez, muy sorprendida.
-¿Qué...? –murmuró mientras todos la observaban –Lo volveré a intentar.
La lluvia cayó con mas fuerza y Lily volvió a aparecer en el mismo lugar.
-¡No me puedo desaparecer!
-¿Cómo? Se supone que este lugar no es mágico
-Pero la casa si –aportó Ron –tal vez el lugar al que no te puedes aparecer es ahí.
-Tal vez –comentó Lily extrañada –Intentaré aparecerme afuera
Pero ocurrió el mismo fenómeno. Cada vez llovía mas y mas, pero no había rastros de viento.
-Es extraño...
-Tal vez podamos irnos con un trasladador –aportó Luna, la idea pareció animar a todos pero Lily negó con la cabeza
-No puedo activar un trasladador, tendría miles de problemas con el ministerio.
-Pero en el cuartel...
-El cuartel es diferente, Dumbledore tiene miles de hechizos que nos dan la libertad de no ser detectados ni siquiera por el ministerio, pero aquí... Sería exponerme y Dumbledore no nos oculta por puro gusto. No pienso arriesgar a mi familia por eso.
Nadie dijo nada, tenía razón, la seguridad de los Potter y de Harry estaba en juego.
-Entonces no hay mas opción que ir hasta la casa –terminó Harry
-Pero... si nosotros no podemos desaparecer, entonces tampoco los mortífagos –dijo Neville
-Sin duda –confirmó Lily –pero tampoco podemos quedarnos aquí y esperar a que nos cacen como ratones, aquí no tenemos salida. Eso explicaría también la ausencia de la gente del ministerio.
-No hay alternativa –dijo Harry acercándose a Sirius, luego miró a Ron y le dijo -¿Me ayudas con Sirius?
Ron se acercó prontamente a Harry y entre los dos ayudaron a Sirius a ponerse de pie. Este logro mantenerse con esfuerzo pero sus ojos grises reflejaban determinación, pasando el brazo sobre cada uno de los muchachos, lo ayudaron a caminar. Ginny seguía mirando el calendario.
La comitiva que salió del refugio temporal iba con sigilo y con las varitas listas. Lily abría la marcha con Hermione muy cerca. Neville ayudaba a Ginny, aunque esta estaba un poco mejor parecía pensativa, luego Ron y Harry con Sirius, ambos con las varitas en guardia. Cerraba la comitiva Luna, quien miraba sobre su hombro a cada instante. No vieron ni oyeron nada durante el camino, sin embargo la lluvia arreciaba y se cerraba ante ellos como una cortina infranqueable.
-Esta lluvia no es normal –comentó Luna, Harry no pudo más que darle la razón, una cosa es que lloviera, otra que cayera con tanta fuerza sin siquiera haber un ápice de viento a varios kilómetros a la redonda.
-Si no nos matan los mortífagos nos mata la pulmonía –comentó muy bajo Sirius cuando notó que sus zapatos parecían un par de lanchas.
-Shhh -ordenó Lily –ahí esta.
A pocas casas se podía ver el lugar donde la batalla había iniciado. Los cuerpos calcinados de sus habitantes aún se podían ver, pero la lluvia los había apagado, lo cual no había ayudado a mejorar su aspecto.
-Pobre gente –musitó Neville
-No pensemos en ellos si no queremos acabar igual –susurró Lily –Ahora hay que...
Su frase murió entre el sonido de la lluvia, a unos pasos de la casa se vieron obstruidos por una pared de mortífagos, eran apenas cinco pero se veían saludables y frescos. Harry no dejó de notar que sus compañeros, contándolo a él, estaban exhaustos, Ron cojeaba y Sirius y Ginny no contaban por el momento.
