Posponiendo decisiones
Sentí como Edward me acomodaba mejor en sus brazos y empezaba a cantar esa melodía tan conocida y así me quede dormida esperando que cuando me despertará todo estuviera mas claro, y encontráramos una solución que nos permitiera vivir el felices por siempre que tanto nos habíamos imaginado.
El día siguiente me desperté entre los brazos de Edward, la sensación de protección que me invadía era tal como lo recordaba.
-Buenos días mi Bella ¿Cómo dormiste? – Me preguntó Edward que estaba acostado a mi lado pero sobre las mantas.
- Hace mucho tiempo no dormía tan bien. – Respondí acomodándome mas contra su cuerpo.
- Todos están abajo, Carlisle nos espera para hablar con nosotros, pero primero tienes que desayunar.
- Esta bien, dame unos minutos y ya vuelvo.
Me levanté lentamente con la ayuda de Edward, cogí un cambio de ropa del armario y lo necesario para una ducha rápida. No me demore nada en el baño, tenia la urgente necesidad de estar todo el tiempo con Edward, me daba miedo de que volviera a desaparecer de repente.
Cuando volví a la habitación, Edward ya había organizado la cama y me esperaba sentado en un extremo, era increíble como podía estar tan quieto. Después de darme un corto beso, me cogió de la mano y bajamos a la cocina donde Alice estaba preparando el desayuno.
- Alice, hasta donde recordaba no podías ni hervir agua, los recuerdos se distorsionan un poco, pero no tanto. – Le dijo Edward a mi hermana en tono de broma después de que hubiéramos saludado.
- Me tocó aprender – dijo Alice mostrándole la lengua – las primeras semanas Bella no podía ni acercarse a la cocina.
- Y con tus primeros intentos casi nos envenenas – le dije yo riéndome.
Cuando Alice termino el desayuno nos sentamos a la mesa, solamente nosotras dos comíamos, pero Edward, Carlisle y Jasper decidieron acompañarnos, aunque parece que la comida ya no les agrada mucho, ni el olor ni el sabor, no me imagino como puede ser eso, después de que se terminaron las nauseas había adquirido un nuevo gusto extremo por la comida.
- Yo voy a ir un momento a adelantar algo del trabajo, Jasper se ofreció a acompañarme, - dijo Alice después de que termináramos. Parece que ellos dos se estaban llevando bien, y con lo impulsiva que es mi hermana quien sabe en que pueda terminar eso.
Después de que Alice y Jasper se fueron y Edward organizara la cocina con su súper velocidad, Carlisle nos pidió que pasáramos a la sala para que pudiéramos hablar cómodamente.
- He estado mirando los exámenes que te han realizado, al menos los que me entrego Alice y la verdad Bella no tengo un diagnostico diferente al que ya te han dado los otros médicos. - dijo con un suspiro como si estuviera soportando una gran carga. - realmente no hay nada que se pueda hacer respecto a tu tumor mientras sigas embarazada, al menos no sin hacerle daño a los bebes.
- Esta bien - dije dándole una media sonrisa intentando que se sintiera mejor, no debía sentirse mal por lo que me acababa de decir, no es como si él me diera causado el tumor - Supongo que si tienen razón en eso también tienen razón al decir que no hay posibilidades reales de sobrevivir el parto.
- Lamentablemente también tienen razón en eso - dijo Carlisle - aunque...
En ese momento Edward lo interrumpió gruñendo, lo que sea que fuera que iba a decir Carlisle debía haber enfadado muchísimo a Edward, porque nunca lo había visto reaccionar así.
-Tiene que haber otra forma Carlisle, ella se merece mas que esta medio vida que llevamos - dijo muy rápido, tuve que hacer un gran esfuerzo para entender - Además que pasaría con los niños después que hiciéramos eso.
- No entiendo, ¿de que está hablando Edward? ¿Cuál era tu propuesta Carlisle?
