Hoola! Lo sé, hace bastante tiempo que no actualizo. Les ofrezco una disculpa!

Simplemente las ideas no fluían como deberían, pero estoy mejorando eso! Ahora les raigo este cap que con ayuda de mi amiga Ana K. logré darle forma xD

En fin, más notas al final, ahora sin más... Lean!


Capitulo 8. La cita de Rin [Parte 2]

Desde que le habían invitado al sorteo para buscar a la cita de su hermano, el capitán Mikoshiba no había borrado esa boba sonrisa de su rostro. Hasta tenía ese sonrojo que lo hacía ver tonto pero a la vez un poco adorable. Gou lanzó un suspiro mientras iba junto con las otras chicas, en camino a la escuela donde se organizaría el sorteo del muchacho que tendría una cita con Rin.

¿Por qué ahora notaba esos detalles de aquel joven capitán? No es que lo ignorara todo el tiempo, o que no fuera atenta a los movimientos del muchacho cuando estaban juntos. Pero precisamente ahora todo golpeaba contra su mente. Esos detalles a los que probablemente no les quiso prestar atención, le parecían encantadores.

Rezagada del grupo, volvió a mirar el perfil de Mikoshiba. Tratando de bromear con todas, pero especialmente con Rin. Hizo un puchero molesto y se cruzó de brazos. ¿Qué había pasado con todos esos gestos detallistas para con ella? Que acaso, ¿Mikoshiba no se comportaba de esa manera sólo con ella? ¿No era ella quién le gustaba? Rodo los ojos mirando al lado contrario.

Era verdad que a veces el hombre le parecía algo pesado, cursi y torpe para conquistar a una muchacha. Pero no menospreciaba que fuera un chico especial. Ahora se daba cuenta, esa molestia que nació en ella cuando le presentó por primera vez a Rin y le pidió un beso, no era solamente un sentimiento extraño o empatía con su pelirrojo.

Terriblemente, eran celos de no ser ésta vez el centro de atención para Mikoshiba. Terriblemente, eran celos de su hermano.

Resultaba cómico, aunque era más que obvio que el capitán estaba solamente impresionado con la nueva apariencia de Rin. Si tan solo se enterara de lo que estaba pasando.

Por otra parte, Rin estaba a punto de soltarle un golpe al chico de cabello naranja sino dejaba de hablar sobre sus logros y su preciado equipo de Samezuka, sobre la natación y lo bien que se veía "ella" ese día, ni que decir de sus chistes que poca gracia le provocaban. ¿Entonces por qué Gou parecía pasarla bien con ese tipo?

Encontró el fin de su tormento cuando divisó la preparatoria Iwatobi a unos pasos, pero pronto recordó que aún no terminaba. Algunos chicos se habían quedado a espera del "sorteo" y no era lo que él llamaría precisamente unos chicos normales, más bien le resultaban igual a los de Samezuka, pero con la garantía de que al menos ellos habían besado a otra mujer además de su madre.

No había atravesado por completo la reja, y el pequeño grupo de muchachos se alboroto. Nagisa se adelantó para quedar frente a ellos, eran alrededor de 15 chicos, entre altos y bajitos, todos con la mirada sobre Rin.

–Veo que algunos han estado esperando este momento. El momento decisivo para encontrar la cita de Rin-chan –comenzó entusiasmada la rubia. El grupo de nuevo se animó e hizo un pequeño alboroto –Ya, ya chicos –los tranquilizó.

–Nagisa, déjate de sermones y terminemos esto –espetó Rin cruzando los brazos.

–Rin-chan está impaciente –comentó juguetona – ¡No la hagamos esperar!

Se escucharon aplausos y comentarios animados. Entonces Haruka alcanzó a Nagisa.

–Todos escriban su nombre en un papel, los revolveremos y el afortunado saldrá con Rin.

Tal como la pelinegra lo indicó, los muchachos escribieron su nombre en pedacitos de papel puesto que algunos aún traían su mochila. La peli negra se giró hacia atrás, donde estaban Nitori, Makoto, Rei, Gou y el capitán Mikoshiba. Rin estaba sentada en el suelo, casi al otro lado.

No fue necesario decirlo con palabras, para que el capitán sonriera y entendiera que era hora de él para participar, después de todo para eso estaba ahí.

– ¿En serio va a participar? –preguntó Gou, entre incrédula y apagada. El de cabello naranja le dedicó una sonrisa y guiño su ojo derecho, antes de alcanzar al grupo de muchachos y pedir también un pedacito de hoja para escribir su nombre.

