Cita con el Dragon Slayer
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Encuentros no planeados
Como estaba demasiado aburrida debido a que nadie estaba en su casa, ya que su hermana estaba en una especie de cita según le había contado, puesto que Laxus a su parecer la invitó porque sí; y su hermano mayor había salido de la casa desde medio día, y cuando volvió a verlo hace unas cuantas horas había salido vestido de arbusto dispuesto a seguir a su hermana y a su cita, así que al final salió ella también.
Se arregló, tomó las llaves de la casa y dinero suficiente y se marchó. El festival no quedaba muy lejos cuando vio como lanzaban los fuegos artificiales, pero aun así caminó lo suficiente para cansarse un poco.
Cuando llegó fue directo a comprarse un helado, a pesar de que ya era algo tarde. Luego se puso a pasear por las calles del festival, viendo como habían sido decoradas por esas personas en tan poco tiempo. Sabía que iba a organizarse un festival sin embargo no sabía de qué era, y cuando le preguntó al vendedor del helados de que trataba él solo dijo que era por diversión y ya.
Eso a ella le pareció bien. Veía como los niños iban y venían por ahí jugando, sin preocuparse por sus padres que los iban persiguiendo. La verdad es que los niños le parecían muy tiernos, y ella esperaba que algún día pudiera ser ella la que estuviera persiguiendo a sus propios niños.
Suspiró ante el hecho de que para eso faltaba mucho todavía, además sabía que la única persona con la que podría cumplir eso, solo la veía como una simple amiga. Giró la cabeza algo resignada y con una sonrisa, pero al hacerlo y ver un punto específico en medio de la calle.
Y no, ella no se esperaba eso.
Nunca en el mundo Lisanna se habría esperado encontrar a Sting parado en medio de la calle en un festival de su ciudad, con Dangos en ambas manos y en la boca.
Se notaba que el rubio ya la había visto desde hace rato también, porque él estaba más que helado y petrificado. Desde un principio el plan de ese tipo había sido solo pasear por el festival hasta que se haga de muy noche y después deambular por las calles sin que nadie sepa, pero no, ahora ella lo había encontrado, y casi se muere cuando la ve, porque la última vez que la vio fue en el baile y toda la conmoción de quien iba a tener a Yukino en su gremio y eso.
Se comió los dangos de una, y los palitos los tiró por ahí, y en todo eso Lisanna ya se había acercado lo suficiente para tener una conversación en medio de tanta gente.
—Sting... — dijo ella todavía sin salir de su asombro.
—Hey, Lis... — respondió él con una sonrisa torcida.
De repente el silencio reinó entre ellos dos, después de que ambos se dieran cuenta de lo que dijo.
Era la primera vez que le decía por su nombre desde la última vez que se vieron. Y él solo le había dicho Lis en las cartas que se mandaban, porque sabía que si se lo decía en persona le daría un infarto por la vergüenza. Y además él no quería morir todavía, hubiera querido despedirse primero de su gremio, hubiera querido reír una vez más con Lector, pelear con Natsu-san una vez más, seguir yendo de misión con Rogue, él de verdad quería ver su futuro amoroso con Yuki. ¡Él definitivamente no quería morir!
—¡S-Sting! ¡Tranquilo! — Lisanna comenzó a zarandearlo puesto que el idiota no se había dado cuenta de que había comenzado a convulsionar en medio de la calle.
Se abofeteó mentalmente cuando recuperó el control de su cuerpo por haberse permitido parecer tan débil y estúpido frente a una chica, y encima era Lisanna.
—¿P-Pero que haces aquí? — hasta a ella misma le sorprendió el hecho de que pudiera hablar correctamente frente al maestro del gremio rival de Fairy Tail
—Ah, bueno, eso, yo — el muy idiota comenzó a tartamudear —. Eh, escuche sobre este, ah, festival, y y y bueno quería venir a ver, ya sabes, pasear por aquí, eso.
