Y ENTONCES FUERON… (Pt. 1)
N/A: Hola a todos mis queridos y amados lectores… ya sé, querrán matarme x_x, pero había tenido bastante trabajo… literal, trabajé en vacaciones en un campamento de verano, tanto para que me trataran mal… la verdad terminé muy herida, fueron puras humillaciones con el jefe y ni ganas tenía de seguir escribiendo… pero dije: NO! No dejaré que eso quite una de las cosas que más disfruto: ESCRIBIR. En fin, aquí les traigo el capítulo final, bueno, la primera mitad xD. Espero les guste la verdad… ah! Otra cosa, en este tiempo ahora me dedicaré a escribir igual SASUSAKU, pero…. Peroooooo, ahora inspirado en cuentos de hadas (alias estilo DISNEY) jejeje… algo así como NARUTO GOES DISNEY, claro que Disney se inspiró en otros cuentos de hadas para sus historias, pero… bueno, ustedes me entienden xD… estoy entre LA BELLA Y LA BESTIA o MULAN para empezar con esta serie de fanfics… igual voten por favorita… muchas gracias para todos aquellos que siempre estuvieron al tanto de esta secuela, y sin más por el momento les dejo la primera mitad del capítulo final :)
Disclaimer: Naruto y sus personajes pertenecen al grandioso Kishimoto.
Palabras en cursiva, son pensamientos de Sasuke.
Palabras en negrita dentro de () son notas de autora.
Debo aclarar que en este fanfic (igual el anterior), Sasuke ya tiene su prótesis de brazo izquierdo.
En otro cuarto se podía observar un monitor que marcaba un ritmo, dos mujeres se encontraban ahí, una en cama y la otra sujetándole la mano.
-Muy bien, Sara, muy bien. Sigue así hija- decía Sakura animando a su ''pequeña'' que ya estaba con las contracciones más seguidas.- Estupendo cielo, lo lograste.
-Gracias, mamá.
En eso la puerta se abrió y Naruto entró.
-Hola, miren quién regresó del genjutsu de los sueños, jajaja.
-Hola- decía Sasuke quien entraba también.
-Ay, Sasuke, qué gusto- decía Sakura.
-¡Qué bueno que estás despierto!- exclamaba feliz su hija.
-Bien, Daisuke y yo iremos por sodas, ustedes sigan en lo suyo, Hinata ya mero llega. Nos vemos- dijo Naruto mientras salía del cuarto.
-¿Cómo estás?- dijo Sasuke.
-Todo está bien ahora, al parecer Boruto ya estaba llegando a Konoha, Orochimaru hizo el favor de ir a recogerlo y la abuelita Tsunade dijo que… ah, un minuto. Uff…. Uff- respiraba Sarada al momento de sentir otra contracción- Ya… dijo que ya faltaba poco y que no me estuviera preocupando por ello, que cuando tenga que venir, vendrá.
-Hola, Sarada- dijo Tsunade al momento de abrir la puerta.
-Hola, abue Tsunade.
-¿Cómo va todo?- preguntó la ex hokage mientras revisaba en el monitor los datos que buscaba.
-Pues, hasta ahora bien, je.
-Estaremos afuera, Lady Tsunade.
-No, no se preocupen. De hecho, las contracciones de Sarada cada vez están más intensas, tomará unas cuantas horas más, así que niña, relájate entre las contracciones, ¿de acuerdo?
-Claro, abue Tsunade.
-Esa es mi niña- decía Tsunade mientras le depositaba un beso en la frente de Sarada.- Por cierto, Sakura, cómo vas tú con el bebé.
-Ah, bueno yo… creo que muy bien, sólo que tengo un dolor muy extraño y es un poco agudo.
-Creo yo que ya pasaste las 40 semanas, ¿no es así?
-Ah, sí, yo… ay, ahí está otra vez.
-Sakura, creo que debería de revisarte en el otro cuarto y…
-No, no, no, no, no. Nada de eso, Lady Tsunade, estoy perfectamente bien.
-Deja de comportarte como niña terca y hazme caso, Sakura.
-Pero…
-Sasuke se quedará con Sarada para que estés más tranquila- decía con autoridad la *Godaime.
-Ah… bueno, está bien. En un momento regreso, no es nada, así que tranquilos- les decía Sakura a su hija y esposo.
-Hmp- sólo decía Sasuke afirmando con la cabeza.
Segundos después, Sakura se retiró de la habitación dejando padre e hija a solas.
