VUELVO A SUBIR EL CAPÍTULO YA QUE A LA MAYORÍA NO SE OS VEÍA BIEN Y FALTABAN PARTES! LO SIENTO :(


Desde la noche que llegaron a Carolina del Norte Rachel no había vuelto a tener ocasión de pasar tiempo a solas con Quinn. El rodaje se estaba convirtiendo en una locura y casi no tenían tiempo para nada más. El problema de grabar en exteriores era que debían repetir las tomas un mayor número de veces ya que les afectaba el clima, el sol, si había gente alrededor viendo como grababan o simplemente si aparecía algún animal salvaje. Su vida se había reducido a ir del hotel al rodaje y del rodaje al hotel. No era solo por la cantidad de escenas que debían grabar sino porque además casi todas exigían una parte física, lo que le cansaba más aún.

El rodaje en Carolina del Norte se había aumentado de cinco a diez días más de lo previsto, lo que había enfurecido a Artie y había provocado un ambiente extraño en el set de trabajo. Fue por eso que Rachel agradeció enormemente cuando por fin anunciaron que se iban a Canadá a terminar de rodar en los exteriores necesarios. Rachel hizo su maleta con ganas, su estancia en aquella ciudad no había resultado lo bien que ella esperaba y tenía la esperanza de que en Canadá todo iba a ir mejor tanto con la película como con Quinn.

No habían vuelto a tener una conversación las dos solas desde la noche de la cena con Emily pero si todo seguía como hasta ahora en el avión era altamente probable que estuvieran sentadas juntas de nuevo. No se equivocó, al llegar a su asiento esta vez la rubia ya se encontraba ahí, la saludó con una sonrisa que la rubia correspondió tímidamente. Se sentó junto a ella e intentó saber que decir o que hacer con Quinn en ese momento, le habían dolido sus últimas palabra sobre que utilizaba tretas para ganársela y eso le hacía dudar sobre como actuar con ella.

-Si yo soy la protagonista, ¿por qué te dan siempre a ti la ventana?- Rachel la miró sonriendo para que entendiera que era una broma.

-Les caigo mejor- respondió Quinn encogiendo sus hombros.

-Tienes que estar contenta, por fin vamos a Canadá- dijo cambiando de tema.

-Si, me hace ilusión ver aquello, un país nuevo, es interesante- dijo la rubia.

-Espero que sea mejor que estos días aquí- Quinn la miró extrañada -ya sabes el rodaje ha sido una locura.

-Lo cierto es que sí, han sido días raros- afirmó la chica que iba a hablar pero la megafonía anunciando que ya habían despegado la interrumpió.

-Si quieres apoyarte para dormir no me importa- dijo Rachel sonriendo dulcemente.

-Gracias Rachel- dijo la rubia colocándose una vez más sus gafas de sol

Rachel aguantó despierta todo lo posible observando de reojo a Quinn que sí se había quedado dormida casi al salir del aeropuerto. Una vez más el sueño de Quinn era tan profundo que sin quererlo se había ido recostando sobre Rachel que sonrió dulcemente ante aquella situación. Volver a tener a Quinn así parecía tan increíble que tuvo que respirar varias veces el olor de su pelo para asimilar que era cierto y estaban en esa posición. Le hubiese gustado que fuera por gusto de la rubia y no por estar dormida pero no importaba, le valía lo suficiente para seguir intentando reconquistarla a pesar de que sus dudas aparecían a veces.

El hotel en el que se hospedaban esta vez era mucho mejor que el anterior y Rachel y Quinn eran las que huían conseguido las dos habitaciones más grandes y mejores equipadas del hotel. Imaginaba que ya que tenían que pasar más tiempo allí querían hacerles su estancia lo más agradable posible. Las dos habitaciones tenían una pequeño salón con sofá y tele abierto hacia la habitación y se comunicaban por el balcón exterior con vistas a la ciudad. Esta vez Rachel si deshizo sus maletas, no le gustaba tener que estar todo el día rebuscando si iba a estar más tiempo allí. A pesar de ser verano hacía mas frío allí que en California o Carolina del Norte por lo que Rachel agradeció haber ido equipada y llevar algo de ropa de más abrigo.

