¡Buenos días/noches! Luego del final abierto del capítulo anterior, cuando Yellow y Blue se encontraron frente a frente con Perla, llegó la hora de ver qué pasará ahora :D
¡Este capitulo es el doble de largo que los anteriores, asi que disfruten!
Capítulo 2
Blue, sinceramente, no estaba segura de poder moverse, sus rodillas se sentían como si fueran a fallarle, pero ella se negaba a permitirlo. La renegada está aquí. Ella está aquí.
Ella y Yellow estaban inmóviles observando mientras más gemas aparecieron entre los árboles detrás de la Perla renegada, una mezcla desigual conformada por una Amatista, una Peridot, y una fusión. Las mismas gemas que ellas vieron en los archivos.
—Buen trabajo, Steven—, dijo la fusión, sus ojos parecían localizarse en una zona desconocida debajo de su visor. Ella y la Amatista estaban de pie a ambos lados de la renegada y, a pesar de lo diferentes que eran entre sí, Blue estaba sorprendida por lo natural que parecía que las tres estuvieran juntas. La Peridot y Steven estaban resguardados ante la posibilidad de una amenaza, pero parecían muy dispuestos a luchar incluso sin armas en sus manos. —¿Quiénes son?—, les dijo la fusión.
—Yo…Nosotras…—, la voz de Blue no quería funcionar, y temblaba. ¿Cometieron un error? ¿Serian tratadas como enemigas? ¿Siquiera la renegada quería ayudarlas? Ella se dio cuenta que todavía estaba aferrando el desestabilizador con una mano y rápidamente lo retornó a su cinturón.
—Estamos aquí para solicitar un refugio temporal—, dijo Yellow, avanzando un paso. Mantuvo la cabeza en alto, canalizando la formalidad concreta a la que estaba acostumbrada. —Y para hacer una petición en nombre de las Perlas.
La renegada intercambió una mirada rápida con las otras dos, parecía confundida. —¿Qué petición?—, preguntó.
Las manos de Blue, ahora desocupadas, se entrelazaron firmemente frente a ella y sintió una oleada de excitación nerviosa al escuchar el sonido de la voz de la renegada.
Yellow, que todavía hacia su mejor esfuerzo para parecer confiada, tartamudeó un poco al contestar. —P-Para ayudarnos con una rebelión.
La renegada se quedó mirándolas, una mano sujetaba débilmente su lanza.
—¿Una rebelión?—, preguntó la Amatista antes que ella pudiera decir algo. —¿Contra el Planeta Hogar?
Yellow asintió en silencio.
—Bueno, vinieron al lugar correcto—, declaró. —Estamos dentro, ¿verdad, P?
La renegada parpadeó y miró a la Amatista. —Yo…Eso es…Creo que necesitamos un poco más de información antes de aceptar algo como eso…—, ella miró a Blue y Yellow con incertidumbre.
—Estoy de acuerdo—, dijo la Peridot, echando un vistazo a través de la fusión. —Esta Perla siempre fue muy poco confiable.
—¿Discúlpame?—, espetó Yellow sin pensar, entrecerrando los ojos a la gema más pequeña. —Me gustaría indicar que yo no soy la que utilizó una línea prioritaria sin autorización sólo para llamar tonta a Diamante Amarillo.
—¡Estaba varada aquí, y nadie respondía a mis señales de socorro! ¿De qué otra forma podía contactarla?—, farfulló. —¡Y eso no tiene nada que ver con esto! ¿Cómo se supone que debemos saber que ustedes no son espías?—, demandó la Peridot.
—¿Qué Diamante enviaría a un par de Perlas para espiar a un pequeño grupo que rebeldes que van a ser eliminados de todos modos?
—¡No lo sé, al parecer la lógica ya no significa nada!
Yellow resopló, sus dedos apretados furiosamente en sus costados. —No somos espías.
—Ella dice la verdad—, dijo la fusión, colocando una mano en el hombro de Peridot. —Bajen sus armas, Gemas. Ellas no van a hacernos daño.
Las armas desaparecieron, y la más pequeña de las gemas corrió frente al grupo para saludarlas, a pesar de los esfuerzos de la renegada de retenerlo.