-No creo que vengan precisamente a darnos guirnaldas de despedida –dijo con sarcasmo Sirius cerrando un ojo del esfuerzo de moverse. Lily y Hermione cerraron filas frente a Ginny y Neville, Luna las acompañó en el acto. Harry miró a Ron y soltó a Sirius, aunque se notaba que a su amigo le costaba sostener el solo a Sirius con un pie lastimado, no se quejó en lo mas mínimo. Harry alcanzó la fila del frente con la varita en alto.
-Vaya, pero si aún quedaban algunas ratas bajo la lluvia –se mofó una voz de mujer, Harry nunca la había escuchado.
-Pero miren nada mas, si es la famosa Lily Potter –comentó otra voz burlonamente – La sangre sucia mas famosa últimamente. ¿Dónde esta tu estúpido marido? ¿Te dejaron olvidada en esta estúpida trampa?
-No se de que hablas, explícate –ordenó Lily
-No te hagas la inocente con nosotros, sangre sucia, ustedes pusieron este campo anti aparición, pero fueron tan estúpidos que dejaron algunos de sus compañeros atrás.
Ahora todos escuchaban con atención, a Harry eso cada vez le sonaba mas extraño, si los mortífagos no habían evitado que se desaparecieran, entonces...
-Aunque ahora pagarán muy caro ese error –el mortífago levantó la varita, al acto los chicos también lo hicieron. El mortífago comenzó a reír –no me hagan reír que se me cae la máscara, ¿Van a luchar contra nosotros? Mírense, son un desastre, están cansados y nosotros no hemos luchado.
-Intenten acercarse y verán –dijo entre dientes Lily
Pero antes de que el primer hechizo volara, incluso antes de que Harry abriera la boca ocurrió algo inexplicable. De pronto el cielo emitió un sonido extraño y un mundo de agua cayó sobre ellos, eso ya no era lluvia, era prácticamente una marejada, litros de agua caían sin control y de manera desordenada por todos lados, como si una gigantesca ola cayera del cielo. Ante tan singular evento todo se volvió caos, los mortífagos intentaban mantenerse de pie y cada quien olvidó al otro.
Viendo una oportunidad y antes de acabar ahogándose ante el agua que comenzaba a subir peligrosamente de nivel, Harry tomó la mano de Hermione, que era la mas cercana a él y la arrojó hacia la casa.
-¡Entra! –le gritó entre la confusión. La chica le obedeció tomando de la mano a Luna y llevándosela con ella.
Harry prácticamente no podía ver nada entre la lluvia, recordó el viejo hechizo de Hermione para mantenerse seco y lo aplicó a si mismo pero de poco sirvió, la fuerza del agua era sorprendente, por lo menos le permitió tener un poco mas de visión, alcanzó a ver a Lily cerca de Neville y Ginny.
-¡Corran a la casa! ¡Hay que huir lo mas pronto posible! –les gritó. Ginny y con trabajo se podía mantener en pie, se sujetaba del cuello de Neville para no ser llevada por una corriente cada vez mas fuerte. Lily pegó su varita al cuerpo de Ginny y murmuró algo, la chica pareció flotar unos centímetros en el piso, Lily la sujetó a ella y a Neville y se encaminaron a la casa siguiendo a Hermione.
Para cuando Harry localizó a Ron y a Sirius la situación no era tan sencilla. La pierna herida de Ron finalmente había sucumbido y se mantenía de rodillas intentado mantener a flote a Sirius quien aún tenía los rastros de la maldición, había que agregar que este mantenía todo su poder en intentar mantenerse despierto y en la misma posición que Ron pero la corriente aumentaba y los mortífagos comenzaban a acercarse, aunque Harry presentía que mas bien con el fín de huir de ahí. Cuando Harry los alcanzó la casa estaba algo lejos, como pudo puso de pie a Ron y entre los dos a Sirius, tuvo que hacer un doble esfuerzo por pasar entre el agua, pero esta estaba ya bastante alta.
Sirius sacó la varita de su túnica con esfuerzo, concentró toda su consciencia y la agitó como si hiciera una espiral, al instante se abrió un pequeño camino entre el agua, pero este se estaba volviendo a llenar rápidamente.
