HELLOUUUU, AQUI ESTA EL CAPITULO 9 DESDE LA PERSPECTIVA DE EDWARD, ESPERO QUE LES GUSTE Y LO DISFRUTEN... APRECIO MUCHO SUS COMENTARIOS Y EN VERDAD LOS TOMARE EN CUENTA PARA LOS CAPITULOS,

SI ME PERMITEN UNA RECOMENDACION, ESCUCHEN ESTE CAPITULO CON LA CANCION DE

evanescence-hello.

CON ESA CANCION ESCRIBI EL CAPITULO Y PS NO SE ME GUSTO MUCHO..

DISFRUTENLO..


EDWARD'S POV

Estos años con bella, me han regresado un poco de la humanidad que creía perdida. Y el solo hecho de pensar que estará conmigo por siempre me extasiaba de sobremanera. Mientras me dirigía a ella con ese vestido blanco que la hacia ver como una ilusión la tome y a pesar de sus suplicas no me podía detener, la inmortalidad con ella es lo que he querido desde que esta a mi lado, aspire por ultima vez ese olor de humana, mire por ultima vez esos ojos achocolatados en los que tantas veces me perdí, y mire sus lagrimas correr por ultima vez por sus mejillas, esas lagrimas que siempre odie pero que a la vez ame; cuando lloraba simplemente no podía evitar mirarla, era simplemente hermosa, y aunque eran pocas las veces en que lloraba, siempre estuve presente porque debía admitir que esas lagrimas eran provocadas por mi, no me arrepiento de haber tomado a bella contra su voluntad, la mire, la ame, y solo tome lo que considere mío. Cuando al fin la tuve entre mis brazos no pude evitar susurrarle su realidad.

-Por siempre bella… por siempre.

Después de eso clave mis colmillos en su arteria que descansaba en su cuello, el sabor de su sangre siempre ha sido embriagante pero el saber que fui, soy y seré el ultimo en beber de ese manjar me hacia querer drenarla por completo; pero no debía, tenia que contenerme por primera vez en mi vida. Mi ponzoña no tardo en adentrar el veneno por sus venas que a este punto ya ha de estar recorriendo su cuerpo casi en su totalidad. Miraba sus ojos mientras la convertía, debía admitir que esa mirada no era lo que esperaba, una mirada perdida, angustiosa, sus parpados fijos en algún punto viendo y no viendo a la vez, cuando comencé a sentir que su corazón paraba decidí detenerme al instante, me separe de ella con demasiado esfuerzo ya que el sabor de su sangre era hipnotizarte y embriagador, deje su cuerpo en el suelo mientras faltaban solo unos cuantos minutos para que comience al transformación que durara 3 días. La mire, estática en el piso del gran salón, con su hermoso pelo esparcido por todo el suelo, sus ojos sumamente abiertos, estaba muy concentrado cuando comencé a escuchar los pensamientos de Carlisle mientras se levantaba y se dirigía a mi.

-Debo decir Edward, que has tomado una decisión muy precipitada.

Ya me tenía harto, desde que le dije que iba a transformar a Isabella; no ha dejado de hostigarme y bombardearme con sus pensamientos que estaban más que en contra de que transforme a bella. Le dirigí una mirada hostil y le dije.

-Es una fortuna padre; que desde hace muchos años dejo de importarme lo que tu pensaras.

Carlisle conservaba la misma mirada inexpresiva de siempre, aún cuando lo acababa de humillar enfrente de sus súbditos. Como era de esperarse leí su mente y mucho antes que lo dijera ya sabia lo que haría. Carlisle como siempre pensando en su reputación y mirando hacia todos lados dijo.

-SALGAN DE AQUÍ TODOS!

Y como buenos perros falderos que eran todos en este lugar; salieron y en menos de 3 segundos el gran salón estaba vacio. Carlisle dio la vuelta y se sentó en su trono. Mirándome a los ojos me dijo.

-Si vuelves a avergonzarme, tendrás que atenerte a las consecuencias

¿a las consecuencias ? Eso me causo mucha gracia y no pude evitar avanzar hacia donde el estaba y decirle.