Pasó toda la tarde acomodando la habitación a su gusto para las próximas semanas y cuando llegó la noche se asomó al balcón. Fue inevitable que intentara asomarse a la habitación de la rubia pero todas las luces parecían apagadas, la chica debía de haber salido. Rachel miró la hora, se había entretenido tanto que no había reparado que ya era la hora de cenar así que decidió bajar al restaurante de hotel a tomar algo antes de encerrarse en su habitación a dormir. Llegó a la recepción y le preguntó a un amable chico las indicaciones para llegar al restaurante ya que el hotel era realmente grande. Cuando entró en la estancia pudo ver de espaldas una cabeza rubia que reconoció perfectamente. Estaba sola, sentada en una mesa mirando hacia la nada. Fue entonces cuando Rachel lo supo, quería hablar con ella y no iba a posponerlo más, no iba a repetirse como lo hacia pasado en Carolina allí en Canadá. Respiró profundo y se armó de valor para acercarse por detrás a la actriz rubia.

-¿Crees que podemos hablar?- preguntó Rachel sorprendiendo a Quinn.

-¿De algo en particular?- la rubia respondió con otra pregunta.

-Creía que teníamos temas pendientes- contestó la actriz.

-Los tenemos- afirmó la rubia- ¿crees que es el momento?

-Estoy cansada de esperar el momento, no sé si es el momento Quinn- protestó Rachel- no sé nada, lo único que sé es que estamos en Canadá, en un hotel, no tenemos mucho que hacer cuando no estamos rodando y casi nadie con quien estar- dijo Rachel algo enfadada- si ni siquiera entre nosotras nos hablamos mal vamos.

-¿Podemos salir a la terraza?- preguntó la rubia indicando que aceptaba tener aquella conversación- creo que nos controlaremos mejor si estamos en un sitio abierto y con gente cerca.

-Claro- Rachel esperó a que la rubia se levantara para seguirla a una mesa en la terraza, eligieron la más alejada de todas pero con gente relativamente cerca -No sé por donde empezar.

-Yo tampoco Rachel- confesó la rubia.

-Siento como terminó todo- dijo por fin la morena rompiendo el hielo- de verdad, no lo digo para cumplir, lo siento mucho.

-No llamaste, no escribiste, desapareciste de la vida de todos Rachel- le recriminó la rubia.

-¿Qué pretendías que hiciera? ¿Que fuera a NY y me quedará en el apartamento como si nada?- preguntó Rachel aún enfadada.

-Rachel no has vuelto a NY, no volviste a Lima, no solo dejaste de hablarme a mí sino a Kurt, Blaine, Artie y Mercedes- le recordó la rubia.

-¿Sabes lo duro que fue para mí montarme en ese avión y venir aquí sin ti?- preguntó de nuevo Rachel.

-Tú tomaste esa decisión Rachel- afirmó duramente la rubia.

-Sí, la tomé Quinn, me lo dejaste claro y lo sigues haciendo y yo me sigo preguntando si debía de haberme quedado- admitió desviando la mirada.

-¿Lo sigues haciendo?- preguntó sorprendida.

-Desaparecí de la vida de todos porque la decisión como has dicho estaba tomada, no soportaba hablar con Kurt o con cualquiera y que me contara que había salido contigo o habías ido de viaje- dijo ignorando la pregunta de la rubia.

-Podrías haberles dicho que no me mencionaran- sugirió Quinn.

-No podía pedirles que dejaran de compartir su vida conmigo porque a mí me doliera el hecho de oír tu nombre- admitió la morena.

-Vaya momento elegiste para empezar a no ser una eogísta- dijo de mala manera la rubia-¿Crees que yo no lo pasé mal? ¿De verdad piensas que me quedé en NY y olvidé todo de la noche a la mañana? - ahora era Quinn la que estaba enfadada.

-No he dicho eso- se defendió Rachel

-No podía dejarlo todo de nuevo para venir a LA Rachel- atacó de nuevo Quinn.

-Y ahora lo entiendo Quinn- confesó la morena.

-Solo te han hecho falta ¿cuánto? ¿Cinco años?- dijo irónicamente la chica, estaba dolida aún y lo estaba demostrando.

-Vale creo que necesitamos tranquilizarnos- propuso Rachel aún dolida por el último comentario.

-De acuerdo- aceptó Quinn respirando profundamente.

-Me alejé de ti porque pensaba en ti las 24 horas de mi vida, no podía hacer nada sin pensar que estaríamos haciendo en ese momento si me hubiese quedado en Nueva York- dijo casi en un susurro la morena.

-No sé que hubiésemos estado haciendo, me daba igual, solo me hubiese importado que estábamos juntas- dijo Quinn dolida.

