Este capítulo está dedicado a Silvia566, mil gracias por tu apoyo.

Estaré actualizando lo antes posible, estoy escribiendo bastante y para no dejar de actualizar tengo una nueva idea, lee hasta el final de la historia para enterarte.

Ella no está asustada.

Ella es muy fuerte.

Hogwarts entero murmuraba eso al ver pasar a Hermione Griffin, y no es para menos porque al ver pasar, con su porte, con su mirada, tan pulcra y perfecta en todo, como siempre lo había sido, se podría atribuir eso pero Hermione mas allá de la máscara que había hecho estaba muy insegura, débil y sin ganas de nada realmente, había bajado de peso al estar deprimida durante una semana o tal vez mas… de la cual solo Draco estaba enterado, sus amigos solo lo sospechaban, y aunque intentará subirle el ánimo duraba escasos minutos o solamente esa noche.

La pobre chica de cabellos dorados como los rayos del sol estaba aprendiendo a sobreyevar la nueva vida que se le había dado, era casi como volver a nacer pero con la diferencia que ella ya tenía una vida hecha, tenía el apoyo de su mejor amigo que era realmente su hermano de otra sangre pero el cual había compartido valiosos años, pero eso no era suficiente para pegar todos sus pedacitos de corazón, ahora tenía un nuevo amigo que la apoyaba y la protegía con su vida ¿Era eso suficiente para llenar ese vacío? Es que para la brillante mente de Hermione no tenía sentido la razón por la cual su vida había cambiado tanto solo por el hecho que ahora si sangre era pura, y no era cualquier sangre, no era cualquier familia, era un poderosa familia, de gran linaje y antepasados, para felicidad de Hermione, el hecho de que no pertenecía a una familia seguidora de Voldemort era quitarse un peso de encima, aúnque eso no quitaba el miedo de que intenten reclutarla, siendo de gran utilidad para el mestizo más loco de todo el mundo, de esa manera solo tendría una opción, opción que odiaba con su alma entera.

Draco era consciente de todos los demonios que acechaban a la ojiazul, especialmente por las noches, aunque no pudiera evitar que esto sucediese al menos hacía que durmiera bien aunque sabía que a la mañana volvería a aparecer su peores temores el volvería a hacer lo mismo. Ya era una rutina levantarse en mitad de la noche para encontrar a Hermione merodeando por la pequeña sala de compartían, así es como cada noche le ayudaba a descansar, su sentimiento protector le impulsaba a querer acompañarla toda la noche pero Hermione nunca lo permitiría, al menos eso pensaba, si fuera el caso que ella aceptara es porque ella estaría muy vulnerable y el era lo suficientemente considerado para saber que no debían llegar a esa situación.

Así que a solo dos días del cumpleaños de la castaña Draco se levantó como cada noche, su sorpresa fue no encontrar a la pequeña ojiazul en la sala, pero no pasó desapercibido para el oído Draco los casi imperceptibles sollozos que parecían salir del cuarto de Hermione, entonces el bajo las escaleras de su habitación con rapidez para cruzarse a la de ella, cuando estuvo frente a su puerta que se encontraba entreabierta, sin previo aviso entró a la habitación para encontrar a la dulce chica de espaldas tapándose el rostro con su almohada en su intento de que Draco no escuchara su llanto, el rubio al verla se le rompió el corazón de mil maneras y es así que no dudo cercarse abrazarla por la espalda.

-Draco…- La voz de Hermione sonó quebrada y al mismo tiempo sorprendida, además Draco no pasó desapercibido el hecho de que se sobresaltó al sentir sus brazos rodeándola.

-Espero que no hayas pensado que alguien más vendría.- Draco susurro esto en su oído con un tono algo burlesco.

-No claro que no.- Hermione apenas podía hablar, agachó la mirada.- Solo que pensé que no me escucharías, bueno al menos eso esperaba.-

-Soy tu caballero de armadura negra Hermione, que siempre intentara protegerte incluso de ti misma, de tu mente que es tan brillante como peligrosa, te autodestruye.-

-Es que es mucho…y no sé cómo sobrellevarlo.-

-Lo sé princesa, lo entiendo, pero no sientas lastima por ti misma, tú no has hecho nada malo, tu solo fuiste un ángel que cayó en el momento y lugar equivocado.-

