Nota de la autora: ¡Hola a todos! ¡Muchas, muchísimas gracias a Akane Mitsui y a sukiony por vuestros reviews! ¡Me hacen muy, muy feliz! Y con ganas de actualizar más seguido para saber vuestras opiniones ;P

Espero que este nuevo capítulo, un pelín más largo, os guste. Realmente me gustaría saber que opináis todos al respecto. Animaros a dejarme vuestras opiniones, ¡tanto positivas como negativas!

Sin más aquí os dejo un nuevo capítulo. ¡Un abrazo a todos!

ABSURDAS CONVERSACIONES

Capítulo 9

Nuevamente lo habían retenido a la hora del almuerzo. Esta vez lo entretuvieron con cientos de panfletos sobre las distintas facultades con sus respectivas carreras. Estaba claro que él no era precisamente el perfil de alumno que se presentara con posibilidades de encaminar su futuro hacia una carrera universitaria dado su historial académico, y pareciera que los profesores vieran en él un claro ejemplo del cual sentirse orgullosos como mentores. Agradecía las atenciones y la gran cantidad de información que se desvivían por proporcionarle, pero acostumbrado como estaba él a vivir en el presente, tener que empezar a pensar en un futuro que cada vez estaba más cerca lo dejaba exhausto.

Subía sin prisa y con cierto pesar los escalones que conducían a la terraza del instituto. Los alumnos ya habían terminado de comer y se paseaban por los pasillos del instituto charlando.

Llegaba al rellano del tercer piso, a un tramo de escalera de la puerta de la terraza, donde una pareja parecía haber encontrado allí la intimidad necesaria para meterse mano a gusto sin sufrir la interrupción de los más curiosos. Se paró frente a ellos unos segundos, observando cómo se besaban con auténtico fervor ignorando cualquier resquicio de vida humana que pudiera estar presente, en este caso: él. Le asombraba lo ensimismados que estaban el uno en el otro. Observarlos despertaba en él un cúmulo de sentimientos que no sabía muy bien cómo interpretar, por lo que decidió seguir subiendo en silencio hasta llegar a la terraza.

Como siempre allí estaba Rukawa sentado en el suelo y apoyado en la pared con los ojos cerrados. Cogió una cosa de la bolsa que llevaba y se lo lanzó a su compañero cayendo sobre su regazo.

El moreno abrió los ojos cogiendo el objeto que lo despertó al chocar contra su pecho. Nuevamente se trataba de su bollo de chocolate favorito.

- ¿Tutoría? – le preguntó escuetamente al recién llegado.

- Si… - Se sentó a su lado. – Tengo panfletos para empapelar mi habitación entera.

- Yo me quedé con el de la Facultad de letras…

- ¿Ya has elegido? - le preguntó sorprendido y con algo de envidia destapando el contenido de la fiambrera. Hoy le tocaba comer fideos salteados con verduras.

- Filología inglesa –asintió al contestar viendo como se metía con ansia un buen puñado de fideos en la boca. – Lo estuve hablando con mis padres. El inglés siempre me ha gustado y los profesores de las academias cobran muy bien. Alguna vez le he dado clase a mis primos pequeños, y la idea no me desagrada… También podría hacer traducción e incluso podría vincularlo con el periodismo deportivo extranjero…

- Uhm… -Sakuragi aún con la boca llena asentía a cada palabra, sorprendido de que se lo hubiera contado de una tirada sin tener que sacarle la información con tenazas. – Yo todavía tengo que pensármelo… - añadió pensativo después de tragar. – Tendrías que haber visto cómo se puso mi madre cuando le dije lo de la beca – sonreía al decirlo – se puso a llorar de la emoción y empezó a llamar por teléfono a todos los familiares.

Ambos se quedaron sonriendo, uno ante el recuerdo de lo que pasó y el otro imaginándose el panorama. Se formó un agradable silencio mientras el pelirrojo seguía comiendo y el moreno jugaba con el bollo que aún seguía envuelto por el envoltorio de plástico.

