PARTE VIII
La primavera estaba comenzando, aun así la naturaleza manifestaba su llegada; la flores extendían sus pétalos y los pájaros cantaban mostrando a sus congéneres quien lo hacia mejor. Una pareja caminaba tomada de la mano dejándose envolver por la brisa fresca que circulaba por el lugar, estaban en un parque muy concurrido de Londres y donde seguramente pasarían desapercibidos; se tumbaron al frente de un lago, mientras el hombre le ponía un brazo alrededor de sus hombros, ella lo miro de nuevo aun sin creer lo que sucedía.
-¿Qué tanto me ves? – inquirió Draco un tanto mosqueado ante la atenta mirada de Ginny –; yo se que soy lindo, pero tampoco.
-Convencido – dijo Ginny sonriendo, mientras miraba como una pareja se besaba no muy lejos de ellos.
-¿Crees que soy convencido? – dijo Draco jugando con Ginny, intentaba hacerle cosquillas.
-Si, muy arrogante – dijo Ginny dejándose caer en la hierba –. Pero ante todo, adorable.
-No me quiero imaginar, cuando no te caía también – dijo Draco con una sonrisa para luego besarla.
-Te olvidaste, de los mocos que te lance – musito Ginny con sus labios tan cercanos a los de el.
-Nunca – dijo Draco con algo de desagrado mirándose su cabello –, me dio un asco horrible. Pase días en superar, que no tenia nada en mi cabello.
-Esa era la intención – corroboro Ginny burlándose de su novio.
-¿Qué ha pasado con Weasley? – pregunto Draco viendo a un hombre pelirrojo que manejaba una vieja bicicleta.
-Liz, anda toda emocionada con el – comento Ginny con algo de rabia – ; no hace mas que ojitos cuando aparece por ahí.
-Él no ha comentado nada – dijo Draco mirando como Ginny ponía los ojos en blanco
-Por que no lo ha captado – aclaro Ginny mas molesta aun –. Es demasiado lento o si no, Luna ya tendría unos cachos comparados con los de un reno.
-Déjalo – insistió Draco la ver como ella le lanzaba un a mirada airada –, no creo que la engañe.
-Pero me preocupa – dijo Ginny arreglándose el cabello con sus manos.
-Una vez me dijiste que dejara que ellos arreglara sus asuntos y que fuera feliz – recordó Draco dándole un pequeño beso en los labios.
-Pero el es un tonto – dijo Ginny poniéndose de mal humor.
-Todo y así le caen – agrego Draco con algo de envidia –, creo que le diré que me diga que se unta.
-Draco, con que te atrevas – insinuó Ginny con una peligrosa mirada.
-Lo lamentare de por vida – recito Draco con tono cansino –, nunca tendré descendencia que perpetuar mi apellido.
-¿Qué quieres decir? – salto Ginny con los ojos muy abiertos
-Nada, solo la verdad – dijo Draco desviando su mirada –; a veces sueño que tengamos algunos hijos, que corren libremente por el campo y que se junte con la mala influencia de los hijos de tu hermano y de Potter.
-Si que has dejado volar la imaginación – dijo Ginny con tono sarcástico e irritado.
-Eso no es nada – comento Draco con entusiasmo.
-¡Hay más! – se lamento Ginny levantándose de la hierba.
-Claro – hablo Draco cuyos ojos brillaron con intensidad –. Tenemos una pequeña casa en un valle, es blanca; donde tu llegas cada tarde después de trabajar y te sientas junto a una chimenea a esperar a que yo llegue.
-Si, suena maravilloso – comento Ginny con seriedad –; pero te olvidaste de algo.
-No te preocupes, me asegurare de pagarle al elfo; de darle días libres y vacaciones – indicó Draco sonriendo ante la ocurrencia.
-Veo que Hermione te ha enredado con el movimiento elfico – señalo Ginny con el cejo fruncido –; pero aparte de eso, otra cosa.
