Verdades ocultas.
Zafiro observa a Neflyte Sanjoi apuntándole directamente a la cabeza con el arma, dentro de si mismo siente que en cualquier momento los nervios lo pueden delatar, a pesar de que ya tenía preparado todo lo que tenía que decir.
De pronto respira profundo, y se arma de valor para darle su explicación de porque había fallado la operación de matar a Hotaru Hino y empieza a hablar.
-¡No puedo seguir trabajando mas con usted, pero que equipo de idiotas tiene a su servicio señor Sanjoi!- Exclama el joven molesto, o al menos eso aparenta.- Jamás escúcheme bien, jamás en mi tiempo como líder de pandillas había estado tan cerca de ser atrapado por la policía, y ahora por el estúpido de Jedite casi me atrapan, ese imbécil hecho a perder la operación la policía no se como pero llego antes de que pudiéramos matar a la estúpida mocosa y yo lo único que pude hacer es salir huyendo, claro como podrá ver no me libre de un balazo en el brazo.
-¿Qué estas diciendo, acaso Jedite hecho a perder la operación?- Cuestiona Neflyte al joven que tiene frente a el.
-Pero por supuesto, es que el imbécil no actuó con la cabeza, se dejo guiar por la lujuria, cierto que la puberta esta buenísima, pero en ese momento yo pienso con la cabeza y no con …- Aquí el joven se queda en silencio sin terminar de decir lo que tenia en mente.
-¡Ese imbécil, la tarea era matar a Hotaru Hino, no revolcarse con ella!- Enojada la señorita Osaka.- ¿No te habrá visto la cara la imbécil de Hotaru?- Cuestiona Naru alarmada al joven.
-¡Me cree usted un imbécil señorita Naru!.- Molesto el joven.- ¡Jamás, jamás en mi vida al momento de atacar a alguien muestro mi cara, siempre voy cubierto!.- Grita sacando una especie de mascara de tela con la que se ve que llevándola puesta solo los ojos se le podrían ver.
El joven que parece bastante molesto ante la vista de todos, por dentro siente el temor de que no le crean lo que ha dicho, pero decide continuar.
-¡Sabe que Señor Sanjoi, no quiero trabajar mas con usted, su gente son un equipo de ineptos!- Con risa burlona mientras observa a Zoycite y Malachite.
-¿A quien crees que llamas inepto, niño bonito?.- Cuestiona Malachite que lo mira retadoramente.
-Veo que te llegaron mis palabras, por algo será no crees.- Responde Zafiro.
-Bien, yo me largo.- Molesto Zafiro.- Si al dar la vuelta me quiere dar un disparo por detrás, hágalo.- Dice dando media vuelta mientras siente que un nudo se le hace en el estomago.
-¡Espera Zaf!.- Lo detiene Neflyte.- Se que estoy rodeado de un equipo de idiotas, imbéciles e inútiles, no te vallas, se que eres bueno en tu trabajo y que decir manejando armas de fuego, jamás había visto a alguien que disparara tan bien como tu.- Alabándolo Neflyte.- Quédate a trabajar conmigo, no como un empleado mas al mando de Malachite, ahora serás tu el líder, mi mano derecha, no se porque pero me inspiras confianza.
Zafiro siente como el alma le vuelve al cuerpo y se da la vuelta quedando de frente a Neflyte.
-Valla, siendo así, no tengo ni que quejarme, era justo que reconociendo mis capacidad y habilidades superiores al resto, me diera un cargo mas elevado, no me gusta estar al mando de inútiles.- Mirando burlonamente a Malachite y Zoycite que lo miran con rabia.
-Tendrás también un aumento de sueldo dependiendo de tu desempeño, y en lo que consta a Malachite y Zoycite tu estarás al mando de ellos.- Dice Neflyte.- Y a quien no le guste, que se aguante.
Mansión Aino.
Han pasado las horas una tras otra, en unas cuantas mas, estaría a punto de amanecer, por su parte, Mina y Andrew siguen conversando sobre sus recuerdos y lo que han hecho después de esa larga ausencia.
-No te preocupes primo, conmigo tu secreto esta guardado, jamás le dije a Makoto los motivos que tuviste para dejarla, estoy segura que de haberlo sabido ella hubiera corrido a tu lado.- Dice la joven rubia.- En cuanto a Rei, ella siempre me hacia preguntas, ella tiene un sexto sentido muy desarrollado y jamás creyó que hubieras dejado de amar a Mako, pero yo no le dije nada. En cuanto a Amy, ni hablar, sabes que ella te aborrece, jamás te podría perdonar lo que le hiciste a Makoto, ya viste que fue quien mas te insulto el día que llegaste.
-Y no la juzgo, por el contrario, me da gusto que mi Mako tenga amigas que la aprecien de verdad como Amy.- Con tristeza el joven en su mirada.- También me da gusto tener una prima tan linda como tu, sabes Mina, eres como una hermana para mi, mas que una prima y estoy seguro que puedo confiar en ti, nunca ha habido secretos entre nosotros.
