N/A: Me he demorado siglos en actualizar, lo sé. La idea del final estaba allí, pero cada vez que escribía una frase, la borraba diciéndome que era demasiado soso. A eso, señores, se le llama crisis de inspiración. Pero he vuelto para completar este desafío.


20 de abril

La vida sigue su cauce natural: Exámenes, estudio, tardes donde escucho a cientos de chicas desahogarse por sus problemas –la mayoría amorosos-, hacer las compras, de vez en cuando cocinar… Lo típico, claro, dejando de lado el hecho que Hikaru ha tomado la costumbre de burlarse diciendo a cada momento a qué lugar iría, para que pensara en qué lugar esconderme para espiarlo. Parece que me faceta acosadora-obsesiva será algo que no podrá olvidar.


23 de abril

Los hombres son idiotas.

Acepto que soy el ente menos femenino en la faz de la tierra, pero… ¿Acaso está tan mal que diga que me siento pésimo? No, claro que no. Si me vistiera como niña, si tuviera el pelo largo; si actuara como niña… no me habrían molestado, en especial Kyoya-senpai, diciendo que había no-sé-cuánto dinero invertido para el espectáculo de la feria escolar.

Y ya cuando Senpai hacía su acto dramático número quince de la tarde, no aguanté y exploté:

-¡Estoy indispuesta!

-¿Indispuesta como que te sientes mal o indispuesta en el sentido que…? –Kaoru se llevó la mano a la parte inferior de su vientre, con el rostro muy pálido.

-Sí, indispuesta en el sentido que mi útero se retuerce y me gustaría ir a una farmacia para… -la persona que dijo que los hombres al oír aquellas verdades femeninas querían huir despavoridas, le doy un aplauso-. No importa. Iré a la farmacia y luego a casa. Nos vemos mañana –me despedí dejándolos en un estado de shock bastante alto… aunque tuve la tentación de hablar un poquito más del tema para espantarlos.

¿Es que acaso una no puedes estar en esos días? O, no puedo estar: Indispuesta, con mi período, la menstruación, regla, desangrándome por ser mujer… ¡Ni siquiera quiero ser madre ahora para que sufra de esta manera!

Ahora estoy acostada –después de haberme dopado con muchas pastillas antiinflamatorias para el dolor- y bebo una tacita de chocolate caliente… Vamos, necesito ser feliz porque estoy muriéndome. Podría ser mi último día de vida en la tierra, así que puedo consentirme un poquito.


25 de abril

Hombres asustados. Haruhi trata de ignorarlo. Gemelos no molestan a Haruhi. Haruhi se extraña que no, le hagan bromas. Kyoya-senpai no nombra nada referido a ganancias ni dinero con Haruhi la misma habitación. Haruhi se enoja. Mori-senpai le pide a Haruhi que se calme y la obliga a sentarse en el sillón de la sala de música. Haruhi cuenta hasta diez tratando de no gritar. Honey-senpai le da muchas galletas azucaradas. Haruhi es muy feliz comiendo. Senpai la mira extraño y susurra algo donde la palabra "irritada" se escucha con eco en la cabeza de Haruhi. Y Haruhi se cabrea.

I Acto: Haruhi les grita.

II Acto: Hombres escuchan casi en una posición de sometimiento total el cuento de "Las mujeres y sus días" según Haruhi.

III y último acto: Hombres vuelven a tratar a Haruhi como siempre.


3 de mayo

¿Recuerdan que dije el día de los resultados de los exámenes que era tan feliz por Física que me pondría el vestido que mi padre me regalara? Ja, tuve que cumplirlo. No debería escribir incoherencias por la euforia. Mi querido progenitor invitó a los del Host Club a almorzar ayer y… tuve que estar con un maldito vestido rosa todo el día. No pude sentarme de piernas cruzadas ni nada. Y Hikaru no paraba de burlarse y Senpai me miraba raro… ¡Agg, los odio!


8 de mayo

La preparación de la feria va bien. La gran idea es vestirnos de la época de Japón antiguo y atender a los invitados… ¿A quién miento? Esa idea era genial; tranquila y nada riesgosa, hasta que a Senpai se le ocurrió que debíamos reproducir videos de nuestras clientas diciendo por qué el Host Club les había cambiado las vidas. Ah, y cantar una canción en vivo.

