Aprovechando un pequeño interludio entre exámenes, subo el capítulo 9, espero que os guste ^^


CAPÍTULO 9. La gruta del Monstruo

[Narrador: Ryo]

Como imaginaba: directos a sus fauces. Sabía que D-Reaper nos estaría esperando, y aun así no hice nada para evitar que nos metiésemos aquí. Sin embargo, Rika tenía razón en sus argumentos cuando decidimos qué hacer primero; ¿acaso tenía algún sentido vagar por el resto del mundo digital sabiendo dónde estaba lo que veníamos a buscar? ¿A qué íbamos a esperar? No podíamos perder el tiempo. No obstante, por acelerar las cosas, ahora el tiempo se nos escapaba demasiado rápido, y si no lográbamos reaccionar, en pocos minutos estaríamos muertos.

Los digimon fueron los primeros en responder al ataque. A pesar de la maraña de cables que nos estrangulaba, pude ver cómo Cyberdramon intentaba cortarlos con sus garras, tirando de ellos a lo bestia hasta que consiguió abrir el nudo lo suficiente como para escapar; en esta ocasión, no poder bajar del nivel ultra le vino muy bien. Renamon, que estaba bastante cerca, aprovechó que Cyberdramon había aflojado los cables para deslizarse sibilinamente fuera de ellos. Guilmon y Terriermon tuvieron más problemas; al estar ambos en nivel principiante, no tenían energía suficiente para salir de allí por sí solos, a pesar de la ferocidad de Guilmon, que rugía y daba dentellada tras dentellada a los cables, sin importarle las descargas eléctricas que recibía a cambio.

Cyberdramon y Renamon vinieron directamente a por nosotros, pero Rika y yo les dijimos que primero sacaran de allí a los otros dos digimon. Una vez consiguieron tirar de ellos lo suficiente como para que pudieran salir, los cuatro usamos directamente la Matrix Evolution para alcanzar el nivel mega, y al fusionarnos con los digimon, automáticamente escapamos de los cables.

Inmediatamente empezamos a pelear, cargándonos varios agentes cada uno. Pero la mayor parte del tiempo íbamos a ciegas, y pronto descubrimos que aquello era una desventaja demasiado importante. Como D-Reaper nos introdujo tan repentinamente en aquella oscura caverna, nuestros ojos no respondieron a la nueva iluminación hasta varios minutos después, y durante ese tiempo sólo lográbamos acertar a aquellos que teníamos más cerca, peleando sólo con el oído y el tacto. Pensábamos que en cuanto nuestras pupilas se adaptaran nos desharíamos de aquel problema, pero no contamos con la tempestuosidad de cielo, y no me refiero solamente a su eléctrica atmósfera. Al principio pensamos que eran imaginaciones nuestras, pero enseguida nos dimos cuenta de que según empeoraban nuestras circunstancias en la pelea, empeoraba la tormenta allí fuera. Era como si, al volverse nuestra situación cada vez más tensa, esa misma presión que nos embargaba se acumulara en el ambiente, y el intervalo entre los relámpagos se reducía cada vez más. Como si todo estuviera conectado. Primero cada pocos minutos, y después cada pocos segundos, un rayo iluminaba toda la zona, penetrando hasta la parte más oscura de la cueva. Y esto, lejos de ayudarnos, tan sólo hacía que según nuestra vista se adaptaba a la escasez de luz, volviéramos quedar deslumbrados por aquel flash, cegándonos a todos de nuevo (excepto, desgraciadamente, a los ADR-03, cuya falta de ojos les vino de perlas).

Aquello era demasiado. Hacíamos cuanto podíamos, pero no era suficiente, y nos vimos desbordados y cada vez con menos fuerzas. La única que conseguía aguantar y a la vez hacerle daño de verdad era Rika; al ser Sakuyamon un digimon de tipo sagrado, tan sólo ella era capaz de lograr algo al atacar a D-Reaper directamente, algo que deberíamos haber recodado de la primera vez que digievolucionó. Los otros tres sólo teníamos algo que hacer contra los ADR-03, y aún así, su ilimitada superioridad numérica (ilimitada literalmente, ya que según acabábamos con ellos D-Reaper creaba el doble) nos resultaba imbatible.

Rika, en cambio, se las apañó bastante bien en un principio. Recibía algunos golpes, pero al menos era capaz de devolverlos con creces, y durante bastante tiempo, resistimos sólo gracias a ella, que además se dedicaba a intentar crear escudos temporales para que los demás no nos viéramos tan afectados por los ataques (aunque aún así seguíamos recibiendo de lo lindo).

Sin embargo, ella tampoco podía aguantar ese ritmo constantemente, en el que además de protegerse a sí misma y a nosotros tenía que cargar con casi todo el peso de la ofensiva. Pronto empezó a quedarse sin energía, y D-Reaper, aprovechando que ser un programa te exime de sentir el cansancio, utilizó esto para hacerle más y más daño.

Ver aquello me dolió más que todos los golpes que había recibido yo. Sentí algo en mi interior que me hizo reaccionar y lanzarme de nuevo a la lucha, aunque en aquellas condiciones supiera que llevaba todas las de perder. En aquel momento pensé que eran mis sentimientos por ella, pero ahora creo que fue algo más.

