Welcome back! un nuevo capítulo de Orgullo y... ¿pokémons? Ni pokémon ni Orgullo y Prejuicio me pertenecen, por desgracia.


Por fin en casa. Un día más en Netherfield cerca de ese idiota de Paul Shinji y hubiera explotado. Literalmente. Mi cuarto será mucho más pequeño, pero no tener su mirada juzgante sobre mí durante las comidas es un alivio. Claro que para mi madre no tanto.

—¡May, tenías que haberte quedado al menos unos días más! ¿Qué va a pensar Drew?

—Mamá-la tranquiliza May-. Él lo entiende. Vosotras sois mi familia, es normal que vuelva a casa.

—Pero Drew podría ser tu futuro-la riñe-, y lo estás desperdiciando. ¿Has hecho galletas?

Ella asiente y mamá se tranquiliza. El olor a galletas recién hechas es como un mantra para ella. Al menos, hasta que recuerda algo.

—Dawn, cariño-me dice, y sé que quiere algo-. ¿A que no sabes quién viene a cenar esta noche?

Por favor, que no diga Paul. Que no diga Paul. Que no diga Paul.

—¡Tu amigo Kenny!

Suspiro. Al menos no es Paul.

—¿Kenny?-se queja Leaf-Es un muermo. Todo el rato habla y habla de cosas que no le interesan a nadie. Y cita a Fantina constantemente.

—Pero es un gran coordinador y Dawn y él tuvieron un pasado-dice mamá.

Yo entorno los ojos.

—Creo que Kenny prefiere pasar el tiempo con Zoey, la verdad.

—¿Y por qué no la invitas?-pregunta Leaf- Así podrá entretener a ese pesado de Kenny y yo te puedo enseñar todo lo que me he comprado cuando he estado con Iris.

—¿Con quién?-pregunta May.

—En serio, tenéis que dejar de olvidaros de Iris-dice Leaf-. Es nuestra prima.

Mientras tanto, yo ya he enviado un mensaje a Zoey.

—¡Zoey viene!-exclamo, haciendo el símbolo de la victoria. Odio que Leaf tenga razón, pero su plan era realmente bueno y efectivo.

La cena pasa rápido. Mamá nos intenta emparejar a Kenny y a mí, yo intento meter a Zoey en la conversación, Kenny habla sobre técnicas de concursos y lo gran maestra que es Fantina y Leaf finge que está ocupada con el móvil.

May trae el postre.

—Así que, Dawn, ¿ahora creas tu propia ropa?-me pregunta Kenny.

Casi me atraganto.

—Como Fantina dice, es importante que haya una conexión entre los trajes y la personalid…

Le interrumpo y le llevo hasta mi habitación del brazo.

—¿Me vas a enseñar tu colección, Deedee?

Aprieto los puños al oír ese mote. ¿En serio a Zoey le gusta Kenny?

—Kenny-empiezo-, ya sé que hemos sido amigos durante muchos años, y me gustaría que siguiera siendo así, por eso te pido que dejes el tema de mi ropa en paz. Lo hago como hobby, no tengo pensado obtener ningún beneficio con esto. Es para mí.

—Pero Fantina dice…

—Me da igual lo que diga Fantina-digo, y es entonces cuando entra Leaf.

—¿Quieres saber de dónde saca la inspiración Dawn para hacer sus trajes?-pregunta, y yo me río. Como si ella lo supiera.

Kenny asiente. Leaf coge dos pasadores dorados y se los pone en el pelo, justo como yo hacía.

—Hola, yo soy Dawn-me imita-. Fui coordinadora pokémon, pero ahora tengo dieciocho años y no sé qué hacer con mi vida. Así que coso vestidos y arreglo dobladillos de los vaqueros de mi hermana Leaf, que es muchísimo mejor que yo. Y voy a casas de ricos a insultarlas en mi cabeza porque son demasiado guays. Pero lo que más me gusta en este mundo es despotricar acerca de Paul Shinji. Es el peor humano del planeta, y ojalá muriese, porque es tan insoportable que no entiendo cómo tiene amigos siquiera. ¡Oh, voy a hacer un vestido inspirado en mi rencor!

Parte de mí quiere matarla. Pero otra parte de mí, la que está viendo cómo Kenny se pone rojo de vergüenza y tiene pinta de salir corriendo, quiere aplaudirla.

—Bonita representación-le digo-. Pero no hay nada más lejos de la realidad. Despotricar sobre él no es mi pasatiempo favorito.

—¿Y entonces cuál es?

Me quedo pensando un segundo.

—¡Ese no es el caso!-grito-Bueno, Kenny, ¿ya te has inspirado?

—Esto… Sí-dice finalmente-. Pero sigo esperando a que algún día puedas venir a visitarnos a Zoey y a mí y ayudarnos con los trajes. Seguro que nos viene muy bien a todos.

—Seguro que sí-respondo, no muy segura.

—Además, tampoco es como si tuvieses ningún plan para después de las vacaciones de verano-me dice Kenny-. Tu madre ha dicho que no tienes trabajo.

Pestañeo un par de veces antes de forzar una sonrisa. Entre Leaf y Kenny, parece que me quieren dejar la autoestima por los suelos.

—Cierto-admito.

—¿Eso es un sí? ¿Vas a venir a Hearthrome?-pregunta, con un brillo en la mirada.

—Cuando acabe el verano-le digo.

Al fin y al cabo, necesito ese dinero. Necesitamos ese dinero.

—Wow-dice Leaf de repente-¿Quién es este tío y por qué no para de mandarte mensajes?

Es Gary. Intento cogerle el móvil a mi hermana, pero sale corriendo.

—Otra razón por la que estás soltera-grita- es porque no sabes ligar.

Lo siguiente que oigo es su risa.

OH MY GOD DAWN-vuelve a gritar.

Bajo las escaleras corriendo. ¿Qué le pasa? Espero que no sea otra de sus tonterías como cuando se puso a patalear porque las dos estrellas del momento habían roto.

—DAWN-repite, creo que incluso más alto que la primera vez.

—¿Qué pasa?-digo. Está sentada en el sofá, aparentemente tranquila.

—TU HOTTIE VUELVE MAÑANA Y TE QUIERE INVITAR A SALIR.

Lo dicho: aparentemente.


Adoro muchísimo a esta loca de Leaf ¿Qué os ha parecido?