Él se detuvo justo enfrente de Yellow, con una sonrisa. —¡Hola, soy Steven! Tú eres la Perla que estaba con Diamante Amarillo, ¿verdad?
—Si—, dijo ella cortésmente, incapaz de decir qué tipo de gema era él exactamente.
—¿Cuál es tu nombre?
—En realidad no tengo uno. Eres bienvenido a llamarme Yellow, si eso cumple tus propósitos.
Steven frunció el ceño, pero aceptó con una inclinación de cabeza. Él se volvió a Blue. —¿Qué hay de ti? Eres del Planeta Hogar también, ¿cierto?
Ella asintió lentamente. —Blue. Sí, he servido en las cortes del Planeta Hogar también.
—¿Y están aquí para ver a Perla?—, preguntó Steven con emoción. —¿Es una reunión súper secreta de Perlas?
—Oh, um…¿sí?—, respondió Blue. —Quiero decir, no es secreta exactamente, pero queremos hablar con ella—. Ella se atrevió a lanzar una breve mirada a la renegada, sólo para descubrir que ella estaba mucho más cerca ahora, parada de forma protectora a la derecha de Steven.
Blue se encontró hincándose sobre una rodilla de forma automática, sus piernas temblaban mientras se arrodillaba ante la renegada con la cabeza inclinada. Yellow observó y consideró hacerlo también, pero se contuvo. No era su lugar ahora.
La Perla renegada tenía los ojos muy abiertos y estaba insegura, conmovida por la repentina muestra de respeto. —Yo…Tú…Por favor, ponte de pie—. Ella tocó el hombro de Blue con nerviosismo, provocando que levante la cabeza.
Blue temblaba mientras la miraba, su flequillo oscurecía su visión.
—No lo entiendo—, dijo. —Eras la Perla de Diamante Azul, ¿verdad? ¿Durante la rebelión?
La fusión, caminando detrás de la renegada, asintió. —La recuerdo. Ella estaba allí la primera vez que Rubí y Zafiro se fusionaron.
Blue jadeo ligeramente. —¿Tú eres… Eres el Rubí y Zafiro que desertaron al lado de los rebeldes? Te ves muy diferente…
—Le tomo tiempo a Rubí y Zafiro para conocerse entre ellas—, respondió con calidez, luego dio un paso adelante y tendió una mano para ayudar a Blue a ponerse de pie. —Mi nombre es Garnet.
—Garnet—, repitió en voz baja, con una pequeña sonrisa en sus labios. Ella nunca había oído hablar de una Garnet, y la idea era emocionante. Ella permitió que Garnet la ayudara a levantarse, sus dedos delgados temblaron cuando tocaron una de las gemas en sus palmas. —Gracias. Lo-Lo siento por llegar de forma tan repentina.
—No te preocupes—, dijo Garnet. —Bienvenidas a la Tierra. Este es Steven, Amatista, Peridot, y creo que ya conocen a Perla—. Ella señaló a cada uno de ellos a su vez, Amatista y Peridot se habían acercado más también. —No necesitas inclinarte antes nosotros, todos somos iguales aquí.
Blue apenas se dio cuenta que había hecho eso y se rió entrecortadamente. —Es maravilloso conocerlas. Yo soy…Yo era la Perla de Diamante Azul, y mi amiga pertenecía a Diamante Amarillo—, ella hizo un gesto a Yellow para que se acercara, y lo hizo.
—Lo sabemos—, murmuró Peridot con amargura.
—Encantada de conocerlos—, dijo Yellow a todos ellas antes de volver su mirada hacia la técnica. —Y es un placer verte de nuevo, Faceta 2F5L Corte 5XG. Que suerte que hayas sobrevivido a la explosión—, agregó con énfasis.
Ella se enfureció. —¡No gracias a ti, eso es seguro!
—Whoa, hey, tranquilas—, dijo Amatista, interponiéndose entre ellas. —¿Cómo lograron recorrer todo el camino hasta aquí, de todos modos? ¿Y cuándo comenzó toda esta cosa de la rebelión? La última vez que te vimos, realmente no parecías de ese tipo.
