Hola hola

¿Adivinais quien a conseguido sacar un poco de tiempo entre deberes, examenes y demás cosas para terminar por fin el siguiente capítulo?

¡Sí! ¡Yo!

Sino sería estupido que escribiera esto...

Bueno, tenía el capítulo empezado desde que publiqué el otro, pero entre que empecé el curso y mis profesores se pinsan que no tenemos vida fuera del instituto...

¡Ahora el capítulo!

Advertencias: Cosas sin sentido, alguna tontería y puede, aunque intento que no, alguna falta de ortografía. Me disculpo de antemano si las ahí.

Descargo de responabilidad: Inazuma eleven go (normal, chrono stone y galaxy) y sus personajes no me pertenecen. Y quisiera yo ser su creadora...

Notas de la autora: Espero que os guste y siento haber tardado en subirlo.


Capítulo 9: ¡Esto es la guerra!... ¿o una alianza?

-Ah~. Sienta tan bien ducharse y cambiarse de ropa. -decía Jimena con el pelo todavía mojado y con una camiseta naranja, al igual que las zapatillas y una falda negra.

-¿Verdad, verdad? Sienta tan bien. -respondió Zaphire mientras se terminaba de secar el pelo.

-Zaphi-chan, llevas la misma ropa que antes.

-Pero esta lavada. -respondió haciendo un puchero. Ambas siguieron hablando tranquilamente mientras se dirigían a la sala grande del orfanato. Al entrar vieron a Kariya oculto detrás del sofá. -Kariya-kun, ¿qué haces aquí? -pregunto curiosa mientras ambas se agachaban junto a él.

Kariya hizo una señal de silencio mientras señalaba a la puerta que dirigía a la cocina.

-¡Renacuajo, ven un segundo! ¡Necesito tu ayuda con algo! -dijo bastante alto Kariya mientras se ponía a observar más detenidamente la puerta de la cocina. Ambas chicas se miraron extrañadas para después mirar atentamente hacia la puerta.

-¿Por qué me llama renacuajo? -se oyó la voz de Paulus mientras este se dirigía hacia el salón chocándose con el papel transparente que Kariya había puesto en la puerta. La risa del de pelo azul verdoso no se hizo esperar mientras ambas chicas se acercaban preocupadas al más bajito.

-Jajajaja. Deberías haberte visto. -se reía Kariya mientras el pequeño tenía la mirada ensombrecida por su morado flequillo.

-Tiene razón, Kariya-sempai, ha sido muy divertido. -una sonrisa maligna se extendió por el rostro de Paulus mientras miraba desafiante al mayor y un brillo de maldad se instalaba en sus dorados ojos. -Pero recuerde, quien ríe último, ríe mejor.

Y acto seguido se puso de pie dirigiéndose hacia la cocina para seguir ayudando a preparar la comida, no sin antes mandar una última mirada amenazante al de pelo agua marina.


-No deberías haber hecho eso, Kariya-kun. -reprendía Jimena estando los tres sentados en el sofá esperando a que terminaran la comida.

-Jime-chan tiene razón, ¿por qué le has hecho eso a Paulus-kun? -preguntaba con el ceño fruncido la de ojos azules.

-Qué más da, ese renacuajo no puede hacerme nada. -decía tranquilamente Kariya con los brazos cruzados tras la cabeza.

-La comida ya está. -dijo Jason apareciendo por la puerta y después volviéndose a ir.

-Sera mejor que vayamos o Jason-kun nos llevara a rastras. -dijo Zaphire mientras los tres se levantaban y se dirigían al comedor.

-¡Itadakimasu! -dijeron todos los jugadores del Raimon junto a los chicos del orfanato. Acto seguido todos empezaron a comer.

-¡Pero que…! -grito Kariya para después escupir la comida.

-¿Qué pasa, Kariya? -preguntó Tenma preocupado por la reacción de su amigo.

-Esto sabe horrible. -dijo mirando la comida con sospecha.