-Tú no puedes tocarme Carlisle.

Cada paso que daba, el se comenzaba a sentir amenazado, cada paso que daba podía leer en su mente como comenzaba a apoderarse el miedo de su cuerpo. Podía oler su miedo a cien metros a la redonda. Hasta que llegue a donde el estaba y me acerque tanto a su repugnante cara y le susurre al oído.

-Porque morirás si me pones un dedo encima.

Con eso el miedo termino por apoderase de su mente y su cuerpo se tenso tanto como un alambre, me separe un poco de el solo para poder mirar la expresión de horror y sorpresa en su rostro. Así que comencé a reírme en su cara y me separe de el para comenzar a caminar de nuevo hacia el cuerpo de bella, ya quedaba muy poco para que comenzara la transformación. Y mientras me acercaba a mi bella le dije a Carlisle.

-Ya no eres el rey de hace 10,000 años Carlisle, hasta tus mas fieles adeptos lo saben,

Llegue hasta donde estaba bella y comencé a sentir como su piel comenzaba a perder poco a poco esa calidez que me volvía loco y como los espasmos comenzaba a surgir. Así que antes que nada le dije a Carlisle algo para finiquitar esta conversación.

-Ahora, quiero pienses de nuevo antes de hablar, quiero que medites tus posibilidades contra mi, porque tu ejercito tu reino y todo lo que esta a tu alrededor ya es prácticamente mío.

Y con eso el se paro y en menos de un segundo lo tenia frente a mi sujetando el brazo con fuerza, pero no podía dejarme intimidar por este sujeto que decía ser mi padre. Así que me deshice de su agarre fácilmente y lo tome del cuello elevándolo varios centímetros del suelo. Lo acerque a mi rostro y le dije.

-¿Por qué te sorprendes? Si para eso me creaste ….. padre

Lo solté en cuanto comencé a sentir que los espasmos de bella se estaban incrementando, lo mire por última vez y le dije.

-Ahora déjame solo.

Se levanto del suelo con toda la gracia de un rey y se retiro a paso humano de la sala. Cuando al fin pude dejar de escuchar sus pensamientos me pude concentrar en la única cosa que me importaba, en mi bella.

La mire como comenzaba a temblar y de repente sus gritos inundaron el lugar, sus dientes chocaban entre si, su cabeza se movía de un lado a otro y comenzaba a convulsionarse, entonces decidí llevarla a nuestra habitación y la tome entre mis brazos, aún podía sentir como estaba latente su peso humano en ella. Mientras subía las escaleras con ella en mis brazos y sus gritos retumbando en mis oídos mire como una pequeña figura aparecía justo en el marco de la puerta de nuestra habitación, no tenia que ser un vampiro y mucho menos un genio para saber quien era…

-¿Qué quieres Alice?

Su mente era un completo caos, tenia cientos de preguntas que hacerme; incluso me tuteaba en su mente. Eso me desconcertó y me hizo enojar, así que le dije.

-Tus preguntas no serán resueltas, tus miedos hacia el bienestar de bella tampoco así que apártate de mi camino. Ah y deja de tutearme en tu mente, que no por que seas la novia de Jasper te permitiré tal insolencia

