Historia de un Mehicano

Capítulo 9 Heroínas Multirraciales

Después de la afirmación de Cartman sobre que las niñas no podían ser parte de Coon y Amigos, varias de estas se fueron ofendidas, sobre todo Red, por la discriminación que les habían mostrado. Incluso algunas de ellas fueron al parque del pueblo, para pasar el rato hablando sobre chicos famosos y otras tantas cosas de chicas. De esa manera podrían olvidar los malos tratos por parte de los chicos. Paso casi media hora después de la tormenta para que por las rejas se les uniera Wendy igual de indignada.

—Hola chicas.—saludó mientras se tiraba al piso, llevaba puesta su armadura de La Librera.

—¿Qué quieres?—preguntó Ruby fríamente, sin abandonar su tono eternamente neutral.

—Esa niña me cae bien.—Lizzy, quien las acompañaba solo porque ninguno de sus amigos estaba cerca, se encontraba hablando animadamente con Patty Nelson, la cual desaprobaba totalmente el lenguaje de Ruby.

—Verán, casi me uno a los héroes…—expresó Wendy a lo que varias de sus amigas, y Karen, se acercaron emocionadas para preguntarle todo acerca de los héroes—No, no me uní a los héroes, esos pendejos siguieron con la estúpida regla de no niñas.—dijo tratando de imitar una voz de bobo—Pero, ¿Saben qué? ¡Qué los folle un pez!—expresó Wendy—Nosotras somos varias, y podremos formar nuestro propio equipo de heroínas, ¿Qué dicen?

—¿Equipo de heroínas?—Patty Nelson entró a la discusión que estaban teniendo—Sé que no nos llevamos muy bien, pero por favor, no tenemos cinco años.—dijo bastante convencida—Dejen que los niños jueguen a sus tonterías, y nosotras mejor hagamos cosas de chicas.

Todas la miraron durante un momento antes de parpadear y volver a voltear a Wendy emocionadas, solo algunas chicas estaban a favor de la sugerencia de Patty.

Las niñas hablaban emocionadas unas sobre otras, se imaginaban con trajes de mallas y pendientes de colores llamativos que les ayudarían a pelear contra el crimen. Algunas como Bebe querían usar ya su surtido de maquillaje para enfrentar a los malos.

—¿Saben qué? Yo paso.—expresó Patty saliendo de escena, junto a algunas amigas suyas, como la verdadera Lola, una tal Jennifer Simmons, entre otras.

—¿Dónde serán nuestras audiciones?—preguntó Red impaciente por la idea de un grupo de heroínas, exclusivo de mujeres.

—En la guarida de las chicas.—expresó Wendy mientras levantaba sus manos—Chispitas, chispitas.—expresó abriendo y cerrando sus palmas frente a ella.

—Solecito.—exclamaron las chicas emocionadas, menos Lizzy que lo expreso en tono burlesco.

Las niñas aparecieron en la guarida, que era secretamente el baño de mujeres en el parque público, lo extraño era que continuaban en la misma posición que cuando habían lanzado su ritual. De todas maneras, Wendy se sentó en la silla de alto mando mientras el resto permanecía en el centro.

El cuarto era de un color rosado con varios posters de famosos, baldosas resplandecientes y cosas de chicas, e incluso tonadas de princesas japonesas. El lugar era pintoresco, tenía varios escritorios de una madera pintada de morado que le daban un aspecto femenino a lo que debería parecer un estrado. Así como en frente tenían unas sillas más altas que el resto, aquellas eran las famosas sillas de alto mando.

—Creo que yo iniciare como la jueza para el equipo de heroínas, ¿Todas a favor?—preguntó provocando que todas asintieran animadamente—Perfecto, ahora, prepárense con sus atuendos de heroínas, ¿Aun los tienen guardados?

Al instante Karen reviso en su mochila, aún tenía el atuendo que hubiera usado para Coon y Amigos. A su vez Ruby tenía en su poder un traje, pero prefería no usarlo, de cierta manera, era de la ideología de Patty Nelson.

—Que emoción Ruby, vamos a ser chicas del bien.—expresó Karen risueña.

