Nuevo capitulo, para el próximo me demorare un poco mas ya que tengo que hacer unas cositas que me tendrán algo ocupada u.u como siempre gracias por sus reviews y por tomarse su tiempo para leerla ^^
Por cierto para la escena del baile del fantasma me inspire en este vídeo: Cosas que no entiendo / HolasoyGerman
Véanlo es muy bueno si es que no lo vieron XD
CAPITULO VIII
Vacaciones 2º parte
- ¿Estás segura que quieres entrar allí? –Preguntaba Darien quien podía notar los nervios que recorrían todo el cuerpo de Serena al estar frente a la entrada de la casita del terror.
- Claro que si, después de todo fue mi idea. –Ella sonreía pero detrás de esa sonrisa había miedo. Tenía que cederle al coraje el lugar si en verdad no quería que Darien pensara que era una cobarde y decidirse a entrar cuando finalmente llego su turno tras la larga fila de espera para ingresar.
La casa era enorme dividida en 4 pisos con pasillos que parecían laberintos oscuros de los que cualquier cosa podría salir y asustar a la joven. En las paredes colgaban cuadros rotos con fotografías abstractas y grietas que parecían salir detrás de los mismos cuadros. De los techos colgaban telas de araña que aunque eran artificiales se habían tomado un gran trabajo para que parecieran reales.
- ¿Y a esto le llaman casita de terror? –Protestaba Darien- Gaste 120 yenes para esta porquería. ¿Tú qué piensas Se…?
Darien voltea a ver a Serena quien caminaba por detrás de él, ella estaba asustada y él no sabía por qué tendría tanto miedo si eso no asustaba ni a un niño de 5 años.
- No me digas que tienes miedo.
- ¡No tengo miedo! –Le grito haciendo que Darien finalmente se asustara pero de la expresión de pánico que tenia Serena.
- Estas exagerando, mira ni siquiera nos hemos cruzado con un fantasma.
Darien se sorprendió al ver como el rostro de Serena se tornaba pálido tras decir la palabra "fantasma" comprendiendo que ella les tenía miedo. Sería muy cruel si él se burlara de ella, después de todo era una niña aun y se había prometido antes de entrar de hacerla sentir protegida si ella sentía miedo, por lo que se acerca a ella y le toma su mano regalándole una sonrisa para que ya no sintiera miedo.
- No tengas miedo, yo estoy aquí para protegerte.
En ese instante Serena cambio su sentimiento de miedo por el de seguridad, era imposible que ella se resistiera a la hermosa sonrisa del joven pero el rubor de su rostro la traiciono e hizo que se sintiera avergonzada.
¿Cuánto tiempo más piensa sujetar mi mano? Sin duda el estar tan cerca de Darien la hacía sentir incomoda pero no sabía por qué, el estaba tratando de darle seguridad y ella como una niña tonta se avergonzaba. Cuando estuvo a punto de calmarse y mirar a los ojos de Darien se escucha un ruido a unos pocos metros más adelante del pasillo en donde iban caminando lo que hizo que el miedo volviera a ocupar su lugar en Serena.
- ¿Qué fue eso? –Serena volvió a gritar pero esta vez se enredo del brazo de Darien producto del susto.
- No te preocupes, si un fantasma sale de allí yo peleare con él.
Por un momento no se dio cuenta de las palabras que estaba diciendo ni de la forma en que actuaba, el estar cerca de ella hacía que su subconsciente actuara por sí solo. Al ver el rostro de miedo y de deseo de que la protejan en la joven sintió algo que hacía tiempo no sentía, ese deseo de proteger a alguien a quien apreciaba.
¿Qué es esto? El no podía creer que lograra volver a sentir ese deseo, no sabía nada sobre ella en si casi era una extraña para el si no fueran compañeros de trabajo, sintió la necesidad de abrazarla para que su miedo desapareciera pero algo se les adelanto. Por delante de sus ojos salió de en medio de la oscuridad una figura blanca; un fantasma haciendo que el rostro de Serena cambiara su color a blanco.