- La única manera que se me ocurre para que sobrevivas al parto, es que te convirtamos, que empecemos la transformación inmediatamente nazcan los bebes antes de que sea demasiado tarde. Claramente hay que organizar los detalles, hay muchas cosas que hay que tomar en consideración, pero por ahora es la única solución que veo.
Después de eso los tres nos quedamos en silencio. Edward apretaba su nariz y tenía los ojos fuertemente cerrados, esa era la posición que tomaba cada que estaba muy frustrado. Lo que no entiendo era el porqué de su estado de frustración, pensé que estaría feliz de que hubiera una oportunidad de que estuviéramos juntos, de poder ver crecer a nuestros hijos como una familia, de que hubiera una oportunidad para nuestro felices por siempre.
Sin que me diera cuenta empezaron a caer lagrimas de mis ojos, aunque Edward si se dio cuenta y su expresión cambio de frustración a preocupación.
- ¿Qué pasa Bella? ¿Por qué lloras? - me pregunto Edward tomando mi cara entre sus manos
- ¿De verdad te parece tan horrible?
- ¿Me parece tan horrible qué? No te entiendo amor
- Pasar una eternidad conmigo.
- No hay nada que quisiera mas mi Bella, una sola vida contigo nunca será suficiente
- ¿Entonces por qué? ¿Por qué reaccionas de esa manera ante la idea de convertirme? ¿Por qué actúas como si te dieran la idea más cruel del mundo?
- No sé como explicártelo Bella - dijo soltándome y bajando la mirada - tú te mereces mas, te mereces todo, eres un ángel, no deberías condenarte a este infierno. La sed constante, ver como todo pasa ante tus ojos pero tú sigues igual, estancada como lo eras cuando dejaste de ser humana, tener que luchar constantemente contra tus instintos. Son demasiados sacrificios Bella.
- Edward, cualquier sacrificio es insignificante por estar contigo, cualquier cosa justifica si me permite vivir para ver crecer a nuestros hijos – le dije tomando sus frías manos entre las mías – No te imaginas cuantas noches me dormí rogando por un milagro, esperando que apareciera una solución mágica que me permitiera seguir adelante, este es el milagro que había estado esperando, este es nuestra oportunidad. Al menos piénsalo Edward, sería demasiado egoísta de tu parte negarnos esto sin siquiera considerarlo, y estoy absolutamente segura de que tú no eres una persona egoísta.
-Todavía hay un poco de tiempo para tomar una decisión – dijo Carlisle después de un momento, había olvidado que estaba ahí – podemos darte toda la información que necesites, que es lo que te espera si te decides por la transformación y de esa manera puedas tomar un decisión correctamente informada. Pero recuerda Bella, no importa lo que podamos decirte, al final la decisión es solamente tuya.
- Esta bien, tomare en cuenta lo que has dicho, pero la verdad preferiría dejar esta discusión para otro momento, hoy se supone que es un día feliz porque volviste – dije recostándome de nuevo contra Edward.
- Bueno, yo los dejo solos – dijo Carlisle levantándose – iré afuera un momento a llamar a Esme para decirle que todo va bien por el momento, se quedo en casa muy preocupada por nosotros. Estoy segura que estará encantada de conocerte Bella.
- Esme es la pareja de Carlisle – me dijo Edward después de que Carlisle salió – es la persona mas maternal que he conocido, me integro inmediatamente a la familia sin pensarlo siquiera un instante y no tengo ninguna duda de que contigo hará lo mismo
- Si hablas con tanta estima de ella, no me cabe duda de que es una persona maravillosa – le dije con una sonrisa
Después de eso nos quedamos algunos momentos en silencio, simplemente disfrutando la compañía, pero sabía que Edward quería decirme algo.
- Bella, sé que me he perdido de muchas cosas estos meses que no he estado y que hay experiencias del embarazo y de la espera de los bebes que no podre recuperar, pero quería saber si podrías compartir conmigo algunas de las cosas que has hecho, que has preparado para los bebes, si quizás has pensado en algún nombre, no sé, todas esas cosas que deberíamos haber podido hacer juntos si todo esto no hubiera sucedido.