—Las cosas cambiaron—, respondió Yellow con nerviosismo. —Va a tomar un tiempo explicarlo, y debemos empezar por el principio…¿si eso está bien?
—Sí, si, por supuesto—, dijo Perla rápidamente, al parecer al fin había encontrado su voz de nuevo. Hubo un silencio extraño mientras miraba a las otras dos Perlas. —Debemos regresar a la casa—, declaró de repente. —Sí. A la casa. ¡Para hablar!—, ella se alejó con rapidez en la dirección que habían venido, arrastrando a Steven con ella y dejando a las otras rezagadas.
Blue y Yellow caminaron una a lado de la otra con soltura, aunque ambas estaban tensas de expectación. Terminaron caminando bastante rápido al lado de Amatista y no muy lejos de Perla.
—Hey—, dijo Amatista.
—Hola—, respondió Yellow. Se sentía extraño, ser más alta que una Cuarzo, pero también se sentía un poco más seguro… a duras penas. Esta no parecía particularmente agresiva tampoco, y eso era siempre un alivio.
Ella les dio a ambas una mirada evaluadora. —¿Esos no son uno de los trajes viejos de P?
Por delante de ellas, Perla inhaló bruscamente y se dio la vuelta para tener una mejor vista de ellas. —Es…si, lo son—, dijo, incomoda.
—Lo-Lo siento, ¿debemos cambiarnos?—, preguntó Blue, su cara sonrojada. —No quiero ser irrespetuosa.
—No, no, está bien—, dijo Perla rápidamente. —Sólo estaba sorprendida—, ella se dio la vuelta otra vez y continuó caminando, Steven corrió tras ella y atrapó su mano. Ella desaceleró un poco y le regaló una sonrisa agradecida.
Amatista los observó por un segundo y luego se encogió de hombros. —Así que, ¿esa no es una cosa estándar de las Perlas?
—No—, dijo Yellow cuando Blue no respondió. —Nuestros Diamantes nos prefieren con accesorios que cumplan sus preferencias individuales.
—Oh si, esas cosas extrañas y esponjosas en los hombros, ¿verdad?—, Amatista se rió. —Y, ya sabes, las botas altas.
—…Si—, asintió a regañadientes, de pronto se sentía un poco insegura. —¿Estabas escuchando el canal de comunicación de Diamantes a escondidas?
—Seguro—, respondió alegremente. —La cara de D. Amarillo cuando Peri la llamó tonta…—. Ella cambió de forma en una copia sorprendentemente similar a la expresión de Diamante Amarillo, luego se echó a reír mientras cambiaba otra vez. —Oh amigo, ¡no tenía precio!
Yellow observó a Amatista, preguntándose cómo eso podía interpretarse como divertido y no como absolutamente aterrador. Aunque…A años luz de distancia, tal vez fue un poco divertido. Blue estaba escondiendo una pequeña sonrisa detrás de su mano también.
Amatista volvió su atención a Blue. —Así que, ¿qué hay de ti? ¿No eres una gran habladora?
Yellow dejó escapar una fuerte carcajada, luego desvió la mirada, incomoda cuando Amatista le dio una mirada curiosa. —Lo siento—, murmuró. —Ella habla mucho, en gran medida sobre cosas que no se supone que debe decir.
—Genial—, Amatista se rió. —Y no tienes que disculparte—, agregó, mirando a Yellow. —Sólo habla como quieras, no necesitas ser tan educada.
—Gracias—, respondió dudosamente.
—Lo siento por no estar hablando mucho—, dijo Blue, su rostro sonrojado ligeramente. —Sólo estoy un poco abrumada. Casi no esperaba que las encontráramos…Que ustedes nos encontraran, supongo.
—Estrellaron una nave en nuestro planeta. Sería extraño que no lo hubiéramos notado—, Amatista le dio una palmada amistosa en la espalda. —En fin, son los primeros visitantes del Planeta Hogar que no intentan matarnos, así que gracias por eso.
Blue le dio una pequeña sonrisa, tratando de no estremecerse. —¿De nada?
