Hola! Cómo les ha ido? Espero hayan tenido una buena semana.
Capítulo 9: perdón.
Después de haber sido sedado y de que le inyectaran el suero inhibidor, Ranma despertó muy desconcertado, pues se vio recostado en una cama junto a Megumi. Los dos estaban totalmente desnudos. Después de su fallido intento por escapar habían pasado varias horas y ahora que despertaba, el joven no recordaba nada de lo que había ocurrido en ese lapso de tiempo. Sobresaltado, cayó de la cama y el ruido despertó a la chica, quien le explicó lo que había sucedido. Él se negaba a creer en lo que ella le decía. Ante la incredulidad del muchacho, ella le mostraba en la pantalla de un televisor, una grabación de la noche de pasión que habían pasado los dos. Al verlo, Ranma balbuceó:
— No puede ser.. ... que he hecho...
El joven, preso de la repentina tribulación, y del impacto que le había causado el verse en aquel video, retrocedió unos pasos y quedó inmóvil durante unos segundos. Sus azules ojos permanecieron abiertos desmesuradamente. Ya no había duda, había pasado la noche con Megumi, cometiendo así una falta grave e imperdonable en contra del amor que profesaba por su prometida.
— No te preocupes, si no recuerdas nada no importa, ya te dije que es por el suero... tranquilo, podemos repetirlo, veo que has recuperado tus energías y ahora que ya no estás bajo la influencia del suero, jamás olvidarás lo que hagamos — dijo Megumi en son de burla, pues bien sabía que la preocupación que mostraba el joven no era precisamente por eso.
Ranma la miró con odio y le reclamó encolerizado:
— Cállate! Eres una demente! Cómo! Cómo te atreviste a hacerme esto?
Los ojos del chico estaban inyectados de sangre a causa de la creciente furia que se estaba apoderando de él.
— Es tu culpa, te negaste a hacerlo voluntariamente...pero como sea, estuviste muy bien y eso que fue tu primera vez — contestó Megumi con tranquilidad al tiempo que tomaba el control remoto y apagaba el televisor.
El joven Saotome no le replicó nada más. Agachó la cabeza, cerró los ojos y apretó los puños con fuerza, hasta que los nudillos se le pusieron completamente blancos. Trataba de contener la ira, la cólera enorme que lo poseía. Según recordaba, jamás algo le había provocado tanta furia y dolor a la vez.
No puede ser! Después de todo... no fui capaz de resistir y terminé traicionando a Akane... soy una maldita basura: se decía el joven muy acongojado.
Se sentía miserable, como la peor de las basuras. Sentía asco de sí mismo. Decía amar a Akane y se había acostado con otra chica. En ese momento, a Ranma no le importaba los métodos que Megumi había usado para conseguir que la hiciera suya. De cualquier forma, lo único cierto era que había traicionado a la chica que tanto amaba, había traicionado ese gran amor que sentía por su prometida y eso jamás se lo perdonaría.
Todo había cambiado tan de repente. Antes de que esto sucediera, lo que más deseaba Ranma era salir de ahí y regresar con su prometida. Hasta había decidido luchar por ganarse el amor de Akane. Pero ahora todos sus anhelos, sus sueños se desvanecían. Ya no tenía sentido escapar. Para qué hacerlo? Si después de haber estado con Megumi, ya no sería capaz de volver al lado de su prometida. Ni siquiera podría mirarla a los ojos. Ella no se merecía esta traición, y él no merecía amarla.
Ranma alzó la vista de nuevo y miró fijamente a la joven, como una fiera herida mortalmente en su orgullo. En sus ojos había odio y desprecio, tanto para Megumi, como para él mismo. Tenía ganas de lanzarse sobre ella y golpearla, para descargar toda la furia que estaba conteniendo. Pero no podía ignorar el hecho de que Megumi era mujer. No podía atacarla como si fuera otro hombre. Y además, para qué? Aunque la golpeara, nada cambiaría. Lo que había hecho no se podía deshacer de ninguna forma, ya no tenía solución.