Lisanna inclinó la cabeza.
—¿En una ciudad diferente a la tuya? — preguntó ella confundida.
Era la segunda vez que le preguntaban eso.
—Bueno, no es que sea difícil venir aquí — dijo rápidamente —. En nuestra ciudad no hay nada de esto así que dije, porque no.
La albina parpedeó, y luego para alivio de Sting asintió creyéndose su excusa, aunque no del todo.
—Así que bueno... — el rubio se rascó la nuca — ¿C-Como has estado?
—Ah, pues bien, no hay mucho que contar — dijo con algo de nervios — ¿Y qué hay de ti? ¿Te está gustando el festival?
El rubio asintió.
—Aunque todavía no he podido ver demasiado — dijo encogiéndose de hombros con una sonrisa —. La verdad es que me quede un rato allí.
Señaló un puesto de Dangos no muy lejos de donde estaban.
Lisanna no pudo evitar reír, y el chico se rascó la nuca realmente un poco avergonzado. Ella le sonrió tímidamente.
—Oye, la verdad es que yo acabo de llegar — su sonrisa se agrandó —. ¿Vamos juntos?
Sting primero agrandó los ojos debido a la sorpresa, pero después no pudo evitar sonreírle cálidamente a la chica.
—Sí — respondió —. Me encantaría.
La chica se ruborizó muy levemente.
Después los dos fueron codo a codo a pasear por el festival
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—Dijiste hace media hora que no sabías que hacer — dijo Laxus rememorando su cena —, y ¿ahora me dices que lo aceptarías?
—Solo si Lisanna me lo dice con sinceridad y no lo evita, tal vez le dé una oportunidad — explicó la peliblanca con tranquilidad.
Laxus parpadeó.
—¿En qué momento decidiste eso? — le preguntó confundido.
—Mmm, simplemente se me ocurrió — respondió ella con simpleza —. Y si lo piensas mejor, Sting es un buen partido para Lisanna.
Laxus se quedó en blanco.
—Define buen partido — le pidió entrecerrando los ojos.
Mira rio ante su reacción.
—Solo digo que si Lisanna lo notó debe ser por algo bueno — dijo sin responder a lo anterior —. Así que espero que Lisanna me lo diga pronto para poder conocerlo mejor.
Laxus asintió, pero no sabía que pensar. Después de lo juegos no había reparado mucho en la actitud de Sting, más no había reparado ni en su existencia, y le hubiera gustado que fuera así después del baile en el castillo de Crocus.
Pero no, ahora ese rubio teñido había vuelto a ser mencionado en su vida, bueno no en su vida exactamente pero el hecho de que Mira lo haya mencionado lo hacía sentir más o menos como que si se había metido en su vida, aunque no fuera así. El punto era que, si el maestrito ese metía la pata con Lisanna, Mira seria quien se encargaría, y eso a él por alguna razón le molestaba ya que luego posiblemente iba a estar cabreada y con un humor de perros por varios días por culpa de ese estúpido.
Pensaba que sería mejor si Elfman se encargaba del mocoso, pero conociéndolo era posible que no moviera ni un solo puto pelo. O tal vez lo haría si Sting cometía la desfachatez de volver tíos a Mira y a Elfman antes de lo previsto. Ya se imaginaba a Lisanna saliendo de Magnolia sin una buena razón, volviendo dos días después, y que a las pocas semanas le den mareos y esas otras cosas a las chicas en cinta. Oh, y si eso llegase a pasar, muy seguramente Sabertooth se tendría que buscar otro maestro. Pensó en ese tipo emo podría ser un buen reemplazo, pero luego se dio cuenta de que se estaba metiendo demasiado en el asunto, y su cerebro ya estaba hasta el cien con este tema de la cita.
Cita la cual estaba muy callada, pero sonriente.