Mina al escuchar esas palabras de boca de su querido primo, al cual veía como a un hermano a pesar de que nunca habían vivido en el mismo país, y a pesar de que durante su infancia solo se miraban durante los veranos o navidad, siente como se le encoge el corazón y el remordimiento la invade, un pensamiento que ha estado siempre en su mente y que no la deja tranquila.
-Si supieras que Makoto estuvo esperando un hijo tuyo, tal vez no me perdonarías habértelo ocultado, pero bueno, Serena y yo acordamos que en tu caso era lo mejor.- Piensa la chica mientras su cara antes feliz parece apagarse.- Bueno de igual manera ese bebe ni siquiera llego a nacer.
6 años atrás.
Minako se encuentra hablando por teléfono con su prima Serena, quien se encuentra ya en los Estados Unidos, de regreso en su país, después de haber estado tres años viviendo en Japon por asuntos de negocios del padre de ambos, negocios que a final de cuentas quedaron suspendidos.
-Pero como, jamás supe que Makoto estuviera embarazada, como ahora me dices que perdio a un bebe.- Se escucha la voz de Serena del otro lado del teléfono que habla entre lagrimas.
-Yo tampoco lo sabia Serena, de pronto Amy me hablo diciéndome que su madre le hablo para decirle que Rei había llevado a Makoto al hospital urgentemente.- Le responde Minako.- Tal parece que Makoto pensaba ocultarlo, la madre de Amy dice que parece ser que Makoto consumió un abortivo, aunque ella jura que no y yo le creo. Tan solo tenía dos meses de embarazo.
-No puede ser, como le voy a decir esto a Andrew, el esta cada vez peor, su estado de salud empeora cada día y una noticia así…- La rubia de coletas hace una pausa y empieza a llorar desconsoladamente imaginándose como reaccionaria su hermano.- Sabes que siempre ha estado enfermo, eso a el jamás le había importado, de hecho se miraba mas saludable que cualquiera, pero desde que empezó a empeorar corto con Makoto y el esta muy deprimido.
-Serena, se que no soy nadie para tomar decisiones, te cuento a ti porque eres tan amiga de las chicas como yo, en estos tres años en Japón ellas te tomaron mucho cariño…pero creo que es mejor que Andrew no sepa nada, de igual manera Makoto ya perdió al bebe, y ella no quiere saber nada de Andrew. No ganaríamos nada y solo podríamos hacer que Andrew empeore.-Sugiere la joven.
-Creo que tienes razón, no ganaríamos nada.- Dice la joven limpiándose las lagrimas.- Me estaré comunicando para que me digas como sigue Makoto, cuando este mejor quiero hablar con ella. Dile que la quiero y que no se preocupe, Andrew no zabra nada, igual ella no quiere saber nada de mi hermano.
-Minako, Minako estoy hablándote.- Riendose Andrew de ella.
-Primo, perdón me quede pensativa.- Inventa la chica una excusa.
-Si seguro pensabas en Seiya, tu adorado Seiya, no se me ocurre que mas pueda pasar por esta cabecita.- Dice el joven revolviendo con su mano la cabellera rubia de Mina.- Te quiero Minako, eres como una hermana, aunque bueno para que te lo digo si ya lo sabes.
-Después de todo somos familia primo, yo también soy Hansford aunque no sea mi primer apellido.- Dice la joven.
-Por cierto…¿Cómo conociste a Seiya?- Cuestiona el joven que esta interesado en saber mas sobre su prima.- Ya me habías contado por el msn de tu novio, pero jamás habias profundizado.
-De acuerdo, te contare.- Dice la joven y empieza a hablar.
Tres años atrás.
Habían pasado tres semanas desde que los Aino se habían enterado de la muerte súbita de Serena, fue un golpe duro para la familia Aino Hansford, sobre todo para Minako que miraba como una hermana a Serena, desafortunadamente ella no había podido viajar a Estados Unidos para presenciar los actos fúnebres, pues para ese entonces ella y las chicas se habian ido a Kyoto a tomarse unas vacaciones.
Aunque a todas las chicas les había afectado la muerte de Serena, ya que la consideraban una gran amiga, la mas afectada fue Minako, pues Serena no solo era una de sus mejores amigas, era como la hermana que nunca tuvo, era de su familia. Cierto que ese mismo día quien estaba a punto de morir no era precisamente Serena, y a la rubia le llenaba de alegría que su primo estuviera mejor, pero jamás pensó que el precio fuera la vida de Serena. Aun faltaba lo peor, saber como lo tomaría Andrew cuando se enterara de la cruel verdad que aun no sabia, la muerte de su única hermana.
Ese día se encontraba sola en casa y quería salir para respirar aire puro y estar sola, sabia que podía recurrir a Amy, Rei o Makoto para llorar junto con ellas, pero quería estar sola con su dolor. Así que después de salir a caminar a un parque cercano se sentó en una de las bancas del parque dejando que las lágrimas mojaran su rostro.
-Una señorita tan linda no debería de llorar asi.- Dice un joven apuesto de hermosos ojos azules y cabello negro que se acerca a ella y le ofrece un pañuelo hablándole en un correcto ingles.
