¡Buenas tardes! Aquí un nuevo capitulo, un poco corto, pero les prometo que actualizo pronto! Cuando menos se lo esperen! jaja, saludos a todas las que me leen! agradecería su review

Capitulo IX

Sorpresas

-¿William, estás seguro de que quieres casarte con esa simplona?- Preguntó Elisa insinuándose.

-Elisa, Candy no es ninguna simplona, deja tus artimañas para otro hombre que si caiga en tus trampas ¿Si? Sabes perfectamente que jamás la dejaría, y, por alguien tan insulso como tú, mucho menos.

-¿Yo? ¿Insulsa?

-Sí, eso eres, debo irme, iré a hablar con mi futura esposa -Finalizó Albert alejándose, logro escabullirse hasta la habitación de Candy, pero no la encontró ahí.

-¿Buscando a mi hija, William?

-Sí, señor Frederick, ¿Puedo verla?

-Sí, siempre y cuando estén en compañía, no me fío de ti, es posible que este con sus amigas y Dorothy, ya que no está en su habitación es muy probable que se encuentre en el salón principal, allí no debe haber más nadie además de ellas, todos los invitados han sido guiados hacia el salón de las celebraciones, no tardes mucho y dile a Candy que la espero allí junto a ti en 15 minutos, haremos el anuncio del compromiso.

-Allí estaré, no se preocupe-. Y sin más Albert se dirigió al salón principal, para su sorpresa, Candy estaba sola, sentada en un amplio sofá que quedaba frente a una ventana, para su sorpresa, tenía las manos en su barriga, sin embargo hizo caso omiso a lo que vio, asumiendo que quizás le dolía el estómago.

-¿Qué haces aquí tan sola, mi amor?

-¡Albert! ¡Mi vida! ¡Te he extrañado tanto!- Dijo Candy mientras corría a los brazos de Albert, besándolo como si de ello se le fuese la vida -Han pasado tantas cosas, Albert, no sé por dónde empezar.

-¿Puedes decírmelas ya?

-No, será mejor en otro momento ¿Crees que puedas ir a mi habitación esta noche?

-¿Quieres que tu padre me mate, no?

-¡No digas esas cosas, el sería incapaz!- Dijo Candy fingiendo estar enojada.

-No te enojes, vida mía, tratare de hacerlo, debemos ser más cuidadosos esta vez, y, en lo posible, no quedarme a dormir.

-Deseo tanto ser tu esposa, amanecer en tus brazos ha sido lo mejor que me ha pasado, que suceda todos los días sería maravilloso, ¿tienes idea de cuánto he extrañado tus besos? A veces pienso en todo el tiempo que hemos perdido, si yo tan solo me hubiese dado cuenta de mis sentimientos por ti desde antes, a esta fecha, posiblemente ya estaríamos casados.

-Sí, es probable, pero recuerda que ya son cosas que nunca podremos cambiar, lo único que podemos hacer es disfrutar de nuestras vidas, uno al lado del otro, y luego con nuestros hijos, sé que me harás el hombre más feliz del mundo cada día.

-Así como tú me haces tan feliz, te espero esta noche, tengo algo importante que decirte.

-¿No puede ser ya?

-No, ¡No seas chismoso! Ya te diré más tarde.

-Está bien. Tu padre, ha levantado el castigo, podremos volver a vernos pero, en compañía, es probable que junto a Gretel, ya veremos cómo haremos para sobreponernos ante esta situación, el tiempo a solas contigo es mucho mejor que cuando estamos en compañía.

-Es posible que luego de lo que te diré, el tiempo para nuestra boda, sea más corto.

-Esas palabras dejan mucho en que pensar, vamos a hacer el anuncio de nuestro compromiso, tu padre ha pedido que fuésemos en 15 minutos y, por lo que veo, han pasado más de 20, es mejor que nos demos prisa antes que nos coloque otro castigo- Antes de salir del salón principal, se besaron nuevamente, luego de terminar, se dirigieron al salón de fiesta, se posicionaron en las mesa principal, donde solo se encontraban ellos dos, luego de coordinar todo, se procedió a hacer el anuncio.

