POV Edward.
Gracias – me levante de mi lugar dejándola sorprendida mientras que yo tenia una sonrisa en mi rostro, gracias a ella había podido recordar cual era mi otro sueño.
¿A dónde vas Edward? – por mi camino me encontré a Emmett.
A fuera – pero la sonrisa seguía plasmada en mi rostro.
¿No vas a desayunar? – levanto una ceja.
La verdad es que no tengo hambre – le informe.
¿Qué hace Tanya en nuestra mesa? – me gire para ver porque estaba diciendo eso y enfoque mi vista en esa mesa para darme cuenta de que ella seguía ahí con un cierto desconcierto en su rostro y ¿Por qué no?, también con los puños apretados.
No lo se – me encogí de hombros mientras trataba de ignorar la mirada envenenada que me estaba dirigiendo, y solo una frase se coló en mis pensamientos "Si las miradas matasen…" – en fin tengo que irme.
No, espera – me detuvo antes de que siguiera caminando – voy contigo, no me quiero quedarme con esa víbora.
Vamos entonces – ahora creo que tenia sentido mi sueño, quizás sea algo que de verdad paso, no solo porque fuera lo que esa chica me hubiera puesto en esa carta, pero ahora solo me falta saber quien es ella.
¿Y Jasper? – me pregunto con la charola en sus manos.
No se, se me hace raro que no este aquí, tal vez se retraso en su clase – me encogí de hombros.
Ahí viene – señalo Emmett al lado contrario de donde se encontraba mi vista.
¿Chicos? – Se acercó a nosotros – ¿Por qué no están en la mesa? – el también ya traía su charola en las manos.
Porque ahí anda una víbora – fue todo lo que le dijo Emmett.
¿De que estas hablando? – Jasper tenía el ceño fruncido mientras que yo me estaba riendo por las ocurrencias de Emmett.
Es que Tanya esta ahí en nuestra mesa – fue lo que le dije a modo de respuesta.
¿Qué hace Tanya ahí? – me volvió a preguntar.
Ya sabes que es lo que hace ahí – era absurdo, eso era algo que ya todos sabían – pero vámonos ya de una vez por todas ¿O es que acaso tú te quieres ir a sentar ahí con ella? – levanto una ceja.
No claro que no – se horrorizo solo con pensarlo – vámonos de aquí – comenzamos a caminar rumbo a la salida para ir a desayunar en las canchas, bueno a que ellos desayunen por desgracia el hambre se me había quitado, solo esperaba que en las clases no me diera hambre sino no sabría que hacer con eso, creo que me las tendría que ingeniar para comer sin que los profesores se dieran cuenta, claro eso seria si me diera hambre – alguien te esta mirando – me susurro Jasper.
¿De que estas hablando? – le dije en el mismo tono de voz.
De que bella te esta mirando – al momento que me dijo eso mi miraba voló por toda la cafetería para buscarla – creo que tú no entiendes eso de disimuladamente – pero ya de nada servía, ahora la estaba viendo a ella, pero desafortunadamente se giro y ya no la pude seguir observando como era debido – ¿En donde quedaron esas tácticas de seducción he Edward?
No sé de que estas hablando – evite su mirada.
Oh vamos claro que lo sabes, hasta Emmett se puede dar cuenta de eso – al escuchar su nombre levanto las cejas a modo de pregunta – ¿Qué notas de raro en Edward? – le cuestiono Jasper a lo que yo solo pude rodar los ojos.
Yo lo veo igual – esa respuesta ocasiono que Jasper rodara los ojos y yo me riera de la situación.
No lo digo por su físico – estaba hablando como si le estuviera explicando el mismo problema varias veces a un niño – ¿Qué has notado en esta semana, su actitud, como la vez? – esta vez Emmett se demoro un buen rato en responder la pregunta de Jasper.
Ya no sale con las chicas – fue lo que salió de sus labios y Jasper solo asintió – ahora esta más tiempo con nosotros y esta de un humor muy raro.