— Me convertiste en un miserable traidor, en la peor escoria de este mundo...y eso...eso jamás te lo voy a perdonar — decía Ranma furioso, indignado, frustrado. Una mezcla de sentimientos que lo agobiaban y que seguramente lo perseguirían durante mucho tiempo, si es que no hasta el final de sus días.
— Terminaste? — preguntó Megumi muy tranquilamente, como si no hubiese escuchado nada de lo que él había dicho— porque deseo nuevamente estar entre tus brazos, vamos... ven a la cama.
El muchacho apretó los dientes con fuerza. Esta chica tenía una facilidad enorme para hacerlo enfadar. En ese momento pensaba que no era posible ponerse más furioso, pero definitivamente se había equivocado.
— Como quieras... — dijo Megumi con voz suave, sorprendiendo enormemente a Ranma. Un segundo antes estaba recostada en la cama y en un abrir y cerrar de ojos, había aparecido frente a él — si tu no vienes a mí, yo iré hacia ti.
Aprovechando el desconcierto del joven, la chica le arrebató el almohadón y lo lanzó al otro extremo de la habitación. Luego, prácticamente se arrojó sobre Ranma pasando sus brazos alrededor del cuello del muchacho. Se lanzó con tal fuerza, que el chico retrocedió tambaleándose y habría caído al suelo junto con Megumi, de no ser porque chocó contra una de las paredes de la habitación. Sus cuerpos desnudos quedaron muy pegados. Sin soltarlo, la chica se separó un poco, flexionó su pierna derecha y con la parte interna del muslo, rosó la masculinidad de Ranma. Este contacto naturalmente le provocó placer, cosa que lo hizo sentirse aún peor de lo que ya estaba.
El joven Saotome colocó sus manos en los hombros de la chica y la empujó tratando de apartarla, pero no lo logró. La atrevida muchacha se mantenía aferrada a él, con una fuerza sobrehumana.
— Suéltame! — vociferaba Ranma, pero Megumi hacía caso omiso a sus palabras. Como una serpiente deslizándose velozmente sobre la arena, la mano de la chica bajó ondulante por el pecho del muchacho hasta su intimidad y empezó a acariciarlo. Él no pudo evitar dar un respingo cuando ella llegó a ese sitio. El movimiento de la mano de Megumi, que con delicadeza se deslizaba arriba y abajo, le erizaba la piel. Resultaba imposible bloquear las sensaciones que la chica le provocaba. A pesar del dolor y de la furia enorme que Ranma sentía en ese momento, su cuerpo respondía a los estímulos de la joven, y eso lo llenaba aún más de frustración y de desesperación.
Era muy diferente a la primera vez que Megumi había intentado seducirlo. En aquella ocasión, si bien tenía la espalda lastimada, su fuerza y masa muscular era mayor a la que ahora tenía tras dos semanas de encierro y mala alimentación. Además, aquel día ninguno de los dos estaba completamente desnudo, y él no estaba emocional y moralmente destrozado como ahora.
Desesperado y empleando toda su fuerza, Ranma sujetó la muñeca de la chica, evitando así que siguiera moviendo la mano.
— Qué pasa? No me digas que no te gustó eso, porque sería una gran mentira — comentó Megumi divertida.
— Aléjate de mí! — le exigió furibundo.
— Por qué? Qué acaso no me deseas? No te excita tenerme así?
— Te odio!
— Qué bueno.. me alegra... dicen que del odio al amor hay un paso.
— Suéltame!
— No, tú suéltame.
Ranma la fulminó con la mirada.
— Pues, estamos en un aprieto... parece que ninguno de los dos va a ceder — Megumi sonrió confiada. Ranma estaba completamente atrapado. Por más que este forcejeaba, no lograba liberarse, pues ella lo mantenía aprisionado entre su cuerpo y la pared. Se recargaba contra él con gran fuerza y con su mano libre se aferraba al cuello del chico. Además ella sabía que la actual fuerza y resistencia de Ranma era inferior a la suya. Tarde o temprano Megumi ganaría este pequeño enfrentamiento.