—Como si eso fuera emocionante, ver un montón de niñas en mallas ajustadas, ni que fuera lesbiana.—Ruby en cambio mostró su desapruebo ante aquella situación.

—Relájate cubito de hielo.—le dijo Karen su apodo preferido.

—Después de usted pobre damisela.—Ruby correspondió con su cumplido favorito a Karen.

Había un par de chicas de tercero, otras tantas de cuarto, e incluso una de quinto; las cuales al no tener nada preparado decidieron quedarse a un lado. Las niñas de sexto eran las emocionadas, al fin iban a hacer algo que compitiera contra los chicos y que les demostrara de una vez por todas que ellas podían ser importantes. Wendy les contó rápidamente a las presentes sobre las identidades de Coon y Amigos.

—¿Token es un héroe?—preguntó Nichole—Bueno, tiene sentido, no hay muchos chicos de color por aquí…Y ese Mysterion siempre me pareció atractivo.—expresó Nichole.

—¡Oye!—Karen parecía querer iniciar una pelea.

—No, Token es el que tiene la armadura de tubos.—le dijo Wendy desde la silla alta a su amiga.

—Oh mierda, ¿Ese don nadie?—preguntó Nichole decepcionada antes de darse cuenta de lo que acababa de decir—Es decir, sí, sí, ahora lo entiendo.

Poco más tardaron las que tenían trajes en terminar de ponérselos, Wendy esperó viendo desde arriba, casi todas las chicas estaban en cola detrás de una cortina, no eran demasiadas.

—¿Cómo me veo?—preguntó Bebe a su amiga Heidi.

—Te ves bien.—expresó Heidi feliz de que...

—Lola tienes buen ojo.—exclamo Red dándole unas palmadas en la espalda, provocando que Heidi se pusiera roja casi en su totalidad.

—¡AHH!—gritó desesperada—¡Soy Heidi! ¡Heidi Turner! ¡Su amiga de la infancia!—gritó con cólera a sus amigas—¡¿Alguna vez recordaran que existo?!

—Cielos Lola, baja ese tempera…—la intentó calmar Nichole.

—¡AHHHHHHH!—gritó con más gana Heidi Turner rabiosa por el hecho que todas olvidaran su nombre, aun lo gritara a los cuatro vientos, tan molesta estaba que se fue hasta el final de la fila, lejos de sus amigas.

—Cielos, y yo que pensaba que Dog era llorica.—dijo Lizzy mofándose de su amigo sucio.

/En alguna parte/

—¡Es Doug!—gritó el susodicho interrumpiendo algo y asustando a la persona que tenía a su lado.

—¿Qué sucedió?—preguntó Gary con una mano en el corazón por el grito repentino.

—No lo sé…

/En la base de las chicas/

—Chicas, chicas, tranquilícense.—dijo Wendy esperando el silencio desde detrás de la cortina—Bien, pasen de una por una, si son aceptadas se sentaran conmigo en los asientos del alto mando, pero si no lo son, no se enojen, creo que aun podremos ser amigas.—expresó nerviosa.

—No puedo esperar…—exclamo emocionada Karen.

Su amiga Ruby se limitó a enseñar el dedo medio y mirar de uno a otro lado al resto de chicas ansiosas.

Wendy dio inicio la pasarela y la primera que entró en acción fue Nichole, ella se había quitado las dos bolitas en el cabello y había formado un afro casi perfecto, así como un traje rosa de brillantina y una máscara exótica de fiesta. Dejaba expuesta más de lo debido.

—Sé de defensa personal, tengo increíbles habilidades de inteligencia, dinero, soy tu amiga desde hace un año y si no me aceptas te demandare por racista.—explicó Nichole mientras movía su cadera.

Wendy se lo pensó un momento, en realidad no quería la demanda…

—Aceptada.

La siguiente en entrar no pudo ser otra, si no que su amiga activista a los derechos de las mujeres, Red. Ella vestía un chaleco rojo vivo y mayas naranjas que le daban una apariencia flameante, en su cabeza llevaba unas gafas para ver al Sol y de un color rojizo; además una bufanda amarilla elegante.

—Ya me has visto luchar antes.—expresó recordando como juntas le habían dado una paliza al novio de Wendy—Vamos, además puedo hacer trucos con fuego…—dijo sacando su encendedor y tomando con su mano la llama del interior de este y dar una vuelta con el fuego en su mano sin hacerle daño.