- ¡U-U-UN F-F-FANTASMA!
- Tranquila, yo te protegeré mi princesa.
"Mi princesa" ¿De donde había sacado eso? Al parecer el miedo que sentía Serena de ese patético fantasma no le permitió escuchar lo que Darien le dijo. Ella estaba tan asustada que no aguanto la necesidad de salir corriendo del lugar sin importar en dejar solo a Darien –Espera, Serena- Intento detenerla pero fue demasiado rápida que desapareció de enfrente de sus ojos en cuestión de segundos –Me dejo solo.
Antes de correr tras ella recordó al fantasma así que se dio media vuelta y el estaba justo frente a sus ojos a centímetros de su rostro pero la cara patética que tenia no logro asustarlo.
- ¿Qué haces? –Le pregunto Darien en el momento que el fantasma comenzó a hacer una especie de "baile terrorífico" que se suponía era para asustarlo.
El fantasma dejo de "bailar" para dirigirle unas palabras a Darien sin quitarse su disfraz.
- Escucha joven, estoy haciendo mi trabajo ¿Podrías aunque sea fingir un poco de miedo? No hagas que parezca un idiota bailando frente a ti.
- ¿No te alcanza con haber asustado a mi pareja? –Lleva sus manos hacia su cintura indicándole que se sienta orgulloso de su trabajo. –No conseguirás asustarme ni siquiera fingiré un grito de nena, es mas mientras pierdo mi tiempo hablando con Winnie Pooh mi pareja está perdida sola en este laberinto muerta del miedo, así que adiós –Se da media vuelta nuevamente para buscar a Serena dejando al fantasma con las ganas de matarlo.
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Darien corría desorientado por todos los pasillos de la casa de la planta baja hasta el cuarto piso, pero no podía encontrarla, definitivamente estaba perdida ya que no conocía la salida del juego. El estaba más preocupado por lo que podría encontrarse ella en el camino ya que la asustaría aun mas y no estaría él para protegerla –Niña tonta- Serena era una tonta por haberse asustado de un intento decepcionante de fantasma y salir corriendo dejándolo atrás sabiendo que ella podría perderse y ¿Qué haría sola en una casa tan oscura? El miedo a veces no le deja pensar y solo actúa por el momento de desesperación. No había nadie allí para preguntar si alguien la había visto y las pocas personas que se cruzaron en su camino no la habían visto o estaban tan asustados que no prestaron atención a lo que les preguntaba –Pero de qué demonios se asustan, esto es más una burla.
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En el tercer piso, apoyada contra una pared estaba Serena, tranquila esperando a que Darien o alguien más fuera ayudarla. –Que tonta fui, no debí salir corriendo de esa manera ¿Qué pensara él de mí?- Serena cayo rozando la pared hasta quedar sentada en el suelo de madera rechinando. Quería ayuda y tenía miedo, pero nada se había cruzado con ella se sentía patética de actuar como una total cobarde frente a Darien pensando que podía perder su respeto. Se ahogo en sus pensamientos hasta que cubrió su rostro con sus brazos enredados en sus rodillas esperando a que aparezca alguien. Sería mejor que ella buscara la salida por su cuenta, pero si seguía moviéndose a la deriva Darien nunca podría encontrarla.
Luego de pasados 20 minutos silenciosos escucha un ruido haciendo que nuevamente el miedo volviera. Levanto su mirada temblorosa, no eran ruidos de objetos, eran pasos; pasos que cada vez se acercaban mas a donde ella estaba -¿Qué hare?- Mordía sus uñas para calmar su miedo pero no lo lograba, finalmente los pasos se detuvieron a la vuelta de la esquina de ese pasillo donde estaba Serena; alguien estaba ahí y pretendía asustarla. Antes de que eso pasara miro a sus alrededores y encontró una tabla de madera encimada en una mesa que no había notado por la oscuridad. Se levanto silenciosamente hasta alcanzar la tabla y tomarla, lista para atacar a quien quiera estuviera del otro lado. La oscuridad era profunda pero no lo suficiente, ella había alcanzado ver como "ese alguien" que estaba del otro lado asomaba una mano haciendo que Serena entrara mas en pánico y se preparara para atacar. Levanto la tabla y la dirigió hacia el sujeto una vez este se hizo presente frente a ella, no logro golpearlo ya que él fue más rápido que ella y sujeto la tabla cuando estaba a punto de chocar con la cabeza.