La pelirroja más pequeña tocó su pecho cuando su corazón empezó a latir fuertemente ante el gesto de Mikoshiba. Y notó que también se sonrojo. No sabía precisamente que era, pero se sentía desplazada. Makoto, junto a ella notó ese cambio en la chica y se acercó un poco.

–Kou-chan, ¿Estás bien? –inquirió amable. Rei y Nitori también voltearon.

–¿Eh? ...Ah, estoy bien Makoto-senpai, es sólo que este día ha sido bastante agotador –trató de sonreír como siempre, y le costó trabajo. Makoto y Rei intercambiaron miradas, pero prefirieron dejarlo así. Sería después que la interrogarían para tratar de ayudarla. Por el momento coincidían en que todo resultó agotador.

– ¿Ya terminaron todos? –preguntó Nagisa algo impaciente. La bola de chicos, con el capitán Mikoshiba incluido asintió.

La rubia se quitó su suéter, quedo con su típico chaleco amarillo que aún le quedaba bien. No distaba mucho a su talla original. Acomodó la prenda en sus brazos haciendo una especie de cuna.

–Todos echen sus papelitos aquí –indicó sin perder la sonrisa en ningún momento.

Uno a uno los muchachos se acercaron, haciendo una fila y animándose a sí mismos para que su nombre fuera el elegido. Los gestos que dibujaban en sus rostros divertían a Nagisa.

Cuando Mikoshiba pasó, intercambió una leve mirada con Haruka. Tan solo un parpadear que pasó desapercibido para todos, hasta para la misma rubia.

– ¡Bien! Ya tenemos todos los papelitos... ¡A revolver! –dicho esto, Nagisa hizo una especie de bolsa con su suéter y la sacudió, de arriba abajo.

Rin, que había estado todo el tiempo apartado, se puso de pie y llegó hasta la rubia, parándose a su derecha. Haruka estaba del otro lado y sus amigos también.

Cuando Nagisa terminó de sacudir, volvió a extender la prenda.

–Llego el momento decisivo –dijo, con un par de estrellitas en los ojos y un sonrojo, completamente emocionada. Los muchachos también se acercaron, algunos cruzaban los dedos y otros parecían estar rezando por su suerte.

Rin los miró como una bola de raros y prefirió guardar sus insultos. Haruka extendió la mano para sacar uno de los papelitos, pero fue detenida por Rin.

–Yo lo haré –un poco dudosa y con el entrecejo fruncido, extendió la mano, la movió hacia la derecha, pero se arrepintió.

Al fondo, todos estaban a la espera de saber el nombre del muchacho que muy a su pesar, Rin escogería. Nitori, que había permanecido la mayor parte del tiempo callado y en su mundo de pensamientos, reaccionó, sabiendo que ya nada podía ser peor y tampoco resultaría algo bueno. Por más que intentaba ver algún rayo de luz en esa situación no lo encontraba

Volviendo a la decisión de Rin, su mano temblorosa e indecisa flotaba de un lado a otro como queriendo darse ánimos para acabar con su tormento. O mejor dicho, comenzarlo.

Entonces inhaló, mordiendo uno de sus labios y tomó con rapidez uno de las papelitos que estaba justo sobre los demás. Incluso era más grande, pero en ese momento Rin no prestó atención a ese detalle.

Los muchachos, incluido sus amigos jadearon en sorpresa. Nagisa soltó su improvisada bolsa y aceptó el papelito que Rin le ofrecía para que leyera el nombre del afortunado.

–Y el elegido es...

Con las mejillas sonrojadas y un gesto decisivo, la rubia tomó con ambas manos la hojita y la extendió frente a todos, para leer el nombre. Sus ojos fucsia brillaron con sorpresa.

– ¡Seijuurou Mikoshiba!

– ¡¿Qué?! –se escuchó al unísono, no sólo por parte del afortunado hombre de cabellera anaranjada. A Rin le regresó el tic en el ojo después de gritar por incredulidad.

Gou y Nitori corearon su sorpresa, la primera cubriendo su boca de inmediato sorprendida de su reacción, y el segundo casi lloriqueando cuando las imágenes salvajes en su mente aparecieron; Una sexy Rin, más un capitán coqueto y atractivo era una mezcla peligrosa, bastante peligrosa. Él mismo conocía bien a su capitán, era un chico bastante amable y romántico detrás de ese aspecto estoico y agresivo. Así como Rin detrás de esa faceta intimidante, también era una persona amable y aunque no lo parezca, se preocupa por los demás.

