Nuevo capi!

Siempre agradeciendo a mi beta y partner Ceci y a todos los que me siguen leyendo (lectores fieles y los fantasmas).

Gracias a los nuevos lectores que me han dejado review como Guest, a Luca, fancy, xoxito, mariera-san.. Eso me motiva, gracias.

Sin más, les dejo el capítulo.

Saluditos.

Elena…

-"Así que las mujeres de los tiempos antiguos, eran unas expertas en el campo de la seducción?" – pregunte a mi profesor favorito. Luego de nuestra platica, fui a la cocina por otra botella de vino, llene un bol de fresas, manzanas y uvas, así mismo, una crema batida, un bol que contenía chocolate derretido y regrese a la sala de estar. Ahí se encontraba Damon, puso unas mantas sobre la alfombra, frente a la chimenea para entrar en calor. Damon estaba tumbado de medio lado, con el codo izquierdo apoyado en el piso y su mano sostenía su rostro. El resplandor del fuego hacia juego con su perfecto cuerpo, simplemente este hombre debería de ser ilegal. Apresure mi paso, coloque en medio de nosotros el bol de frutas y me tumbe de medio lado, para quedar frente a él.

-"En medio de la violencia y la brutalidad, esas mujeres hicieron de la seducción un arte sofisticado, la forma suprema del poder y la persuasión." – el respondió tomando una fresa y mordiéndola suavemente.

-"Pero si en esos tiempos, las mujeres no tenían poder y había mucha rivalidad y violencia, como hicieron estas mujeres?"

-"Las mujeres, aprendieron a influir en primera instancia en la mente, estimulando fantasías, logrando que un hombre siempre quisiera más, creando pautas de esperanza y desasosiego: la esencia de la seducción." – me ofreció su fresa, posándola en mis labios y la mordí.

-"Es decir, que su poder no era físico sino psicológico? Era indirecto y sagaz?"- este tema definitivamente era muy interesante.

-"Esas primeras grandes seductoras eran como generales que planeaban la destrucción de un enemigo; y, en efecto, en descripciones antiguas la seducción suele compararse con una batalla, la versión femenina de la guerra"- con su mano libre, mi profesor empezó a acariciar mi brazo suavemente, de arriba hacia abajo, enviando pequeñas olas eléctricas a mi piel.

-"Una de esas grandes mujeres fue Cleopatra, no?"- que hermoso se miraba, se sentía la pasión con la que hablaba del tema y sus hermosos azules brillaban.

- "No solo ella. Tenemos a Betsabe en el antiguo testamento, Helena de Troya, pero la mejor de todas fue Cleopatra. Para Cleopatra, el arte de la seducción fue un medio para consolidar un imperio. Ella es la madre de lo que hoy en día es la seducción. Esto, tal como hoy se le práctica, siguen imperando los métodos de Cleopatra." – Damon cambio de posición y se tumbó completamente boca arriba con sus manos detrás de la cabeza.

-"Al parecer, tenemos que agradecerle a Cleopatra, ya que según veo, gracias a ella, la mujer dejo de ser un objeto sexual pasivo; se había vuelto un agente activo, una figura de poder." – quite las frutas que estaban en medio de nosotros y recosté mi cabeza en su pecho. Podía escuchar sus latidos y sentir su respiración en mi cabello.

-"Pero, siempre había creído que los hombres fueron los primeros grandes en esto. Es decir, toda la vida hemos escuchado del famoso Don Juan o Casanova jamás se ha hablado de la verdadera proveniencia de esta famosa arma a como tú le llamas."

-"Mi hermosa Elena, estos hombres, al verse en peligro, comenzaron a adoptar los métodos tradicionalmente empleados por las mujeres."- libero una de sus manos y la poso en mi espalda, acariciándola sobre la tela del camisón –"Pero, estos nuevos grandes seductores, añadieron también un elemento masculino al juego: el lenguaje seductor, pues habían descubierto la debilidad de las mujeres por las palabras dulces. Esas dos formas de seducción el uso femenino de las apariencias y el uso masculino del lenguaje, cruzarían con frecuencia las fronteras de los géneros."

-"Oh gran maestro, y usted se definiría como un gran seductor?" – pregunte

-"El hecho que sea experto en la materia, no quiere decir que muchas veces sea Casa nova al cien por ciento" – sonrió.

