Vengo tardísimo. Este One Shot debí haberlo entregado el 18 de Agosto, pero he estado un poco muy ocupada y ni había podido mirar mi notebook.
¡Pero aquí estamos!
Todos los errores son de mi autoría, aunque los he revisado, hay cosillas que se escapan, me disculpo por ello.
9.- Lev x Yaku.
Podía ser inesperadamente dulce, tan dulce como el chocolate
.
Yaku estaba allí de pie, observando a los jugadores de Nekoma mientras practicaban. El sudor caía por su frente, así que usó la toalla para secarse y sintió la mirada de Lev sobre él.
Esos ojos esmeraldas lo miraban fijo, era intenso, y él tuvo que transformar toda esa vergüenza en molestia.
—¡Lev! Sí sigues perdiendo el tiempo, jamás serás la Estrella —dijo con el ceño fruncido y dándose la vuelta caminando hacia la puerta.
—¡Yaku-san!
—Ya lo escuchaste, si te sigues demorando, tendremos que buscar otro As.
Yaku sonrió ante la frase de Kuroo, sabía que eso motivaría al más alto a seguir con el entrenamiento sin distracciones.
Se mojó el rostro en cuanto llegó al baño, sintiendo el agua fría aplacar el calor en su piel, pero no en su pecho. Yaku era muy consciente de su sentir, de ese calorcillo singular que se acumulaba en su estómago cada vez que veía a Lev.
Soltó un suspiro, lazando la vista hacia el espejo y aferrándose al lavamanos.
¿Qué era lo que le veía a ese chico?
Lev era menor en edad, nada en él pasaba desapercibido, su personalidad poseía demasiado desplante debido a su sinceridad extrema (¿se lo atribuiría a su idiotez o podría considerarse inocencia?), también su físico; era alto, muy, muy alto, extremidades largas y cabello gris. Estaban esos ojos, dos esferas esmeraldas que se asemejaba a las de un gato que a cualquier otra cosa. Estaba su sonrisa, radiante y amplia, siempre presente en su rostro. Su cuerpo…
No, Yaku, no vayas más allá.
Pero nada en él obedecía cuando de Lev se trataba.
Comenzó a rememorar su torso, largo y esbelto, pero bastante marcado para un mocoso de su edad. La piel blanca se extendía de forma pareja por cada parte que dejaba ver en el camarín. Esas enormes manos de largos dedos, ¿abarcarían su cintura? ¿Cómo se sentirían esas enormes palmas acariciando todo de él?
Calor, estaba haciendo mucho calor…
—¡Yaku-san!
Yaku dio un respingo abriendo los ojos y mirando hacia la puerta, donde Lev lo miraba con grandes ojos. Se sonrojó violentamente, lo sintió en el calor bajo su piel.
—Kuroo-san dice que no te escapes, les toca limpiar el gimnasio —dijo Lev mientras veía a Yaku acercarse—. ¡Auch!
—Yo no me escapo de mis deberes —contestó el más bajo saliendo de allí luego de darle un golpe en el brazo.
—Este… ¡Yaku-san! —Lo llamó el chico y Yaku se giró con lentitud, sorprendiéndose de encontrar una mirada distinta, estaba llena de ansiedad—. ¿Podemos hablar después del entrenamiento?
—Claro.
.
Yaku terminó de doblar la red del gimnasio y llevarla al cuarto donde guardaban los materiales. Para cuando se giró, Kuroo le entregó las llaves, con esa sonrisa socarrona tan propia de él.
—¿Pasa algo? —Preguntó el más bajo.
—Te toca cerrar —contestó Kuroo encogiéndose de hombros para luego irse.
Vio al azabache abandonar el gimnasio y sintió un leve escalofrío producto del nerviosismo. No tenía idea de qué era lo que Lev quería hablar con él, acaso… ¿acaso se había dado cuenta de sus sentimientos?
No, no y no. No podía ser, ¿cierto?
—Yaku-san.
—¡Lev! Me asustaste —murmuró el chico llevándose una mano al pecho.
—Lo siento, lo siento —contestó Lev con una sonrisa tímida.
—Bien, ¿de qué querías hablarme?
—Caminemos un poco, ¿sí?
Yaku asintió y emprendieron la caminata, saliendo de la escuela y admirando la oscuridad de la noche. No hacía mucho que se había puesto el sol, pero Yaku sentía la frescura sobre la piel. También sentía su estómago apretado y Lev solo parloteaba sobre trivialidades, pero se atoraba con las palabras, nunca lo había visto así.
Se detuvieron en una plaza y el más bajo se giró, alzando la vista con su expresión más seria. Quería acabar con aquello cuanto antes.
—¿Y bien?