Seijuurou tenía una enorme sonrisa en el rostro, podía compararse a cuando superaba alguno de sus récords o ganaba una competencia. Y esa situación no distaba mucho. Algunos muchachos se acercaron a felicitarlo o palmeaban su hombro alagando lo afortunado que era por ganar tal dicha de disfrutar todo un día con la pelirroja, otros simplemente se dieron la vuelta y regresaron a sus casas con un aura deprimente.

– ¡E-espera... Nagisa! –gritó la pelirroja molesta y también un poco nerviosa. La rubia le sonrió.

– ¡Ya no se pueden hacer cambios Rin-chan!

Rin chasqueó la lengua, conteniéndose de golpear cualquier cosa o persona frente suyo, como aquella chica pelinegra que tenía una mirada arrogante y una leve sonrisa burlona. Sólo podía maldecir su estúpida suerte en esos momentos. ¿Acaso no todo era bastante malo con ser una chica? Ahora... salir en una... cita con Mikoshiba.

–¡Vamos Mitsuya, mañana nos divertiremos! –el hombre de cabellos naranjas palmeó su hombro, Rin deshizo el agarre quitando la presión sobre su hombro.

Sin más empezó a caminar hacia la salida, sin dejar de pensar, ¡¿Por qué entre toda esa bola de idiotas tenía que escoger a su capitán?!

.-'´´*``'-…..-'´´*``'-….-'´´*``'-.

Rin se despertó con un sonido irritante taladrando sus oídos. Abrió los ojos pesadamente, con unas ojeras enormes adornando su rostro un poco demacrado. No había conciliado bien el sueño la noche anterior por andar sumergido en sus pensamientos, maldiciendo su desgracia una y otra vez.

¡Lo único que quería ahora era dormir! Y al parecer esa molesta voz no se percataba de aquello, mucho menos cuando comenzó a sacudirle.

–¡¿Qué quieres?! ¡Ya déjame dormir! –gritó incorporándose, empujando hacia atrás a la chica rubia con sus movimientos, volvió a recostarse cubriéndose por completo con las cobijas.

Pero eso no fue suficiente para alejar a Nagisa que, en un movimiento rápido jaló de las cobijas descubriendo por completo a Rin quien se removió cubriendo su rostro con la almohada.

– ¡Rin-chan ya despierta! –chillaba Nagisa tratando de arrebatarle la almohada. Eso sólo irritaba más a Rin pero trataba de contenerse.

También en la sala de estar, Nitori, Makoto, Haruka y Rei (que ya había adoptado la costumbre de quedarse a dormir todos juntos) guardaban sus futones sonriendo al ver a Nagisa tratando de despertar a esa pelirroja, sabiendo lo mal que ponía de humor a Rin cuando alguien lo despertaba tan temprano.

Afuera escucharon un claxon, y todas voltearon hacia donde provenía el sonido. Nagisa también se sorprendió pero entonces lo recordó y dejó en paz los pantalones para dormir de Rin que estaba quitándole para que éste por fin se levantara, y fue hasta la puerta principal.

–¿Esperamos a alguien? –preguntó Rei a las otras tres. Tenían un gesto desconcertado y negaron, ni siquiera Haruka sabía quién los visitaría.

Tan pronto escucharon la puerta cerrarse y unas risitas, sabían de quien se trataba.

La profesora Amakata traía una pequeña maletita en sus manos y Gou le ayudaba a cargar otra un poco más grande.

–Amakata-sensei, Gou-san –dijo Rei con un gesto confundido.

–Buenos días –saludaron ambas mujeres con una sonrisa en el rostro.

–¿Gou? –preguntó Rin abriendo los ojos pesadamente irritados. Su hermana le sonrió y llegó hasta la otra pelirroja.

–Siempre levantándote tarde –se quejó con un dulce puchero divertido. Rin desvió la mirada un poco sonrojada y chasqueó la lengua.

–¿Qué están haciendo aquí? –preguntó directo. Aunque la presencia de su hermana no le molestaba, esa mañana no era la mejor que estaba teniendo, con todos esos jaloneos de Nagisa.

–¡Le dije a Ama-chan y Gou-chan que vinieran para arreglar a Rin y que esté hermosa para su cita! –apareció la rubia gritando. La sala se quedó en silencio y sólo la risa de Rei rompió el silencio.

Lo que irritó aun más a Rin.

–¿De qué te ríes? –preguntó molesta, al notar el tono burlón de la peli azul.

–Ya, ya... Matsuoka-kun –intentó tranquilizarle la profesora –no tenemos mucho tiempo así que hay que apresurarnos –quedó frente a la pelirroja, abriendo la maletita en su regazo. Pronto, Gou llegó a su lado y también se acomodó en el suelo.