Y con esas palabras, se aparto y le cerré la puerta en sus narices. En este momento no quería que nadie me molestara, solo tenia ojos y mente para bella, la deje en la cama y por un momento sus gritos y espasmo desaparecieron, pero a los pocos segundos volvieron con más fuerza. Llame a un aro para decirle que estos tres días no iba a estar disponible para nadie, quería formar parte de todo el proceso de transformación, quería ser testigo de este evento que cambiara mi vida aun más. Tome el sillón de terciopelo rojo y lo puse justo frente a la cama, tome asiento mirando con fascinación como su pelo se esparcía sobre la almohada, como su pecho subía y bajaba rápidamente por la agitación del momento, como su cara se transformaba en cientos de muecas de dolor era una experiencia única, sabia que había algo malo en mi por gozar viéndola sufrir, es solo que no podía evitarlo, era mucho mas fuerte que yo, era algo malo y retorcido que vivía en mi interior, cada golpe que le daba lo disfrutaba tenía que admitirlo, pero después cuando veía el resultado, cuando la veía en el suelo llena dañado e inerte , cuando veía en su cuello las marcas de mis dedos resultado de la presión ejercida, algo en mi se retorica, algo me decía que estaba mal, que tarde o temprano la perdería. Me levante de golpe de la silla y me acerque corriendo hacia donde ella estaba, tome su mano temblorosa y una cálida y la acerque a mi rostro, pude aspirar el olor que humano que aun permanecía en ella, mis ojos miraban sus labios que se abrían solo para producir gritos de dolor, sus ojos cerrados fuertemente, por un momento me perdí mirando por el ventanal como llegaba el amanecer dándonos la bienvenida, y con ello a mi mente vinieron un sinfín de posibilidades, bella y yo juntos gobernando el mundo vampírico.

Día uno.

Sus mejillas que rara vez veía tomar el color rosado cuando estaba avergonzada comenzaron a tomar un color pálido, quería cerciórame si todo su cuerpo comenzaba a palidecer, así que poco a poco ignorando los movimiento bruscos que aun hacia su cuerpo le fui quitando el vestido blanco, las zapatillas, la ropa interior, el maquillaje; todo absolutamente todo, la quiera ver al natural siempre. Desnuda es como siempre debería estar, desnuda y a mi disposición. Al mirar sus pechos coronados por eso pequeños pezones rosados, sus largar piernas torneadas, sus caderas, su intimidad, al mirarla toda se me hizo agua a la boca así que no pude evitarlo, y poco a poco comencé a despojarme de mis ropas, y cuando al fin quede desnudo me acosté sobre ella y mi miembro poco a poco comenzó a despertar de golpe. Y se puso aun mas duro por los movimientos producidos por su cuerpo, sus gritos todo en ella me llamaba a tomarla en este instante de su transformación; y escuchando al mounstro que habitaba en mi interior comencé a recorrer su cuerpo con mis manos, hasta llegar a su sexo; mi miembro no podía soportarlo mas y la penetre; su cuerpo combinado con sus gritos, sus espasmos producidos por la transformación hacían que mi miembro palpitaba de emoción y excitación.

No se cuanto tiempo paso cuando por fin Salí de ella y me recosté a su lado. Roce su brazo con la yema de mis dedos y pude sentir como se tensaba y dejaba de gritar; después de unos segundos los gritos volvieron a inundar la habitación.

Día dos.

Vestido y sentado en el sillón de terciopelo rojo, mirando a mi bella desnuda retorciéndose de dolor y gritando, comencé a pensar en algo que no se me había ocurrido. Desde que mire a bella y pude leer su mente fue como tener un libro abierto para mi, siempre pensando en cosas sin sentido, e ideando nuevas maneras de vivir una vida feliz, pensando en conocer el amor, pensando en sus padres, pensando en los demás. Buscando e investigando. Pero desde que comenzó la transformación desde que clave mis colmillos en su cuello e hice fluir el veneno por su cuerpo, no he podido leer su mente; esto se comenzó a tornar sospecho y frustrante. Un grito de bella me saco de mis pensamientos y decidí enfocarme ene la hermosa mujer que estaría conmigo pronto para toda la eternidad.

Día tres.