Eso impresionó bastante a Nichole y Wendy.

—Por más que no me guste a veces tu actitud.—le dijo plenamente Wendy—Tengo que reconocerlo, tienes potencial; aceptada.

Red dio un saltito de alegría provocando que su bufanda se cayera y tuviera que recogerla, se sentó justo al lado de Nichole.

Siguió en entrar en acción Bebe Stevens, la chica llevaba su uniforme de porrista de la escuela, una bolsa rosada y un moño del mismo color a juego para que no fuera reconocida, llevaba sus lentes ornamentados para la ocasión. Sonreía mientras hacia poses lindas a una cámara imaginaria.

—Tengo experiencia en combate, armas de fuego y…—expresó Bebe recordándole a su mejor amiga lo que ya sabía.

—Lo siento Bebe, pero no puedo dejarte entrar.—expresó Wendy mientras miraba incomoda de uno a otro lado.

Hubo un momento de silencio que ninguna chica supo cómo tomar la noticia. Parecía imposible, Bebe siendo rechazada por su mejor amiga Wendy. Pero lo que más impactaba era que la sonrisa de Bebe permanecía, aunque su frente mostraba que no se sentía nada contenta con lo que sus oídos captaron.

—Oh, buena broma Wen…—intentó hablar Bebe.

—No estoy jugando Bebe, debí habértelo dicho antes…—expresó Wendy apenada—No puedo dejarte entrar por tu propio bien.—repitió firmemente.

—Pero…—Bebe se encontraba atónita y con los ojos abiertos de par en par—¡¿Por qué?!—preguntó indignada—¡Somos MA!—le recordó las iniciales de "Mejores Amigas!"—¡¿Cómo le puedes hacer esto a tu MA?!

Wendy suspiro frustrada, si el rechazo ya le había dolido a su amiga, la explicación podría dolerle más. De todas maneras, sabía que Bebe era comprensiva.

—Cada que te damos algo de poder, por más mínimo que sea, terminas usándolo para tu beneficio.—expresó Wendy tratando de no sentirse mal consigo misma.

—¡Eso no es cierto!—bufó Bebe roja de la cólera que tenía—¡Nombra una sola vez!

—La lista de chicos guapos.—recordó Wendy—El Photoshop, tratar de ver el culo de los chicos, usar a Clyde como novio solo porque te regalaban zapatos…—cada una de esas experiencias refrescaron la mente de Bebe que solo logró ponerse más roja de la ira—Por favor, no te lo tomes personal, pero siento que puedes tomar una mala decisión con un cargo como este…—intentaba explicar Wendy.

—TODAS han tenido su momento egoísta.—dijo Bebe señalándolas.

—Pero ninguna ha tenido tantos momentos egoístas.—recalcó Wendy con dolor—Bebe… Por favor…

Bebe se encontraba en aquel momento tan encolerizada, rabiosa y avergonzada, que temblaba de la ira. Eso asustó a algunas chicas, pero solo hizo que Wendy se sintiera peor consigo misma.

—¡Bien!—termino gritando y escupiendo por el descontrol que tenía—¡Sí así lo quieren, ME VOY!—gritó dando media vuelta y dirigiéndose a la salida.

—Por cierto Bebe, recuerda que mañana mi mamá nos invita a unas galletitas…—Wendy intentó hablar con la chica de manera amable.

—Te odio.—dijo sin voltear a verlas y cerrando la puerta fuertemente.

No había aumentado su volumen, ni gritado, solo había hablado lo suficientemente alto para que las chicas escucharan aquello…Wendy se sentó durante un momento a pensar en lo que había hecho antes de seguir con las mini audiciones.

Era el turno de Lizzy, quien realmente le importaba poco la situación actual de Wendy, solo la miro desafiante y esperando. Había conservado el gorro de su parka, permitiéndole ocultar su cabellera rubia, y su identidad con una simple mascara blanca. Encima de su chaqueta llevaba un chaleco de oficial repartidora de multas, sus pantalones rosas habían cambiado a unos jeans y se movía con agilidad. Portaba de arma una guadaña de plástico.