-Tomé la decisión y tuve que ser consecuente con ella- dijo Rachel apenada

-¿Sabes que no pasa nada por reconocer que te equivocabas verdad?- le atacó la rubia- si hubieses vuelto a los dos meses diciéndome eso habría sido capaz de perdonarte y empezar de nuevo.

-No podía hacer eso- intentó razonar la actriz.

-Claro porque tu orgullo fue demasiado grande para reconocer que yo te importaba mas que aquel trabajo- dijo de mala manera la rubia.

-No fue mi orgullo.. fue… no sé porque no volví- admitió Rachel- simplemente no pude reconocerlo.

-Y sigues sin reconocer tus errores- otro reproche más de Quinn.

-He cambiado mucho Quinn, ya te lo dije- le recordó la chica.

-Yo también he cambiado Rachel- afirmó Quinn- no soy la ilusa enamorada que se cree todo lo que le dicen.

-Siento haber desaparecido de la forma en que lo hice de la vida de todos- dijo Rachel volviendo al tema principal- pero necesitaba intentar ser feliz Quinn.

-Parece que funcionó, lo superaste y ahora eres la gran estrella que siempre quisiste- recriminó la rubia.

-No solo quería ser una estrella- protestó Rachel provocando un gran silencio entre ambas- fui egoísta.

-Lo fuiste- confirmó Quinn.

-No solo cuando lo dejamos, otras veces, siento como era- Rachel hablaba ahora mucho más tranquila.

-¿Ya no lo eres?- pero Quinn no estaba dispuesta a relajarse mucho.

-Todo lo que me pasó sirvió para que cambiara, he madurado también, de verdad- miró fijamente a Quinn intentando ser sincera.

-Me alegro que algo bueno saliera de aquel incidente- dijo acompañada de un suspiro.

-Siento todo lo que hice mal en nuestra relación y todo lo que pasó Quinn, lo único que sé es que estamos aquí y ahora las dos, tendiendo que pasar mucho tiempo juntas por delante y que me gustaría que fuéramos capaces de ser amigas- pidió casi en una súplica la morena.

-Rachel no lo se-Quinn estaba realmente dubitativa.

-Quinn ya no se cómo pedirte perdón o que más decirte-Rachel comenzaba a desesperaré de aquella situación.

-Quizás es hora de demostrar las cosas y no decirlas-

-Esta bien- término por aceptar Rachel- dejemos las palabras, no hablemos si no quieres pero al menos cenemos juntas en esta mesa, puedes hacer como si no estuviera.

-Vamos a pedir algo para cenar- aceptó la propuesta Quinn.

Como había dicho Rachel llamaron al camarero y pidieron algo para cenar, estaban sentadas una al lado de la otra sin mirarse, solo miraban al jardín que tenían delante. La morena no quería tentar más a la suerte, la conversación había sido intensa, se habían echado muchas cosas en cara y pedido perdón por otras, era todo un logro después de ver la cara que había puesto en ocasiones Quinn verla allí aún sentada a su lado. Rachel pidió una ensalada y Quinn una especie de sándwich vegetal que la morena se moría por probar debido a lo apetecible que lucia. Se contuvo de hacer ningún comentario al respecto, es más se contuvo de hacer ningún comentario en general. Al terminar la rubia llamo al camarero para pagar que les indicó q ambas que todos sus gastos corrían a cargo de la compañía cinematográfica y que podían marcharse. Las chicas se despidieren del camarero y subieron de nuevo a sus habitaciones. Rachel respiraba pacientemente esperando el ascensor, de monto en el y observo a Quinn que estaba un paso delante de ella. Las puertas de abrieron, habían llegado a su planta y Rachel no puso contenerse más.

-¿Esto es todo?- Quinn se giró para mirarla y pudo ver que los ojos de Rachel sólo mostraban pena- ¿Así va a ser ahora?

-Rachel...-intento hablar Quinn.

-¿Cada una por su lado? ¿Sin hablarnos y casi sin mirarnos?- Rachel no podía contener sus lágrimas al pensar que eso era todo que no tenía más oportunidad de arreglar las cosas con la rubia- dos desconocidas que nunca han tenido un pasado en común y que se ignoran completamente.

-No digas eso Rachel, claro que tenemos un pasado- dijo por fin Quinn acercándose a ella.

-¿Qué quieres que diga Quinn?- la primera lágrima de muchas cayo por su mejilla- te he pedido perdón, te he intentado explicar que se que cometí muchos fallos pero que he cambiado y quiero intentar que nos llevemos bien, que te rías conmigo y demostrarte que no soy aquella niñata de hace cinco años.