Hace tres días que convertí a bella, tres días que han sido los mas largos de mi vida, tres días que no he hecho mas que en pensar en ella, mas que mirarla solo a ella. Era como si ella fuera el sol y yo solo un pequeño planeta girando alrededor de ella. No me había movido del sillón desde ayer, me puse mi ropa de nuevo. Decidí acercarme a ella para ver como iba la transformación, comencé a rozar su mejilla con mis dedos y comprobé que su calidez había desaparecido dando paso a una paso a una piel helada, fuerte y suave. Me acerque a su pecho desnudo y escuche como su corazón aún latía desbocado, sabia que eso era solo cuestión de tiempo para no volver a escuchar ese sonido. No se cuanto tiempo pase en esa misma posición escuchando su corazón latir como un colibrí, hasta que la transformación comenzó la etapa final. Me separe de ella para mirarla en todo su esplendor, me puse enfrente de la cama y vi como su cuerpo comenzaba a convulsionarse violentamente, como sus gritos comenzaron a ser desgarradores, su cabeza iba de un lado a otro, los dedos de sus pies comenzaron a retorcerse, sus manos crearon puños, su cuerpo se comenzó a inclinar hacia delante. De si boca salió un grito tan desgarrador, tan fuerte que apuesto a que todos en el castillo lo escucharon. Y de repente su cuerpo cayo inerte en la cama, llevándose con el su ultimo aliento, su ultimo latir, y sus pensamientos.

Debía admitir que este momento era uno de los más excitantes de mi vida, al fin había encontrado a mi tua cantante , había encontrado quien reinara a mi lado. La vi moverse un poco, estaba demasiado atento a sus movimientos, miraba como sus parpados comenzaban a abrirse lentamente, demasiado lento para mi gusto. Y luego paso…..

Sus pupilas mostraban el carmesí mas hermoso que había visto en mi vida, aunque jamás vuelva a ver esos ojos achocolatados que tanto me habían cautivado, debía admitir que la transformación la convirtió en algo que no se podía expresar con palabras, había estado presente en cada momento de la transformación pero ver la consumación de esta, ver como sus ojos estaban abierto de par en par mirando hacia el techo, ver como sus pechos aumentaron de tamaño al igual que sus caderas, ver sus largar e infinitas piernas mas torneadas y musculosas, toda ella era perfecta pero sus rostro era algo que debía ser prohibido mirar por ser tan extremadamente bello, sus pómulos se marcaron aun mas, sus labios tomaron un ligero color carmesí al igual que sus ojos que estaba custodiados por largar y espesas pestañas y sobre ellas unas cejar perfectamente bellas, su nariz mas respingona y pequeña. Simplemente era el ser mas bello que había visto en mi vida. De repente sus ojos se dirigieron hacia mi, y fue como perderme en el mas hermoso de los mares, solo que este mar era solo mío, pero ver en su mirada tal odio me dejo desconcertado, sabia que me odiaría por robarme su mortalidad pero esto estaba fuera de mi y debía admitir que algo dentro de mi se comenzaba a quebrar lentamente. NOOOOO, YO NO LA TRANSFORME PARA QUE ME ODIARA, SINO PARA QUE ME AMARA, Y AMOR ES LO QUE RECIBIRE A CAMBIO DE HABERLE OTORGADO UN REGALO TAN MAGNIFICO COMO LA INMORTALIDAD.

La escuche hablar y fue como escuchar el canto de los mismo ángeles. Pero lo que me dijo no era algo que hubiera querido escuchar.

-¿Qué.. que me has hecho infeliz?

Eso me tomo por sorpresa pero decidí hablar.

-Tenia que hacerse.

Se paro de la cama y solo por un segundo se tambaleo, pero después la tuve frente a mi en menos de una milésima de segundo y después me dijo.

-¿Tenia que hacerse?...

Bajo su mirada al suelo y de repente sus ojos reflejaron un odio profundo que aunque no lo quisiera admitir comenzaba a desquebrajarme por dentro. Después me dijo tocándose su cuerpo.

-ME HAS CONVERTIDO EN TODO LO QUE ODIE, ME HAS … ME HAS… PRIVADO DE LO UNICO QUE QUERIA EN MI VIDAAA..

Para el punto de esta conversación ella avanzaba hacia mí y yo retrocedía.

-Me has robado a mis padres, me has robado mi vida, me has dañado de todas las maneras posibles, me has roto como nadie jamás lo había hecho….. y ahora…

Se desplomo al suelo y cayo sobre sus rodillas. De su cuerpo salían sollozos sin lágrimas y me grito mirándome a los ojos.