—Quiero ser heroína.—dijo con toda confianza la chica sonriendo y mirando a las demás.

—¿Y por qué?—preguntó mordazmente Wendy, no le agradaba la actitud de Lizzy desde que la conocía.

—Soy la más ruda de todas ustedes, además de ser la única que se junta casi siempre con hombres y…mis patadas espantan osos, literalmente.—expresó la chica bastante orgullosa de sus dotes.

—En eso tiene razón…—murmuró Red llevándose una mano al mentón recordando de una ocasión cuando Lizzy escapó por los pelos de un ataque de oso hace casi tres años atrás.

—Bien, bien, estas dentro.—tuvo que aceptar Wendy—Pero a prueba.

Siguieron entonces dos chicas de segundo que fueron rechazadas al instante por no tener nada interesante que contar, luego continuo la lista con su amiga Sally Turner, prima menor de la chica que todas confundían y con una cabellera rojiza natural muy parecida a la de Red.

—Sé que no hablo mucho, pero…—expresó la chica avergonzada.

—Lo siento Sally, pero pareces no tener confianza en ti misma.—le dijo Wendy—Lo mejor será que no entres por lo menos hasta que tengas más confianza.—termino provocando que todas las chicas asintieran.

Su amiga Annie Faulk era la que parecía continuar en la lista, al entrar comenzó a dar un par unas patadas y habló sobre que en su familia tenían el dote de la buena suerte, enseñando un trébol de cinco hojas que solía definirlas a ella y su hermana mayor, pero no convencieron al resto de chicas para dejarla entrar. Y finalmente solo quedaban cuatro finalistas.

—Yo sé pelear y tengo…—expresó una niña con una capucha que le cubría el rostro y las siglas "CM" en el pecho de una tela morada.

El estilo de la chica era parecido al del héroe Mysterion, casi al grado de plagiar el estilo de su traje, pero tenía sus propias innovaciones, como no usar ropa interior por fuera y una cara de alegría constante, además que por se le escapaban varios mechones de su cabello castaño y usaba un bastón de madera como arma. Karen se encontraba emocionada.

—No te ofendas…—Nichole intentó hacer una observación—Pero, ¿No eres muy pequeña para hacer…algo?

—¡¿A quién le dices pequeña?!—sin previo aviso Karen saltó enojada y tomó del cuello de su camiseta a Nichole, obligándola a que ambas se pusieran cara a cara, la chica afroamericana la empujó, causando que Karen quedara en el suelo.

—Corrección, ella es la más agresiva.—puntualizo Red—Arriba chica, por mi puedes entrar con nosotras.

Karen se levantó de golpe, como si no hubiera caído y con emoción se sentó justo al lado de Wendy quien sonrió por la joven adquisición, luego la pelinegra llamó a la siguiente participante.

Una chica con un vestido de encaje celeste y dos coletas naranjas que combinaban con unos zapatos rojos. Su expresión era de total neutralidad y no mostraba tan poca emoción que su indiferencia era tangible. Ruby en realidad no tenía ganas de mostrarse.

—…—silencio por parte de la niña.

—…—silencio por parte de las heroínas.

—…—un nuevo silencio de Ruby acompañado de un parpadeo rápido, pero notorio.

—¿Y….vas a decir algo?—preguntó Wendy presionando un poco, pero intentando no tratar mal a la menor.

—Vamos chicas, Ruby parece una buena elección.—intentó convencerlas Karen, pero ninguna parecía saber qué hacer.

—No creo que ella encaje con nosotras.—murmuro Wendy a Karen, sin saber que Ruby la escuchaba perfectamente, luego de contarlo Wendy volteó a la menor nuevamente—Lo siento Ruby, no entraste, pero por poquito.—hizo una señal con sus dedos para enfatizar la última palabra.

Ruby se limitó a mirar a su amiga, luego a Wendy y el resto de chicas para mostrar el dedo medio, se fue del lugar sin decir nada más. No le importaba realmente todo ese rollo. Karen bufó decepcionada una vez su amiga cruzó la puerta.