-Muchas gracias joven.- Responde Minako en el mismo idioma limpiando sus lagrimas.- ¿Por qué no me habla en Japonés, acaso no habla el idioma de su país?.- Cuestiona Minako ahora en japonés mientras rae.
-¡Sorprendente y habla Japonés!.- Sorprendido el joven.- Es extraño que una extranjera habla tan bien el idioma.
La joven rubia lo mira y sonríe.
-Ah, lo olvidaba, mucha gente piensa que soy extranjera solo porque soy rubia.- Dice la joven.- Vera, soy tan japonesa como usted, mi padre es Japonés y mi madre americana, naci en Los Estados Unidos, pero he estado viviendo aquí desde que tengo dos años, también soy Japonesa, por mi padre que me heredo su nacionalidad.
-Valla, al menos mi confusión la hizo reír.- Dice el joven divertido.- ¿Puedo saber que te sucede?- Cuestiona el joven.
La joven vuelve a recordar de nuevo la desgracia en su familia y su cara vuelve a mostrar tristeza.
-Un familiar muy querido murió.- Responde la joven mirando hacia el cielo.- Era como la hermana que nunca tuve y no pude estar con ella ni siquiera en su ceremonia fúnebre.
-Cuanto lo siento.- Apenado el joven.- Se lo que es eso si que duele, también lo he vivido antes. Pero mejor recuerde los buenos momentos que tuvo con esa persona, lo mejor que vivieron juntas y recuérdela con alegría.
La joven esboza una sonrisa al recordar los buenos momentos que tuvo con Serena y una ultima lagrima baña su rostro.
-Al menos Serena no murió en vano, se que donde quiera que este, ella esta feliz.- Responde la joven.- Muchas gracias joven, mi nombre es Minako Aino, y soy estudiante de Relaciones Internacionales en la Universidad de Tokio.. Le dice la joven.- ¿Cuál es su nombre?
-Me llamo Seiya Kou, y pues que curioso no haberla visto antes siendo tan hermosa, también estudio en la Universidad de Tokio, solo que estoy en Derecho.- Dice el joven mirando embobado a la belleza rubia que tiene enfrente.- ¿Le gustaría ir a tomar un café conmigo?. Aquí cerca hay uno muy bueno.
La joven se levanta de la banca y celebra llena de felicidad al recordar la cafetería a la que se ha referido el joven, pues justamente adoraba las malteadas de ese lugar.
¡Claro que si, adoro las malteadas de chocolate!- Exclama la joven llena de felicidad como si fuera una niña. Después vuelve a la realidad y se da cuenta de que esta frente a un joven guapo.- Disculpe mi exageración.- Ahora apenada.
-No se preocupe, me encantan las mujeres que no dejan de sorprenderse por las cosas sencillas de la vida.- Dice el joven.- Me alegro de ser yo quien la haga reír por un momento, se ve encantadoramente bella.
Minako al escuchar ese cumplido, siente como su cara pasa por todas las tonalidades de rojo existentes. Después ambos conocidos caminan rumbo a la cafetería.
-Valla, ese Seiya si que no perdió su tiempo.- Divertido Andrew al escuchar la anécdota de su prima.
-Para variar tiempo después me entere de que era el hermano del novio de Amy, ella ya tenia tres años saliendo con Taiki para entonces.- Dice la joven.
Tras un breve silencio, la chica bosteza y luce cansada.
-Bien Andrew, tengo mucho sueño, mañana tengo que ir a trabajar.- Dice la joven rubia.- Tu sabes, trabajar para la embajada americana a veces es agotador, pero me encanta y ya es tarde.- Dice la joven.- Puedes dormir en el cuarto donde te quedabas a dormir cuando te quedabas aquí en casa, así no veras a la bruja esa de la tal Reika.- Riendo la joven.
-Minako, no dejas de ser la misma.- Dice el joven rubio.
Templo Hikawa.
Mientras tanto en el cuarto de Rei, la chica pelinegra y Makoto se encuentran acostadas en la misma cama, mientras conversan, ya que esa noche ninguna de las dos puede dormir.
-Por cierto, Minako me aviso que la próxima semana haremos la celebración anual en honor a la memoria de Serena, no lo olvides.- Recuerda la joven de ojos amatistas.
-Oh, tienes razón lo había olvidado, como todos los años yo hare el pastel favorito de Serena… ¿De acuerdo?- Recuerda la joven castaña.
-Por supuesto, nadie te quitaría ese derecho.- Responde Rei echándose a reír.- Por cierto, no es que te quiera molestar pero, seguro Andrew estará por ahí, digo después de todo el va a estar en Japón por tiempo indefinido y es natural que quiera estar en una celebración que se hace en memoria de su hermana.
La joven de ojos color jade entonces esboza una sonrisa y se muerde el labio inferior.
-¿En que estas pensando Makoto?- Cuestiona la sacerdotisa asustada, pues sabe que su amiga planea algo.
-Nada Rei, tan solo que, quizá en esta ocasión invite a Neflyte.- Responde Makoto.
