Les seré sincero, me emputa no poder cumplir lo que prometo.

No les voy a aburrir con una soberbia explicación que básicamente explica que estuve echando hueva.

Pero si les voy a decir una verdad.

Parece ser que una bebida que compre metieron un algodón con combustible para camión.

Diésel o Premium, la verdad no tengo idea.

Así que fui a que me hicieran exámenes del riñón y el hígado.

Pero como sé que nos les interesa saber sobre algo tan aburrido como ir y dar vueltas en la clínica con sobrada razón, si les diré algo muy bueno de lo que saque estando en estudios clínicos.

Avance a la historia futura, ahí si para que vean, si les puedo asegurar que posiblemente los próximos capítulos sean o más largos o salgan más rápido.

Sin anda más que agregar, les presento el capítulo de esta ocasión.

Algo se arrastra en los conductos


No pude pegar ojo en toda la noche.

Algo se arrastraba por la ventilación.

Los conductos del aire acondicionado para días o muy caluroso o muy fríos.

Sobre todo, los calurosos.

Al menos no me sentía en absoluto cansado.

Extenuado físicamente si, cansado mentalmente no.

Algo que si me acompañaba era esa amarga sensación de querer dormir más, pero teniendo la avidez de una marmota en medio de la llanura.

¿O era martuchas? Creo que no, la martucha es una palabra que me acabo de inventar, es como el palitroche.

Si me doy cuenta que termino molestando a una martucha en este mundo, juro que lo muelo a golpes.

Creo que eran suricatos.

Da igual, el punto es que tenía demasiada energía para dormir.

Tal vez esa energía se traduce en el miedo de pensar que es lo que se arrastra por la ventilación…

Y no sé porque, pero creo que estoy poniendo tanta atención a cualquier sonido que pueda salir de la ventilación que es mitigado por el silencio, porque deje de escuchar los rasguños de los conductos, y en cambio, escuchaba un insistente zumbido originario del mismo silencio tan sórdido que me rodeaba.

Igual y es porque se me taparon los oídos, de igual manera, sabía que sea lo que sea que estuviera ahí, seguía arrastrándose, buscando a algo.

O alguien.

No me había dado cuenta cuando el sol salió, la alarma del celular de Auden fue lo que me saco de mis pensamientos.

Levante la cabeza para ubicar a los compañeros de mi departamento.

…Auden tenía una muleta para moverse.

Y estaba al lado de la cama, mientras que, al parecer, Fedora ya estaba atendiendo sus propios asuntos en algún lugar de la vida mismas.

Volví a colocar mi cabeza sobre la almohada y miré al techo.

–Puede sonar bastante soberbio, pero a diferencia tuya, yo tengo que conseguir dinero para el piso– dijo mientras se acercaba a la mesa y tomaba una pequeña taza de café.

–No te preocupes, yo también lo entiendo, pero… ¿no Fedora también apoyaba en los gastos? – pregunte extrañado

Auden paso a un lado mío, y me miro con una expresión que sugería que simplemente había hecho una pregunta estúpida.

–Olvídalo entonces– dije desviando mi mirada, mientras que Auden se fue de mi visión y fue a prepararse para el trabajo. O eso creo.

–Por cierto, es muy seguro que Blue Bone y Olwen vengan a revisarte, si mandan a alguien más, no es para alterarse, solo procura que no te levante bajo ninguna circunstancia– decía Auden en un extremo del departamento y…

Oh, cerró la puerta, no alcance a escuchar cuando la abrió.

Bueno, supongo que solo queda esperar.

Cerré los parpados, esperando que fuera suficiente para dormirme.

Nada.

Trate de mover el brazo y MALDITA SEA.

No me la creo, me duelen tan terrible las piernas que apenas levante el brazo y me empezaron a doler.

No entiendo porque me dolieron, pero creo que fue porque sistemáticamente jalo uno de mis músculos de mis piernas.

Rendido, me acomode otra vez en la cama.

Genial, no puedo acomodarme porque de solo mover mi torso mis miembros me duelen un chingo.

Resignado porque moriría de aburrimiento, volví a mirar el techo eternamente.

Y ahora estaba incomodo, soy genial.

Estornude.

Puede que para ustedes no signifique nada, sobre todo yo dándole tan poca importancia, pero este único estornudo me sacudió entero sistemáticamente para joderme cada miembro de la súbita liberación de energía desde el fondo de mi ronco pecho.

Termine medio doblado porque prefería no moverme ni u centímetro más para dejar de sufrir, mientras me tragaba internamente mis gritos de agonía.

Supongo que era para evitar llamar la atención o preocupar a mis vecinos sobre el pobre pendejo que está viviendo con ellos.

O tal vez fue porque quería no llamar la atención del coco, que según parece, hizo su asentamiento en las ventilaciones de este edificio tan viejo, solo para atormentarme a mi…

Simplemente genial.

Un sonido de algo subiendo la pared llamo mi atención.

Trate de girar la cabeza.

Y la prisa con la que lo hice hizo que levantara involuntariamente mi pierna y tuviera que amortiguar mi grito mordiendo la almohada con dificultad.