Oye – me queje – yo no tengo humor raro.
Claro que si - alego – hay veces que me asustas, primero estas así bien serio pero después te empiezas a reír solo y a veces asustas hermano, y ahora defiendes a bella.
Eso es algo normal Emmett, no me gusta que hablen mal de una mujer – entrecerró los ojos.
Si no te gusta que hablen mal de una mujer ¿Por qué rayos no haces nada cuando hablan mal de Tanya? – maldición por que se tuvo que acordar de ella para decirme eso, ¿No pudo escoger a otra chica?, por lo visto creo que no, Tanya siempre iba aparecer en nuestra conversación y no es algo que a mi me guste.
La definición en ella no es valida – me cruce de brazos – pero no quiero hablar de ella, al final de cuentas es una mujer y sea como sea se tiene que respetar – solo esperaba que quedara convencido con lo que le acaba de decir.
Acertaste – Jasper trataba de regresar al tema anterior – todo lo que dijiste e Edward es verdad, solo es cuestión de poner un poco de atención en su actitud y veras que hasta descubrirás algo más – me giño un ojo.
Si bueno, ya basta de hablar de mi – ambos comenzaron a tomar su desayuno, mientras que yo solo me estaba comiendo mi manzana, algo ligero creo que después de todo no me iba a arriesgar a que me cacharan comiendo en el salón de clases, estábamos en un silencio absoluto algo que no nos molestaba a ninguno de los tres, disfrutando de unos cuantos rayos de sol vimos que la cafetería se estaba vaciando y comenzamos a levantarnos para irnos también hasta nuestras respectivas clases, la que por supuesto era ahora más mi favorita, si antes me gusta por el solo hecho de que la materia se me hace interesante ahora me gusta mucho más porque ahora si puedo tener a Isabella o como ella prefiere que le digan bella de mi lado, solo que comenzare poco a poco, no quiero que se espante por mi cercanía y se aleje de mi y estemos nuevamente como en el principio.
Nos vemos chicos – me despedí de ellos para irme de inmediato a mi clase de biología.
Que tengas suerte – me dijo Jasper antes de que los perdiera de vista, claro que no pase desapercibido el tono de burla en su voz, creo que después de todo no fue una buena idea decirle a Jasper lo que me estaba pasando, pero de una u otra manera se iba a dar cuenta de lo que me estaba pasando.
Que bueno que decidió acompañarnos señor Cullen – me sonroje solo un poco ante el su comentario mordaz que me dio, puesto que entre sin llamar la puerta y eso era una falta de respeto.
Lo siento mucho – me fui casi corriendo a mi lugar y mi pequeña compañera estaba con la vista en su libreta como si eso fuera más importante que lo que el profesor dijera o mejor aun, que lo que estuviera pasando a su alrededor, supongo que después de la escenita que dio Tyler y Mike el viernes bella se sentía mal, por supuesto, sabia por Jasper que ella detestaba ser el centro de atención, y bueno con lo que esos tarados dijeron ella ahora era un centro de atención, y no era del bueno; no, claro que no, ahora todos hablaban pésimo a sus espaldas, ahora comprendo los murmullos que escuche al momento de entrar al salón, no eran por mi eran por ella y es por eso que ella estaba encorvada y con su vista clavada en ese cuaderno que envidiaba, era patético pero ese cuaderno tenia más suerte que yo al poder presenciar su linda y profunda mirada achocolatada.
¿Te encuentras bien? – le susurre para que nadie más nos escuchara, ella se sobresalto logrando que casi se cayera pero yo la logre estabilizar.
Si gracias – pero aun así no levanto la mirada de su cuaderno.
¿Pasa algo? – no me gustaba la manera en la que estaba apretando sus manos.
Dicen que hasta ya se acostó con medio instituto – se escuchaban los cuchicheos detrás de mí.
Yo también oí lo mismo – le contesto otra voz, aunque mi atención seguía en las manos de ella, puesto que estaba apretando con más fuerza sus puños.