-Rachel, Rachel, tranquilízate- ordeno Quinn que ya había roto la distancia entre ellas y le cogía el brazo- respira y para de llorar por favor.

-No puedo- fue lo único que salió de su boca

Y tenía razón no podía parar de llorar, el momento que llevaba temiendo desde que Quinn había llegado a su vida de nuevo había llegado. Sus posibilidades con la rubia se habían esfumado después de aquella conversación o al menos eso parecía durante la cena y la vuelta al dormitorio. A Quinn se le rompió el alma de ver a Rachel de aquella manera, solo quería que se tranquilizara así que abrió su habitación y tiró de la morena hacía el interior. La sentó en el sofá donde Rachel se tapó la cara con las manos y Quinn acarició su espalda, la rubia notó como se estremeció con aquel mero contacto. Al cabo de un rato los sollozos de Rachel habían parado un poco y respiraba más tranquilamente por lo que Quinn apartó sus manos de la cara para mirarla.

-¿Mejor?- preguntó la rubia y Rachel solo asintió con la cabeza- respira.

-Siento todo este numerito- se disculpó la morena.

-Tranquila Rach- dijo Quinn quitándole importancia y sin poder evitar que aquel mote saliera de su boca.

-Lo siento Quinn, por esto y por todas las cosas que he hecho mal- Rachel se giró para mirarla a los ojos fijamente- entiendo que no quieras saber nada de mí pero solo quiero que sepas que de verdad lo siento de corazón.

-¿Dónde vas?- preguntó Quinn cuando la vio levantarse hacia la puerta.

-A mi habitación, no tienes porque aguantarme más- dijo la morena.

-Espera Rachel- Quinn se levantó y fue a su lado- te creo, me has mirado a los ojos y te he creído, se que lo sientes.

-¿De verdad?- Rachel estaba realmente sorprendida.

-No digo que vaya a ser fácil porque ha pasado mucho- dijo al fin la rubia- desde que nos encontramos has intentado hablar conmigo y esforzarte y yo me he cerrado en banda.

-Entiendo que lo hicieras- admitió la morena.

-No quiero volver a decepcionarme contigo Rachel- advirtió la rubia.

-Lo sé, no lo harás, lo prometo, solo necesito esta oportunidad- la cara de Rachel ahora mostraba más felicidad- sé que podemos ser amigas.

-Supongo que si de verdad hemos cambiado tanto, será como empezar de cero- dijo la rubia tímidamente.

-Hola soy Rachel Berry- dijo la morena tendiendo la mano a Quinn.

-¿Se puede saber qué haces?- preguntó extrañada la rubia.

-Empezando de cero- siguió con la mano estirada y una sonrisa en la cara- Soy Rachel Berry.

-Quinn Fabray- dijo agarrando por fin la mano de la morena y estrechándola.

-Encantada Quinn- dijo haciendo reír a la rubia por aquel juego tonto- debería irme, mañana tenemos que madrugar un poco.

-Cierto- recordó la rubia.

-Mañana nos vemos Quinn- la morena salió de aquella habitación con una medio sonrisa en su casa.

Quinn cerró la puerta de la habitación aún sonriendo por la idea de Rachel de volver a presentarse. La morena quería recuperar a Quinn pero sabía que para ello lo primero que debían de conseguir era llegar a ser amigas. Como habían cambiado las cosas en apenas media hora, había pasado de pensar que Quinn no quería saber nada más de ella a intentar ser amiga empezando de cero, no había sido un día tan malo después de todo. Rachel regresó a su habitación, cogió su pijama y se fue directa a la cama. Cogió su móvil para poner el despertador para la mañana siguiente y vio que tenía un mensaje de su representante, Santana, preguntando si estaba viva. ¿Viva? Estaba muy viva, alegre y con esperanzas pero eso era algo que no iba a contarle a la latina por teléfono.

Tan solo unas horas después de aquello el despertador sonó y con gran esfuerzo tuvo que tirarse de la cama antes de dormirse de nuevo. Se dio una ducha rápida para intentar espabilarse y bajó a la recepción del hotel. Se suponía que la productora se encargaba de los transportes de los actores al hotel y recogerían a las chicas junto a alguno de los otros chicos que les tocara grabar aquel día para llevarlas al escenario correspondiente. Rachel fue la primera en llegar a la recepción del hotel, decidió salir al exterior y se encontró la furgoneta que los llevaría. Saludó al conductor y se montó a esperar al resto.