Rin solo veía dudoso los movimientos de la profesora y su hermana. Probando en el dorso de sus manos pintura, mientras discutían cosas que no lograba entender.

Con una ceja alzada, y el rostro contraído, ambas mujeres lanzaron una carcajada cuando fijaron su vista en la pelirroja mayor.

–Matsuoka-kun, cierra los ojos –indicó la profesora con una brochita en la mano derecha.

– ¿Qué van a hacer? –cuestionó medio enfadada.

–Cierra los ojos hermano –repitió Gou.

Afuera, las demás chicas hacían prácticamente sus actividades diarias como lo eran prepararse para ir a la escuela. Makoto preparaba el desayuno, Aiichiro, Nagisa y Rei se peleaban por el turno en el baño, ya que para su desgracia Haruka estaba dentro.

– ¡¿Qué hicieron?! –escucharon todas un furioso grito proveniente de la sala de estar.

Makoto se asomó desde la cocina y arriba las chicas también detuvieron su alboroto.

Rin abrió de un golpe la puerta y salió furiosa, directamente hasta la habitación de baño. Poco le importo que Haruka estuviera adentro, en cuanto las demás chicas le vieron llegar, abrieron paso y la pelirroja entró, con los ojos maquillados de un suave rojo acompañado de labial y un poco de rubor, sin dificultad alguna.

Fue directamente hasta donde la de cabellos oscuros estaba tranquilamente sumergida y en menos de un segundo ya tenía el rostro hundido en el agua, hasta su cabello rojizo se sumergió.

–¿Rin? –pregunto Haruka un poco sonrojada y sorprendida por la acción de la pelirroja.

Ésta, sólo se puso de pie al recuperar el aire, tomó una toalla que encontró cerca y frotó su rostro insistentemente.

–¡Pero hermano si te ves muy bien así! –le gritó Gou todavía en la sala de estar. Conteniendo una suave risita, junto con la profesora que aunque estuviera un poco decepcionada porque "su obra de arte" fue rechazada, tenía que admitir que todo resultó divertido.

.-'´´*``'-…..-'´´*``'-….-'´´*``'-.

Maquillar a Rin no resultó tan difícil como conseguir que se vistiera de falda, blusa y botas. Eso sí que fue un reto, especialmente para Nagisa quien moría de ganas por ver a Rin usando ese atuendo que estaba segura, le sentaba a la perfección.

En esos momentos, la pelirroja parecía una fiera apunto de atacar, miraba sigilosamente de un lado a otro. Nagisa sostenía la falda, Gou la blusa y la profesora las botas. Todas prácticamente rodeaban a Rin y bloqueaban la única salida que la de dentadura afilada pudiera usar.

Afuera, las otras chicas ya estaban vestidas con sus uniformes y estaban atentas a lo que escuchaban. Todas detrás de la puerta.

Del otro lado, todo parecía como de película vaquera. En completo silencio, intercambiando leves miradas, sólo faltaba que la planta seca pasara rodando a mitad de la habitación.

–Rin-chan, Sei-chan estará aquí en 20 minutos –le recordó Nagisa, pero la pelirroja chasqueó la lengua.

–Recuerda que tienes que cumplir la apuesta hermano –le siguió Gou. El mencionado lo sabía, pero eso no evitaba que imaginarse usando esas prendas le causara escalofríos. Tenía que rescatar su orgullo de hombre.

–Chicas... a mi señal –indicó la rubia con esa sonrisa pícara y la mirada retadora –1...2...

– ¿Qué? –murmuró Rin confundida.

–¡Ahora! –gritó la rubia. Gou y la profesora se adelantaron primero, sus intentos de atrapar a Rin fueron pésimos y ésta veía ahora la salida muy descubierta.

–¡Rin-chaaan! –escuchó el grito de la rubia, sin saber cómo o cuándo, Nagisa estaba en el aire, con los brazos abiertos justo en frente. Aplastándola contra el suelo cuando cayó con todo su peso. –Te tengo –dijo entusiasmada.

Afuera, las demás escuchaban todo el alboroto muy divertidas, sobre todo Haruka que parecía disfrutarlo más que ninguna.

–Rin-senpai –murmuraba bajito Nitori, con un gesto de preocupación. Se lamentaba mucho por la pelirroja pero qué le podía hacer.

De un momento a otro, los sonidos cesaron. Ya no se escuchaba nada, lo cual llenó de intriga a las chicas.

–Ahora la ropa interior, Rin-chan –dijo juguetonamente la rubia.

– ¡Ni lo pienses! –espeto y abrió la puerta, las cuatro chicas cayeron ante la ausencia de apoyo bruscamente.

