Hola gente! Les traigo un divertido nuevo capitulo! espero les guste como quedó xD ¡Disfruten! :'D
Volveremos a ver las rabietas de Rivaille y sus malas palabras ~
En fin...
Llegaron a la casa y Rivaille se encargó de llevar al saco de papas a su habitación, había estado todo el camino dormido, parece que si la pasó bien esa noche.
Lo recostó en su cama con cuidado para no despertarlo, no quería escuchar otra vez sus idioteces de ebrio.
Le quitó los zapatos y la ropa, dejándolo sólo con su ropa interior.
-¿Qué está haciendo?... - Preguntó una somnolienta voz.
-Tsk, sólo te quito esto para que puedas dormir- Se quejó el mayor por haber despertado al castaño.
-Aaah… Me siento mareado…- Se tomó la cabeza con sus manos.
-Eso es porque bebiste algo que no debías, mocoso impertinente- Regañó
-Lo siento…- Agachó la cabeza.
-Ya duérmete, mañana hablaremos de eso. Buenas noches- El pelinegro se disponía a irse a su habitación, pero una mano detuvo su andar aferrándose a su ropa.
-N-no se vaya…- Rogó el castaño.
-¿Ah? ¿Te da miedo la oscuridad?- Se burló.
-¡No! Pero… no quiero estar solo- Eren miró al mayor con los ojos de perrito abandonado que siempre usaba para convencer a Rivaille de algo, quizás no apropósito, pero la verdad era que el mayor pocas veces podía decirle que no a esos iluminados ojos esmeralda.
-Está bien, me quedaré aquí hasta que te duermas- Se sentó a un lado del menor.
-Gracias…- Abrazó fuerte al pelinegro.
-Hey… no te pases de listo- Susurró.
-Pero es que usted es muy calientito- Se aferró más.
-Como quieras…- Le acarició el cabello preguntándose por qué hacía eso… ''¿Por qué no puedo decirle que no?''
-Señor…- Volvió a hablar el castaño.
-¿Qué?-
-¿P-puedo darle un beso de buenas noches?- Ahora el castaño lo miraba aún sonrojado por el alcohol en su sangre. Rivaille se sorprendió por el pedido del menor, asumió que el trago lo estaba afectando más de lo que esperaba. Pero esos ojos… ESOS MALDITOS OJOS DE CACHORRO ABANDONADO. '' No puedo decirle que no a esos ojos''
-Está bien, mocoso- Eren sonrió y se acercó suavemente a la boca del pelinegro.
Le dio un beso suave, demasiado suave según el mayor, él también había bebido así que sus sentidos no estaban al cien por ciento funcionando, ni menos su razón, por eso aceptaba tranquilamente que el mocoso invadiera su espacio personal.
El mayor profundizó más el beso. Movía sus labios guiando al menor en ese suave contacto. El castaño torpemente lo seguía y en un movimiento impulsivo por profundizar el contacto, juntó su lengua con la del mayor. Rivaille le siguió el juego, sólo por esta vez lo dejaría ser imprudente.
Ambos disfrutaron el contacto con el otro por un buen rato probando el sabor del otro, fundiendo sus bocas en un baile, pero el sueño venció al castaño. Se separó del mayor y se apoyó en su pecho.
-Buenas noches…- Soltó antes de dormirse.
-Descansa mocoso- Se acomodó para dormir junto a su castaño. Sólo sería una noche… ¿A nadie le molestaría cierto?
Así pasó la noche y gran parte de la mañana, habían vuelto tarde y cansados. Sobre todo Eren, así que dormir hasta un poco más tarde no sería malo.
Seguían en la cama del castaño, Rivaille durmió con la camisa de seda y su ropa interior, lo demás lo dejó a un lado a mitad de la noche. Eren estaba tal cual lo había dejado el mayor, en ropa interior, pero abrigado por el cuerpo del pelinegro no sintió ausencia de ropa.
Lo que no sabían es que pronto esa paz que sentían descansando ambos en el mismo lecho se iría por la ventana gracias a varias miradas inesperadas.
