El Hospital
Una noche pasaron ambos en el hospital, más bien fueron 10 o así. Pero la primera fue la que más recordaran.
John fue al piso a buscar cosas que Sherlock necesitaría. Cogió hasta el Cluedo, masoca era, pero por un inválido Sherlock todo se permitía.
Sherlock cuando vio entrar al médico con sus cosas se alegró, la televisión empezaba a aburrirle.
— ¿Y mi violín? - pregunto el detective al no verlo.
— No puedes tocar aquí y en tu estado menos. En su defecto trae el Cluedo - John saco el juego de la bolsa y Sherlock le sonrió - que mi enfermo no se queje tanto y vamos a jugar.
John puso la mesita que se movía cerca de Sherlock, coloco al menor de los Holmes, se cogió una silla y luego coloco el juego.
La partida iba bien, ambos se lo pasaban genial.
— Gracias por jugar con un inválido a algo que odias- Sherlock toco la mano de John.
— De nada - el mayor se ruborizo - por verte feliz y que te cures, todo lo bueno es para ti.
La enferma apareció temprano al día siguiente con el desayuno, no paraba de ponerle ojitos al detective y John se ponía celoso.
— No estés así, no me interesa - Sherlock se rio al ver a John con cara de pocos amigos - ayúdame a comer todo esto.
Y John ayudo a su amigo con el desayuno, entre ambos se lo tomaron. John estaba feliz, se sentía genial al lado del detective. Quería cuidarle de por vida.
— ¿Te duele el costado? – preguntó John recogiendo la bandeja que la enfermera había dejado con el desayuno.
— Un poco me duele, pero gracias a ti no tanto – Sherlock sonrió, cuando la enfermera llegó, avisó que iba a lavar al enfermo - ¿podría hacerlo mi amigo?
— ¿Por? Es mi trabajo y debo hacerlo – John miraba a la enfermera como miraba a Sherlock y se celaba un poco.
— Porque prefiero que un hombre me lave – la enfermera se mosqueó un poco, pero al final dejó que John lavara a Sherlock.
John ayudó al detective a levantarse cuando la enferma se fue con la bandeja del desayuno algo mosqueada porque le quitaban parte de su trabajo y sobre todo el estar cerca del menor de los Holmes, ya que por cómo le miraba le gustaba.
John lavó a su amigo sin pensar en que le estaba viendo desnudo y sin pensar que le estaba tocando las partes más íntimas.
— John que flojo eres, así no me estás lavando bien – Sherlock cogió la mano de John en la que tenía la esponja y la movió hasta donde quería. John miró a su amigo, algo sonrojado.
Sherlock le quitó a John la esponja, la tiró al suelo de la ducha, agarró el mentón del mayor de los dos, se acercó a él y le besó. John se quedó con los ojos como platos al notar los labios de su mejor amigo. Nunca pensaba que fuera tan cariñoso.
— Gracias por cuidarme – Sherlock se quitó el jabón y salió envuelto en la toalla con cuidado de no hacerse daño en donde tenía los puntos.
— Esto yo… - John no sabía que decir, la reacción de su amigo, le había dejado sin palabras.
"Estoy soñando el beso, lo estoy soñando" se dijo John mirando a Sherlock que esperaba que le ayudara a secarse.
John salió de su nube y ayudó al detective a secarse y vestirse para volver a la cama.
— Llévame en una silla, quiero ver el hospital – John aceptó, cuando lo colocó, se quedó mirando al detective – no te quedes parado y vamos.
Cuando John se movió para colocarse en donde estaban los manillares para llevar la silla, Sherlock le agarró del brazo, le tiró hacia él, sin sentarle encima y le volvió a besar, esta vez era un beso más largo que el otro y más cariñoso.
John volvió a quedarse sin palabras, Sherlock estaba haciendo cosas que no pensaba que las haría. Caminó con Sherlock por el hospital, hasta que llegó la hora de la comida, donde volvieron a la habitación.
— Me gusta compartir la comida contigo – John sonrió y Sherlock también.
— Sherlock Holmes, veo que estás bien – dijo una voz masculina desde el umbral de la puerta. Ambos giraron la cabeza y supieron de quien se trataba.
Siento no haberlo subido ayer, pero es que salí de cena con los del taller y después un poco de fiesta, así que llegué tarde y luego hoy dormí hasta tarde y por la tarde quedé con una amiga. Por no haberos subido ayer el capítulo, que hoy me dio quebraderos de cabeza, ya que había escrito un final que no me gustaba, os lo he hecho más largo, así que dejar reviews.
