Nunca confíes en los celos de un hermano

Al otro día se encontraban solo los dos hermanos Yato desayunando en su casa, Kamui con una sonrisa alegre mientras que Kagura tenía un rostro amargado.- Vaya, que alivio que aquel sádico de mierda no ande atrás de ti, me preocupe en vano.- Comentaba el hermano mayor con tranquilidad.- Es más, me sorprendí de ver el nombre de Matako en sus mensajes.- Kagura se sorprendió, no para bien, ni para mal, solo se sorprendió.- Aunque de alguna manera lo vi venir cuando en una ocasión dijo que ella era linda.- Kagura continuó comiendo sin decir una palabra.

Inmediatamente la puerta principal se abrió.- Buenas.- Saludó Takasugi entrando junto con Sougo.

-Golpea antes de entrar.- Kagura tenía un tono serio y frío.

-De acuerdo, de acuerdo, solo si cambias esa cara.- Kagura le dedicó una mirada asesina.-...Olvídalo.-

-Hace demasiado calor afuera, tomaremos el bus.- Fue lo único que dijo Sougo antes de salir nuevamente de la casa. El grupo de cuatro partió hacia la parada del bus donde casualmente estaba Matako.

-¡Shinsuke-san, buenos días! - La rubia se le tiró encima a Takasugi haciéndolo caer con ella arriba, él se molestó y con dificultad trataba de quitársela de encima mientras la maldecía.

-¿Estas de acuerdo con eso?- Preguntó Kagura sin desviar la mirada de los dos que se hallaban en el suelo.

-¿De que hablas?- Sougo no entendía nada.

Kagura se fastidió.- ¿Acaso tu cabeza no procesa las palabras? Idiota.-

-Cuida tu boca "señorita", aún no estas en edad de tratarme como iguales.-

-¿Quien te crees que eres? Sádico de mierda.- Comenzaron a lanzarse rayos con la mirada, a punto de pelear con puñetazos como siempre.

-Bien, bien, aléjense.- Kamui los separó casi de una manera violenta, mientras tenía su sonrisa forzada de siempre.

Ambos pararon al ver la reacción de Kamui, pero Kagura seguía molesta, por lo que al tener a Matako al lado le levantó la falda del uniforme escolar.

-¡¿Que rayos haces maldita?!- Matako enrojeció.

-El sádico me dijo que lo haga.- Culpó a Sougo, haciendo que éste le diera un puñetazo en la cabeza.

-No mientas.-

X

Enojados, ambos se ignoraron mutuamente durante las primeras horas de clase, sobre todo Kagura. Sougo de alguna manera sentía que se lo merecía por haber dicho todas esas cosas hirientes la noche anterior, pero su orgullo era más fuerte y jamás admitiría su error, no delante de ella al menos.

Era la hora de actividad física, toda el aula 3-Z se dirigió al patio de la preparatoria donde ni bien llegaron el sensei les ordenó ponerse en parejas para correr carreras.

-Kagura, has pareja conmigo.- Le ordenó su hermano.

-Ni loca.- Fue sincera y se alejó de él, buscando otra compañía que no le fastidiara.

-Bueno, ni modo. Shinsuke, sé mi compañero.-

-Oi, yo le pedí primero.- Sougo y Kamui se dedicaron una mirada sin expresión alguna.

-¡Ni lo digan! ¡Shinsuke-san hará pareja conmigo así que ni lo intenten! - La rubia se pegó a Takasugi, mientras este estaba fastidiado de tener que soportar a los tres idiotas que tenia a su lado.- Hagan pareja entre ustedes, no pienso compartir a Shinsuke-san.-

-Me niego.- Dijeron al unísono.

-¡¿Que más les da, acaso no viven prácticamente juntos?!-

-No.-

-¡No mientan, dúo de enfermos!- Mientras seguían peleando ninguno de los tres notó que Takasugi se había ido.- Shinsuke-san, vayámonos...- No terminó de decir la frase que volteó y su amado ya no estaba.- ¿Uh? ¿A donde fue Shinsuke-san?- Los tres miraron hacia todos lados y en la linea recta que daba inicio a la carrera se hallaban Kagura junto a Takasugi de la mano, ya preparados para correr. Los tres ardieron de furia, y a Sougo y Kamui no les quedó otro remedio más que ser compañeros, y Matako buscar otra pareja.

Al posicionarse en el punto de partida, los tres anteriores miraban con bronca a la pareja que poco les importaba lo que sentían. La carrera dió inicio y de la furia que tenían el par de sádicos corrieron más rápido que todos, pero aún así no lograron alcanzar a Kagura y Takasugi quienes finalmente ganaron la carrera.

Para el final de la carrera, Matako corrió hacia Kagura tomándola del cuello y sacudiéndola con debilidad.- ¡¿Como pudiste!? ¡Maldita perra! ¡Shinsuke-san es mio! - Lloraba mientras que a Kagura poco le importaba, más bien disfrutaba la frustración de la rubia.- ¡Juro que te mataré!-

-Si, si, lo que digas.- Sonreía de costado mientras se hurgaba la nariz con poco interés.