Una vez más calmado, con más cuidado, levante la cabeza y mire atento.

No había nada, pero si pude ver de dónde venía la rejilla de la ventilación.

Había una sobre la cocina.

Habiendo recuperado un poco de movilidad sobre mi cabeza, trate de buscar cualquier otra posible entrada para al menos ver a la creatura que me destazaría.

Gire la cabeza, poniendo especial atención sobre el techo.

Consideraba la posibilidad de que hubiera alguna otra dentro de la puerta de la recamara/estudio, digo, considerando que el departamento solo tiene 2 puertas además de la de entrada está más que claro

Ahí estaba la segunda.

Sobre el sillón enfrente de la televisión.

Al menos este era un poco más visible.

Habiendo reconocido mi entorno, decidí reacomodarme en mi cama y-

–QUE CARAJOS– grite saltando sobre mi cama del susto.

Y cuando volví a caer al colchón mis piernas amortiguaron el peso inicial de mi caída, haciendo que mis deseos por amputarme y comprar sillas de ruedas fuera una posibilidad si tengo que seguir soportando esta masacre neuronal.

Pero enfrente de mí, sentada amablemente sobre mi pecho una perra que se mantuvo en todo momento calmada y curiosa, mirándome mientras veía como su cola se movía de lado a lado.

Era una cola chiquita y bastante coqueta debo admitir, se la jalaría en otra clase de situaciones en las que no quiera ahorcarla o patearla fuera de mi cama.

–Perdona mi irrupción aquí, no era mi intensión tener que lastimar tus piernas. – Dijo un poco apenada mientras bajaba la cabeza, sin dejar de mirarme, dejando ver una curiosa pose, o perfil de su parte.

Tenía puesto un suéter rosa. Uno que le llegaba hasta los muslos y le cubría lo suficiente la pechuga y los brazos.

–Bueno, ¿qué asunto tienes que atender aquí de todas formas? – pregunte un poco más calmado.

–Nada en particular, ni Blue Bone ni Olwen Todd serán capaces de venir a cuidarte debido a una insurgencia por parte del… propietario, de todas formas, me había ofrecido yo para cuidarte, aunque hubieran estado disponibles– dijo alegre.

–Bueno, has lo que tengas que hacer, no me importa lo que hagas–dijo echando la cabeza para un lado.

–¿En absoluto? – dijo arqueando una ceja.

–En absoluto– correspondí su duda –solo no seas ruda, créeme que no estoy para recibir maltratos tan bestias– dije mientras me relajaba sobre la… wow, no me había dado cuenta de lo grande que es en realidad la almohada que tenía para mí solo.

Podría abrazarla con brazos y piernas si no me las chingara en el intento.

–¡De acuerdo! – dijo animada, se dio la vuelta justo en el punto donde estaba y me quito las cobijas y sabanas para atender mis heridas.

Que suerte que al menos tengo una playera ligera y bóxer.

Ella se agacho y levanto mi playera.

Mirando hacia el techo en todo momento, deje que hiciera lo que tuviera que hacer.

No sé si las cosas medicas las dejo a un lado de mi cama, pero empezaba a sentir algunas torundas de algodón con alcohol pasando por mi pecho.

…En mi visión, empezó a irrumpir una cola que no paraba de moverse.

Me di cuenta que su suéter tenía una pequeña apretura donde dejaba salir y mover a su colita en todo momento, en honesta verdad me parece curioso.

Igual y ella se lo hizo o una marca tuvo la cortesía de hacer ropa para su especie, a su medida y a su todo.

Por curiosidad, pensé en averiguar cuál es el color de su ropa que lleva debajo.

En honesta verdad me choca husmear, pero no creo que le importe.

Y si le importa, no creo que vaya a pasar algo muy grave.

Tampoco tengo nada que hacer y me pican sus pulgas.

Y, por si fuera poco.

Ya estoy demasiado jodido para ser jodido aún más.

Levante la cabeza y mire abajo y…

–Creo que eres una chica muy práctica– dije en voz alta.

Ella solo volteo y me miro por unos segundos.

–Habías dicho que no te importaba en absoluto lo que hiciera– dijo extrañada.

–Y no me importa, solo que no me lo esperaba– dije con fastidio.

–Bueno, no sé si sea… gentil, pero creo que era algo para animarte, y creo que funciono– dijo mientras pasaba un pequeño trapo en mi pecho.

Debo admitir que sin tener que mencionarlo directamente, sabia de que hablaba, y es bastante obvio, por si fuera poco.

–Rise and Shine, no tiene nada que ver– dije honesto, y realmente era verdad, o al menos eso me hacía creer mi criterio.

Ella solo rio un poco –de acuerdo, de acuerdo, no tuvo nada que ver lo que hice entonces– de mientras, ella seguía exprimiendo unos granitos por los pequeños pellizcos que sentía.

…Y ella seguía zarandeando los flancos, maldita sea.

Al menos era algo ignorable.

Cuando ella termino, estuve bastante más relajado de lo que ya estaba.

Entonces sentí como si hubieran agarrado el gatillo de una palanca.

–No, solo no– dije mientras levantaba la cabeza.

–¡Solo quiero ver…! – dijo haciendo pucheros.

