Disclaimer: Ni Glee ni sus personajes me pertenecen, son propiedad de RIB y Fox. Los personajes de Pitch Perfect tampoco me pertenecen son creación de Universal Pictures. Solo la historia y los personajes originales son de mi creación.

CAPITULO VIII

2023, Los Ángeles, Ca. Base secreta de S.A.D.I.E

Un nuevo día en la base de S.A.D.I.E comenzaba, era sábado y hasta el momento no tenían noticias de Theon ni de ningún miembro de su equipo, lo que significaba que los agentes se podían relajar, por lo menos por un día. Los gemelos Mason y Madison, en compañía de Lizzie sorprendieron a Rachel y los gemelos con el desayuno.

- ¿qué vamos a hacer hoy? – preguntó Michelle.

- no lo sé – dijo Lizzie de forma pensativa – quizá podemos pasar el día en el patio con los demás – propuso – la verdad que no hay muchas cosas para hacer aquí, quizá podríamos ir a la playa, no está lejos.

- nos gustaría ir a la playa – dijeron Devon y Michelle al mismo tiempo, chocaron sus manos con los gemelos más grandes quienes los miraban orgullosos.

- entonces vamos a hablar con los demás y nos preparamos – dijo Rachel sonriendo, se la veía muy entusiasmada. Terminaron de desayunar y bajaron hacia la sala, allí se juntaron con todos los agentes – oigan se nos ocurrió pasar el día en la playa, ¿Quién se une? – preguntó sonriendo.

- por fin tienes una buena idea Berry – dijo Santana apoyando el brazo sobre el hombro de la morena – vamos a preparar bocadillos y todo lo necesario, incluyendo protección.

- estamos a cuatrocientos metros de la playa – señaló Tina – no creo que sea tan necesario tanto preparativo.

- es mejor que seamos precavidos Tina – opinó Quinn – nunca sabemos cuándo nos pueden atacar.

- voy a informar a los francotiradores para que estén atentos – dijo Blaine alejándose.

- vamos a buscar los juegos de playa – le dijo Brittany a los niños entusiasmada.

De esa forma se separaron, cada uno se encargó de una tarea, algunos preparaban emparedados, otros guardaron bebidas en conservadoras, otros buscaron toallas y sombrillas. Por un lado, Lizzie buscaba qué tipo de arma podía llevar oculta, no tenía muchas opciones. Sintió la presencia de alguien pero decidió esperar a que esas personas se acercaran más.

- no pueden sorprenderme niños – dijo sonriendo sin darse la vuelta, rió al escuchar la queja de sus hijos mayores.

- debemos practicar más – opinó Mason.

- pero con otras personas funciona – dijo Madison.

- ¿qué sucede? – preguntó Lizzie mirando a ambos.

- te tenemos un regalo – dijo Madison, su hermano le entregó una pequeña cajita a su madre, ella la abrió llena de sorpresa.

- oh un arito – dijo sonriendo, lo tomó entre sus dedos para observarlo mejor, era como uno de los que tenía, en cada extremo tenía una foto, en ese caso de Michelle y Devon. La agente sonrió al ver el regalo, miró a sus hijos mayores con cariño – es hermoso chicos, me encanta – abrazó a ambos con cariño, luego se puso el arito en la oreja derecha – espero que no tenga un GPS como el anterior – advirtió, sus hijos mayores rieron algo sonrojados.

- ya estamos listos para la playa – dijo Mason mientras los tres salían de la habitación.

- hace mucho que no vamos a la playa – comentó Lizzie abrazando por los hombros a sus hijos.

- oye mamá, ¿cuándo invitarás a Rachel en una cita? – le preguntó Madison, Lizzie guardó silencio por unos segundos.

- no lo sé – dijo suspirando – supongo que con todo este asunto de Theon no pensé en ello, además no es seguro salir de la base – los adolescentes se vieron entre ellos, con sonrisas traviesas adornando sus rostros – conozco esas sonrisas – advirtió Lizzie con una mirada, los chicos sonrieron con inocencia.