-Buenas noches a todos los invitados, es un placer disfrutar de su compañía, en especial en estos tiempos de felicidad para nuestras familias, el motivo de que estemos reunidos aquí, es el anuncio del compromiso de nuestro hijo, William Albert Andrew con la hermosa Candice Mackintosh, brindemos por la salud y felicidad de ellos- Dijo William alzando su copa, haciendo brindis con los invitados, finalizando con aplausos y recibiendo enhorabuena para los novios. Luego de concluido en anuncio, se dirigió a su mesa donde se encontraban su esposa, sus sobrinos con sus respectivas novias, su hermana Elroy y su esposa Priscilla.

-¡Elroy, Priscilla y Rosemary las felicito, la celebración ha quedado estupenda! Ahora iré a felicitar también a Selene, con permiso- Dijo William retirándose a la mesa de los Mackintosh.

-No me parece el casamiento de mi sobrino con esa niña, me parece muy poco para él, además, creo que está embarazada ¿O me equivoco? ¿Es ese el motivo por el cual les están casando?

-En lo absoluto, Elroy, deberías verlos juntos, son un par de jóvenes enamorados. Sé que a ti te gustaba más Elisa, pero ella no es para nada buena, mucho menos para mi hijo, es muy engreída, llena de avaricia y, en constante envidia hacia Candy, es una desvergonzada, y me disculpas si te ofendo al ser ella tu sobrina, le he visto insinuándose a Albert apenas le vio llegar, no le importo en lo más mínimo que sea su fiesta de compromiso, ese vestido es muy escotado, es escandalosa, sé que solo quiere un marido millonario, pero, con mi hijo, se ha equivocado, el ama mucho a Candy como para cambiarla por tan poca cosa como lo es Elisa- Concluyo Priscilla.

-¿Disculpa? ¿Me has llamado poca cosa? ¡Nunca creí que me dirías semejante cosa! ¡Eres una muy mala mujer, Priscilla Andrew!- Dijo Elisa fingiendo lágrimas y echándose a correr, rápidamente todos se giraron hacia ella

-Sigan con la celebración, hagan caso omiso a lo que vieron, es todo un mal entendido- Dijo Priscilla.

-¿Ves lo que haces, Priscilla? ¡Ahora tengo que consolar a mi pobre sobrina! Ella no es ninguna poca cosa, aunque tendré que hablar con ella sobre lo que me has dicho de su comportamiento, no es correcto que una jovencita como ella ande haciendo ese tipo de espectáculos, gracias por haberme dicho, jamás me hubiese creído que ella fuese así, me retiro, a verla, con permiso- Dijo Elroy yéndose de prisa a la habitación donde había entrado Elisa, al llegar, sus ojos no dieron crédito a lo que veían.

-¡Elisa Legan! ¿¡Qué crees que estás haciendo!?

-¡Tía Elroy! Yo… yo, ¡el intentaba abusar de mí!- Dijo Elisa, echándose nuevamente a llorar.

-¡Eso no ha sido lo que yo he visto! ¡Ahora mismo iremos con los padres de ambos! ¿Se han dado cuenta, tan solo de que la puerta de allá, está abierta? ¡Lo más probable es que les hayan visto! ¡Se tendrán que casar!

-¡No, no me casaría con ella, nunca!- Dijo Víctor un joven alto, apuesto, con una familia rica, sin embargo, mujeriego, con muy mala reputación entre la sociedad de Chicago.

-¡Ni yo con el! ¿Qué dirían de mí?- Dijo Elisa.

-Probablemente, cosas mejores de lo que dirán si no se casan, iré por sus padres- Concluyó Elroy yéndose hacia el salón donde yacía la celebración.

-¡Se lo que has hecho, idiota!- Dijo Elisa.