–Insisto, no quiero enojarme con una perra tan linda, Cheerie– dije ya perdiendo las formalidades.

–De acuerdo– dijo enojada y se bajó de un salto –– Y Yazmin para ti– dijo mientras me señalaba con el dedo de una de sus patas.

Yo estornude después de escuchar ese nombre de nuevo.

–Maldita sea– dije sin poder evitarlo, el estornudo me sacudió entero.

Eso implica las piernas.

Ella abrió la puerta, y se detuvo unos instantes, pensando y considerando algo…

–Por cierto…– dijo de un suspiro, en la puerta del departamento por supuesto– agradezco que seas tan abierto y comprensivo– dijo mientras jugueteaba con sus deditos entre sí, chocando sus uñas haciendo sonidos de "Clics" –cualquier mamífero hubiera puesto una orden de restricción entre nuestra relación, y en el mejor de los casos, en el peor perdería su amistad…–

Dudo que alguien con una orden de restricción la considere como una amiga… pero bueno.

–Y tu… realmente te importo, pero reaccionaste bastante bien ante ello y… lo agradezco, lo aprecio– dijo mientras bajaba la cabeza, mientras me miraba, otra vez con caritas lindas –pero aun así… creo que eso era todo lo que tenía que decir… gracias y que te recuperes pronto– dijo mientras agitaba su pata de lado a lado con bastante energía.

Ella solo se largó del departamento, cerrando la puerta detrás de ella.

Y yo volví a quedarme en un frio e incómodo silencio de estar sin cobijas.

Y no puedo estirarme, genial.

Me quiero matar ya.

Y lo peor es que fui prankeado en mi prank.

...

Perdí la noción de tiempo segundos después de que se largó Auden.

A estas alturas si alguien me dijera que estuve en un lapsus en el que me quede viendo al techo sin dormir o sin recibir alguna clase de descanso o alimentación me la creería con toda sinceridad.

Y empezaría a ponerme nervioso si me dijeran que solo han pasado unos minutos desde que se fue Auden.

Y los sonidos seguían ahí, algo se arrastraba por la ventilación.

Y sea lo que sea, ya no está en los pisos de abajo o arriba.

Esta en este piso, y se viene por este conducto.

Trate te mirar dentro del coso de la cosa.

Nada, sigue sonando que viene hacia aquí, pero parece ser que simplemente no viene hacia aquí.

Y después escuche como algo rebotaba por la ventilación y se iba por el otro lado del piso.

Mire para el otro lado para asegurarme de que no hubiera nada.

Juro que algo cayo del conducto encima de la televisión.

Algo cayo y se empezó a disipar poco a poco con el aire.

No pude visualizar bien que era.

Eso sí, sea lo que sea, se había ido.

Traté de relajarme y volví a ver el techo.

Es extraño, los sonidos se detuvieron.

Mire otra vez a la ventilación del sofá.

...

Creo que soy solo yo, pero hay algo que me mira silenciosamente desde la ventilación.

Hay algo, no puedo verlo, pero sé que algo me mira desde allí.

Como si por alguna razón, fuera a conseguir algo si consiguiera parpadear una vez.

Solo espera, y espere, y mire fijamente, por no sé cuánto tiempo.

A estas alturas, no sé si he parpadeado tan siquiera después de todo este tiempo.

Solo mire la ventilación, esperando a que no se moviera de donde está.

Algo me toco el hombro.

–Chef– dijo una bola de pelos un poco lejos de donde estoy.

–Se supone que debo cagar un par de ladrillos juntos por el susto que me acabas de dar– dije lo más calmado posible, pero en verdad, creo que mi presión arterial se fue al carajo y mi ritmo cardiaco a la verga.

Eso sí, que quede claro que no voltee a mirarla.

–Lo siento, no has parado de mirar ahí, sé que te molesta, pero créeme que necesito meterme aquí dentro– dijo un poco apenada.

Espera, ¿Apenada por qué?

–¿De qué hablas? – dije extrañado.

–Sí, es molesto, pero te acostumbras, solo soy yo en la ventilación–

Sea lo que sea que me toco, se volvió un frio gélido.

Gire mi cuerpo entero hacia el otro conducto.

Entre las rendijas se veían unos ojos de canica muy grandes y bonitos.

Mientras que la gata (o serval) me veía tímida por lo poco que alcanzaba a dilucidar por la poca luz que le llegaba.

–¿…Cual es la necesidad de meterte a los conductos? – dije extrañado.

–Un detalle médico, nada importante– dijo rascándose la nuca.

Yo sacudí la cabeza de lado a lado.

–A ver a ver, déjame ver si entiendo, ¿me estas tratando de decir que toda la noche no pude dormir por tu culpa porque te estabas arrastrando en la ventilación? – dije apuntándole con un dedo.

–…Soy descortés en cuanto a arrastrarme por todo el edificio sin aviso alguno, pero algo ten por seguro, yo respeto el sueño ajeno– dijo seria.

–De ser ese el caso, alguien más se arrastra por la ventilación además de ti, y lo hizo toda la noche y no me dejo dormir sea quien sea– le dije molesto, esperando que ella admitiera que fue ella y por fin calmara mis nervios.