Sakuragi estaba ya apurando los últimos fideos que le quedaban, entonces el moreno decidió que era buen momento para comerse ese delicioso pastelillo de chocolate. Después de comer siempre se le antojaba algo dulce, y qué mejor que la rica ofrenda que Sakuragi le trajo.

Al ver como Sakuragi apartaba finalmente la fiambrera vacía, consideró oportuno ofrecerle parte del pastelillo, y así se lo hizo saber gesticulando con las manos señalando el bollo intacto. Sakuragi con una sonrisa negó con la cabeza su ofrecimiento y se acomodó en el suelo viendo como el moreno pegaba el primer mordisco con gusto.

Se lo quedó mirando con curiosidad mientras cerraba los ojos al saborear la dulce crema de chocolate cuando un pensamiento surgió en su mente. Últimamente parecía haber encontrado en Rukawa al aliado perfecto con quién compartir el hervidero de ideas que tenía en la cabeza.

- Oye Kitsune… - lo llamó.

- Hmm… - con la boca llena le hizo saber que lo escuchaba.

- ¿Has besado alguna vez a alguien?- expresó

- … No. – Se tomó un tiempo en contestar temiendo lo que se pudiera avecinar en la conversación, dadas las experiencias pasadas con el pelirrojo.

- Me gustaría saber qué se siente al besar a alguien… - Murmuró mirando a Rukawa e ignorando el desconfiado semblante con el que lo observaba.

Rukawa se limitó a observarlo con cierta incertidumbre metiéndose el último trozo de bollo en la boca.

- Tienes… - lo alertó el pelirrojo señalándose su propio labio para indicarle que tenía restos de chocolate en la comisura de los labios.

A Sakuragi se le erizó la piel al ver como Rukawa se pasaba repetidamente la lengua por los labios sin mayor acierto. Sin pensárselo alargó su mano derecha posando su pulgar en el labio inferior del moreno abarcando con el resto de dedos su mejilla.

Sus pensamientos se detuvieron un segundo al notar como la lengua del Kitsune rozaba su pulgar. Las miradas de ambos quedaron presa la una de la otra. El cuerpo del pelirrojo respondió inclinándose hacia Rukawa despacio, como pidiendo permiso, sin apartar su mirada de la azulina.

Estando a escasos centímetros de distancia de la cara del moreno, Sakuragi desvió su mirada a los labios de Rukawa. Tragó duro por un segundo para después acortar la distancia y lamer los labios de Rukawa mientras cerraba los ojos.

Un escalofrío le recorrió la espalda a la vez que reconocía un suave y dulce sabor a chocolate en su boca. Abrió los ojos para ver que Rukawa lo miraba y que su respiración era algo errática. Se estaba mordiendo el labio inferior.

Deslizó la mano que estaba sobre su mejilla a modo de caricia posando su pulgar sobre el pómulo del moreno, mientras el resto de dedos se situaban por detrás de la oreja acariciando sus cabellos.

Rukawa al ver la intención del pelirrojo ladeó ligeramente la cabeza. Sakuragi notó como se le aceleraba el corazón. Acarició con su pulgar la mejilla del moreno antes de inclinarse y juntar sus labios. El corazón le dio un vuelco. Se olvidó de respirar por un segundo y rompió el contacto sin poner mucha distancia entre ellos.

Rukawa desvió su mirada al suelo mientras se inclinaba para juntar las frentes de ambos a la vez que enganchaba sin mucha intención la camiseta del pelirrojo. Se quedaron unos segundos en silencio escuchando la respiración del otro sin separarse hasta que Rukawa volvió a cruzar su mirada con la del pelirrojo y se animó esta vez a iniciar el contacto atrapando entre sus labios los de Sakuragi, succionándolos ligeramente.

El contacto fue nuevamente breve pero de gran intensidad. Rukawa aumentó la distancia entre ellos para ver como el pelirrojo con los ojos cerrados se relamía el labio inferior.

El estrepitoso sonar de la campana pareció despertar al pelirrojo que se quedó mirando fijamente a Rukawa.