-A ver que se me escapa – dijo Draco reflexionando durante unos segundos –; ¡Ah!, sí tu familia tiene cabida en nuestra casa.
-Draco, ¡No! – reprendió Ginny que se estaba poniendo de mal humor – tenemos que hablar con ellos.
-Recibir escobazos de tu madre – empezó a numerar Draco con los dedos –; que tu padre me torturé; los gemelos prueben en mi, sus inventos mas locos – se detuvo un momento y suspiro prosiguiendo –. Tus hermanos mayores me hagan pelear con Gringotts, a parte de que sirva como carnada para un dragón y continué con una charla-discurso de parte de percy, y remato con una paliza de Weasley que me manda para San Mungo – concluyo Draco con un gesto reprobatorio.
-Tienes unas adorables, posibilidades de salir con vida – dijo Ginny sonriendo ante el gesto de su novio –. Pero ya es hora de hablar, a veces pienso que no me tomas en serio.
-¿Qué no te tomo en serio? – salto Draco incrédulo ante esas palabras – me ofendes Ginebra.
-Entonces hay que tragarse el miedo y afrontar las consecuencias – señalo Ginny ante la negativa de Draco.
-Te vas a quedar viuda antes de casarnos – comento Draco con algo de gracia.
-Draco, tampoco creo que salga tan mal – dijo Ginny con tono cansino –; o acaso pretendes otra cosa de mí.
-Mira, el Malfoy de antes se murió con mi familia hace siete años – dijo Draco con bastante seriedad –. Y yo no pretendo acostarme contigo; te respeto ante todo, no te forzare a nada que no quieras.
-Por que no has tendido oportunidad – refuto Ginny ante la seriedad del rubio.
-Ginebra te amo – dijo Draco con vehemencia –; y si toca esperar todo el tiempo del mundo, esperare.
-No te creo – dijo Ginny que por dentro parecía divertirse por el desespero de Draco
-¿Que hago para que creas que hablo con sinceridad? – dijo Draco captando el comportamiento de la pelirroja.
-Hablemos de una vez con todos – dijo Ginny mirándolo con cara de inocente –. Creo que ya dejamos pasar bastante tiempo.
-Esta bien, esta bien –accedió Draco resignado –. Reúne toda tu familia para hablar, pero después no te quejes si no termino igual que antes.
-No digas tonterías – dijo Ginny con efusividad tumbándolo en la hierba y quedando encima de el –. ¿Hoy he dicho que te amo?
-No – dijo Draco juntando sus labios al máximo –. Pero me gustaría oírlo.
-Te amo demasiado – dijo Ginny dándole un beso prolongado –. Más que un ojiverde
-¡Ginebra! – salto Draco disgustado desde su posición.
-Si es la verdad – dijo Ginny calmándolo con otro beso –; no querías oírla, que te amo mas de lo que quise a Harry.
-No me gusta eso – comento Draco mientras levantaba a Ginny para levantarse del césped –; me hace sentir incomodo.
-No me digas, que no has hablado de esto con Hermione – sugirió Ginny acomodándose en el césped para quedar como buda sentada.
-Espera, ¿Qué tiene que ver ella en este asunto? – inquirió Draco con desconfianza.
-Que lo se todo – confirmo Ginny ante la atónita mirada del rubio –; no creas que la otra ves no supe de sus intenciones al marcharse con Harry atrás.
-¿Cómo te enteraste? – pregunto Draco abriendo la boca más de lo debido.
-Harry me lo confirmo, él mismo – dijo Ginny con suficiencia.
-¿Has hablado con él? – dijo Draco mirándola con severidad.
-Bueno… me lo encontré paralizado en la esquina del callejón Diagón – contó Ginny mirando a Draco con suspicacia –. Viendo como un hombre, abrazaba a tu amada.
-No es lo que estas imaginando – dijo Draco al ver la cara seria de Ginny.
-No, entonces quiero la versión de tu historia – exigió Ginny que estaba encrespada.