Ella se quedó varios minutos en silencio.

–El edificio es viejo, honestamente no me sorprendería, y has tenido varias pesadillas durante el mes que quedaste encamado, ¿puede que lo que viste en realidad solo era parte de tu imaginación? – dijo arqueando una ceja.

–…en ese caso, creo que serias tú la que me está ocultando algo– ella negó con su cabeza varias veces, abandonando y metiéndose en las profundidades de la ventilación.

Genial, ahora estoy temblando por ese toque gélido.

Me quedé dormido, y desperté en la madrugada.

O en la noche.

¿Alguna vez han dormido por mucho tiempo y están justo en la hora y la iluminación en donde no saben si está amaneciendo o anocheciendo?

A mí me ha pasado mucho, y ahora estaba ocurriendo, no sabía qué horas eran.

Igual y era de noche porque Auden no aparecía.

Pero el horario gringo es diferente.

Así que aun deberían de estar despiertos.

Es extraño

Levante la vista.

Mire a la otra cama.

Estaba tendida y vacía.

Mire de nuevo al techo en ausencia de tener algo que hacer.

Y empecé a mover mi pie derecho rítmicamente al ritmo de…

¿Qué está sonando?

Estaba segurísimo que lo que sonaba provenía desde abajo mío, pero era demasiado nítido la forma en la que se escuchaba como para ser verdad.

Era un saxofón y una mujer la que llenaba la canción, eso era un hecho

Básicamente, arrastrándome salí de la cama como pude.

Qué alivio que no tenía la cobija encima.

Y me estaba retorciendo como engendro de una rana tratando de conseguir algún liquido en un día soleado.

Y realmente no es que ahora fuera el dolor mi barrera contra mi motricidad.

Simplemente es que el poco uso que les he dado a mis miembros de manera correcta los ha atrofiado.

Mucho.

Encontré una playera holgada de color amarillo en el piso y me la puse de tal manera como si pareciera que una persona sin brazos tratara de vestirse.

Yo creo que si me hubiera puesto el pantalón hubiera sido al revés, pero decidí tratar de no matarme a mí mismo porque la playera era lo suficientemente larga para cubrir lo necesario.

El siguiente paso era…

Coordinar los 4 miembros para tratar de avanzar de una maldita vez.

Lo digo porque me estoy arrastrando.

No estoy caminando o apoyándome sobre mis brazos, literalmente estoy arrastrándome como gusanito.

Tratando de poner atención en mi ida mientras pensaba en algo que no fuera dolor, me di cuenta que era Calabria lo que sonaba.

Sin embargo, ahora la canción había cambiado a Oasis de Wonderwall.

O Wonderwall de Oasis, no tengo idea, no pongo atención.

De alguna manera que aún no me cabe en la cabeza, conseguí levantarme.

Muy entre comillas porque tenía el culo levantando en el aire y mi cara estaba restregándose contra el alfombrado.

Lleno de pelos…

Empecé a tratar que mis brazos me respondieran.

Los tenía dormidos, y me estaba hormigueando tanto que empecé a reír.

Solo para empezar a gritar por no llorar cuando el dolor me llego como un tren que arrollo a mis brazos sin piedad alguna.

Empecé a apoyar mis brazos en el suelo, tratando de ignorar la obvia debilidad que tenía mi cuerpo por mantenerse a sí mismo.

Sabía que no conseguiría nada, así que apoyando lo mejor que podía, empecé a separar los brazos.

Y di un empujón para tratar de equilibrarme.

Increíblemente conseguí mantenerme parado.

Por dos segundos.

Mis rodillas se doblaron se doblaron al revés por una fracción de segundo y caí por el equilibrio y porque sentía que me habían amputado desde las rodillas con una cuchara.

Afortunadamente no me separe tanto de la cama y caí sobre ella como costal de papas que soy.

Volví a escuchar el aire.

Puede que no sea una persona tan expresiva.

Podría narrar los infiernos y dolores de orto que sufro cada que tan siquiera pienso que tengo miembros como piernas y brazos.

Pero creo que narrar el dolor de un "bolas tristes" es algo peor de lo que ya de por si es este mal chiste de obra.

Imaginar que estoy en un zoológico era algo que jamás me imaginaria…

Y digo todo esto porque al parecer tarde tanto que hasta cambio de canción.

Y era un clásico de los clásicos.

No sé si ustedes la hayan escuchado antes, pero se deben de hacer la idea.

Y debo admitir que me gusta lo suficiente para al menos haberme aprendido la letra de la parte más chida de la canción.

You spin my head right round, baby right round.

Fuck her right her on the ground, down and around…

¿Que?

¿Eso dije yo o solo estaba siguiendo la canción?

Creo que mi cabeza hizo cortocircuito en algún punto.

Traté de acomodar mis ideas y decidí irme directo al carajo.

Lo que implica bajar las escaleras y averiguar de dónde proviene la fiesta o tanto alboroto.

Y digo al carajo porque me duele terriblemente mover cada una de mis piernas.

Una por una.

…Lindo.