Así que corrijo: La idea era vestirnos de japoneses antiguos. Sólo nos vestiremos de japoneses antiguos por quince minutos, y mientras se reproduzcan los infames videos, nos cambiaremos al vestuario de la canción.


11 de mayo

No había dicho cuál canción era porque aún Senpai no nos había dicho nada… Pues, será Moulin Rouge de Christina Aguilera y otras gringas que no me acuerdo sus nombres ahora mismo. O sea, "El Moulin Rouge masculino".

¿Por qué tengo que hacer el ridículo?


19 de mayo

Los preparativos han sido agotadores. Es difícil tratar de combinar las obligaciones escolares con las actividades extracurriculares, así que estos días han sido un poco ocupados.

Las tareas se han dividido de esta forma: Los gemelos y yo nos ocupamos de grabar el video, y Kyoya-senpai de todo lo demás –supuestamente Senpai, Honey-senpai y Mori-senpai también, pero de forma simbólica-… dígase, comida, presupuestos, parlantes, etc. Por cierto, no sabía que los micrófonos fueran tan caros. Digo, yo creía que hasta para mí reducido ingreso eran accesibles… Aunque, ahora que lo pienso, quizás compren micrófonos forrados en oro o algo así. ¿Y para qué? No pienso cantar con algo tan delicado forrado en oro, adornado con rubíes… ¡Qué gasto de dinero! Podrían usarlo en otras cosas más importantes como… hacer una fiesta con ootoro. Sí, eso sería una gran inversión -¿a quién engaño? ¬¬-.

La grabación del video ha sido… inusual. Dudaba que fuera calmado, ya que siempre cuando uno de los chicos le pide cualquier cosa a una chica, hay gritos, abrazaos, llantos, etc. Así que estaba preparada para vivir un terremoto en cuanto pidiéramos que dijeran a la cámara por qué les parecía que el Host Club era un aporte al Instituto, pero no. Todo fue demasiado calmado, dentro de lo normal.

"Porque Tamaki-kun es tan lindo… Él es un aporte no sólo para el Instituto, si no para la humanidad" –Me pregunto qué clase de aporte habla. ¿El malgasto de neuronas? –preguntó Kaoru por lo bajo haciéndonos reír.

"La verdad no sé. He ido un par de veces, pero no es porque mi novio me trate mal ni lo quiera… Es sólo que, ustedes son muy simpáticos; pero no es que mi novio no lo sea. Tampoco es que accidentalmente mi novio sea un bruto que se la pase hablando de la liga europea de fútbol, claro que no… Ustedes son tan sociables, lindos, me escuchan; pero no es que mi novio…" - ¿Por qué no admites que somos ángeles del Edén en comparación que tu actual novio, preciosa? – dijo Hikaru pasándole un brazo por los hombros, haciéndola sonrojar – "Yo… ¡No puedo, tengo novio! No puedo dejar que me vean en público con otro".

"¿Y qué sé yo? Jamás he ido a su grupito de ayuda" – Pero de seguro has oído hablar de nosotros… - "Sí, cómo no. Hasta tienen fotos de ustedes escondidas en sus bragas" – Entonces, dinos por qué somos importantes – "Porque sus padres son los que tienen más compañías y dinero en el Instituto" - … - "Me largo, no sé para qué me hacen perder mi tiempo".

"¡AY, TE AMO, HARUHI-KUN!" – Mira, esto vale los territorios de tres países pobres – comentó Kaoru enseñándole la grabación a Hikaru y ambos se rieron de cómo esa chica se colgaba de mí para llenarme de besos – "¿POR QUÉ NO DEJAS QUE TE TOQUE?" -¡Que me dejes! – gritaba yo tratando de zafarme.

Normal, dentro de lo posible.


1 de junio

Mañana es la feria. El video ya está listo… No debería molestarme en comentar que, obviamente, un señor que hace películas de Hollywood la está editando, para que sea de la más alta calidad. Me pregunto cuándo dejaré de pensar que los millonarios son unos malditos millonarios hijos de su… madre. Ellos tienen dedos de cristal que no pueden ser como personas normales que editan las películas en casa, a lo más con un programa casero de edición computacional y horas de sueño perdidos.