Sabía que no podía hacer gran cosa, pero al menos intenté quitarle de encima a todos los ADR que pude, de forma que ella tuviera vía libre para atacar a D-Reaper directamente. Sin embargo, a pesar de mis renovadas fuerzas (psicológicamente hablando), aquellos bichejos me estaban liando una muy gorda. Los muy cabrones se dedicaban a copiar, no sólo mis ataques, sino también los de Sakuyamon, Gallantmon y MegaGargomon; incluso obviando lo poderosos que eran dichos ataques, lo que más me molestaba para pelear es que no estaba precisamente acostumbrado a tener que vérmelas contra las habilidades de mis propios compañeros.

Gallantmon y MegaGargomon intentaron ayudarme, pero apenas podían defenderse a sí mismos. Era lógico; desde el momento en que habíamos sido empujados al interior de aquella caverna, tanto Guilmon como Terriermon (aunque sobre todo éste último) habían sufrido muchos más daños que Renamon o Cyberdramon, y desde entonces la proporción no había hecho más que subir. Se sintieron mal por no poder hacer nada, pero al final logré convencerles de que se apartaran, y ellos accedieron en cuanto se dieron cuenta de que aquello sólo servía para que tuviera que encargarme del triple de agentes que antes. Se separaron, uno en cada dirección, y se dedicaron a proteger los flancos con todo lo que les quedaba.

A pesar de todo, me las arreglé para despejarle el camino a Rika lo más posible. Obviamente no podía verla, pero aún así, sabía que me estaba mirando agradecida; podía sentirlo. Sin embargo, apenas se distrajo unos segundos, pues D-Reaper no nos daba tregua. Estaba utilizando todo su potencial: se notaba que pretendía acabar con nosotros allí mismo. En un principio me sorprendió que se hubiera dejado ver tan pronto (precisamente iba más confiado porque no pensé que fuera a atacarnos tan deprisa), pero ahora que observaba claramente lo precipitado de su estrategia, me daba cuenta de que no estaba preocupándose por revelarse antes de lo previsto debido a que no planeaba que fuéramos a salir de allí con vida. Mientras seguíamos peleando (y agotando cada vez más nuestras ya de por sí escasas fuerzas – al menos en comparación con las del programa –), yo le daba más y más vueltas a aquello, esperando encontrar alguna forma, por absurda que fuese (la espectacularidad ya había pasado a un segundo plano), de volver la situación en su contra. Pero a estas alturas, era inútil. Me costaba admitirlo, pero como bien me hizo ver Rika, en aquel momento escapar era lo más sensato que podíamos hacer.

- Ryo, yo no puedo hacer más… Como no nos larguemos YA de este sitio, tal vez no podamos hacerlo nunca. – la miré un poco disgustado, de lo cual, a pesar de no poder verme, ella también se dio cuenta – Sé que no te hace gracia que nos rindamos, a mí tampoco, pero hay que aceptarlo, ¡nos ha pillado desprevenidos y nos está haciendo polvo!

- Lo sé, no te preocupes. No voy a ofuscarme en una pelea que no podemos ganar, no soy tan idiota. Avisa a Takato y dile que vaya a la salida de la cueva por la derecha. Tú también, ¿de acuerdo? Intentaremos evitar a los agentes todo lo posible. Haciéndoles algún amago, estoy seguro de que esa "mente" matemática que tienen no podrá evitar que cometan el error de ir al centro. Les distraeremos simultáneamente y conseguiremos salir los cuatro, ¿va?

Ella asintió y se giró en la dirección en que Takato nos observaba atentamente, esperando para saber de qué estábamos hablando. Esto hacía que de vez en cuando se le acercara algún agente por la espalda para atacarle, pero a lo largo de los años había logrado adquirir los reflejos suficientes como para cargárselos sin tener ni que darse la vuelta, siempre y cuando llegaran de uno en uno y no fueran demasiado fuertes; sin embargo, no existía aquel problema, ya que el grueso de los ADR estaba ocupado dándonos una paliza a Rika y a mí. Sakuyamon esquivó a todos los agentes que pudo con agilidad hasta llegar a donde estaba Gallantmon (aunque aquello no impidió que la persiguieran, puesto que la tomaban como la única amenaza real de entre nosotros), y mientras peleaban contra ellos, pude ver cómo Rika le explicaba el plan con dificultad.

Entretanto, el resto de ADR continuaron atacándome a mí, no sé si por inercia o porque me habían cogido manía por defenderla a ella. El caso es que le hice señas a Henry para que se acercara a que le explicara lo que pensábamos hacer, y ya de paso, a que me ayudara un poco con aquello, porque yo ya no daba abasto.

- ¡Vamos por la izquierda! – le dije a duras penas mientras le asestaba un golpe con la hoja láser a otra de aquellas insufribles alimañas.

- ¿Ein? ¿Por la izquierda de dónde? – decía aplastando un ADR con cada mano, aprovechando su enorme tamaño; sin embargo, los agentes contaban con ello, y se dedicaban a amarrarlo con sus cables para hacer que perdiera el equilibrio continuamente, volviendo su ventaja contra él.