-Shinsuke, no vuelvas a acercarte a Kagura.- Le advirtió una sonrisa forzada.

-Cálmate, fue solo una carrera. Eso pasó por andar de idiotas discutiendo con aquella estúpida.- Refiriéndose a Matako.

-No me importa, vuelve a tocarla y te mataré.-

-Si, si, lo que digas.- Desvió la mirada hacia otro lado sin mucho interés. Mientras que cierto castaño no desviaba su mirada inexpresiva hacia la china, cosa que ella notó y le hizo sentir incomoda y fastidiada.

X

De camino a casa de los hermano Yato, Kagura y Sougo caminaban sin decir una palabra, mientras que Kamui aún seguía dándole un sermón a Takasugi.

-Kamui, entre tú y tu estúpida obsesión con tu hermana, y el sol que me esta golpeando en la cabeza, no se que es más irritante. Iré por unos jugos.- El del parche comenzó a caminar desviandose del camino.

-¡Espera ahí! ¡Aún no terminé de hablar contigo! - Le siguió el colorado.

-¡No te esperaré!- Comenzó a caminar más rápido para dejarlo atrás y ninguno de los dos notó que habían dejado al sádico y a la china solos. Se quedaron parados donde estaban esperando a los otros dos.

Nuevamente Sougo se le quedó mirando con su mirada inexpresiva.- ¿Porque me miras con esa cara de estúpido?- Le miró con fastidio.

-Por nada, solo pienso una manera de vengarme por haberme hecho correr junto con Kamui en la clase de hoy. Además ¿porque elegiste a Takasugi?-

-Porque Soyo-chan ya había hecho pareja con Nobume. Y también, te dejé el camino libre con aquella loca, si no aprovechaste la oportunidad jódete.- Se defendió.

-¿Que loca? - Se quedó pensando y la única persona que se le vino a la mente fue Matako.- Ah, ya veo, con que piensas que tengo alguna intención rara con aquella lunática.-

-Yo no pienso nada, es solo lo que me dijo Kamui.-

El castaño suspiró.- No se que te habrá dicho Kamui, pero ella solo me habla para sacarme información de Takasugi, yo sólo ayudo con lo que puedo.-

-No me interesa, no te pregunte.-

-No sabía que estabas celosa de ella, lo siento.- Le dijo en tono burlón con una sonrisa de costado.

-¡¿Quien demonios esta celosa?!- Se fastidió.

Sougo rió por lo bajo.- Como si hubiera forma de que me interesara alguien así.-

Hubo un gran silencio por un momento.- Entonces, ¿hay alguien que te interesa? - Se animó a preguntar la colorada sin desviar su vista de su hermano y Takasugi, quienes se divisaban a lo lejos volviendo con los jugos.

-...No lo sé.- Contestó también mirando a los otros dos que estaban de vuelta, peleando aún por el tema de la carrera. Kagura le miró con intriga ante la respuesta.- Vámonos.- Le golpeó la cabeza no muy fuerte y comenzó a caminar detrás de sus dos amigos.

-¡Maldito!- Exclamó por lo bajo y se sobó la cabeza. Comenzó a caminar detrás del trio de amigos pensando en porque le intrigaba tanto saber si aquel bastardo sádico estaba interesado en alguna chica.

X

A la mañana del otro día Kagura se levantó temprano al oír por la puerta que había correspondencia, para su sorpresa era una carta de su padre.- ¿Que es lo querrá el calvo?- Preguntó en voz alta mientras se frotaba las manos en los ojos debido a sus ganas de seguir durmiendo. Abrió la carta y comenzó a leer.

"Queridos hijos, se que estoy mucho tiempo ausente y espero me sepan disculpar por ello, ya habrá tiempo para un reencuentro. De mientras les he depositado más dinero en el banco para que tengan, y por cierto, he estado averiguando como están las cosas por Kabuki Cho y he visto que hay alertas por una gran ola de calor, apuesto a que ambos están sufriendo por ello, así que me tome la molestia de sacarles pasajes para que viajen a las montañas, incluso esta nevando allí, se que a ambos les fascina la nieve. Dejé otros dos boletos más por si quieren llevar a sus amigos y puedan divertirse todos juntos.

Espero verlos pronto, con amor, papá."

-¿Que demonios?- Kagura se le quedó viendo con los ojos abiertos como platos y detrás se apareció Kamui robandole los pasajes a Kagura.

-¡Genial! Iremos los cuatro a acampar a las montañas.- Refiriéndose al sádico y a Takasugi como sus acompañantes.

-¡¿AH?!-


¡Hola otra vez! Lamento mucho mi ausencia, perdí muchas veces el fic por lo que tuve que rehacerlo al menos dos veces (una fue a causa de un virus, la otra fue porque se quemó la PC :'v) esta vez trataré de terminarlo rápido así no vuelve a pasar xD ¡gracias por leer!