-¡Buenos días casa Rivaille!- Entró Hanji muy animosamente saludando a Petra, quien la había recibido junto a Gunter.
-Buenos días señorita Hanji, pensé que hoy no vendría- Saludó Petra.
-Buenos días señorita- Ahora habló Gunter.
-¿Y perderme el desayuno? ¡Ni loca! – Dijo la mujer avanzando hacia el comedor.
-Señorita, el desayuno aún no está listo, o sea, sólo comimos nosotros más temprano, pero el señor Rivaille aún no se levanta, así que no hemos preparado todo aún…- Dijo la chica interrumpiendo el andar de Hanji.
-¿Ah? ¿El enano está durmiendo todavía? ¡Pero si ya casi es medio día! – Se extrañó la mujer de gafas.
-El señor no ha despertado, y cuándo fuimos a ver, no respondió y eso que tocamos la puerta varias veces- Agregó Gunter.
-Mmmm… Esto es raro, él se fue antes que yo de la fiesta. ¡Ni si quiera se despidió!- Alegó Hanji.
-Anoche llegamos casi a las dos de la madrugada, el joven Eren venía en un estado… difícil de explicar- Gunter no quería ser entrometido.
-Oooh… es cierto, Eren estaba un tanto ebrio la última vez que recuerdo haberlo visto…- Dijo pensativa y bastante tranquila. Demasiado tranquila.
-Señorita… ¿no le habrá pasado algo? El joven está enfermo, quizás beber le hizo mal y por eso ninguno ha despertado…- Intentó descifrar Petra.
-Mmmm…- Hanji sabía que Eren no estaba realmente enfermo, así que sólo unió clavos: Eren estaba ebrio, Rivaille lo llevó a casa pero no responde cuando le golpea la puerta. La mujer rió locamente asustando a los dos sirvientes que estaban junto a ella. No había querido preguntar sobre qué pasó con el afrodisiaco para no incomodar a Eren, pero de ésta no se iban a salvar. Dio media vuelta y cambió su rumbo, no sin antes marcar un número en su celular. Petra y Gunter sólo miraban extrañados el actuar de la mujer.
-Hey, Erwin ¡Buenos días amigo!- Hablaba la mujer por celular. – No, no, es tarde debes despertar… ¡No puedo creer que tengas resaca, bebiste menos que yo! No estoy gritando hombre… Debes venir donde Rivaille… Si, ahora ¡Es importante! – La mujer hablaba rápidamente sin importarle el deplorable estado de el rubio que apenas soportaba su dolor de cabeza. Erwin aceptó ir donde Rivaille sólo si Hanji dejaba de gritar.
-¿Le pasó algo al señor o al joven? – Preguntó una asustada oji-miel.
-No Petra, está todo bien… Dulzura, ¿podrían preparar el desayuno cuando llegue Erwin?- Pedía la loca.
-S-si – Aceptó nerviosa.
-¡Bien! Yo esperaré a Erwin en mi enfermería…- Dijo despreocupada caminando hacia el lugar ya mencionado, tenía una sonrisa de oreja a oreja, era como si hubiese descubierto una nueva célula o algo de sus experimentos. ''Este es el mejor experimento que puedo llevar a cabo''- Pensó para si misma.
Pasó el rato y el rubio ya estaba en la casa de su amigo, preguntó varias veces qué sucedía y que si estaba bien estar ahí si ni si quiera Rivaille estaba en pie. Hanji le comentó un par de cosas, y la mujer lo convenció de ayudarla.
-¿Por qué me despertaste a mí y a Rivaille no?- Seguía quejándose el rubio.
-Porque no puedo despertar a Rivaille aún…- Caminaba la mujer hacia la habitación del pelinegro.
-¿No pensarás entrar así nada más? ¡Nos matará!- Advertía el más alto.
-Shhhh- Lo hizo callar.- Estaremos bien. - Abrió la puerta de la habitación y tal como Hanji lo esperaba, no había nadie, y tampoco había rastro de que Rivaille hubiese dormido ahí, la cama estaba intacta y el baño también.
Erwin miraba detalladamente desde la puerta la habitación, soltó un suspiro de alivio al no ver que el mayor se encontraba ahí.