Mientras tanto, a kilómetros de allí, en la escuela Furinkan, Akane permanecía sentada en su pupitre, apoyando la cara sobre su mano izquierda. En la otra mano sostenía un lápiz cuya punta, al igual que la mirada de la joven estaba clavada en una hoja de su cuaderno que contenía un problema matemático que el profesor les había planteado. Pero la chica no veía nada, su mente estaba ocupada repasando la conversación que había tenido la tarde anterior con la abuela de Shampoo:
Después de que había subido a su habitación, dejando a sus hermanas platicando con el doctor Toffu, Cologne había llegado y al escuchar el nombre Asakawa Megumi de labios del doctor, la abuela afirmaba que podría tener una pista del lugar a donde pudieron haberse llevado a Ranma. Inmediatamente Kasumi había ido hasta su cuarto para contarle la buena noticia:
— Akane! Akane! abre por favor, tengo algo muy importante que decirte!
— Qué sucede hermana? — preguntó Akane sin mucho interés. Solamente había abierto parcialmente la puerta.
— La abuela de Shampoo dice que al parecer tiene una pista del paradero de Ranma — dijo Kasumi sonriente.
— Qué? Será posible? — el rostro de Akane denotaba sorpresa e incredulidad.
— Vamos, habla con ella, está abajo con Nabiki y el doctor Toffu — le pidió Kasumi, quien hizo un gesto para que la siguiera.
— Bien, enseguida bajo — contestó Akane con el rostro iluminado. Tomó a p-chan (que había aparecido en la casa hace un par de días) y siguió a su hermana mayor.
Una vez en la sala, al ver a Cologne, Akane le preguntó de inmediato:
— Es cierto que usted sabe dónde podría estar Ranma?
La abuela asintió.
— Siéntate — le pidió. Akane tomó asiento junto a Nabiki ansiosa por escuchar lo que Cologne tenía que decir.
La anciana guardó silencio durante unos segundos, como para ponerle suspenso y luego habló dirigiéndose a todos:
— En el Japón antiguo, durante las guerras civiles, la gente peleaba agrupada en clanes...de entre los clanes que existían en ese entonces, tres eran los más temidos, y uno de ellos era el clan Asakawa, que estableció su cuartel general en una isla al este de Tokio, y según he escuchado, aún continúa asentada ahí la casa principal de los Asakawa... Si Megumi pertenece a esa familia, entonces lo más seguro es que haya ido allá, con Asakawa Showtaro: su abuelo, y actual líder de la familia.
— Y sabe usted la ubicación exacta de la isla? — preguntó Toffu con tono serio.
— A decir verdad...no, pero en China conozco alguien que posee un mapa con el cual podremos llegar sin dificultad a esa isla.
— Qué? En China? — exclamaron los presentes.
— Si, y aunque no he visto a esa persona desde hace ya varios años, seguro todavía conserva aquel mapa, tiene la manía de guardar todo y no deshacerse de nada, ni siquiera de la basura.
— Entiendo, entonces primero hay que ir a China — dijo Akane con pesar. No entendía por qué siempre tenían que complicarse las cosas. Ella creía que Cologne tendría una dirección o algo por el estilo, con lo cual ir de inmediato a buscar a su prometido.
— No, yo me encargo de eso, denme 5 días para conseguir ese mapa y apenas lo tenga, lo traeré aquí... de acuerdo? — preguntó Cologne.
Todos habían aprobado la propuesta de la abuela. Aunque Akane no estaba muy complacida con tener que esperar casi una semana, estaba consciente de que era lo único que tenían respecto al posible paradero de su prometido. Por ahora no podía hacer nada más.
De repente, alguien la llamó con voz imperativa sacándola de sus pensamientos:
— Señorita Tendo!