- Te estaba buscando –El hombre corrió la madera para que ella pudiera ver su rostro, tenía los ojos cerrados por el miedo pero al abrirlos vio que no era ningún fantasma u otro engendro, era una persona vestida normalmente. -¿Vas a soltar esa tabla o no me darás un saludo?
Serena se quedo viéndolo por unos segundos hasta recordar quién era ese hombre y por que la conocía si ella nunca lo había visto, hasta que lo recordó.
- Tu eres aquel hombre que nos dio el folleto de este parque, ¿Cuál era tu nombre?
- ¿En verdad no lo recuerdas, bonita? –El se acerco a ella de la misma forma que Darien lo había hecho en el mini bar, buscando que ella se incomodara de la misma forma; pero no lo logro.
- ¿Adam? –Serena llevo una de sus manos a su cabeza en señal de confusión, no tenía idea de que hablaba y no se sentía apenada haciendo que el joven se sintiera frustrado y ella lo notara- ¿Estás bien? ¿Dije algo malo?
- No es nada –Le dijo decepcionado- Mi nombre es Alan y veo que te has perdido.
- En realidad me asuste y salí corriendo, no recuerdo por donde vine, aunque sé que estoy en el segundo piso no tardaran en encontrarme.
- ¿Entonces no estás perdida? –Volvió a preguntar, esta vez viéndola intrigado.
- Claro que no ¿Por qué lo preguntas? –Ella seguía sonriendo.
- Entonces sabias que este es el tercer piso y no el segundo.
Serena tardo unos pocos minutos en responder, se había percatado de que Alan se dio cuenta que le estaba mintiendo.
- Si me he perdido –Se lanzo al suelo llorando y mordisqueando sus uñas avergonzada de ser descubierta.
- ¿Por qué no querías aceptar que estas perdida? –Suspiro y se agacho a donde ella estaba, acercándose nuevamente de la misma manera que Darien lo había hecho esperando esta vez tener un buen resultado.
- Es que estaba esperando a que Darien me encontrara.
¿Pero qué diablos le pasa? Alan se sorprendió ante la respuesta que recibió de la joven, no había causado ningún efecto parecido al que Darien le causaba a ella. De todas formas no podía dejarla sola allí, ofreció su mano para ayudarla a encontrar a Darien aunque sus intenciones eran otras.
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Alan caminaba junto a Serena observándola de reojo y sonriendo maliciosamente, Serena no se percato de sus malas intenciones, ella era de esas personas que creían que todo el mundo eran buenas personas y amables.
- ¿Y cuanto tiempo llevas conociendo a Darien? –Pregunto Alan repentinamente luego de 30 minutos de silencio recorriendo los oscuros pasillos.
- No lo recuerdo, supongo que serian seis meses.
Durante los próximos minutos el se dedicaría a preguntarle más sobre ella, sus gustos, a que se dedicaba y si tenía novio o alguna pareja hasta llegar a la pregunta que realmente le interesaba.
- ¿Te gusta Darien?
Serena detuvo la caminata tras esa pregunta, haciendo que Alan se detuviera unos pasos más adelante de ella volteándose para ver su expresión de duda y el rostro ruborizado de Serena, buscando que responderle. No era necesario obtener una respuesta afirmativa o negativo, por la expresión en su rostro pudo deducir cual sería la respuesta. El iba a decir unas palabras pero Serena se adelanto a ello.