La siguiente en entrar fue, increíblemente, una de las amigas de Patty, bastante bien conocida como Rebbeca Costwold, la segunda chica más inteligente del salón, después de Bebe (cosa que molestaba a Wendy, porque hasta hace unos días ella era la primera). La chica no llevaba disfraz alguno y se veía bastante avergonzada. Cosa rara considerando su actitud abierta ante los chicos.

—Hola, yo…—comenzó a hablar con cierta confianza.

—¿Por qué deberíamos aceptarte?—preguntó Wendy directamente.

—Soy la chica más lista de toda la escuela, puedo ser como…Su secretaría.—expresó—No soy muy buena en combate, pero sí para obtener información.—finalmente se mordió el labio por la tensión.

—Bueno, Esta bien, ¿Por qué no?—termino aceptando Wendy a lo que el resto pareció también no importarles—Además, no queda nadie más y necesitamos a alguien que se quedé en el fuerte…

—¿Y yo?—preguntó Heidi indignada saliendo de la cortina y empujando a Rebbeca.

Heidi utilizaba un casco vikingo en su cabellera castaña opaca. Además, como un almohadín para los ojos, cortado en las cuencas, de color celeste para cubrir su identidad. Usaba un chaleco rosado abierto, encima de una blusa celeste y shorts morados. Sus guantes eran de un cian claro.

—Oh, lo siento Lola, presenta…—dijo Wendy colmando el colmo de la paciencia.

—¡POR UN CARAJO!—gritó ya sin resentimientos—¡Soy HEIDI! ¡H-E-I-D-I!—deletreó su nombre bastante molesta y mirándolas a todas desafiando a ver quién la contradecía, echaba chispas por los ojos que hacían temblar a algunas chicas.

—¿Con esa actitud quieres salvar el día?—le preguntó Lizzy burlonamente.

—JA.—rio sarcásticamente y muy fuerte—¿Saben qué? ¡Qué se jodan!—gritó señalándolas a todas con un dedo acusador—¡¿Quién en su puñetero sano juicio querría estar con un montón de pendejas que no pueden recordar ni su nombre?! ¡NO! ¡No merezco ser tratada así!

—Claro que sí nos importas Lola…—Nichole se encontraba intimidada por los gritos.

—¡AHHHHHHH!—gritó Heidi aun más molesta por la reacción—¡Lamentaran el día en el que confundieron a Heidi Turner con Lola! ¡Se arrepentirán todas y cada una de ustedes, putas de pacotilla!—gritó con bastante enfado antes de salir a zancadas y cerrando la puerta con tal azote que parecía que el objeto no iba a aguantar más—¡LAMENTARAN!

—Cielos, no había notado que Lola era muy temperamental.—dijo Red rascándose la cabeza bastante confundida.

—¡AHHHHHH!—escucharon el grito de la susodicha desde fuera de los baños, probablemente había escuchado el último comentario.

Ya no quedaba nadie detrás de la cortina ni en el escenario, el nuevo equipo de heroínas había sido conformado con Wendy, Nichole, Red, Karen, Rebecca y Lizzy. Un equipo pequeño, pero bastante mixto.

—Creo que solo faltarían nuestros nombres de heroínas.—expresó Wendy—El mío claro está que es "La Librera".—dijo mostrando su armadura de libros, el resto de las chicas asintió con su cabeza.

—¿Qué les parece "Afro—dita"?—expresó Nichole aprovechando la repasada que se dio en las clases de historia y haciendo un juego de palabras con su afro y su vestimenta.

—Nada mal, pero si me permiten quiero ser "Llama Ardiente".—expreso Red—Agregaría algo en contra del patriarcado, pero mi vestimenta como que no queda.—explicó el porque su nombre no tenía algo como "anti—hombres" en su nombre.

—Ambos nombres son geniales chicas.—felicitó Wendy a sus amigas.

—¡La chica misteriosa!—gritó Karen rápidamente mientras daba un saltito alegre en su silla.

—¿Te vas a degradar para ser la sombra de Mysterion?—preguntó Red decepcionada y ladeando la cabeza.

—Sí.—contesto Karen sin pena—Es mi héroe preferido, y espero que él se fije en mí.—expresó sonrojándose.

—¿Se lo decimos?—preguntó Nichole en un susurro a Wendy, utilizando la técnica del descarte y descubriendo quien era Mysterion.