-Esta bien, pero prométeme que no saldrá de los dos, ni siquiera ella debe sospechar que tu lo sabes – dijo Draco mirando a su novia con seriedad.
-Bien, mi boca es una tumba – dijo Ginny haciendo como si cerrara su boca con un cierre.
-Krum la esta siguiendo – confeso Draco ante la mirada aterrada de Ginny que se llevo las manos a la boca –. Cuando me la encontré en el callejón, él la tenia agarrada y yo fui en su ayuda; él me insulto por ayudarla y bueno, yo la estaba consolando.
-¡Por la barbas de Merlín! – exclamo Ginny con horror –. Creo que Harry debería darse cuenta de esto, que tal que se entere y se lo cuente a Tracy.
-Yo le dije – confirmo Draco suspirando con resignación –; pero ella me hizo prometer que no se lo contaría, que ella misma se lo diría a Potter.
-Eso de esconder verdades, va crear un problema grave - sentencio Ginny con sabiduría –; una olla que puede estallar en cualquier momento.
-Bueno – coincidió Draco y cambio de tema –. ¿Cuándo hablamos con todos?
-Este fin de semana – aseguro Ginny mirando a una familia que caminaba con su hijito que pedía que lo cargaran –. Creo que le diremos a dos personas más, en caso de un juez imparcial.
-Es mejor prevenir, que curar – dijo Draco levantándose del césped.
-Cierto Draco – dijo Ginny que se levanto con la ayuda de su novio y emprendieron camino –. Así que alístate, por que nos espera un torrente de desagrado por parte de casi todos.
-Alistare toda mi defensa – dijo Draco deteniéndola en la camino para besarla –. Por ti soy capaz de enfrentar al mundo entero.
MINISTERIO DE MAGIA……DEPARTAMENTO DE ACCIDENTES MÁGICOS Y CATÁSTROFES………
-¿Cómo sigue Hermione? – inquirió Tracy sentándose en el escritorio de Harry distrayéndolo de su trabajo.
-Un poco mejor – contesto Harry levantando la vista de unos legajos que leía con atención.
-No se – titubeo Tracy mirando a Harry con detenimiento –; su semblante ha cambiado, parece que estuviera enferma.
-La presión de lo sucedido – dijo Harry mirando con curiosidad a Tracy que negaba con la cabeza –; tú sabes su fallido matrimonio, tal vez no.
-Si te digo algo no te escandalizas – susurro Tracy quedando tan cerca de Harry como para darle un beso.
-¿Cuándo me escandalizo? – comento Harry apartándose un poco para no terminar besándola.
-No te hagas Harry – dijo Tracy volviendo a su postura y mirando como los demás estaban ocupados en sus labores –. Te escuche la otra vez que discutías con ella, cuando nos conocimos.
-Eso fue algo sin importancia – dijo Harry mirando los ojos claros Tracy que bufo ante su comentario.
-Sin importancia, ella parece que estuviera embarazada – sentencio Tracy ante la mirada estupefacta de Harry.
-¡Eso es imposible! – se escandalizo Harry provocando que varios los miraran con severidad.
-¡Te dije que no te escandalizaras! – le reprendió Tracy meneando su cabellera rubia –. Todos nos están mirando, no es imposible; creo que desde hace meses, anda con alguien.
-¿Cómo? – dijo Harry aterrorizado de las conclusiones de la bruja –. Yo no lo he notado.
- Pienso, que es alguien muy cercano a ella – reflexiono Tracy mirando unos cuantos avioncitos de papel atravesaban el pasillo con velocidad.
-No creo – balbuceo Harry pensando que lo habían descubierto.
-Yo se tu no eres – dijo risueña Tracy observando la cara aterrada de Harry –. Ron lo dudo, es un poco, no cual poco muy evidente y todos, nos hubiéramos dado cuenta hace mucho.
-Todo apunta, a quien – dijo Harry dispuesto a escuchar un disparate.