- Solo admiro su forma de trabajar. –Agacho la cabeza y comenzó a jugar con sus dedos.
Alan se sorprendió nuevamente por la respuesta de la joven, en el momento que iba a dirigirse a ella siente la necesidad de mirar hacia una de las esquinas del pasillo donde se encontraban, volvió a sonreír maliciosamente y continúo dirigiéndose hacia ella, esta vez robándole un abrazo.
- ¿Qué estás haciendo? –Serena intentaba que él la soltara pero al no lograrlo y sentirse segura ya que el miedo no se había ido por completo solo se digno a esperar a que el la soltara. El abrazo duro unos cortos dos minutos hasta oír de nuevo pasos que provenían por detrás de ella. Serena uso esa excusa para hacer que Alan la soltara, quería saber que eran esos pasos, al darse vuelta aparece Darien de entre la oscuridad. Ellos se quedaron viéndose por unos segundos, por alguna extraña razón Serena se sintió nerviosa y preocupada de que él la haya oído.
Ninguno de los tres pronuncio una palabra, luego de observar a Serena, Darien dirigió su mirada hacia Alan quien seguía sonriendo ya que ambos sabían que Darien había oído todo.
Se acerco a ella y la tomo del brazo –Vayámonos de aquí- Pasando por enfrente de Alan.
- ¿No me darás las gracias? –Pregunto Alan cuando ya ellos dos se encontraban a unos pocos metros de distancia.
- ¿De qué hablas? –Darien volteo hacia el sin soltar por un segundo a Serena por el miedo de que salga corriendo y perderla otra vez.
- Encontré a tu chica, deberías agradecerme que la ayude cuando tú dejaste que se perdiera.
Eso sin duda molesto a Darien, pero el poseía una paciencia admirable y no armaría revuelo en un lugar como ese.
- Ella no es mi chica, es solo una compañera de trabajo.
Serena miro a Darien con los ojos tristes, el no podía verla ya que también estaba triste pero ninguno de los dos sabia el por qué. Algo dentro de Darien se molesto al oír esas palabras salir de Serena pero más aun verla al lado de ese sujeto extraño e irritante.
Alan intento tomar ventaja al ver la tensión entre ellos dos y como lentamente Darien soltaba el brazo de Serena pero del mismo lugar de donde salió Darien aparecía el fantasma; ese fantasma asustando nuevamente a Serena protegiéndose a sí misma detrás de Darien.
- Otra vez, ¿Cómo puede asustarte este ridículo fantasma? –Darien se dirigía a Serena en forma burlona.
- No te burles de mí, sabes que me asusto fácil.
- ¿Y aun así entraste al departamento de investigaciones? –Serena no respondió a esa pregunta, solo inflo sus cachetes para que Darien se diera cuenta que le molestaba que se burlara así de ella –Ven, vámonos de aquí- Tras decir esas palabras dirige su mirada hacia Alan quien lo estaba viendo con desprecio y sin decir una sola palabra.
Alan observo como ellos dos desaparecían en la oscuridad mientras que el fantasma intentaba llamar su atención con su "baile" hasta que lo consiguió.
- ¿Sabes lo ridículo que te ves haciendo ese baile de princeso? –Alan se retiro por el otro lado de la casa para evitar cruzarse con Darien maldiciéndolo por lo bajo.
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El fin del día había llegado, Serena y Darien estaban parados frente a la entrada de la casa de terror esperando a que sus compañeros fueran en su búsqueda luego de que Darien le enviara un mensaje de texto a Andrew indicándole donde estaban.
- ¿Qué te pareció la casa? –Le preguntaba Darien mientras guardaba su celular en su bolsillo. Ella no le respondió, él sabía perfectamente que se había asustado e incluso perdido dentro de ella- Que decepción, no sé que entienden por casa del terror los dueños de este parque, ni siquiera hubo monstruos o brujas que salieran de las paredes. Solo un estúpido fantasma bailarín.
