Capitulo 9 ¿Una nueva amiga?

El día de la competencia había comenzado. Kari estuvo parte de toda la madrugada sentada sobre su cama, mirando el collar que Takeru le había obsequiado.

La sensación de ese beso se hacía más lejana, a medida que pasaba el tiempo. No quería olvidarlo, pero...

"Eba es mi novia" esas palabras, la lastimaban en gran medida.

Sin saberlo, se encontró llorando a la luz del amanecer.

No sabía qué hacer en una situación como esta. ¿Debería rendirse o seguir luchando por Takeru? Sus principios le decían que se detuviera, ella no podía quitarle su novio a otra chica, eso era muy cruel...

Si tan solo Tk le hubiera dado alguna pista sobre lo que pasaría con su relación...

"Supongo que tendré este día para pensarlo, algo me dice que no me rinda, porque Tk no me está diciendo algo... ¡Lo pensaré! Es lo mejor"

Luego de darse un buen baño, se vistió para la competencia. A decir verdad no sentía los ánimos para ir, pero se encontró con su amiga Luna, en el comedor de la familia.

-¡Mucha suerte, amiga! ¡Creo que la vas a necesitar!

Kari no comprendió su indirecta, por lo que continuo con su desayuno. Era un plato de fruta picada con miel, su favorito, servido en la mejor vajilla de la casa, una manera de brindarle suerte a un miembro.

-Gracias, mamá.

-Lo que sea para mi pequeña ganadora.-la señora Yagami giraba un banderín con el color del equipo de fútbol de su papá. Esa pícara escena consiguió animar un poco a la castaña.

Tomo su maletín para ir a la competencia, junto a ella caminaba Luna, que estaba en el equipo de volleibol femenil, casi de tan buena reputación como el equipo de básquetbol.

Le extrañaba que Luna la acompañara, por lo general, en las competencias disfrutaba de rodearse de todos los chicos deportistas para ponerlos nerviosos... espera, ¿eso es lo que tramaba? ¿ponerla nerviosa antes de la competencia?

"Ningún sentimiento puede compararse con lo que siento ahora" suspiró, recordando las palabras de Tk:

"Ojala te hubiera conocido antes"

Eso quería decir que amaba a su novia, y no dejaría que un simple beso perturbara su relación... pero Kari no se sentía satisfecha con las palabras, más bien, confundida...

-¿Kari? ¿Por qué estás tan triste? ¿no deberías estar feliz luego de besar a tu chico?

Ella se detuvo, mirando a la rubia, más bien fue a todo su alrededor, por si alguien las había escuchado. La calle estaba sola, se alargaba unas dos cuadras antes de llegar a la parada del autobús.

-¿Cómo lo supiste?-titubeó.

Luna sonrió maliciosamente, -Accidentalmente, estaba ahí cuando ocurrió.

Kari suspiró, dejando el maletín a un lado, donde sobresalía una botella con agua, su favorita (de una marca que no quería mencionar).

-Pues... creo que fue un error. Jamás debí enamorarme de Tk, como pensaba al principio, solo juega con tus sentimientos. No soy lo suficientemente buena para él.

-¿De verdad?-su amiga levantó el maletín blanco, aparte del propio que cargaba, y la incitó a caminar, -¿es lo que en verdad piensas, Kari? ¿o es lo que quisieras pensar?

Kari bajó la cabeza, -Él tiene novia. Además, me aclaró que sus intenciones son una simple amistad conmigo.

Luna negó con la cabeza, quizás conteniendo por decir algo que había escuchado hace unos minutos.

-Kari, te dije que te confesaras después de haberlo conocido, pero no me escuchaste...

-Tienes razón, Luna. Debí haberte escuchado. Es solo que sentía la necesidad de decírselo, no podía guardarme este sentimiento tan grande que tengo por él.- se enfocó mirando el cielo, algo le decía que no se rindiera tan fácilmente, sobre todo con lo que vendría de ahora en adelante... Kari necesitaría de toda la fortaleza que pudiera...

