Siento el tardar tanto. Espero que el cap. recompense el tiempo perdido. Disculpen los errores, pero mi Microsoft Word no funciona. Hice lo mejor posible, y a sabiendas de que se escaparon ciertos errores, volvere a publicar el cap. en cuanto este 100 por ciento seguro de errores. Como no se cuando podra ser eso, les dejo el original.
Capítulo 9
Cuna de Cuervos y Gavilanes
Justamente cuando se encontraba dispuesto a dormir, Harry se sorprendió de escuchar el llamado en la puerta de su ahora recámara. No compartía habitación con nadie, al contrario de otros y dudó que los hermanos De Cabot se vieran con deseos de realizar otra reunión improvista. Hacía ratos que la cena había terminado. Todos debían estar durmiendo; ahora se madrugaba. Él debía estar durmiendo, también, pero sus pensamientos en Ginevra no lo dejaban. La chica de la cara quemada había irrumpido sorpresivamente en la cena dejando a todos ligeramente atónitos. Parecía un monstruo maligno. No paró de mirarle más de una vez y supo que ella correspondía. No pudieron cruzar palabras ya que Ron estaba de por medio y había, por así decirlo, obligado a la ex-pelirroja a que se sentara a su lado. Había parado el juego de miradas retadoras con Malfoy, pero aún así pudo notar como éste miraba de reojo a la pelirroja y abandonó la estancia sin más ni más. El ahora constante llamado en la puerta terminó por traerlo de vuelta de cualquier indicio...
El caminar se le hacía molestoso. Había aguantado permanecer todo el día trabajando bajo el sol y con los puntos molestando, punzando con cada pisada. Abrió la puerta, era Hermione. Le saludó con una sonrisa a la cual ella correspondió. Harry hizo un vago recuerdo en donde descubría que no había tenido tiempo de compartir a solas con Hermione desde que pisaron el Krakatoa. Se sentaron a un lado de la cama. Hermione observó la decoración de la habitación y comentó que era igual al que compartía con Luna: Antiguo. Además, tenía la impresión de que había un hechizo limpiador por toda la casa. Harry no le prestó mucha atención, así que Hermione fue directo al punto.
Bueno, Harry, lo que me trae hasta aquí eres tu, realmente - Le hizo saber. El aludido frunció el entrecejo con un evidente signo de duda. Hermione aclaró: - . Quisiera que me hablaras de la esposa de Malfoy - Harry la miró entre sorprendido y confuso - . ¿Qué hay entre ústedes?
¿Qué es esto, Hermione¿De qué me estás hablando?
Creo que debo contártelo todo, pues más que nada y primeramente eres mi amigo ...
Dices bien.
Bien, mira ... - Lo que iba a decir la comprometía. Tenía que mencionarlo, aunque no lo quisiera. La pregunta comenzaría a formularse rápidamente dentro de Harry - . Blaise habló conmigo respecto a ésto, Harry ...
¿Qué? - Harry se mostró más sorprendido por la mención del nombre proveniente de su amiga que por lo que estaba a punto de contarle - . ¿Qué es esto, Hermione¿Estás llamando al amigo de Malfoy por su nombre? Es que ya hay ...
Si, Harry - Cortó la tormenta de preguntas - . Blaise y yo somos, este, er ... Amigos, supongo.
¿Supones? - Cuestionó irónico, levantándose de la cama - . ¡Si, lo eres¡Eres su amiga! No lo puedo creer ...
¡Harry, por Dios¿No lo puedes creer? Yo no lo puedo creer que sigas pensando como piensas! - Exclamó, elevando el tono de su voz, sin llegar a considerarse que estaba enojada y empezaba una disputa. Más bien trataba de abrirle los ojos a su amigo - . ¿Qué se supone que haga¿Debo maldecirlos porque nos salvaron¿Debo considerar a alguien que me salva a mi y a mis amigos, incluyéndote, Harry, mis enemigos¿Debo? Sin contar que Blaise quiere mi ... - Se puso colorada y carraspeó - . Amistad - Mintió.
¿Quiere tu amistad? - Preguntó Harry, sorprendido, escapando a la respuesta de la chica - . Bueno - Analizó - es lo más probable ... Si lo llamas por su nombre lo más seguro él te autorizó. Te dió la confianza y ...
Si, Harry, así es. Entre nosotros a comenzado una amistad. Viéndolo desde éste punto, Harry, es lo mejor. Digo - Agregó rápidamente - . Estaremos por equis tiempo viviendo aquí. Podría ser mucho, podría ser poco. Lo mejor que podríamos hacer es llevarnos bien.
¿A qué alegas¿Acaso debo ser el confidente de Malfoy?
¡No es eso! Si no quieres, está bien, pero, Harry, deberías evitar problemas. ¿Qué es lo que pasa con la esposa de Malfoy?
¡Hablas como si yo tuviera la culpa! - Murmuró entre dientes - . ¡Ni yo se de que me hablas¿Qué es lo que se supone que tenga que ver con la esposa del crápula ese¿Qué fue lo que te dijo tu nuevo amigo?
Me comentó que Malfoy anda enojado contigo ...
Siempre - Interrumpió Harry.
Y temo que ésta vez sea con razón, Harry - El aludido frunció el ceño, interrogándola con la mirada - . Malfoy cree que quieres venganza por lo de las fotos que te sacó con Ginevra ...
Ah, es eso - Comentó Harry, fastidiado, volteando a ver hacia el pueblo a través de la ventana.
Entonces¿es cierto¿Estás enamorando a la esposa de Malfoy para así vengarte de él? - Preguntó sorprendida, asqueada, indignada y todo lo demás que contuviera toque dramático.
Eso es lo que él piensa¡pero no es así! Yo solo busqué a su mujer para agradecerle lo que había hecho. ¡Más nada! Nunca he mantenido una conversación con ella más que esa vez y cabe mencionar la vez que pasó lo que pasó en el crucero ... - Hermione entendió.
Entonces¿no haz hecho nada para que Malfoy se esté comportando como se está comportando?
El siempre tiene ese humor. ¡No me culpes! Pero sobre Cameron - Hermione le miró fulminántemente. Harry volteó a verla sorprendido y rápidamente desvió su mirada. Hermione sonrió sabiamente. Era la segunda vez que se escuchaba mencionar el nombre de la esposa de Malfoy de su propia boca. Aunque, pensó, no había problema. Ahora entendía a Hermione. Él, se podría decir, no era enemigo de ella, aunque tampoco eran realmente amigos - . Yo, este ...
No tienes que darme explicaciones. Es más que evidente que no solo yo tengo nuevos amigos, Harry .
¡Tuve que agradecerle! - Volvió a explicar - . Tienes que verla y hablarle para que te des cuenta. Es tan diferente al crápula de su esposo. Te habla como si te conociera de toda la vida. Habla con experiencia y razonamiento. Habla con pie y cabeza. Te hace entender y ... Es imposible contradecirle. Es como si supiera que tiene la razón y lo utiliza a su antojo para amarrar a las personas. Cameron es un mujer dulce que ... Es imposible odiarla.
Entiendo. Aun no he tenido la oportunidad de hablar con ella, pero se ve que es cierto todo lo que dices. No lo dudo, pero yo vine aquí con un propósito, Harry. Creo lo que me acabas de decir y te creo porque eres mi amigo. Eso no es suficiente en tí¿sabes? - Harry arrugó el rostro en señal de que no quería tocar el tema, pero ella no pudo verle, pues él, Harry, estaba de espaldas a ella - . Pero aun así me estoy tomando ese riesgo y solo espero no equivocarme nuevamente. No sé que concepto de la palabra: "Amigos" tengas, pero solo espero que no sea la traición ... Como hicieron tu y Ginevra.
¡Eso es diferente¡Si estuve con Ginevra no es porque quise! - Declaró, volteando a verla y sorprendiéndose de lo que había dicho. Su secreto, su amiga, estaba a punto de descubrirlo. Notó la sorpresa y la intriga abundando sobre ella..
¿Qué dices? - Preguntó sorprendida - . ¿No quieres a Ginny¿No estabas con ella por ... ?
¡Hermione, retirate! - Pidió desesperadamente - . Por favor. ¡Vete y déjame solo. Necesito pensar, necesito estar solo! Ya te aclaré lo que querías saber ... Así que puedes ir y decirle a ese muchacho que no se preocupe por su amigo. Yo no pienso quitarle la tranquilidad a Malfoy - Se acercó a su amiga para acompañarla hacia la puerta - . Y por favor, no comentes ésto con nadie. En especial ésto último...
Estás raro, Harry - Comentó con pena ajena - . Ya no eres el de antes. Estás misterioso, enigmático. Primero traicionas la amistad de Neville y ahora resulta que no te acostabas con Ginevra porque la amabas, sino por algo que solo tu sabes ... Ni siquiera ella.
Ella es la última que debe enterarse. ¡Hermione, cállate y no comentes nada con nadie!
¡No quiero saberlo! No quiero ser otra vez tu complice en tus planes ...
Me estas hablando como si fuera lo peor ...
¡Te comportas como lo peor! Aun así, tendrás mi apoyo. Eso si, Harry, el día en que te pases del límite ... Te sales de mi. No creo poder soportar otras de tus vagabunderías.
¡Estoy haciendo justicia! - Exclamó.
¿Justicia? Espero que tu justicia no sea sinónimo de venganza. ¡Espero que no destruyas la familia Malfoy!
¡No esta en mis planes¡Malfoy que viva feliz con su esposa y el hijo que viene en camino!
Espero que Neville no se haya equivocado - Hermione abrió los ojos como platos al ver que no era la única a la cual se le escapaban las cosas y como la peor de los cobardes dio media vuelta y se dispuso a irse, pero Harry se interpuso y la encaró.
¿Neville¿Qué tiene que ver en el asunto?
¡Buenas noches, Harry! - No estaba dispuesta a hablar de más. Eso implicaría más enfrentamientos y no estaba dispuesta a permitirlo. Antes de marcharse sintió una brisa helada y débil golpeándole el rostro. Era la segunda vez que Harry la sentía. Era extraño. Por un momento escucharon el rugido de la brisa dentro de la recámara: El rugido de un León. Cruzaron miradas interrogantes y Hermione no perdió tiempo en salir. No estaba segura del tiempo que requería estar allí sin que Harry la obligara a decir todo. Éste último quedó pasmado ante la puerta que se cerraba. Volteó lentamente hacia la habitación y el viento desapareció. En ese momento pensó en muchas cosas. Sería imposible que durmiera ...
Draco y Blaise caminaban a la par bajo el amanecer que se aproximaba. Nuevamente, las labores comenzarían temprano. Delante de ellos, los demás: Harry, Hermione, Luna, Las gemelas Patil, Dean, Seamus, Neville, las gemelas De Cabot (Coralia vió disimuladamente par de veces hacia Draco y a sus hermanos: Los gemelos De Cabot, quienes venían detrás de Draco y Blaise). El rubio se dió cuenta de las miradas mandadas por los hermanos hacia él. Blaise lo notó y le interrogó con la mirada, pero no se detuvieron a preguntar. Siguieron caminando sobre la calle en total silencio con el solo ruido de las pisadas constantes.
Hermione volvió a notar algo interesante mientras caminaba al lado de Luna (ambas descalzas, al igual que las demás). No hacia frío ... Debían de estar en el Caribe.
Chase quería enfrentar de una vez por todas a Draco, aunque sabía que no era lo conveniente. Pierre lo sostenía de la mano con fuerza para que no se escapara, como fiera en busca de su presa. Con la mirada le advirtió que debían esperar el momento perfecto: Cuando estuviera solo. Pero estaban las marcas. Los arañazos en el rubio (sin contar las que ya tenía) eran la incitación. Era el reto. Verlas no hacía otra cosa más que torturar la mente de Chase y preguntarse qué Diablos le había hecho a su hermana, Coralia, para que ésta actuara de la manera en la que actuó: Defensa, según él. Una fuerza maligna se apoderó de su cuerpo. Lo pudo sentir. Era como si esa fuerza quisiera que la desgracia se desatara de una vez. Se zafó de su hermano con todas sus fuerzas, y por mala suerte sin llamar la atención de nadie. Ellos eran los últimos de la caminata y por mala suerte Draco caminaba delante de ellos.
Chase se acercó rápida y cautelosamente blandiendo en sus manos un palo de madera grueso. Un solo golpe en la cabeza del chico lo mataría de una vez. Un golpe cobarde. Elevó el palo para tomar impulso y golpear fuertemente, pero así como había venido la fuerza maligna, así desapareció. Quedó paralizado allí mientras todos seguían caminando (incluso quien sería su víctima). No se dió cuenta de nada. Pierre llegó sorprendido a su lado y le vió con desaprobación.
Se trata de saber que pasó ... No de matarlo – Le hizo entender, tomándolo de la mano y fulminándolo con la mirada.
Y es que si, acaso, nos enteramos que le hizo algo a Coralia ¿No lo mataremos? – Respondió en el mismo susurro que su hermano había empleado.
¿Matarlo?
Draco vió su reloj. Estaba paralizado. Maldijo dentro de sí. Vió hacia el cielo y teorizó que eran las doce del medio día o quizás la una. El sol era incandescente y sentía su propia piel caliente al estar expuesta sin protección. Su labor era más difícil que la del día anterior: Pescar. Aunque debió hacerlo junto a Coralia, no pasó. La disputa entre ambos había hecho que la dejara sola y se fuera (con los envases de agua que Blaise había dejado) a la casa. Hoy tenía que hacerlo. Blaise volvía a acompañarlo y eran vigilados por los gemelos De Cabot. Parecían gavilanes a punto de picotear hasta desgarrar en cuanto hicieran algo mal.
Blaise y él no hacían más que verse de vez en cuando preguntándose que pasaba. Draco tenía la intuición. Los trabajos sufrieron de intercambios sin previo aviso. Lo curioso era que los dos estuvieran supervisando su trabajo cuando perfectamente uno de ellos podía hacerlo. Además, querían separarlo de Blaise. Querían estar a solas con él y Draco lo supo inmediatamente. Querían enfrentarlo por lo que había pasado con Coralia. Ella debió contarle, pero con mentiras, pues si hubiera dicho toda la verdad los gavilanes no estuvieran hambrientos. Blaise, sin saber, pero notando algo extraño se rehusó a trabajar sin Draco. No pensaba dejarlo solo.