A veces se preguntaba como esa dulce chica podía ser un demonio si quería. Pensó que si un día se atrevía, tal vez llegaría el momento en que él también cargue con las responsabilidades de Mira. Pero sabía que para eso faltaba tiempo, y le faltaba coraje para dar el primer paso. Aunque, esta cita había sido un buen paso, por más pequeño que sea, y eso le daba un airecito de confianza.
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—¿Tú crees que esos dos lleguen a algo? — le preguntó Levy señalando con el pulgar hacia atrás.
—¿Rogue y Yukino? — dijo Gajeel arqueando la ceja. Luego se encogió de hombros, por lo que pareció que lo pensó un corto instante —. Quién sabe. Se conocen hace poco, o no sé. La verdad no estoy muy al tanto de su relación, pero creo que si Rogue es cuidadoso podría llegar a algo con ella.
Levy asintió.
—La verdad es que Rogue-san parece alguien comprensivo — dijo ella mirando hacia el frente.
—La verdad es que si lo es — dijo Gajeel —. En el poco tiempo que lo he visto parece que ha cambiado un poco, y se preocupa por sus compañeros. ¡Je! Como ese día que estaba como loco buscando a su rana, estaba hecho un desquiciado.
Levy rio junto con él. Luego un aire nostálgico atacó a Levy.
—Aunque... recuerdo a alguien que con el paso del tiempo también se empezó a preocupar por sus compañeros — dijo con una sonrisita complice.
Un escalofrío recorrió la espalda de Gajeel, como si una flecha lo hubiera atravesado.
Miró a Levy con algo de molestia, mientras ella reía feliz por haber logrado conseguir su objetivo.
—¡Pues ese alguien del que hablas no es el único que ha cambiado! — le reprochó aun sabiendo que hablaban de él —. Además ese alguien se vio obligado a cambiar. Aunque no le pareció muy malo el hecho tampoco.
Hasta a él le daba risa hablar de sí mismo de esa manera. Levy volvió a reír.
—Pero... es bueno... todos cambiaron por el bien del gremio, y gracias a este también... — dijo sonriendo para sí.
Gajeel también levantó la comisura de sus labios.
—Bueno, un gremio tan peculiar como Fairy Tail cambia a la gente — dijo encogiéndose de hombros.
Levy sonrió.
—Aunque debes admitir que te gusta este gremio tan particular — dijo mirándolo y sonriendo.
Él la miró a ella, y no pudo evitar recordar lo que más le gustaba de ese gremio. Y le gustaba tanto que no pudo evitar decir lo que dijo.
—La verdad sí me gusta — dijo mirando al frente, evitando a toda costa la mirada de Levy —. Me gusta mucho.
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Natsu estaba a punto de preguntarle a Lucy algo, pero de repente se olvidó de que quería hablar, ya que lo que vieron ambos los dejó sin habla, aunque a Natsu más que a Lucy.
En ese momento el pelirosa pensó que, el haber perdido la apuesta por culpa de Laxus se sintió feo, que haya tenido que invitar a Lucy por una apuesta se sentía horrible. Pero lo que pasaba ahora, no se podía comparar con ninguna de esas cosas.
A Laxus le dio un tic en el ojo. Gajeel casi se desmaya. A Natsu le dio un medio infarto pero siguió de pie como todo un hombre. Y las citas de cada uno solo parpadearon.
—¡Oh! ¡Chicos! — dijo Mira sorprendida.
—¡Lu-chan! ¡Mira-san! — dijo Levy de igual manera.
—Minna-san — dijo Lucy inclinando la cabeza, visiblemente sorprendida al igual que los demás —. Están todos aquí.
—También salieron hoy ¿eh? — preguntó Mira sonriente.
—Jeje, que alegre coincidencia — decía Levy riendo.
—Bueno, el festival se veía bien así que... — dijo Lucy de la misma manera.