—Deja que disfrute un poco…—Wendy en cambio no quería arruinarle el día a otra chica—En fin Karen, si así lo quieres.

—Lady Death.—expresó Lizzy moviendo su guadaña de juguete de uno a otro lado—¿Les parece bien?—se sentó subiendo los pies a la mesa.

—Supongo…—Wendy no le molestaba el nombre.

—Y como yo solo seré secretaria no creo que necesite un nombre.—expresó Rebbeca—Ni un disfraz.

—Tal vez de mucama…—sugirió Lizzy burlonamente, a lo que Rebecca bufó molesta.

—Perfecto, genial chicas, buenos nombres.—expresó Wendy animada y levantándose de su asiento, provocando que todas se reunieran en un círculo en el medio de la habitación, donde ningún cubículo las retuviera.

—Y finalmente, el nombre del grupo.—expresó Wendy emocionada, realmente lo estaban haciendo.

—¿Qué tal las feministas contra el patriarcado?—preguntó Red emocionándose.

—Nos tacharían de feminazis.—repuso Lizzy, molestando demasiado a Red por aquella expresión a su grupo.

—¿Las amazónicas?—sugirió Karen sin tener la menor idea.

—No nos define…—expresó Nichole dando vueltas a la habitación.

—¿Quieres que nos defina?—preguntó Lizzy riéndose—Mira, que tenemos una niña castaña y de clase baja que necesita la atención de un chico que posiblemente ni conoce; a una pelinegra con severos problemas intrapersonales y de autoestima de clase alta; una rubia sexy machorra;—se señaló a si misma—una pelirroja faminazi; una negrita con un afro y una castaña ricachona con problemas de identidad y seguridad que prefiere ser mucama a pelear y evitar que su amigo termine muerto, es un poco complicado que nos podamos definir, somos de diferentes razas, clases sociales, personalidades, edades y casi me atrevería a decir que lo único en común es nuestro sexo.

—¿Heroínas Multirraciales?—preguntó Rebbeca—Lo que dice Lizzy es cierto, además, creo que nos podría definir bastante bien, somos… Diferentes unas de otras.

—¿Eso no sería racista de alguna manera?—preguntó Red arqueando una ceja.

—Al contrario, así fermentamos a que las chicas de diferentes clases sociales, tonos de piel, posiciones sociales, entre otras cosas; se agrupen por un bien común—expresó Wendy decidida—¡Heroínas Multirraciales se queda!—dijo provocando que el resto asintiera—¿Abrazo?

—En tus sueñ…—iba a decir Lizzy cruzada de brazos, pero el resto se pegó tan rápido a Wendy que la obligaron a pegarse también a ella.

De esa manera las seis niñas se abrazaron por la fundación del nuevo equipo de heroínas, sin saber que, desde una ventana con mucho sigilo, Bebe Stevens las miraba con ojos llorosos. Seguía enojada por que la dejaran fuera, sobre todo por quien la dejo fuera, su expresión se tornó siniestra antes de que ella finalmente bajara de la caja sobre la que estaba montada y se dirigiera a su casa.

Continuara…

Na.—Hoy quería enfocarme en las chicas, además, miren, tenemos un nuevo equipo de heroínas (quiero aclarar que Luis no predijo nada, se lo dije de los equipos por PM hace mucho tiempo XD).

Del resto espero que el capítulo les agradara, lo de Bebe, entiendan que su personalidad en la serie, suele ser…Un poco más para beneficiarse a si misma, en fin, espero eso no molestar a nadie cofcofCoyotecofcof.

En fin, hace rato que no hacía un capítulo de solo 3,000 palabras, lo siento, pero ya saben que esta historia los capítulos solo serán para contar lo necesario que necesite contar el capítulo. (Y creo que aquí no necesitaba contar más que esto, aunque sí siento que le falto un poco de química a la amistad de Wendy y Bebe, oh, bueno, cada quien puede tomarse las cosas como quiera). Sobre todo espero les encantara la reacción de Heidi (es por eso que insistía tanto con el chiste XD).

Muchas gracias por leer, dejen review si les gusto, y nos vemos en el siguiente cap.