-Hanji, salgamos de aquí, Rivaille nos va a matar…- Decía asustado desde la puerta de la habitación, la mujer estaba entrando al baño y revisando cada rincón de la habitación.
-Está bien, vamos, ahora debemos ver la habitación de Eren…- Sonrió maliciosamente.
-Estás loca mujer… ¡Dijiste que era algo serio!- Miraba a la mujer que ahora cruzaba el pasillo hasta la habitación del castaño.
-Ya verás…- Dijo poniendo su mano en el pomo de la puerta.
-Hanji… esto está mal…- La mujer hizo oídos sordos a las quejas de su amigo y muy despacio fue abriendo la puerta del castaño. La mujer fue la primera en dar un vistazo, se sorprendió y sonrió al ver lo que estaba buscando… Eren y Rivaille dormidos tranquilamente en la cama del menor, y mejor aún: ABRAZADOS.
Erwin quedó paralizado ¿en verdad estaba viendo eso? ¿Rivaille durmiendo con alguien haciendo cucharita? ¿RIVAILLE Y EREN HACIENDO CUCHARITA?
Hanji cerró la puerta suavemente, no podía arriesgarse a que los escucharan, además sintió como Erwin se fue al carajo con ver cómo Rivaille abrazaba por la espalda al castaño. ¡Qué tierno!
-N-no puedo creerlo- Intentó asimilar el mayor.
-Créelo amigo, ¡esto es bueno!- Dijo animadamente, pero no muy fuerte.
-¿Por qué es bueno? O sea, me gustaría ver a mi amigo feliz pero… Eren es un niño, y además está acá para un tratamiento, no para… - Se detuvo a pensar… NO NO NO, ¡RIVAILLE NO LE HARÍA ESO AL MUCHACHO! ¿O si? – Pensó poniendo su cara de mil formas, todas de pánico y preocupación.
-No es un niño Erwin, es un joven que en poco tiempo será un adulto. Y es bueno porque ahora tendré otro favor que cobrarle a Rivaille – Rió
-Tú crees que… ¿Lo hayan hecho?- Preguntó temeroso Erwin.
-No lo sé, aunque no sería raro. Eren está en plena etapa de formación sexual y Rivaille ha estado solo hace mucho…- Erwin la detuvo antes de que siguiera hablando.
-No, no quiero saber más, ni imaginar, ni especular, ni nada… Quiero salir de acá- Pedía el preocupado rubio.
-Ay hombre, ahora te haces, pero en tus tiempos fuiste bastante coqueto, en la universidad coqueteabas con todas y hasta supe que tuviste relaciones con chicas que aún estaban en la escuela. – Reclamó Hanji.
-¡C-cómo supiste eso!- Se asombró.
-Yo lo sé todo amigo, todo. ¿La chica tenía sólo 16 cierto?- Rió.
-Cállate, ¡ella me dijo que tenía 18!- Defendió. Hanji sólo rió.
-¿Sucede algo? – Preguntó una nueva voz, era Auruo, quién venía junto a los demás, claro que los otros tres venían tras él como escondidos, no querían ser regañados por el señor de la casa, pero tampoco podían aguantar la curiosidad.
-¡Auruo, Hola!- Saludó la mujer más alta.
-¡SHHHHHHHH!- La calló Erwin.
-Ah, si cierto… Hablen bajito.- Pidió entre risas Hanji.
-Señorita, ya tenemos todo listo, ¿el joven y el señor están despiertos? –Dijo Petra.
-Ooh… el desayuno… -Pensó Hanji.
-Desayuno… tengo mucha hambre…- Decía feliz Erwin.
-¿Irán sólo ustedes?- preguntó sin más Erd.
-Emm… No creo que alguno de ustedes sea capaz de despertar a Rivaille- Dijo sarcástica la mujer.
-¿Por qué? ¿Si está en la casa? – Preguntó Auruo.
-Sip, está acá- Apuntó sin cuidado a la habitación de Eren.
-¡¿Qué?!- Preguntaron los cuatro sirvientes.
