Disclaimer: Los personajes pertenecen a J.K. Rowling, de lo demás la culpable soy yo.
Soundtrack del capítulo: You´re so beautiful de Def Leppard y Soñé de Zoe :)
Por mucho este es de mis capítulos favoritos, lo tenía dando y dando vueltas en mi mente y por fin llegue a él, espero que les guste tanto como a mi…
Gracias infinitas a todos aquellos que leen la historia, quienes la ponen en alertas-favoritos. Gracias como siempre por sus comentarios: Shironeko Black, Candice Saint-Just, AcizeJ-HaruZuchia, DrKpOtTer va para ustedes…
CAPITULO 9. YOU´RE SO BEAUTIFUL
You say: "All I do is think about you"
that's right, you're the only thing that's on my mind
your light, won't you let it shine on me, yeah
all night, hold me tight and don't let go
'cause I can't help myself you know
Hogwarts era un imponente y antiguo edificio, rodeado de un hermoso jardín, con instalaciones deportivas modernas, aulas, talleres y laboratorios a la vanguardia académica; reconocido como uno de los mejores colegios, con profesores renombrados y alumnos igualmente sobresalientes desde su fundación, respaldada por bondadosos benefactores. Pero no todo era educación y estudio en sus aulas y pasillos. Un segundo hogar para todos aquellos que pasaban más de la mitad de su tiempo ahí, era testigo silencioso de todas aquellas cosas que aprendían los chicos por sí mismos, que circulaban como la sangre por las venas de ese lugar, dueño de memorias y recuerdos gratos, de primeros amores y desilusiones, amistades inquebrantables o por conveniencia, de vivencias que se guardarían en la memoria y otras que se empeñarían en borrar. Si aquellos muros pudieran hablar alguna vez, las cosas que contarían…
SB
Draco avanzaba por el amplio pasillo cuyo destino tenía la amplia y bien abastecida biblioteca del lugar, su media sonrisa plasmada en su cara y su regio caminar. Saludo con un elegante movimiento de cabeza a la encargada del lugar, la Sra. Pince, y se encamino al lugar que sabia le gustaba a la castaña ocupar religiosamente en sus visitas a su auto nombrado santuario.
Llevaba un par de libros bajo el brazo y su mochila al hombro. Una camisa polo en color azul y unos jeans. Aquella misma mañana Hermione le dijo que nunca lo había visto tan guapo cosa que fue realmente gratificante para él. Llevo su mano libre al bolsillo de su pantalón y recordó el beso con que le había pagado aquel cumplido a la castaña. Todo era tan fácil con ella…y le tomo tanto tiempo darse cuenta que era tan perfecta para él, quizá debería agradecerle a McGonagall que los pusiera juntos en su clase, de no ser por eso nunca se hubieran acercado, tal vez, seriamente lo haría-pensó.
Entonces lo escucho, aquella risa que alegraba sus tardes las últimas semanas y apresuro el paso.
Muchas veces no todo lo que vemos es lo que parece, depende de la manera en que nosotros mismos queremos apreciarlo, el contexto que le demos. Y para Draco que nunca había compartido nada antes, o más bien que nunca había sentido algo tan suyo y tuviera la necesidad de compartirlo con los demás, aquella situación que se presentaba ante sus ojos no era nada de su agrado. Y es que sabía que Hermione no era un objeto que pudiera poseer, algo que pudiera llamar de su propiedad pero era suya, suya y de nadie más. Y aquel pensamiento quizá ilógico para alguien que no fuera él, era el que lo cegaba y encendía sus celos sin dejarlo pensar, ver más allá.
Hermione reía con Viktor sobre lo que sucedió en clase de Binns y es que Seamus se había quedado dormido y el profesor al llamarle la atención lo asusto, haciéndolo caer del asiento. Hermione no compartía esa clase con ellos, la tenía en otro horario pero la anécdota rondaba por los pasillos y Viktor que fue testigo se la contaba de primera mano, y ella en un intento de ahogar sus risas más próximas a carcajadas se cubría la boca con su mano. Un momento no pudo más y le soltó un golpecito, nada fuerte a decir verdad, haciendo que Viktor se llevara una mano al brazo agredido exagerando el dolor que en realidad sentía.