–¿Qué hacen aquí? –inquirió molesta la pelirroja, mirando hacia abajo a las demás.

–Esos bóxers no son nada femeninos –dijo Haruka con gesto aburrido, desde su posición fácilmente observó la ropa interior de la otra. No era su culpa que tuviera las piernas abiertas. Ante ese comentario, Rin se sonrojó y juntó sus rodillas, estaba a punto de comenzar una discusión cuando alguien llamó a la puerta principal.

Todas se quedaron en silencio mirando fijamente la puerta de madera, hasta la profesora, Gou y Nagisa se asomaron. Pero fue la castaña quien se puso de pie.

–Iré a abrir –sonrió como siempre de manera amable y cuando los toques cesaron, giró la perilla, encontrándose directamente con el chico alto y de cabello naranja, rascando su nuca con la mano derecha y en la otra sosteniendo un ramo de flores.

A la profesora le pareció una escena bastante adorable, más aún porque Mikoshiba tenía un leve sonrojo en el rostro.

Cuando encontró frente a él la figura de la profesora, trató de aclarar su voz y sonar lo más educado posible.

–Buenos días, Amakata-sensei –se reverenció un poco torpe, la profesora le imitó.

–Rin, es hora de que te vayas –comentó Haru aún en el suelo, otra vez esa sonrisa burlona... pensó la pelirroja.

Con un gesto de enfado, tomó las botas y caminó hasta la puerta para acomodárselas.

Cuando Mikoshiba la vio, casi se le cae el ramo y también la quijada al ver a "Mitsuya" tan hermosa. Se aclaro de nuevo la garganta y le sonrió.

–Te vez muy hermosa Mitsuya-chan –Rin le dedicó una mirada aburrida.

–Como sea, acabemos con esto –susurró.

Ya en el umbral, y "lista" para irse, aceptó el ramo de flores que su capitán le había llevado. Lo entregó a la profesora para evitar cargar en todo el día y con un gesto enojado se marchó del lugar.

Todas se acercaron para despedirlos, justo antes de alejarse por completo, sintió una leve punzada, señal de un presentimiento nada agradable.

–Ni se les ocurra seguirnos –amenazó con la mirada de hielo a las demás. Dicho esto se giro comenzó a caminar dejando atrás al embelesado capitán.

–¡E-espera Mitsuya-chan! –dijo tratando de alcanzar el paso veloz que llevaba la "linda muchacha".

–¿Cómo lo habrá adivinado? –inquirió Nagisa.

–¿Qué? No estarán pensando en seguirles... ¿O sí? –preguntó Makoto contrariado, Nagisa le sonrió pícaramente –¿Amakata-sensei? –miró esta vez a la mujer castaña, y se encontró con un gesto parecido al de la rubia.

–Ya pedí permiso a la escuela. Estamos en un "entrenamiento" con los de Samezuka –confesó animada.

Nagisa dio brincos de felicidad, incluso Nitori se alegró un poco de poder seguirles la pista y si era posible, intervenir en algo peligroso entre esos dos.

–¡Ire por la cámara! –gritó Nagisa.

–P-Pero... –se quejó Makoto.

–¿En dónde está Haruka-senpai? –inquirió Rei buscando a la pelinegra.

–No tarden mucho, o los perderemos de vista –todas voltearon al frente, fuera de la casa estaba Haru, mirando animosamente por donde se habían ido esos dos.

Makoto dio un enorme suspiro. Y alcanzó a su amiga pelinegra. En unos segundos ya todas las mujeres estaban listas para ir a divertirse. Un día sin clases no es tan malo.

Nitori solo iba con la esperanza de que nada sucediera, que su querido senpai estuviera bien.

Continuará...


Sí, que cuack quedo este capítulo, de hecho "La cita de Rin" Está quedando más extensa de lo que pensé y deseé ... Pero les aviso que en el prox cap ya finalizo y paso a lo siguiente, que ambas ideas me han gustado mucho. En serio espero que a ustedes también. Pero bueno :3

La otra situación es que publicaré hasta el próx Sábado, si por algun inconveniente no lo tengo ese día (típico de mi :B ) estará el Domingo :3

Y por último xD Mientras pensaba en como formar estos capítulos, se me ocurrió hacer algo así como unos "extras" de éste Fan Fic en general. Si quieren saber más de esto, publicaré esta idea con el nombre de "Cosas de chicas" Ahí explico más a fondo este detalle.

Bueno, sin más y de nuevo ofreciéndoles otra disculpa, los dejo en este cap y nos leemos!

Cuidense :3