Me gusta ver como la luz se escurre de las orillas de cualquier marco o de una puerta.

Le da un efecto bastante curioso sobre una oscuridad intensa y profunda.

En este caso se veía misterioso porque una potente luz que no había notado cortaba la oscuridad como espada sobre…. Yo que sé, una bestia tal vez.

Eso sí, tan siquiera ver la luz después de estar tanto tiempo en la oscuridad cansa los ojos.

Y los chupa, no puedo ver bien si les soy sincero.

Me levante, mientras mis miembros se sentían como gusanos de goma.

Unos roídos por ratas.

Tratando de no mirar directamente la luz de la puerta para no cegarme y a la vez tratando de adivinar la ubicación de lo que estaba a mi alrededor palpando con cuidado con mis manos y pies mi entorno.

La canción cambiaba bastante seguido.

Eso o mi noción del tiempo es demasiado rápida para mí.

Y creo que es una lista reproducción de YouTube, o quedo en reproducción automática, porque ahora estaba sonando 192000.

Cualquiera que tenga una mínima idea de que canción me refiero, realmente es algo que me alegra.

En estos momentos, estaba pegado a la puerta, tratando de abrirla, con cuidado, no de golpe, me cocinaría si la abriera de golp…

Caí afuera porque me recargue de más en la puerta y empecé a retorcerme por la luz tan enceguecedora que había afuera, como si de pescado me tratara.

Y la puerta cerro detrás de mí, genial.

Tarde un par de minutos en darme cuenta que no había gran cosa de luz, es que realmente estaba tan oscuro el departamento que la poca luz de afuera que provenía de un foco que estaba medio apagado era suficiente para darle un efecto… sexy tal vez.

Afortunadamente, retorcerme como hijo de satanás poseído, fue lo que necesitaba para darme cuenta que solo estaba contorsionado.

Al tratar de levantarme, solo sentía dolor, pero ya no inmovilidad Y dolor.

Sabiendo que podía caminar hacia las escaleras sin perder las piernas ahora era un alivio mucho mayor del que gozaba hace unos minutos.

Sin embargo, estaba más que claro que tendría que apoyarme contra la pared si no quería caer constantemente contra el alfombrado piso.

No voy a negar que las articulaciones me duelen horrendamente, y que siento cierta debilidad al usar mis miembros, sin embargo, algo me llama demasiado como para ser simplemente que alguien dejo la música prendida.

Antes de empezar mi odisea hacia los pisos de abajo, mire hacia afuera.

Aun no distinguía que horas eran, y me costaba enfocar porque mis ojos no alcanzaron a acostumbrarse por la luz.

Si bien mis cálculos no me mataban, la música provenía del segundo piso.

Estando yo en el cuarto piso, o al menos eso quisiera creer en mi ciega esperanza por imaginar que aún estoy en este mundo de animales antropomorfos, tendría que pasar la cantidad de 26 escalones

13 por cada piso

Nunca pensé que tendría tanto miedo a este número en mi vida.

Si puedo adelantar tres escalones de un salto, creo que sería un excelente comienzo.

…Solo falta llegar a las escaleras…

*Tres canciones pedorras después*

Tristemente, y es uno de los defectos que tenia de pequeño.

Yo sentía cierta burla hacia los cojos.

Y digo, esta no es la primera vez que dolores tan horrendos azotan mis piernas, pero creo que lleve este Karma al límite de lo que permitía mi mofa hacia estas personas.

Creo que demasiado, y hasta eso, supongo que jugué demasiado con eso, ni sintiendo empatía por ellos o por mí mismo podría enmendar lo que es mi Karma.

A estas alturas, creo que lo único que puedo esperar es aumentar mi Dharma.

Pero bueno, estoy aquí, a un lado, y simplemente dándome coraje para reconsiderar si lo que estoy haciendo es una buena idea.

Mande eso al carajo, y apoyándome en piernas para tratar de potenciar el salto, trate de saltar los tres escalones.

Empecé a levantar mi cuerpo con mis brazos y adelante mis brazos a la altura del tercer escalón, de un hondo suspiro, me di la determinación por bajar las escaleras.

Calcule la potencia muy mal, y caí al cuarto escalón, la inercia me hizo resbalar y caer sin reparo alguno al quinto escalón, como mis brazos quedaron atrás, perdí el equilibrio y caí de sentón sobre el quinto escalón, por alguna razón mi cuerpo no me contesto correctamente y quede tieso, tanto que, al tener mi culo en el quinto escalón, tenía mis pies sobre el octavo.

Creo que no hace falta mencionar que no pude detener la inercia del sentón y caí hasta el fin de las escaleras, mientras que mi espalda amortiguaba cada madrazo de las escaleras en vez de mis piernas.

…Lo peor es que nada de eso me dolió, si no que me mordí la lengua y la sangre llena poco a poco mi boca.

Me quede demasiado tiempo sentado sin hacer nada sobre las escaleras, analizando el daño que causo la mordida a mi lengua.

No era masivo, pero si era una molestia que al menos a mí me estaba chingando.

Más que nada porque no tengo donde escupirlo y estaba forzado a tragármelo.