-Draco Malfoy – concluyó Tracy con una convicción inverosímil.
-¡Estas exagerando! – señalo Harry haciendo un gesto de bufar.
-No – contradijo Tracy muy convencida de su hipótesis –. Yo he notado que ellos hablan muy cariñositos (Harry frunció el cejo) y a veces, hay situaciones que le hacen pensar a uno que tiene algo y, – hizo un ademán como si estuviera dando un discurso – no me extrañaría hacen buena pareja.
-¡Tracy por Merlín!, lees mucho corazón de bruja. Ellos no tienen nada – dijo Harry burlándose de la rubia que no se dejo amilanar.
-¿Acaso tú sabes algo? – dijo Tracy mirándolo con recelo – ¿Estas tapando una nueva relación?
-No se nada – dijo Harry con tono cansino se estaba hartando de la conversa –; pero estoy seguro, que con Draco no es el asunto.
-Harry Potter, ¿Acaso eres tú? – dijo Tracy mirándolo como si lo quisiera matar con los ojos.
-¡¡QUE!! – salto Harry lo había descubierto, los legajos se desparramaron por el suelo con nerviosismo los empezó a recoger.
-Perdón – dijo Tracy ayudándolo a recoger los legajos y los colocaron con torpeza en su sitio –. Pero tu buena amistad a veces te ciega, siempre los mejores amigos se enamoran; pero yo se, que ella es como tu hermana – dijo con entusiasmo – ,y con las hermanas no se acuestan – Tracy le dio un beso rápido aprovechando que nadie los veía y salio del cubículo.
Tracy se marcho dejando a Harry pensativo en su escritorio, él no podía haber embarazado a Hermione, eso seria como un detonador para la tercera guerra mundial; se dijo que era imposible o lo hubiera notado, se quedo mirando el techo con pesadez rememorando su ultimo encuentra con Hermione. Sin duda estaba muy enamorado de ella, sonrió como un tonto pensando lo hermosa que era cuando se despertaba; alguien le tiro un periódico a la cabeza, era la lechuza que todas las mañanas le traía el profeta, lo había sacado de sus pensamiento y miro con hostilidad por haberlo despojado de su sueño.
LA MADRIGUERA………………………………………….
-¡Me van a matar estoy seguro! – decía Draco estrujando sus mano con nerviosismo.
-No exageres – dijo Harry burlándose de el –; nunca lo han hecho y menos, con un nuevo miembro en la familia.
-¡Potter no te burles de mis nervios! – dijo Draco mirándolo con chispas en los ojos.
-Cálmate – intervino Hermione para evitar una discusión –, me hubiera dicho y con tiempo, habría preparado una poción para los nervios.
-Se demora mucho – alegó Draco con fastidio.
-Al mal tiempo, buena cara – refuto Harry mirándolo con severidad.
-Claro, habla por ti – ironizo Draco haciendo un gesto desdeñoso.
-No te portes, como un niño malcriado – dijo Harry haciéndolo entrar en razón.
-Ya quiero verte yo, cuando todos sepan que estas enamorado de Hermione – dijo Draco dando en el blanco -. Entenderás, como se siente estar en estos zapatos.
-¡Draco Basta! – explotó Hermione provocando, que los dos chicos dieran un respingo.
-Él tiene razón – tercio Harry con algo de temor –; algo que tengo que hacer, tarde o temprano.
-Harry – suplico Hermione con miedo.
-No te preocupes, recibirás el menor daño posible – aseguro Draco mirando la madriguera con resignación.
-Ni un daño, yo me asegurare de eso, lo prometo – dijo Harry tomando a Hermione y le dio un tierno beso.
-Modérense, alguien los puede ver – dijo Draco colocando los ojos en blanco –; que cosita, despéguense.
-Envidioso – dijeron Harry y Hermione sonriendo.