-¡No debiste decir eso! –Regañó Erwin a Hanji. La mujer nuevamente ignoró las palabras del más alto y con un alegre semblante abrió un poco la puerta de la habitación.
Dejó espacio para que los cuatro miraran, los cuales en filita al borde miraron tímidamente. Primero estaba Petra, sobre su cabeza estaba Auruo, Gunter y Erd. Todos en estado de Shock. Se alejaron de la puerta y Hanji la cerró.
-¿Y bien? ¿Alguien despertará al patrón?- Preguntó la mujer riendo.
-S-señorita Hanji ¡¿Por qué hace estas cosas?!- Reclamaba Petra totalmente roja.
-Ahora sí que el señor Rivaille estará contento- Bromeó Erd.
-Eso espero- Agregó Gunter.
-¡DEJEN DEBROMEAR!- Gruñó Petra. Auruo seguía en shock. Rivaille era su modelo a seguir, su héroe, lo admiraba de sobre manera y ahora lo había visto ahí… durmiendo abrazado de un mocoso… No lo podía creer.
A pesar de todo, nadie se movió, nadie quería dar el primer paso, Hanji se quedó tranquila viendo las diferentes caras que tenían los demás, era gracioso. Erwin moría de ganas de comer el desayuno, pero al ver que nadie más se movía, decidió quedarse para ver qué tramaban. Los sirvientes seguían sumidos en sus pensamientos, Erd y Gunter parecían más tranquilos, pero si estaban muy curiosos, querían ver otra vez o incluso saber qué había pasado esa noche. Petra por su parte seguía ensimismada, no quería meterse en la vida de su patrón, pero, era muy extraño que durmiera así con el chico, quería saber que nada había pasado, que Eren sólo se había enfermado y que su tierno jefe lo había cuidado… Ok, eso no suena real. Auruo por su parte se había mil preguntas en su mente, nada calzaba en ese momento. Necesitaba una respuesta. Y en un movimiento fuera de razonamiento abrió nuevamente la puerta, fue muy rápido y ninguno de los presentes pudo evitarlo, es más, nadie de los que estaba ahí pensó que alguien abriría nuevamente esa puerta.
Todos nuevamente se posicionaron en fila para poder ver, ahora también agregando a Hanji y a Erwin, sólo se podía ver sus cabezas en la puerta, ahora era Eren el que abrazaba a Rivaille por la espalda, se podía ver claramente su boba sonrisa y también se veía que no llevaba ropa.
Rivaille sintió algo, como si lo estuvieran observando, se quejó al sentir que esto no le permitía seguir con su placido sueño. Con mucha pereza intentó abrir sus ojos, pero la ya prominente luz del sol no le lo permitió de una vez, así que con fuerza abrió ambos ojos nuevamente para ver mejor, lo que no esperaba era que esa sensación de ser observado fuese de verdad. Ahí los vio. Seis ratas estaban en la puerta mirando cómo él dormía con el mocoso… ''Si ayer no pude matar a nadie… Hoy si''.
-¡¿Qué mierda hacen todos ustedes ahí mirando?!- Gruñó mientras rápidamente se levantaba a atacarlos. Todos gritaron del susto y salieron corriendo, los sirvientes gritaban sus disculpas y sus plegarías '' ¡Perdón señor, por favor no nos mate, lo sentimos mucho señor Rivaille, no nos haga daño!''.
-¡R-Rivaille! No pensamos que estarías despierto, ¡sólo queríamos asegurarnos de que estaban bien!- Gritaba Erwin mientras tiraba a Hanji de un brazo, la mujer sólo reía ante todo ese espectáculo.
-¡LOS MATARÉ, SOBRE TODO A USTEDES DOS, POR SU CULPA EL MOCOSO SE EMBRIAGÓ MALDITOS INÚTILES! –Las casillas del pelinegro no podían estar más llenas, era el apocalipsis.
-¿Q-qué está pasando?- Un somnoliento ángel de cabello castaño había llegado a salvar la vida de todos. Eren se rascaba un ojo intentando despertarse mientras daba sus pocas palabras.
-Mocoso, vuelve a tu habitación, AHORA.- Amenazó filosamente. Tenía a Hanji y a Erwin en el piso, él sobre ellos.