-Vamos Viktor, no seas nenita-le dijo Hermione, haciéndolo reír de nueva cuenta, fue en ese momento que comenzó a sentir una intensa mirada sobre ella, cortando su risa de tajo, se giro buscando a la persona que la miraba con tanta insistencia.
Draco estaba a unos metros de ahí, con la mirada más fría que le había dirigido en meses, se veía molesto. Ella le sonrío cálidamente intentando así que el rubio se aproximara, que cortara esa mirada y lo que sea que pensaba en ese momento pero él no se movía, solo la miraba muy fijamente.
-Creo que…mejor me voy…-la distrajo Viktor notando el duelo de miradas de Hermione y Draco-Nos vemos después, Hermione.
-Hasta luego, Viktor-la castaña dirigió su mirada al chico a su lado, regalándole una ligera sonrisa.
-Mejor ve con él, creo que no le gusto lo que vio-Viktor le devolvió una amigable sonrisa y con un movimiento de cabeza se despidió de ella desapareciendo por el pasillo más próximo.
Pero cuando Hermione se giro Draco ya no estaba cerca. Checo su reloj y recordó que esa tarde no tenía entrenamiento y habían quedado de salir juntos, más bien Draco le dijo que le daría una sorpresa esa tarde y seguramente se había aparecido por la biblioteca para sacarla de ahí. Se apresuro a salir, sin siquiera devolver los libros que consultaba a sus respectivos estantes y tomo camino para el estacionamiento, por alguna extraña razón no lo busco en otro lugar sino directamente ahí. Apenas iba saliendo del edificio cuando lo vio pasar en su deportivo gris frente a la puerta del lugar y tomar rumbo a la calle. Draco se había ido, la había dejado ahí, no la espero…Hermione tomo fuerte con su mano la tira de su mochila, imprimiéndole a aquel agarre lo que comprimía su corazón y conteniendo las lágrimas se dirigió a la estación más cercana para tomar el autobús.
La música dentro del auto era ensordecedora, como le gustaba a Draco cuando no quería pensar o darle vueltas a algún asunto que traía en mente demasiado, manejaba de manera descontrolada y excediendo por mucho el límite de velocidad, cosa que lo tenía sin cuidado. En verdad estaba intentando contenerse con todas sus fuerzas pero aquella familiaridad con la que Hermione hablaba con Viktor lo sacaba de sus casillas, y es que ya los había visto un par de veces antes, hablando amigablemente pero que ella lo tocara aun jugando lo había sobrepasado. Intentaba decirse a si mismo que la había visto actuar igual con Longbottom pero no era lo mismo, la rubia siempre estaba presente y en cambio Krum…
Se detuvo sin fijarse bien donde, golpeo el volante furioso dándose cuenta que en su arranque de celos sin sentido y su monologo interno había dejado a Hermione simple y llanamente botada en la escuela, maldijo y con un grito descargo la molestia que sentía y sin más tomo rumbo a la casa de la castaña, si aun no estaba ahí la esperaría y hablarían, quizá después de todo si se extralimito en salir de esa forma del lugar.
…
Cuando Draco se detuvo frente a la casa de Hermione, ella estaba sentada en los escalones de la entrada hablando amigablemente con un par de chicos de cabello marrón y acariciaba un hermoso labrador. Draco respiro hondo antes de bajar del auto y es que sabía que la había fastidiado y eso le costaría, aunque quizá sintió celos antes, nunca fue de la manera como le pasaba con la castaña, es que simplemente no quería a nadie del sexo opuesto cerca suyo. Eso lo hacía sentirse vulnerable e inseguro cosa que nunca aceptaría.
Hermione lo vio estacionarse, tardo un poco en bajar del auto pero cuando lo hizo noto de inmediato aquella mirada determinada que Draco poseía cuando quería obtener algo. Encontrarse con Dennis y Colin, sus vecinos, que jugaban con Castor su labrador había apaciguado sus ánimos exaltados por culpa de Draco y es que aunque se derretía en sus brazos debía de aceptar que por lo general él era obstinado, malcriado, celoso y autoritario, prueba de todo era aquella pataleta que hizo sin razón alguna. Resoplo y aquella sonrisa que habían logrado los chicos con su amena plática se esfumo apenas lo vio acercarse.
