CAPITULO 9: LA BOMBA EXPLOTA.

Después de ese día que Nana fue con los gemelos al templo, se mostraba diferente y distraída incluso en el Host club, los gemelos estaban preocupados porque de la nada Nana se callaba lo que le pasaba y al parecer ni ellos sabían que era lo que tenia, aun sentándose con ella en el almuerzo parecía que se había encerrado ella en su propio mundo y nadie sabia nada, excepto por Haruhi. Fue ella la que se termino enterando de todo lo que paso ese día y lo que Nana le había dicho, y por eso en sus ratos libres le insistía en que debía decirles lo mas pronto posible, pero solo con el hecho de saber que terminaría lastimando mas a Hikaru que Kaoru prefería callarse y mejor dejar las cosas como están, pues al tener esa platica con Kaoru se dio cuenta de eso. Pero no se daba cuenta de que el callarse era solo una bomba de tiempo e iba explotar en cualquier instante, mas exactamente empezando diciembre. El día anterior estaba lloviendo a cantaron pero pareciera que eso a Nana no le importo y se fue caminando desde la escuela hasta su casa, pues incluso en aquellos días rechazaba la invitación de los gemelos para que la dejaran en su casa, por lo que no llevo paraguas y llego empapada hasta los huesos por la lluvia, lo que conllevo a que al día siguiente se resfriara hasta el punto de tener mas de 40 grados de temperatura y por mas que su madre insistió en que no fuera Nana se rehusaba a quedarse, pues en todos sus años escolares jamás había faltado por un simple resfrió, pero no sabia que este resfrió era también la causa de su estrés hacia los gemelos y por eso le había dado mas fuerte que otras veces. Después de tanto rogarle a su hija que se quedara y esta se negara, Nana iba camino hacia la escuela Ouran como todas las mañanas, aunque se cara estaba completamente roja y se tambaleaba al caminar, y justo cuando llego a la entrada solo logro visualizar a los gemelos llegar hasta ella y después todo se volvió negro.

Para cuando despertó vio que no estaba en la enfermería de la escuela sino en casa de los gemelos, mas específicamente en su habitación, trato de incorporarse y vio que todo el club estaba sentado a su alrededor menos los gemelos.

-Nana ¿te encuentras bien?-Haruhi se incorporo de su asiento y le toco la frente.

-Si creo pero ¿Por qué estoy en casa de los gemelos?-

-Al parecer te desplomaste en la entrada de la escuela-Kyouya había bajado su inseparable tablet y veía a Nana desde una silla mas lejana-los gemelos te vieron y corrieron a un hospital de mi familia, estabas muy mal por lo que los médicos recomendaron reposo absoluto y algunas medicinas, y recomendaron que te quedaras ahí pero los gemelos insistieron mucho en que fueras mejor atendida aquí, así que uno de los médicos vino con ellos a su casa, y por lo tanto faltaron a clases-

-¿Y ustedes también faltaron por mi culpa?-

-Ah… Nana son las 5 de la tarde-Haruhi le enseñaba su celular con la hora.

-¡¿Qué?!-Nana había agarrado el reloj que estaba en la mesita de noche y efectivamente pasaban unos minutos después de las 5- ¿Dormí todo el día?-

-Pues parece que si-

-¿Y los gemelos donde están?-

-Fueron a acompañar al doctor a la salida, se quedo hasta hace un rato para bajarte la fiebre ya que no parecía ceder, y los gemelos le ayudaron-

-Ya veo-

En ese momento los gemelos entraban por la puerta, cuando vieron que Nana había despertado se abalanzaron sobre ella y la abrazaron.

-¡Que bueno que despertaste! Pensamos que morirías-

-No fue para tanto chicos, aunque nunca me había dado tan fuerte un resfrió-

-Bueno lo bueno es que los gemelos se quedaron a cuidarte, nuestra host mas valiosa por poco y se nos va-Tamaki era tan dramático como siempre- incluso todos los chicos de la escuela nos preguntaron por ti y les dijimos que su doncella favorita estaba en un hospital y casi todos te mandan buenos deseos-

-¿En serio?-

-Si mira nuestra pagina oficial-Kyouya le había prestado su tablet.

-¿Tenemos una página de Internet?-

-Claro si no como avisaríamos de los días libres y de las actividades que hacemos-

Nana vio que en la página casi toda la escuela le había escrito que se mejorara pronto, y lo que mas le sorprendió fue que también algunas chicas le decían lo mismo, que la habían extrañado hoy en el club y en la escuela, se notaba que le habían agarrado cariño.

-Vaya…-

-Bueno chicos enseguida volvemos tenemos que ver que en la cocina se haga la comida especial que mando el doctor ahora volvemos-los gemelos se retiraban y se notaba que estaban cuidando a Nana hasta el ultimo detalle.