Cuando tuvieron todo listo salieron en varios autos, Lizzie iba en un Jepp Wangler negro junto a Rachel, sus cuatro hijos, Spencer y Jane.

- ¿usarás un speedo Mason? – le preguntó bromeando Spencer.

- solo en tus más profundos y pervertidos sueños – le dijo Madison riendo junto a Jane, mientras los dos chicos se sonrojaron desviando la mirada, Lizzie frunció el ceño con la mirada en la carretera, Rachel sonrió al verla apretar el manubrio del auto.

- ¿vas a hacer un castillo de arena con nosotros mamá? – le preguntó Michelle a Lizzie.

- por supuesto – contestó – tenemos que ganarle a Mike y a su hijo – añadió sonriendo con malicia.

- no hace falta hacer de esto una competencia – le dijo Rachel a sus hijos – solo vamos a divertirnos.

Una vez en la playa se dispersaron, la mayoría corrió al agua. Lizzie se las ingenió para cargar en sus brazos a sus hijos menores, entre gritos y risas se tiraron al agua, los gemelos Mason y Madison los siguieron, Rachel los observaba de lejos, sonriendo al ver lo felices que se veían sus hijos.

- ¿Cuándo vas a invitarla a una cita? – le preguntó Blaine mientras observaba a su marido unirse a su hermana con sus dos hijos.

- no lo sé – dijo mordiéndose el labio - ¿no crees qué es inapropiado debido a todo el asunto de Theon? – preguntó al moreno.

- oh créeme, ustedes hicieron cosas más inapropiadas – rió al ver el sonrojo en la morena – ya perdieron ocho años Rach, no sigan perdiendo el tiempo – recomendó, la morena se quedó pensativa por varios segundos, disfrutando de ver cómo su ex recuperaba tiempo perdido con sus hijos, y cómo ellos se veían tan felices jugando con sus nuevos hermanos – vamos con ellos, no es justo que se diviertan tanto – le dio la mano y corrieron hacia su familia.

- mami mira como nadamos – dijo Michelle mostrando sus habilidades a su madre.

- eres todo un pez cielo – dijo Rachel riendo al ver cómo su hija nadaba.

- papá llévame hasta donde están los gemelos y Tracy – pidió el pequeño Luke a Kurt.

- allá vamos – dijo el castaño nadando con su hijo mayor en su espalda.

- ¿todo en orden? – le preguntó Lizzie a su hermano.

- no te preocupes tanto hermanita – le dijo Blaine abrazándola – disfrutemos de la playa, a que te gano en una carrera – se tiró de un clavado nadando hacia donde estaba su marido.

- que tramposo – se quejó imitando los pasos de su hermano – oye Rach seguro te gano – le mostró la lengua a modo de reto.

- oh solo en tus sueños Lizzie – Rachel hizo un clavado digno de un profesional, la castaña se distrajo un poco al ver cómo el bikini de la morena se pegaba en su cuerpo, pero sacudió la cabeza siguiendo sus pasos. Cuando estaba alcanzándola le tiró del pie para sacarle estabilidad – eres una tramposa – se quejó Rachel, pero no tardó en alcanzar a la agente, quien solo reía.

- creo que viene de familia – se encogió de hombros restándole importancia.

- ¿lo de ser tramposos? – Preguntó Kurt, la morena asintió – sí, viene de familia.

- que malos perdedores – opinó Blaine girando los ojos – vamos a jugar Luke, dejemos a tu padre y a tu tía Rachel quejándose – el pequeño saltó a los brazos de su otro padre, él se alejó en compañía de su hermana.

- hay cosas que nunca cambian – dijo Kurt negando con la cabeza.

- ¿te refieres a lo adorable que son como hermanos? – Preguntó Rachel haciendo reír a su amigo – no creo que eso cambie nunca.