-Hermione-lo escucho nombrarla.
-Chicos me disculpan un momento-les dijo ella a sus acompañantes levantándose del escalón en que estaba sentada, sacudiendo su ropa y acercándose a Draco, sin presentaciones ni gestos amables que en su opinión en ese momento no se merecía. Él pudo notar como el chico que parecía mayor le hacia una seña con su cabeza al otro, como diciéndole que era momento de emprender su retirada y se fueron en silencio, el labrador detrás de ellos-¿Qué haces aquí?-lo cuestiono Hermione tan pronto estuvo cerca, manteniendo cierta distancia y cruzando sus brazos sobre su pecho.
-Debemos hablar-dijo él, con voz firme.
-No tengo nada que decirte-Hermione parecía en verdad molesta y aquello lo dijo con una ceja levantada, un gesto tan Malfoy que Draco no pudo evitar sonreír ante eso-¿Qué te causa tanta gracia?
-Yo...-Draco seguía sonriendo, no lo podía evitar y se rasco la frente intentando dominar su inapropiado momento alegre-Creo que no me comporte muy bien…
-No, eso está más que claro ¿Qué haces aquí?-lo cuestiono de nuevo ella, no quería hablar con él, no en ese momento que estaba tan molesta.
-Vamos, Hermione…
-¡Vamos Hermione! ¿Vamos Hermione? ¡De vamos Hermione, nada, Draco Malfoy! Te largaste sin decir una sola palabra, dejándome ahí parada viéndote marchar…-no pudo evitar rodar los ojos de la molestia que sentía.
Draco suspiro, tendría que dar su brazo a torcer y doblegar su orgullo Malfoy, todo tenía un precio y aunque tardo un rato en darse cuenta sabía que había exagerado todo, como ya un par de veces lo hizo antes. Solo que esta vez, la dejo botada en la escuela, sin explicar nada o recibir ninguna explicación.
-Estabas…Te vi…- Draco pataleo molesto como el muchacho malcriado que era en opinión de Hermione-Tu y Krum ahí parloteando, riéndote y tocándolo, ¡Estabas tocándolo, Hermione! ¿Cómo querías que reaccionara? ¡Demonios!
-Sigo sin entender, en verdad, ¿Cuál es el problema?-intento continuar ella un poco más tranquila ante las reacciones exageradas de Draco-Sabes que Krum y yo nos llevamos bien, ¡por Dios, Draco! nunca te has portado así con Neville y paso mucho de mi tiempo con él…
-Es diferente…-dijo él en voz baja, mirando hacia otro lado y cruzando también sus brazos sobre su pecho.
-En que es diferente, explícamelo, por favor.
-Se de lo que Krum es capaz, lo he visto con las chicas, no me gusta que este cerca tuyo…Contenta, lo he dicho-Draco seguía sin mirarla-conozco a los de su tipo, además, es amigo de Zabini ¿Lo olvidas?
Y fue ahí que un rayo de luz ilumino a Hermione, Krum era amigo de Zabini, una imagen nada agradable se formo en su mente donde Zabini, Parkinson y Draco eran los protagonistas. Hermione suspiro y bajo los brazos, no se había dado cuenta que tan a la defensiva estaba, se acerco hasta quedar a dos pasos de Draco.
-Viktor también te conoce y quizá sabe tanto de ti como tú de él, se qué clase de actividades compartieron, tú mismo me lo dijiste ¿lo olvidas? Y sin embargo, él nunca me ha hablado mal de ti, ha tenido oportunidad de hacerlo aunque yo nunca le he preguntado, si quisiera decir algo ya lo habría hecho-le explico ella, acercándose y colocando una de sus manos en la mejilla para atraer su rostro y que sus miradas se encontrara-confía en mi…
Draco asintió.
-No es fácil, yo soy así, no estoy acostumbrado a…no se…no quiero compartirte con nadie, así de simple-aquellas palabras fueron en verdad difíciles para él, no le gustaba demostrar debilidad ante nadie.
-No tienes porque hacerlo, yo estoy contigo, solo contigo.