Los tres caminaban por la extensa hierba que cubría los jardines de los Weasley, unas papas caminaban sin preocupación alguna y se metían en un hoyo para aparecer en otro; una pelirroja se asomó por la ventana, en cuanto los diviso corrió para abrasar el rubio y plantarle un beso corto en los labios, menos mal que solo ellos cuatro eran los únicos presentes.
Al cabo de unos minutos, estaban sentados en la mesa almorzando con los Sres. Weasley a la cabeza, Ron al lado de su madre y Ginny al lado de su padre, Draco estaba al lado de Harry en la mitad y Hermione observaba todo desde la otra mitad, había un puesto vació, el lugar de Luna; los demás Weasley paraban muy poco por la casa desde que ya estaban casados. o vivían solos por su cuenta como el caso de los gemelos. El Sr. Weasley miraba intrigante a su esposa que estaba en las mismas, el único quien no parecía notar era Ron, que saboreaba su plato hasta la ultima gota; Draco a duras penas podía con su ración, Hermione se comió todo alegando que le fascinaba ese platillo cuando la Sra. Weasley lo preparaba, Harry estaba un tanto pensativo, aun le repicaban las palabras de Tracy en su cabeza y Ginny era la única que comía sin mostrar signo alguno.
-Mmm… siempre he dicho, que este plato te queda rico mamá – dijo Ron sobandose el estómago con satisfacción.
-Gracias – dijo la Sra. Weasley mirando a todos con atención –; saben es extraño verlos aquí, no es por nada, pero siento que nos tiene que decir algo.
-Molly tiene razón – sentencio el Sr. Weasley mirando a los hombres que estaban al lado contrario de el –, ¿Es algo del ministerio?
-No es nada acerca del ministerio – aclaro Draco con algo de dejo de pánico en su voz.
-Pero no puede haber un almuerzo en esta casa, que no sea con anuncios al final – protesto Ron con fastidio.
-¡Ronald! – reprendió Ginny haciendo que se callara solo para replicar.
-Ah, eres tú la del anuncio – sugirió Ron con desconfianza mirando a Draco que se puso pálido.
-En parte si – tercio Draco con algo de mas valentía.
-¿Y tu que tienes que ver Malfoy? – inquirió Ron mirándolo con los ojos entornados.
-Todo – dijo Ginny provocando una reacción de su hermano casi inmediata.
-Basta de rodeos y cuenten de una vez el asunto – pidió la Sra. Weasley ante el clima de tensión en el comedor.
-Sres. Weasley, quiero decirles que me enamore de su hija – confeso Draco mirando a ambos lados de la mesa.
-¡Esto es inaudito! – salto Ron de la mesa mirando con hostilidad a Draco.
-Shss Ronald Weasley, o te pongo a pelar coles todo el año – amenazo la Sra. Weasley con rigidez.
-Yo se que no gozo de la mejor reputación – comenzó Draco un tanto nervioso –; pero lo que siento es verdadero, o no estaría tan nervioso para decirles esto, solo queremos su aprobación para sostener una relación – Ron bufo –. Después de todo
no fui una buena persona en el pasado, y ofendí muchas veces, perdón por el mal que cause.
-¿Ginny te corresponde? – intervino Ron con algo de molestia.
-Si – confirmo Ginny con una sonrisa –, hay que hacerlas cosas al derecho.
-Vaya es inesperado – dijo el Sr. Weasley limpiando sus gafas.
-¡Cual inesperado! – estalló Ron provocando que Draco lo mirara tenso –. Lo único que quieres es aprovecharte de mi hermana, de una vez digo que no.
-¡Ronald deja de decir tanta bobadas! – lo regaño la Sra. Weasley desde su posición en la mesa –. Acaso tu hermana no tiene derecho a ser feliz, en verdad me alegro que Ginny este enamorada.
-¡Que! – dijo Ron sin creer lo que escuchaba –; acaso soy el único, que ve sus intenciones.
-Ronald, si Malfoy tuviera otras intenciones, ¿No hubiera hablado pidiendo nuestro consentimiento? – sentencio el Sr. Weasley con calma.