- tienes razón – coincidió el castaño mientras observaba a su marido y cuñada jugar con sus hijos - ¿volverás a Estados Unidos? – preguntó mirando los ojos marrones de la morena, se notaba la indecisión.

- me gustaría – respondió mirando hacia el frente – de esa forma estaríamos cerca, además extraño mucho New York.

- oh gracias por lo que me toca, creí que dirías que extrañabas a tu mejor amigo al cual dejaste abandonado por ocho años – dijo con total dramatismo Kurt, generando risas en Rachel – encima ríes – le salpicó el rostro con agua.

- oh te arrepentirás de eso Hummel – dijo la morena salpicando con más fuerza, de esa forma iniciaron una guerra de agua entre ellos, riendo como lo hacían cuando eran niños.

Horas más tarde, cuando terminaron de almorzar, algunos agentes tomaban sol, otros jugaban con un balón de fútbol, o jugaban al vóley playero, incluso hacían rutinas de animadoras, como en el caso de Santana, Quinn, Mason y Madison. Por un lado, Kitty y Michael enterraban en la arena a Artie; Blaine hacía un castillo de arena con sus hijos, al igual que Mike y Lizzie, pero esta última solo con Devon, ya que Michelle prefirió jugar con Valerie y Whitney, alegando que después se uniría a ellos.

- ¿qué clase de castillo hacemos? – preguntó Lizzie a su hijo.

- no lo sé – dijo de forma pensativa – improvisemos algo – propuso sonriendo, su madre sonrió de la misma forma, de esa forma empezaron a hacer torres de diferentes tamaños, utilizando arena húmeda, varillas, piedras, algas; todo lo que encontraran a mano.

Estuvieron mucho tiempo, concentrados en su labor, ignorando a todos, pero protegiendo que no les llegara ningún balón o algo que derrumbara su apreciado castillo, con el tiempo Blaine, Tracy y Luke se unieron a ellos, uniendo sus edificaciones.

- creo que alguien se inspiró – comentó Tina señalando al grupo que armaba el castillo – Mike y Bobbie se cansaron rápido – su marido e hijo se unieron al partido de fútbol que estaban jugando los otros agentes.

- mami vamos a ayudar a Dev y a mamá – pidió Michelle tirando del brazo de su madre – tú también tía Beca – obligó a la hermana mayor a que se uniera a ellos.

- ustedes sí que saben cómo divertirse – opinó Beca mirando a sus hermanos, que estaban muy concentrados.

- la mejor parte va a ser cuando un terremoto derrumbe todo – dijo con emoción Luke.

- ¿ya planean derribarlo? – le preguntó Beca sin entender.

- esa es la parte más divertida – dijo Blaine sonriendo.

- debemos hacer algo para que la marea no se encargue de ello – opinó Rachel mirando el agua que estaba cada vez más cerca de la construcción.

- esa es nuestra tarea – dijo Beca – vamos, hagamos un fuerte – entre las dos armaron una barrera de arena que protegía el gran castillo que habían armado. Cuando por fin finalizaron, todos miraron la obra maestra que habían realizado, sacaron unas cuantas fotos antes de hacer lo que venía a continuación.

- ¿listos? – Preguntó Lizzie a todos los niños, ellos asintieron con entusiasmo – ¡terremoto! – gritó viendo cómo los niños destruían el gran castillo entre risas.

- que terapéutico – opinó Kurt.

- dices lo mismo cuando nos disparamos con las pistolas que lanzan pelotas o bolas de pintura – dijo Sam sonriendo al ver a su hija divertirse con los demás – saben, es bueno estar todos juntos de esta forma – miró a sus amigos.

- deberíamos hacerlo una vez al año por lo menos – propuso Brittany mirando a todos – vamos no sean amargados, nos conocemos desde siempre, somos una inmensa y disfuncional familia – los agentes sonrieron mirándose entre ellos.

- de acuerdo – dijo Rachel – el próximo año en las vacaciones de primavera – propuso una fecha que nadie rechazó – en este mismo lugar, el lugar en dónde muchos de nosotros crecimos – miró alrededor, ese había sido su hogar desde que sus padres habían muerto, quizá se había modificado con el tiempo, pero en esencia seguía siendo el mismo.