—Yaku-san, ¿sabes qué día es hoy?
Yaku pestañeó varias veces, estaba un poco descolocado antes de responder—: Es el día de los enamorados, ¿y eso que tiene…?
—¡Esto es para ti! —medio gritó Lev, haciendo que Yaku diera un salto de susto, mirando la bolsa de color rojo con un listón dorado que el chico le ofrecía.
—Pero… nosotros no somos… no somos una… una pareja —soltó Yaku, con el sonrojo en las mejillas y la confusión mezclándose con la extraña situación.
—Me gustas, Yaku-san, me gustas mucho, ¿quieres salir conmigo?
La mirada de Lev estaba fija en la suya, era suplicante, se veía tan vulnerable con sus sentimientos expuestos en esa bolsita de color rojo, que Yaku no pudo evitar la sonrisa que se extendió por sus labios.
—¿Te das cuenta de lo que estás diciendo? —Dijo Yaku de pronto, no podía aceptar la situación del todo, era demasiado bueno—. Soy mayor que tú, además soy un chico, por ello no podremos andar tomados de la mano o besarnos libremente.
—¡Lo sé! Kuroo-san ya me dio esa charla.
—¿Charla?
—Sí. Se dio cuenta de que me gustabas y terminé por contárselo. Así que me dijo: tendremos una charla, después de eso te ayudaré para que te declares.
Sonaba muy propio de Kuroo, ese chico era muy perspicaz pero también alguien que razonaba perfectamente en los momentos más importantes.
—Estoy muy consciente de todo eso, Yaku-san. Estoy dispuesto a todo solo por poder estar contigo. Trataré de calmarme y disimular, lo prometo. Porque me gustas y…
Entonces Yaku no pudo contenerse más, si bien Lev le sacaba una cabeza, o un poco más, en fuerza el más bajo no se quedaba corto. Lo tomó del cuello del uniforme y lo jaló con fuerza, chocando sus labios en un beso suave, donde el toque fue duro, pero cuando Lev fue consciente respondió con presión, luego abriendo la boca un poco más y besándolo, jalando de sus labios. No fue más que eso, pero a Yaku las piernas le temblaban.
Sintió una mano de Lev en su rostro cuando se alejó.
—También me gustas, Lev. Quiero intentarlo, pero esto no será tan fácil, lo sabes ¿no?
Lev asintió, con los labios aún entreabiertos y la mirada brillante. Era como un gato mirando algo brillante.
Yaku se inclinó otra vez y le dio un beso suave, solo un toque leve y sonoro de labios, pero el de cabellos platinos avanzó para continuar con el beso y fue cuando Yaku dio un paso atrás.
—Esto es mío —dijo el castaño tomando la bolsa roja de entre esas manos y girándose con una sonrisa leve, había alcanzado a ver la expresión frustrada de Lev—. Son deliciosos —soltó Yaku dándose la vuelta mientras devoraba un bombón y sentándose en un columpio, Lev lo imitó al sentarse a su lado en el otro.
—¡Cierto, Yaku-san! ¿No son los mejores chocolates de los chocolates? —Exclamó Lev con esa sonrisa típica de felicidad—. Se los pedí a mi papá cuando viajó a Rusia hace una semana, son mis favoritos, así que pensé que te gustarían.
—Gracias, Lev.
Ambos se miraron un instante y Yaku sintió que su corazón se saltaba un latido.
Aunque Yaku pensara en los pros y los contras de estar enamorado de Lev, eso se volvía en un todo, toda esa personalidad despampanante de alguna manera le gustaba. Era parte de él y era ese conjunto el que lo había hecho enamorarse.
Devoró otro bombón de chocolate y sonrió suave, aquello funcionaría, él haría todo lo posible para ello.
—Yaku-san, ¿me das uno?
—Nop.
—¡Yaku-san!
Una risa escapó de sus labios mientras le ofrecía un chocolate.
Aunque esa pequeña manía que tenía de molestar al más alto no se quitaría tan rápido. Pero eso era su culpa, por ser tan jodidamente alto. Que no eran celos.
Sí, aquello funcionaría.
Lev me parece un personaje interesante, un poco idiota pero ese es precisamente el detalle que encanta de su personalidad. Yaku –suspiro- ese chico me en-can-ta, es como Mamá Suga y eso me hace amarlo. Además, el contraste tanto físico como de personalidad los hace mucho más interesante al momento de estar juntos.
Fue un poco difícil porque no los muestran mucho (solo sigo la serie) y tampoco he leído tanto de ellos. Así que espero no haberlos descolocado demasiado, me gusta conservar lo mejor posible su personalidad, pero como estoy publicando con rapidez y sin un Beta no tengo mucho a lo que arrimarme.
Besos de Gato~