Las chicas se reunieron un momento para hablar, mientras que los chicos, solo se veían en silencio, como si tuvieran la repentina necesidad de matarse, todos entre todos. Cada uno quería que se los tragara la tierra, porque definitivamente, si esas tres llegaban a hablar más de la cuenta, se enterarían del porque estaban allí, y todo eso se vería claramente sospechoso. Oh y ninguno de ellos quería sufrir las consecuencias de haber hecho enojar a sus citas, en especial Laxus.
Mientras los DS estaban al borde del suicidio, otros cuantos estaban igual, pero ellos estaban tras unos arbustos observando toda la escena.
—Mierda... — dijo Jellal en shock.
—¡¿Cómo no vimos venir esto?! — casi gritó Gray pasándose las manos por la cabeza.
—Estos errores definitivamente no son de hombres — no vale la pena decir quien lo dijo.
—Esto no pinta bien... — dijo Lily con la frente pintada de azul.
—Van a morir… ya la vi... — dijo Happy con los ojos en blanco.
Las dos chicas que los acompañaban parpadearon. Miraron hacia el grupo reunido allí, y vieron como los DS estaban al borde del colapso.
—Dijeron que ellos estaban en una cita ¿No es cierto? — dijo Ever con los ojos entrecerrados.
—Sí... — dijo Juvia de la misma manera.
De la nada a la pelimarrón se le vino algo a la cabeza.
—Acaso... — dijo mirando al vacío, luego abrió desmesuradamente los ojos — ¡Esto es por una apuesta! ¡¿No es así?!
Juvia se cubrió la boca para no gritar por la sorpresa.
Los chicos a su lado se quedaron en blanco.
—He oído o leído suficientes de estas situaciones para darme cuenta de que se trata de una apuesta — señaló Evergreen con el dedo en alto —. ¿Cómo pudieron? ¡¿Qué ninguno de ustedes tiene respeto por las chicas?! Y además ¿Por qué rayos están aquí?
—Me decepcionan muchachos... — dijo Juvia consternada, cosa que fue como una bofetada en la cara para Gray.
—Ohohoho, pero esperen a que Erza se... — dijo la mayor poniéndose de pie, pero antes de que pudiera incorporarse, Jellal chasqueó los dedos frente a ella.
En un abrir y cerrar de ojos Ever estaba inconsciente. Jellal la atrapó antes de que cayera al suelo, luego volvió a chasquear los dedos frente a Juvia, quien también perdió la conciencia en seguida. Jellal la atrapó también.
El lugar quedó en silencio.
—¡¿QU-QU-QUE MIERDA...?! — dijeron Elfman y Gray al mismo tiempo, ciertamente sorprendidos y exasperados.
—Situaciones drásticas requieren medidas drásticas — dijo el Fernandes con sequedad — ¡Ahora sácalas de aquí y llévalas a donde sea, menos aquí!
Le pasó ambas a Elfman.
El peliblanco miró a Jellal boquiabierto, luego a las chicas, y así sucesivamente hasta que reaccionó y se dio cuenta de lo que tenía que hacer, luego salió corriendo de lugar cargando a las dos chicas.
Gray miró a Elfman irse, y luego miró a Jellal con los ojos bien abiertos.
—¿Cómo hiciste eso?
Jellal se encogió de hombros y le mostró la mano.
—Un truquito que aprendí a hacer el otro día con mi magia — dijo con simpleza, y con una tranquilidad inexplicable.
—¿Cómo? — se aventuró a preguntar Happy.
Jellal se encogió de hombros, restándole importancia, para luego mirar al grupo de adelante. Las chicas seguían conversando de quien sabe que, mientras que los chicos se habían juntado para hablar aparentemente de lo que pasaba.
—¿Creen que se estarán echando la culpa innecesariamente los unos a los otros? — preguntó Lily rascándose la barbilla.
—Sabiendo lo idiotas que son — dijo Gray cruzándose de brazos mientras Happy y Jellal suspiraban —, debe de ser así.
Oh y era así.
—¡¿Qué mierda están haciendo aquí?! — peguntó Natsu en un grito susurro a sus dos compañeros DS.