-Soy débil…-

-Claro que no.-

-No era una pregunta Draco.-

-Hermione Griffin, estas diciendo que la fiel amiga de Potter que se ha metido en cada uno de su líos, que hizo que mi nariz sangrara como nunca antes habían podido lograr, gracias a ti el bobo de Weasley y Potter siguen vivos, eres la chica más valiente de todo Hogwarts, no por nada vienes de Gryffindor.-

-Es que me duele, todavía me duele.-

-Mientes ya no te duele, tienes miedo.-

-¿Miedo? ¿A que yo voy a tener miedo? Si dices que soy valiente no debería tener miedo.-

-Te equivocas querida, tener miedo no significa que dejes de ser valiente, ser valiente es que a pesar de morir de miedo lo hagas y tú siempre has demostrado serlo, tu miedo va más allá de todo lo normal.-

-¿Y qué es?-

-Ven acompáñame.- Draco le estiró la mano que Hermione dudosa acepto.

Draco la guió hasta el balcón que se encontraba en el primer piso de su pequeña estancia, y ahí es cuando se posicionan y Draco le señala las estrellas para que las mire junto a él.

-Hermione tú tienes miedo a que te rompan más el corazón, pero no temas eso a no volverá a pasar.- Hermione lo vio con los ojos bien abiertos.- Puedes engañar a Potter, a todo Hogwarts pero cariño nosotras las serpientes somos astutas y muy observadoras.-

-Draco me siento muy tonta por seguir así.- Hermione soltó un leve sollozo.

-No deberías, eres un humano, con todos los sentimientos vivos.-

-Como hago para no tener miedo.- Draco la miro con ternura durante breves segundos.

-Tal vez no puedas.- Hermione agacho la cabeza.- Pero eres valiente como una leona así que lo superaras.-

-Draco ahora soy Slytherin.-

-Ahora y siempre.- Draco hizo una pausa, parecía estar meditando bien la palabras que iba decir.- Pero también Gryffindor, aunque no me agrade mucho, eso te hace más especial que cualquier otro que haya pisado Hogwarts.- Draco volteo a verla por breves segundos, al verla tan concentraba en la estrellas volvió su vista a ellas.- Pero sigues siendo un humano como cualquier otro, no eres indestructible, tienes que dejar todo atrás y avanzar, arriesgar un poco aunque tengas miedo a perder.-

-Gracias Draco, tu eres realmente muy bueno conmigo pero también tengo algo que decirte.-

-¿Qué cosa princesa?-

-Tu no me debes nada, no tienes que sentirte obligado a levantarte cada noche a ayudarme, no me debes nada, lo pasado es pasado, aunque no sea el más favorable, tú ya has sido perdonado.-

-No lo hago del todo por eso, aunque me tranquiliza mucho que me digas eso.- Draco en parte si se preocupaba mucho el hecho de que si había sido perdonado aunque sabía que igual viviría siempre en su consciencia como la había tratado años anteriores.

-¿Por qué lo haces entonces?-

-Porque me interesas mucho.- Draco no quería decir eso realmente eso, ahora era él el que se sentía vulnerable.- Te traje aquí porque los mejores momentos pasa baja la luz de la luna y el titilación de las estrellas, quiero que pienses bien lo que te he dicho, quiero que dejes de sufrir pequeña, no lo mereces, alguien como tu no merece si quiera sentir dolor.-

Sin más palabras ambos jóvenes se dirigieron hacia sus respectivas habitaciones dándose una última mirada antes de entrar y caer en los duces brazos de Morfeo, había sido una noche muy cargada de emociones, pero fue una buena noches tanto para Draco como para Hermione.

A la mañana siguiente ambos jóvenes despertaron más tranquilos, con la sensación que se había quitado una tonelada de encima, aunque luego de la conversación que tuvieron la noche anterior no estaban lejos de ello, habían abierto más hacía el otro, mostrándose más indefenso hacia el otro. Hermione se alisto sin hacerse mucho detalle mientras que Draco salió reluciente y casi perfecto de su habitación, así es como ambos prefectos se encaminaron a su sala común, donde se encontrarían con sus amigos, Pansy, Theodore y Blaise. Hermione y Draco cada que salían de su estancia llamaban la atención como si fueran dos súper estrellas, Draco siempre saliendo tan pulcro y perfecto, Hermione con su belleza al natural completamente, un cabello amarrado en una trenza dejando caer un par de mechones y un poco de bálsamo en los labios que le daba un aspecto dulce.