-Pues a mí me sabe bien. -dijo Hikaru extrañado comiendo de su plato.

-El plato de Kariya sabe cómo dulce o algo parecido. -dijo Sangoku después de comer un poco del plato del de pelo agua marina.

-Gomene, he debido confundir el azúcar con la sal. -dijo con una sonrisa inocente el pequeño peli morado. El peli rosa de ojos rojos aguanto una risa mientras era interrogado con la mirada por el castaño y el peli rosa que tenía a sus lados. -Si quiere puedo servirle otro plato, Kariya-sempai. -dijo mirando con un ligero brillo en los ojos al mayor.

-No hace falta, puedo ir yo solo. -dijo molesto mientras se levantaba.

Así continuo la comida. Kariya miraba mal al pequeño Paulus mientras este hablaba tranquilamente con Hikaru y Tenma, uniéndose de vez en cuando Jimena y Zaphire. Jason ignorando las incesantes preguntas de los dos que estaban a su lado y el resto comiendo tranquilamente mientras hablaban entre sí.

Al terminar, Jason y Paulus se quedaron a lavar los platos habiendo despachado a todos al jardín.

-Entonces, ¿qué te ha hecho? -pregunto el peli rosa tranquilamente mientras terminaba de aclarar un plato.

-No sé a quién te refieres, Jason-sempai. -dijo tranquilamente el más bajito mientras secaba los platos que le daba el otro. El de ojos rojos sonrió.

-Vamos, Paulus, ambos sabemos que no gastas bromas a menos que te hayan hecho algo antes, y nunca viene una en solitario, así que, dime.

El pequeño hizo un puchero mientras dejaba el plato que estaba secando.

-Me ha llamado renacuajo. Tampoco soy tan bajito, solo mido una cabeza menos que Jimena-chan y es porque todavía no he dado el estirón. -se quejó volviendo a su función de secar las cosas. -Y después ha puesto papel transparente para que me choque. -continúo diciendo haciendo que el mayor soltara una risita. -¡No es gracioso, Jason-sempai! -grito con el ceño fruncido.

-Lo siento, pero me hace gracia lo infantiles que sois ambos. -dijo sonriéndole a su acompañante. Este hizo un puchero con las mejillas levemente rojas y se volvió a concentrar en los platos.

-Sempai. -llamo el menor después de unos momentos. El mayor hizo una señal de que escuchaba. -¿Por qué huyes de esos dos chicos? -pregunto inocentemente sin dejar lo que estaba haciendo. El más alto se quedó callado mirando fijamente el plato entre sus manos. -¿Jason-sempai? -pregunto el menor después de un rato de silencio.

-Sera mejor que terminemos pronto con esto y vayamos con los demás. -dijo el peli rosa para seguir fregando los platos.

El pequeño lo miro durante un momento extrañado para después asentir y hundirse en sus pensamientos, ya después intentaría averiguar que le pasaba a Jason-sempai, lo que más concentraba su atención en ese momento era pensar que más cosas podría hacerle al de ojos dorados para conseguir que se disculpara. ¡Ja! ¡Nadie se metía con Paulus y salía ileso de la situación!

Y mientras el pequeño peli morado planeaba meticulosamente su venganza, Jason pensaba en la pregunta que le había hecho. ¿Por qué huía de ellos? Eso le gustaría saber a él, por qué se sentía incómodo a su alrededor y tenía la necesidad de cortar toda conversación o intento de acercamiento con los otros dos.


-¡Paulus-kun! ¡Jason-kun! ¡Venid a jugar al escondite con nosotros! -grito Zaphire cuando vio aparecer a ambos chicos por la puerta del jardín. Jason frunció el ceño y volvió al interior del edificio dando una negativa mientras Paulus miraba atentamente a las personas que estaban alrededor de la chica. Cuando encontró a su objetivo sonrió y se acercó al grupo de los que iban a jugar.

-¿Quién la paga, Zaphire-sempai? -pregunto alegre el pequeño.