Y no era que Draco temiera de ellos, pero eran dos contra uno, así que se sintió aliviado cuando Blaise había tomado valiente decisión. Él, también, se mostró determinado y exigente. No lo hacia por intimidar o que hubiera tomado más confianza al tener a su amigo. No. Realmente estaba decidido a cualquier cosa por dar por terminada la situación.
Uno de los hermanos llamó la atención a Draco, quien tras mandarle una mirada retadora lanzó su arpón con furia hacia el mar, atravesando al pescado. Tomó el arpón y puso la punta afilada dentro de un cubo repleto del "alimento". Se agachó un poco y liberó al pescado, que parecía sufría un ataque de asma, de la piedra. Lo vió morir lenta y agonizantemente sobre los demás. Sin siquiera preguntar, tomó el cubo y se dispuso a marcharse.
¿Qué crees que haces? – Preguntó Chase, enojado. Claro, Draco no sabía a quien respondía:
¿Te haces o eres idiota¿Es que no ves? – Tras mandarle una mirada significativa a Blaise de que todo estaría bien, se fue.
Con esa actitud no dudo que mi hermana y él hayan chocado – Dijo Pierre a su hermano.
Vamos por él ...
¿A dónde van? – Preguntó Blaise, serio y amenazante. A pesar de todo, él era mayor que ellos, y aunque los gemelos tuvieran buen cuerpo, dudó que si llegaban a pelear un uno contra uno, ellos salieran victoriosos. Podía permitir que uno siguiera a Draco, pero no dos - . ¿Para dónde ustedes van, muchachitos¿No que están aquí para guiarnos si hacemos algo mal¿Para enseñarnos¿Por qué se van los dos si aun no hemos terminado?
Vamos a acompañar a tu amigo...
¿Y a mi nadie me acompaña? – Preguntó sarcásticamente. Los gemelos se vieron entre sí.
Yo voy por él – Susurró Chase a su hermano - . Estaré bien, tu quedate aquí, con éste.
¡No! Tenemos que ir los dos. ¿Es qué no le viste el cuerpo al rubio? Te ganaría ...
No pienso llegar a lo físico – Mintió. Pierre lo supo - . Solo pediré explicaciones. Si hizo algo de lo cual tenemos que lincharlo, lo haremos. Ya te avisaré ... Ahora no discutas conmigo. Ese chico sospecha algo – Vieron hacia Blaise, quien les veía, sonriendo desafiantemente - . No te metas en problemas con él. Mantente al margen. Recuerda que son mayores que nosotros. No somos más que unos adolescentes ... Ellos ya son adultos.
Está bien – Sentenció Pierre.
Voy a acompañar a su amigo y mi hermano se quedará con usted – Avisó Chase, elevando su tono de voz para hacerse escuchar.
Está bien – Dijo Blaise con una sonrisa. Chase se dispuso a marcharse tras cruzar otra mirada con su hermano. Habló nuevamente, con sarcasmo, haciendo que el gemelo volteara a verle con desagrado: - . Vaya con cuidado. Espero que realmente encamine a mi amigo por su bien. Recuerde que no es bueno que un gavilán coma en presencia de un Cuervo.
Chase y Pierre no necesitaron más que eso para darse cuenta que ellos ya sabían. Entonces, el rubio se había ido solo y lo más seguro ambos tenían un plan. A la buena de Dios, Chase se alejó, dejándole en claro a su hermano que evitara a Blaise. Y como el mas decidido de los dos, se enfrentaría con el cuervo.
Draco tan solo esperaba el momento justo del enfrentamiento. Se le hacía tan absurdo todo aquello. Pagar las consecuencias de una jovencita desequilibrada y que había mentido para verlo sufrir simplemente porque no la satisfajo de la manera en que ella pedía. ¿Qué iba a pasar de ahora en adelante? Era muy poco probable que los De Cabot le creyeran más a él y no lo pensaría dos veces si le ponían una mano encima ... Quizás las cosas eran, realmente, más difíciles de lo que imaginaba. Si no tuviera esposa y un hijo, pero los tenía y debía pensar en ellos. Un enfrentamiento físico desencadenaría la rabia en los De Cabot y no pensarían más de dos veces en echarlos a la calle. Para lo que importaba, habían más casas fantasmas.
Las pisadas detrás de él le hicieron paralizarse y dejar caer a un lado, suavemente, el cubo portador de pescados. Era la hora. Volteó y se sorprendió inmediatamente. No era lo que esperaba ...
¿Sorprendido, Malfoy? – Preguntó con una sonrisa burlona Neville, quien cargaba leña sobre sus manos. Lo observó a tan solo metros de él. Draco rodó los ojos. No estaba preparado para las burlas de Longbottom. No tenía cabeza para sarcasmos y respuestas duras como estaba seguro pasaría. Lo notaba. Le gustaba verlo mortificado y enojado - . Veo que te alegras de verme ...
No sabes cuanto.
¿Entonces? – Preguntó, ampliando su sonrisa. Draco supo inmediatamente.
¿Qué?
¿Cómo que qué? – Preguntó de pronto, borrando cualquier indicio de burla - . ¿Qué pasó con lo que te dije¿Averiguaste algo?
A tí que te importa.
¿Se te olvida que soy un metiche y me meto en lo que me da la gana?
Vieja callejera ...
¡Ajajaja! – Rió con deseo Neville. Realmente el insulto le agradaba - . Eso lo saque de mi abuela, pero eso no es lo importante ahora. ¿Ya te diste cuenta que Harry si está enamorando a tu esposa?
Si – Respondió rápidamente Draco. Debía de tener suerte, pero solo una conversación con Longbottom bastó para que se diera cuenta que clase de persona era. Supo como reaccionaría ante la respuesta e iba a buscar la forma de humillarlo. Lo tenía todo planeado - . Pero eso no me preocupa. Mi mujer solo tiene ojos para mi ...
Ajajajaja – Rió con ganas. Destornillándose - . ¿Y tu le crees? – La simple pregunta le enervó, pero era la respuesta que esperaba. Contestó con gusto:
¿Por qué no debo creerle a la mujer que ha demostrado hacer cualquier cosa por mi¿Acaso debo juzgarla y decir: Todas son iguales¿Iguales¿Quieres el significado de lo que quiero decir? – El rostro de Neville se sombrió. Draco supo, que él supo por donde iba. Siguió: - . Que tu culebrona sea una facilona que haya caído en las peores manos, las de Potter, no quiere decir que mi mujer vaya a hacer lo mismo. Para mi suerte y para tu desgracia ella sabe de gustos; porque le sobra lo que a tu pelirroja le falta. Cameron es una mujer de confianza y respetable y eso se sabe con solo verla. Lo sabes y te duele. Porque tu absurda ceguera: La envidia, te lo impide. No soportas que tu esposa te haya dejado por algo tan bajo como Potter. Nadie con dos dedos de frente deja a un hombre de verdad por Potter. Si te dejá fue porque dejaste mucho que desear. Dímelo a mi ... Esa pelirroja es una calenturienta, lanzona y facilona ...
Muy bonito todo. Queriéndotela dar de caballero conmigo. Un hombre de verdad no humilla a una mujer por más vagabunda que sea ...
Entonces, creo, que no tomo el riesgo de aventurarme a decir que no lo eres. Porque aunque no lo hayas hecho delante de todos, debiste criticarla y lanzarle las ofensas más bajas que puedan existir. ¿O me equivoco?
Entonces somos dos ratas – Draco rió por la respuesta.
Bien – Draco se dispuso a marcharse y dar por terminada la conversación.
Te la dejaré pasar por alto, Malfoy. Quedamos en que me darías las gracias ...
¿Perdón? – Draco hizo una mueca extraña. Se hizo el que no escuchó.
Vendrías a mi a agradecerme al darte cuenta que lo que te dije no era tan solo un rumor o chisme.
Formaste ideas de cristal desde lo alto que ahora yo te lanzo con todas las fuerzas. Que el sonido de los cristales rotos te traiga de vuelta y no te impida aceptar que nunca te daré las gracias por algo y menos si no lo haces con buenas intenciones. No te niegues a razonar. Hazte un favor.
Draco volteó, tomando el cubo y comenzó a caminar.
¡Es él! – Draco lo ignoró y siguió caminando. Neville habló más alto - . ¡Potter es el del problema! – Draco se detuvo, volteando a verle.
¿A dónde quieres llegar?
¡Potter es el verdadero enemigo, Malfoy!
Hoy más que nada me he dado cuenta que Potter no es un problema, pero tampoco una solución. Las peleas quedan atrás más no borradas. Potter tiene una vida, miserable, pero una. Yo tengo otra. Somos dos círculos diferentes que espero y pretendo no choquen. Lo mejor que podríamos hacer es mantenernos al margen. Tengo muchos problemas familiares para ponerme a pensar en venganzas de antaño.
Bien dicho, pero tarde. ¿Qué fue lo primero que hiciste al ver la oportunidad de hundirlo?
¡No me vengas con eso! Te hice un favor. Tu me deberías de agradecer.
No lo hiciste con buenas intenciones ... – Draco rió para sus adentros y negó ligeramente con la cabeza. Como lo hubiera hecho un sabio.
Dices bien. Estamos a la par, entonces. Respecto a lo que pasó ... Potter empezó. Quiso hacerme quedar en ridículo delante de todos utilizando a mi hijo como carnada. Lo de las fotos fue un buen escarmiento. ¿Quién dejaba en ridículo a quien a fin de cuentas? – Draco sonrió para sí, nuevamente. Aunque sabía que estaba mal y Cameron le reprocharía si lo veía en esa actitud, no podía evitar sentirse bien. Estaba alimentando su lado maligno.
Pero no pretenderás quedarte tranquilo. Yo conozco a Harry perfectamente. La guerra entre ustedes esta declarada nuevamente, si es que alguna vez llegó a haber paz. No se quedará tranquilo hasta verte sufrir. Querrá venganza. Por más que confíes en tu esposa ... ¿Aguantarás que trate de quitártela?
Yo no haré nada. En guerra avisada no muere soldado. Pero si lo que Potter quiere es atacar, que se prepare para recibir fuego.
¿Qué quieres decir? – Pregunto interesado.
Sería capaz de lo peor. No dudaría en matarlo. Estaría haciéndole un favor, además. Así se reune con su difunta que debe estar retorciéndose bajo la tierra. No mucho le duró su amor por la oriental.
¿Hablas en serio¿Lo matarías?
Al buen entendedor pocas palabras, pero tu hablas mucho y no dices nada. ¿Qué es lo que quieres?
Bien, iré directamente al grano – Neville se aclaró - . No veo porque tengamos que seguir como antes. Tu me hiciste un favor sin quererlo. Yo por cortesía – Mintió. Draco rodó los ojos. Estaba en claro que no le creía - . Harry es el enemigo ... No yo. No tu.
¿Y?
¿Por qué no nos unimos?
¿Unirnos¿Unirnos para qué? Yo no pienso buscar problemas, te dije. Sé lo que quieres. Yo no pienso matar a Potter para saciar tu sed de venganza. Si tu odio es tan grande, citalo y lanzalo por la cascada.
Un día lo haré, pero creeme ... Yo no quiero que hagas nada por mí. Solo te pido que llevemos la fiesta en paz. Velo por el lado que te convenga.
Con esta unión tu tienes todas las de ganar. ¿Qué gano yo uniéndome contigo?
Mi confianza. Puedes contar conmigo para lo que sea. Ustedes son dos, porque aquí las mujeres no cuentan. Harry tiene el respaldo de Dean y Seamus y aunque esté peleado con Ron, éste le sigue siendo leal.
¿Y qué¿Tu te atreverías a hechartelos a todos de enemigos solo por unirte a mi?
Ellos ya no me sirven para nada.
Entiendo – Draco rió con sorna - . Eres un convenenciero.
¡Aquí todos jalan por su lado! A ti te conviene tener a alguien más de tu parte. Tienes muchos enemigos ...
¿Algo que me quieras decir? – Preguntó, serio.
Sabes perfectamente de lo que te hablo. Los hermanos De Cabot sospechan que le hiciste algo a una de las hermanitas, Coralia, la del labio partido. Lo noté anoche en la cena.
Yo me basto solo para todos, pero no siempre el orgullo es buen consejero. El cerebro es la fuente del mal del cual nadie quiere darse cuenta provienen las ideas más macabras. Y yo lo uso perfectamente ... Así que viéndolo por mi lado, acepto – Neville rió con malicia y victoria.
Decisión de sabios ... Si no puedes con el enemigo unete a el. ¿Amigos? – Le extendió la mano. Draco la vió por un instante y la estrechó.
Complices. Solo espero no llevarme un fiasco contigo.
Yo no juego como Potter.
¿Huh? – Se le hizo raro escuchar a Neville decirle asi a ... Potter.
De ahora en adelante tu seras Draco para mi, y Potter sera Potter.
Bien, Neville. Por cierto, que nombre tan raro el tuyo – Comentó Draco, volteándo y poniéndose a caminar.
El tuyo no se queda atrás. ¡Apestas a pescado, Demonios! – Contra atacó el chico, echando una mirada fugazgemente hacia la maleza detrás de ellos. Ambos se encaminaron a traves de los árboles.
Los vió alejarse a ambos. Perdió la oportunidad de enfrentarlo, pero sería pronto, muy pronto.
La curiosidad le mataba, aunque sabía qué había pasado. Harry quería saber la razón por la cual la chica besó a la fuerza a Malfoy. Ambos estaban de regreso a la casa una vez concluida su primera sección de trabajo. Se imaginaba que si los hermanos De Cabot fueran más, hubieran obligado a las hermanas a vigilar a las hembras, manteniéndolas alejadas de los chicos. Los gemelos: Pierre y Chase andaban enigmáticamente. Coralia no había hablado nada en todo el día, pero la furia en sus ojos era más que evidente. Más de una vez se contuvo de cuestionarla.