-Makoto por favor, nunca lo invitas, no lo hagas ahora, acaso quieres que Andrew y Neflyte se maten a golpes, en la fiesta de Minako ninguno de los dos hizo nada, pero se notaba que Andrew lo miraba con rabia y que decir de tu novio, parece que a el tampoco le agrado y eso que no sabe que el es tu ex novio.- Asustada la sacerdotisa por lo que sabe que su amiga esta planeando.
-Tranquila Rei, Andrew tiene a su novia, esa vieja insípida, así que no le tiene porque importar lo que yo haga o deje de hacer.- Responde la joven de ojos verdes.
-Yo no creo que Andrew te haya dejado de amar Mako-chan, el era tan lindo y tierno contigo que estoy segura de que otros motivos tuvo que haber tenido para dejarte, digo solamente recuerda cuando el se puso aun en contra de su padre por defender su amor por ti.
8 años atrás.
Makoto se encontraba dentro de la residencia Hansford, hermosa mansión que había comprado la familia su novio para vivir por el tiempo en que se quedaran a vivir en Japón. La joven sonríe nerviosa mientras su novio la toma de la mano.
-Mi amor, no estés nerviosa, estas conmigo, nada malo pasara solo conocerás a mis padres.- Le dice el joven para tranquilizarla.- Además ya tenemos un años de novios, es importante que te presente a mis padres, para que los conozcas como conoces a Serena.
-Tienes razón cuñadita, eres encantadora no tienes nada que temer, yo estoy feliz de que seas la novia de mi hermano, no veo porque Mamá y Papá no te acepten. Responde la rubia de coletas sentada en otro sillón.
De pronto las puertas se abren y aparece frente a ella el Señor Andrew Hansford, que era casi idéntico a Andrew el cual para variar tenia el mismo nombre, y la Señora Serenity, madre de Serena y el novio de la joven de ojos verdes.
Andrew se levanta y toma de la mano a su novia.
-Madre, Padre, ella es Makoto Kino, mi novia.- Dice el joven en un correcto japonés dirigiéndose así por respeto a su novia.
-Mucho gusto Makoto, Serena y sobre todo Andrew ye me habían hablado de ti, realmente moría de ganas por conocer a la mujer que trae loco de amor a mi hijo.- Responde la señora Serenity en un correcto japonés, pues también dominaba el idioma, ya que dos años antes de ir a Japón se había preparado estudiando el idioma.
-El gusto es mía señora Serenity.- Responde apenada Makoto.
-Así que tu eres la tal Makoto Kino.- Se dirige el señor Hansford a la joven en ingles, mientras la examina de un lado a otro.- Cierto que eres muy linda, como mi hijo dice, pero dejémonos de cosas iré directo al grano…¿Estas interesada en obtener la nacionalidad americana, en la fortuna de los Hansford o en ambas cosas?.- Cuestiona el señor mirando duramente a la novia de su hijo.
Makoto siente como si le hubieran dado una fuerte bofetada, si bien tenia nervios de conocer a la familia de su novio, pero jamás se habría imaginado un recibimiento así, menos después de conocer a Serena que era una gran amiga para ella y sobre todo a Andrew, que era tan lindo y tierno con ella.
-Padre, por favor no le hables así a mi novia.- Molesto el joven.
-Hijo, aun eres joven, ay tantas mujeres oportunistas a tu alrededor que seguro no te das cuenta, quizá esta podría ser una mas.- Dice el señor.- Ahora responde Makoto, que te interesa de mi hijo, eres muy astuta para habértele acercado.
-¿Cómo se atreve a insinuar eso viejo estúpido?- Cuestiona Makoto gritando en un perfecto ingles...-
-Valla Andrew, esto es lo que quieres una mujer que irrespete a tu padre.- Dice el hombre mirando a su hijo.
-No me interesa ni la nacionalidad americana ni el dinero de su hijo, sepa muy bien que si se trata de dinero mi familia tiene en demasía.- Responde la joven que levanta su puño con la intención de meterle un puñetazo al padre de su novio, pero se detiene.
-Valla y pensabas golpearme, también eres una salvaje.- Dice con burla el señor Hansford quien sigue hablando en ingles.
Makoto siente como las lagrimas amenazan con salir de sus ojos y se siente llena de vergüenza al haber hecho tal espectáculo, sobre todo por haber perdido la compostura y estar cerca de golpear al padre de su amigo.
-Padre, no le hables así a mi novia.- Molesto Andrew.- Te exijo que le pidas una disculpa.
-Tú no eres quien para exigirme nada.- Responde el señor Hansford a su hijo.
-¿Cómo pudiste decir eso padre?...Makoto ama a Andrew y lo hace feliz y si es por dinero a ella le sobre, su familia es dueña de una de la cadena de restaurantes mas importantes en Japón.- Molesta la chica de rubias coletas.-
De pronto Makoto sale corriendo de la Residencia Hansford ante la vista de Andrew y Serena.
-Makoto, espera.- Grita el joven que sale corriendo tras su novia.