La chica no tuvo que levantar la vista para ver de quien se trataba. Sabía bien a quien le pertenecía esa voz, y sin más se puso de pie rápidamente.
— Sí, maestro? — respondió.
— Podría mostrarnos como resolvió el problema?
Akane asintió, al tiempo que tomaba la tiza que le ofrecía su profesor. Aunque había estado distraída casi toda la clase, resolver ese ejercicio no representaría mayor desafío para ella.
Espera un poco más, solo un poco más Ranma, pronto iré por ti: pensó mientras caminaba hacia la pizarra. Era solo cuestión de días para saber el posible sitio en donde lo tenían, y eso la llenaba de esperanza y mucha confianza. Confiaba en que en dicho lugar encontraría a su prometido y además estaba consciente de la gran fortaleza de Ranma y sin ninguna duda, Akane pensaba que si trataban de hacerle algo, él no se los permitiría, aún con su espalda lesionada, conocía bien el orgullo de su tonto prometido: nadie lo doblegaría.
Mientras, en la habitación de Megumi, con cada segundo que pasaba, Ranma se sentía aún más miserable. Su desesperación aumentaba enormemente al ver como todos sus intentos por apartarse de ella, por liberarse eran vanos. La mano con la que retenía a la de Megumi empezaba a temblar. Estaba llegando al límite. Sabía que pronto este duelo de fuerzas terminaría y el perdedor sería él.
No! Primero muerto antes que traicionar de nuevo a Akane: se dijo Ranma con firmeza y al escuchar estas palabras en su mente, una idea surgió repentinamente.
De forma inesperada, soltó la muñeca de Megumi y ahora que tenía el brazo izquierdo libre, lo pasó por la espalda de la chica y la abrazó con fuerza. La joven quedó anonadada. Abrió mucho los ojos a causa de la sorpresa enorme que le había causado el movimiento de Ranma. Ella no salía de su asombro, cuando él le habló quedamente:
— Si no quieres soltarme, bien...entonces... no me sueltes, no te alejes de mí.
Megumi no cabía de emoción con las palabras que habían salido de la boca del muchacho. Apoyó la cabeza en al pecho del joven y sonrió al escuchar como su corazón latía desbocado.
Sabía que me deseabas Ranma, lo sabía... ahora sin el suero, totalmente consciente, me harás tu mujer y me llenarás de placer: pensaba Megumi extasiada imaginando el sinnúmero de sensaciones que la esperaban. La mano que mantenía abajo, la subió para acariciar con febril pasión el rostro de Ranma, al tiempo que levantaba la cabeza buscando sus labios, pero cuando alzó la vista, algo llamó la atención de la chica. De reojo, había visto que algo brillaba intensamente.
Megumi dirigió su mirada hacia el sitio de donde provenía aquella luz y lo que vio la dejó boquiabierta y con los ojos abiertos desmesuradamente. La sorpresa que las palabras del chico le habían causado recientemente, no se comparaba con la que ahora tenía.
Ranma tenía la vista y toda su atención fijas en su mano derecha. Allí, en la palma de esa mano, el joven concentraba energía. Al principio solo había sido un pequeño punto luminoso de color amarillo, pero rápidamente había crecido hasta alcanzar el tamaño de una bola de billar. Aquella esfera emitía una luz brillante, cegadora, cuya intensidad cada vez aumentaba más y más. Esa esfera era como un pequeño sol, pues rápidamente elevó la temperatura de la habitación. Un calor sofocante se apoderó del lugar, haciendo que los cuerpos desnudos de los jóvenes se cubrieran de sudor. La piel del lado de sus cuerpos que estaba más próxima a la esfera empezaba a quemarles, como si tuvieran muy cerca la llama fulgurante de una antorcha.
— Qué... qué rayos... — es lo único que alcanzó a balbucear Megumi, y no pudo decir nada más. El resto de palabras se quedaron ahogadas en su garganta a causa de la impresión.