¿Qué te pasó en la boca? – Ella le miró sorprendida e ida, saliendo de su encimamiento. Lo fulminó con la mirada.
Eso no te importa – Respondió en tono seco. Se apresuró en caminar para no tener que aguantarlo.
Puedas que tengas razón – Dijo Harry, alcanzandola.
La tengo – Aseguró.
Ayer, todos sabemos, trabajaste junto a Malfoy, el rubio – Aclaró Harry al ver confución en su perfíl - . Y es notable que él, también, salió arañado. ¿Acaso pelearon?
Eso debes de saberlo tu – Hary se sorprendió por la respuesta.
¿Disculpa? – Ella tenía razón, pero ¿Quién le había dicho?
Ustedes llegaron todos juntos, lo que quiere decir que se conocen. Draco llegó con esas marcas ... Al igual que tu.
Ahh – Respondió Harry, sacando cualquier duda de su cabeza.
¿Qué les paso¿De dónde venían?
Tu me respondes, yo te respondo – Coralia lo vió, indignada. Harry rió cínicamente.
Él intentó pegar su boca con la mía – Mintio. Harry se sorprendió por tanto descaro - . Yo no lo dejé, pues me lo encontré asqueroso. Por eso lo arañé, pero después, él me golpeó. Enojado.
¿Me dices la verdad? – Preguntó Harry, mientras que sus ojos hacían otra¿Por qué mientes? Y la acusaba¡Mientes!
¡Yo no juego con algo tan serio! – Aclaró. Harry la vió sin poder ocultar su indignación. La serenidad y determinación con la cual ella mantenía su mentira en pie era de temer - . Si hubiera sabido que no me creerías, no te hubiera dicho nada.
¡A ti no te tiene que importar lo que yo piense de ti! – Coralia paró de golpe y le miró, atónita. Harry la imitó.
Pero, estúpido, no se trata de que me importe lo que pienses de mi. Para lo que me importa. Se trata del evento... En fin¡olvidalo!
Supongo que te importa que te crean tus hermanos¿no? – Coralia siguió caminando, alejándose, pero Harry volvía a la par.
¡No me hables¡No estoy para hablar, hoy! – Gritó, enojada - ¡Déjame en paz, condenado!
Esta bien, esta bien – Trató de tranquilizarla, Harry - . Te creo ...
¡Te dije que no se trata de lo que pienses ...!
Mira. Conozco a Malfoy. No muy bien, pero, si, si...
¿Eres su amigo? – Preguntó, interesada - . Porque el otro parece su mano derecha ...
¡No soy su amigo!
¿Entonces?
Mira, ester, er ... Se podría decir que no llevamos una buena relación. El no me soporta, yo lo odio ...
¿Lo odias? – Preguntó, confundida, para después quedarse en un trance desconectable que la hizo pensar profundamente en la situación - . Bueno, no sería tan difícil odiarlo.
No dudo que él te besara a la fuerza – Dijo, aunque no supo si decía la verdad o no. Lo único que pudo aclarar dentro de sí respecto a la escena del beso fue que la culpable tenía cara de mujer, y esa era ella - . Entiendo que tuviste que defenderte. ¿Tus hermanos no piensan hacer nada?
No. Ellos no saben nada – Sentenció.
¿No le piensas decir?
¡No! Se atreverían a golpearlo ...
¿Y no es lo que quieres¿No quieres vengarte o mejor dicho, buscar justicia? Él empezó, a fin de cuentas ...
¡No¡No quiero nada! Lo mejor será que todo quede como está. Ni se te ocurra decir nada a mis hermanos...
No es necesario que me adviertas nada. Yo no diré nada. No sere yo quien busque más problemas a Malfoy – Aclaró, no muy seguro.
Entonces eres un enemigo raro¿sabes ...?
Raro no. Lo que pasa es que yo no giro entorno a él¿ves? – Coralia vió hacia delante, algo molesta con la respuesta.
¿Entonces? – Harry permaneció un momento en silencio, y recordó.
Bueno, estabamos en un crucero. Yo y mis amigos y Malfoy y su familia. Pura coincidencia, después de tanto tiempo sin vernos.
¿Crucero? Creo que una vez mis padres me hablaron de uno ...
Es un tipo de barco gigante. Es "Una pequeña ciudad móvil". Hay de todo – Coralia pretendió entender.
¿Y cómo llegaron hasta aquí?
¡Explotó, el crucero explotó!
Una vez llegando a la casa vieron a Cameron y Pansy sumergidas en una conversación. Inmediatamente la vieron, a Coralia, ambas se levantaron. Le dió la impresión de que estaban hablando de ella. Lo más seguro Draco le había contado toda la verdad. La verdad. No pudo evitar sentir vergüenza, furia y descontento. Avanzó como si nada hacia la entrada y cuando estuvo lo bastante cerca de ellas las miró a la cara.
Pansy la miraba de arriba a abajo con deseos de hacerle lo peor, mientras que Cameron mantuvo la calma y actuó inteligentemente. Con aires de grandeza y victotia. Ella era la que tenía a Draco loco, ninguna más. Tuvo que sostener a Pansy de la mano advirtiéndole que no lo hiciera. La chica se le había acercado peligrosamente en busca de pelea. Coralia avivó el paso y desapareció dentro de la casa. Harry observó detenidamente la situación. Cameron vió a los ojos de Pansy. "No busques problemas" Le pidió.
Ambas miraron hacia Harry, quien permanecía a tan solo unos metros delante de ellas. Dimitri observaba divertido, escondido detrás de una pared de flores.
Hola, Harry – Saludó torpemente Cameron, tratando de que todo se esfumara fugazmente. Pansy frunció el ceño a pesar de saber sobre la ya nueva relación de amigos entre ambos - . ¿Qué tal?
Todo bien – Dijo una vez Pansy se había retirado sin decir palabra. Se acercó a la rubia - . Pero parece que aquí habrán más enfrentamientos.
No de mi parte – Dejó en claro. Harry la miró a los ojos, intesamente. Cameron entendió - . Hablé con Draco ...
¿Y? – Interrumpió, un poco avergonzado.
Me dijo la verdad. Ella fue la que se le echó encima – Harry la vió fugazmente para, después, desviar su mirada hacia la casa y Cameron le sonrió un poco.
Si, eso fue lo que exactamente pasó – Respondió en un casi susurro.
Ya lo sabía desde que me lo dijiste ...
¡Pero te mentí! – Exclamó, sin entender.
Por eso. Si venía de ti respecto a Draco y siendo ambos enemigos ... Mentirías – Harry volvió a deshacerse de su mirada fulminante.
Supongo que no le dijiste que yo te dije ...
¡No, no comente de esto con nadie! - Se apresuró a decir - . Ya no quiero más peleas entre tu y Draco. No estoy para recivir más disgustos – Harry sonróo temblorosamente. Recordando.
¿Cómo te sientes¿Cuántos meses tienes?
¡Tres! – Comentó entre feliz y nostalgicamente – Tres meses ... – A Harry le dió la impresión de que hablaba de otra cosa.
Tres meses ... – Repitió Harry, ayudando a recordar a la chica que se había quedado en un estado de encimamiento.
Harry, yo ... – Cameron pensó que lo mejor seria contarle todo. Le quedaba muy poco - . Padezco de Leucemia – Efectivamente lo que esperó. El chico se sorprendió - . Moriré en poco tiempo y mi hijo, también, está en peligro. Tenía que someterme a tratamientos, pero no me los hice pensando que afectaría al bebe. Tres meses sin tratamientos fue un grave error ... – Comentó, triste, al borde de las lágrimas nuevamente. El tema le mortificaba y mucho.
¿Y es qué no ibas al doctor¿No te comentó que no tenía efectos secundarios en el bebé? – Preguntó, auto-sorprendiéndose de que estuviera interesado y preocupado. Todo por ella, por nadie más.
¡Todas estas desgracias son mi culpa! – Chilló. Echó una mirada atenta a Dimitri, quien se mantenía jugando entre las flores. Hizo señal a Harry de que le siguiera. Harry obedeció. Se alejaron del pequeño para que no escuchara los gritos de su madre.
¿Cómo es eso de que todo es tu culpa?
Yo me enteré de mi enfermedad justamente cuando nació Dimitri. Por suerte, él nacio bien, pero después, comencé a sentir malestares y me diagnosticaron Leucemia a través de unos examenes. Estuve en quimioterapia por varios meses, pero después, me enteré que estaba embarazada, otra vez. Como es una enfermedad mas conocida en el ámbito Muggle fui en busca de un doctor en vez de un medimago. Le comenté mi situación y le pregunté que si la quimioterapia no causaría efectos adversos al bebé y me respondió que si. Que el bebé podría morir ...
Fue un duro golpe para mi. Lo único que quería era salvarlo a él, pues yo ya no importaba. Pansy y yo le haciamos creer a Draco que ibamos a la Quimioterapia, pero no era así, realmente. Sabía que él, Draco, intentaría poner mi vida ante la del bebé. Lo conozco, por muy cruel que suene sería así. Él me ama demasiado y me diría que ya teníamos a Dimitri. No es tan solo que yo pensaba que me diría esto. ¡No! Ví lo que pasaría. Pero, desgraciadamente solo ví eso. En el crucero el doctor le conto todo a Draco y éste me llevó la noticia. La quimioterapia afecta a uno de diez bebés. Me dejé enfermar y a la vez a mi bebé, también ... No sé que fue lo que me pasó. Debí consultar con otras personas y no lo hice. Como si fuera poco tengo anemia. Podría pescar cualquier infección fácilmente y quizás me quede menos de cinco meses de vida ...
Para cuando vino a darse cuenta, ya las lágrimas salían de sus ojos y Harry la observaba con pena ajena. En el fondo, el chico se sentía mal, pues era como si el problema fuera con el, también.
Admito que te cegaste. Como dices, debiste consultar con otros medicos. Pero si de buscar culpables se trata, todos se llevan un pedazo de ese pastel. Tu esposo era quien tenía que ir contigo a las citas ... Y Parkinson, viéndote así, que no tenías cabeza para nada, debió aconsejarte mejor.
Pansy estaba más perdida que yo. Ella no sabía de nada, realmente. Todo era muy raro para ella ... Y Draco ... Él no tiene la culpa. Siempre estuvo dispuesto. Yo fui la que buscó la manera de que no se interpusiera. Es mi culpa, solamente.
¡Te haz dejado morir por querer salvar a tu hijo, cuando lo único que hacias era...! – Dijo Harry, sin ser reproche, tan solo una observación.
¡Lo sé! – Dejó escapar un grito ahogado por ella misma. Harry, involuntariamente la abrazó - . ¡Tus palabras me recuerdan a Draco! Eso me dijo y no sabes cuanto me duelen. En lo más profundo de mi corazón – La sintió llorando sobre él. Era su pañuelo de lágrimas, ahora. Se sintó mal y abatido. La escena de Cameron fue más que suficiente para darse cuenta de los problemas de la familia Malfoy. Tal y como dijo a Hermione la noche anterior, no buscaría problemas a Malfoy. No sería él ... Y si en algun momento pensó buscar justicia o venganza, ya la estaba recibiendo. Y nunca lo pensó, pero era de la peor manera. No podía gozar a costa de desgracias ajenas. No llegaba tan lejos ... O quizás si. Su relación con Ginevra le recordaba tan solo una cosa y el motivo por el cual se había acercado a ella.
Ejem, ejem – Carraspeó alguien detrás de ellos. Fuerte y enojado. Cameron abrió los ojos y tembló bajo el cuerpo de Harry. Rápidamente lo abandonó - . ¿Interrumpo? – Era Draco, el sarcástico. Harry rodó los ojos, maldiciendo su suerte. Era lo que menos quería: Un enfrentamiento con Draco y menos ahora que sabía todo y sentía lastima. Más por ella que por él, si es que sentía lastima de él.
Neville sentía tanto gozo que casi quedaba al descubierto con su sonrisa. Peleó contra sus impulsos tratando de borrarla y guardarla en lo más profundo. El enojo en los ojos de Draco era más que suficiente para que entendiera que sus cizañas habían tenido validez y mucho más ahora. Sin duda la suerte estaba de su lado.
¡Draco! – Pareciera que Cameron hubiera dejado escapar su último aliento. Lo miró aterrada, más preocupada por ellos mismos que por ella. ¿Qué pensaba Draco al encontrarlos sumergidos en ese lazo tan comprometible¿Acaso cumpliría lo que dijo? No. Ella lo sabía, pero un enfrentamiento era más que seguro.
Si es que lo conozco mejor que nadie. Te dije que no se quedaría de brazos cruzados. ¡No, señor! Potter quiere sacarte canas verdes, Draco – Susurró Neville a un lado del enojado rubio, quien dejó los pescados a un lado. Apretó los puños y los dientes. Sus palabras le dolían. Neville lo sabía. Recivió una mirada asesina, pero no le dio mucha importancia. ¿Cómo podía eso importar más que la escena de Draco caminando hacia Potter¡Esto era fantastico¡Pelea¡Que le den a Potter!
Por lo que veo tienes esos oídos llenos de mierda, Potter. ¿Qué pasó con lo que te dije¿Se te metió por uno y se te salió por otro¿En que parte de tu cabeza se localiza ese maní que tienes por cerebro¿Tu quieres sacarme de quicio¿Es eso? – Cameron y Harry nunca vieron tanto odio, frustracion y celos en Draco. Nunca - . ¡Pues ya lo lograste! Yo lo que creo es que te encantan mis golpes ...
No se de que hablas; si cada vez que peleamos el que sale perdiendo eres tu – Por un momento se le olvidó todo. Las preguntas de Draco no eran más que humillaciones que borraban por completo de su memoria la conversación que había tenído con Cameron. Lo estaba atacando. Él hizo lo mismo y se arrepintió en el acto. Debía solucionarlo. Era normal que Draco pensara que estaba tratando que enamorar a su esposa ... O lo que sea. Cameron, al ver que Draco se le iba encima a Harry, se interpuso.