Que los únicos que le falta para su lista son Edward y sus amigos – puse mucho mayor atención a lo que estaban diciendo, ¿Cómo se atrevían a decir algo así? – Pobre Edward verse enredado sobre las piernas de Bella – ahora comprendía más su actitud ¿Qué les pasa?, ¿Por qué están inventando esas cosas?
No les hagas caso – pero ella seguía con sus manos hechas puños, no quería que ella se lastimara pero no sabía como hacer para que sus puños se aflojaran un poco – solo hay que ignorarlo – pero mis palabras no surtían ningún efecto en ella – ¿Bella? – puse una mano sobre su hombro esperando a que me mirara, al principio se tenso un poco pero poco a poco se fue poniendo flojita, sus ojos achocolatados se fijaron en mi y me di cuenta de que estaban cristalinos, quería saber quien era el culpable de que ella estuviera así, y juro que cuando lo descubra no se va a quedar así, ella no debe de estar así solo por unos rumores – ya me encargare de esto bella – sus ojos se abrieron de sorpresa al escuchar lo que le estaba diciendo.
No hagas nada por favor – su voz se escuchaba quebrada, levante mi mano para poder quitar la lagrima que se le había escapado, ella cerro los ojos y más lagrimas continuaron bajando una tras otra.
Tranquila – susurre en su oído, pero eso no era suficiente, se estaba estremeciendo bajo mi mano.
Solo son artimañas – de nuevo esa voz molesta hablo – vez como Tanya tenia razón – conque Tanya estaba detrás de todo esto, ya tendría tiempo para hablar con ella sobre ese asunto, sabia que ella no se iba a quedar con las manos cruzadas, pero nunca pensé que se le ocurriera inventar algo de bella, ella si que estaba loca.
Ven aquí – la atraje más a mi lado su rostro quedo escondido en mi pecho y siguió llorando no me gustaba verla así, me sentía la peor persona del mundo porque quiera o no yo había tenido la culpa de que eso pasara, si Tanya no nos hubiera visto ese día todo esto no estuviera pasando, pero lo iba a arreglar no me iba a quedar con las manos cruzadas, no cuando ella se estaba poniendo mal por algo que Tanya empezó a esparcir – te prometo que esto se va a terminar, solo no les hagas caso – estaba frotando su espalda.
Señor Cullen le pediría de favor que dejara sus muestras de afecto con la Señorita Swan fuera de mi clase – el profesor si que se escuchaba molesto.
Es que bella se siente mal – ella se aferro más a mi – creo que algo de la cafetería le hizo mal – seguía estremeciéndose entre mis brazos – ¿No la ve como esta temblando? – el profesor enfoco su vista en ella para comprobar lo que le estaba diciendo.
Bien – coloco sus lentes – llévela a la enfermería y asegúrese que se encuentre bien, no dejare que una de mis mejores alumnas se exponga a que se enferme más de lo que ya esta – se dio la vuelta y al momento de que lo hizo sonreí en mi interior al ver que el profesor se creyó lo que le dije.
Vamos bella – ella solo negó con la cabeza – ¿Quieres que te cargue hasta la enfermería? – ella se tenso entre mis brazos y yo sonreí por verla así.
No – su voz se escuchaba rasposa – puedo caminar gracias – estaba por levantarse pero no se lo permití, la tome entre mis brazos y la cargue como lo había hecho cuando se desmayo, pude notar que se sonrojo porque escondió más su rostro en mi pecho.
Hola – la voz de Alice me sorprendió y al ver que llevaba a bella en mis brazos se sorprendió, llego casi corriendo a mi lado y me pregunto con su voz parlanchina como solo ella puede poseer – ¿Esta bien bella? – con su pequeña mano tomo la de bella y le dio un pequeño apretoncito – ¿Se volvió a desmayar?
No, solo no podemos seguir aquí – no le iba a decir lo que estaba pasando de verdad, no quería que el profesor se diera cuenta y nos dijera que ya no podríamos salir, no había manera de que bella se sintiera bien estando con toda esta bola de tarados que solo se creían los rumores de una chica que ni siquiera antes les había dirigido la palabra – te digo después.