-S-señor Rivaille… ¿por qué tiene a sus amigos en el suelo?- Seguía preguntando con sueño.
-Eso no te importa… AHORA VETE- Ordenó.
-P-pero…- Intentó ayudar.
-Eren, Angelito del cielo, no dejes que este gnomo nos mate- Pedía Hanji.
-Eren, pequeño, sálvate tú que puedes- Dramatizó Erwin.
-YA CÁLLENSE LOS DOS- Pisó sus cabezas.
-Señor Rivaille…- Eren fue interrumpido.
-Tú, mocoso, obedéceme aunque sea una vez en tu vida, ve a tu habitación, al menos a vestirte- Bufó. Sólo en ese momento Eren se percató de su ''vestimenta'' se puso rojo y con un grito corrió a su habitación.
Rivaille seguía en el pasillo intimidando a Erwin y Hanji, decían sólo suplicas para que los soltara, Erwin hasta prometió nunca más obligarlo a ir a reuniones aburridas.
-Rivaille, al menos tú también podrías vestirte- Agregó Hanji al ver que el hombre traía sólo ropa interior y camisa.
-Hanji, no empeores las cosas- Le dijo el rubio.
-Tsk, basuras, les envenenaré el desayuno- Amenazó para luego irse a su habitación y cerrar de un portazo.
Ambos mayores suspiraron aliviados al ver que el mayor se encerró y procedieron a incorporarse.
-¿Qué se supone que haremos ahora? –Preguntó el rubio.
-¿Ah? Comer… es obvio…- Dijo Hanji.
-Mujer, ¡nos va a envenenar!- Nuevamente dramatizó.
-Ay, no le creas al enanín, sólo quería mostrarse como macho alfa delante de Eren.-
-¿Ah? ¡Qué rayos estás diciendo! –
-Después lo entenderás, ahora debemos ir por el pequeño Eren, él nos salvará de morir- Hanji dijo esto y se dirigió a la puerta el castaño para si golpear esta vez.
-Pase- Dijo la voz dentro de la habitación.
-¡Eren, hemos sobrevivido! – Le dijo la mujer entrando en compañía de Erwin.
-Me alegro mucho señorita Hanji.- El castaño tenía un jeans simples negros y una remera blanca con una calavera negra como diseño. Se secaba el pelo recién lavado con una pequeña toalla blanca.
-Eres un pastelito, no sé cómo aguantas al malvado de Rivaille- Le apretó una mejilla.
-S-señorita, me lastima…- Se quejó.
-Deja de llamarme así, dime tía Hanji-Sonrió.
-Hanji, deja de molestarlo, ya hemos dado bastantes problemas aquí- Interrumpió Erwin.
-¿Qué problemas? Sólo queríamos ver lo tiernos que se veían durmiendo juntos- Ahora Hanji apretaba ambas mejillas. Éstas se pusieron rojas, pero no por el apretón que le daban, sino por la vergüenza que sentía Eren al recordar que había dormido con el mayor y más aún, que lo había besado de esa manera.
-Hanji, suéltalo, mira sus mejillas ya están rojas- Alegó Erwin.
-Está bien… Luego conversaremos, Eren- Le sonrió.
-S-si… - Agachó la vista tapándose con su cabello desordenado y la toalla.
-¿Desayunemos?- Preguntó el rubio.
-¡Sí! Eren, debes venir con nosotros o Rivaille nos matará -Afirmó la mujer.
-Eeh… Está bien… Me pondré el calzado- Dijo moviéndose a terminar de vestirse para luego los tres bajar.