-Entonces ustedes dan su aprobación, a esta absurda relación – pregunto Ron mirando a sus padres.
-Si – confirmo la Sra. weasley con alegría –. Draco ha demostrado todos estos años, que con esfuerzo se puede cambiar, cuentan con nuestra aprobación, ¿No es cierto Arthur?
-Me alegro por los dos – dijo el Sr. Weasley abrazando a Ginny –; claro que tiene nuestra aprobación.
-No me quedare de brazos cruzados – tercio Ron mirando a Draco lo más mal que podía.
-Ron por favor, haz un esfuerzo por tu hermana – dijo Harry tratando de evitar una pelea.
-Tú lo sabias – señalo Ron con furia –; no me dijiste nada, ¿Qué clase de amigo eres?
-Unos, que queremos los mejor para ti – dijo Hermione con una calma aparente.
-¡Tú también! – le espetó Ron –. El ultimo en enterarme soy yo, ahora falta que ustedes tengan algo también a escondidas.
-¡Ron por favor modérate! – dijo la Sra. Weasley con un peligroso tono en la voz.
-Nosotros no tenemos, por que pagar tu mal humor por que Luna no esta y no estamos, para descargar tus frustraciones – dijo Hermione tratándose de controlar para no gritar.
-¿Mis frustraciones? - dijo Ron con ironía –. Claro, tú siempre tapando todo, como tu matrimonio no resulto andas de alcahueta.
-¡Ron no te metas con Hermione! – espetó Harry temblando de la rabia –, deja de portarte como una persona inmadura.
-Inmadura, ¡ja! – dijo Ron mirándolo con ganas de matarlo –. Tú eres igual que yo.
-¡Ronald Weasley cálmate ya! – dijo al Sra. Weasley apuntándole con la varita.
-De una vez, no estoy de acuerdo – dijo Ron mas calmado mirando con recelo la varita de su madre –; te voy a pisar los talones, Malfoy.
-Cuando quieras – contesto Draco, ambos alistando las varitas para un duelo.
-Ron, Draco; no vayan a pelear – suplico ginny interponiéndose entre los dos.
-Hermione… ¿Estas bien? – dijo el Sr. Weasley abanicando a Hermione que se puso como un fantasma, todos se centraron en ellos.
-Eso creo – musito con esfuerzo Hermione.
-Estas pálida, revísala Ginny- dijo el Sr. Weasley mirando con preocupación a la castaña.
-¿No te estas alimentando como es debido? – pregunto Ginny revisando sus signos vitales.
-Si como normalmente, debe ser la presión; no se, el estado de animo – sugirió Hermione no muy convencida.
-Tu cuerpo, padece un rechazo a un agente externo – declaro Ginny tras revisarla con la varita –; ¿Haz notado algo extraño?
-No… he estado normal, un baño – dijo Hermione levantándose del comedor con ganas de vomitar.
-Por aquí – la guió la Sra. Weasley por las escaleras.
-Es muy raro – comento Ginny mirándolos –, no es una enfermedad mágica.
-¿Entonces? – inquirió Harry muy preocupado.
-No se que decir la verdad, necesita estudios, ¿Cuánto lleva así? – pregunto mirando a sus mejores amigos.
-Un mes – dijo Draco haciendo reflexión.
-Yo diría mes y medio – dijo Ron todavía no olvidando su disgusto.
-No puede ser grave o, ¿Si? – dijo Harry mirando con gravedad a Ginny.
-Esta devolviendo, todo lo que comió – anuncio la Sra. Weasley llegando donde ellos estaban.
-¿Si es anorexia? – se aventuro a decir Ron.
-Es bulimia – lo corrigió Ginny –, en este caso cuando comes y lo devuelves.
-Iré hablar con ella – dijo Harry subiendo las gradas.