Pues a lo lejos de esa parada, el tren se detenía para que bajara una chica peli negra de ojos verdes, con una gran sonrisa de satisfacción, por lo cambios a provocar.

...

Después de haber hablado con Matt, Takeru se sintió un poco más libre, era como una terrible roca atada a su espalda, que ahora bajaba por un rato, aunque sea un segundo, para poder pensar claramente en Hikari.

No quería apartar esa parte de su vida que lo hacía cada día un poco más feliz. Tener la esperanza de una libertad soñada y quizás... ser feliz...

-Matt, aprecio tu compañía, ¿pero no crees que estoy grandecito como para atarme las agujetas yo solo?- miró al otro rubio, atando con gran dedicación los tenis de Takeru.

-¡Bah! ¡Tonterías! No tuve la ocasión de hacerlo cuando eras pequeño, así que me serviré ahora.

Su celular timbró y Tk se sintió aliviado de que Mimi hubiera intervenido en un proceso tan embarazoso.

-¿Ves? Mimi debe estar enojada de que dejaras la competencia así de repente.

-¡Podría ser Tai, podría ser Mimi, ambos estaban molestos cuando me fui!-se fue a la siguiente habitación para inventar una de sus famosas excusas sobre un asunto familiar importante.

Takeru se estaba preparando mentalmente para esa competencia, parte de su futuro dependía de cómo jugara este día, pero tampoco quería dejar a un lado lo que había pasado con Kari. Era bastante injusto lo que le había dicho... debería pensar en una forma de conservar esa valiosa amistad con la chica sin alterar a Eba.

¿De qué forma no lastimaba a ambas?

Repentinamente su celular timbró, al revisarlo, volvió el peso sobre su cuerpo, la gran roca de su espalda y las cadenas alrededor de su cuerpo. La frustración y tristeza regresaban.

Sabía que tenía que contestar, hasta ahora era la manera en que mantenía a Eba calmada, sin su lado oscuro presente.

-¿Hola?- dijo, mientras acercaba el celular a su cara. Se sentía muy estresado, acerca de cuál sería su excusa para no regresar a Francia.

-¡Takeru, amor!

-H-Hola, Eba.

-¿Cuándo regresarás a Francia?

Siempre le hacía la misma pregunta, cada vez que llamaba y en todos los mensajes de texto que recibía.

-Em, no lo sé. Matt quiere que me quede un tiempo más, además hoy es la competencia deportiva-

-¡Sí! ¡Se que es muy importante para ti, amor! ¡Por esooooo, decidí juntar las dos alegrías de tu vida!

-¿Eh? ¿A qué te refieres?

-¡Estoy en Japón!

La afirmación se grabó profundamente en la mente del rubio, es como si lo hubieran golpeado abruptamente sobre la cara, después de tanto vivir engañado de que Eba no podía llegar hasta acá... Japón, Hikarigaoka, ya no era seguro...

No, no era una exageración, quien sabe qué podría pasar...

"Es tiempo de rendirse"

-¿Amor?

-¿Cómo... cómo me has encontrado?-le preguntó con seriedad.

-¡Tu mamá me lo dijo! Ahora mismo voy a ubicar tu casa para ir juntos a la competencia...

¿Qué podía hacer? No podía negarse a ella.

-...pero si pudieras darme la dirección todo sería más fácil.

Era su culpa, él lo causó, ¿por qué creyó en la falsa tontería de que ella no viajaría hasta aca?

-Bien.-le contestó, dándo las indicaciones, en ese momento llegaba Matt.

-Tk, vas a llegar tarde.

Al colgar, ya no se veía muy decidido a ir, mas bien tenso y ansioso.

-Matt, debo esperar a Eba.

-¡¿Qué diablos dices?!

-Ella viene para aca...

Kari y Luna se separaron hacia sus respectivos grupos deportivos.

Se suponía que el evento de apertura era presentar a los equipos participantes y su orden frente a la audiencia de los futuros alumnos.