-Y ahora me has privado de la oportunidad de morir!

Me arrodille y la tome de los hombros, al instante en que mi cuerpo hizo contacto con el suyo ella se alejo rápidamente. Debía admitir que los neófitos eran rápidos y agiles en los primeros meses de vida pero su velocidad me sorprendió de sobremanera. La vi alejarse y acomodarse en detrás del sillón de terciopelo, no pude evitar sonreír de lado al verla, era la vampiresa mas bella que había visto en mi vida y aun podía ver en su ojos carmesí ese destello de inocencia que siempre me pareció de lo mas atrayente.

Comencé a caminar hacia su dirección; y mientras lo hacia le dije con la voz mas calmada de la que era dueño.

-Debes entender que todo lo hice por nosotros para.…

Pero me interrumpió al instante mirándome tan amenazadoramente que por un momento casi podía sentir los látigos de su odio comiéndome las entrañas..

-Te odio..

Se alejo del sillón y me encaro comenzó a gritar tan fuerte que por un momento pensé que me podía destruir los tímpanos, como si eso fuera posible.

-te odio, te odio, te odio, te odio como nunca creí odiar a alguien, te odio,

Comenzó a golpearme, mientras me seguía gritando. Decidí ponerle fin a esta situación. Y poco a poco el monstruo de mi interior se apodero de mí, y decidí hacer algo que no había hecho desde hace tres días. La tome de los cabellos y comencé a pegarle, pero cual fue mi sorpresa cuando me di cuenta que todos los movimientos los esquivaba rápidamente. En un descuido de su parte la tome del cuello y la arroje a la cama, aproveché su desconcierto y me subí arriba de ella impidiéndole cualquier movimiento de su parte, comenzó a moverse a velocidad vampírica tratando se zafarse de mi agarre, pero eso ya era imposible, mi voluntad de tenerla a mi lado me daba mas fuerzas que nunca. Así que me acerque a su oído y le susurre.

-Aprenderás a verme de otra manera,

Y mientras le decía eso tome sus muñecas y las sujete con una mano, mientras que la otra iba directo a mis pantalones y los desabroche rápidamente, ella pareció saber que se avecinaba y comenzó a moverse mas rápidamente, pero eso solo hacia que mi lívido cobrara vida rápidamente y se pusiera mas duro que el concreto.

-No puedes hacer nada bella, eres mía en todas las maneras posibles.

Ella me miro a los ojos y me grito.

-JAMAS, JAMAS, JAMAS SUELTAMEE MALDITO.

Esas palabras me lastimaban debía admitirlo, pero también me hacían querer que a todo costa jamás las volviera a decir. Así que no había nada que me detuviera, ella era mi bella, y no iba permitir que me odiara por toda la eternidad. Así que algo me dijo que debía parar, algo me decía que no podía terminar con esto, que no podía hacerle esto, así que aleje mi miembro de su entrada y me contuve con todas mis fuerzas, me levante rápidamente y me subí el pantalón y comencé a alejarme, estaba por llegar a la puerta cuando me voltee para volver a admirarla en todo su esplendor desnuda en mi cama y le dije mirándola.

-Mandare a alguien que te traiga de comer.

Con todas las emociones experimentadas me había olvidado de alimentarla, así que me encamine hacia mi despacho que estaba a un lado de la biblioteca, abrí la puerta de una patada y ni siquiera mire a mi alrededor solo me senté en el enorme sillón justo frente a la chimenea. Mirando las llamas y a mi mente vino un recuerdo que hace mucho trate de reprimir y olvidar, pero siendo un vampiro tenemos toda una eternidad para recordar.

