Disclaimer: Los personajes no son míos, yo solo los tomo para mi deleite así que no cobro absolutamente nada. La única retribución a la que se aspira es a entretener al lector y divertirme escribiendo. Los reviews son simplemente un plus.

Advertencia: Mmm, en realidad este no tiene nada fuerte xD.

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Frío

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Ni las tres grandes cobijas de algodón eran suficientes para aliviarla y comenzar a sentir el tan anhelado calor. Maldecía la suerte que tenía en esos momentos, solo al edificio donde estaba su departamento se le ocurría ser el único en el vecindario con la falta de luz. Una falla que tardaría al menos seis horas en ser reparada pues, ¿quién querría ir un sábado por la noche a arreglar los fusibles con este frío? A duras penas lograron contactar a un técnico dispuesto a revisar el problema, sin embargo, no era un trabajo rápido.

Blossom quiso intentarlo por su cuenta pero con solo haber abierto la ventana descubrió lo imposible que le sería salir siquiera. Era frustrante, en situaciones como esa deseaba fervientemente una chimenea de leña sin tener que depender de la calefacción. Se acurrucó entre sus colchas y se acostó en la alfombra de su sala, el sillón era de piel por lo que descartó en seguida el sitio para acostarse. Así, en una posición fetal abrazando sus rodillas decidió esperar a que hubiera noticias del técnico. Sería una larga espera y para empeorar las cosas, no contaba con carga en su celular.

Pensó en ir a su antiguo hogar para gozar de la comodidad de un sitio cálido, no obstante, la casa estaba ocupada por los amigos universitarios de Bubbles quienes se encontraban en una reunión por el fin de semestre. El ruido de toda la gente no la dejaría dormir y vaya que necesitaba descansar después de pasar por una larga semana de tareas y trabajo.

Si tan solo el frío la dejara conciliar el sueño. Le costaba enormemente sentirse cómoda con los pies y manos congelados, ni hablar de la complicada tarea que era caminar de la sala hasta su habitación la cual era un refrigerador en estos momentos. No. Definitivamente la sala era el lugar más acogedor a comparación del bloque de hielo que era su cama.

Su miseria pudo haber continuado de no ser por el golpe que se escuchó al otro lado de su puerta. Pensó esperanzadora que se trataba del técnico o de un vecino avisándole que ya estaban arreglando la luz. Entonces, con aquello en mente se dio ánimos para levantarse y correr hacía el recibidor.

Abrió, importándole poco si el vecino o el trabajador la veía en su pijama rosa de gatitos –regalo por parte de Bubbles quien había escogido la prenda a su gusto– y no mostrara con eso un aspecto de mujer madura como se esperaría de ella.

Su corazón casi se detiene al ver a Brick de pie y con su elegante saco negro. La expresión en su cara lo decía todo, él esperaba sorprenderla con su repentina visita y le había funcionado muy bien pues Blossom no pudo disimular su asombro al tener bien abiertos su par de ojos rosas. El pelirrojo sonrió con diversión y analizó a la chica de pies a cabeza, con saña dejó escapar una pequeña risa nasal y ella comprendió la razón de su burla al verse así misma con la pijama infantil que traía puesta. Apenada se apresuró a cerrar la puerta en la cara del chico pero un pie se lo impidió.

—Vete—fue lo único que pudo decir después de sentir sus mejillas ardiendo por la vergüenza.

—No tienes luz—contestó Brick. Ignoró la petición de la pelirroja y decidió pasar como si se tratara de su propia casa—, y mueres de frío, ¿verdad?

—¿Es que tú me acosas siempre?—Preguntó Blossom mientras se adelantaba y corría a la sala por las cobijas que había dejado tiradas en el suelo. No es que le apenara que él observara el leve desorden de las colchas, su imagen como heroína líder le era más importante y que su enemigo la viera tan vulnerable sin duda la abochornaba.

Aunque, ¿a estas alturas no había sido más ridículo haberse acostado con él por una razón estúpida?

—Acosar es una palabra burda. Vigilar suena mejor—luego le guiñó un ojo y un escalofrío recorrió la nuca de la Superpoderosa líder. Nunca sabía cuándo bromeaba o hablaba en serio aquel hombre de mirada rojiza.

—Como sea, ¿qué haces aquí?

—¿No puedo visitar a una "amiga" para saludarla?

—Sin rodeos, Brick.

—Hace frío y pensé que no vendría mal un poco de compañía—Blossom alzó una ceja—. No tengo nada qué hacer y pasar tiempo contigo no es tan malo después de todo.