Muchos significados venían dentro de este evento tan importante, el primordial era capturar el interés de los alumnos. Pero también solían venir muchos "caza-talentos", ¡así que si dabas todo de ti puede que recibieras algo mejor que una beca y el paso directo a una buena universidad!

Kari había escuchado por parte de su hermano Tai, que existieron antiguos alumnos que fueron reclutados en una de éstas competencias para participar en campeonatos internacionales.

"¿Entonces por qué nunca conseguiste algo como eso?" le cuestionaba Matt cada vez que lo comentaba.

-Aún así es importante para mi. Siempre lo ha sido- se dijo a sí misma. Pero ya no conseguía la misma seguridad que antes.

Su mente volvía a ser presa de la imagen de Takeru, aquel beso...

Tocando sus labios, la sensación suave y cálida no la abandonó por completo.

"Sé que hay algo más... puede haber algo más... no puedo quitar esta duda de mi cabeza..."

En una reacción bastante autómatica, la castaña abandonó su lugar junto a su equipo.

-¡Kari, ¿a dónde vas?!-le preguntó una compañera que la notó alejarse a último minuto.

Sin embargo ella no logró escucharla.

El tenis ya no era tan importante para ella ahora...

El entrenador Bob le dio una referencia de que el equipo de básquetbol se había retrasado en los vestidores:

-Pensé que una buena forma de presionarlos era contratando una mascota para el equipo, ¡pero ahora todos están haciendo el tonto con las canciones de esa tonta mascota! ¡BAH! ¡Sabía que debí haber contratado al topo, al menos estaría un poco más callado!

La chica lo escuchaba pacientemente, sin tener idea de lo que hablaba. Tal vez hizo alguna especie de audición para conseguir la dichosa mascota.

-Em, si me disculpa, entrenador Bob...

-¡Hey, Yagami!

Ella se detuvo ante una reprienda del hombre, después de todo su rumbo fuera del gimnasio era muy obvio.

-Me gustaría pedirte un favor, ¡Dile a ese puñado de debiluchos que si no se presentan ante mi en dos minutos, voy a obligarlos a jugar con un drisfaz de gallina!

-C-Claro... ¡Claro, lo hare!- "Será una buena excusa para buscar a Tk"

No podía creer que la suerte estaba jugando de su lado... pero, ¿hasta qué punto podía contar con ella?

En el corredor que daba con los vestidores, unos cuantos alumnos salían, sumidos en su propio entusiasmo o nerviosismo ante la competencia.

Ese pasillo siempre fue oscuro, la única luz que entraba era a través de la entrada que conectaba con el gimnasio. Ahora mismo había un poco más de luz, porque el techo movible de éste fue adaptado para cotemplar el cielo soleado en todo su esplendor.

Para Kari, demasiada luz en un lugar que siempre fue oscuro, le daba cierto grado de temor... "la luz es capaz de revelar la realidad sobre algo... sin embargo, ¿es correcto?"

-¿Es correcto... revelar la verdad que esconde Takeru, de la manera en que quiero hacerlo?-su reflexión le trajo esa pregunta.

Ahora no estaba segura sobre lo que estaba haciendo...

-¿Estoy buscando que él me de el alto? ¿Estoy esperando que me detenga... por eso no puedo rendirme?

"Aún así... ese día le dije que si él me lo pedía, no interferiría con su noviazgo"

-Soy terrible- la sensación de culpabilidad la hizo recargar su cuerpo contra la pared de aquel largo pasillo.

"Ésta no soy yo... me estoy comportando de una forma que no reconozco"

Sus dedos volvieron a recorrer los labios rosados de la chica, recordando aquel beso que tanto la llenaba de confusión.

Lágrimas volvieron a formarse en sus ojos, pero no quería que nadie lo notara, así que dio la vuelta, y... justo a la altura de su vista, encontró un grabado en la pared que jamás hubiera sido visto en la oscuridad... era simple, apenas perceptible:

"Hikari, yo también te amo"

"¿De dónde?" la imagen de Tk cruzó por su mente...