-¡Rápido! –gritó entre el sonido del agua –No resistirá mucho
Sin pensarlo dos veces Harry comenzó a correr, Ron hacía terribles muecas pero también aceleró el paso, entre los dos llevaban a Sirius quien hacía inhumanos esfuerzos por no desmayarse. Cuando alcanzaron la casa tuvieron que meterse por una ventana abierta.
Cuando entraron Hermione la cerró con rapidez y la hechizó, aunque el agua comenzaba a filtrarse.
-Hechizé todas las entradas pero esta agua no es normal –dijo nerviosa. Cerca Lily, Neville y Luna revisaban el lugar con mucha rapidez, estaba bastante destruido.
-¿Qué demonios pasa allá fuera? –preguntó Ron sujetándose la pierna dolida mientras Sirius se sostenía de Harry, cada vez mas inconsciente, el efecto del hechizo de Lily comenzaba a desaparecer.
-¡Los encontré! –gritó Luna agitando un pequeño frasco con polvos flu.
Corrió hacia la chimenea donde Lily prendió un fuego mágicamente.
-Pronto –la apremió Lily tomando el frasco, se dirigió a Neville –Ve tu primero y recibe a Sirius, no crea que resista mucho tiempo mas despierto y es necesario sacarlo de aquí.
Asintiendo Neville tomó un puñado del polvo y lo arrojó, brillantes llamas verdes aparecieron mientras el techo comenzaba a crujir. Harry acercó a un Sirius semi consciente a la chimenea, en un instante Neville desapareció al dar la dirección del cuartel de la orden.
-Vamos Sirius, un último esfuerzo, debes llegar al cuartel –le apremió Harry ayudándole a entrar a la chimenea.
-No me trates como si tuviera... 10 años chico apio –sin embargo le sonrió levemente, cuando volvió a hablar su voz era fuerte y clara - Número 31, Yellow Rose
Harry suspiró cuando su padrino desapareció entre las llamas verdes, el agua comenzaba a entrar en la casa y a mojarles los pies.
-Hay que darse prisa –alertó –Ostrum –dijo dirigiéndose a Luna –entra tu y luego ayuda a Aureum. Luna asintió y pasó como una centella por las llamas verdes, haciendo una muestra de su fuerza de voluntad, Ginny caminó solo hacia la chimenea y se metió en ella un poco temblorosa, pero también desapareció. El techo crujió un poco mas, Harry miró a Ron y su herida pero este negó con la cabeza.
-Primero ellas –dijo firmemente. Harry asintió y se dirigió a Hermione –Pronto, yo me aseguro que este bien.
Hermione no dijo nada mas y se metió a las llamas mirando levemente a Ron. Para cuando se iba a dirigir a Lily el agua comenzó a entrar por las ventanas también arriesgando a apagar las llamas de la chimenea.
-¡Lily pronto! –apremió Harry mientras ayudaba a Ron a ponerse de pie. Sin embargo Lily endureció el gesto y le ayudó.
-Primero él –dijo firmemente –y no me repliquen, tu y yo aún podemos hacer mas porque estamos enteros.
Ron y Harry se miraron pero no dijeron nada, la herida de Ron en el brazo se había vuelto a abrir y pequeñas gotas de sangre caían en el agua. Para cuando el pelirrojo entró en la chimenea y desapareció el agua había llegado a la chimenea.
-Muy bien ahora es tu turno –le dijo Harry a Lily, ella tomó un puñado y lo miró con firmeza.
-Nos vemos y pronto, no esperes ni un segundo mas –desapareció entre las llamas esmeraldas. Harry miró con horror que las llamas comenzaban a extinguirse, tomó un puñado y se metió casi de cabeza a la chimenea mientras gritaba la dirección del cuartel. Cuando el desapareció el agua entró con fuerza a la casa y extinguieron las llamas.