Los ensayos de la canción han sido una ridiculez. Yo hago un papel casi terciario… Los presento y bailo un par de coreografías, porque mi voz no es tan armónica como podría pensarse –okay, soy un desastre, cada vez que canto puedo jurar que los vidrios comienzan a romperse-. Un coreógrafo del ballet no-me-acuerdo-ni-me-importa-el-nombre nos enseñó los pasos y asiste para coordinar todo.


3 de junio: Haruhi-kun es un sexy bailarín de cancán

Las clases fueron suspendidas y tuvimos que estar toda la mañana visitando los puestos de cada club. El que más me gustó fue el de teatro, porque montaron una obra comiquísima que me hizo reír hasta casi orinarme… En serio –soy valiente para admitirlo- y creo que mi estómago quedó duro de todo lo que me reí. En mis más de seis años de gimnasia, nunca había visto resultados óptimos en pocos minutos. La risa debería ser un ejercicio en gimnasia, desgasta aún más que correr y hacer saltos peligrosos.

En fin. Después de un lujoso almuerzo -¡con ootoro!- nos preparamos para lo que se había llamado "la sensación de la feria", "lo más esperado": El periódico estudiantil se preguntaba si algún miembro del Host Club anunciaría su matrimonio, como la vez pasada; si habría una gran escena dramática, como el año pasado; si haríamos el ridículo, si regalaríamos pasajes a Disneylandia o cosas así.

Me vestí como hombre japonés antiguo. Le pedí a Senpai que no me vistiera con quimono porque iban a sospechar… Ya me habían visto demasiadas veces con vestimenta de mujer y ya había tenido demasiado con la duda de mi virilidad meses atrás. Necesitaba reafirmar en el Instituto que era un chico derecho y recio –los gemelos no pudieron evitar mofarse de mi objetivo masculino.

Nuestra presentación se inició a las tres de la tarde, creo –para datos más específicos preguntar al Rey de las Sombras- y le dimos una cálida bienvenida a los padres, directivos, asistentes, etc. como usualmente hacemos con cada chica que llega al Host Club. Servimos con ayuda de meseros contratados, un cocktail de sushis y unas bebidas sin alcohol –cien por ciento sano- y hablamos con muchas personas hasta que me mareé: El padre de Senpai, los padres de Kyoya-senpai, y en resumen los padres de media población escolar; compañeras, profesores… y gente que ni atiné a preguntar el nombre. Ya veo que algún día los encuentro en la calle y me saludan y no sabré qué decir: "Hola. Er… desconocido". Ah, y más encima sabrán que soy chica porque no planeo salir del Instituto y seguir en el plan de hombre. Será un futuro auspicioso.

-Bien, primero que nada debemos agradecer por su asistencia a este modesto evento –dijo Senpai subiendo a un nada modesto escenario que habían instalado en la sala y golpeó el micrófono un par de veces, comprobando que funcionaba, para continuar-, ya que es un verdadero honor seguir con esta tradición del Instituto para mostrar lo que se hace en los clubs extracurriculares. Como siempre hemos dicho, nos han juzgado, amado y criticado; nosotros simplemente estamos dispuestos a entretener y a darles un buen rato a las chicas que necesiten desligarse de sus problemas y penas –varios suspiros provenientes del club de fans de Senpai causaron conmoción de los padres presentes-. Para que puedan comprobarlo, he aquí una recopilación de lo que hemos sembrado con nuestro duro trabajo… ¡Adelante, director! –señaló la pared y de pronto se observó un rectángulo con una cuenta regresiva bastante típica de película.

El comienzo no podía ser más típico: Música depresiva e imágenes de nosotros con las chicas en tonalidades frías para provocar pena. ¿Es que acaso no podían ser más ocurrentes?

Luego que Hikaru me tomó del brazo para que nos alistáramos para la canción, todo sucedió muy rápido: Me cambié en un pequeño vestidor sola y al salir, todos los del Host Club me esperaban sonriendo. Todos me abrazaron, como si esto fuera el fin… Y fue allí cuando le di cuenta de que sí lo era. Era el último año de Mori-senpai y Honey-senpai. Ya no seríamos el Host Club original.