-"Pero, si has tenido demasiado suerte con las mujeres o no?" – Arqueo una ceja – "vamos, dime?" – insistí.

-"La seducción es una especie de teatro en la vida real, el encuentro de la ilusión y la realidad. No te niego, que Dios me dio belleza y si tengo muy buen juego de palabras, las dos armas letales para hacer caer a cualquier mujer. Si he tenido mis aventuras y siempre he salido victorioso." – tomo un mechón de mi cabello y lo coloco tras mi oreja.

-"Es decir, que el hombre es vulnerable en lo visual.." – me senté y puse al descubierto un poco de mi clavícula y escote, sintiendo como Damon adoptaba mi posición y clavaba su mirada en cada movimiento que hacia – "pero las mujeres somos débiles al lenguaje y las palabras de ustedes los hombres"

-"Es correcto mi joven padawan" – me guiño un ojo

-"En serio, Damon?" – Lo quede viendo –"La guerra de las galaxias?" – y el soltó a reír.

-"Pero te hice reír. Ya viste que depende del uso que le des al lenguaje corporal y a las palabras, lograras sacar una sonrisa o simplemente un rechazo" – se levanto

-"Hey, dónde vas?" – pregunte desconcertada.

-"Solo iré a traer unas cosas y ya regreso. Quítate la bata, túmbate boca abajo, solo iré a traer unas cosas y ya regreso" – sin más salió dejándome un poco desconcertada.

Tome un cojín del sofá, me quite la bata y me tumbe boca abajo. Me dio un poco de nervio, porque no sabía que esperar, solo deseaba que Damon no usara ningún objeto extravagante porque eso arruinaría un poco el ambiente.

.

.

.

Minutos después, mientras estaba tumbada con la vista fija al fuego que emanaba la chimenea, escuche unos pasos y vi que era Damon. Traía unas piedras, lociones y otras cremas para masaje.

-"Y eso?" – pregunte asombrada.

-"Voy a darte un masaje para que te relajes un poco." – Sonrió y se colocó de rodilla frente a mí –"Elena, confías en mí?" – cada vez que preguntaba eso, era porque algo se traía entre manos.

-"Que te traes?" – pregunte alzando una ceja.

-"Responde a mi pregunta y luego te digo"- dijo serio.

-"Desde que empezamos los juegos, te he dicho que sí. Damon, confió en ti, deja de preguntar tanto" – le ofrecí una sonrisa y tome su mano.

-"Siempre es bueno preguntar" – aseguro – "Para poder dar un buen masaje, necesito que te quites el camisón" – los ojos se me abrieron como platos –"No te apures, traje toallas para que te cubras de la cintura para abajo, no es mi intención desnudarte.." – Dijo serio –"aunque lo deseara" – agrego por lo bajo y lo alcance a escuchar

-"Damon!" – proteste

-"Oops, pensé en voz alta" – sonrió y me ofreció una toalla. Deposito las cosas sobre el piso y me dio la espalda por unos instantes. Primero enrolle la toalla sobre mi cintura y luego me saque el camisón. El corazón me palpitaba rápidamente que hasta pensé que se me saldría del pecho y sentí como mis mejillas estaban sonrojadas.

Al terminar, quede con toalla y con mi sujetador en la parte de arriba, me tumbe boca abajo rápidamente –"lista" – di el aviso a Damon y vi cómo se volteaba y se posicionaba detrás de mí, poniendo sus piernas a los lados, aprisionando las mías y sentándose en mis glúteos sin poner demasiado su peso.

-"Esto va a estorbar.." – escuche decir a Damon y sentí como desprendía los broches de mi sujetador y los hacia a un lado –"ahora sí, mucho mejor".

Damon unto aceite con olor a rosas en una de sus manos y luego empezó a frotar ambas manos para que así se calentara y luego lo poso en mi espalda. Sentí como comenzó a extender el aceite por toda mi espalda mediante movimientos ligeros y superficiales con la yema de sus dedos, como si de caricias se tratara. Luego llego a los hombros y cuello hasta la parte baja de mi espalda. Volvió a repetir el proceso pero esta vez ejerciendo un poco más de presión en las zonas para una mejor sensación.

-"Mhhhmm.." – no pude evitar escapar un gruñido de relajación y satisfacción.

-"Andas un poco tensa" – lo escuche murmurar

-"Nada que un buen masaje no pueda quitar" – respondí –"Dime, esto es parte de la clase?" – Añadí –"No es que me esté quejando, solo pregunto".