-Siempre me ha dado algo de temor esa señora- decía Sasuke tratando de bromear con su hija.
-Sí… puede ser aterradora algunas veces, pero es muy buena. ¡Ahhhh!- gritaba y agarraba fuerte Sarada la mano de su padre.
-Tranquila, estoy aquí.
-Avísame cuando termine, por favor.
-Respira lento, muy lento.
-No puedo, ¡uf! ¡Uf!- respiraba la pelinegra entre cada contracción.
-Shh, shh, ya, todo está bien- trataba de animarla su padre.
-Ya… ya… ya estoy mejor, gracias, papá.
-De nada, mi cielo- (sí, yo quise que papá Sasuke fuera cariñoso con su princesa -_-)
-Dime, ¿así estuvo mi mamá cuando iba a nacer?
-Tsk, créeme, lo tuyo no es nada comparado con lo que ella pasó. Tan solo te digo que casi me tuvieron que amputar el brazo de la fuerza que tu madre me aplicó.
-¿En serio?
-Bueno, no tanto así, pero sí recuerdo que casi no lo sentía, sin olvidar los tremendos moretones que me dejó.
-Jejeje.
-Pero valió la pena ese dolor por el verte nacer- dijo el pelinegro con una mirada llena de amor que hizo que Sarada empezara a derramar lágrimas.
-Papá… yo…
-Sasuke Uchiha, te necesito un segundo- dijo Tsunade interrumpiendo el bello momento.
-Ah, sí.
-¿Está bien si te quedas sola, hija?
-Sí, no hay problema, abue Tsunade.
Diciendo esto, Sasuke y Tsunade salieron del cuarto y se dirigieron al pasillo.
-Uchiha seré breve contigo, tu esposa está en labor de parto.
-Jaja, ¿no me diga? Sé que nunca fui de tu agrado total, pero no me bromé con eso.
-Pues no, no bromeo, ya está con su bata y conectada al monitor.
-No, no, no, no. Mi hija está en labor de parto, mi yerno el mini dobe no está aquí y mi esposa es la roca que… No está bromeando, ¿cierto? Digo, hemos tenido muchas falsas alarmas en la familia.
-Uchiha, Sakura ya tiene 5 cm de dilatación y así como va, tu bebé podría nacer antes que tu nieto. Yo estoy lista, todo está controlado, ¿y tú?
-*Hai- decía casi como zombi, Sasuke.
-Bien, pues entra a felicitar a tu esposa, yo estaré con Sarada por lo mientras. En cualquier caso, Shizune también vendrá a ayudarme, es otra que está capacitada para traer al mundo a mi otro nieto. Relájate, hijo. Si nacen antes de medianoche tendrán el mismo cumpleaños.
-¡Lady Tsunade!- exclamó Sasuke- Estas mujeres… son mi vida.
-Lo sé- dijo mostrándole una sonrisa la Sannin, y así ella se retiró con Sarada mientras Sasuke con su esposa.
-¡Sasuke-kun! Uff… qué gran momento elegí- decía Sakura al momento de ver a su marido entrar.
-¿Cómo están?
-Bien, sensacional, ¿y tú?
-Ay, Sasuke, no empaqué mi maleta. Ni siquiera practicamos los ejercicios. Uff… argggg- se quejaba la pelirrosa.
-¿Te molestan las contracciones?
-Sí, algo. ¡Uff!
-¿Estás bien?- decía Sasuke mientras sujetaba la mano de su amada.
-Ajá. Prométeme que permanecerás con Sarada, ella te necesita.
-Tú sabes que lo haré.
-De acuerdo.
-Sakura.
-¿Sí?
-Tendremos un bebé esta noche. Otro Uchiha.
-Lo sé. ¿No es increíble? Tu sueño de restaurar el clan al fin se cumplió.
-Desde el nacimiento de Sarada se cumplió- la corrigió él.
-Cierto, je. Aún recuerdo cuando nació… era tan pequeñita. No puedo creer que ahora ella esté a punto de dar a luz- empezaba a llorar Sakura.
-Hmp, siempre serás una molestia.
-¡Sasuke-kun!
-Pero eres mi molestia- dijo con una sonrisa y se acercó a su esposa para darle un tierno beso.
-Mmm… me encanta cuando te pones así, mi Sasuke. Por cierto, ni hemos pensado en qué nombre ponerle al bebé.
-Ah, ya sé. Estaba pensando que Sarami (parodia de salami xD) si es niña y Sanosuke si es niño. Es un nombre original.