Cuando anocheció volvieron a la casa, todos los niños ya estaban dormidos, estaban muy cansados, la mayoría de los agentes estaban de la misma forma. Cada uno se dividió en el camino, hablando de lo bien que la habían pasado. Lizzie se despidió de sus hijos y fue a su habitación, se duchó y abrió una botella de cerveza, fue hacia su balcón a beberla, desde allí se tenía una muy buena vista de Los Ángeles. Rachel, después de arropar a sus hijos salió al balcón con una copa de vino, respiró el aire californiano con nostalgia, desvió la vista y vio que a tres balcones de distancia Lizzie bebía una cerveza, se quedó varios segundos observándola, ella no se había percatado de su presencia. Rachel recordó las veces que había pasado entre las habitaciones para colarse en la de Lizzie, solo que antes no habían tantas habitaciones. Miró bien la distancia que las separaba, observó con atención los balcones, las barandas, la pared, los peldaños que sobresalían.

Una vez que tuvo todo en su mente se paró en la baranda de su balcón, vio hacia abajo evaluando el daño que podría llegar a tener, luego con ayuda de la pared saltó hacia el otro balcón procurando no hacer ruido, agradecía que todos estuvieran durmiendo o que estuvieran lo suficientemente ocupados como para decirle algo. Caminó de puntillas por el balcón y repitió su acción saltando hacia el siguiente, solo la separaba uno más de su objetivo. Lizzie se sobresaltó al escuchar un ruido, enfocó su mirada hacia un costado, donde vio a Rachel saltar como un ninja, aterrizando en su balcón.

- ¿Rachel? – preguntó Lizzie sin entender.

- perdimos ocho años Lizzie – dijo desconcertando aún más a la castaña – ocho años que nunca más vamos a recuperar, pero ahora tenemos dos opciones, la primera es seguir perdiendo el tiempo posponiendo nuestros deseos de estar juntas por el idiota de Theon y su séquito o podemos dejar de perder tiempo e intentar volver a tener lo que teníamos antes, o quizá no lo mismo sino algo mucho mejor, yo también estoy dispuesta a dejar cosas Liz, dejaremos Vancouver para volver aquí y vivir todos cerca y cuando llegue el momento vivir todos juntos, nosotras dos con el par de gemelos que tenemos como hijos, y quien sabe quizá tengamos otros más – Rachel hablaba muy rápido, casi sin respirar, pero como ya estaba acostumbrada, Lizzie entendió cada palabra, por lo que se acercó tomándola por la cintura pegándola a su cuerpo.

- ya no perdamos tiempo – susurró antes de capturar los labios de la morena en un beso, beso que deseaban desde hacía tiempo, y se notaba, se notaba en la forma en la que buscaban a toda costa no dejar ni un solo espacio de sus labios sin ser besados, se besaban con esa pasión que llevaban contenida. De a poco fueron entrando en la habitación, sin separarse en ningún momento, cayeron en la cama rompiendo el beso para poder respirar – extrañaba tus labios – susurró intentando regularizar su respiración.

- y yo los tuyos – dijo Rachel dejando cortos besos en todo el rostro de Lizzie.

- pero estoy realmente cansada – dijo acariciando las mejillas sonrojadas de Rachel – ¿podemos limitarnos a dormir entre besos? – preguntó.

- me gusta cómo suena – aceptó mientras se levantaba, se metieron dentro de la cama abrazándose de frente – te extrañé mi soldado – dijo acariciando el rostro de la castaña.

- y yo a ti enana ninja – esta vez fue Lizzie la que comenzó el beso, pero fue menos intenso, se besaron suavemente, recordándose cuanto se querían, disfrutando del momento de paz que tenían al encontrarse en los brazos de la otra. Se durmieron abrazadas, de la misma forma que hacían en el pasado.