Después de que el terminara de hablar me quede pensativa un momento, no sabía que decir, todo había sucedido por causas ajenas a nosotros, pero yo no era la única que había sufrido, Edward también sufría y de verdad quería aliviar un poco todo ese dolor.
Al parecer había pasado mucho tiempo pensando y Edward se lo tomo como una negativa.
- No te preocupes Bella, de verdad entiendo si no quieres decirme nada, supongo que ya perdí mi oportunidad – dijo en un susurro con una mirada de profunda tristeza.
- Nada de eso Edward, claro que no has perdido ninguna oportunidad, pero en vez de contarte quiero que lo veas.
Empecé a pararme con dificultad y en un parpadeo Edward ya estaba de pie ayudándome. Lo tome de la mano y empecé a guiarlo lo mas rápido que me permitía mi enorme vientre hacia el segundo piso, mas específicamente hacia el cuarto que quedaba al lado del mío y que hasta hace unas semanas estaba lleno de cajas. Abrí la puerta y empecé a entrar pero Edward se detuvo como congelado en la puerta, en su cara se veía la emoción que le provocaba estar allí.
Poco a poco fue volviendo en si y empezó a entrar lentamente a la habitación que yo había organizado con la ayuda de Alice para los bebes. Ya me había hecho a la idea de que no estaría para ellos, pero quería dejar todo listo para que no les faltara nada y que de alguna manera pudieran sentir que siempre estaría cuidándolos, que cuando vieran todo lo que había preparado para ellos pudieran sentir el amor que siempre tendría. Y eso no solo incluía las cunas, ropita, juguetes, o el mural que había pintado donde se podía ver un hermoso paisaje de un día soleado, sino también muchísimas fotos que había estado acumulando y unos cuadernos en los que había estado escribiendo todas esas cosas que me gustaría poderles decir, todos esos consejos de vida que te tiene que dar tu madre: no hables con extraños, no recibas cosas en la calle, lávate bien los dientes, no dejes los juguetes tirados en cualquier parte, no comas demasiados dulces, se una buena persona, se feliz.
Mientras pensaba todo esto Edward recorría la habitación, tocaba suavemente las cunas, cogía algunos juguetes y los volvía a poner en su lugar, pasaba la mano sobre el lomo de los libros infantiles que había en la estantería, cogía la ropita que estaba organizada en el armario, separadas para niño y niña, gracias a Alice y su obsesión con la ropa habría que cambiar a los bebes 10 veces al día para usar toda la ropa, sin tener que llegar a repetir. Edward hacia todo con gran delicadeza, era como si tuviera miedo de hacer algún cambio, de interrumpir la paz que se sentía en el lugar.
Después de mirar toda la ropita, se acercó lentamente hasta una mesita donde había algunas fotos, entre las que estaba una fotografía donde salíamos el y yo en nuestro prado, tomada mas o menos una semana antes de él saliera hacia la universidad.
- Bella, no sé que decir, todo es tan bello, no creo que mereciera estar en las fotografía.
- ¿Cómo puedes siquiera dudarlo? Las circunstancias nos separaron, pero siempre estuve segura de que serias un excelente padre, prueba de ello es que volviste inmediatamente te enteraste de su existencia - Dije acercándome a él - De verdad quiero que ellos sepan cuanto los amamos, que no importa lo que pase de aquí en adelante siempre lo vamos a hacer
- Muchas gracias Bella, eres una mujer maravillosa - me dijo abrazándome, su cuerpo temblando con sollozos que nunca mas irían acompañados de lagrimas.
Después de estar unos minutos así Edward de repente se tenso y escuche un ruido en el primer piso.
- Tenemos un problema - dijo Edward en un tono que no auguraba nada bueno
- ¿Qué pasa?
- Es Alice, Jasper la mordió.