¿Y sus cartas? – me pregunto, ahora lo que menos me preocupara eran mis cartas, bella no estaba en condición para que siguiéramos aquí, que curioso ¿No?, al principio lo que más me interesaba era recibir esa carta, me emocionaba la idea de saber un poco más de ella, pero ahora en las condiciones en las que me encuentro me interesa más Bella, ella me necesita más, tanto como yo la necesito a ella, ¿Qué como llegue a esta conclusión?, bueno solo porque no soporto ver a bella en ese estado, no me gusta que este llorando, por que su dolor es mi dolor, son emociones nuevas para mi, pero eso no me interesa en lo más mínimo, incluso soy capaz de todo para que ella no este así, no quiero que ella este llorando lo único que más deseo en este mundo es que ella este bien, pero ahora por mi culpa ella esta mal, cosa que ella no sabe, ni siquiera sabe que fue Tanya la que empezó a esparcir estos rumores.
No me interesa Alice – sus ojos se abrieron por la sorpresa.
¿Qué estas diciendo? – me pregunto como si nada, lo único que quería es salir de aquí pero Alice me estaba retrasando.
Ahora lo que más me interesa es sacar a Bella de aquí – en pocas palabras le dije que se moviera, pero de una manera más cortes.
Se las llevare después como el otro día – solo asentí, estaba de acuerdo con eso.
Ahora ¿Me das permiso? – al notar que estaba obstruyendo mi paso se sonrojo y solo atine a reírme un poco.
Claro – se movió – lo siento, no pensé que bella pesara mucho – ella se volvió a tensar.
De hecho no pesa nada – me estaba preocupando, no sabia si tenia un problema alimenticio, puesto que estaba demasiado delgada pero eso no quitaba que ella estuviera hermosa, sus caderas eran pequeñas pero estaban bien, todo en ella estaba bien, nada iba a cambiar de ella, para mi esta chica era la más hermosa de todo el instituto.
Nos vemos después Edward – Alice le dio el último apretoncito a las pequeñas manos de Bella.
Si, gracias – estaba emprendiendo mi camino para llevarla a la enfermería.
Procure que se encuentre bien Señor Cullen – hasta ese momento me había olvidado de la presencia de todos, solo estaba enfocado en ella, en esta chica que seguía llorando desconsoladamente pero en silencio, al que su cuerpo seguía dando sacudidas tanto que me estaba quebrando el corazón, literalmente, por verla así, no me gustaba en la manera en que se veía, parecía que estaba desprotegida pero eso iba a cambiar hoy, de ahora en adelante no iba a dejar que alguien más le hiciera daño.
Si, no se preocupe – Rose abrió la puerta para que pasáramos y me dedico una mirada de agradecimiento.
Que suerte tiene, mira que estar en los brazos de Edward si que ya es demasiado – las voces de esas chicas ya me estaban sacando de mis casillas, solo me estaban viendo como un pedazo de carne.
Si Edward me tuviera en sus manos hasta yo trataba de volverme como ella – y seguido de esto una ronda de carcajadas se escucho detrás de mi, bella seguía mal, todos esos comentarios la estaban lastimando y yo me sentía impotente al no poder hacer nada para ayudarla.
Creo que Edward ya cayo rendido en sus garras – mi mandíbula se tenso, estas chicas no tenían nada que hacer más que estar hablando de estupideces.
Edward se ve tan bueno, pero lastima que esta cargando esa poca cosa – esto era el colmo, esa fue la gota que derramo el vaso, con paso decidido me gire con la mejor sonrisa falsa que tenia para ellas.
¿Chicas? – trate que mi voz saliera normal.
¿Pasa algo Edward? – las tres chicas me miraron con ojos coquetos, batiendo sus pestañas una y otra vez, cuando bella escucho que me estaba dirigiendo a ellas escondió más su rostro.