¡Draco, por Dios¡No me hagas hacer mala sangre! – Le rogó. Draco hizo contacto con los ojos negros de su esposa. La vió entre enojado y frustrado. Cameron volteó hacia Harry - . ¡Harry, no le retes! – La petición no pudo hacerlo enojar más. Escucharla hablarle y tratarle de tú y pedirle cosas por él, como si fuera un no sé qué.
No sé que ideas tengas en esa cabeza, crápula, pero algo si te digo: Borra el mensaje erróneo de esta escena. Entre tu esposa y yo no hay nada. Solo hablabanos.
¡Pero si está llorando! – Exclamó Neville, fingiendo asombro y aguantando su sonrisa. Esto enojaría a Draco cien por ciento. Se acercó a Cameron - . Pero, por Merlin ¿Qué le hiciste a esta muchacha, Potter? – Harry frunció el ceño en un signo de incrédulidad y asombro. Cameron no pudo disimular su cara de disgusto: Que comentario tan inoportuno. Draco se había percatado, ya. Justamente a allí iba - . ¿En serio solo hablabas con ella¿No le hiciste nada¿No la for-sas-te a nada?
¿A qué alegas? – Le detuvo Harry, rápidamente - . ¿Qué insinúas¿Qué trate de abusar de ...?
¡Tu lo haz dicho! – Exclamó con una sonrisa cínica, a la vez que depositaba las leñas a un lado de la casa.
¡Cállate la boca! – Ordenó Draco, enojado, volteándo a verle - ¡No te metas! – Neville se tragó su orgullo y solo obedeció. No le convenía hacerle creer que estaba enojado, pero pronto se las cobraría ... Si no era que ya se la estaba cobrando, también.
¡Harry no me hizo nada, Draco! – Informó Cameron - . Te lo juro ...
¿Y debo creerte, ahora? – Preguntó Draco, quizás mostrando decepción.
Yo si pienso que debes creerme, pues creo que me he ganado tu confianza. Pero tu tienes la última palabra ...
¡Déjate de shows, Malfoy! – Dijo Harry, enojado y cansinamente - . Si solo hablaba con ella. Solo he cruzado un par de palabras con ella y es más que suficiente para darme cuenta de que es una buena mujer y por ende, esposa. Ella ya te explicará, si es que la dejas ... Tienes suerte de tenerla, porque te ama. Ella me lo dijo – Mintió. Ella nunca se lo dijo, pero era de suponer que lo hiciera, que lo amara - . Dudo que te haya dado motivos para que la celaras ...
Pero, si desconfío de ti, imbécil ... ¡Yo amo y creo en mi esposa! – Interrumpió Draco, enojado.
Tu, luchas innecesariamente por algo que ya tienes asegurado. Lo único que puedes lograr es perderlo – Cameron se sentía orgullosa de Harry. No se había equivocado. Era un buen muchacho. Le regaló una sonrisa fugaz a escondidas de Draco y lo enfrentró:
Vamos a dentro, Draco. Hablamos todo lo que quieras, pero respeta, por lo menos a tu hijo – Draco siguió la mirada de su esposa y lo encontró con que el pequeño lo miraba juguetonamente a través de la flores. Le llamaba: "Da-da"
¡Esta bien! – Dijo resignado. Miró por última vez a Harry y le dijo:
¡No creas que esto ha terminado! – Harry se tuvo que contener el: "Cuando quieras..." Draco tomo el cubo de pescados y fue por Dimitri, quien no se quería dejar abrazar. Su padre apestaba. Finalmente la familia entró a la casa. Cameron con Dimitri en brazos.
Harry y Neville se miraron fijamente. Harry con decepción y Neville tan solo mantenía su sonrisa cínica.
¿Qué me miras, Harry?
Llamaste a Malfoy por su nombre ... Eso quiero decir que ...
¡Esta bien! Si. Yo y Draco somos ... "Amigos" ...
Bien. Ya veo por donde va todo. Son complices ...
El crimen aún no ocurre, pero ocurrirá, ocurrirá ... – Aseguró con una sonrisa burlona.
Estas irreconocible ...
¡Mira quien habla! Tu te hacias llamar mi amigo y no esperaste ni siquiera un año trás la muerte de Cho y ya le hacías muchachitos a la pelirroja esa ...
¿Por eso estas haciendo todo esto, verdad¿Estas enojado¿Quieres venganza?
Enojado no. Dolido.
¡Al caso es lo mismo! Estas uniéndote a Malfoy para destruirme ...
¿Destruirte¡Que palabra tan fea! – Fingió indignación - . Si tan solo te voy a hacer ver tu suerte. ¡Eso es todo! – Explicó, terriblemente infectado de cínismo.
¡Ahora entiendo! Tu le fuiste con el chisme a Malfoy sobre que yo quería enamorar a Cameron ...
¿Yo¡Deliras! Lo que pasa es que no sabes actuar. Destilas pasión y desafortunadamente Draco se dió cuenta, y ...
¡Ya cállate, perro embustero¡Lo único que haces es causar más problemas de lo que ya tenemos! Neville, por Dios, entiende ...
Entiende tu. Por favor, Harry Potter. Necesito vengarme. ¿No captas eso tan simple¿Por qué no haces todo esto más fácil? Si cooperas ya verás lo rápido que te llegará la racha de mala suerte ...
¡Estas demente, amigo!
¿Amigo? Yo ya pasé a otro bando ... Ahora eres Potter para mi – A pesar de todo, sus palabras sorprendieron y dolieron a Harry - . Tu eres tu. Yo soy yo. Somos enemigos y no esperes otra cosa de mi más que destrucción.
Cameron bajaba las escaleras trás haber dejado a Dimitri en la recámara de Pansy. Lo último que esperaba en ese momento era encontrarse cara a cara con Coralia. Algun día tenía que ser, además. Captó una mirada retadora, fulminante, de odio de parte de la jovencita mal criada. Se había detenido a la mitad de las escaleras y la miró en el centro del vestíbulo. No se rebajaría a pelear con ella. ¿Para qué?
Vas a tener que ponerle un alto a los deseos carnales de tu esposo ¿Me oyes? – Comentó una vez Cameron cruzó por su lado como si ella no estuviera.
¿Disculpa? – No pudo creer tanta rebeldía e inmadurez.
Lo que oyes, mamita ...
Dudo que Draco busque lo que no se le ha perdido – Se asercó rápidamente a Coralia, quien por un instante se paralizó pensando que la atacaría. Pudo observarla mejor: Traía la misma vestimenta de siempre. Vestido negro con tacones altos, del mismo color. Era mucho mas alta que ella y traía el cabello rubio enmarañado - . ¿Te cuento un secreto? – Coralia se extrañó por el tono de voz que Cameron había empleado. Como si se estuviera a punto de decir algún seceto emocionante a un pequeño - . Ese Draco babea por mi, como yo por él. Lo admito. ¿Tus padres te llegaron a contar como se hacen muchachitos? – Coralia se separó un poco, colorada y sorprendida. Cameron aprovechó su lado enigmático para asustarla. Un escarmiento para que no molestara más - . Pues ya Draco y yo hicimos uno más otro que viene en camino. Eso sin contar los que Dios no quiso que vinieran. Deseos carnales si tiene ... ¡Y muchos! Pero solo los mata conmigo, porque solo yo se lo hago como a él le gusta. Muerdete la lengua, culebrita ... Que para la próxima morirás como el pez ...
Entró en la cocina. Draco había terminado con parte de su trabajo. Se estaba lavando las manos. Él la vió, quizás un poco desconcertado y enojado. Ella lo miró sin saber por donde empezar, además, estaba exaltada por su mini-enfrentamiento con la enana de Coralia.
Por suerte, Dimitri no tuvo problemas en quedarse con Pansy – Draco la miró, esperando respuestas. No dijo media palabra. Terminó de lavarse y cerró la llave. La miró, serio. Esto la ponía nerviosa - . Me acabo de encontrar con esa muchacha ... La Coralia – Informó. Draco la miró, como quien dice: Por favor, no me vengas con esas...
¡No trates de desviar el tema! No estamos hablando de la mocosa. Yo a ti ya te dí explicaciones ...
Y te creí – Terminó abruptamente Cameron, haciéndole entender lo que tenía que hacer inmediatamente ella terminara de explicarle - . Sin reparos, Draco – El aludido siguió esperando, serio - . Estaba hablando con Pansy respecto a lo que te pasó con Coralia ... – Por un instante, Draco desvió la mirada hacia otro lugar. Le incómodaba el tema - ... Harry y ella habían regresado de su labor. Lo saludé y terminamos sumergidos en una platica. Eso fue todo ...
¡No, no es todo! Estabas llorando ...
Si. Yo ... Yo le expliqué sobre mi enfermedad, Draco – El rubio se enojó - . Le conté todo respecto al embarazo y mi salud ...
¿Qué¿Por qué Diablos hiciste eso?
¿Cuál es el problema, Draco? – Preguntó, sin poder entender, Cameron.
¿Por qué tienes que contarle nuestra intimidad a todos?
¡Nunca lo he echo! Ni siquiera a Pansy, que le cuento todo. Esto no tiene porque ser secreto, Harry ... – Cameron ahogó su grito.
¿Cómo Diablos me llamaste¡Esto es el colmo! – Gritó enojado, haciéndola sobresaltar. No muy lejos, Coralia escuchaba atentamente la discusión.
¡Perdón, Draco, perdón! – Se apresuró en decir. Estaba nerviosa - . ¡Me haces decir cosas que no quiero decir!
¿Ahora es mi maldita culpa, ah? – Preguntó entre indignado e incrédulo.
¡No quiero decir eso! Lo que pasa es que tu ...
Yo, nada. Tienes a esa sabandija metido entre ceja y ceja. Eso es lo que pasa.
¡No es así¡Ya no digas más tonterías!
¿Tonterías¿Ahora todo lo que digo son tonterías para ti?
No es eso – Dijo más calmada. Alguien tenía que bajar la guardia y Draco no lo iba a hacer. No después de que cometió la falta de llamarlo: "Harry" - . Draco ... – Comenzó en un tono suave - ... Me viste abrazada a Harry, porque al terminarle de contar todo me puse a llorar. Él, simplemente se mostró solidario ...
¿Ahora es tu pañuelo de lágrimas¿Es qué no escuchaste mi advertencia¿Se te olvidó lo que te dije¡Está tratando de enamorarte! Eso no es solidaridad ...
¡Estas confundido!
¿Ahora quieres hacerme pasar por loco y paranoico? – Cameron rodó los ojos cansimanente. Esto iba para largo y Draco no mostraba signos de querer montar una conversación de pareja - . ¡Pues yo sé lo que él piensa y lo que ví!
Estas llevando esto muy lejos. ¿No te das cuenta de qué estas mal? Tenemos que hablar, no pelear ... Primero que si digo que tienes la culpa de todo, que dices tonterías y ahora que si estas loco. Estas tomando todo a la defensiva cuando lo único que quiero es resolver el asunto. No es justo lo que estas haciendo, Draco. Yo te escuché cuando me diste las explicaciones sobre lo que pasó con Coralia. Te creí inmediatamente. Después de que te comportaste como un grosero con tu hijo en el crucero te escuché, también. ¿Es qué acaso yo soy la única que te tiene que escuchar¿Qué es lo que quieres¿Pelear y terminar, para después venir en la noche con tus arrepentimientos? Porque crees que así borras el mal que haces. Y si, Draco, mal. Porque con esto me estas haciendo un mal a mi, también.
Tu desconfianza, a mi, me duele. Yo no te he dado motivos y como ya hablamos sobre esto y te dije que Harry no me interesa ... Pero por lo que veo a ti no te importa lo que yo piense. El señor se siente herido y yo en la obligación de aguantarle todas sus sandeces para después verme perdonandolo. Porque en eso va a terminar todo si seguimos así. ¡Como siempre¿Para qué me exiges explicaciones si no me vas a escuchar¡Te ves ridículo!
¡No me insultes, Cameron! – Demandó, enojado.
¿Qué¿Te duele que te diga la verdad en la cara? Te estas comportando como un muchachito ...
¡Ahora te aguantas! Cuando te casaste conmigo sabías que era menor que tu ...
Pero¿Qué tonterías dices? – Preguntó, incrédula - . ¿Qué tiene que ver que te lleve un par de años¡Draco, cállate la boca! Cuando estas así ni sabes de lo que hablas y solo lastimas con cada palabra ...
¿A ti, también, te duele la verdad?
¡No me molesta que sea mayor que tu! Pero, al Diablo ... ¿Qué tiene que ver esto con la conversación¡Esta estúpida discusión se está saliendo de sus limites! El que seas menor que yo no quiere decir que tienes que actuar como un baboso. La madurez está en la cabeza. Tu demuestras ser muy maduro, pero cuando te toca enfrentar momentos como estos te comportas como un inmaduro ... Yo mejor me voy. Perdiste la oportunidad de arreglar las cosas. En la noche no te quiero oír tocando la puerta como un loco. ¡Vé y duerme con los puercos!
¡Me iré a dormir con Coralia! – La aludida se sorprendió cuando escuchó ésto desde el otro lado de la pared. Cameron se sorprendió, dolida. Draco se maldijo al instante.
¡Bien! – Fue lo único que dijo antes de disponerse a abandonar la cocina. Coralia, rápidamente se fue. Ya había escuchado suficiente. Draco reaccionó tomándola del brazo.
¡Te quedas! No hemos terminado ...
¡Yo, si¡Sueltame. No quiero hablar contigo! – Gritó, dolida. Sentía las manos fuertes de Draco apretándola - . ¡Me estas haciendo daño! Que malo eres ... – Comenzó a lloriquear.
¡Perdoname! No quise decir eso ... Tu, también, me haces decir cosas que no quiero decir.
¡Tu tienes la culpa!
¡Lo sé! Te creo todo ... Pero me molestó que me llamaras como al ... – No encontraba insulto que se adjuntara a Potter.
¿Ves¿Ahora si quieres hablar, verdad¿Por qué siempre tiene que ser cuando quieres¡No te escucharé, sueltame!