-¡Andrew vuelve aquí y deja de correr tras esa mujer salvaje!- Molesto el señor Hansford, que siente la mirada de recriminación de su esposa y su hija.
Fin del Flash Back.
-Por favor Rei, lo único que quería el imbécil era acostarse conmigo, que curioso que cuando llego a Japón se quería regresar a su maldito país, pero claro, después me atravesé en su camino y me convertí en su diversión para que no se aburriera.- Enojada la joven.- Y lo que el defendía no era su amor por mi, el defendía su nuevo juguetito que no quería que le quitaran.
Mansión de la Familia Aino.
Andrew se encuentra ya dentro de la habitación donde se hospedara en aquel tiempo en que vivió en Japón, cada vez que se iba de casa después de haber discutido con su padre por causa de Makoto.
Precisamente esa noche tampoco puede conciliar el sueño, por un lado siente que el corazón le late desesperado al recordar lo vivido esa mañana dentro del elevador que se quedo atorado, todo parecía indicar que Makoto también lo seguía amando, mas sin embargo la joven le había asegurado no amarlo, lo cual lo atormentaba.
Andrew se levanta de la cama y camina hacia el balcón desde el cual puede ver el cielo azul, al poco tiempo, una tormenta en forma de lluvia empieza a caer mojando su cara, pero eso no parece importarle.
8 años atrás.
Después de haber discutido con su padre, Andrew sale corriendo de su casa en busca de su novia, pero tal parece que la tierra se hubiera tragado a la joven, porque no lograba localizarla en casa de ninguna de sus amigas.
Sabia que seguro la joven estaría en su casa, aunque ella no le contestaba los mensajes de celular y al marcar al teléfono de su casa la Señora Mika, tía de su novia le había dicho que la joven no estaba.
Algo le dice que la joven se encuentra en casa, así que decide ir para allá, a esas horas de la madrugada se puede observar como una tormenta amenaza por caer, y al llegar a las afueras de la mansión Kino, logra distraer a los hombres de seguridad que resguardan la casa adentrándose por entre los arboles que sirven de cerco a la gran mansión.
Por otro lado, la joven de ojos verdes, se encuentra en su recamara, había enterrado su cara en la almohada para que su tía Mika no la escuchara llorar y no causarle preocupaciones. Pero no podía evitar sentirse fatal, en su vida jamás nadie la había humillado de esa manera. La invadía la rabia por haber sido tratada de manera tan cruel por el Señor Hansford, pero también la vergüenza por haber estado a punto de perder la compostura y golpear al padre de su novio, si es que todavía lo podría llamar así. Era la primera vez que desistía de dar un puñetazo cuando ya lo tenia listo.
¿Cómo se le había podido ocurrir al padre de Andrew que ella estaba interesada en el dinero de la familia Hansford? Si se tratara de dinero ella lo tenia de sobra, pero tampoco lo consideraba importante. ¿La ciudadanía americana? Otra estupidez, ella vivía en Japón un país con alto desarrollo, no necesitaba emigrar a otro lugar para mejorar su calidad de vida que de por si era demasiado buena, cuantiosa era ya la herencia que le habían dejado sus padres por haber sido la única hija, cuando ella estuviera preparada su Tío Hiroki le daría las riendas del negocio para que ella lo manejara.
De pronto escucha el ruido de la lluvia que empieza a caer afuera, piensa que es bueno, así su llanto se podría perder junto con el ruido de la tormenta. Voltea su vista hacia el balcón y se exalta al observar una sombra.
-Mako, preciosa se que estas ahí, por favor déjame verte.- Escucha la voz de Andrew.- Tenemos mucho de que hablar.
Makoto siente que el corazón se le va a salir del pecho al escuchar esa voz y siente como sus mejillas se ruborizan, seguro Andrew había ido a reclamarle su comportamiento.
-No te quiero ver, por favor vete.- Responde la joven acercándose a la puerta corrediza pero sin abrirla.
-Mi amor, no me has contesto mis llamadas estaba preocupado por ti, te amo Mako, pero si quieres que me valla lo hare, sabes fue muy difícil trepar por entre las enredaderas para llegar hasta el balcón de tu habitación y todavía ser mojado por la lluvia.- Dice el joven desde afuera.- Mas con esta lluvia, pero si no me quieres ver lo entiendo, brincare hacia abajo, y otro día nos vemos. Te amo mi preciosa.
De pronto Makoto recuerda que su habitación estaba en la segunda planta de la mansión y se asusta al escuchar que su amado va saltar hacia abajo, así que rápidamente abre la puerta corrediza y corre hacia Andrew que esta viendo hacia abajo y lo abraza por la cintura.
-Perdóname mi amor, soy una estúpida, debió haber sido muy difícil entrar a la casa teniendo a los hombres de seguridad aquí afuera y después trepara hasta aquí.- Dice la joven apenada.
El joven se da la vuelta para quedar frente a la joven y la toma delicadamente entre sus brazos, olvidándose de la lluvia.
-Mi preciosa, te amo, perdóname por lo sucedido en casa.- Se disculpa el joven mientras le acaricia la mejilla.