Quinn llegó acompañada de un par de los chicos más que entraron directos al vehículo. Rachel no escondió una sonrisa de buenos días ante la rubia acompañada de una alegre 'Buenos días' aunque sin duda la rubia no llevaba tan bien lo de madrugar como ella porque tenía ojeras y aprovechó el viaje en coche para dormirse por completo de nuevo. Obtuvieron la orden del día cuando llegaron a la zona, ya tenían preparados varios trailers de maquillaje y vestuario donde se dirigieron inmediatamente. Cuando todos estuvieron listos se reunieron con Artie en la zona donde grabarían primero. Estaban en medio de un gran bosque con árboles altos y muy poblados, con un río muy cerca de ellos que más tarde también aprovecharían.

Debido a que el sol aún no estaba completamente fuera como le hubiese gustado a Artie decidió alterar el orden de las escenas y Rachel sería la primera en grabar una escena suya y más tarde intervendría el resto cuando todo estuviese perfectamente. La morena hizo lo que se le ordenó y comenzó a repetir sus líneas una y otra vez desde diferentes ángulos, con diferentes actitudes y movimientos hasta que encontraron con cual estaban más cómodos. Cuando por fin Artie dio por finalizada correctamente su escena el chico anunció un pequeño descanso para que desayunaran algo. La morena se acercó a su silla y no pudo evitar reír al ver a Quinn en la suya propia medio estirada con las piernas apoyadas sobre una caja y dormida apoyada en su brazo. Rachel decidió despertarla suavemente con una caricia en su brazo. La rubia abrió los ojos lentamente y miró a Rachel desconcertada.

-Es el descanso para desayunar y realmente creo que te hace falta un café- dijo Rachel conteniendo la risa.

-¿Ya has terminado tu escena?- dijo mientras se rascaba los ojos infantilmente.

-Sí, vamos a desayunar y luego grabamos todos juntos- le explicó la morena.

-Vale- acepto la rubia siguiendo a Rachel.

Llegaron a una gran mesa donde encontraron todo tipo de dulces, tostadas, comidas y varias máquinas de cafés y tes. Rachel se dirigió inmediatamente hacia donde estaba el café y sirvió dos grandes tazas de café con leche y un poco de azúcar. Volvió donde estaba la rubia que aún deambulaba un poco dormida y le tendió una de las tazas. Quinn sonrió y agradeció el gesto enormemente antes de dirigirse hacia la zona de dulces, le hacía falta algo más de azúcar para despertarse. Al terminar el desayuno todos se dirigieron de nuevo a grabar sus escenas. Estuvieron grabando durante todo el día hasta que anocheció y no tuvieron más remedio que cortar las grabaciones hasta el día siguiente. Regresaban al hotel en el mismo vehículo que les había recogido esta mañana aunque esta vez iban menos porque os que habían terminado antes hacía rato que se habían marchado.

-Esta mañana me han dicho en recepción que hoy era el especial México en el restaurante- dijo la morena llamando la atención de Quinn- ¿Te gusta la comida mejicana?

-Sabes que sí- respondió la rubia mirándola aún confusa.

-No, no lo sé- dijo muy segura Rachel confundiendo mas aún a Quinn- nos conocimos anoche, ¿cómo voy a saber tus gustos?

-Has decidido tomarte eso en serio- una sonrisa se había dibujado en la cara de Quinn al entender de qué iba aquello.

-Muy en serio- respondió orgullosa la morena- ¿entonces te gusta?

-Me encanta la comida mexicana- respondió la rubia.

-En tal caso…¿Querrías acompañarme en la cena de esta noche?- preguntó la morena sonriente esperando la respuesta que quería oír.

-No puedo rechazar comida mexicana- dijo la rubia aceptando aquella propuesta.

Quinn había dudado un segundo antes de decir que sí a aquella cena pero lo cierto ea que le gustaba esa actitud de Rachel. La morena detallista, alegre y que había decidido tomarse en serio eso de empezar de cero le llamaba la atención. Quizás era verdad que había cambiado en esos años, que había aprendido de sus errores y era mejor. La morena había demostrado desde el primer día que quería esa oportunidad y después de todo Quinn estaba dispuesta a dársela, la disculpa había sido sincera y Rachel hasta el momento parecía serlo también.


Chachaaaaaán! Nuevo capítulo! ¿Les gustó? Espero que sí...

En el próximo capítulo seguirán acercándose y hablando como personas normales! Además... Santana irá a hacer una visita proximamente! ¿Explotarán Quinn y Santana entre ellas?Espero actualizar muy pronto! Gracias mil por todos sus comentarios y sus ánimos, les adoro!