-Espérenme tal vez les pueda ayudar-Tamaki también se iba.

-Mejor los superviso antes de que exploten su propia cocina-Kyouya también los seguía, dejando a Nana y a Haruhi a solas.

-¿De veras ya te sientes mejor?-

-Si, aunque es la primera vez que pasa esto, jamás me había desmayado por la fiebre-

-Pero lo bueno es que tenías a esos dos ángeles guardianes cuidándote, cuando en el almuerzo Kyouya recibió la información de que estabas en el hospital con los gemelos, pronto nos preocupamos, pero cuando llegamos se notaba que ellos y el doctor hacían muchos esfuerzos por bajarte la fiebre-

-¿Tan mal me veía?-

-Cuando llegamos todavía no despertabas y seguías con un poco de fiebre, pero ya estaba controlado-

-Ya veo…-

-Nana yo se que te enfermaste por todo el asunto de los gemelos y sigo preguntando ¿Qué vas a hacer?-

-De hecho Haruhi quiero pedirte un favor…-

Después de un rato los chicos fueron de nuevo a la habitación con la comida especial que había recomendado el doctor, así que Nana iba a comer una deliciosa sopa de miso.

-Gracias chicos- Nana les dedico su sonrisa sincera, no era la usual que usaba en el club.

-Oigan ¿el doctor no les dijo nada sobre que podría tomar?- Haruhi noto que faltaba la bebida.

Los gemelos rápidamente revisaron el papel que les dejo el doctor y vieron que solo había jugos de naranja y de limón.

-Si un jugo de naranja-

-Bueno es mi turno de ayudar déjenme hacerlo-Haruhi se dirigía a la salida y le guiño un ojo a Nana sin que nadie lo notara.

-Yo voy contigo hija mía, no vaya a ser que te mates con algo de la cocina-

-Voy de nuevo a que no explote nada-

Los gemelos también los seguían pero la voz de Nana los hizo detenerse en la puerta.

-Esperen…ah… Kaoru ¿te puedes quedar? No me quiero quedar sola-

-Esta bien sirve de que alguien te cuida, ¿esta bien Hikaru?-

-Si enseguida volvemos-

Los demás se fueron hacia la cocina mientras dejaban ahora solos a Nana y a Kaoru, de inmediato se hizo un silencio incomodo, ya que mientras Nana comía Kaoru se había sentado en la cama y la observaba comer, y en cada cucharada Nana se estaba haciendo el animo de decirlo, y sin mas dejo de comer y miro a Kaoru a los ojos.

-Kaoru tengo que decirte algo-

-¿Otra vez te sientes mal?-

-No… no es eso… es que…- Nana se empezó a poner nerviosa y a sentir calor, su rubor invadía sus mejillas y agacho un poco la mirada- es que… quería decirte… que tu…tu…me gustas-

La cara de Kaoru era un poema, y después se sorprendió mucho que abría y cerraba la boca para decir algo, pero parecía que su mente se había quedado trabada y no se conectaba su boca, y justo cuando por fin iba a decir algo la puerta se había abierto repentinamente dejando ver a un Hikaru muy molesto.

-Así que es cierto, sabes diferenciarnos-

-Hikaru yo…-

-Dime desde cuando lo sabes, desde cuando sabes quien es quien-

-Yo… lo se desde niña-

-¿Y porque jamás nos dijiste?-

-Es que yo…-

-Sabes que no tienes excusa, tu sabias desde hace mucho cuanto buscábamos a alguien así- Hikaru había entrado y se coloco al lado de Nana- sabias nuestra historia y aun así no nos dijiste nada-

-Hikaru puedo explicarlo-

-Ya no puedes Nana, mi hermano y yo fingimos ser buenos contigo para ver cuando tenis el valor de decirlo, y ahora hasta sales con que te gusta Kaoru, ja eres como las chicas que se nos declaraban en la secundaria, no sabes nada-

-Hikaru por favor…-Nana estaba a punto de llorar, pues la bomba ya había explotado- déjame explicarte-

-Kaoru dile algo-

Pero a Kaoru su mente se había vuelto todo un revoltijo, otra vez su mente se trabo y lo único que hizo fue salir corriendo de ahí, Hikaru también quiso alcanzarlo pero antes de salir por la puerta volvió su vista hacia Nana.

-Sal de esta casa ahora- y salio tras Kaoru.

Nana había estallado en llanto y de pronto sintió un calido abrazo, era Haruhi y detrás de ella estaban Tamaki y Kyouya, al parecer habían escuchado todo.

-Sáquenme de aquí por favor-