Antes que Darien pudiera seguir protestando, es interrumpido por una risa escandalosa pero a la vez hermosa y contagiosa. Darien volteo a su lado izquierdo donde estaba Serena sujetando su vientre debido a la risa que se le había escapado.
- ¿De qué te ríes?
Serena intentaba responderle pero su risa era demasiado fuerte como para permitirle hablar hasta tal punto que los gatos que pasaban por allí se asustaban al oír su risa y salían corriendo –Lo siento Darien- Secaba las lagrimas de la risa –Es muy divertido estar contigo- Le sonríe.
El estaba asombrado de ser la causa de tal espectáculo, el sonido de su risa y la calidez de su sonrisa consiguieron que Darien se ruborizara y quedara impactado viéndola, su alegría era transmitida por las venas de su cuerpo permitiéndose contagiarse de su risa para acompañarla en esa hermosa sinfonía. Era mejor reírse de sí misma por haberse perdido de una forma tan patética.
- Te lo agradezco, Serena.
- ¿Por qué me agradeces? –Sorprendida.
- En tan solo un día lograste robarme dos veces una sonrisa.
Una extraña sensación se había apoderado de Serena, por un lado sentía felicidad por Darien pero por el otro sentía culpa y miedo de que él la haya escuchado cuando hablaba con Alan.
- ¿Qué te ocurre? –Pregunto curioso Darien- Hace un momento estabas riendo como loca y ahora te pones seria.
- ¿Me escuchaste? –Serena bajo la mirada, en un principio el no entendía a que se refería pero luego por el rostro que expresaba podía comprender a que se estaba refiriendo.
- Si te refieres a cuando hablabas con ese sujeto no, no escuche nada. Es más creo haber oído apenas llegue que afirmabas que soy irresistible y superior a cualquier hombre. –Llevando su mano a su mentón y haciendo una sonrisa pervertida.
- ¿De qué estás hablando? Yo jamás diría algo así, eres un presumido. –Serena gritaba molesta por la arrogancia de Darien hasta tal punto que en lugar de molesta parecía sentirse incomoda.
Darien observaba como Serena le gritaba y negaba haber dicho eso, mezclando las palabras hasta el punto en que no se entendía que quería decir. En ese momento Darien oculto su sonrisa y expreso un rostro serio mirando fijamente los ojos de la niña no pudiendo evitar el impulso de abrazarla aun si ella seguía protestando, lo que logro es que ella guardara silencio y abriera sus ojos enormemente tratando de entender por qué él la había abrazado, al parecer el estar cerca de ella lo hacia feliz.
Serena estaba sorprendida al igual que Darien por haber permitido que sus impulsos lo dominaran, el jamás había mentido por alguien para que no sintiera culpa y mucho menos abrazar a otra mujer que no sea Kakyuu. -¿Qué estoy haciendo?- Sin duda Darien no sabía el por qué la había abrazado pero estaba convencido de que no quería soltarla. El verla con Alan despertó sentimientos que el ignoro en un principio pero ahora que se encontraba a solas con ella comprendía que no le gustaba ver como otro hombre se acercara a ella. Al mismo tiempo Serena no sentía la necesidad de que Darien la soltara como lo sentía cuando Alan la abrazó, quería que ese abrazo no tuviera fin.
Una vez que Serena salió de la sorpresa decidió enredar sus brazos alrededor de la cintura de Darien, el estar así con él sin duda le gustaba puesto que ella siempre sintió algo por él desde el primer día en que lo vio pero al conocer su verdadera personalidad intento ocultarlo y mantener una relación solo laboral. Ella deseaba que sus compañeros nunca llegaran a buscarlos, y mucho menos que los vieran en esa situación.