- De la… – otros dos a la vez contra mí… – Salida… ¡Joder, dejadme en paz de una vez! – exclamé bastante harto de aquellos incordios, barriendo del mapa a los dos de un mandoble – Vale, ahora. Ellos irán por la derecha y nosotros por la izquierda; el que esté mejor situado en cada momento para hacerlo distraerá a los ADR para que los demás puedan intentar salir.

- ¿Crees que picarán? – preguntó dubitativo.

- Henry, comprendo tu fe en la inteligencia artificial, pero mientras D-Reaper no sea un ser vivo no creo que sea capaz de entender las estrategias basadas en sistemas de cebos alternos… ¿no?

- Sólo digo que no lo subestimemos. – respondió con seriedad. Debí haberle hecho caso.

Intentamos llevar a cabo el plan, y en un principio, parecía que todo iba bien; efectivamente, conseguíamos engañar "fácilmente" a los agentes, y en varias ocasiones estuvimos a punto de conseguir escapar. Pensábamos que sólo era cuestión de tiempo y de insistir en ello. Pero en una de esas ocasiones, en la que estuvimos más cerca que nunca de la salida, D-Reaper decidió dejarse de juegos y levantó su "cuerpo" (es decir, la burbuja rosácea que representa su amorfa estructura principal) por delante de la boca de la cueva, interponiéndose a sí mismo entre nosotros y el exterior.

- Mierda… – murmuró Henry, leyéndome el pensamiento.

- ¿Tan pronto? – preguntó Rika sarcásticamente – Si acabamos de llegar… – añadió con una sonrisa retorcida, aunque en su tono se apreciara la resignación.

A pesar de toda su ironía, supe que estaba a punto de rendirse. Y tuve que hacer algo para evitar que desistiera. De hecho, aquello me incitó a perseverar; algo me empujaba a no perder la esperanza, a seguir luchando hasta el final.

- Exacto, esto acaba de empezar. ¿Piensas abandonar tan fácilmente? – le pregunté, sintiendo la necesidad de hacer que ella volviera a creer en que podíamos ganar.

- ¿Alguna idea para quitarnos a esa cosa de en medio? – replicó ella, intentando ocultar su desesperación.

El intervalo entre los relámpagos del exterior se redujo tanto que pareció desaparecer, haciendo que el cielo permaneciera continuamente encendido por la electricidad y la luz cegadora que ésta provocaba. Aquel deslumbrante resplandor atravesaba incluso a la burbuja de D-Reaper por momentos, iluminándonos con un lacerante fulgor rojizo que no me dejaba pensar. Aquel monstruo nos cortaba la retirada, encerrándonos en aquella maldita gruta, en la que probablemente acabaría por acorralarnos contra la pared rocosa y eliminarnos como a un archivo defectuoso. Noté un dolor en la mano derecha y al mirarla vi que estaba apretando demasiado el puño, que me temblaba de la rabia que me provocaba aquella situación de desquiciante impotencia.

Pero de repente, el instinto me avisó de lo que se nos venía encima.

- ¡Cuidado! – grité empujando a Rika a un lado al sentir que estaban a punto de atacarnos.

Sin embargo, de nada hubieran servido los gritos ni los reflejos (puesto que D-Reaper nos hubiera borrado igual) de no haber sido porque frente a mí aparecieron dos… En aquel momento, no supe describirlos más que como dos símbolos hechos de luz, uno anaranjado y otro más bien dorado, que flotaban en el aire y que formaron una especie de barrera luminosa ante nosotros, protegiéndonos del jodido programa. Me quedé petrificado al ver aquello, puesto que, la verdad, no era la primera vez que aparecían, y prefería no recordar la vez anterior. Sin embargo, lo cierto es que volvieron a salvarme.

Rika estaba tan impactada como yo, pero por alguna razón le temía a aquellas luces; intentaba disimularlo, pero pude darme cuenta de que se medio escondía detrás de mí. En cambio, a mí me atraían enormemente.

Intenté acercarme a ellas, pero Rika me agarró del brazo tirando enérgicamente de mí hacia atrás. Entonces los símbolos comenzaron a girar entre sí, primero lentamente, pero alcanzando después un ritmo frenético, hasta que dejaron de distinguirse el uno del otro; finalmente, se fundieron en medio de un destello, dejando tras de sí una esfera cristalina del tamaño de la palma de mi mano, que desprendía un misterioso brillo azulado.

A pesar del escepticismo que sentía en los demás, yo estaba completamente cautivado por ella. Me llamaba; sin palabras, pero lo hacía. Me pedía que la tocase. Y no pude evitar cumplir sus órdenes. Alargué la mano derecha hacia ella y la empuñé con fuerza. El efecto fue inmediato.


Reviews

Creo que ya he contestado a ambos comentarios por privado, así que nada xD Aún así, muchas gracias a Blutgang-gungnir y a Nemesiis por sus respectivas reviews ^^

Ojalá siga encontrándome alguno de vez en cuando en la bandeja de entrada *.* Byeeeee! =)