¿Qué vas a hacer¿A comportarte como una inmadura? – Cameron lo miró, enojada. Draco le sonrió. La tenía agarrada.
¡Te odio!
Yo, también, te quiero, Cameron ... – Le dijo dulcemente - . Ya te dije que te creo. No me expliques nada. ¿Es qué no te das cuenta? Yo te creí desde un principio. Lo que no me gustó fue que me llamaras por su nombre ...
¡Tienes que usar la cabeza, baboso! Se te olvida por completo que estoy delicada y esperando un hijo. Es como si no te importara causarme peleas. Como si tu familia no te importara. Incluso Harry se mostró como se mostró cuando le conté todo. Tú, siendo el padre te comportas como un demente ... – A Draco le molestaba todo aquello. Tenía razón y Potter siempre metido en todo. Pero tenía que mantener la calma. Raramente, tendría que usar el consejo de Harry. Si seguía así, la perdería en realidad.
¡Lo siento! Dime todo lo que sientes, entonces ... – La abrazó mientras se dispuso a escuchar sus "insultos".
¡Que te odio cuando te pones así! Pareces un energumeno. Pareciera que quisieras llevar tu vida antigua. Pareciera que no te importamos. La relación es de dos. No todo gira alrededor tuyo. Tienes que escucharme o esto no funcionará. Me duele todo esto. Este viaje era para divertirnos todos juntos. Para permanecer todos unidos el poco tiempo que me queda. Pero parece que a ti se te olvida todo y no razonas. ¡Que desgraciado eres! – Le golpeó tontamente en el pecho. Draco cerro los ojos y se aferró a ella, escuchándo atentamente todo lo que ella sentía - . ¡Pero aún así te quiero, baboso, te quiero!
Él mismo, Harry, se sorprendió de su cara. Raramente la pareja le causaba melancolía y felicidad. Muy pocos resolvían sus problemas como ellos. Se podría decir que eran especiales. El uno para el otro, siempre y cuando llevaban sus diferencias. Se abrazaron y el rubio no se percató de su presencia. Pero ella lo miró con ojos llorosos, como si él tuviera la culpa. Quizás no era eso ... Pues le regaló una sonrisa triste. Abatido por una extraña razón, avandonó la estancia silenciosamente con la imagen de la pareja reconciliada.
No había nada mejor que una reconciliación: Traía la unión y después otra pelea en la cual se sacarían todos los trapos al sol. Finalmente, volverían a quedar unidos. Era el nacimiento de las dos almas.
Caminando entre los corredores en penumbra se encontró con una puerta nunca antes vista. La abrió y se sorprendió de encontrar un despacho decorado al puro estilo antiguo. Era una estancia circular. Un escritorio de caoba con un estante repleto de libros. Una pequeña sala. Una escalera en forma de caracol que daba acceso a la segunda planta: Solo había libros y más libros. Una mapa pegado a la pared. Una chimenea. Un globo terráqueo sobre el escritorio y unos montones de papeles.
Voces y pasos apróximandose. Harry no supo por qué. Simplemente atinó a esconderse. Subió las escaleras y permanecio allí hasta escuchar la puerta abrirse. Eran los gemelos De Cabot.
¿Cómo está eso de que no pudiste hacer nada? – Preguntó uno de ellos.
¡No! No pude enfrentarlo. Justamente cuando lo iba a hacer llegó uno de esos desgraciados - . Harry arrugó el entrecejo. Trataba de adivinar de que hablaban, pero hasta ahora no entendía nada.
¿Quién? Si yo me quedé con el otro ...
Si, lo sé – Se quejó - . No me sé su nombre. Es uno de ellos. Ya te lo mostraré en cuanto lo vea. Se pusieron a hablar. No sé de que. Duraron rato hablando – Permanecieron en silencio por un largo e inquietante rato - . Me vió. Estoy seguro.
¿El rubio te vió¿Vió que lo perseguías?
¡No, él no! El otro ... Lo más seguro estaban comentando sobre eso. Cuando terminaron de hablar lo ví mirando hacia donde me escondía.
¿Y qué crees¿Sospechas que sabe algo¿De nuestra intención?
¡No sé ni me importa! Además¿Qué intenciones tenemos¡Lo único que queremos saber es si el rubio le hizo algo a Coralia. ¿O quieres que lo intente matar, como en la madrugada? – Harry se sorprendió por aquello.
No hasta saber nada. De lo contrario, nos veremos en la obligación de tomar medidas drásticas ...
Estoy de acuerdo. Pero tenemos que andar con cuidado. El amigo del rubio sospecha de algo y el rubio, también. Hoy fuiste descubierto por uno de ellos ... No nos conviene que nadie más sepa nada. Ni siquiera las gemelas ...
¡Ellas menos!
Entonces ¿Qué hacemos?
¡Nada! Lo mismo que teníamos planeado – Harry deseó que continuaran, pero un ruido desde el otro lado de la puerta los puso sobre alerta - . ¿Qué fue eso?
No sé – Respondió una voz asustada - . Sea quien sea que nos haya escuchado se ha enterado de todo. ¡Eso no nos conviene!
Harry no escuchó más que la puerta abrirse de súbito y los hermanos salir trás la persona que había escuchado, al igual que él, los planes para cometer un crimen contra Malfoy.
Hora de la comida. Hora de juegos de miradas. Cada vez quedaba más que claro que a ésta mesa se venía a sumar tensiones que a llenar la barriga. El no pronunciar palabra era una costumbre. El escuchar el sonido de los cubiertos chocando con los platos era molestoso, pero no más que la tensión que se cargaba en la cuna de cuervos y gavilanes, donde cada quien velaba por sus intereses: Matar o herir.
Los gemelos de Cabot observaban cautelosamente a cada uno de ellos, tratando de encontrar al "nuevo enemigo". Ambos se miraban frustrados al no tener resultados. Pero lo sabían. Estaba allí, en la mesa y disimulaba muy bien. Chase le señaló disimuladamente a su hermano Pierre hacia donde se sentaba Neville; queriéndole dejar dicho que era quien se había interpuesto en sus planes.
Harry evitó mirarlos, pues sabía que buscaban a uno de ellos. Se mostró interesado, también. ¿Quién sería? No cabía duda de que esa persona podría ser capaz de cualquier cosa y disimular bastante bien. Por un momento miró hacia la familia Malfoy. Se concentró tanto en ellos que llamó la atención de Draco. Lo evitó rápidamente.
Cameron lo vió sonrojarse de enojo. Posó su manos sobre la de él. Con el detalle le dijo más de lo que podía decirle con palabras. Dimitri reposaba sobre sus piernas, examinándo con atención el pescado delante suyo.
Pansy observaba a través del rabillo del ojo a Blaise. Estaba haciendo contacto con Granger. Estaban hablando a través de la mirada. No pudo evitar molestarse un poco y comer malhumorada.
Ron, también, vió aquello. Estaba tratando de descifrar que se traían. Pero no había nada más molestoso que traer a Padma pegada al cuello todo el día.
Dean vió con disimulo la miradas que se mandaban Seamus y Parvati. Cada día aquello le gustaba menos.
Las gemelas De Cabot se miraban complicemente. Coralia desvió su atención hacia Draco. Indudablemente escucharlo decir que quería pasar la noche con ella la había dejado maravillada. Pero extrañamente la ignoraba. Vió su mano entrelazada con la de Cameron y apretó los dientes, enojada. ¡Se habían reconciliado! Candela la miró con pena ajena.
Cameron captó su enojo y le mandó una sonrisa burlona. Draco la vió. Así como podía ser de buena, también de maldita. Él, no quedándose atrás y captando muy bien todo, la besó tiernamente.
Harry los vio, sin exprección.
Coralia arañaba la mesa con desesperación, frustración y enojo. Sus hermanos, percantándola, no pudieron evitar mirarse y mandar una mirada enojada a la pareja. Pronto acabarían con ellos. Ni siquiera quien hubiera escuchado lo impediría.
Candela los miraba, enojada. Quizás recordando la bofetada que Chase le había propinado la noche anterior.
Se podría decir que Neville estaba al punto del colapso. ¡Se habían reconciliado! Finalmente terminó por creerle cualquier explicación barata y no se marcaría lo que él quería: Que enfrentara a Potter y le hiciera la vida de cuadritos.
Hermione captó la mirada de Neville, junto a Luna. Ambas, al tanto de todo, no pudieron evitar mover la cabeza en signo de desaprobación.
Ginevra, quien llevaba la funda de almohada en la cabeza, observaba a través de los hoyos las miradas de cada quien: El beso, miradas de Luna y Neville, de Harry, de todos, de todos.
Y bien – Empezó Luna, llamando la atención de todos - . Llevamos ya par de días aquí y al parecer a nadie le interesa ciertos detalles – Como nadie la interrumpió, prosiguió - . Escapamos de la exploción en el crucero y llegamos a la isla mágica, Krakatoa, que encierra un gran secreto. Por equis razón algo impide que salgamos de aquí, según los hermanos De Cabot – Estos se pusieron a la defensiva. Luna anadió, inmediatamente: - . Y no estoy diciendo que mientan. Justamente cuando Dean y Seamus – Los aludidos la miraron y todos a ellos - . Tomaron la decisión de ver que tan cierto era aquello ... El bote aparece destruido misteriosamente. Nadie da motivo de por qué y el culpable no se presenta ante nosotros ...
Porque fue uno de nosotros – Agregó Seamus, mirando a los hermanos De Cabot – . O por lo menos se sienta en esta mesa.
Queda más que claro que el destino o ese alguien – Siguió Luna - . No quiere de salgamos de aquí, porque incluso ni los muggles pueden ver la isla. Y ningún mago sabe donde queda localizada el Krakatoa ...
Eso ya lo sabemos – Comentó, exasperada, Coralia. Aunque ese no era el motivo de su histeria.
Pudo chocar contra las rocas – Explicó uno de los hermanos De Cabot - . La marea pudo arrastrarlo hasta allá y reducirse a nada.
Pudiera ser ...
Entonces ¿Para qué, justamente, pensar que uno de nosotros hizo eso?
No hemos dicho nada de eso ...
¡Por favor! No somos ningunos ingenuos. Podremos ser menores que todos ústedes, pero brutos no somos. Y para que sepan, la estadía de ústedes aquí no nos conviene. Traería problemas. ¡Nosotros no hicimos nada al bote!
Bien, pero ¿Qué clases de problemas les traeríamos?
Con nuestras hermanas, por ejemplo ... – Blaise, Pansy, Harry, Neville, Luna, Los hermanos De Cabot, Hermione y Cameron miraron hacia Draco. Estos últimos miraron hacia los hermanos.
¿Quisieras explicarte? – Preguntó Dean.
No – Fue la simple contestación. Agria y fría.
¡No soporto estar así! – Se quejó Parvati, desatenta de la charla - . ¿Es que aquí ústedes no se cepillan los dientes?
Descuida de eso, Parvati – Dijo Hermione - . Justamente me encontraba con Candela buscando unas hojas especiales para preparar un enjuague bucal. En cuanto esté listo lo repartiremos. ¡Es muy bueno, realmente! Leí algo sobre eso hace tiempo ...
Me iré de ésta casa, pues el tiempo en que estaremos aquí no me lo pienso pasar viviendo bajo el mismo techo que ústedes ... – Informo Draco, serio, sin quitarse de la cabeza la indirecta que había recivido.
Me temo que no podrás, Draco – Dijo rápidamente Coralia, con burla.
¿Quién lo impide, tú?
¡No!
¿Entonces?
Lo que mi hermana quiere decir es que ... – Empezó Candela. Ya se le estaba siendo fácil descifrar quien era quien. Sin contar el labio partido de Coralia que ayudaba mucho en ésto - ... No puedes irte, porque supone que no dormirás en la calle de éste pueblo ...
¡Tu lo haz dicho! Pueblo ... Hay más casas ...
Si, pero se te olvida que ésto es un pueblo en una isla mágica. Aquí vivieron magos muchos años atrás que encantaron sus casas. Tu puedes intentar entrar y vivir en cual quieras de ellas. Tu puedes, si. Pero no lograrás nada, pues no podrás entrar. Las casas se abren solamente por el dueño. Por nadie más ...
Esto suena interesante – Exclamó Luna - . ¿Quieres decir que no podemos entrar a ninguna otra casa a no ser que uno de nosotros sea dueño de ésta?
¡Exacto! Si no eres el propietario, puedes intentarlo, pero no pasarás de la puerta. Las casas estan selladas.
¿Ústedes vienen siendo los dueños cuando murieron sus padres? – Preguntó Hermione.
Cuando murió mi madre, pues ella es la que desciende de la familia De Cabot ...
¿Entonces, no llevan el apellido de su padre?
No. Pues entonces la casa nunca nos permitiría vivir aquí ...
Interesante – Volvió a observar, Luna.
¿Cómo saben eso? – Preguntó Cameron. Sinceramente les convenía mudarse de lugar como había propuesto Draco.
Lo intentamos una vez. Entrar a otras casas. Es imposible.
¿Cómo sabe el embrujo, que rodea la casa, cuando está frente a su propietario?
¡Sangre! Tienes que lanzar sangre a la puerta y ésta decidirá si abrirse o no.
¡Fantástico! – Ironizó Draco, en un susurro.
Pero intentalo – Aconsejó Chase con una sonrisa malévola – ¡Ten! – Lanzó el cuchillo hasta el plato de Draco. Ambos se observaron con odio - . ¡Cortate las venas!
Y cuando la oscuridad reino en el Krakatoa ...
Blaise se preparaba para bajar a cenar. Después de la propuesta de uno de los hermanos De Cabot a Draco y un casi enfrentamiento, todos se fueron a hacer sus obligaciones. Las cuales duraron bien poco. Tuvo la oportunidad de bañarse en el río. Ya no aguantaba más. Draco lo había echo, y de paso llenó par de cubos de agua y junto a él, Blaise, lo cargaron hasta la casa para que Dimitri, Pansy y Cameron se dieran un pequeña ducha. Aunque andubieran con los mismos trapos, imaginó que los demás habían hecho algo más o menos igual.