Se miraron a los ojos, gris y café. Sonrieron, ambos sinceramente. Draco la rodeo por la cintura con sus brazos y la atrajo a él, hundiendo su nariz en su cuello, llenándose con su aroma a miel y durazno. Hermione correspondió a su abrazo aferrándose con sus manos a sus hombros y girando su rostro busco los labios de Draco, uniéndose en un beso.
SB
Ese jueves por la mañana el Sr. Granger salió apresurado al ver detenerse frente a su casa ese imponente Bentley color negro, cuando Draco bajo con su porte elegante cerrando suavemente la puerta, el padre de Hermione emitió un silbido de sorpresa.
-Muchacho pensé que la Reina venia de visita-dijo tan pronto Draco se acerco, haciéndolo sonreír.
-Sr. Granger-acompaño su cortes saludo con un movimiento de cabeza, las ultimas semanas el padre de Hermione se había comportado agradable con él, era amable y trataba de entablar conversaciones aunque fuera superficiales.
-Steve, muchacho-dijo el hombre correspondiéndole el saludo-en fin, puedes llamarme como quieras-se rindió viendo la mueca que recibió como respuesta-¿Cambiaste el deportivo?-pregunto.
-En realidad mi auto esta en el taller, este es el auto que está al servicio de mi madre-aclaro Draco, mirando nerviosamente a la puerta.
-Claro, has llegado antes, Hermione no debe tardar-El Sr. Granger le dio una palmada en el hombro, Draco sospechaba que no lo invitaba a pasar porque aunque Hermione no le comentaba nada, no era del agrado de su madre.
-Gracias, Sr. Granger.
-Hasta luego, muchacho, que mi hija llegue sana y salva al colegio ¿está bien?-Draco sonrió y asintió-Bien-respondió y se giro para encaminarse de regreso a su casa.
Minutos después Hermione salía, mochila al hombro, vestida de jeans, abrigo ligero y botas. Draco sonrió sin poderlo evitar y ella le devolvió la sonrisa.
-Hola-le dijo Hermione tan pronto estuvo a su lado, apartándole un mechón de cabello que cubría uno de sus ojos, deslizando su mano por la blanca mejilla y Draco cerró los ojos ante la dulce caricia. La castaña se puso de puntillas y le dio un rápido beso en la comisura de los labios.
-Hola-respondió el rubio-vamos, te invito un café antes de llegar.
-Claro.
…
-No deberías espiarlos-dijo el hombre castaño, taza de café en mano.
-Hay algo en ese chico que no me agrada, no del todo…
-Confió en Hermione, es prudente y sabe juzgar bien a las personas.
-Esta vez, quizá…
-¿Quizá?-Steve Granger intento a alentar a su esposa a continuar, después que se quedara perdida en sus pensamientos por varios minutos y dejara aquella frase sin terminar.
-Está enamorada ¿no lo ves?-Pregunto Jane Granger y su esposo le respondió con una sonrisa-no vemos claramente cuando es el primer amor…
-Yo tampoco quiero que le hagan daño-Steve se acerco y rodeo a su esposa por los hombros atrayendo su cabeza a su pecho-pero no podemos evitar que viva, aprenda y se equivoque…
-Lo sé…
SB
Hermione esperaba a Draco sentada en una de las mesas de la terraza de la pequeña cafetería en la que se detuvieron. Normalmente lo esperaría recargada en el cofre del auto, él llegaría, le cobraría un beso por el café y se lo entregaría, subirían al auto y se marcharían. Pero aquel auto que Draco le había explicado era de su madre-claro ella no lo conducía, tenía un chofer que lo hacía por ella-le imponía demasiado, parecía demasiado costoso, demasiado elegante, demasiado todo. Estaba ahí sentada viéndolo con reticencia, no se dio cuenta que el rubio estaba frente a ella, divertido por la expresión de su rostro.
-Hermione-la llamo pero ella parecía muy lejos de ahí-Hermione-dijo nuevamente con una sonrisa burlona en los labios-Preciosa-le susurro al oído, causando que la castaña diera un brinco en su asiento-Lo siento, te llamaba pero estabas en otro lado-le guiño el ojo y le sonrió, ella agacho la mirada avergonzada y sonrió tímidamente-¿Nos vamos?
-Vamos-le contesto ella, tomando la mano que le ofrecían.