Ranma en cambio, estaba consternado, lleno de desolación y tristeza. Sabía que pronto todo terminaría, que después de esto, ya nunca más vería el hermoso rostro de su prometida, su encantadora sonrisa, ya no escucharía más su dulce voz. Lo único que le confortaba era saber que se iría dejándola a salvo. Cerró los párpados y mientras un par de lágrimas escapaban de sus ojos azules como el cielo y lentamente resbalaban por sus mejillas sonrojadas a causa del intenso calor, un recuerdo llegaba a su mente:
Al siguiente día de su casi boda con Akane, él se las había arreglado para escaparse secretamente de la casa y se había dirigido al cementerio donde reposaba el cuerpo de la madre de su prometida. Después de mostrarle sus respetos a la señora Tendo, con gran decisión y firmeza, como si estuviese mirándole directamente a los ojos a la señora, le había hecho una promesa: que a partir de ese momento, jamás permitiría que su hija volviera a verse en una situación como la que se dio en el monte Fénix, en la pelea con Saffron. Había dicho que pasara lo que pasara, de cualquier forma permanecería cerca de ella y la cuidaría.
Ranma, abrió los ojos y viendo aquella esfera de energía en su mano dijo para sí:
Perdón señora Tendo, aunque sobreviva a esto, ya no podré volver al lado de su hija, tengo que romper la promesa que le hice... Akane, he traicionado el amor que siento por ti y que no merezco sentirlo más...perdón... lo siento de veras, soy peor que la basura, sí...pero al menos, espero que con ésta, mi última acción, logre redimirme en algo.
Megumi por su parte seguía paralizada, desconcertada. No daba crédito a lo que sus ojos veían. En eso, vio que algo extraño le ocurría a esa bola de energía. Parecía que empezaba a tener problemas para mantenerse estable, pues durante un breve instante se deformaba y luego recuperaba la forma esférica. Al cabo de unos segundos más, la chica notó que esas deformaciones empezaban a suceder cada vez con más frecuencia. Entonces, algo cruzó por la mente de Megumi, una idea llegó a su cabeza, una idea que la aterró y le heló la sangre. Un gemido de angustia escapó de sus labios. Tomó de los hombros a Ranma y lo sacudió.
— Detente! Detente Ranma! — gritó desesperada.
Hasta aquí este capítulo. Espero sinceramente que les haya gustado.
El dolor de ver que había consumado la peor traición de su vida, y el darse cuenta de que eso se iba a repetir por segunda vez, han orillado al joven Saotome a tomar una terrible decisión. Qué técnica es esta, que ha logrado llenar de temor a Megumi? Conseguirá disuadir a Ranma antes de que esto termine en una tragedia?
Les agradezco enormemente y de todo corazón a ustedes, amigos, amigas, quienes invierten parte de su valioso tiempo en leer este fic y además, dejar un comentario:
Znta: Saludos cordiales! Sí, lo más seguro es que Megumi se le adelante a Ranma y le diga a Akane lo que sucedió. Claro que primero habrá que ver si sale bien librada de esta, porque Ranma está dispuesto a morir, antes que volver a traicionar a su prometida y de paso piensa llevarse a Megumi con él, dejando a Akane libre de cualquier peligro.
Muchas gracias por seguir leyendo y por permitirme seguir contando con tu opinión. Hasta el siguiente capítulo. Cuídate!
Amigo: Un atento saludo para ti! Es verdad lo que dices. Fue una jugada muy sucia, que a fin de cuentas, aunque el no recuerde lo que pasó, fue traición y eso lo ha destrozado. Su orgullo está por los suelos y siente que no merece volver al lado de Akane, ni sentir amor por ella. Este dolor y la ira que se han apoderado de él, lo han hecho tomar una decisión bastante drástica. Si Ranma sale vivo de ésta y llega a enterarse de lo que le Satoshi estuvo a punto de hacerle a Akane, seguramente lo buscará hasta debajo de las piedras para darle su merecido. Por cierto, tienes razón al decir que algo falta, pero no puedo adelantarte nada más, ya con la lectura de los siguientes capítulos lo descubirás.