Alguien tocó la puerta. Gritó un "Adelante" pero el tonto de Draco no obedecía.
Era Hermione y se alegró de verla, borrando cualquier signo de molestia.
¡Que sorpresa! – Comentó emocionado - ¡Anda, pasa! – Se hizo a un lado y Hermione entró, cohibida. Decidida a no mirarle se dispuso a observar la detallada decoración. Escuchó cuando él cerró la puerta y sintió un breve escalofrío por todo el cuerpo. Se internó en el centro de la recámara sin darse cuenta y se detuvo, volteándo a verle - . ¿Me tienes noticias?
Si, vine a eso – Blaise sonrió, acercándosele.
Lo suponía – Hermione le sonrió temblorosamente en señal de: Ni modo ...
¿Entonces?
Antes que nada le pedí explicaciones. Le pregunté si tenía algo que ver con la esposa de Malfoy.
¿Y que te dijo?
Se sorprendió. Ni siquiera supo de qué le hablaba. Definitivamente tu amigo está mal informado. Harry no quiere ... No tiene nada que ver con la esposa de Malfoy. ¡No entiendo como Neville se haya atrevido a tanto! – Dijo ésto último para sí misma, caminando en frente de Blaise de un lado a otro, desorientada.
Pues definitivamente alguien está mintiendo. Potter o Longbottom. Tu que los conoces mejor ¿Qué crees?
¡No sé! Ambos son buenos muchachos ...
¡Seguro! – Dijo irónicamente. Hermione le miró, seria. Blaise puso cara de: Está bien, no quise decir eso. Solo fue un comentario - . Aunque no sé como le crees al Potter después de todo lo que ha hecho ...
Si. Se que obró mal y ... Desconfío un poco de lo que me dice – Recordó el dialogo respecto a Ginevra. No la quería, pero ¿Por qué?
¿Por lo qué hizo? – "Y por lo que no sé, aún" Pensó Hermione.
Si, por eso – Dijo, ida.
¿Estás bien¿En realidad no hay otra cosa que tengas que decirme?
¡No, no, nada! Es eso – Se apresuró en decir.
Bueno, entonces si a Potter no le interesa Cameron todo está perfecto para Draco. El pobre tiene muchos problemas en que pensar para tener a Potter detrás, buscándole problemas para saciar su venganza.
Hice lo que me dijiste: Le pedí que no se entrometiera en la familia Malfoy. Espero que lo haga, realmente. Cuando me contaste la situación de ellos me dió lastima, realmente. Por más que sea no se merece eso ... Y no está para más golpes de la vida y menos si se pueden evitar.
Bien – Dijo suavemente. Se sentó a un lado de la cama, abatido - . Ah, recuerda que no debes decirle a nadie que te conté ...
Descuida. No diré nada – Pero ya lo había echo. Había dicho parte de todo a Luna. Justamente aquella en la cual Neville le había dicho a Draco que Harry estaba interesado en Cameron. Solo eso.
¿De verdad lo sientes¡Digo...!
Si, de verdad. Se que Malfoy me odia por ser una sangre sucia y ...
¡Él ya no es el mismo! Si antes te odió por serlo, ahora te apreciará.
¡No lo creo! – Comentó, entre medio de una risa temblorosa.
Creelo. Es más ¿Te digo algo? – Preguntó en un susurro. Como si se estuviera a punto de contar un cuento en medio de una fogata en el campamento de verano.
¡Dime!
¡Cameron es igual que tú! Sus padres son muggles ... – Hermione se sorprendió.
Me estás tomando del pelo ...
¡Es la verdad! Y tienes que ver como Draco se enorgullece de ella cada vez que lo dice. Ellos, realmente, se quieren mucho – Comentó, feliz.
Si, lo creo. Quizás ahora entienda el por qué está tan raro. Nunca me lo imaginé encontrarlo en un crucero. Nunca me lo imaginé siendo padre y nunca me lo imaginé aguantándose más de una semana sin molestarme teniendo la oportunidad.
Te digo que cambió. Sumándole los problemas ... – Llegar al tema, también, le apenaba.
¿Los quieres mucho, verdad? A tus amigos, me refiero. Veo que te preocupan mucho. Por Malfoy. Hasta le estabas dando de comer a Parkinson, anoche ... – Hermione se maldijo dentro de sí, inmediatamente. Blaise se sorprendió. Pensaría que lo estaba celando y no era así. Ella, realmente, no lo quería para pareja y como amigo le estaba cayendo perfectamente bien. Nada más. Simplemente era un comentario.
¿A qué viene eso¿Acaso te molestó? – Peguntó, curioso, levántandose de la cama y acercándose a ella.
¡No, no, no es eso! – Se apresuró en decir, nerviosa. Blaise lo catalagó como reacción normal ante la persona que te gusta. Pero estaba equivocado.
¿Es qué acaso yo te gusto, también? – Hermione abrió los ojos como platos, mirándole desconcertada.
¡Será mejor que me marche...!
Pero¿Por qué¡No me dejes así, por favor! Dime algo sobre lo que te dije ayer ...
¿Qué? – Pero eso sería volver a escuchar la declaración – Digo¡No! – Agregó rápidamente.
¿No?
¡No!
¿No me quieres?
No quiero hablar de eso, Zab...
¡Blaise!
Blaise, no estoy en condiciones para hablar sobre el tema ...
Entonces ¿Cuándo?
¡No sé, pero no ahora!
¡Prometemelo! Prometeme que me dedicarás unos minutos para hablar sobre nosotros.
Lo prometo – Se apresuró en decir. Aquel día le diría todo. Con punto y coma. Sin pelos en la lengua y con el corazón en la mano.
Entonces, nos vemos en la cena.
Bye – Se apresuró en voltear y salir rápidamente. Se sobresaltó. Justo cuando abrió la puerta para salir, Pansy levantaba la mano para llamar a ella. Ambas se quedaron viendo por unos segundos. Hermione estaba avergonzada, mientras que la incrédulidad y el descontento permanecían perplejos en el rostro de Pansy.
Blaise observó desde su posición. No se alarmó tanto, pero maldijo la situación. No quería hacer sufrir a Pansy. Nunca debió pasar lo que pasó la noche en que "tomaron de más" en el crucero. Nunca. Ella lo había hecho por amor ... ¿Y él? Ni siquiera se había sentado para preguntarselo. Lo único que le llegó a la mente fue que todo pasó a causa del alcohol. Ni siquiera le preguntó al corazón ...
Hermione agachó la cabeza y salió de la habitación, pasando por al lado de Pansy. Ésta última le miró, a Blaise, trás despegar su vista de la recién marchada.
Pansy – Llamó inseguro, acercándose a ella - . ¿Vas a entrar?
¿Tu qué crees? – Blaise arrugó un poco el ceño. Parecía estar un poco enojada. Fantástico.
Lo siento. Estoy pensando en otra cosa. ¡Pasa, pasa!
Gracias – Dijo a secas, mientras trataba de disimular su incómodidad y enojo - . Y si, se nota que estás pensando en otras cosas ...
¿Huh? – Cerró la puerta.
Quisiera hablar contigo sobre Draco ...
¿Qué pasa?
Supongo que sabes lo que le pasa. Se cuentan todo ...
Como tu y Cameron. ¿Qué¿Quieres sacarme información para después divulgarla? – Preguntó en tono de broma.
Más o menos. Ya sabes que Cameron no es mujer de problemas. Solo la quiero ayudar. Está preocupada por Draco. Quiere saber que le pasa y ¿Quién mejor que tu?
Pensé que era evidente. Está celoso, porque piensa que Potter la quiere enamorar.
Si, lo sabemos. Pero¿No hay algo más? O sea¿Cómo lo supo? Porque, sinceramente, yo no noto a Potter en plan de conquista. ¿De dónde saco Draco eso?
Longbottom. Él fue quien le contó sobre los planes de Potter a Draco – Blaise comenzó a desbotonarse la camisa. Bajaría a cenar con el pecho descubierto. No aguantaba estar con la misma ropa hedionda. Si los hermanos De Cabot caminaban como si la casa fuera una pasarela ¿Por qué no quitarse solo la camisa? Además, no tenía de que avergonzarse. Por suerte, portaba de un buen cuerpo. Pansy lo observó, nerviosa. Pero luchó contra sus deseos y trató de seguir manteniendo la conversación.
¿Así que Longbottom está detrás de todo esto?
Si. Gracias a él Draco está como está.
Pero ¿Es qué acaso Draco no se da cuenta de que Longbottom está herido con Potter por lo que le hizo y está buscando venganza¿Qué mejor que buscarles problemas a Potter¿Y quién es el mejor para eso¡Draco! Pero hay que ver que los hombres son brutos ... ¿Draco no se puso a pensar que está mintiendo?
Si, pero ya sabes ... – Explicó vagamente.
¿Qué? – Preguntó, fastidiada, viéndole el pecho. El mismo que ella había acariciado tan solo noches atrás. Blaise no le prestó atención a su enojo y prosiguió la conversación como si nada. La entendía y en parte algo en él le hacía aceptar su trato.
Empezó a darle mente a las acciones de Cameron y Potter. Comenzó a atormentarse sobre por qué ella decidió salvarlo en el crucero. Sobre las conversaciones que tienen a solas. Sobre su nueva "Amistad" y la confianza que ya existe en ellos...
Yo no me vería hablando con Potter y sus amigos. Entiendo que Cameron, que no los conoce, esté actuando así, pero, también, tiene que entender a Draco. Es el enemigo de su esposo y ...
¿Ves, qué Draco tiene razón?
¡No la tiene! No tiene que estar celándola si ella le demuestra que le quiere. No te niego que está raro eso de la amistad, pero nada más.
¡No podemos seguir así! Si vamos a estar aquí lo mejor que podríamos hacer es llevarnos bien con aquellos que siempre y cuando quieran ... No es que tengamos que estar detrás del Weasley para que nos hable. ¡No! – Ron era el mejor ejemplo de la inmadurez y testarudez.
¿Entonces amigos, cómo¿Cómo la Granger? – Preguntó, mordaz. Blaise rodó los ojos.
Entre ella y yo no hay nada – Explicó. Pansy se ofendió.
¡No te estoy pidiendo explicaciones¿A qué alegas¿Qué estoy celosa?
¿Y es qué acaso no lo estás?
¡No!
¿No? La verdad no te creo, eh.
¿Ahora eres ególatra? Si, estoy enamorada de ti. ¿Para qué negarlo si ya lo sabes? Pero no me gusta que por eso te andes dando de aires. No a mi costillas. ¿Te crees el buenote¿Ah?
Por algo te acostaste conmigo – Comentó en forma de broma. Aquello le dolió a Pansy.
Pues yo no me acosté con ústed por eso, señor – Estaba enojada. Ella y Cameron tenían la manía de dirigirse así (De ústed), a Draco y a él cuando lo estaban - . Yo no me acosté con ústed por unas copas de más, como ústed hizo conmigo – Ahora lo acusaba de violación - . Yo estuve con ústed porque lo quise y le sigo queriendo. Bien que sabe que no andaré detrás de ústed si no me corresponde. La era de la Pansy rogona se quedó atrás. ústed bien que lo sabe ¿O no? – Blaise asintió, apenado por lo que había dicho - . Yo le respetaré sus decisiones como espero, ústed respete los míos. Creame cuando le digo que ústed no desea más que yo no sentir ésto que siento por ústed – Eso sí que le dolió, a Blaise. Y no supo ni siquiera por qué.
Pansy, lamento lo que dije. Ya sabes que soy un tarado.
Y un idiota, también.
Si.
Bien. Mejor me largo. Ya te usé para lo que quería – No quiso reírse en ese momento, así que ahogó su risa. Se veía tan angelical cuando se enojaba. Aunque supo que estaba tratando de herirlo. Pero nada proveniente de ella le dolería. Nada. Esa era el arma que ella desconocía. La sostuvo de los brazos antes de que saliera.
¡Espera! En realidad, lo siento.
¡Sueltame!
¿Por qué no hablamos de lo que pasó esa noche? Creo que es lo mejor para nosotros aclarar las cosas y no hay nada mejor que una buena comunicación.
¡Ya te dije todo lo que te tenía que decir aquella noche¡Sueltame!
¡No! Ahora escuchame lo que te tengo que decir ...
¡Ya me lo sé de memoria! Te emborrachaste como un desgraciado ... – Intentó zafarse, pero no pudo.
¡Calmate para que pueda decirte la verdad!
¿La verdad¿De qué verdad me hablas?
Si quieres saber lo mejor será que te calmes – Pansy le vió a los ojos, pretendiendo encontrar la respuesta en su mirada. Finalmente abandonó la lucha y se dispuso a escucharlo. Ansiaba saber la verdad.
¡Habla, entonces!
Bien – Agregó, pacificamente. La soltó, rodeándola con sus brazos y guiándola a la cama para tomar asiento. Una vez se sentaron, se miraron fijamente. Habló: - . Ya sabes que te quiero como a un amiga ... – Pansy rodó los ojos.
¡Eso ya me lo sé! Me hubieras ahorrado todo ésto ... – Se levantó, enojada, dispuesta a marcharse. Blaise se levantó, sosteniéndola otra vez y obligándola a mirarle.
¡No es eso! Ya te dije que te calmaras y me escucharas ... Por favor – Pansy le vió a los ojos suplicantes. Estaba exaltada y enojada, pero entre eso se imponía la curiosidad. Se sentó – Bien.
¡Apresurate, pues!
Te mentí – Pansy se tensó y le miró sin entender - . Te mentí aquella noche. Después de que pasara lo que pasó.
¿Qué me quieres decir¿Te refieres a la vez que hablamos en el casino?
Si. Yo te mentí esa noche.
¿Qué¿Pero de qué¿Acaso ...? – Ya se imaginaba. Le vió a los ojos tratando de buscar respuesta a su pregunta y ésta vez, sí la encontró. Además, Blaise asintió lentamente.