Pronto llegaron a un portal y se agruparon sobre él, apenas podían entrar todos. Yellow y Blue se colocaron frente a frente, casi nariz con nariz, y Yellow le regaló una sonrisa torcida que esperó que tuviera un mínimo grado de consuelo entre todo el caos de la Tierra. La corriente del portal se activó, y pronto todos aparecieron en la casa que Perla había mencionado. Había una puerta por activación de gemas detrás de ellos, pero entraron a lo que parecía una estructura diseñada por humanos y construida a su alrededor.
—Por favor, siéntense—, ofreció Perla, señalando al sofá. Ella y las otras Gemas de Cristal se dispersaron por la habitación… Steven y Peridot en el extremo más pequeño del sofá, Garnet apoyada cómodamente contra la pared, Amatista tirada en el suelo. Perla estaba ubicada con cautela en la esquina del sofá junto a Steven, mirando mientras Yellow y Blue tomaban asiento en su otro lado.
—Entonces, ¿cómo llegaron aquí?—, repitió Amatista con curiosidad.
Ellas intercambiaron una mirada breve, y Yellow habló por ambas. —Robamos una nave de transporte y utilizamos su capsula de escape para llegar a la Tierra.
—¿Qué?—, preguntó Peridot con incredulidad.
Perla sólo parecía asombrada. —¿Todo el camino desde el Planeta Hogar?
—Wow, eso está de puta madre—, dijo Amatista con una sonrisa.
—Amatista, tu lenguaje—, reprendió Perla, cubriendo las orejas de Steven con sus manos y fulminándola con la mirada.
—¿Qué es… "de puta madre"?—, Yellow las observó con incertidumbre.
—Significa que fue increíble—, explicó Peridot, particularmente satisfecha por ser capaz de responder a la pregunta.
—Gracias—, dijo Blue, dirigiendo una sonrisa hacia Amatista.
—Pero no hay forma de que un par de Perlas pueda robar una nave como esa—, continuó Peridot. —¡No bajo las narices de los Diamantes!—, ella captó la mirada de advertencia de Garnet y agregó rápidamente. —Quiero decir, sería imposible para cualquier gema robar una nave, incluso para las más competentes tecnológicamente.
—Sí, estoy segura que una gema tan competente como tú nunca sería capaz de lograr algo así—, murmuró Yellow.
Peridot siseo con furia y comenzó a decir algo, pero Steven tomó su brazo.
—Vamos, por favor no peleen, chicas—. Él miró a Yellow y Blue. —Creo que es genial que hayan hecho algo tan difícil.
El rostro de Yellow adquirió un tinte de color.
—Estoy de acuerdo—, dijo Perla con una sonrisa. —Supongo que no fue fácil.
—Lo logramos—, respondió ella, agachando la cabeza.
—¿Cuál es exactamente su situación actual con el Planeta Hogar, sin embargo?—, preguntó Perla. —¿Ellos saben que están aquí?
—Buena pregunta—, dijo Garnet, ajustando su visor. —Necesitamos saber si debemos esperar a alguien que venga por ustedes.
Blue tragó saliva y movió nerviosamente sus manos. —No… exactamente.
—¿Qué quieres decir?—, preguntó Perla con preocupación.
—Ellos no creen que hayamos escapado de la explosión—, respondió Yellow, —Pero vendrán de todos modos.
—¿Explosión?—, preguntó Steven.
—¿Quiénes vendrán?—, demandó Perla.
—No lo sé, probablemente un puñado de gemas… Más que sólo una Peridot y una Jasper esta vez, estoy segura—, Yellow se encogió de hombros. —Eso es en parte la razón por la estamos aquí también. Necesitan saber qué esperar y, bueno, haremos lo que podamos a cambio de su ayuda.
—Las ayudaremos de cualquier manera—, intervino Blue con rapidez, ignorando la mirada mordaz de Yellow.
—Bueno, gracias, pero… No lo entiendo muy bien. ¿Por qué están enviando más gemas? ¿Por lo que hizo Peridot?
La pequeña gema frunció el ceño y se cruzó de brazos. —Por favor, ellos vendrían a comprobar el Cluster de todos modos, ya que mis reportes nunca llegaron correctamente.