Darien aparto unos centímetros a Serena de su pecho para mirarla fijamente a los ojos, pareciese que su cuerpo actuaba por si solo acariciando las suaves mejillas de Serena hasta que sus dedos llegaron a su boca. Serena estaba tranquila por fuera pero por dentro algo de ella quería salir corriendo de ese lugar lejos a donde sea al ver como Darien acercaba sus labios a los de ella acompañados por el latido de sus corazones escuchándose como una hermosa melodía en el fondo.
- ¿Qué están haciendo? –Andrew estaba por detrás de Darien junto con sus demás compañeros de trabajo.
Cuando Serena y Darien escucharon los murmullos de sus compañeros al verlos en esa situación Serena volvió a ruborizarse y de los nervios empuja a Darien haciendo que este caiga al suelo.
- ¿Estaban por besarse? –Preguntaba Ami.
- ¿Interrumpimos algo? –Se burlaba Mina.
- Hay mejores lugares para hacer eso, chicos. –Insinuaba Lita.
- Cierren la boca, no estábamos haciendo nada, solo estaba asustada y Darien… bueno Darien estaba tratando de ayudarme. –Serena gritaba sacudiendo sus brazos de un lado a otro en señal de negación.
- ¿Tratando de ayudarte? ¿Es la mejor excusa que tienen? Podrían haber inventado que una basurita se te metió en el ojo. –Rei intentaba incomodar a Serena acercándosele lentamente con un rostro terrorífico.
- ¿Ya no puedo decir eso verdad? –Serena llevaba sus manos a su rostro tratando de ocultar su vergüenza.
- Van a seguir molestando o me van a ayudar a levantarme, me lastime el trasero.
Kenji y Andrew ayudaban a Darien a levantarse mientras Serena intentaba escapar de los interrogatorios de sus amigas. Serena parecía más nerviosa que Darien –Y eso que yo no le gusto- Sonreía al ver como ella intentaba defender lo indefendible sin notar que Andrew estaba viéndolo con tristeza.
–Volvamos al hotel, ya es demasiado tarde pero esta vez yo los guiare antes que Andrew vuelva a perderse- Decía de forma burlona Kenji haciendo que Andrew se molestara mientras que las chicas lanzaban una mirada a Serena de no te salvaras del interrogatorio.
- Si no les molesta me gustaría ir a la playa un rato a solas. –Decía Darien al mismo tiempo que se retiraba hacia la playa sin dejar lugar a que sus amigos le preguntaran el por qué.
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Eran las 11 pm, la hora en que la playa estaba casi despoblada. Todos habían llegado al hotel planeando que harían los próximos días mientras que Darien decidió recostarse sobre la arena permitiendo que las suaves olas chocaran con sus pies observando las constelaciones que podían observarse esa noche estrellada. El necesitaba estar a asolas y el mar era la mejor opción, tratando de entender por qué había actuado de esa manera. Por alguna extraña razón el estar tan cerca de ella le agrado y sus sentimientos jugaron un papel muy importante en esa ocasión. Solo con ella podía sentirse así aunque no supiera mucho de ella. Por un momento maldijo a sus compañeros por aparecerse en el momento menos esperado. El tenia una respuesta de por qué hizo eso, quería estar seguro de que ella no gustaba de él, que lo que le había dicho a Alan era verdad aunque no podía entender por qué quería estar seguro de ello, eran demasiadas preguntas para encontrar una respuesta en una sola noche aunque estaba dispuesto a encontrarlas pero fue interrumpido por una voz conocida que provenía del mar, haciendo que se levantara de un salto de la arena y prestara toda su atención hacia el mar.
Esa voz… la he escuchado antes, ¿Eres tú?
El estar pendiente de sus pensamientos no le permitió reconocer a la primera esa voz, pero al oír el segundo llamado confirmo que era ella; su sirena a quien no había visto desde aquel inconveniente.
- ¿Qué haces aquí? –Pregunto Darien en el momento en que ella se hacía presente frente a sus ojos, nuevamente oculta por la oscuridad.
- Te estaba buscando, desde aquella vez. –Su voz parecía confortable pero a la vez con miedo, miedo a recibir un rechazo.