-Pensé que… terminarías conmigo.- Dice la joven sintiendo un nudo en la garganta y después empieza a llorar de nuevo.
-Mi linda y tierna Mako, como podría yo terminar nuestra relación si te amo mas que a nada, no me importaría que el mundo entero se opusiera a nuestro amor, yo te adoro y nunca te dejare.- Responde el joven, mientras toma el rostro de la joven entre sus manos y la besa.
-Te amo Drew, muchísimo, con todo mi corazón.- Responde la joven que se para un poco de puntitas para besar los labios de su novio. Si bien ella era una joven un poco más alta que el promedio, pero aun así se sentía pequeña a un lado de su novio que era mal alto que ella.
Andrew rodea con sus brazos la cintura de la joven y después de separar sus labios un poco por la falta de aire le susurra algo en el odio.- Te deseo mi Makoto linda, creo que eres adictiva.
Despacio y en silencio se condujeron hacia el interior de la habitación que solo era iluminada por el reflejo de la luz de la luna que se traspasaba por las cortinas.
Con cuidado el desato el cabello de la joven dejándolo caer alrededor del cuerpo de la joven sus largo y hermoso cabello ondulado. Después bajo sus manos hacia el cierre del vestido amarillo de la joven y mientras le iba bajando el cierre iba besando su espalda hasta llegar al final.
Finalmente el vestido cayo a los pies de la joven y el joven abrazo empezó a acariciar las bien marcadas curvas de la joven mientras le besaba el cuello.
La sensación de sentir la lengua de su amado en su cuello y sus brazos rodeando su cintura hizo que la joven suspirar conteniendo un grito.
-Eres tan sensible mi Mako.- musito el joven al tiempo que sus manos desabrochaban los diminutos cierres del sostén, el cual pronto termino en el piso.
-Sobre todo cuando me tocas así.- Respondió jadeando la joven.
Andrew lentamente empujo a la joven hacia la cama cubierta por sabanas de seda y se acodo encima de la joven abriéndose paso entre los muslos de ella.
La boca de Andrew busco desesperadamente la de ella y la empezó a besar con pasión abriéndose paso entre los labios de ella. La joven por toda respuesta abrió sus boca, dejando paso a la lengua húmeda de el.
-Oh Andrew.- Gimió la joven llena de placer
Cuando la falta de aire los hizo separar sus labios, la joven aprovecho el momento y de un jalón desesperado tiro de la camisa de Andrew dejando el musculoso pecho del joven al descubierto.
-Eres perfecto.- Susurro la joven mientras con su mano tocaba el pecho de Andrew siguiendo la curva de los músculos.
Andrew al sentir los dedos de la joven recorriendo su piel contuvo el aliento, perdiéndose en los verdes ojos de la joven que lo miraba con ternura. La mano de la chica fue bajando hasta sentir el plano abdomen del chico y de pronto se encontró con el botón y cierre de los pantalones.
-¡Veo que mi Mako es una atrevida!- Susurra el joven con voz suave.
-No tiene nada de malo, se que te gusta.- Dice la joven en su papel de novia seductora.
En pocos segundos los pantalones del joven se encontraban tirados en el piso, Mako introdujo su mano dentro de los bóxers de su novio y pudo notar que el ya estaba bastante excitado, pero aun así le acaricio el miembro el cual se hizo mayor. Andrew no pudo contener mas el aliento y dejo escapar de su boca un gemido de placer.
-Makoto.- Susurro jadeante el joven, al tiempo que tomo las manos de la joven y las llevo hacia arriba y le besaba la boca mordisqueándole el labio inferior.
Las manos de Andrew recorrían con ansiedad el cuerpo de Makoto, haciéndola enloquecer de placer al detenerse en el elástico de sus panties.
-Drew, hazme el amor, hazme tuya otra vez.- Susurro jadeante la joven sintiendo como su cuerpo quería explotar de placer al sentir los dedos del joven tocar su delicada piel.
-Como digas mi preciosa.- Respondió Andrew despojándola de sus panties que era la ultima prenda que cubría su zona más delicada, al mismo tiempo que frotaba su miembro contra el sexo de la joven que gemía de placer.
-Te amo Mako, lo vamos a hacer despacio, quiero disfrutar de este momento.- Susurro el joven mirando a los ojos a la chica para después empezar a besar sus labios de nuevo.
Los labios del joven fueron bajando haciendo círculos con su lengua alrededor del cuello de la joven hasta detenerse en los pechos de la joven. La boca de el tomo uno de ellos lamiendo un pezón de la joven con su lengua ardiente.
-Eres mi mujer, toda mía.- Susurraba el sobre el seno de la joven, mientras con una mano le acariciaba el otro pecho y con la otra mano bajaba tocando la zona mas sensible y húmeda del cuerpo de la joven.
Makoto no pudo más que soltar un gemido que se perdía con el ruido de los fuertes relámpagos ocasionados por la lluvia. Jamás en su vida había sentido algo tan hermoso y placentero, eso era muchísimo mejor que la primera vez.