De hecho, puse tan poca atención al mundo que me rodeaba durante esos minutos que no me imagino la cantidad de canciones que pudieron haber pasado y yo sin darme cuenta.

Aunque eso sí, podía reconocer algo de música clásica contemporánea.

Y un poco de… lo que sea que sea lo que estoy escuchando.

Literalmente la lírica de la letra.

Bueno, letra de la canción, era una que repetía unas… seis o siete veces la palabra "Nom"

Literalmente.

Toda la letra, en un ritmo alegre y una voz… chillona y un coro que pareciera ser orquestado por una panda de roedores, repetían en una ráfaga d veces (como había dicho) la palabra Nom.

Es más, aquí está su letra.

Nom nom nom nom nom nom nom.

Realmente, quien sea que este escuchando eso, no creo que sea por gusto propio.

Y si lo tiene, no sé qué demonios se tiene contra el mundo entonces.

Tratando de levantarme, sin que ningún hueso que se haya salido de su lugar se salga aún más, empecé la odisea… por llegar las escaleras y bajarlas…

¡ME LLEVA LA…!

La mejor opción que tuve es deslizarme a velocidad milimétrica por el barandal de la escalera.

Por brazos y manos por aguantar todo mi peso con la fricción del barandal, eventualmente me quemo las manos.

Necesite llegar más o menos al séptimo escalón para empezar a ver el panorama de que era lo que chingados estaba ocurriendo.

Algo que si me animo bastante fue escuchar una canción que jamás escucharía en mi vida…

Y lo mejor, la versión francesa.

Tu más promis

Et je t'ai cru

Me distraje con la canción que me deslicé de más y mi cola empezó a prender en llamas.

Es una exageración bastante pendeja, pero mis manos quedaron rojas de la fricción.

Trate de averiguar rápidamente si mis huevos no salieron revueltos por la cocción que acaban de recibir.

Con remarcada paciencia, llegue a la conclusión de que nada grave había pasado.

Ahora me cuestionaba seriamente cual era la razón por la que había bajado, lo único de lo que estaba seguro es que la música estaba bien verga.

Tu es foutu-tu-tu-tu-tu-tu-tu-tu-t-t-tu-tu-tu-t-t-t-t-t-tutu…

–Chef…– escuche una encantadora voz, pareciera que necesitaba mi ayuda.

Y así como si nada, recordé que me estaba dando a la tarea de averiguar de dónde provenía la música que se escuchaba desde mi piso.

Bueno, "mío" entre comillas.

Gire mi cabeza sin prisa en dirección al pasillo y…

Creo que tiene costumbres exhibicionistas y de Bondage bastante peculiares.

Eso o se… "enredo" en una situación bastante navideña.

Maldita sea, que comentario tan poco inteligente.

Por cierto, hay un conducto de ventilación encima de ella

Realmente no sé si tenga o no su ropa interior, pero es lo poco que puedo deducir, considerando que parece ser que siempre es una chica bastante, bastante práctica.

Sin embargo, dejando eso de lado.

Cheerie se encontraba en el fondo del pasillo, junto a una computadora.

Mientras ella colgaba un metro arriba del suelo panza abajo, enredada entre luces navideñas.

Con el mismo… "vestido" de hace rato, Su cabeza estaba en mi dirección levemente levantada, sus patas atadas a su espalda, mientras que su cola apuntaba hacia la ventana y al otro edificio…

Dios…

La computadora estaba encima de una caja que estaba boca abajo, abierta.

Algo que destacaba de la caja era un agujero redondo que tenía en un cabezal. (es la cara más pequeña de una caja rectangular)

Que de alguna manera agradezco que no tenga webcam la laptop o alguna otra cámara implantada sobre la misma.

–¿Puedo preguntar qué fue lo que te sucedió? – cuestioné, arqueando una ceja

–Puedes, pero no te respondería sinceramente– dijo hablando con dificultad, porque había cable alrededor de su hocico.

Un claxon de autobús me saco de mis pensamientos, me dio un leve susto debo admitir.

Solo para darme cuenta unos segundos después que el claxon provenía de la laptop.

Porque la laptop empezó a reproducía la canción de los vengaboys, la de… "¡We like to party!"

–No critiques mis gustos, soy bastante vieja para lo que aparento– dijo mirando a un lado, con lo que parecía un poco de pena y un… ¿rubor?

Digo, no estoy seguro, un rubor sería extraño proviniendo de un animal con pelo sobre su piel

–No diré nada porque realmente es una música que yo solía escuchar– dije sin aliento.

Ella pareció agradecerlo, de alguna manera…

¿Cómo es que provengo de lo que pareciera ser un mundo alternativo y totalmente distinto del mío y aun así tener esta clase de cosas como música y marcas de misma índole?

Esta clase de comparaciones y revelaciones me parecen francamente insólitas…

–Chef, agradezco que te sientas alagado de mi por tenerme en estas situaciones y que sea de tu mayor gusto, sin embargo, considero que tenemos que trabajar en asuntos de mayor importancia que tu necesidad por servirte un antojo–

El comentario de Cheerie me pareció tan extraño que mire abajo.