-¿Yo? ¿Quién se me insinuó? ¡Yo solo pase por aquí cuando tú ya estabas sobre mí!-Dijo Víctor, pasándose las manos por la cabeza, pensando en que hacer para evitar lo inevitable, mirándola a los ojos luego de unos minutos, dijo –Sé que de mí se especulan muchas cosas, muchas ciertas, muchas falsas, pero, a pesar de todo, soy un caballero, nos casaremos, pero tendré mi vida aparte, lo siento si esta decisión no era la que esperabas, pero, es lo mejor para ambos, mis padres me estaban apresurando para conseguir esposa, ya que pronto heredare las empresas de mi familia, y, ya que surgió esto, será inevitable declinar lo que tu tía a dicho.

-¡Debe haber otra salida! ¡No puede ser!- Gritaba Elisa.

-Lo siento, no la hay, se casaran, cuanto antes mejor- Dijo Jake, el padre de Víctor.

-Nos has decepcionado, Elisa, tienes suerte de que Víctor asumirá su responsabilidad, de lo contrario, te habría desheredado- Dijo el Señor Legan.

-¡Tu jamás me harías eso, dile mamita, que yo no me casare, no aun!- Dijo Elisa, mirando a su madre, suplicándole con la mirada.

-Lo siento, pero, la decisión de tu padre y la mía ha sido totalmente recíproca, ambos estamos de acuerdo en que te cases, si no lo quieres hacer, está bien, eres libre de no hacerlo, pero no contaras más con el respaldo de nuestro apellido, si, te dejaremos en la calle, no esperes más de nosotros, pensábamos que eras diferente, nos hemos equivocado contigo, si no te hubiésemos consentido tanto, hoy seria todo distinto -Dijo Sarah Legan.

-¡No! ¡Son los peores padres!- Decía Elisa, llorando.

-¡Y tú la peor hija, elije, te casas o no!-Dijo el Señor Legan.

-¡Si, lo hare! ¡Los odio! –Dijo Elisa.

-Bueno, el anuncio de su boda será en un máximo de un mes ¿Están de acuerdo, señores Legan?

-Por supuesto, señor Smith, ya nos pondremos en contacto para planificar todo, por los momentos, nos iremos-Dijo el Señor Legan.

-Señora Legan, antes de irme, quisiera decirle que cuando desee puede pasar a visitarnos con su hija, para que, junto con mi esposa planifiquen todo lo que deseen- Dijo Jake.

-Por supuesto, iremos pronto, con permiso- Dijo Sara haciendo una reverencia y retirándose junto a Elisa y su esposo.

-¡Estoy eufórica, mi amor!

-¿Por qué, Candy?

-¡Porque nos casaremos pronto, que emoción!- Dijo Candy mientras se secaba las lágrimas que corrían por su rostro.

-Hasta hace poco llorabas, pero de tristeza, no llores más-Dijo Albert secándole las lágrimas -¿Por qué no me dices que es la cosa tan importante que hará que nuestro matrimonio suceda cuanto antes?

-Espera a la noche, querido mio.

-¡Eres una tramposa!

-Pero asi me amas ¿No?

-Y como no te lo imaginas ¿Cuándo crees que termine la fiesta?

-Creo que luego de decir la fecha de nuestro matrimonio… lo mejor será decir lo que te tengo que decir ya, para contarlo a nuestros padres antes de que anuncien las fechas.

-Te escucho, mi vida.

-No quiero que sea aquí, acompáñame, vamos a caminar por el jardín.

-Está bien, cariño –Dijo Albert, encaminándose junto a Candy al jardín, se sentó en un banco, pero Candy se quedó parada frente a él.

-No me asustes, Candy, dime lo que me tienes que decir.

-Prométeme que esto no cambiara en nada nuestra relación.

-Lo prometo.

-¡Seremos padres!

Saludos especialmente a:

Jenny

Stormaw

Laila

Glenda

Aprecio vuestros review, se les quiere, un beso y abrazo a la distancia :D gracias por motivarme.