—Pero tu insubordinación definitivamente no mejoró las cosas—, argumentó Yellow. —Mi… Diamante Amarillo está decidida a asegurarse que el Cluster sea completado a tiempo ahora.
Peridot se mofó. —Tu Diamante es irracional al límite cuando se trata de este planeta.
—Soy muy consciente de eso—, respondió con frialdad. —Y ella ya no es mi Diamante.
Las palabras resonaron incomodas en la habitación, provocando un silencio.
Perla aclaró su garganta con incomodidad. —¿Puedo preguntar cómo sabían que estábamos aquí?
—No fueron exactamente sutiles al destruir el Ojo Rojo—, respondió Yellow, aunque había un mayor grado de apreciación en su voz en lugar de desprecio, ahora que su atención estaba dirigida lejos de Peridot.
—No, eh, no quería decir eso exactamente…—, Perla miró de reojo a Garnet. —¿Cómo supieron sobre las Gemas de Cristal, antes de eso? Siempre pensé que el Planeta Hogar intentó mantener a la rebelión en secreto luego del fin de la guerra.
—Lo hicieron—, dijo Blue suavemente, y se sonrojó cuando Perla dirigió su atención a ella. —Nosotras…Yo…—, ella entrelazó sus manos con fuerza. —Yo compartí mis recuerdos con otras Perlas. Como dijo Garnet, estuve allí ese día cuando tú entraste a la corte de Diamante Azul y…—. Ella miró a Yellow buscando apoyo.
—Ella ha hablado sobre ti a las Perlas desde entonces—, dijo ella de manera sucinta. —Sólo oí hablar sobre ello recientemente, pero te vi en los datos del Ojo Rojo y sabíamos que teníamos que encontrarte.
—¿Desde…Desde la rebelión?—, repitió Perla, sus ojos muy abiertos. —Esos son milenios, ¿cómo incluso lograste hacerlo sin ser descubierta?
Blue se estremeció levemente, presionando la planta de un pie con la otra mientras asentía, vacilante. —En su mayor parte, durante nuestros ciclos de descanso. En realidad nadie nos vigila.
—¡Eso no quiere decir que no es peligroso!—, dijo Perla, insegura.
—Lo sé, pero era importante—, ella bajó los ojos. —Tú eras importante. Eres la única Perla que alguna vez ha hecho algo tan…tan impresionante.
Sus mejillas se tornaron de un color turquesa muy brillante y empezó a agitar las manos nerviosamente. —¡Bueno! Quiero decir… Gracias, es muy amable de tu parte, pero en realidad no…
—Ella tiene razón—, interrumpió Garnet con calidez.
—Sí, P—, agregó Amatista con una sonrisa. —Apuesto a que el Planeta Hogar nunca te vio venir.
Perla parecía cada vez más inquieta mientras hablaban.
—La renegada terrorífica—, bromeó Garnet con una sonrisa.
Los ojos de Blue se iluminaron. —¡Exacto! ¡Era inaudito para una Perla luchar, los primeros reportes la hacían parecer tan…tan fuerte!
—Pero…
—¡Ella es muy fuerte!—, añadió Steven con emoción.
—Sin mencionar que es muy hábil en una serie de otras áreas—, agregó Peridot, encogiéndose de hombros. —No es de extrañar que el Planeta Hogar se esfuerce en pretender que la rebelión nunca ocurrió.
—¡Bueno, fue todo gracias a Rose! No es que yo estaba liderando la…—, ella miró hacia abajo con sorpresa cuando un par de brazos rodearon su cintura y la abrazaron con fuerza. —¿Steven? ¿Qué sucede?
—Nada—, dijo él, sonriéndole con ojos brillantes y cálidos. —Sólo eres muy genial. Creo que mamá estaría muy orgullosa de ti por ser tan importante para otras Perlas también.
Los ojos de Perla se humedecieron un poco y rodeó a Steven con sus brazos, apretándolo con suavidad. Luego de unos momentos, ella lo liberó, acomodó su camisa, y sonrió. —Gracias, Steven—. Tomó una respiración profunda y se volvió de nuevo a Blue, un poco más tranquila. —Y gracias a ti. Nunca pensé que alguien podría intentar algo por el estilo, mucho menos la Perla de un Diamante. Habrías sido destruida de inmediato si alguien te descubría divulgando ideas como esas.