Es extraño como tengo el gallo mañanero con ánimos de algo, empecé a sudar frio por la situación en la que me había metido por no tener mi fuerza de voluntad a raya y mis gustos al por mayor, metidos en una caja de…

Oh…

¿Qué es esto que tengo en el pantalón?

Lo saque para darme cuenta que era una pequeña caja de medicinas vacía.

–Chef, era una broma– dijo Cheerie con una sonrisa inocente –a menos que tu miembro masculino tenga forma cuadrada, sería algo que debieras de ver con el médico, a menos que seas una clase de alíen MUY raro– dijo riéndose levemente.

Personalmente, ahora estoy riendo por no llorar.

–Vamos, un paso a la vez, sería un desperdicio haber tenido que levantarte y haber bajado hasta aquí solo para averiguar qué era eso que te despertó– dijo con un coqueto gesto.

Yo trate de espabilar levemente, y tratar de ayudar a mi vecina.

Me empecé a acercar a ella y…

–¡alto! – me quede estático por su repentino grito –quisiera reacomodarme, si tan solo pudiera… dame un segundo…– empezó a girar, retorcerse y acomodarse de manera tan ágil que me sorprende que no haya sido capaz de haberse desatado hace tiempo.

Solo para que ahora quedara panza arriba, su cabeza ahora apuntara a la ventana y su cola…

Chocara contra mi pelvis.

Con incredulidad y estupefacción analicé lo que acababa de suceder.

Ella con un nerviosismo un tanto extraño, porque no mostraba absoluta vergüenza, sino más bien una incomodidad.

¿Saben que es lo peor?

Creo que esa incomodidad no provenía del choque que hizo conmigo, si no por lo ajustado que se encuentran sus amarres según parece.

Mire levemente hacia abajo.

Práctica como siempre, maldita sea.

–S-solo déjame ayudarte a…– empecé a recargarme levemente en su pansa para lograr un punto de apoyo y mantenerla inmóvil para tratar de deshacer los nudos y…

Algo me callo encima.

Y estrepitosamente caí sobre el enredo que había causado mi compañera.

No supe que paso segundos después, tampoco supe cómo es que terminé así.

Pero de un momento a otro, tenía un serval que había caído de la ventilación, sobre mí, enredada en luces navideñas, mientras que Cheerie siendo aplastada por mi peso y algo más,

¿Saben que es lo terrible?

Por alguna razón, la laptop decidió poner la canción de…

Cats On mars.

De Cowboy Bebop.

Y por si no pudiera ayudar en la situación, empecé a sacudirme y a quejarme frenéticamente mientras que, al parecer, Cheerie nos balanceaba al ritmo de la canción.

Y parece ser que en vez de ser algo divertido, simplemente nos intercalábamos entre los tres una pelea de discusión ajena que apenas y nos entendíamos.

–¡PERO QUE TE PASA!–NO SEAS TONTO CHEF, APENAS PASABA–SI COMO NO, DIMELO A MI, GATA–DEJA DE RASGUÑARME–NO SOY YO, ES ELLA–YO NO TENGO LA NECESIDAD DE TENERLAS TAN LARGAS–SE SIENTEN PEGAJOSAS, MALDITA SEA–ES ELLA, NO HAY NADIE MAS SUCIA QUE ELLA–LO DICE LA LOCA QUE SE ARRASTRA EN VENTILACIONES QUE NO SE HAN LIMPIADO EN AÑOS–ALGUIEN ME ESTA CLAVANDO ALGO–DEJA DE RASGUÑARME–PERO SI TU LA HAS LIMPIADO DE TANTO MERODEAR POR ESOS TUNELES–ALGUIEN ME ESTA ENCAJANDO ALGO EN MIS BRAZOS–TU EMPEZASTE PERRA–VETE AL CARAJO GATA–AAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHH–¿QUE HACIAS ENREDADA DE ESA MANERA DANDO UN ESPECTACULO AL EDIFICIO DE ENFRENTE?–QUE HACIAS TU ESPIANDOME TODO ESTE TIEMPO ARRIBA DE MI–PAREN CON UN DEMONIO, ALGUIEN ME DIO UNA PATADA EN LOS FRIJOLOS–CHEF, ESTO NO ES ASUNTO TUYO–al menos me preocupo por la familia que no tengo–

Y así como si nada, la canción tuvo que parar en esa última oración que se escuchó clarito en todo el piso por lo que parece.

Ambas dejaron de balancearse y pelear.

Mire atrás mío, y un almohadón nos estaba viendo con un temor inconfundible, característico de la segunda y única oveja blanca que conozco.

–Eh… A Nishant le es-estaba preocupando-do el… el alboroto que se estaba haciendo a-a-a-aquí, así que…– y nerviosamente, se rascaba la nuca con su casco, tratando de pensar en algo, mientras que lentamente trataba de hundirse en su lana.

Genial, ahora me pican las napias.

–Hey… Woolter, vamos, se algo de ayuda y ven a ayudarnos, ¿quieres? – dijo el serval encima mío.

El solo se esfumo tan rápido cuando se dio cuenta que le pedimos su ayuda.

–Oye Che- ¡ow! – Cheerie levanto la cabeza para tratar de mirarme, pero yo me di la vuelta justo en ese momento y me dio un cabezazo en la nariz.