FLASH BACK

Hoy era un día especial, iba a salir del orfanato, por fin iba a conocer a mis nuevos padres, la madre superiora me dijo que era un matrimonio prospero y feliz, extremadamente buenos y que me iban a cuidar y proveerme de todo ya que el era un medico muy prestigioso de Boston. Todavía no podía creer que esto me estuviera pasando, al fin un lugar al que llamar hogar; ya que al orfanato donde estuve casi toda mi vida no podía llamarle hogar, los constantes maltratos de los otros niños y los castigos innecesarios de las monjas y la madre superiora, me han dejado cicatrices mas haya d mi cuerpo. Estaba tan concentrado pensando por ultima vez en el orfanato que no me di cuenta cuando la madre superiora me llamo para llevarme con mis futuros padres que ya habían llegado. Caminamos por el largo pasillo que daba hacia la salida del convento cuando de repente justo e n la reja estaban parados las personas mas bellas que había visto en mi vida, ella era esbelta nomas de 1.60 cabello de un hermoso color acaramelado, cara en forma de corazón nariz y boca perfecta pero sus ojos eran hipnotizantés de un extraño color dorado, por otro lado el hombre era rubio alto de facciones perfectas y ojos dorados por igual, sonrisa cálida y dientes perfectos. Llegamos hasta donde se encontraban ellos y la madre superiora comenzó a hablar pero yo no podía pensar en otra cosa más en lo afortunado que era de que a mis 17 años alguien me hubiera adoptado. De repente la madre superiora me dijo.

-Estos son tus padres de ahora en adelante;

Yo no podía estar más feliz por eso. De pronto la mujer se me acerco y me tomo de la mano.

-soy esme.

El hombre tomo mi otra mano y me dijo su nombre.

-soy Carlisle.

Esme y Carlisle, mis padres, no lo podía creer, hoy definitivamente era el día más feliz de mi vida. Así que me arme de valor y les dije.

-mi nombre es Edward.

Ellos sonrieron cómplices y no supe identificar porque; pero eso no es importante lo importante ahora es que tengo una familia y un logar al que llamar ahogar. Comenzamos a caminar por las viejas calles de chicago de año 1800 hasta llegar a una mansión increíblemente hermosa pero alejada un poco de la ciudad. Entramos y todo ahí era increíblemente elegante y ostentoso, cientos de cuadros por doquier, sus caras sorprendentemente hermosas, subimos las escaleras y llegamos hasta una habitación que esme me dijo que era mía; era hermosa con una gran cama y un gigantesco espejo a un lado de una repisa repleta de libros, tenia un baño para mi solo. En fin todo era perfecto.

Pasaron 4 años y hoy 20 de junio de 1804 es mi cumpleaños numero 21, esme y Carlisle me dijeron que me organizarían una pequeña reunión con sus amigos mas cercanos, que estuviera preparado para las 8 de la noche. Así paso el tiempo y con ello mis nervios aumentaron, llegaron las 8 y esme me pidió que bajara.

Lo hice y cuando llegue al final de las escaleras, me sorprendió ver a muchas personas reunidas en el salón, todas increíblemente hermosas, mujeres bellísimas que se asemejaban a ángeles, hombres imponentes y fuertes, Carlisle se acerco a mi y me llevo justo en medio de la gran sala, crei que me iban a felicitar o algo por el estilo, pero me sorprendió cuando Carlisle comenzó a hablar en un extraño dialecto y todos los demás vampiros lo siguieron. Me sentía asustado y confundido así que decidid hablar.

-¿Padre que sucede?

En ese instante todos terminaron de hablar y Carlisle comenzó a caminar en mi dirección, se detuvo y me sonrió, luego dijo algo que jamás podre olvidar.

-Bienvenido al mundo vampírico….. hijo mío.

Con esas palabras el hombre que se decía mi padre por cuatro años sello mi destino, manteniéndome en un mundo de sombras y oscuridad. Enseñandome que la unica manera de sobrevivir era dominar y ganar a como dé lugar, por el era que en mi se creo un mounstro que poco a poco iba queriendo ganar la batalla en mi interior.

Ahora entendía las salidas nocturnas de Carlisle y esme, iban a cazar y privar de la vida a algún desdichado sin suerte. A partir de ese momento mi vida cambio solo para convertirse en un cielo sin estrellas, sin luna sin nada, solo un maldito cuarto oscuro,,,, pero eso cambio cuando vi a bella, fue como si un meteoro pasara sobre mi cielo y me cegara por completo dejando una ráfaga de luz a su paso. Dejando una estela de sentimientos que jamas habia experimentado.

