Capitulo 9
Despertó desorientada y con un ligero dolor de cabeza, pero lo que más le asustaba era no saber en donde se encontraba, notó de pronto que portaba un extraño collar metálico que para su sorpresa era liviano como una pluma pero increíblemente fuerte, lo último que recordaba era a los habitantes de nameku gritando su nombre y el de su compañero.
- ¡Trunks!– pronuncio al recordarlo, entonces giro su rostro y lo vio tendido en el oscuro suelo junto a ella – ¡Trunks despierta!, ¿estas bien? – le dijo moviéndolo un poco
- … Pan … - hablo suavemente el joven al abrir poco a poco los ojos para mirarla –¿que paso?, ¿qué es esto? – se incorporo notando un aro metálico en su propio cuello.
- no lo se, no se que paso, o en donde estamos - pronuncio preocupada mientras ambos se incorporaban
-tal vez yo pueda decírselos ..- dijo una voz detrás de ellos
-¿quién eres tu?- decía Trunks mientras lo miraba acercarse
- Ustedes pueden llamarme Gran Maestro y ahora son parte de mis piezas en el gran coliseo
- ¿Piezas? - dijo pan curiosa ante el termino
- ¿Gran coliseo?- menciono Trunks del mismo modo
- Así es, este jóvenes sayajines es el gran coliseo, aquí criaturas de todo el universo vienen a ver pelear a los más fuertes guerreros del espacio apostando a su mejor combatiente, al mejor oponente en una batalla a muerte.
- ¿Que sabes tu de los sayajines?, ¿como es que sabes que nosotros pertenecemos a ellos? - le reto el joven de cabello lila al darse cuenta de que ese "Gran maestro" parecía saber más de lo que aparentaba.
- Hmn… nada se te escapa¿ no es verdad joven príncipe?, se mucho o todo sobre ustedes peleadores, por muchos años este coliseo mantuvo un increíble nivel en las peleas que se realizaban aquí, hasta el día en que ingrese a un nuevo guerrero, un ser tan poderoso que era capaz de destruir un planeta completo con un solo dedo, él como ustedes portaba en sus venas la sangre sayajin, sus peleas llevaron mucho más lejos el nivel de combate, era tan impresionante que de inmediato se volvió el mejor peleador del lugar, con el tiempo la curiosidad sobre su raza me hizo investigar más sobre ella, lamentablemente al conocer su historia me di cuenta de que su planeta y sus habitantes estaban extintos, creí que no encontraría nunca más una joya como este guerrero hasta que mi computadora encontró su señal en el espacio, reconociendo de inmediato su esencia, identificándolos como sayajins aunque mezclados con otra raza, si no me equivoco terrícola … o si… se todo sobre ustedes descendientes de los últimos dos guerreros del planeta Vegita
-¿Que es lo que quieres de nosotros?- le grito pan mirándolo con desprecio.
- A caso no es obvio, este coliseo merece seguir mostrando el enorme potencial de su raza, ustedes serán los mejores combatientes del lugar, millones vendrán a verlos pelear contra otros fuertes guerreros universales, y tal vez incluso tengamos una pelea entre ustedes tres, todo un espectáculo para mostrar al mejor guerrero… ustedes pelearan para mi
- ¿Que te hace pensar que vamos a ayudar?- dijo Trunks preparándose para luchar, pero el gran maestro solo trono los dedos haciendo que uno de los guardias golpeara al chico en el estomago, este de inmediato callo en sus rodillas a causa del dolor
- ¡Maldito miserable! ¿que le has hecho? – le dijo la chica al soldado completamente sorprendida de con tan leve golpe hicieran daño a Trunks
- ¿De verdad creen que yo con tantos años en el espacio y tratando con razas increíblemente fuertes no estaría preparado para una rebelión de los mismos?, yo cree esos collares que portan, estos reducen su fuerza y sus resistencia a un 10%, así son tan débiles como cachorros, su fuerza por supuesto regresa cuando los collares son desactivados, pero eso solo sucede durante los combates, solo yo puedo desactivarlos y activarlos así que no hay forma de que puedan pasarse de listos pues en cualquier momento puedo reducirlos a nada.
- Miserable- susurro Pan
- Te sugiero pequeña que guardes esa furia para la lucha que enfrentarás pronto – dijo tomándola fuertemente del mentón mirándola a los ojos
- ¡Ya déjala! – dijo el joven de cabellos lilas tratando de ponerse de pie, sorprendiendo al gran maestro por la preocupación que este le tenía a la joven
- Jeh! Ya habrá tiempo para que demuestres que tan valiente eres –dijo viendo al chico y soltando a Pan en el suelo - por ahora es momento de que conozcan la celda en la que pasaran el resto de sus días, no se preocupen no estarán solos, pues uno de ustedes sayajins les hará compañía – trono nuevamente los dedos y cuatro guardias de inmediato levantaron a los jóvenes llevándolos por los pasillos de la enorme nave hasta los pisos inferiores en donde se encontraban las celdas, a través de las rendijas de las puertas metálicas pudieron observar a otros peleadores de diferentes razas y formas con los mismos collares prisioneros del gran maestro.
Bulma miraba la foto del pequeño Trunks mientras tomaba una taza de café junto a Videl y Milk en su caza
- esos jóvenes se llevan muy bien ¿no creen? – comento Videl
- si, ¿verdad que forman un linda pareja? - decía Bulma soñando con su hijo felizmente casado y con su casa llena de nietos
- ¿pero que están diciendo? - dijo Milk muy sería
- oh vamos Milk ¿a caso ya no recuerdas como era la situación con nuestros chicos? – sonrío picara Bulma
- supongo que a ellos les afectara más puesto que tienen sangre sayajin - pronuncio Videl un poco sonrojada
- a decir verdad yo comencé a ver en ellos nerviosismo, incluso brillo en sus ojos - decía la mujer de cabello azul
- aun recuerdo como paso todo con Gohan
- ¿pero de que hablan no las entiendo?- seguía diciendo seria Milk
- ¿no recuerdas como llego esa marca a tu cuello … ? - la miro fijamente la dueña de la corporación capsula mientras la mujer frente a ella se sonrojaba profundamente
-¿a caso están diciendo que... se refieren a que ... ?-
- exactamente
- mi pequeño Trunks no lo sabe, nunca pude platicarle nada al respecto … y bueno a decir no lo se del todo pues vegeta nunca me lo explico de forma detallada, pero te aseguro que sus instintos están despiertos y los atraparán pronto.
Los escenarios de las peleas eran impresiónates, con diferentes plataformas y terrenos así como trampas, realmente era un coliseo.
Finalmente llegaron a la que sería su celda, junto a aquel ser que al igual que ellos portaba sangre sayajin, la gran puerta metálica se abrió y los soldados empujaron a los jóvenes dentro, cuando finalmente los hombres los dejaron solo escucharon una voz de entre las sombras
- ahora tengo compañeros nuevos – dijo la silueta de un hombre parándose en el fondo del lugar – me da gusto ... ahora ya no estaré solo – salio poco a poco hacia la luz mostrándose ante una pareja totalmente sorprendida de ver a aquel hombre de rostro fuerte y ojos tranquilos acercarse a ellos.
- mi nombre es Broly y me da gusto conocerlos -