¿Les pudo pedir un favor? – mi voz estaba contenida, lo único que quería hacer era decirle unas cuantas cosas que sabia eran las correctas para ellas, pero por más cosas que hicieran una mujer era una mujer y yo no iba a hábleles mal, o al menos eso es lo que voy a tratar de hacer.
Lo que quieras Edward – lo cierto es que desconocía el nombre de esas chicas, pero al parecer ellas eran una de esas chicas que conformaban mi Club, suspire con pesadez, ahora también me iba a tener que cuidar de ellas, no sé de que cosas serian capaces de hacer, con Tanya me queda claro que ella es capaz de hacer todo con tal de hacerle daño a una pobre chica inocente que no tenia nada que ver conmigo, bueno al menos eso era antes, antes de fijarme en lo hermosa que es ella.
Pueden dejar de hablar a mis espaldas – les dedique la mejor sonrisa falsa que tuve, esas chicas solo parpadearon sorprendidas por lo que les acababa de decir – y ustedes no saben nada de ella, así que evítense sus comentarios – la sorpresa se vio aun más reflejada en la primera chica – gracias por su atención – di media vuelta y comencé a caminar nuevamente con bella entre mis brazos, hacia la enfermería, no tenia nada pero quería asegurarme que el profesor supiera que bella si estuviera ahí – Tranquila bella te prometo que todo va a estar bien – le susurre en su oído una vez más para que dejara de temblar debido a su llanto.
Hey Edward – ush esa era la voz de Tanya – ¿Por qué no estas en clases? – su voz de fue apagando poco a poco – ¿Qué haces con ella así? – se cruzo de brazos.
No tengo porque darte explicaciones – esquive su cuerpo para poder continuar mi camino.
¿Qué no me tienes que dar explicaciones? – Grito, hay veces que no entiendo a las mujeres, no le veo la necesidad de que estén gritando – soy tu novia – las personas que estaban a nuestro alrededor se giraron para ver que era lo que estaba pasando, en este momento sentía pena ajena.
¿Quién te dijo eso? – estaba cansado de su actitud arrogante y egoísta, quería todo solo para ella y yo no era una cosa para que ella decidiera por mi.
Eso no es interesante ahora – se cruzo de brazos esquivando mi mirada – quiero que la bajes ahora – me ordeno con un dedo señalando el piso.
Lo siento, pero tú no eres mi novia, yo no tengo novia y no estoy interesado en ti, ahora deja de molestarme y de estarte metiendo en mi camino – eran palabras fuertes pero esa era la única manera para que Tanya me dejara de molestar, su actitud manipuladora ya me estaba sacando de quicio – ahora déjame pasar.
Me las vas a pagar – sus dientes estaban rechinando.
Tanya – mi voz estaba contenida – una cosa más – me miro con furia – deja de estar inventado cosas de esta chica porque ella no tiene la culpa de que no me fije en ti.
Antes lo hacías – me recrimino.
Antes ya lo dijiste, ahora ya no, ya no soy la misma persona y deja de entrometerte – sus ojos se estaban poniendo cristalinos, por un momento me arrepentí de lo que le había dicho – Tanya – su mirada se enfoco en un punto ciego – sé que pronto vas a encontrar a un chico que de verdad te valore, que quiera estar contigo y que tu también quieras, que te quiera y te proteja de todas las personas que te hagan daño, pero si sigues perdiendo tu tiempo conmigo no te darás cuenta de que esa persona quizás este más cerca de lo que crees.
¿Así como lo haces tú con ella? – se fijo por un momento en bella y regreso su mirada a mi.
Algo así – no era momento de hablar sobre eso y más con bella dormida, esperen un momento ¿Bella estaba dormida?, como fue que paso eso, su respiración se escuchaba acompasada no había manera de que se viera que estuviera fingiendo dormir.
Siento todo lo que te dije – agacho la mirada – sé que es muy pronto para que te deje de molestar, pero prometo que no me voy a entrometer más.