En cuanto a la publicación de los capítulos, temo que no va a ser posible que suba más de uno por semana, por dos razones principales:
1 - aunque ya tengo escrito hasta el capítulo 14, antes de subirlos, hay que revisar la ortografía, releerlo para verificar si no hay incoherencias o si los diálogos están como forzados o no tienen mucho sentido. Incluso a pesar de eso, en el capítulo anterior, casi al final, puse: "Ranma sintió que un valde de agua helada lo bañaba de los pies a la cabeza"... de los pies a la cabeza? En qué planeta está el muchacho, que las cosas caen hacia arriba?
A pesar de que revisé, se me pasó algo como eso.
2) Actualmente, no dispongo de mucho tiempo, así que poco a poco, durante la semana debo ir escribiendo los nuevos capítulos y revisando los que ya tengo escritos.
Mil disculpas por eso. Lamento no poder subir más capítulos por semana, pero eso sí, no voy a dejar el fic inconcluso y trataré de ser constante en las actualizaciones y no dejar una semana sin un nuevo capítulo.
Muchas gracias por leer y comentar este fic. Nos leemos en el próximo capítulo.
Elena 79: Hola! Espero que te encuentres bien y que todo te esté yendo de maravilla.
Comparto totalmente tu opinión. Esa Megumi, cayó tan bajo al recurrir a otra de sus drogas para tener finalmente a Ranma. El enterarse de su traición ha trastornado al chico y eso que no lo recuerda. Está destrozado y está consciente de que pase lo que pase, ya no será capaz de volver al lado de su prometida. Incluso el amor que siente por ella, ahora lo lastima de sobremanera, pues sabe que al final de cuentas es una traición, en contra de Akane y de ese amor que ya no merece sentir.
Gracias por seguir leyendo y por tus reviews. Hasta la próxima semana! Cuídate!
Nancyricoleon: Un afectuoso saludo para ti, amiga! Cómo has estado? Seguro que bien!
Es muy cierto lo que mencionas, a veces nos ofuscamos y no queremos escuchar ni saber nada más de la persona que nos ha lastimado. El dolor nubla nuestro pensamiento, nos encerramos y permitimos que la tristeza y la amargura nos consuman. Dicen que quien ha aprendido a amar, debe lidiar con el riesgo de llegar a odiar.
Volviendo al fic, ahora Ranma está ofuscado, lleno de dolor y culpa, tanto que ya no le importa ni su propia vida. Solo quiere hacer algo por Akane, algo que tal será lo último que haga por ella.
Nos leemos en el próximo capítulo. Cuídate mucho.
Sia: Hola! Efectivamente, en una jugada sucia, Megumi usó su suero inhibidor para finalmente conseguir que Ranma la hiciera suya. Justo como dices, ella es alguien que no está acostumbrada a recibir una negativa y cree que puede hacer lo que quiere. Sin embargo, al ver lo que había hecho, Ranma, nublado por el dolor y dominado por la furia pensó en golpearla, pero luego se dio cuenta que nada lograría con eso. Claro, ese pensamiento no duró mucho tiempo, pues al verse acorralado nuevamente por Megumi, ha reconsiderado eso y ahora está dispuesto a atacarla, ya que ha comprendido que tal vez solo así logre poner a salvo a Akane. No le importa si él también muere con Megumi, nublado por el dolor y la amargura ya nada más le importa.
Muchas gracias por leer y por tomarte el tiempo de dejar un review. Cuídate mucho! Hasta el próximo capítulo.
Ana: Saludos cordiales Ana! Con todo respeto, debo decirte que te equivocas al mencionar que yo critiqué a la chica de Sin saber porque? Jamás lo hice y prueba de ello son todos lo comentarios que dejé en su fic. Mis opiniones siempre fueron respecto a la actitud de los personajes, especialmente al comportamiento del Ranma del universo de ese fic. Perdón si no supe expresarme bien y causé este malentendido. Y si Stmag también lo entendió así, tendré que ofrecerle una disculpa.