De pronto el le abrió mas las piernas y la penetro lentamente, mientras ahora miraba de nuevo a los ojos de la joven y la empezó a besar de nuevo mordisqueándole el labio inferior. Mako por su parte rodeo con sus manos el rubio cabello de su novio para sentirlo mas cerca y poco a poco sus delicadas manos fueron bajando hacia la espalda del chico, encajándole las uñas.
-Es la segunda vez que lo hacemos… ¿no te duele?- Cuestiona el joven.
-No para nada, esto es maravilloso, perfecto, fantástico.- Dijo la joven llena de felicidad.
Andrew dejo escapar un gemido y se hundió más profundamente en el cuerpo de la joven.
-Ahh… Andrew, mi amor.- Sususurraba la joven entre gemidos, mientras el chico al verla disfrutar la embestía a mayor velocidad.
Aquello era algo relativamente nuevo y maravilloso para los dos, Mako sentía como el momento del orgasmo se acercaba y Andrew disfrutaba mas de darle placer a ella que de su propio placer masculino.
De pronto y tras una ultima embestida, los dos enamorados alcanzaron el clímax de aquel acto de amor. Sin duda aquella noche lluviosa seria inolvidable.
-Te amo Mako linda.- Susurra el joven después de sentir sus músculos relajados mientras abraza a la joven bajo las sabanas.
-Esto puede ser peligroso, no tomamos precauciones.- Susurra la joven preocupada.- Podría quedarme embarazada y seguro tu padre no querría que le dieras un nieto ahorita, tu tampoco lo querrías, eres demasiado joven.
Andrew entonces se acerca a la joven y se acomoda encima de ella apoyándose sobre sus codos y la observa con su mirada llena de amor.
-Por supuesto que somos jóvenes y yo no quiero tener un hijo ahorita.- Dice el joven viendo como la joven lo mira con temor.- Pero te amo y si te quedaras embarazada jamás me arrepentiría de esta noche, amaría a ese bebe, y a ti te amaría aun más por ser la madre de mi hijo.
-Oh Andrew, por un momento me asustaste, eres tan lindo conmigo, a veces no creo que tanta felicidad sea verdad.- Responde la joven entre lagrimas de felicidad.
-Pues empieza a creerlo, porque te amare por siempre, y te amare aun después de que mi corazón deje de latir.- Susurra el joven para después darle un beso profundo en los labios.
Templo Hikawa, época actual.
La joven de ojos verdes observa desde la ventana de la habitación de Rei, la noche lluviosa.
-Te amare hasta que mi corazón deje de latir, que gran mentira.- Recuerda la frase que le dijera Andrew con aquella mirada llena de amor sintiendo como las lagrimas bañan su rostro así como la lluvia baña el piso de afuera del templo.
-Mako es noche, ven a cama, deberías de dormir.- Dice la sacerdotisa que se acerca a su amiga.
Mako rápidamente se limpia las lágrimas para que su amiga no lo note y camina con su amiga hacia la cama.
-Claro Rei, gracias por permitirme estar en tu casa.
-Pobre Makoto, seguro estaba pensando en el.- Piensa la sacerdotisa.
Residencia de la Familia Chiba, siguiente día.
Darien se encuentra sentado en la sala de la gran residencia donde Vivian ahora sus padres solos, ya que después de que Setsuna se había casado con Diamante, se había ido a vivir con el, por su parte, Zafiro la "oveja negra" de la familia había abandonado el hogar después de abandonar la carrera y empezar a andar en malos pasos. Darien por su parte, desde su regreso a Japón había decidido que era mejor vivir aparte con su hija.
De pronto la señora Chiyo, madre de Darien sale y se acerca a su hijo y a su nieta.
-Hijo querido, trajiste a mi adorable nietecita.- Dice la señora tomando en brazos a Usagi.
-Hola abuela.- Saluda la niña hablando en un correcto japonés.
-Veo que ya no te apenas al hablar pequeña, me da gusto.- Dice la señora dándole un beso a la niña y bajándola de sus brazos.
-La Señorita Hino dice que es bueno que yo hable japonés, dice que soy privilegiada porque puedo hablar dos idiomas.- Responde la niña.
-Y esa señorita tiene mucha razón.- Cariñosamente la señora que acaricia la cabecita rubia de su nieta, que se peinaba con dos coletas.
-Bien madre, tengo que salir, una cita, así que te dejare un par de horas a Usagi, espero no enfade mucho.- Dice el joven mirando a la pequeña niña, la cual solo sonríe.
-Para nada, ese angelito no podría enfadarme.- Dice la señora mirando con ternura a su nieta.- Setsuna vendrá para ir de compras, así que llevaremos a esta princesa a un parque de diversiones… ¿Por cierto con quien vas a salir hijo, quien es la afortunada?- Cuestiona la señora mirando a su hijo llena de felicidad.
-No me mires así madre, no es ninguna cita romántica, solo saldré con la Señorita Hino, la psicóloga del colegio de Usagi, teníamos una platica pendiente que terminar sobre Usagi, pero la vez pasada se nos fue hablando de otras cosas, resulto ser amiga de mi amada Serena que en paz descanse.- Dice el joven recordando a la mujer que murió antes de convertirse en su esposa.