Unos instantes después el agua cesó de caer y tal como llegó desapareció sin dejar mas rastro que los mudos cuerpos de una familia de magos asesinada.
-o-
Harry cayó con fuerza a través de la sala del cuartel, lleno de hollín y mojado hasta los huesos. A su lado estaba Lily, que había aparecido unos segundos antes que él y que no había alcanzado a salir a tiempo para cuando Harry llegó.
-¡Lily! –gritó una voz masculina.
Las puertas del lugar se abrieron con fuerza. James Potter estaba en ellas blanco como el papel mirando lo maltrechos que habían llegado todos, detrás de él estaban la sra. Prewett con un bebe Harry en los brazos y Atha que miraba todo con recelo.
-¡Sirius! –gritó James otra vez al ver que su amigo estaba tirado en el piso respirando con dificultad. James corrió hacia Lily y la abrazó, pero tampoco dejaba de mirar a su mejor amigo. -¿Qué pasó? No pude acercarme al lugar, por mas que lo intentaba no podía aparecerme, estaba terriblemente preocupado, estaba a punto de tomar mi escoba y salir volando hacia allá cuando se escuchó todo este alboroto y...
Lily le cerró la boca a James con un dedo. –Amor, lo sé, es una larga historia.
-Nunca me volveré a meter a una tina –Sirius sonrió ligeramente antes de perder finalmente el conocimiento.
-o-
Si Harry pensó que tendría un descanso después de la batalla estaba muy equivocado. Mientras James subía a su inconsciente amigo para acostarlo en una cama mientras la anciana buscaba un par de pociones medicinales, los chicos ayudaron a Ginny a subir a su habitación, cerraron la puerta tras de si. Sin embargo, tuvieron que salir empujados por Hermione pues se iban a cambiar la ropa a algo mas seco, los chicos decidieron hacer lo mismo, comenzaban a sentir frío.
Unos minutos después volvieron a la habitación aunque ya no traían sus túnicas, las chicas tampoco, todas traían ropa de diario, Ginny estaba cubierta hasta la barbilla por la manta y hacía intentos por escapar de la cama.
-Les digo que estoy bien, no es para tanto. –Pero cuando Harry la vió se hizo evidente que era una mentira, por primera vez en el día la vió sin la máscara y su piel estaba terriblemente pálida, unas ojeras enmarcaban sus ojos castaños.
-Ginny, no es cierto, mírate, con trabajo y te puedes poner de pie.
Pero Ginny mantenía una mirada desafiante, suspiró con cansancio.
-De verdad, no es para tanto. Creo... creo que ya se lo que me pasa. –bajo la mirada
-¿De verdad? –preguntó interesada Hermione
-¿Alguno de ustedes ha notado que día es mañana? –A Harry se le hizo una pregunta curiosa, la verdad es que desde que estaba en ese tiempo había perdido un poco la noción de este.
-¿Martes? –se aventuró a contestar Harry, consciente de lo estúpido de su respuesta.
-Tu precisión me sorprende Harry –le burló Ginny. Sin embargo Hermione emitió un sonoro "oh" prueba de que ella si había descubierto la respuesta correcta.
-Mañana es tu cumpleaños –aportó Luna desde una silla. Los chicos la miraron.
-Es cierto –afirmó Ron, luego se cruzó de brazos –Sigo sin captar el punto.
Y por la cara de Neville, Harry supo que Ron y él no eran los únicos.
-Piensen –se desesperó Hermione como si fuera lo mas sencillo del mundo -¿Qué ocurrió el 10 de Agosto de hace 16 años, desde nuestro tiempo?
-Emmm... –pensó Harry mirando a Ron - ¿Ginny nació? Hermione sigo sin... –pero algo finalmente se conectó en el cerebro de Harry
-¿Quieren decir que toda esta misteriosa enfermedad...? –preguntó Ron extrañado.