No estaba borracho cuando estuve contigo. Estuve porque me provocó estarlo – A pesar de que esperaba esa respuesta, se sorprendió de escucharla. La alegría empezaba a embargarla.
¿Entonces estuviste conmigo porque quisiste?
Sí – Soltó con una aguda ronca.
¿Y por qué inventaste todo eso de la borrachera?
Porque a pesar de todo, te quiero como a una amiga, Pansy ...
¿Cómo a una amiga? Pero si en ese momento no pensabas en eso ...
Bien dices. En ese momento. Lucías tan bien ... Y no es que no lo luzcas ahora y siempre. ¡No! – Se apresuró en decir - . Pero esa noche hubo algo especial alrededor de nosotros – Pansy se calmó totalmente, olvidándosele el verdadero motivo por el cual estaba allí. Ahora eran solo ellos dos resolviendo sus diferencias - . No sé explicarte exactamente que era. Simplemente esa noche, también, tuve deseos de estar contigo.
Entonces estas mal. ¿Por qué no te pones a pensar bien en lo que te pasa? Si eso fue lo que te pasó, no puedes quererme como a una amiga...
Ese es el problema, Pansy – Habló lenta y atentamente; escogiendo las mejores palabras. Lo que diría a continuación le dolería - . Aún no he tomado la molestia de pensar en lo que pasó, pero estoy seguro de que no te amo – Su brillo se había esfumado, tornándola sombría. Como si la hubieran rociado con un valde de agua helada o la hubieran recibido con una puñalada por la espalda. La tomó de los brazos evitando que se fuera sin siquiera terminar de hablar. Sin que lo terminara de escuchar - . No sé que es lo que me pasa. Cuando veo a Hermione algo en mí se despierta. Algo muy diferente a lo que siento contigo.
¿Qué me quieres decir?
Que contigo siento deseos de cuidarte, pero no de la maneras que piensas. O sea, quiero decir ... – Por un momento quedó sin palabras. Continuó: - . Es como ese cariño de amigos que se diferencia al del amor ...
¿Lo qué me quieres decir es que ... Ese algo extraño que te hizo estar conmigo fue el deseo?
Si. El deseo es pasión y ya sabes que hay dos pasiones. Pasión por pasión y pasión por solo acción ... – Era el poema más maldito que había escuchado en toda su vida.
¿Qué es eso tan importante que tienes que decirme, Candela? – Preguntó Coralia a su hermana gemela mientras ambas, en la cocina, terminaban los últimos detalles de la cena.
Es sobre Draco ... – Coralia dejó a la mitad su trabajo, poniéndole toda la atención.
¿Qué pasa con él¡Dime!
¡Calmate y habla en susurros para que nadie nos escuche! – Recomendó su hermana.
Descuida, que todos estan arriba ...
Uno nunca sabe.
¡Termina de decirme de una maldita vez que es lo que pasa con Draco!
Escuché una conversación entre Chase y Pierre. Quieren matar a Draco por lo que te hizo ...
¿Qué? – Preguntó, exaltada.
¡Baja la voz, Demonios!
¿Estás segura de lo que me estás diciendo?
Totalmente. Casi me descubren, pero no saben que yo los escuché.
¡Les dije a esos malditos que lo dejaran en paz!
Tienes que hacer algo, Coralia. O te vas despidiendo del rubio – Las palabras de Candela hicieron que la sangre corriera violentamente a través del cuerpo de Coralia.
Pero ¿Qué Diablos puedo hacer?
Tienes dos opciones: Contarle toda la verdad a nuestros hermanos o avisar a Draco para que se ande con cuidado. Toma tu decisión.
Mientras Coralia se debatía en su mejor elección, Neville reía para sí. Él, ya sabía que decisión tomar respecto a ésto. Ya había sospechado que los hermanos querían hacerle algo a Draco. Esto le estaba conveniendo ...
Se alejó de la cocina en total silencio. No quería ser descubierto.
Descalzo, con solo su pantalón de traje rojo y un t-shirt blanco, Draco observaba a través de la ventana. Como siempre, el pueblo lucía como algun foro de película de misterio. Con la claridad de la luna, se observó las palmas de la mano. Esas manos delicadas ahora empezaban a tener llagas y a perder su suavidad. Puso cara de resignación y se las quedo mirando, ido.
¿En qué piensas? – Cuestionó Cameron, terminando de darle el seno a Dimitri.
En todo – Cameron entendió. Tenian muchos problemas.
Ya deja de atormentarte – Aconsejó, levantándose de la cama con Dimitri en brazos. Se acerco a él - . Lo importante es que estamos juntos – Draco volteó a verla. Los tres juntos hacían un hermoso cuadro familiar viendo a través de la ventana. Draco tomó a Dimitri en brazos.
Tienes razón. Me preocupo por muchas cosa cuando debería solo preocuparme por ti y nustro hijo ... – Cameron sonrió, débilmente. La abrazó.
Tengo miedo...
Algo me dice que todo sadrá bien, ya verás – La tranquilizó. Permanecieron en silencio por unos instantes mientras Dimitri jalaba en cabello húmedo de su padre - . Ahora si quieres que te cargue, eh – Se quejó. Dimitri rió - . Convenenciero – Le hizo cosquillas y la risa de Dimitri los contagió a ambos.
¡Yo abro! – Avisó Cameron cuando escucharon a alguien tocar.
¡Dejalo, yo lo hago! – Y con su hijo en brazos se dirigió a la puerta. Abrió - . ¡Hola, Pansy¿Cómo estás? – preguntó mientras seguía jugando con Dimitri.
¡Pansy! – Repitió Dimitri, dejando a todos sorprendidos, para después hacerlos reír en carcajadas.
¡Pero, mírenlo! Si ya sabe mi nombre – Comentó satisfecha la aludida - . Te mereces un premio – Le besó la mejilla, haciéndolo reir y babear - ¡Niño lindo!
Haber cuando aprende el mio – Comentó Draco.
¡Pero si ya te dice: "Da-da"! – Imitó Cameron - . ¿O a caso quieres que te llame Draco?
Tienes razón – Draco le miró, contento - . Pero no estaría de más que ya se aprendiera mi nombre – Cameron y Pansy se vieron complicemente.
¿Ya van a bajar? – Preguntó Pansy.
Casi, casi – Avisó Cameron.
Que bueno, porque vine a hablar contigo ...
¿Oyes, Dimitri¡Mejor vámonos de aquí! Mamá y madrina van a chismear y no nos quieren aquí ...
¡Draco! – Reprochó Pansy - . ¡No vengo a chismear!
Si, si, si – Aseguró en tono aburrido - . Ya entendí la indirecta. Me voy.
¡Ma-ma! – Llamó Dimitri, queriendo quedarse.
Dejamelo, Draco – Pidió Cameron, acercándose a ellos.
¡Oh, no! Me lo llevo. No lo dejaré aquí, con ústedes. Lo voy a enseñar a decir mi nombre ... – Dijo Draco, entre bromas - . ¡Dile adiós a mami y a madrina, Dimitri!
¡Ma-ma! – Se quejó Dimitri, luchando por soltarse de Draco - ¡Ma-ma! – Antes de que Cameron llegara, Draco comenzó a bajar las escaleras.
¡Ya deja de quejarte! – Le dijo Draco - . ¿No quieres que te lea Gu-gu?
¿Gu-gu?
Si, Gu-gu ...
¡Gu-gu! – Exclamó, feliz.
¡Draco! – Llamó Cameron desde la habitación.
¡Ya lo calme! – Le informó - . ¡Nos vemos!
Cameron cerró la puerta y Pansy la miró.
¿Qué pasa?
Es sobre lo que te prometí. Ya sé quien le metió ideas absurdas a Draco en la cabeza respecto a lo de Potter, contigo ...
¿Qué? Entonces ¡Dime¿Quién fue?
¡Longbottom!
¿Longbottom?
Si, el mismo al que Potter le quitó la mujercita ...
Ah – Cameron trató de visualizarlo. Lo recordó mandándole miradas extrañas. Ahora entendía por qué - . ¡Ya sé! Pero¿Cómo pudo Draco hacerle caso? Es de notar que ese muchacho lo que quiere es vengarse de Harry ...
Eso mismo pensé. Blaise me dijo que Draco pensó lo mismo, pero que como se quedó dándole mente sobre lo que hiciste por él ...
Si, ya el mismo Draco me lo había dicho – Recordó - ¡Pero eso no tiene que ver!
Lo sé, pero lo más seguro el Longbottom seguirá envenenando a Draco en contra de Potter. Lo peor que podría pasar, ahora, es una unión entre ellos – Cameron la miró, aterrada.
¡Eso sería el colmo! Ahí si es verdad que nos vendrían más problemas ...
¿Y qué vamos a hacer¿Enfrentamos al Longbottom?
¡No! Lo que tenemos que hacer es vigilarlo de cerca. Unirse a él ...
¡Pero yo soy su enemiga!
Pero no yo ... – Dijo Cameron – Yo me ganaré su confianza. Y en cuanto menos lo espere, si sé cuales son sus planes, le doy una puñalada por la espalda. Si es por defender a mi familia, lo hago.
Eso suena genial.
Lo es. Lo es. A mi no me da buena espina el Longbottom, ese. Está herido y es capaz de hacer cualquier cosa por salvarse.
Aja – Se limitó a asentir.
¿Qué te pasa?
Nada – Comentó, desanimada.
¿Cómo que nada¡Cuentame!
¡Es Blaise! – Cameron la miró fijamente, entendiendo.
¿Qué pasó entre ústedes?
¡Nada! Eso es lo que me enerva. ¿Sabes con qué me salió? Con que no estaba borracho la vez que estuvimos juntos ...
¿Qué?
¡Así como oyes! Lo hizo porque quiso. Pero me dice que solo me quiere como a una amiga. Que esa noche estuvo conmigo por un aire extraño en el ambiente – No era extraño que Cameron se encontrara ilógica ésta explicación, porque aparte de que era confusa, Pansy se encargó de que sonara estúpida e irracional. Tal y como para ella era.
¿Qué? – Preguntó, confusa.
Además, está enamorado de la "Nerd" de la Granger ...
¿Él te dijo eso? – Preguntó, sin poder creerlo. Aunque no pudo esperar más nada de la escena que había visto de ellos en su visión.
Si. Y al parecer a ella no le es indiferente, porque hasta estaba, ya, de metidota en su habitación.
¿Estaban juntos?
Si – Mintió. Cameron la miró extraña, sin poder creerlo - . ¡No!
Aah ...
¡No sé! No le pregunté ...
¿Y qué va a pasar, ahora?
No sé. ¿Qué me aconsejas como amiga?
Me gustó la respuesta que le diste en mi visión la noche de la explosión. Creo que se la llegaste a dar y ... No hay más nada que decir. Si él no quiere estar contigo, dejalo. No lo atosigues y menos busques problemas con esa chica, Granger. Ella es la que menos culpa tiene.
Lo haré. No la molestaré ...
Por lo menos tiene suerte – Comentó en tono de broma - . Tenerte de enemiga es lo más tedioso del mundo – Pansy rió.
¿Qué tal la experiencia? – Preguntó, auto-suficiente. Dándose aires de grandeza.
Terrible. Recuerdo esa vez que me rompiste el vestido, la noche en que saldría con Draco y ...
Extraño esos tiempos – Dijo con melancolía. Cameron la vió, sorprendida.
¿Qué dices?
¡Es broma, babosa! – Le dijo, golpeándole el hombro, ligeramente. Ambas rieron - . No, pero, en serio. Ya. Tengo que sacármelo de la cabeza. Por el bien de todos ...
Por el bien de todos. Exacto.
Sumergido se encontraba, jugando entretenidamente con su hijo mientras le "obligaba" a repetir su nombre a punto de cosquillas que provocaban risas contagiosas cuando de pronto, Draco, se percató de una prescencia que hasta hace unos momentos pasaba por desapercibida. Y ahora que se daba cuenta, le inquietaba e incómodaba. Dejó la pequeña batalla que mantenía montada con Dimitri y volteó. El pequeño se calmó, al parecer, notando la mala vibra de la extraña situación. Como si supiera de que se trataba todo aquello.
Ella le vió a los ojos. Y él la vió a ella, también, aunque su rostro permaneciera bajo la funda blanca de almohada.
Sigues siendo el mismo de antes – Draco paró jurar, mirando asombrado, que la Weasley sonreía malevolamente bajo su caparazón - . Siempre serás el mismo. Manipulador y dominante – Permanecieron un rato en silencio, observándose. La voz demacrada de Ginevra era lenta. Llena de algún extraño sentimiento: Odio - . Incluso con tu propio mocoso. No lo obligues a hacer algo que no quiere, Draco ...
¡Cállate! – Ordenó el rubio, rápidamente. Dejando a Dimitri sobre el sofá de la sala y encaminándose a grandes zancadas hacia la enigmática mujer. En ese entonces, todo lo que destilaba, él, no era otra cosa más que advertencia - . ¡No vuelvas a llamarme por mi nombre! Te pueden escuchar ... – Añadió, mirando en derredor. Disimuladamente. Ginevra sonrió ante aquello.
¡Pues que escuchen! – Soltó fácilmente - . ¡Que se enteren todos del gran secreto que guardamos!
¡No digas tonterías! – Exigió, mirándole con indignación. Como si no pudiera creer lo que estaba escuchando. Pero sus miedos, los de Draco, eran el entretenimiento y diversión de ella, Ginevra. Se dió cuenta - . Además – Aclaró - . Ya todos, a quien la verdad un día les pudiera doler, saben de lo que pasó. Es algo que dudo haya pasado contigo, porque ni tu almohada debe de saberlo. A tí es a la que menos le conviene que se sepa todo.
Pues estamos en las mismas. Todos lo saben – Mintió, y Draco lo sontió. Incluso si lo hubiera dicho sin ese signo traicionero que hacían que sus ojos brillaran cuando mentía, él siempre lo sabría. Sabía como se manejaba.
Seguro – Ironizó Draco, con una sonrisa burlona - . Así como todos saben lo tuyo con Potter ...