Harry llego al baño y toco la puerta tres veces, Hermione abrió la puerta parecía un fantasma, estaba muy pálida; tenia agua en la cara, Harry la abrazo sintió sus lagrimas mojando su camisa, ayudándola a sentarse en las escaleras, le acaricio el cabello lentamente.
-¿Estas bien? –pregunto Harry besando su cabello.
-Estoy fatal – musito Hermione y se aferro a el.
-La Sra. Weasley, dijo que devolviste todo – comento Harry con preocupación.
-No se que me pasa – dijo Hermione sollozando en el pecho de Harry.
-¿Hermione estas embarazada? – inquirió Harry tenia que salir de la duda que lo estaba matando.
-¡Que!... no, es imposible – dijo Hermione abriendo los ojos debido al impacto.
-Ya lo se, solo quería confirmarlo – dijo Harry respirando mas tranquilo.
-¿Tú crees?; después de todo, no nos hemos cuidado – medito Hermione aterrada ante la insinuación.
-No lo creo – dijo Harry con convicción –; Ginny cree que tienes bulimia.
-Una explicación muy razonable – comento Hermione sin mucho certeza.
-Tienes que realizarte estudios, para comprobar como va tu salud, no quiero que te pase nada malo – dijo Harry besándola a intervalos pequeños.
-¿Si tu afirmación es cierta? – dijo Hermione todavía horrorizada –, ¿Yo que haría con un bebe?
-Lo recibiremos con amor – afirmo Harry abrazándola con fuerza.
-Pero tu tienes una novia – comento Hermione negando -; yo… se supone que estoy sola, los demás nos juzgarían.
-No importa, si contigo tengo una familia – dijo Harry besándola con pasión inusitada.
-Eres muy dulce, sabes – dijo Hermione con tono cariñoso acariciando su rostro.
-Menos mal, las abejas no lo han detectado – dijo Harry con una sonrisa.
-¡Harry! –dijo Hermione mirándolo con severidad.
-Era una broma – comento Harry besando su cuello –; vamos, todos están preocupados por ti.
-Promete que si sucede, estarás a mi lado todo el tiempo – dijo Hermione reuniéndolo de la mano.
-Todo el tiempo – prometió Harry depositando un beso en su mano.
-Te amo – dijo Hermione rodeando su cuello con sus brazos para besarlo de nuevo.
-Yo también, te amo – dijo Harry poniéndole mas ahínco a esa demostración de amor.
-¡Oigan no vayan a tapar el baño! – grito Ron desde abajo provocando que se separaran con rapidez.
-¡Ronald! – regaño la Sra. Weasley dándole una plamada en el brazo.
-¿Cómo estas Hermione? – inquirió el Sr. Weasley cuando la vio llegar al comedor.
-Mucho mejor – dijo Hermione con una sonrisa radiante.
-Es mejor que te realices un estudio, me preocupa tu palidez – comento Ginny con un gesto reprobatorio.
-Estaré en tu consultorio – recito Hermione mirándola con seriedad.
-Promételo – pidió Ginny con desconfianza.
-Lo prometo – dijo Hermione alzando una mano como si estuviera jurando.
-Ahora si, ¿En que estábamos? – tercio Draco que estaba cogido de la mano con Ginny.
-En que te voy a matar – dijo Ron que se estaba frenando por reír.
-¡Ronald! – reprendieron todos ya cansados de su testarudez.
-Si haces llorar a mi hermana, la engañas o le tocas un solo pelo – dijo Ron blandiendo una carcajada que desconcertó a todos.
-Entendido amigo – dijo Drao extendiéndole una mano.
-Amigos, cuñado – dijo Ron estrechando la mano de Draco con una sonrisa.
-¡Gracias Merlín! – dijeron todos dejando escapar un sonoro suspiro.
Hola, perdon por la ausencia. ¿Alguien sigue alli?... si es asi, espero un comentario o un tomatazo por la demora, espero que lo hayan disfrutado, hasta la proxima oportunidad.
Kathyarius