—Eso es lo que les pregunto yo a ustedes par de idiotas — se quejó Gajeel también susurrando también.
—Estamos en el mismo pueblo imbéciles ¿A dónde mierda quieren que me vaya? — dijo Laxus cabreado.
Los tres juntaron las frentes amenazando con comenzar una batalla allí mismo, sin embargo, las citas de cada uno se encargaron de evitar eso.
—Etto… muchachos — dijo Lucy, a pocos metros de ese grupo de bestias salvajes.
Los tres muchachos se giraron al mismo tiempo para encarar a sus citas.
—¿Alguno sabía que íbamos a estar todos aquí? — preguntó Mira ladeando la cabeza.
Como fue Mira, cada uno tuvo que hacer un esfuerzo de los mil demonios para no colapsar.
Y también cada uno, que no tenía coordinación ninguna con ninguno, hicieron lo impensable.
—No.
—Ni la más remota idea.
—Si hubiera sabido no hubiera sugerido venir.
Gajeel y Laxus miraron a Natsu, quien sudo frio ante la mirada decepcionante de los demás.
—Pero igual, ya que estos dos están aquí deberíamos retirarnos — Natsu sonó peligrosamente sofisticado —. No quiero que la presencia de estos dos arruine nuestra noche.
Laxus tuvo que sostener a Gajeel para que el pelinegro no le salte encima al señor sofisticado e inteligente Dragneel, quien al parecer apareció -o mejor dicho nació- debido a la situación.
—Ah… claro... — dijo Lucy, claramente tan sorprendida como todos los demás.
El hecho de que ese par se despidiera y se alejara entre la multitud del festival, hizo que Gajeel se tranquilizara y que Laxus lo soltara.
El encuentro entre las tres parejas no fue tan desastroso como Gray y Jellal pensaron que seria. Al final Mira y Laxus se fueron por un lado, y Gajeel y Levy por otro. Jellal meditó un instante sus palabras antes de hablar.
—Creo que hasta aquí llegó nuestro trabajo.
Gray y los dos exceeds lo miraron con sus ojos saliendo de sus cuencas.
—¡¿Ehh?! ¡¿Estás seguro?! — le preguntó Gray.
—¿Crees que es una buena idea? — dijo Happy mientras Lily se quedaba pensativo.
Jellal asintió.
—Hasta ahora solo los hemos estado siguiendo y vigilando que no hagan ninguna tontería, pero ya podemos confirmar que cada quien cuidara bien a su cita. Además nuestra presencia puede atraer a varias personas que arruinen su noche — dijo lo último pensando en las dos chicas que Elfman estaba llevando a quien sabe dónde —. Creo que ya hemos hecho suficiente esta noche.
Gray y Happy se miraron, mientras que Lily asentía. Al final los tres aceptaron el hecho de que tenían que irse, ya que era algo razonable. O al menos lo era hasta que Jellal volvió a hablar.
—Además, quiero estar lo suficientemente lejos de este festival antes de que esas dos muchachas se despierten y muy probablemente le vayan a contar a Erza lo que está pasando — decía mientras se quitaba el traje de arbusto —. Así que estaré lejos de aquí, en mi casa, en mi cama, con una taza de café para saciarme antes de nuestra posible muerte. Nos vemos.
Y sin más desapareció como a quien lo lleva el diablo, dejando a los otros tres en blanco.
—Ahora que lo dice... — dijo Gray —... si Erza se entera, será nuestro fin…
—De hecho seria tu fin, el de Jellal y el de Elfman — corrigió Lily mientras Happy asentía — ¿Por qué iría Erza a lastimar a dos pobres e inocentes exceeds?
Dicho esto, Gray salió volando, con un destino lo más alejado posible del festival, pero sin salir de los límites de Magnolia.
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—Se me olvido lo que te iba a preguntar — dijo Natsu cansadamente.