Caminaron tomados de la mano hasta el auto, fuera de Hogwarts por alguna razón todo era más fácil, eran más ellos mismos. Dentro del colegio no acostumbraban darse muestras de cariño, caminaban juntos pero no de la mano, almorzaban juntos pero no solos, Hermione nunca faltaba a un entrenamiento de Draco, él siempre se acercaba cuando terminaba y hablaban por un rato, hasta que él se retiraba a los vestidores, llegaban juntos y se iban del mismo modo. Incluso Draco pasaba más tiempo en la biblioteca para estar con ella y era obvio para todos los demás que tenían algo. Solo que ellos preferían mantener las cosas a bajo perfil, las caricias que se daban era de manera inconsciente y el par de veces que se besaron ante el público escolar era porque el deseo de hacerlo era casi irrefrenable. Pero fuera todo era tan sencillo.
Draco abrió la puerta del pasajero para que Hermione subiera pero antes de hacerlo la tomo de la cintura con su brazo libre y la acerco a él, le robo un beso apasionado y escucho risitas de unas chicas que pasaban ante lo romántico que aquel gesto fue. Hermione se dejo llevar como siempre le pasaba con él y le hecho los brazos al cuello acercándolo mas a ella, Draco la empujo dando unos pasos pequeños hasta que quedo atrapada entre su cuerpo y el auto, pegando sus caderas e intensificando el beso. Podía escuchar algunos murmullos, sabía que actuaban inapropiadamente, estaban en la calle e increíblemente eso no le importaba.
…
Dentro de un auto negro, una mujer tenía un gesto de asco mientras el chico que la acompañaba en el asiento trasero sonreía soberbio.
-Así que tenías razón, no sé si felicitarte o golpearte y quitarte esa estúpida sonrisa del rostro-comento la mujer de cabello negro y pálida piel-Damián, vámonos.-ordeno de manera autoritaria al chofer-sácame de aquí que voy a vomitar.
Podía ver a su sobrino desde la ventanilla del auto abrazando y comiéndose a besos en la calle con esa insignificante muchachita, no podía quitar su cara de asco aunque sonrió de medio lado, enterarse de eso no le gustaría a Lucius y ya vería ella como usar eso a su favor.
-Bella, Bella, no sabía que tuvieras el estomago tan sensible…
-Cállate mocoso, ¿Quién te crees para llamarme por mi nombre? Y quita ya esa mueca fastidiosa de tu rostro...-el auto se detuvo unas cuadras adelante donde un radiante Blaise Zabini bajo y camino hacia su propio auto sin dirigirle palabra alguna a la loca tía de Malfoy, dejándola sola con su demencia-tendré que decirle a Cissa que envíe a lavar su auto…-hizo de nuevo esa mueca de asco mientras el auto avanzaba de nuevo.
Ahora a fastidiar a su hermana y que mejor que por medio de su sobrino bueno para nada, quien lo pensaría, todo fue gratis-pensaba Bellatrix-Esos jóvenes lo que podían hacer por fastidiarse unos a otros…
SB
-Anda Draco dímelo…-suplicaba la castaña, pestañeando coquetamente mientras jalaba la manga del elegante y ligero abrigo gris que Draco llevaba puesto esa tarde.
-No, es una sorpresa y si te digo a donde vamos, ya no lo será-contesto desviando su atención unos segundos del volante para mirarla a ella y sonreírle de lado como sabia que le gustaba tanto.
Hermione torció el labio y se cruzo de brazos, a Draco le pareció tan adorable, como una niña pequeña en una clásica pataleta infantil.
-Vamos compórtese, señorita Granger-le dijo acariciando su pierna, muy seductoramente y sonriendo ampliamente ante la pose de indiferencia que intentaba mantener la castaña ante su caricia-Falta poco…
El resto del camino lo hicieron en silencio, cuando llegaron al lugar Hermione lo identifico de inmediato como un club de costosa membrecía, lo podía asegurar aunque estaban en la parte del estacionamiento y ella nunca antes había estado en uno.
-Hay alguien a quien ansió presentarte-sonrió Draco pícaramente-te caerá bien-le dijo y le guiño un ojo.
Hermione simplemente se dejo guiar por el lugar, noto como algunos los observaban, vio miradas en las que identifico algo parecido al desprecio, haciéndola sentir fuera del lugar.