Fin del flash back

Hice a un lado esos pensamientos cuando sentí a alguien entrar a mi despacho. Sabia quien era, esas ruidosas pisadas las podría escuchar desde Alaska. Me pare de mi asiento y fui directo a servirme una copa, podía escuchar como sus pensamientos eran completamente un desastre, solo pensando en sexo, sangre, y sexo. Me harte de esta situación y le dije.

-¿Qué quieres Emmet?

Después de llenar la copa con sangre me volví a sentar en el sillón frente a la chimenea y lo observe como el estaba cómodo en el sillón de al lado mirando las flamas junto conmigo.

-¿así que lo hiciste después de todo cierto?

Sabía que se refería a la transformación de bella.

-efectivamente, lo hice.

-¿y no te estresa el pensar que pasaras la eternidad con una sola mujer?

Eso me saco de quicio y le dije.

-eso no te incumbe en lo absoluto,

Lo escuché reírse y después hablar.

-Cierto no me incumbe, pero algo que me preocupa es tu actitud con el rey

-eso es otro asunto que no te incumbe Emmet.

Sabia que había ganado esta conversación, cuando mostraba mi postura al negarme sobre hablar de algún tema nadie podía ganarme, lo escuche soltar un suspiro y luego ponerse de pie y acercarse lentamente hacia mí. Cuando lo tuve frente lo mire a los ojos y el me dijo algo que me dejo pensando por completo.

.tienes razón no me incumbe tu relación con el rey, ni tampoco tu relación con tu mujer, pero lo que si me incumbe eres tu, eres mi amigo, te estimo y me preocupa que muelas a golpes a la mujer que dices amar, así que si quieres pasar la eternidad junto a ella, es mejor que cambies de actitud.

Eso me tomo por sorpresa, no sabia si reírme por escuchar a Emmet hablar tan serio o sacarlo a patadas de mi despacho por querer psicoanalizarme, así que le dije.

-Vaya Emmet, el problema de ser como eres es que nadie toma enserio lo que dices cuando quieres aparentar seriedad. Ahora hazme un favor y busca a alguien que sirva de alimento para mi bella.

Con eso se fue con una sonrisa en la cara y salió de la habitación, típico de emmet.

Pero por mas que lo odie no podía echar en saco roto el consejo de Emmet, en parte tenia razón, no porque bella sea inmortal ahora puedo seguir tratándola como antes, pero de repente una sensación de dominio y descontrol se apodero de mi, y de la fuerza desatada quebré el trago que tenia en mis manos. Me pare de golpe del sillón y comencé a caminar hasta llegar al enorme ventanal que daba una vista espectacular del anochecer.

Algo dentro de mi hizo todo su esfuerzo por tratar de ignorar al monstruo que habitaba en mi interior, ese monstruo que dañaba a bella mas haya de lo inimaginable, pero no sabia como matarlo, no sabia como sacarlo de mi interior, solo sabia que a partir de ahora tenia que cambiar algo, tenia que acomodar las piezas adecuadamente,de algo estaba completamente seguro, quieria que por una vez en mi maldita vida alguien me viera diferente, y ese alguien quiero que sea mi bella.

No era cuestión de honor, ni nada por el estilo, tampoco era cuestión de quien dominaba mas, era cuestión de ….. amor.


HEY QUE LES PARECIOO?

ESTE CAPITULO EN MI MUY HUMILDE OPINION ME GUSTO MUCHO, ASI QUE SIEMPRE ACEPTO SUS CRITICAS CONSTRUCTIVAS Y NO CONSTRUCTIVAS...

POBRE DE NUESTRO EDWARD TRANSFORMADO EN SU CUMPLEAÑOS, AL IGUAL QUE NUESTRA BELLA...

EN FIN SIGUIENTE CAPITULO MAÑANA...

LOSQUIERE.:)

MEMORIESCULLEN.