–Ouch– fue lo único que pude decir.

–¿Estas bien? – dijo ciertamente preocupada.

–Bueno…– sangre empezó a resbalar a montones y empecé a manchar su carita de un carmín muy intenso…

–Ah… Cheerie, te estas…– dije sin poder moverme y para tratar de no seguir manchándola de sangre.

–¿Chicos, que paso Chef, pasa al-…? – El serval se le ocurrió la mejor idea de todas…

Mirar que pasaba.

Me lleva el…

Y se dejó de mover.

Es más, se relajó tanto como si fuera un peso muerto.

Algo que si pude notar es que en el tono de Fedora, había cierto tono de tristeza y melancolía.

Y pues… yo seguía bañando a Cheerie en un bonito carmesí.

Ella trataba de alejarse de mí, pero simplemente no podía ella.

…En cambio, yo sí.

Con una velocidad desconcertante, me deslice rápidamente del sándwich que me habían impuesto ambas, y me retire del lugar tanto como me lo permitían mis piernas.

–Chef… no vayas a…– Cheerie dijo empezando a mostrar enojo en su voz.

–Créeme, me iré y no volveré, tengo que descansar, sin embargo, ten por seguro que regresare con un poco de ayuda– sin embargo, ella no parecía satisfecha con mi respuesta.

Dije mientras me preparaba para la odisea de subir las escaleras…

No sin antes, que Zootube tuviera la amabilidad de poner La de Boom, de VengaBoys.

Ciertamente ya quería llorar por lo estúpido de la situación.

¿Zootube no era una página de…?

Nah, no lo creo, digo, tampoco es como si pudiera averiguarlo…

Sin embargo, ese nombre me parece bastante familiar…

Y otra vez, mamá canguro al ataque.

Rascándome levemente la cabeza, empecé a caminar en dirección a ella.

Como era de esperarse, ella no se dio cuenta de mi hasta que estaba detrás de ella.

AL menos no tuve la necesidad de abrir su puerta esta vez.

Porque… su puerta estaba a un lado, recargado sobre la pared, dentro de su apartamento.

Ella entro sin verme, y cuando lo hizo. ella volteo, supongo para ver que no olvidara nada o simplemente como un reflejo. Sin embargo, ella me miro, y me miro, y simplemente hizo un "¡humph!" y le dio un leve golpe a su puerta.

Y se metió a su apartamento.

Pero la puerta perdió equilibrio y empezó a balancearse hacia ella.

A pesar de no verla de frente, si no de sus espaldas, pude ver como ella entro en pánico y trato de detener su pesada puerta.

Sin embargo, algo me dijo que ella terminaría lastimada de esta, no como la otra vez…

Y yo, en un arranque de adrenalina, "salte" y me interpuse entre ella y la puerta.

Considerando que el shot inicial me quito todo el dolor, no me dio miedo usar ambos brazos para detener la puerta.

Cuando la detuve, miré hacia atrás para asegurarme que ella se había separado de la entrada.

Cuando me di cuenta que ella se encontraba bien, asustada y agitada, pero bien. Empecé a darme cuenta de que yo no lo estaba.

Mis brazos y mis piernas empezaron a gritar por el "sprint" que había realizado.

En mi defensa, solo puedo decir que dolía.

Y mucho traté de ponerme a un lado de la puerta y cuando estaba lo más afuera que mi fuerza me permitía, solté la puerta.

Y me aplasto los dedos del pie izquierdo.

Afortunadamente el dolor no lo sentía ahora, pero sabía que igual y necesitaba amputación mañana en la mañana.

Cansado por eso, simplemente decidí no mortificarme más.

Y largarme a la verga.

Me di media vuelta.

Mire los escalones.

Y ahora tocaba…

Subir más escalones…

Mientras me acompañaba Take on me…

Extraño, ella no dijo absolutamente nada de la sangre que se me estaba escurriendo hasta la boca y barbilla…

¿Tal vez pensó que era alguna clase de maquillaje tonto sin sentido alguno?

Empiezo a pensar que si…

No sé cómo, pero desde que llegue a este pido, deje de escuchar más música proviniendo de abajo.

Era un silencio desmadrador lo único que me acompañaba.

Alguna vez después del trabajo, ¿han sentido que el tramo más pesado es el último, justo antes de entrar a tu casa?

Me sentía igual.

No quería saber nada ni escuchar nada.

Trate de jalar la puerta para…

No tengo llaves.

Mi cuerpo no lo soporto y colapse sobre el piso.

Y se me olvido pedir ayuda para las chicas… me lleva el carajo…


Que quede como vestigio, me la pase escribiendo y escribiendo y escribiendo ideas para cosas que igual y no se verán tan pronto como uno quisiera.

Pero debo admitir que cuando me di cuenta que ya pasaba del mes, estaba como alma que me carga la chingada apresurándome, escribiendo de madrugada este capítulo. XD

Sorry, realmente creo que no se repetirá, al menos no tan pronto.

Y creo que igual puedo sacar dos capítulos este mes, jeje.

Muchas gracias de todos modos. XDDD