-El caso es que siempre tiene que tener una S al inicio, ¿no? Jajaja, ¡ahhh!
-¿Sakura?
-Sasuke, por favor ve con Sara-chan y… ay, por Kami, estas contracciones están cada vez más rápidas, pero… anda, anda, ve con ella, y, y, y ve por Daisuke, cielo. Y Sasuke, yo… ah, ya no sé qué iba a decirte.
-Tengo una mejor idea- y diciendo esto Sasuke le plantó otro beso de amor a su amada pelirrosa.
-Mmm…. insisto, amo esta faceta de ti.
-Hmp, molestia- dijo sonriéndole a Sakura.
-Bueno, ahora sí ve con Sarada.
Y diciendo esto, Sasuke dejó a su esposa, quien aún seguía sonriente por el beso, y se dirigió con su hija.
-Resiste, resiste, un poco más, vaya, qué contracción tan salvaje- decía Naruto mientras sostenía la mano de Sarada, cosa que hizo que el corazón de Sasuke se alegrara al ver que su hija estaba en buenas manos.
-Hola- dijo él mientras se acercaba.
-Hola, uff.
-¿Cómo estás?
-Teme, tu hija sí que es una mujer fuerte, lo está haciendo de maravilla.
-Pues obvio, es toda una Uchiha.
-No olvides que ahora es una Uzumaki también.
-Teme.
-Dobe.
-Papá, *Nanadaime, por favor.
-Lo siento, Sara-chan/hija- dijeron ambos al momento de que Sarada les llamó la atención.
-Bien. Papá, y cómo está mamá.
-Pues, eh… te juro que no podrás creer esto.
-¿La están preparando?
-Sí, exacto.
-¡Shannaro! ¡Shannaro!
-Je, igual al su madre, ¿no teme?
-¡Más hielo!- pedía la pelinegra.
-Sí, sí, enseguida lo traigo, tú quédate con tu hija- decía Naruto que salía a toda velocidad del cuarto.
-Ahhh, ahhhh- se quejaba del dolor la futura madre.
-Shh, tranquila, aquí estoy.
-Necesito que… uff… vayas con mamá.
-Aquí está el hielo, nueva hija- decía el rubio corriendo con eso para ponérselo a Sarada.
-Sé que lo haré bien, ve con mamá, por favor.
-De hecho ella dijo que quería un poco de hielo, así que me llevaré este y regreso en dos segundos- decía Sasuke mientras se retiraba de la habitación.
-Ahh, Sara-chan, amm, bueno, creo que mejor iré en busca de Shizune o algún otro doctor, por favor no vayas a moverte de aquí.
-Descuide, no creo poder irme a ningún sitio, Nanadaime.
-Oh, jajaja, es cierto, porque tú estás a punto de… ay, disculpa, cuando me pongo nervioso digo tonterías, bueno, siempre las digo, pero cuando sé que algún miembro de la familia está a punto de nacer, yo simplemente no puedo contenerme y, y… ahhhh, por favor tranquilízate- decía casi llorando de nervios el ojiazul.
-Séptimo, por favor, tranquilo, shhhh- era Sarada la que lo estaba ayudando en vez de al revés.
-En seguida regreso- decía Naruto que salía corriendo de ahí para así toparse a tiempo con Sasuke que aún estaba en el pasillo.
-Naruto.
-Sasuke, Sasuke, yo no…
-Naruto, por favor, escúchame, necesito que hagas un enorme favor por mí, amigo. Quiero que te quedes con mi hija en estos momentos, ella siempre te ha admirado, por ti es que ella quiere ser Hokage, hmp. Eres realmente de la familia, me atrevo a decir que… ella te ve como… como un segundo padre- dijo de una forma sincera el ex renegado.
-Ay teme, ya casi haces que llore, no es justo. Por supuesto que me quedaré con ella, no me moveré hasta que ese bebé nazca, de veras.
-Gracias, Naruto. Igual pudiera ser que un momento me quede con Sakura y después cambiamos de lugar y…
-Sí, Sasuke, no te preocupes, para eso están los amigos.
-Ay, esta mujer llama todo el tiempo- dijo una de las enfermeras mientras entraba al cuarto de Sakura.
Sasuke al escuchar eso, entró también a la habitación y vio que su esposa estaba muy agitada respirando.
-¡Sasuke-kun! Uff, estoy a punto de dar a luz. ¡Shannaro!- gritó la pelirrosa haciendo que Sasuke después de muchos años, se volviera a sentir ansioso, nervioso y emocionado, todo al mismo tiempo.
