'' Yo preferí el poder ante todo. Nunca le di importancia a mis sentimientos, mas no lo sentí, pero la primera vez que me hablaste y sonreíste con ternura me sentí, completo''


Continuación.

Kagome y Rin veían como Yami se acercaba a ellas. La joven se levantó del suelo, junto con la pequeña, para alejarse de la peliplata.

Ellas empezaron a retroceder, en cada paso que daba la mayor.

Pero en un movimiento rápido Yami atacó y le hirió el brazo izquierdo a Kagome, ya que esta protegió con sus brazos a Rin. La peliplata se acercó devuelta para atacar, pero Kagome susurro inconscientemente, con los ojos cerrados, dos palabras.

—luz solar.

Cuando menos lo esperaban, una gran luz se dirigía a ellas. Kagome se tiro al piso junto con Rin, para que no le pasara nada a la pequeña, la mayor cubrió con su cuerpo a la menor.

Yami saltó y se elevó por los cielos. Quedó muy sorprendida y furiosa dijo.

— ¡¿quién anda ahí?! , muéstrate maldito.

Kagome supo que era su amiga Hikari, así que se levantó con cuidado y gritó.

— ¡Hikari!... ¡Luz Solar!...

Y otro rayo de luz salió disparado de entre los árboles.

Yami quedo paralizada, pero se tele transportó hacia el piso. Ella al ver que venían protegidas por alguien, decidió rendirse por ahora e irse del lugar. Pero antes les dijo a ambas.

—tuvieron mucha suerte... La próxima será más rápido—y desapareció.

Ellas se miraron a los ojos, uno asustada y la mayor con enojo.

—Kagome-neesan... Muchas gracias.. Por salvarme—dijo abrazándola, con cuidado de no abrirle la herida.

—es gracias a Hikari que estamos bien.

Pero gracias a mí se efectuó el ataque—pensó la joven.

—Rin vámonos de seguro que Sesshomaru vendrá a buscarte... ¡Ah! Espérame un momento—agregó la miko.

Ella se alejó y se dirigió hacia la roca donde se encontraba antes la mujer. Escondida en las hierbas se hallaba un fragmento de la perla. La miko sonrió victoriosa y tomó al fragmento, para después dirigirse a la pequeña.

Kagome tomo de la mano a Rin y empezaron a caminar juntas hacia el bosque. Cuando se adentraron al bosque, la joven llamó a su espejo.

— ¡Hikari ven!

De entre los árboles apareció un espejo que se encontraba flotando, se dirigió hacia Kagome y ésta la abrazó.

— ¿Ella es Hikari?—preguntó la pequeña curiosa.

—sip es ella... No digas nada sobre ella... Mis amigos creen que es un espejo ordinario, pero no es así—murmuró Kagome.

—Está bien Kagome-neesan... No diré nada— dijo sonriente.

Ambas sonrieron juntas.

Ÿja un espejo ordinario...— comentó Hikari, entrando a las risas de ella.

Escucharon un ruido de pisadas y pararon de reírse.

— ¿Quién anda ahí?—preguntó Kagome cubriendo a Rin.

Entre las penumbras de los árboles, aparecieron siete sombras, al verse mejor supieron que eran Sesshomaru, Inuyasha, Miroku, Sango, Kirara, Shippo y por último que venía cansado y enfadado Jaken.

—oye mocosa... ¡¿Por qué te fuiste?!—dijo Jaken acercándose a ambas.

Rin al escuchar la voz de él, se dio cuenta de quién era y salió de su escondite, atrás de Kagome.

—Jaken-Sama no fue mi intención... El bosque me hizo perderme— dijo rin bajando la cabeza.

Kagome tomo la mano de Rin y le sonrió.

—por lo menos estamos con vida... Ella parecía no ceder a mi petición—dijo Kagome refiriéndose a lo que hablo con la peliblanca.

— ¿Qué petición?—preguntó Sesshomaru confundido, aunque no lo demostró.

—Kagome-neesan y yo íbamos a ser asesinadas por Yami, pero a mí no me necesitaba mucho, solo quería el poder de Kagome-neesan... Así que ella le propuso a la otra mujer que me dejara libre... Pero no accedió... Y la hirió—señalo el corte de la sacerdotisa—Pero fuimos salvados por alguien... No sabemos quién— lo último le dirigió una mirada cómplice a la joven miko, que solo le sonrió.

—Kagome, ¿y quién es Yami?— preguntó Sango.

—Yamilé es una mujer extraña que toca la flauta y...— ella no sabía si decirle lo que le murmuro antes a ella. 'sabes... tú me recuerdas a alguien de hace 200 años... Pero ya está muerta'—nada más se de ella... solo sabemos su nombre—dijo triste la miko.

no sé porque... Pero a recordarla me entristece mucho... Ella parece que sufrió mucho en su vida... ¿Quién será Yamilé?— pensaba Kagome.

— ¡Vamos Rin!— dijo Sesshomaru de pronto, dándose media vuelta.

—si Sesshomaru-sama... Kagome-neesan, gracias por defenderme y protegerme... Y cuidé sus heridas, ¿sí?—dijo la pequeña con una sonrisa.

—no hay de que Rin... Y si lo haré—dijo ella acariciando sus cabellos y después se fue con su amo, que las miraba fijamente a ambas.

Los tres desaparecieron en las sombras de los árboles. Y quedaron solo el grupo de Inuyasha.

— ¿Kagome estás bien?— le pregunto el híbrido acercándose a ella.

—si Inuyasha estoy bien no te preocupes—respondió.

Ella sintió algo cálido pasar por su mentón y paso sus dedos en ese lugar, encontrándose con más sangré.

—Kagomesita vamos a un lugar donde halla agua... Tenemos que curar tus heridas— dijo Shippo.

Todos asintieron y se dirigieron hacia la laguna más cercana.


Continuará...

Espero que les haya gustado y nos vemos pronto.

MARIAANGELZ.