Bueno, aclarado eso y volviendo a este fic, entiendo perfectamente tu sentir respecto al motivo por el cual Megumi desea acabar con la joven Tendo. Ciertamente es tonto y en extremo exagerado querer la muerte de Akane y de quienes la rodean, porque cree que ella la traicionó y acabó destruyendo su primera ilusión, su primer amor. Sin embargo, existe otra razón por la cual Megumi odia a Akane. Ella la culpa de algo más, que pronto será develado y que es lo que terminó por trastornar a la chica y que además, la obligó a alejarse de su gran amor: Satoshi.
Finalmente, respondiendo a tu pregunta, debo decir que sí lo hubiese escrito. De hecho, la idea original que tuve fue precisamente como tú dices: que un chico llegaba para vengarse de Ranma, raptaba a Akane, y le sucedía todo lo que hasta ahora le ha pasado al joven Saotome. Sin embargo, desistí de ello porque ya se han escrito fics parecidos, en los que ella es secuestrada y su prometido debe luchar contra el villano para salvarla. Incluso en el anime mismo se han dado situaciones similares. Yo también ya escribí un fic (El elixir de la juventud eterna) en el cual la chica Tendo es secuestrada. En vista de eso, decidí optar por lo contrario: que Ranma fuera el secuestrado. Además, otro de mis objetivos es poder mostrar a Akane como la verdadera artista marcial que es, con todo el talento que posee, capaz de estar a la par de Ranma. Aunque claro, en estos capítulos no ha aparecido mucho la menor de las Tendo, y justo como has citado en tu review, hasta ahora Megumi se ha robado todo el protagonismo, y ha hecho lo que ha querido... todavía falta mucho por delante.
Te confieso que ya tengo escrito hasta el capítulo 14 y aún falta para llegar a la conclusión. Así que sinceramente espero que me acompañes hasta el capítulo final de este fic y seguir contando con tu opinión a lo largo del mismo.
Que pases bien! Nos leemos en el próximo capítulo!
Euridice Hibiki: Un saludo muy atento para ti! Me alegra que te esté gustando este historia. Gracias por darle la oportunidad y espero que la trama te mantenga atrapada hasta el final y pases un momento agradable leyendo este fic. Como habrás descubierto con la lectura de este capítulo, parece que pronto podrán ir por Ranma, gracias a que Cologne sabe quien puede facilitarles el mapa para llegar a la casa de la familia Asakawa. Pero claro, que lo encuentren o no, dependerá del desenlace que tenga la situación en la que ahora están Ranma y Megumi.
Muchas gracias por tus comentarios. Nos leemos en el próximo capítulo.
Astrid Saotome: Qué gusto saludarte amiga! Espero que te encuentras excelentemente bien! Perdón por hacer inútiles todos los esfuerzos de Ranma por no traicionar a Akane, pero desgraciadamente esos rechazos no la desalentaron, al contrario la encapricharon más y al final, al ver que nada resultaba, en una última jugada, y por demás sucia, usó aquel suero para conseguir lo que quería. Y ciertamente como dices, ella quiere mostrarle a Akane que Ranma fue suyo, pero tal parece que el chico no va a permitir que Megumi siga haciendo lo que quiere, aunque le cueste la vida.
Gracias por leer y comentar. Cuídate mucho! Nos leemos en el capítulo 10.
Un agradecimiento muy especial para Serena Tsukinoo, por agregar este fic a sus historias favoritas. De verdad, gracias por la confianza y espero cubrir con las espectativas que tengas de esta historia.
Y bueno, finalmente agradezco también a quienes no dejan reviews pero que siguen esta historia capítulo a capítulo. Mil gracias, y si este capítulo merece un comentario, bueno, espero que se animen a comentar.
Nos vemos la próxima semana! Cuídense mucho y pásenla bien!