—Tú tienes otras intenciones y no soy estúpida. ¿Cuántas veces tengo que rechazar tu propuesta para que me dejes en paz con el tema?—La chica dejó de observarlo para cambiar la vela que estaba a punto de terminarse y la cual iluminaba un poco la habitación. Brick la siguió con la mirada y se quitó el saco para dejarlo en una silla—, por favor, te dejé en claro lo que pienso y que esa noche fue un… estúpido error.

—Estás mintiendo—le susurró al oído provocativamente. Blossom no se había percatado que se había acercado para rodearla con sus brazos porque aún le estaba dando la espalda—. Blossom, no soy un imbécil incapaz de identificar cuando alguien está completamente ebrio. Y sé que tú recuerdas la gran mayoría, los borrachos no pueden hacer eso.

Ella no dijo nada, no supo qué responder, Brick tenía razón, a pesar de haberse soltado solo con una lata, ella podía recordar gran parte de lo ocurrido y cómo es que estuvo de acuerdo desde un inicio. Por más cretino y malvado que pueda ser el Rowdy rojo, no era un violador. Él no encontraba placer en forzar el sexo y si pudo llegar muy lejos con ella fue porque se lo permitió.

—No me gusta el sexo sin sentimientos—confesó con un rubor en su rostro que gracias a la oscuridad no podría ser notado.

—Y te acostaste conmigo porque te enamoraste de mí—una sonrisa pretensiosa se asomó por las facciones masculinas y Blossom se giró para recriminarlo.

—¡Me acosté contigo porque quería dejar de ser la chica perfecta y responsable por una vez en la vida!

—Y nada mejor que follarte a un villano, ¿eh, chica traviesa? Ya no le estás echando la culpa al ron porque te diste cuenta que esa excusa no funciona conmigo.

Y sin previo aviso lo apartó empujándolo.

—¿¡Qué vienes a buscar conmigo, Brick?!—Estaba cansada, harta de todo y él siempre lograba sacar lo peor de ella—, ¿¡vienes a reírte en mi cara porque soy un desastre tratando de aparentar que puedo seguir siendo la misma antes de haberte dejado entrar a mi vida?!

Entonces la expresión en él cambió por completo. Su seriedad la alertó mas no la detuvo a continuar con su intento para sacar toda la frustración que se tenía guardada.

—Adelante, ríete. Ríete porque soy la única de los dos que siente algo por el otro—no lloró, no era su estilo. Bastante debilidad le había demostrado ya. Lo único que podía hacer ahora era abrirse y no seguir ocultando lo obvio.

Un frío la atacó, ya no solo era lo helado que estaba el ambiente sino también la distancia que sentía entre ella y el complicado pelirrojo que no le decía nada. Ni siquiera se había inmutado con su confesión.

Consternada se dirigió al lugar en el que antes se encontraba antes de que él llegara y se cubrió con una de las cobijas.

Ya no había marcha atrás, ya estaba decidido. Definitivamente con esto confirmaba que tenía un gusto por los hombres complicados.

Se quedó quieta por unos segundos. Los necesarios para creer que Brick la había dejado y se había ido, aburrido por lo patética y sentimental que era. Él era un hombre peligroso y los hombres peligrosos como él salían con mujeres más interesantes. Pero justo cuando comenzaba a arrepentirse de haberle dicho todo eso, se tensó cuando sintió unos brazos que la obligaron a acercarse a un cuerpo más grande y cálido.

Brick seguía ahí, distante, sin verla a la cara aun cuando ella lo miró asombrada.

—Qu…

—Cállate, pequeña idiota—su tono no era hostil, solo demandante. Ella se mordió la lengua, su acostumbrada personalidad mandona le obligaba a replicarle en casos como ese pero no quiso arruinar el momento. Fue así que, con cierta desconfianza, recargó su cabeza en el hombro masculino.

Luego de un cómodo y extraño silencio, Brick buscó en la lista de reproducción de su celular la canción que recordaba le había encantado a Blossom cuando se la mostró. Había sido en una de las pocas veces en las que podían hablar como personas civilizadas.

Con sumo cuidado posó los audífonos en los oídos de la chica para reproducir "Crazy" de Aerosmith. La música era un vínculo que expresaba más de lo que ambos podían hacer con palabras, y así, la líder se dejó hipnotizar por los acordes y la melodiosa voz del vocalista para quedarse dormida en el regazo de su tan odiado y querido némesis.

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Mmm… hola :D

¿Sabías que la autora se quedó sin saber qué más decir porque ya quería publicar el capítulo?

Mortem.