-"50 % es clase y 50% práctica" – respondió

-"Práctica? No se supone que yo debería de poner en práctica lo que he aprendido no tu" – proteste.

-"Nunca subestime a su maestro. Además, sé que mi masaje está seduciendo tu mente y tu cuerpo. Así que no reclame porque sé que lo está disfrutando" – si es que cuando se pone egocéntrico se pasa este hombre.

-"Si eso te hace sentir bien, ok lo que tú digas" – cerré mis ojos y seguí disfrutando del masaje.

Las manos de Damon recorriendo mi espalda, deslizando suavemente sus manos desde mis desde mi cuello, pasando por mis omoplatos, recorriendo suavemente mi columna hasta llegar a mi espalda baja haciendo un pequeño estiramiento en dirección a mis pies. Podría jurar que estaba en el cielo. Volvía a repetir el mismo movimiento una vez más y luego, subió lentamente desde mi talón hasta llegar a mis glúteos, eso hizo que soltara un pequeño gruñido y luego lo sentí subir, deslizando sus manos por mis costados, para después remontar hasta las axilas, antes de tirar ligeramente de los hombros hacia lo alto para volver a la posición de partida.

El volvió a presionar los músculos de mi espalda pero a pesar que él estaba siendo un profesional, no podía evitar estremecerme bajo su suave tacto y la tensión sexual entre nosotros se palpaba en el aire. Mi mente empezó a divagar y a imaginar a Damon, besando mi cuello, suavemente mordiendo y bajando hasta mis hombros, su respiración quemándome y al mismo tiempo estremeciéndome. Sería tan fácil girarme para quedar frente a él, tomar su rostro entre mis brazos y atraerlo hacia mí para besarlo con fuerza, con deseo. Permitirle introducir su lengua y danzar junto a la mía, luchando por dominio. Morder sus labios, enredar mis manos en sus cabellos y sentir como acariciaría mis pechos hasta bajar hasta mis bragas y en un solo movimiento despojarme de ellas causando que gimiera con anticipación. Apreté mas mis ojos y podía imaginar exactamente como se sentiría. El posicionándose y yo enredando mis piernas en su cintura, atrayéndolo hasta sentirlo en mi interior. Dios mío, estos pensamientos tenían mi respiración agitada y podía sentir como gruñidos escapaban de mis labios.

La idea de Damon, en movimiento, deslizándose y saliendo dentro de mí , una y otra vez ... sus caderas uniéndose con las mías, sus manos agarrando fuertemente mi cintura, mientras se enterraba profundamente en mi interior, aumentando su velocidad hasta sentir esa sensación en mi cuerpo de que estaría a punto de alcanzar el …

-"Elena?"

Abrí los ojos y di un salto, despertándome de mi fantasía y dándome cuenta que Damon tenía una erección y que mientras estaba fantaseando, mi cuerpo me traiciono y había estado moviendo mis caderas en su miembro. Él se levantó un poco y de reflejo me di la vuelta, puse mis manos en su cintura y lo atraje hacia mí, haciendo que aprisionara mi pecho desnudo con el suyo y quedando frente a frente,. Mis mejillas estaban sonrojadas por la vergüenza.

-"Uh, hey,"- respire profundo -"Lo siento, no era mi intención, um"- no sabía que decir.

-"Elena…"- su voz era ronca y se acercó hasta quedar a centímetros de mis labios –"estoy haciendo uso de todo mi autocontrol para mantener mi promesa pero tú me la estás haciendo difícil.." – lo sentí respirar agitado y sus ojos me miraban llenos de deseos.

-"Que quieres hacer, Damon?" – con esa pregunta se que me estaba metiendo de lleno a un territorio prohibido.

-"Todo lo que sé es que en este momento lo que quiero es besar cada centímetro cuadrado de tu cuerpo y hacértelo hasta escucharte gemir mi nombre desde esos hermosos y tentadores labios que tienes" – su mirada conectada con la mía, su voz ronca y sentía su pecho subir y bajar con cada respiración que daba.

-"Hazlo"- el me miro a los ojos, buscando una señal de duda, dándome un último chance para retroceder. Pero, al no encontrar ninguna señal de arrepentimiento en mi petición, sin más, se abalanzo para devorar mis labios en un apasionado beso.

Como siempre, Review son amor :D

Xoxo, Simone.