-… pero todo es triste –se escuchó la voz en off de Senpai en el video. Todos nos apiñamos a un lado del escenario-. También hay muchas sorpresas y diversión. ¡He aquí, directamente traído desde Francia, el Moulin Rouge masculino! De joiur (1).

Salimos con la música cantando, saltando; animando el ambiente. Por suerte nadie nos quedó mirando como locos, aunque debía ser que ya se habían acostumbrado que hacíamos excentricidades y les importaba un comino vernos hacer este tipo de espectáculo.

Todo lo que duró la canción fue algo genial: Me sentía feliz, muy viva, enérgica… y extremadamente confiada. Porque estaba con el Host Club. Con este grupo de chicos que me han apoyado y ayudado desde mis inicios en este puto Instituto. Me han enseñado valiosas lecciones como… el valor del café instantáneo, no arriesgarme en varias ocasiones y a ser más tolerante. Estaba con mis mejores amigos.

Una horda de aplausos inundó el lugar mientras trataba de recuperar el aliento y vi cómo Senpai tomaba el micrófono. Los gemelos asintieron dándole ánimo para hablar:

-¡Muchas gracias! –soltó una risita y miró a los del Host Club-. Gracias a todos.

-No quiero llorar. Deberíamos estar felices –dijo Honey-senpai haciendo un puchero-. ¡Deberíamos comer pastel de crema con fresa!

-Sí –dijo Mori-senpai sonriendo.

-Espero que no se excedan con los gastos, ya llevamos-

-¡Cállate, Kyoya-kun! –pidieron los gemelos pegándole en la espalda-. ¡Queremos celebrar, no aguar la fiesta con números!

-No creo que vuelva a decir esto en mi vida, pero estoy de acuerdo con ustedes.

-¡El fin del mundo llegó, Senpai nos da la razón!

-Por eso: Dudo que lo repita, a menos que esté muriendo o drogado o comprando una marca barata de ropa.

-Ya pensaba que esto era muy sentimental… Volvemos a la rutina –murmuré rodando los ojos mientras los gemelos corrían de Senpai por todo el escenario.

Corta conclusión: Mejor día de mi vida.


5 de junio

Hoy fue mi último examen final y la próxima semana inician las vacaciones de verano. Iré un par de días a la casa de mi abuela con mi padre y luego Kyoya-senpai me invitó a su playa privada –con el Host Club, por supuesto; así que este verano no podré estar para nada aislada de esos millonarios molestos… Bah, igual les tengo cariño. Muy en el fondo.

Veo que quedan pocas páginas a este semi-diario, cuadernillo de vida. Me da risa –y luego llanto porque pienso que deberían llevarme a una clínica psiquiátrica- al leer las incoherencias que he escrito a lo largo del año… Todo ha pasado demasiado rápido, muchas experiencias, momentos que ciertamente han hecho este año muy divertido y enriquecedor.

Vale, acepto que me gustó la idea de escribir lo que ocurre. Hay detalles que olvido con el tiempo, pero aquí recuerdo y vuelvo a reírme como idiota sola mientras mi padre me pregunta si tengo algún problema o qué. Así que compraré otro cuadernillo para seguir con la idea.

Ah, y para que el mundo entero sea feliz: Este verano planeo vestirme como chica. Todos los días.

FIN


(1): De joiur en mi pésimo francés signfica que lo disfruten. Como Tamaki vivió en Francia, supongo que habla francés...

N/A: Por fin. El capítulo ciertamente fue difícil de escribir, pero aquí está y no es tan malo como creí que sería (vamos, esperaba escribir tres párrafos dándole un fin trágico o chocante al fic porque no podía hilar las ideas). Al menos, pude darle un final decente… Y si Haruhi me quedó muy OoC, pues lo siento. No se me ocurre una manera menos sentimental ni menos penosa de terminar una historia contada por un diario.

Muchas gracias a todas las personas que me enviaron reviews y me apoyaron en este viaje. Este ha sido el primer fic largo de anime que he escrito y he aprendido mucho, y no puedo dejar de nombrarlos a los que me han comentado sobre los capítulos como los principales protagonistas de esta historia… ¡Arigato !

Un gran beso a todos y espero que estén bien.

Al fin puedo decir: Esta historia ha llegado a su fin.

Un abrazo,

Sirenita.