-Ignóralos-le susurro Draco al oído, atrayéndola a su cuerpo, pasando un brazo por su cintura-Estas conmigo, que no te importen los demás-le dijo mirándola a los ojos y besándola rápidamente en los labios, ella sonrió de esa manera tímida que a él le gustaba tanto, ruborizada y asintió.
Draco camino con la frente muy en alto, retando a aquel que se atreviera a mirar de nuevo de manera despectiva a la castaña, le molestaba sobremanera que se creyeran superiores cuando todos eran unos hipócritas que estaba contigo en las buenas y desaparecían en las malas. Solo eran fieles cuando querían conseguir algo de ti, en cambio Hermione era pura y sincera, no esperaba nada a cambio de lo que daba, como odiaba que se consideraran mejores que ella. Ella era superior a cualquiera en ese lugar, él incluido
Cuando salieron al exterior de nuevo, una vez que atravesaron las lujosas instalaciones del club, donde había un restaurante, salones y algunas oficinas, todo fue verde a su alrededor.
-Es un club hípico, vengo aquí a entrenar-le explico Draco, aun caminando con ella tomada de la cintura, lo que impedía que el sonrojo de sus mejillas desapareciera-dan clases para quien quiera aprender, terapias de varios tipos, y hay personas como nosotros que tenemos nuestros establos privados, aquí cuidan a nuestros caballos, los ejercitan, hay veterinarios especializados.
Hermione admiraba toda la actividad que había por donde caminaban, los caballos le parecían tan imponentes no podía evitar preguntarse como esos niños podían montarlos sin miedo.
-¿Por qué les temes?-le pregunto Draco en voz baja.
-No lo sé-respondió ella en voz bajita.
-Quiero que montes a Blueblood-Hermione sonrió ante la mención del nombre del caballo de Draco, y entonces reacciono ante la petición, él quería que ella subiera a lomos de un caballo y sin pensarlo comenzó a mover la cabeza negativamente, tratando de zafarse del agarre del rubio en su cintura-No te dejare sola, Hermione, el es bueno…-le dijo afianzándola con ambos brazos en su cintura atrayéndola a él-no dejare que nada malo te pase-y dulcemente le puso un mechón de cabello rebelde tras la oreja.
-Draco, por favor-suplico Hermione mirándolo a los ojos.
-Así sabrás lo que se siente, tú misma me lo preguntaste ¿Es que no quieres saberlo?-le dijo y después rozo su nariz con la de ella pero Hermione negó de nuevo, Draco podía sentirla temblar en su brazos, en verdad estaba atemorizada-hazlo por mí…
Draco busco sus labios y la beso tiernamente, acaricio su columna ganándose un suspiro en medio del beso por parte de la castaña, dejo una de sus manos al final de su espalda y con la otra tomo su rostro, acuno su mejilla e inclino el rostro para intensificar el beso, que ahora era más lengua, mas mordiscos, dejando atrás lo tierno.
Alguien se aclaro la garganta a su lado haciéndolos que se separaran, Draco sonrió y aunque Hermione intento alejarse no la dejo, la tomo por la cintura de manera firme y la atrajo de manera posesiva, poniéndola frente a él, su pecho contra su espalda y dejando su rostro junto al suyo.
-Peter, déjame presentarte-sonrió el rubio al recién llegado-Ella es Hermione ¿recuerdas que te hable de ella?-y Peter un joven alto, delgado, de piel color canela y ojos verdes sonrió y extendió su mano a Hermione-Preciosa, él es Peter, cuida de Blue-le dijo cariñosamente a la castaña quien estrecho de manera tímida la mano que le ofrecían.
-Es un gusto por fin conocerte-le dijo el ojiverde, haciéndola ruborizar, ósea que Draco hablaba de ella con otras personas, eso sí era para sorprenderse.
Después de aquella bochornosa presentación, Peter los acompaño hasta la caballeriza que ocupaba Blueblood hablaron de algunas cosas entre ellos a las que Hermione no pudo prestar atención, se sentía intimidada por la sonrisa un poco burlona del chico sobre ellos y Draco mantenía el agarre sobre su cintura, como queriendo dejar claro que estaba con él. Se sentía tan ofuscada que cuando Peter se retiro dejándolos solos para ir a preparar al caballo Hermione no se dio cuenta.