No te preocupes, pero ahora déjame pasar que tengo que llevarla a la enfermería – se hizo a un lado para dejarme pasar, pero solo por poco tiempo para que volviera a ponerse en mi camino de nuevo – ¿Qué es lo que te pasa? – le fruncí el ceño, necesitaba llevarla a la enfermería.
¿Le dirás a Swan que lamento lo que le paso? – se veía avergonzada.
Si, pero solo si dejas de inventar cosas de ella y además te encargas de desmentir el que esparciste de ella – no estaba nada contento, por culpa de eso bella ahora estaba desmayada o dormida entre mis brazos.
Siento mucho eso – era extraño ver a Tanya de esa manera, pero las personas pueden cambiar, aunque el suyo era uno muy drástico, de todas maneras me voy a mantener al margen con ella, no voy a dejar que ella vuelva a decir o hacer algo para que la dañara.
Si, bueno me tengo que ir, bella se ve cada vez más peor – fruncí el ceño al ver lo pálida que se encontraba, más de lo normal.
Ella siempre esta así – susurro pero la escuche, la fulmine con la mirada y ella al verme se puso pálida – nos vemos – salió casi corriendo fuera de mi vista, al menos servía del algo, ya lo la tenia pegada a mi, creo que ella si pudo razonar y no se puso de berrinchuda como yo esperaba que reaccionara, una menos, ahora tenia que deshacerme de Jessica y de Lauren que son las que más me están atosigando para que vuelva salir con ellas.
¿Otra vez? – me dijo la enfermera, ni siquiera me moleste en decirle algo, no me gusto el tono que utilizo para dirigirse a bella – ¿Qué le paso esta vez? – lo dijo en tono cansado, pero de nuevo la ignore.
Bella, Edward – la voz de Alice hizo que me girara para verla.
¿Cómo esta? – me pregunto Rose.
No lo se, ella estaba am bueno ya saben – no se los iba a decir enfrente de esa enfermera que lo único que hace es coquetearme cada vez que puede.
¿Nos puede dejar a solas señora? – la sonrisa en el rostro de Rose hizo que también sonriera.
No soy señora – y se fue refunfuñando de la habitación en donde estaba bella.
Bella estaba llorando y su cuerpo daba fuertes sacudidas – Rose y Alice miraban a bella tendida en la camilla – aun estaba así cuando salimos del salón.
Yo no me di cuenta de eso – Alice estaba frunciendo el ceño.
Ni yo – Rose estaba igual que Alice.
¿Por qué bella estaba llorando? – me pregunto Alice con sus pequeños puños apretados.
¿Le hiciste algo? – su pregunta me desconcertó, ¿Por qué bella tendría que llorar al hacerle algo yo?, además esa pregunta me desconcertó, pero Alice coloco una de sus manos para que Rosalie se calmara.
¿Qué? – Fue lo único que se me ocurrió decirle – ¿Qué te hace pensar que yo le hice algo? – Rose parpadeo unas cuantas veces y al quedarse callada por unos segundos se sonrojo, ¿Por qué se sonrojo?, no lo se, me estaba frustrando que dijeran cosas pero que no me explicaran que era lo que quería decir con eso.
No, lo siento solo fue un impulso echarte la culpa a ti – Alice la soltó y Rose se puso del lado de bella.
Lo más probable es que solo este cansada y se quedara dormida, siempre le pasa eso cuando llora, ¿Pero que fue lo que ocasionó que ella llorara? – Alice enfoco sus ojos en los míos pidiendo a gritos decirle lo que yo sabia.
Unas chicas estaban hablando mal de ella es todo – no planeaba decirles todo lo que había escuchado.
Bella no lloraría solo por eso – maldición, no quería decirles lo que de verdad paso.
¿Edward, nos dirás por las buenas o por las malas? – de nuevo esa sonrisa en el rosto de Rose me dio miedo – sabes que de cualquier manera me voy a enterar de lo que paso y si no me lo dices tú en los pasillos todo se va saber.