-Tenma-kun ha perdido a piedra, papel o tijeras, así que empezara pagándola él. -dijo contenta la chica. El pequeño correspondió la sonrisa y Tenma comenzó a contar. Cada uno de los que jugaban se fue para un lugar diferente excepto Paulus, que siguió discretamente a su objetivo hasta dentro del edificio.

-¿Qué quieres, renacuajo? -pregunto Kariya una vez ambos habían entrado en una de las habitaciones del orfanato que no había sido afectada por la explosión.

-Que te disculpes. -dijo el más bajo cruzándose de brazos.

-Ja, sigue soñando. -devolvió el mayor mirando despreciativamente al de pelo morado. Este frunció más el ceño. Ambos se miraron durante un buen rato. Ninguno quería dar su brazo a torcer y perder contra el otro.

-¿Paulus? ¿Kariya? Tenma ya nos ha encontrado, ya podéis salir. -se oyó la voz de Hikaru acercándose al cuarto donde estaban.

-¡Hikaru-sempai! ¡No entre! -grito Paulus con los ojos muy abiertos. Kariya le miro extrañado y se giró hacia donde había escuchado la voz del otro peli morado, el cual entró ese momento por la puerta y sobre el que cayó un cubo lleno de pintura y papelitos de confeti. Los tres se quedaron en silencio por un rato hasta que dos risas se empezaron a escuchar en la habitación.

-Tengo que reconocerlo, eso ha sido gracioso. -dijo Kariya sin parar de reír. Paulus asintió pues las carcajadas le impedían hablar.

-¡No es gracioso! -fue lo primero que escucharon el resto de ocupantes de la casa al llevar donde se oía el alboroto.

-¿Te encuentras bien, Hikaru? -pregunto Sangoku acercándose al pequeño.

-Estas deslumbrante, Hikaru-kun. -dijeron Zaphire y Jimena a la vez mientras se unían a las risas de los otros dos. Jason simplemente negó con la cabeza mientras sonreía al entender que la broma de Paulus había acabado en otro desafortunado receptor. Tanto Shindou como Kirino sonrieron al ver el gesto de peli rosa menor.

Una vez terminaron de reírse y contar lo que había pasado, Hikaru se fue a duchar para después cambiarse con ropa que le presto Jason y todos volvieron a hacer tareas en el orfanato, después de todo, habían ido ahí para intentar reparar un poco el desastre que se había formado.

-Paulus. -el mencionado se sorprendió de que Kariya hubiera utilizado su nombre.

-¿Si, Kariya-sempai? -pregunto curioso mirando al mayor.

-Debo admitir que eres bueno en esto de las bromas. -empezó a decir Kariya. -Había pensado que tal vez, podríamos gastar alguna broma a alguien, ya sabes, dos mentes piensan mejor que una. -dijo tratando de sonar indiferente.

Paulus se sorprendió un poco para después sonreír pensando en la promesa que había soñado hace unos días.

-Me encantaría, Kariya-sempai. -dijo sonriendo tiernamente mientras miraba por el rabillo del ojo a donde Hikaru estaba hablando con Zaphire y Tenma.

"Vamos a prometer algo, Paulus. No vamos a permitir que nadie nunca le haga daño a Hika-oto-san, ¿vale?

Si, Masaki-oto-san, prometo que protegeré a Hika-oto-san de todo el mundo que intente hacerle daño."


Se van descubriendo cosas...

¡Bien! ¿Qué os ha parecido? ¿Os ha gustado? ¿Me odias por tardar tanto y parecer tan tranquila al respecto? Porque quiero que conste que estoy casi taquicardia con las clases.

Bueno, lo importante es que no me he olvidado de vosotros y por fin he podido subir el nuevo capítulo, así que espero que os haya gustado, y ya sabeis, si teneis alguna duda, pregunta, ruego, sugerencia o cualquier cosa que se os ocurra que me podais decir, no dudeis en hacerlo.

Besos y abrazos para todos~