¿Podría ser posible que lo escribió después de aquella noche de confesión?

Esa revelación solo causaba más dolor en su corazón.

Lloró en silencio durante un rato. No sabía qué hacer... ¿Qué era lo correcto?

-¿Hikari? ¿Por qué estás llorando? ¿Pasó algo?

Se sobresaltó un poco al escuchar una voz detrás de ella.

"Oh, no. Alguien me ha notado, ¡¿qué debería decir?!"

Intentó limpiar las lágrimas en su rostro y sonreír un poco,

-No es nada.

Jaden estaba parado, con el uniforme de su equipo, haciendo un gesto bastante comprensible...

-Deberías ir a la entrada de la escuela. Él no tardará en llegar.

Hubo un poco de silencio.

-No, yo solo- "¿cómo debería explicar que no estoy buscando a Takeru realmente?" -debo ser muy obvia.

-No. Es solo que puedo leer a Tk como un libro abierto, él solo habla de ti... y como sonaba tan nervioso por el teléfono, supuse que algo había pasado entre ustedes.

Kari no pudo evitar sonrojarse un poco.

A los pocos minutos ya estaba en la entrada de la escuela, buscando entre el mar de personas alguna señal del chico.

En su ansiedad, no se dio cuenta cuando chocó contra alguien.

Un poco mareada y adolorida, alguien le ofreció su mano para ayudarla a levantarse:

-¿Estás bien, linda?

-S-Sí. Disculpa.

-¡No tienes nada por qué disculparte! ¡Yo también estoy un poco distraída! No suelo acudir a un evento de este tipo.

Hikari al fin fue capaz de distinguir a la chica que le hablaba. Alta, esbelta, de cabello negro y hermosos ojos esmeralda. Su piel era similar al color de la nieve, con unas mejillas rosadas que la hacían parecer una muñeca.

A primera impresión parecía una persona muy amable y agradable.

Como cordialidad, Kari optó por hacer una pregunta a su comentario:

-¿Estás interesada en ingresar a ésta escuela?

Ella negó con la cabeza, pero luego dijo: -¡Podría ser!

-Estoy segura de que te gustará...

-Soy Débora- le estrechó la mano, y luego dio dos besos en la mejilla, mostrando que intentaba adivinar el saludo local.

-Mucho gusto, soy Hikari.- en cierta forma le pareció divertido.

-¡Mucho gusto, Hikari! ¡Me alegra mucho tener a alguien con quien hablar entre tanta gente desconocida! Pero... ¡Oh, es hora del evento!- mirando el reloj de su elegante celular lleno de pedrería costosa, -¡Hikari, ¿podría pedirte un favor?! ¿Podrías ayudarme a encontrar la competencia de basquetbol?

Escuchar la última palabra la hizo reaccionar, miró rápidamente a la entrada "¡Debería estar buscando a Tk!"

-Lo siento mucho, Débora. Pero, ahora mismo tengo que-

-¡Por favor! ¡Ésto es muy importante para mi! ¡No puedo permitirme llegar tarde!

-Me gustaría, pero-

-¡Por favor! ¡De verdad necesito tu ayuda, Hikari!

La castaña paso la mirada de Débora hacia la entrada de la escuela.

-¡Por favor!

"Debe ser muy importante" nunca tuvo la voluntad para negarle un favor a alguien que lo necesitaba realmente. Después de todo, sería su manera para disculpar su torpeza...

Tal vez, chocar con Débora fue un señal de que Hikari no debería hablar con Takeru ahora mismo.

"Me ayudará a pensar mejor sobre lo que debería decirle"

Kari y Débora caminaron de vuelta al gimansio, sin que la primera notar la sonrisa retorcida de aquella extraña.

Continuará...

He tardado demasiado, ¡pero al fin puedo seguir esta historia!

Muchas gracias por pasar a leerla :)

Lo dejo con unas preguntas al respecto:

¿Por qué Débora tiene tanto interés en las competencia de básquetbol?

¿A qué se debe la ausencia de Takeru?