Bueno es que yo llegue al salón y bella estaba sentada en su lugar pero con las manos aferradas a su cuaderno, le pregunte que si estaba bien y ella me dijo que si pero no levanto la vista de ese cuaderno, estaba tratando de ver porque apretaba sus puños con tanta fuerza pero antes de que se lo preguntara escuche algo.
Flashback.
Dicen que hasta ya se acostó con medio instituto – se escuchaban los cuchicheos detrás de mí.
Yo también oí lo mismo – le contesto otra voz, aunque mi atención seguía en las manos de ella, puesto que estaba apretando con más fuerza sus puños.
Que los únicos que le falta para su lista son Edward y sus amigos – puse mucho mayor atención a lo que estaban diciendo, ¿Cómo se atrevían a decir algo así? – Pobre Edward verse enredado sobre las piernas de Bella – ahora comprendía más su actitud ¿Qué les pasa?, ¿Por qué están inventando esas cosas?
Fin del flashback.
¿Qué ellas dijeron que? – Rose y Alice estaban gritando, bella se estaba removiendo en la cama.
¿Pueden guardar silencio? – las fulmine con la mirada.
Si lo siento – se sonrojaron las dos.
Eso fue lo que dijeron, y ella comenzó a llorar supongo que esas cosas ya las había escuchado antes de que yo llegara pero no entiendo porque bella estaba llorando – me acerque a ella pero se seguía removiendo en su lugar, coloque una de mis manos en su cabeza y sin querer estaba acariciando su frente y sus cabellos, se relajo porque dejo de moverse.
¿Algo más que tengamos que saber? – pregunto Alice con sus manos en las caderas.
Pues nada más eso, las chicas que me encontré en los pasillos decían lo mismo, y les pedí muy amablemente que se guardaran sus comentarios para ellas mismas – no quise levantar la mirada para verlas.
¿Tú defendiste a nuestra bella? – se escuchaba claramente la sorpresa en su voz.
Así fue – me atreví a levantar la vista para ver sus rostros, no era de esperarse que estaban sorprendidas pero después comenzaron a sonreír.
¿Por qué? – me pregunto Alice con el ceño fruncido.
¿Por qué, que? – trataba de ganar más tiempo para saber que es lo que les iba a decir, del porqué de mi actitud con ella.
¿Por qué la defendiste Edward? – Rose solo rodo los ojos.
Bueno no me gusta que hablen mal de una mujer y además porque es como una muñequita de porcelana – me quede helado al escuchar lo que mis propios labios estaban diciendo – ¿No tienen clase? – estaba tratando de que ellas se fueran.
Muy cortes de tu parte quedarte con ella – me respondió con mordacidad.
Si claro – las ignore por completo.
Aquí nuevamente les dejamos sus cartas – solo vi que Alice dejaba las cartas sobre el buro que estaba más cerca – estas son las tuyas Edward – me las dio en la mano – y esas que están ahí – me señalo el buro – son las de bella.
Muchas gracias Alice – tome las cartas de sus manos.
Nos vemos después Edward, vendremos por bella en la salida – se despidieron de mi.
Adiós – esto me recordaba a lo que paso la primera vez que Bella estaba igual en esta camilla porque se había desmayado, esta chica necesitaba nutrirse más, no era normal que se desmayara así tan pronto y mucho menos que se quedara plenamente dormida después de una sesión de llanto.