Rivaille seguía en la ducha, necesitaba relajarse así que disfrutó de un buen rato cómo el agua bajaba por todo su cuerpo, pensó en varias cosas: La noche anterior, la fiesta, en el beso que se habían dado con el mocoso, en lo lindo que eran sus ojos. Esperen ¡¿Por qué pensaba en los ojos del mocoso?! Golpeó la muralla frente a él, pensó que esto que le pasaba no era normal, que se le estaba yendo de las manos, que no podía sentir cosas por un muchacho que aún no cumplía ni los 16 años, era raro desde todos los ámbitos que pensaba. Se relajó y decidió no torturarse más, si no quería que eso siguiera avanzando era fácil cortarlo, sólo tenía que ponerse más distante de el mocoso y no pensar más en él como un ente deseable. ''Debo alejarlo, debo alejarlo, debo alejarlo''. Salió de la ducha secando su cabello y su cuerpo, ahora pensaba en cómo callaría a Hanji y cómo respondería las preguntas de Erwin. A sus empleados podía mantenerlos callados, pero esos dos eran un hueso duro de roer, no sería fácil callar a Hanji, ni menos sería hacer que Erwin no le hiciera un cuestionario y un posterior discurso de ''Por qué es mala la pedofilia''. Chistó la lengua y procedió a vestirse. Ese día sólo se encerraría en su despacho, no haría nada más.
Una vez vestido el pelinegro se dirigió a la cocina por la puerta de atrás, era la que usaban los sirvientes de la casa. Éstos se sorprendieron al ver a su jefe ahí, Petra estaba asustada, pero al ver que él estaba calmado sólo escucharon sus órdenes.
-Quiero que toda la casa esté reluciente, quiero que el jardín esté reluciente, cada hoja de ese patio debe brillar ante mis ojos, el auto, debe quedar como nuevo, y quiero una organización nueva de los muebles, sobre todo en la biblioteca, quiero que cierren el segundo piso también de ahí. No habrá más juegos por un tiempo, ni recreaciones ni nada por el estilo, menos para el mocoso, de hecho, úsenlo de trapero para sacar la suciedad de la sala de la entrada, también ordenen a Hanji y a Erwin ordenar todo, el mastodonte puede podar bien los arboles más altos y asumo que la loca sabrá lavar bien las cortinas de toda la casa. Petra, lleva mí desayuno al despacho, también lleva mi almuerzo y mi cena, no permitas que NADIE ENTRE, QUE NADIE GOLPEE LA PUERTA, sino, la castigada serás tú, no quiero ni si quiera sentir sus respiraciones cerca de mi despacho. Si el mismo presidente viene encárgate de él, no recibiré a nadie por hoy.- El pelinegro estaba muy enfadado, más de lo acostumbrado, nunca habían visto una cara tan aterradora en sus vidas, las cuatro personas en la cocina quedaron estáticas escuchando el mandamiento del dueño de casa, asintieron a todas sus órdenes y a penas él se fue, volvieron a respirar.
-Esta vez se enfado en serio ¿no creen?- Dijo una triste Petra.
-Nunca lo había visto así- Agregó Gunter.
-Metimos la pata- Se lamentó Auruo.
-Es cierto, ahora sólo debemos hacer todo lo que nos dijo para que quizás se le quite su enojo- Terminó Erd.
Los cuatro le contaron lo ocurrido a las personas en el comedor, los tres oyentes no creían que en verdad Rivaille se hubiese enojado tanto, él nunca regañaba tan duro a sus empleados, al parecer ahora si habían cometido un grave error con el pelinegro.
-Todo es tu culpa- Le dijo Erwin a Hanji.
-¡¿Eeeeeeh?! Estábamos todos juntos cuando el gnomo despertó. –Se defendió.
-Yo podría hablar con él…- Quiso ayudar Eren.
-No joven, esta vez es mejor dejar que el señor se calme y obedecer todo lo que nos pidió- Interrumpió Petra.
-¿Entonces debemos ayudarles con lo de la casa? – Se preocupó el rubio.
-Según las ordenes del señor, debemos usar al joven Eren como trapero, a usted como escalera para podar los árboles más altos y la señorita Hanji debe lavar todas las cortinas de la casa- Dijo Auruo.
-¡¿EEEEEEH?!- Dijeron los tres en la mesa.
-Eso es cierto- reafirmó Gunter.
-No los obligaremos a hacer lo que el señor pidió, pero si quieren ayudar, se los agradeceríamos mucho- Pidió Erd.
-No quiero ser un trapo…- Se entristeció Eren. Hanji le dio un cariño en el hombro diciéndole que no tenía que serlo.