Draco llevo un par de sus largos dedos al mentón de Hermione para que alzara el rostro, su toque era frio generalmente pero ella ya estaba acostumbrada.
-¿Qué ha sido todo eso?-pregunto ella tímida.
-¿A qué te refieres?-pregunto el confundido.
-Nunca antes me habías abrazado de esa forma…
-Nunca antes tuve la oportunidad de hacerlo…
-Oh-fue lo único que pudo articular Hermione.
-No me gusto como te miraban, estas conmigo y en mi presencia nadie te volverá a mirar así-le susurro Draco al oído-pero en verdad había querido hacerlo y nunca había tenido la oportunidad, hay veces que…
-Ya está listo-los interrumpió Peter, sin pena alguna-estaré cerca, envíame un texto si necesitas que regrese-le dijo y levantando la mano a modo de despedida salió de ahí.
-¿Es amigo tuyo?-pregunto Hermione una vez que el chico salió de ahí, poniendo nerviosamente un mechón de cabello detrás de su oreja.
-Algo así…
-¿En verdad le has hablado de mi?-Hermione mantenía su mirada gacha.
-Hmmm, déjame recordar que fue lo que le conté…-Draco se llevo su mano libre, la que no tenia sujeta a Hermione por la cintura, a la barbilla como pensando-Ah si ya, le conté de una preciosa chica de mi colegio que es muy, en verdad muy inteligente pero que tiene un temor irracional por los caballos, le dije que le ayudaría un poco con eso y aquí estamos.
-Yo no…mi miedo no es…-intento defenderse Hermione, poniendo las manos en puños de la indignación por lo que escuchaba y luchando por deshacerse del brazo de Draco que aun la mantenía junto a él.
Pero él sonrió y la rodeo con su otro brazo logrando que se quedara quieta, ella puso las manos en puños sobre el pecho de él al quedar sin espacio donde más ponerlos, rodo los ojos molesta. Draco comenzó a acercar su rostro al suyo y rozo con su nariz la frente de Hermione, bajo por el puente de su nariz y ella cerro sus ojos rindiéndose ante la caricia y cuando sus labios estuvieron al mismo nivel él hablo.
-Dije que eras preciosa e inteligente ¿lo escuchaste verdad?-y como respuesta recibió un roce tímido de los labios de Hermione incitándolo a mas…-Vamos tengo alguien a quien presentarte ¿lo olvidas? Blueblood esta ansioso por conocerte-Draco se separo de ella sutilmente dándole un beso en la nariz antes de hacerlo por completo.
…
Un hombre alto, delgado y atractivo-según la mayoría de las mujeres que tenían el placer de deleitarse la vista con él- veía en la distancia a dos chicos sonriendo y mirándose de esa manera que él alguna vez deseo que alguien lo mirara. ¿Qué había en esa mirada? Admiración, cariño, amor quizás…
Reconoció de inmediato a aquel chico rubio platino, alto y de porte aristocrático como él mismo poseía, es que quizá tenían razón y estaba en su sangre. Los mismos ojos de su padre-pensó. Pero no, no eran iguales una vez que prestabas atención, eran bien distintos, los ojos de Lucius eran fríos, sin sensibilidad alguna, calculadores y altivos. Los de ese chico aun de lejos refulgían, ardían, estaban vivos y lejos de parecer de hielo como los de su progenitor, parecían líquidos como el mercurio. Lo vio ayudar a la chica de cabello alborotado a bajar del caballo, acariciar su rostro, hundir su nariz en su cuello, atraerla y encerrarla entre su abrazo. Aquella imagen lo descolo tanto, estaba tan llena de significado y era un Malfoy el protagonista, pero también un Black-se dijo, su sobrino.
Los vio fundirse en un beso y sonrió, era tan de esos besos adolescentes, donde todo es trágico pero romántico, donde todo es extremo, donde lo tienes todo o no tienes nada, sin medias tintas. Le recordó tanto a sí mismo.
Camino hasta toparse con ellos, Draco llevaba las riendas del caballo en una mano y con la otra sostenía a la chica a su costado, firme de la cintura, una actitud posesiva típica de su linaje. Draco que se detuvo ante la presencia de aquel pariente suyo, al que su padre alguna vez le prohibió acercarse, situación que ahora recordaba y reía. Ya no veía nada inmoral, incorrecto o loco en las acciones de aquel tipo.