—Bueno, bueno, lo recordaras de un momento a otro — le dijo Lucy tranquilizándolo.
Natsu resopló, preguntándose cómo fue que nadie, absolutamente nadie había pensado en el hecho de que se vería muy muy sospechoso que se hayan encontrado, y en el mismo lugar encima. Lo bueno es que, a pesar de toda esa disputa entre los DS, Natsu logró escuchar una que otra cosa de la conversación de las chicas, ninguna pregunto o mencionó nada con respecto a la situación. Eso relajó un poco al Slayer de fuego, y digo un poco porque no sabía lo que pensaban todas esas inocentes -si claro-chicas.
—Pero es un poco raro que Laxus haya invitado a salir a Mira-san, ¿no crees? — le dijo Lucy ladeando la cabeza.
—Ah, es cierto — dijo Natsu fingiendo que no sabía la verdadera razón de porque el orgulloso Dreyar había invitado a Mira a salir — ¿Qué habrá pasado? ¿Y lo mismo con el hierro oxidado?
Natsu se sentía un gran actor, o un gran mentiroso si lo veía del lado malo.
—¿Qué será...? — dijo Lucy pensativa.
Luego miró de reojo a Natsu antes de que él se diera cuenta. La rubia sonrió para sí, pensando que tal vez era un poco raro que los tres DS varones del gremio invitaran a sus chicas a una cita, lo cual no podía ser. Y en especial no podía ser porque Lucy no era la chica de Natsu, en eso se había equivocado súbitamente. Ya que el niño-adulto que tenía a su lado era un asexuado completo, o eso le habían hecho creer.
De repente, una voz salió de unos megáfonos colgados en cada esquina de las calles, de los cuales nadie se había fijado siquiera.
—Señoras y señores, les informamos que dentro de 20 minutos comenzaran los fuegos artificiales para culminar este festival — dijo una voz masculina a través de los altavoces —. Así que estén atentos por favor.
La gente después de escuchar volvió a hacer lo que estaba haciendo antes.
Dragneel se quedó pensativo un momento. Luego miró hacia arriba y se dio cuenta de que habían varias guirnaldas colgadas en los techos de las casas sobre las calles, y eso para Natsu obstaculizaba completamente la vista para los próximos fuegos artificiales.
Estaba por decirle a Lucy que se fueran a un lugar donde puedan ver mejor, hasta que recordó un específico detalle.
Sonrió para sí, aunque no tanto porque Lucy se dio cuenta de que estaba sonriendo como enfermo.
—Hey, vamos a un lugar a ver mejor los fuegos artificiales — le dijo todavía con esa sonrisa.
—Ah, claro...
Antes de que pudiera decir algo más, Natsu la tomó de la mano y la hizo caminar rápidamente entre la multitud.
Para Lucy estaba bien porque no tenía ni la más remota idea de adonde se estaban yendo, salvo por el hecho de que la estaba tomando de la mano.
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Hey, mis queridas piñas, me extrañaron? :3
*cri cri cri cri*
Okay okay lo sé lo sé, lo sientooooooooooo ;-; soy la peor persona que puede existir por hacerlos esperar u-u pero miren que intente hacer este capítulo lo más largo posible ;0;
Ah también quería decirles que estaba ocupada avanzando los regalos para los que dieron ideas para continuar este fic, que ya lleva como dos años en Fanfiction y todavía no termina :'v así que esos que ya saben estén pacientes por favor.
También les aviso que ahora sí puedo decir con seguridad que quedan uno capitulos para terminar, pero el problema ahora será escribirlos, aunque quisiera acabar con esto antes de julio, ya que ahí estare muy ocupada ya que en setiembre empiezan los exámenes de admisión a las universidades y tengo que estudiar mucho muchooooo uwu
Dejen sus reviews si les gusto el cap :3 y gracias por los 101 favoritos y 88 seguidores mis queridas piñas :'333
Con eso me despido, cuídense!
Layla Redfox fuera!
:3