Todos en el salón se pusieron de acuerdo en qué ayudarían en la casa, efectivamente Erwin se puso a disposición de Erd en el jardín podando lo que le pidiera. Eren se quedó junto a Petra ordenando y limpiando la casa Hanji también se incorporó a ellos, Auruo se fue a la biblioteca y Gunter se fue a limpiar el auto.
Pasado el tiempo, llegó un cartero para dejar un paquete para el señor Rivaille, Petra amablemente lo recibió y lo dejó en la cocina, cuando le llevara el almuerzo se lo entregaría.
Eren limpiaba esforzadamente el piso del gran salón del primer piso, debía dar lo mejor de si para que el pelinegro no se enfadara más y no les quitara por mucho tiempo el segundo piso de la biblioteca. Hanji estaba en el patio cerca de la sala de empleados tendiendo la ropa que hace poco había lavado. Erwin sudaba podando un gran árbol, todos hacían todo con mucha dedicación. Rivaille miraba atentamente a la loca y al mastodonte en el patio desde una de las habitaciones que daban hacia el patio trasero. ''Se lo merecen'' pensó.
Volvió a su despacho rápidamente, se sentó frente a su laptop y comenzó a responder los e-mails que tenía pendientes. Trabajando pasó la hora, ya casi era hora de que el almuerzo estuviese listo, agradeció eternamente tener baño dentro de su despacho, se lavó las manos y soltó un suspiro. El pelinegro pensaba que quizás había sido un poco duro, pero después de recordar todas esas caras mirándolos dormir volvió a pensar que se lo merecían. Unos golpes en la puerta interrumpieron su pensar, abrió y era Petra con el almuerzo. La dejó pasar con la bandeja y con un paquete que tenía en su otra mano.
-¿Qué es eso?- preguntó indiferente.
-Es una entrega para usted señor, el cartero lo trajo hace un momento.- Dejó la bandeja en un espacio del gran escritorio y le acercó el sobre café a su jefe.
-Gracias. Ven por la loza sucia en media hora, puedes retirarte. - Recibió el sobre. La señorita hizo una reverencia y salió del despacho.
-Es raro, el correo nunca pasa los fines de semana…- Pensó en voz alta Rivaille mirando aquél sobre. Lo dejó a un lado y procedió a comer su almuerzo. Luego se lavó los dientes para proceder con su trabajo pero el recuerdo de aquel sobre lo tentaba más. ¿Qué sería eso?
Sin más, y aún con el cepillo de dientes en la boca, lo tomó y lo abrió, afuera sólo tenía un código, no tenía remitente o algún nombre. Revisó atentamente los papeles que adentro venían, todo en su cabeza comenzó a encajar, eran los datos que había pedido de Eren a los de la subasta, su vida estaba escrita en esas hojas, las últimas tenían un color amarillo, en donde decía que habían recibido su pago por ambos artículos y que todo se mantenía en absoluta confidencialidad, también habían unos datos para que él pudiese conseguir los papeles legales de Eren, al ser extranjero le costaría más poder legalizarlo, pero el mercado negro estaba bien coludido con varias personas que lo podían ayudar con ese pedido. Dejó los papeles en el escritorio y se dirigió hasta el ventanal tras su silla, acomodó su cabello hacia atrás y soltó un suspiro.
''¿Qué se supone que debo hacer? Debería dejarlo ir devuelta a su hogar, no pensar en que debo legalizarlo aquí, ni si quiera sé si quiere realmente estar acá'' – Pensó. Y entonces recordó el beso de la noche anterior, si el mocoso sentía cosas por él iba a ser complicado que se fuera por su cuenta, y él no podía engañarse, quería seguir teniendo a ese cachorro deambulando por su casa… '' ¿Lo obligaré a que se vaya para evitar que esto se me salga de las manos? '' – Suspiró frustrado. Volvió al baño para dejar su cepillo de dientes ahí.
Usaría todo ese día para decidir qué hacer con el mocoso.
Entramos en una etapa crucial, si Eren decide irse todo se acabará, debemos lograr que esto
no pase :'c xDD
¿Qué debería hacer Rivaille? ~ Saludos!