-Draco Malfoy-saludo Sirius Black con un elegante movimiento de cabeza.
-Sirius Black-respondió Draco, tan elegante y educado como su madre le había enseñado.
-Señorita-se dirigió aquel hombre de ojos grises a Hermione, dejándola en una especie de shock por unos minutos y es que fue tan fácil perderse en esa mirada, le parecía tan conocida y tan distinta a la vez-me alegro tanto de que las cosas en casa de Lucius estén cambiando-volvió su atención al rubio y Draco no necesito más que aquella mirada que dirigió disimuladamente a Hermione para saber a lo que se refería.
-Algunas veces son las personas quienes cambian-respondió Draco, sosteniendo la mirada de Sirius, mercurio con mercurio. Sirius Black sonrió y asintió.
-Me alegro sobrino, dale mis saludos a tu madre-dijo cortezmente.
-Sabes que no lo haré-Draco fue tajante.
-Lo sé, es la educación, tu comprendes-Draco asintió y ambos sonrieron, reconociéndose. Aquello era entre ellos dos, un hombre y un joven, tan parecidos y tan diferentes.
Hermione sentía una energía extraña fluir entre Draco y aquel hombre de ojos grises, el rubio la había puesto de nuevo en aquella posición posesiva, atrapándola entre su brazo y poniéndola espalda contra pecho. Era extraño para ella pero tan reconfortante, se sentía tan protegida, tan cobijada.
Sirius Black aun sonriendo, al parecer feliz como un niño que hace una travesura, bajo su mirada a la chica frente a él, asintió y extendió su mano, Hermione se sentía extrañamente cohibida ante aquel hombre.
-Ha sido un placer señorita…
-Hermione…Hermione Granger-respondió ella despues de pasar saliva para liberar el nudo que se había formado en su garganta ante la insistente y profunda mirada de aquel hombre, que parecía algo así como aceptación ¿aceptación?-pensó Hermione-Tonterías. Por un instante pensó que le taladraba la mente. Extendió su mano y recibió un caballeroso beso en el dorso en lugar del clásico apretón que la hizo ruborizar.
-Eres afortunado Draco Malfoy-Sonrió y de nuevo dirigió su mirada al rubio-Nos veremos después…-aquellas palabras fueron como proféticas, como un acuerdo tácito y sin esperar respuesta alguna se giro elegantemente y los dejo solos.
Ese caminar-Pensó Hermione al verlo alejarse.
-Es atractivo ¿verdad?-Hermione se dio cuenta entonces que seguía al hombre con la mirada aun plantada el mismo lugar, aunque ya él estaba a una buena distancia, avergonzada giro su rostro y se encontró con la sonrisa de medio lado de Draco-Es de familia…-afirmo con un movimiento de hombros que le quitaba todo peso a la situación.
Hermione torció el gesto y girándose le dio un golpecito en el pecho, provocando una estruendosa risa, nada educada o propia en Draco Malfoy, que la hizo reír a ella también.
-¿Así que de familia?- pregunto, Draco se encogió de hombros sonriendo y entonces sus ojos se encontraron y aquella chispa que vio…como la de un niño travieso, giro el rostro por donde Sirius Black se había marchado y después regreso su atención a Draco Malfoy frente a ella y se maravillo ante su descubrimiento. Mucho tiempo pensó que ese rubio arrogante era como su padre pero quizá después de todo…
Aquel chico frente ella era también un Black como Sirius, no solo un Malfoy hijo de Lucius y ante aquel reconocimiento se lanzo a besarlo, y lo hizo como nunca antes lo había besado, entregándole el corazón, confiando en él, dejando el alma entre aquellos brazos, en aquellos labios…
SB
N/A: Hermione logro superar un poco su temor, digo por si alguien se lo preguntaba =P y quien no con un Draco Malfoy interesado en que lo hagas. Como dije uno de mis capítulos favoritos =) ¿Qué dicen les gusto? Creo que el más largo hasta el momento…
Recuerden que agradezco enormemente sus comentarios, tanto si les gusto o no. Hasta la próxima.
XOXO