El nunca la olvidó, solo dejo de pensar un tiempo en ella hasta calmar su enojo, ella no tenía la culpa de estar tan involucrado con un criminal. Pero le sorprendía como había hecho para encontrarlo, la distancia que había entre la playa de Tokio y esta era inmedible.
- ¿Cómo me encontraste?
Ella guardo unos minutos de silencio antes de responder.
- Solo te busque.
La sencillez con la que ella le respondía lo hacía enojar, era incapaz de confiar en él y aunque sea revelarle un secreto si ella es quien lo buscaba.
- No tengo tiempo para perderlo con alguien que no sé ni su nombre, así que… -Darien estaba a punto de irse cuando ella lo detiene.
- Tengo algo importante que decirte. Te diré por qué te estaba buscando. –Darien dio media vuelta para volver a dirigirse a ella, esta vez dispuesto a escucharla- Algo malo está a punto de ocurrir, no me preguntes que es porque no lo sé. Debes estar preparado para cuando comience la verdadera batalla.
"La verdadera batalla" ¿A qué se refería con eso?
Darien no supo responderle a la sirena, por alguna razón a pesar de todo el confiaba en ella. Estaba anonadado temiendo que ese algo tendría que ver con otro ataque de la sombra pero esta vez sería diferente. Ella desapareció frente a sus ojos antes que pudiera preguntarle algo que no podría responder, esa noche lo había buscado solo por advertencia.
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- ¿Darien aun no regresa? –Preguntaba Serena algo preocupada.
- Te preocupas demasiado, ¿Acaso paso algo mientras nosotros no estuvimos? –Preguntaba Lita tratando de incomodarla.
Todos habían decidido reunirse en la sala principal del hotel para decidir su próxima actividad. El sueño invadía a algunos de ellos por eso Ami se dedicaba a ofrecer una taza de café al menos hasta llegar a un acuerdo.
- Vamos Serena, ¿Te gusta Darien? –Preguntaba Kenji.
- ¿Usted también? Creí que era más inteligente.
- Grosera, porque soy inteligente me doy cuenta que entre ustedes pasa algo.
El tema central era "ese" beso, dejando de lado la razón por la cual se habían reunido esa noche. El único que no participaba en la conversación era Andrew, quien estaba sentado en una esquina un poco alejada del resto escuchando la conversación.
- ¿Te ocurre algo? –Le pregunto Mina, quien al parecer fue la única que noto el rostro triste de Andrew.
- No es nada, solo tengo sueño. –Le respondió con una linda sonrisa para que ella no se preocupara haciendo que vuelva a retomar el tema de conversación con los demás.
Al perder las vistas puestas en él dirigió su mirada a Serena. El rostro ruborizado y los nervios con los que ella respondía las incomodas preguntas que sus amigos le hacían permitían que Andrew entendiera que en verdad ella sentía algo por Darien. Nuevamente volvió a dirigir su mirada hacia la ventana que estaba justo en frente de esa esquina, observando su reflejo en la misma ignorando el paisaje que podía verse a través de ella percatándose del grave error que había cometido.
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La ciudad de Tokio en temporada de vacaciones era un sitio habitado solo por turistas bajo la custodia de guardias poco especializados, pero para la Policía Central las vacaciones no eran una opción.
- ¿Alguien lleva la cuenta de cuantas víctimas de la sombra tenemos? –Preguntaba un hombre sosteniendo en una de sus manos tres fotografías de víctimas de la sombra.
Una habitación oscura y apartada, tres hombres sentados alrededor de una mesa circular cubierta de archivos y fotografías, con un rayo de luz atravesando la única ventana que había allí, el único ruido que podía oírse era el del motor del ventilador andando al mínimo.
Uno de ellos se levanta dirigiéndose hacia la ventana observando la ciudad, reflejando su rostro en el vidrio y una sonrisa maliciosa.
- Creo que llego el momento de hacerles una visita.