-Exacto –contestó Ginny con una mano en el pecho –Todos ustedes ya habían nacido para cuando llegamos a este tiempo, sin embar... –se detuvo y cerro un ojo –sin embargo yo no. Mañana es mi nacimiento y presiento que todo este misterio tiene que ver con que mi nueva existencia se tiene que acoplar al hecho de que su futuro ya este aquí.
-No entiendo –comentó Neville con cara de desconcierto
-Tampoco yo pero es la única explicación que encuentro –respondió Ginny
-Como sea creo que lo mejor será esperar hasta mañana –decidió Hermione – la teoría de Ginny es extraña pero tienen sentido, de cualquier modo, si mañana no vemos mejoría poco me importará que estemos en el pasado, buscaremos ayuda.
Ginny afirmó, aunque estaba completamente convencida que esa era la razón de su misteriosa enfermedad, no encontraba otra explicación. Como fuera, habría que esperar hasta el día siguiente.
-Por cierto –le dijo Harry a Ron –será mejor que veamos si la Sra. Prewett terminó de atender a Sirius para que te vea ese corte y ese pie doblado.
-o-
El pie de Ron quedó como nuevo y la herida de su brazo se cerró aunque la anciana insistió en que usara una fea poción pastosa en él. El corte de Lily también desapareció y tenían noticias de que Sirius se pondría bien, solo debía descansar unos días y tomar una poción. Era una suerte que la mujer supiera curaciones.
-Mi padre era medimago, una aprende con los años –comentó ella alegremente.
Harry casi se veía en su mullida cama cuando Dumbledore llegó de improviso. Estaba terriblemente serio y pidió una detallada descripción de los hechos, sobre todo del misterioso evento que les impidió desaparecerse. Lily se encargó de contar los eventos del ataque a Sirius mientras Harry encontraba muy interesante una mancha en la pared. La mujer tuvo especial cuidado de ocultar el hechizo que Harry había utilizado en el mortífago, aunque no sabía bien porque lo hacía, ni tampoco mencionó la extraña relación que parecía existir entre Sirius y Harry, eso era algo que tendría que analizar con lujo de detalles una vez que descansara. James miraba a su esposa con preocupación y orgullo, aunque le sujetaba la mano para evitar que volviera a irse en alguna otra peligrosa misión sin él cerca, ya era mucho el pensar que su hijo estaba en la mira de Voldemort como para unir la preocupación de Lily en misiones suicidas.
Dumbledore no dijo lo que pensaba que había provocado el misterioso evento ni la lluvia incontrolable aunque Harry tenía la sospecha de que lo intuía. Después de eso los despidió a todos y les sugirió una taza de chocolate caliente y un merecido descanso. Él se encargaría de transportar a Sirius a su casa, donde la anciana mujer se quedaría a cuidarlo hasta la mañana siguiente.
Finalmente los chicos se despidieron y se dirigieron a sus habitaciones, había sido un terriblemente largo día y Harry estaba demasiado cansado hasta para pensar en lo que había ocurrido. Totalmente vestido se tiró en la cama, en cuanto su cabeza tocó la almohada, aún con los lentes puestos, se quedó dormido.
-o-
Todas las luces de la casa estaban apagadas, a excepción de una. En su habitación una joven de cabello negro miraba perdida entre sus pensamientos un a pecera iluminada por una mágica luz azul. Escondió su cara entre sus rodillas...
Mañana tendría problemas con el viejo...
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
Hao! Uff... finalmente terminé esta batalla, me quedó larga. Después de esto viene un merecido descanso para los chicos, aunque descanso entre comillas, las cosas se vuelven a complicar desde el principio del capítulo, sabremos algo (o no, desde el punto de vista en que se vea) del mortífago que luchó contra Sirius y luego contra Harry y también dejaremos a un lado al Voldemort del pasado para centrarnos un poco en el del futuro y los mortífagos que andan sueltos, las cavilaciones de Lily y ya veremos si entra algo mas jejeje. Hasta la próxima. Dejen reviews! Que me dan ilusión jaja.