Hermione en el poco tiempo que llevaba ahí ya era considerada la princesa de Slytherin y para otros una reina sin corona, se había ganado su respeto desde el primer día, además que generaba casi un 80% de los puntos para su casa y había demostrado ser una altiva serpiente, para los pocos que pensaban que no era digna de dicho nombramiento eran escasos, un pequeño grupo que les daba envidia las atenciones que tenia de Draco.

Hermione y Draco se acercaron rápidamente al divisar a su grupo de amigos.

-Bueno supongo que ya está decidido a qué hora celebraremos tu cumpleaños ¿No?- La pregunta de Blaise realmente no era hacia Hermione sino más bien para Draco porque aunque era cumpleaños de la rubia todo iba a ser coordinado con el ojigris.

-Lo intenté chicos, créanme, pero no hay manera de persuadir a Mione así que no quedo de otra que tener que compartir a la princesa en su onomástico.- Pansy soltó u bufido al igual que Theodore, Blaise se limitó solo murmurar algo y poner sus ojos en blanco, Draco sonreía al ver como sus amigos reaccionaron de la misma manera como había estado Draco en sus tantos intentos de convencer a la pequeña de melena dorada.

-Eso significa que debemos dejarlo al azar supongo.-

-Lamentablemente si Theodore y para ello debemos de verlos o al menos a uno, Harry Potter.- Respondió Draco sin mucha gana al ver que la chica se había quedado sin palabras.

Hermione no creía que enserio quisieran celebrar su cumpleaños, ella siempre la pasaba con Harry, Ron, Ginny y algunas veces Neville, se limitaba a solo recibir regalos y muchos abrazos después estar contando historias y pasarla juntos en la sala común, nada muy especial. Al ver la reacción de los Slytherins se dio cuenta que Draco no exageraba con que enserio querían celebrarlo, se veían muy entusiasmados y como coincidentemente su cumpleaños caía un sábado hacia más perfecta la ocasión.

-Ya que todos han accedido vamos al comedor para ver a qué hora estaré con ustedes y a qué hora estaré con os Gryffindors.-

-Está bien.- Los Slytherin respondieron casi al unísono todos desganados.

Al llegar al gran comedor entraron y ahí encontraron a Harry y a Ron.

-Bueno chicos primero quiero saber cuáles son las horas que quisieran pasarla conmigo.-

-La noche obviamente.- Respondió Potter casi de inmediato.

-Igual nosotros.- Pansy respondió un poco desafiante pero Hermione sabía que se estaba conteniendo, al menos un poco.

-Vale está bien entonces será a lo muggle.- Hermione cogió un moneda y miro a ambos.- Harry ¿cara o sello?-

-Sello.-

-Está bien, les explico, tirare la moneda y caerá en mi mano e inmediatamente la volteare, si sale sello entonces Harry gana si sale cara ustedes ganan.- Hermione miro a Slytherin para ver si alguno no había comprendido pero parecieron comprender.

Lanzo la moneda con su dedo pulgar todos veían como esta daba vueltas por los aires, el ambiente estaba tenso porque al estar parados frente la entrada hacia que esto fuese atención principal de todos los presentes, era como una guerra fría entre Gryffindor y Slytherin, rojo y verde, era el Ying y el Yang. Y como si la vida fuese en esa moneda al caer en la mano Hermione y esta voltearla mira hacia ambos lados con nerviosismo porque de esto dependía más que solo su cumpleaños, los Slytherin no se caracterizan por saber perder y tampoco los Gryffindor, así que Hermione rogando a Merlín de que todo saldría bien y con un poco de esperanza Hermione saco su mano y fue…

Hola lectores y lectoras vengo acá con la gran noticia que hará que no deje de actualizar y hacer esta historia algo realmente emocionante.

Por el hecho que tengo unos problemas con mi computadora es la razón por la cual no pude actualizar seguido, además que justo tuve un viaje importante y no pude llevar la laptop.

Así que ahora haré unos capítulos más pequeños que tratará más que nada de los pensamientos de ambos Slytherins, en especial de Hermione que es la que realmente sufre acá y de quien se centra esta historia, de esta manera se podrán acercar mucho más al personaje, sus sentimientos, como ve ahora las cosas, su vida, sus amigos, absolutamente todo, de modo que si me hacen alguna pregunta lo responderé por medio de ese capítulo.

De esta manera no dejare de actualizar y así ustedes podrán estar más cerca a este fic.

Los amo quiero saber en los comentarios qué tal les pareció.