Por primera vez en lo que llevaba aquí fije mi vista en las cartas que me dio Alice y me di cuenta de que mi sobre azul estaba ahí también, no sé que es lo que estaba pensando al creer que ese sobre ya no iba a estar ahí, comencé a leer esa carta primero, ahora ya no me preocupaba que me vieran leyéndola, estaba seguro que a nadie le interesaba además de que la probabilidad de que me viera una chica leyendo esta carta estaba muy baja, bella estaba completamente dormida y además Marie no podría estar en esta misma habitación que bella y yo, ya no me temblaban las manos, ya no me ponía nervioso pero si ansioso por saber, esa sensación de querer conocerla pero no se si este bien, por un lado mi instinto me dice que cuide de bella, que la proteja de todo aquello que le haga daño y por el otro estaba la chica misteriosa "Marie", que deseaba con todas mis ganas poder conocerla para darle las gracias por las cartas amistosas que me ha mandado, aunque ahí me declare su amor no sabría si le podría responder, no con bella ya instalada ahí, ella fue la única chica que no me estuvo correteando como las demás, ella no me ve como un pedazo de carne como lo hacen las demás, pero es que bella es única, además de que con ella me siento diferente, me siento como si fuera yo mismo, sin tener que estar haciendo el papel de otra persona, me siento como si estuviera con Jasper y Emmett por que solo ellos me conocen tal cual soy, bella es la única que me llego al corazón.
¡Edward!
Espero que este fin de semana te lo hayas pasado excelente.
Debo confesar que solo me la pase pensando en ti, por más que trato de decirte que no soy una chica psicópata y obsesionada contigo no puedo comprobarlo porque sé que con todas estas palabras te sentirás acosado por mi. Lo que más me sorprende es que aun no me hayas descubierto, no me malinterpretes lo que pasa es que eso para mi es mejor, ¿Sabes? Eso de ser la chica misteriosa me esta gustando, pero ya esta por acabarse la actividad y ese juego tendrá que terminar, solo espero que no te haya quitado mucho tiempo.
Después de todo esto es algo de lo que no me arrepiento porque aunque no veo tu rostro sé que lees lo que te escribo, no se en que estaba pensando al sentir los nervios de punta al creer que no me ibas a poner aunque sea un poco de tu atención. En fin es algo que te agradezco de todo corazón. Esta carta no fue nada asombrosa y creo que las anteriores tampoco lo fueron pero solo espero que te encuentres bien. También espero que esas ojeras que tienes debajo de esas hermosas esmeraldas desaparezcan pronto, no tienes nada de que preocuparte, aunque no sepa mucho de lo que te pasa sé que todo va a estar bien, sé que todo lo que pasa es por algo.
Nos vemos Edward, cuídate mucho y que tengas mucha suerte en todo lo que te propongas, hasta pronto.
No cabía duda esta chica, sabia que palabras utilizar para que me sintiera mal al no corresponderle, yo nunca me había sentido así, esta era la primera vez, mis sentimientos estaban encontrados y eso no era bueno, me hacia hacer locuras y mis sentimientos se ponen de cabeza, ¿Cuándo va a terminar el anonimato?, por que simplemente no puedo saber quien es ella, tengo curiosidad de verla. Esto no esta bien, solo me estoy confundiendo yo solo, ¿Cómo es que llegue a sentir algo por dos chicas distintas?, ¿Por qué justo en este momento que pude ver la belleza de bella, y no hablo por su físico o por su interior hablo de las dos maneras, tengo que pensar en una chica cuyo rostro desconozco?, ¿Por qué mis sentimientos me están encontrados?
Edward – la voz de bella me sobresalto – Edward – me gire para ver que es lo que le estaba pasando, pero me di cuenta de que solo estaba dormida, pero ¿Estaba soñando conmigo?, una sonrisa arrogante se incrusto en mi cara, quizás bella también sienta algo por mi, o quizás sea porque fue el ultimo rostro que vio antes de que se durmiera, no, eso no podría ser, me quiero aferrar a una posibilidad en la que bella sienta algo por mi, en la que solo ella y yo estemos bien, en donde Marie no se sienta mal porque no correspondo como tal sus sentimientos, pero a quien quiero engañar, siento algo muy fuerte por esas dos chicas, una que por su parte me cautiva por las palabra que me dice y bella por la manera en como es ella, por la forma en que habla, estas dos chicas me van a volver loco, no se como pero tenia que buscar la manera de que mis sentimientos se lograran controlar y sin hacerle daño a ninguna de estas dos chicas por las cuales ya les tengo un aprecio por el solo hecho de verme como un chico, mas no como un pedazo de carne.