-Bueno, yo que me había emocionado.- Decepcionada la señora.- Hijo tu eres muy guapo y joven, deberías volver a enamorarte, lamento lo de Serena, pero se que ella donde quiera que este no desea verte solo, estoy seguro que ella desearía que te volvieras a enamorar.
-Madre, te dejo, o llegare tarde, tengo que hablar con la psicóloga sobre mi hija.- Responde el joven y le da un beso a su madre. Después se dirige a la pequeña y le da un beso también de despedida.- Te quiero princesa, no hagas muchas travesuras a abuelita Chiyo ni a tía Setsuna.
-Yo también te quiero papá.- Sonriendo la niña.- Prometo que me portare bien.
Templo Hikawa.
Rei se mira frente al espejo, observando como su cuerpo luce espectacular con el sencillo vestido rojo de tirantes que se pega a su cuerpo definiendo sus curvas de mujer.
Hotaru entra a la habitación y mira a su hermana, quien no tenia una cita, desde que había cortado su relación con Kaido, su novio de hace dos años atrás
-Te vez preciosa hermanita, seguro que el tal Chiba quedara boquiabierto al verte así.- Dice la joven mirando picadamente a su hermana.
-No digas tonterías Hotaru, es solo una cita de trabajo. Además siempre no quiero ir, después de lo que paso el otro día no quiero dejarte sola.- Responde la chica de largo cabello negro.
-¡Eso si que no, tu estarás loca hermana!- Exclama la chica fingiendo molestia.- El templo es un lugar seguro y ademas puedo cuidarme sola, despues de todo el entrenamiento shintoista sirve para algo. Tu ve a tu cita, cerrare las puertas con seguro y estaré bien.
-Pero Hotaru…-
-Pero nada, ahora vete.- Dice la joven empujando a su hermana fuera del cuarto.
Al mismo tiempo el auto rojo de Darien paseaba por las calles de Japón, y al voltear a su izquierda observa un templo sintoísta, lo cual lo hace detenerse. Cierto que en su familia practicaban la religión sintoísta, que es la predominante en Japón, y aunque el no era precisamente muy devoto ni le rezaba al gran Kami seguido, una fuerza mayor que el lo hizo bajarse y entrar.
Rei bajaba los escalones del templo para ir a la salida, cuando en la oscuridad de la noche observa la alta figura de un hombre.
-¿Le puedo ayudar en algo?- Cuestiona la sacerdotisa. Pero al momento en que el hombre levanta el rostro se encuentra con la mirada de nada más y nada menos que Darien Chiba.-
-Señor Chiba.- Balbucea la joven al reconocer a Darien, dentro de si misma estaba sorprendida, pues no recordaba haber dado su dirección a Darien…
Hola, aquí esta terminado un capitulo mas de esta historia, como ven aun hay muchas cosas ocultas mas, que se haya descubierto el secretito de Zafiro y un poco del secretito de Andrew, que solo Mina conoce, no significa que aun no halla mas, aun falta saber como afecto a Andrew la muerte de su hermanita Serena, el porque el padre de Andrew no quería a Makoto para su hijo y mucho mas.
Y claro, Naru no se queda atrás, ella si que tiene muchas cosas terribles que ocultar también.
Ahora, se que había mencionado que en este capitulo se vería la cita de Darien y Rei, e incluso la fiesta en honor a Serena, donde las cosas se pondrán que arden, falle con eso y pido disculpas, pero creo que hasta aquí el capitulo ya era demasiado largo y podía resultar muy tedioso. Pero si les prometo que para el siguiente capitulo veremos la cita de Rei y Darien y el desastre en la dichosa fiestecita, para quien note que aun la participación de Amy no ha sido muy trascendental, no desesperen, que a partir del siguiente Amy Mizuno entrara en acción, recordemos que ella es la que mas detesta a Andrew después de Makoto (bueno lo de Makoto es una especie de Amor-odio).
Gracias a cada uno de ustedes que se toman el tiempo de leer mi historia, y en cuanto a ti mi amigo steelfire, gracias por leer mi fanfic, se que eres fan de Serena y es fascinante saber que a pesar de que ella es una persona muerta que solo aparece en los recuerdos del pasado te tomes el tiempo de leer. Pero no te preocupes, aun asi ese fantasmita es parte importante de la historia, y a diferencia de Historia de un amor prohibido, aquí ella era un alma buena.
Gracias también a Leonor de Éboli que como buena Mars-Fan, se toma el tiempo de leer mis fics y dejarme sus lindos comentarios. Chica espero que el papel que desempeña Rei en la historia te agrade, y ya veras que la pelinegra aun nos tiene más sorpresas, ella y su hermanita Hotaru.
Ellie-Kino, como Mako-fan que eres, espero que te guste esta historia dedicada a nuestra sailor preferida, que no será la única, ya que espero contribuir a llenar este fandom de Mako-fics y claro también Rei-fics que abundan muy poco.
Saludos a todos y buen fin de semana.
Atte:
Mademoiselle Rousseau.