Blue se encogió un poco avergonzada, pero forzó una sonrisa rápida.
—Oh, um, yo no tenía la intención de…
Ella sacudió la cabeza. —Está bien. Fue un honor.
Perla se sonrojó otra vez, desviando la mirada. —¡En fin! Si el Planeta Hogar realmente está enviando más gemas a la Tierra como has dicho, entonces tenemos mucho que hacer.
—Espera—, interrumpió Yellow. —¿El Cluster no debería ser la prioridad? Creo que debería ser posible neutralizarlo si…
—Ya hicimos eso—, interrumpió Peridot.
—¿Qué?
—Sí, ya nos ocupamos de eso—, dijo Steven con alegría. —¡Hicimos un taladro gigante y todos trabajamos juntos y salvamos a la Tierra! Todo en un día de trabajo—, terminó con orgullo.
—Fueron casi dos meses de trabajo, Steven—, corrigió Perla.
—Sin contar unos pocos días cuando Peri descubrió Camp Pining Hearts—, agregó Amatista.
—¡Eso fue un tiempo bien empleado en aprender sobre la cultura de la Tierra!—, protestó Peridot, sonrojándose. —Aunque supongo que podría haber esperado hasta después de completar el taladro…
—Bueno, um, eso es bueno entonces, ¿que se hayan ocupado del Cluster?—, dijo Blue, un poco perdida.
—Bastante—, asintió Perla. —Ahora que tenemos eso fuera del camino, supongo que necesitamos discutir el asunto de la rebelión. No quiero sonar critica, pero eso va a requerir mucho tiempo y esfuerzo.
—Lo sabemos—, dijo Yellow, indiferente.
—Por otra parte…—, Perla miró a Garnet brevemente. —Si efectivamente estamos esperando que más gemas vengan a la Tierra, entonces no podemos irnos.
—Tenemos la responsabilidad de cuidar a este planeta—, coincidió Garnet.
—Lo entendemos—, dijo Blue con cautela. —Su lealtad esta en este lugar ahora. No queremos interponernos en eso.
—Pero la realidad es que tenemos esta rebelión, y nuestras posibilidades de éxito aumentaran exponencialmente si aceptan ayudarnos—, intervino Yellow.
—¿Entonces por qué no nos ayudamos entre nosotros?—. Todos los ojos se posaron en Steven cuando él habló. —Blue y Yellow pueden ayudarnos a proteger a la Tierra del Planeta Hogar, y luego podemos ayudar a las Perlas con su rebelión.
—¿Eso puede funcionar?—, preguntó Amatista a las dos. —¿O tienen que volver pronto?
Yellow hizo una mueca. —Nuestra "nave" no está exactamente en condiciones de volar. Incluso si planeamos irnos de inmediato, tomaría mucho tiempo hacer las reparaciones.
—¡Perfecto!—, dijo Steven con entusiasmo. —¡Pueden quedarse aquí, y vamos a ayudarlas a reparar su nave, y luego iremos al Planeta Hogar juntos!
—¿Perdona?—, chilló Peridot. —¡No puedo volver al Planeta Hogar, Diamante Amarillo va a matarme!
—Discutiremos qué hacer después—, dijo Garnet con calma. —Por ahora, creo que tenemos un plan.
—Si—, coincidió Perla. —¿Les parece bien?—, preguntó a las otras dos Perlas educadamente.
Blue asintió. —Gracias, estamos en deuda con ustedes.
—También nosotros—, respondió Garnet con una sonrisa. —Su advertencia nos da tiempo para prepararnos.
—¿No eres en parte un Zafiro, sin embargo?—, preguntó Yellow con curiosidad antes de morder su lengua, pensando que había ido muy lejos. Una cosa era fanfarronear con una Peridot, pero Garnet parecía estar a cargo, y no quería terminar ofendiéndola por accidente con preguntas entrometidas.
—La visión futura no es una ciencia perfecta—, respondió, encogiendo un solo hombro.
—Oh—, dijo Yellow. —No lo había notado—. Se preguntó cómo podía funcionar tal cosa, pero ahora no era el momento de preguntar. —¿Qué quieren que hagamos?—, probó decir en su lugar.
—Antes de hacer algo—, intervino Perla. —Debemos trasladar su nave aquí.
—¿Nuestra nave?—, preguntó Yellow sin comprender.
—Si, no queremos que los humanos la encuentren y se metan en problemas—, respondió.
—Oh, claro, disculpen—, dijo Blue. —Vamos a intentar moverla.
—No hay necesidad—, dijo Garnet. —Amatista y Perla pueden ayudar.
—Sí, nosotras nos encargamos—, asintió Amatista, levantándose y estirándose. —¿Estas lista, P?
—Por supuesto—, respondió Perla con una sonrisa cálida.
—Lo siento, pero no sé si podemos ponerla en marcha incluso con su ayuda—, dijo Yellow. —Está dañada muy gravemente.
—Oh, no vamos a repararla—, dijo Amatista, agitando una mano con desdén. —Vamos a cargarla hasta aquí.
—…¿Cargarla?—, ella las observó e intentó encontrar una forma educada de señalar que parecía poco probable que tres Perlas y una Amatista demasiado pequeña puedan ser capaces de cargar algo tan grande por una distancia tan larga. Podrían moverla, claro, pero no de forma fácil. Probablemente tendrán que empujarla todo el camino hasta aquí. Desde luego, no serían capaces de teletransportarla.
—Ya lo verán—, dijo con una sonrisa traviesa. —Vamos, será divertido.
Blue y Yellow intercambiaron una mirada insegura y las siguieron hasta el portal.
Perla se colocó detrás de ellas y tocó sus hombros suavemente, con cuidado de no sorprenderlas. —Sé que es mucho para asimilar—, dijo en voz baja. —Sólo intenten tener una mente abierta, y no tengan miedo de preguntar.
Yellow sintió aligerarse un poco de peso en su pecho con las palabras, y miró a la Perla, aliviada. —Gracias—. Ella intercambió una pequeña sonrisa con Blue. —¿Realmente todos son iguales aquí?—, preguntó con suavidad.
—Sí.
La respuesta fue tan sencilla que hizo que lo increíble pareciera creíble.
Yellow aún no estaba segura de eso, pero mientras ella deslizaba su mano en la de Blue por costumbre, no podía dejar de estar agradecida de que ellas terminaran aquí, en la Tierra, donde una Perla podía decir algo así y decirlo en serio. Ella no sabía cómo habían comenzado la mayoría de las rebeliones, pero parecía razonable que empezaran de esta forma: sólo con un pensamiento, y el valor de decirlo. Las Perlas son iguales.
Sonaba extraño, y no lo decía en voz alta todavía, pero era una esperanza. Significaba que, cuando ellas se habían puesto de pie en esa habitación oscura a proyectar imágenes de una renegada legendaria a cientos de Perlas, ese deseo peligroso que todas sintieron era algo realizable.
Y, por las estrellas, y ella hacia algo, se aseguraría de que lo lograran.
¡Oh yes, todos queremos a nuestra Perla renegada y terrorífica! :3 Sinceramente, se me puso la piel de gallina cuando Blue se arrodilló ante Perla. Es comprensible, Perla significa más de lo que ella cree. Disfrute bastante las interacciones entre las protagonistas y las Gemas de Cristal, principalmente entre Amatista y Blue y Yellow.
Una pequeño comentario en cuanto a la línea de Amatista "Wow, eso esta de puta madre": La palabra en inglés es "badass", y no estaba segura de cómo adecuarla al contexto del diálogo. Una opción era "Eso es jodidamente increíble", pero no me gusta, no se siente como una expresión natural (Parece la mala traducción de una película de comedia). Así que coloque esa expresión, que se utiliza más en España (creo), y queda mejor.
En fin, ¿cómo se adaptarán las Perlas a la vida en la Tierra? ¿Cómo ayudarán las Gemas de Cristal (especialmente Perla) con la rebelión? ¿Por qué este fanfic es tan increíble?
Esperen el proximo capitulo.
¡Nos vemos!