¡Desgraciado! – Draco intensificó su sonrisa burlona, mientras escuchaba la ronca y aguda voz de la chica - . ¡De lo único que no me cabe duda al respecto, sobre lo que hiciste, es que actuaste por celos!
¿Celos? – Preguntó Draco, tratando de encontrar alguna lógica a su respuesta - . ¡Por favor¡Mirate! Eres nada ¡Estás reducida a cero! Yo no puedo estar celoso de algo como tu. No podría, porque ni siquiera me llegaste a interesar ...
Eso lo dices por despecho – Al igual que el rubio, Ginevra comenzaba a adquirir un tono sarcástico y burlón - . Te conozco perfectamente. Descubriste la relación que mantenía en secreto con Harry y los celos te cegaron ...
¡Pobre de ti! Si te consuela que alguien tan importante como yo te preste la más mínima atención ... ¡Creelo! Estás libre de toda expresión, y sueño. Aunque estén lejos – La golpió. Esas palabras, ambos sabían, habían golpeado el orgullo de la ex-pelirroja.
¿Qué podría tener de importante una lacra como tu? – El rubio fingió que sus palabras le dolían, para después explotar en una disimulada carcajada. Asegurándose que no saliera de la estancia. Ginevra siguió, ignorandolo - . Si llegaste a valer algo, fue por mi ...
Ajajajaja – Nunca había escuchado un chiste tan asqueroso - . Pero ¡Sabandija¿Tan alta auto-estima tienes?
No sabes cuando – Le guiñó el ojo.
Hagamos que éste encuentro desagradable pase lo más rápido posible. ¿Tu tienes algo que decirme?
Si.
Perfecto – Draco sonrió, era aquí otro desplante - . Porque yo no, y no me interesa escuchar nada de lo que me tengas que decir. Lo que tu y yo necesitavamos decirnos lo hicimos hace más de cinco años atrás – Draco volteó, alistándose para recoger a Dimitri y largarse de allí. Esa contestación, ella, no la pudo despreciar más.
¡Estas hecho una mierda! – Draco paró, volteándo a verla con esa sonrisa que ella deseaba borrarle. Era ese signo de burla e indiferencia. Que todo lo que ella le decía le resbalaba - . Antes, lo único que te interesaba saber era: Que si la tenías grande y si eyaculabas como orina un cerdo ...
¡Estás en lo correcto y a la vez, no! Si – Admitió - . Antes me interesaban esas tonterías. Era allí cuando estaba echo una mierda. ¿Sabes por qué? Porque no me daba cuenta, o quizás si, pero no quería, a la vez, de que me la restregaba en la nariz. Que estaba echo una mierda, porque con ella me ajuntaba – Ginevra apretó los puños y le dió tremendo puñetazo. Draco no pudo fingir el dolor que ésto le causaba, muchos más por las heridas aún recientes que Potter le había dejado. Pero se repuso y le miró, burlonamente. Si le había golpeado no sería por otra razón que por la misma cuestión.
Antes me revolcaba con la mierda, y no era nada. Ahora tengo una familia a la cual gozo plenamente. Ahora es que soy alguien. No antes
¿Familia? – Su tono era degradante. Quizás como si se ensuciara de solo mencionar tal palabra. Draco esperó, mirando atentamente hacia Ginevra. Ella miraba fijamente hacia donde estaba Dimitri. Trató de descifrar las intenciones que en la mente macabra de la chica se planeaban con el pequeño. Comenzó tras un receso: - . ¿A ti qué te importa tu familia? – Draco arrugó el entrecejo, ligeramente - . Si, mi alma. El poder da dinero y el dinero da poder. Teniendo éstas dos cosas no se necesita nada más. ¿La maternidad¡Bah, es solo un accidente biológico! – Dijo como quien no quiere la cosa. Con los ojos clavados en Dimitri - . ¿La familia? Una estúpidez. ¿El amor? Es un pasatiempo divertido ¡Solo si se está de moda! – Aclaró.
¿Para qué quiero ser respetada, si puedo ser obedecida¡Yo no quiero ser querida, sino temida! Detesto la mediocridad, la estúpidez ... ¡La débilidad! Pero éste mundo está lleno de mediocres. En realidad, solo he conocido a alguien que valga la pena ... ¡Y esa soy yo!
¡Estás equivocada! Eso es lo que eres. Una mediocre. Hay cosas con las que se nace. Yo nací rico y tu pobre. Que tengas a un esposo rico y un amante millonario no te hace nada. ¿No aprendiste la lección conmigo? El dinero no es un fin, sino un medio para vivir.
¿Cómo era que decías antes¡Ah, si, recuerdo! Las esposas son para servirte, las hijas para obedecerte incondicionalmente. Todas las demás mujeres son para divertirse. Todas, absolutamente todas, son unas interesadas ... No por lo que le das, sino por lo que creen que te van a sacar. ¿Acaso ya le recitaste a tu amorcito, tu himno?
Para ser ambicioso basta con probar la buena vida. Conmigo aspirabas no sé qué cosas. Eres alguien que quiso ser y no fue. Por eso fue que te casaste con Neville – Ginevra le vió, sorprendida - . Si. Termina de enterarte. Gano aliados y tu y Potter, enemigos – Ginevra supo que con alguna intención se habían aliado. Destruirlos. A ella y a sus queridos. Neville le sorprendía cada vez más. Estaba conociéndolo en verdad. La verdadera cara que gracias a ella salió a la luz. Debía dejarle en claro que de ella no se íban a burlar:
Me costó mucho llegar a donde estoy y no pienso perderlo por nada del mundo. Voy a conseguir lo que quiero. Caiga quien caiga. Ni siquiera mi hijo podrá detenerme – Draco llevó la mirada a su barriga, inconscientemente - . He esperado demasiado tiempo para dar el golpe final y nadie me lo va a echar a perder. ¿Qué no es capaz de hacer una mujer cuando se siente acorralada, humillada y herida de su amor propio? Lo que sea ¡Lo que sea! – Recalcó, claramente. Ese mensaje de advertencia era más que suficiente para que los cuervos no se le acercaran.
¿Amor propio? Si tu misma lo engañaste. Si te pasa lo que te pasa es por ti misma. Por nadie más. Tu no tienes motivos para ser villana.
¿Y quién dijo que para ser mala se necesita de un motivo? – Preguntó, con burla e ironía - . Sí, lo confieso. Perra, se nace.
Pues, perra, tu no tienes corazón.
Yo el corazón solo lo uso para que bombeé la sangre – Y sin darle tiempo a Draco de decir algo al respecto, abandonó la estancia caminando a través de el y siguiendo los contiguos corredores que llevaban a la cocina y el comedor.
Incluso antes de que hiciera alguna otra cosa pudo observar como Blaise, quien se encontraba sin camisa, salía de su escondite: El corredor adverso al cual Ginevra había salido. Se miraron a los ojos, serios. Draco supo, inmediatamente, que él había escuchado todo. En ese momento, lo menos importante era ponerse a averiguar si lo había hecho accidentalmente o por mala educación.
¡Otra vez la Weasley! – Exclamó, fastidiado - . Draco, tienes que hacer algo o te dará una puñalada por la espalda – El aludido se dió la vuelta, en busca de Dimitri. Y mientras lo cargaba, dijo:
Descuida. Yo se la voy a dar primero.
Bien – Uno de los gemelos De Cabot llamó la atención de todos en el comedor. Era Chase. Draco lo supo. Ya podía diferenciar su tono de hablar, además, siempre se sentaba en el mismo sitio, incluso, hablando de la misma forma que siempre: Superioridad y despertividad - . Creo que ya es hora de que nos expliquen a nosotros ciertas dudas ... – Todos le miraron, sin poder entender - . ¿Cómo llegaron hasta el Krakatoa?
Empezó de la manera menos esperada. Coralia contestó, contando lo que Harry le había contado esa tarde. Y su relato fue confirmado por los mismos protagonistas, quienes añadieron ciertos detalles; respecto a lo sucedido.
Recuerdo que la noche de la explosión habia una tormenta – Comenzó Parvati - . Neville se percató y ...
Si – Le arrebató la palabra, Luna - . Pero al parecer nadie la veía. Solo nosotros ...
Lo extraño es – Continuó Hermione – Es que ya nos habíamos quedado en un puerto. ¿Cómo no detectaron la tormenta¿Por qué no nos quedamos en la bahía? – Preguntó, como si el capitán Buenaventura estuviera frente a ella.
Es más que obvio – Respondió Cameron, llamando la atención de su esposo y amigos. En realidad, todos la miraron. La cuestión ya no era servir de enciclopedia a los hermanos De Cabot. Entre todos se internaban en una conversación en la cual las dudas se aclararían una vez expuestas ante todos - . Ellos no pudieron detectarla, porque la tormenta era mágica. Ocurrió en zona mágica. Por eso solo la vimos nosotros - Y todos parecieron reír estúpidamente por no haberse dado cuenta.
Una noche antes a que ústedes arribaran – Comenzó Coralia – Había una tormenta – Su tono era de desprecio. Miró de soslayo hacia Cameron. Draco recordó las palmeras caídas la mañana en que llegaron - . Así que no hay novedad – Al nadie ponerle atención a su comentario, Cameron le mando una risita burlona. Era lo que necesitaba la gemela para explotar. Pero supo contenerse.
El misterio de las luces había sido desvelado de la manera menos imaginada. Los faroles del pueblo – Velas – se incendían por ellas mismas una vez la oscuridad llegaba. Y la casa se limpiaba automáticamente se detectara algun polvo – Tal y como imaginaban.
Y como no podía faltar, los enfrentamientos con la mirada comenzaron a efectuar.
Buscó a Neville con la mirada, y le encontró sonriendole, nuevamente, cínicamente. No cabía duda de que era él. ¿Cómo pudo Draco creerle? La mirada que le mandó le dejó más que claro que tenían una conversación pendiente. Y le sonrió. Tenía que ganarse su amistad.
Inconscientemente llevó su mirada hacia la chica con la cara tapada con la funda de almohada. Sintió escalofríos al ver como ella le miraba siniestramente bajo la funda. Y sintió que su pecho se encogía. Que era embriagada en el limbo. Que le faltaba el aire. Como si algo le faltara. Un sentimiento de dejo. Y lo vió ...
Entró como agitada a su recámara. Por suerte, todos se encontraban en el gran comedor. Se miró en el espejo a un lado de la cama y se observó, felizmente. Traía el cabello rojo vuelto un volcán en erupción. Tomó su coleta y se hizo una cola de caballo sin siquiera pasarse el peine. Arregló con su propia mano los mechones que se salían. Vió su gabardina vieja con los botones superiores desabotonados.
Se llevó los dedos índice y pulgar, de la mano derecha, a los labios y los frotó suavemente. Cerró los ojos lentamente y recordó un poco.
Draco le tomó de la cintura y la subió a la butaca del salón abandonado. Ella le miró sorprendida, pero sin oponerse a nada. Le abrió las piernas violentamente, con las manos y se acomodó entre ellas. Ginevra sintió el bulto del rubio haciendo presión en su barriga. Sintió sus manos suaves tomarle la cara y besarle los labios con desesperación. Pasión, lujuria. Y se los mordió una y otra vez, turnándolos con la lengua, la cual pasaba sobre sus labios una y otra vez. Como si un perro estuviera lamiendo el suelo callejero para extraer lo más bajos sabores.
Volvió a la realidad y se observó detenidamente en el espejo. No podía negar que era hermosa y con todo lo que necesitaba para hacer a un hombre feliz. Tal y como Draco le había dicho.
Corrió hasta su mochila, sacando un pergamino y un bolígrafo. Comenzó a escribir, sabiendo que el rubio no se negaría a lo que pediría.
Mi querido y lujurioso prefecto,
El incidente de ésta mañana no se puede volver a repetir. Es por eso que le pido que actúe como si nada hubiera pasado y en cuanto me vea por los corredores, desprecieme como siempre lo hace. Nunca, nadie, debe enterarse de ésto. ¡Nunca! No aproveche la situación para hacer enojar a Ron. Él es el menos indicado.
Le he pedido que se quede callado, pero me ha chantajeado de la manera más vil. No quiero que ésto se repita, pero por desgracia ústed no quiere lo mismo. Ya no se trata de lo que yo quiera, sino de lo que ústed quiera. Yo no soy nadie ... Ústed es el de las influencias. Me veré en la triste obligación de complacerlo, nuevamente. Pero ésta vez, tendrá que quedarse callado.
No se le ocurra manipularme de nuevo, porque no le quedarán ganas de hacerlo ni con Harry ...
Att:
Ginevra Weasley
PD: Perdoneme lo del chiste. ¿Ústed con Harry? Jajajajajajajajajaja ...
Dobló la carta en tres pedazos y la guardó dentro de su gabardina. Tomó su mochila y se la puso, mientras volvía a observarse en el espejo. Sus ojos brillaban de inocente travesura ...
Nunca lo imaginó. Despegó su vista del monstruo que la observaba y se fijó en su esposo, quien la veía: Preocupado e intrigado.
Abrió la puerta de su habitación. Cameron estaba a su lado con Dimitri, quien ya dormía. Ella no le miró ni hablo. La sintió extraña, pero no se atrevía a preguntarle nada. Cameron entró, con el mismo gesto. Como si estuviera molesta.
Entró trás ella y cerró. La vió acercarse a la cama y desvestir lenta y precavidamente a Dimitri, para después arroparlo con las sabanas. Solo había una cama, y allí dormían los tres.
El hielo no se rompía. Atravesó media habitación para postrarse a un lado de la ventana y hacer lo que muchas otras veces había hecho: Mirar el pueblo fantasma, cubierto de una ligera capa de neblina de verano.
Cameron ni siquiera volteó a verlo, y se dirigió al armario. Se quitó el vestido, quedando en interiores. Lo puso dentro y cerro. Draco la obervó, sin entender que pasaba. Sin atreverse a preguntar. Y la vió paralizada, observandole. No supo como reaccionar, pero se puso nervioso, como si hubiera hecho algo malo.
Cameron avanzó hasta él y cuando lo estuvo en frente, admirándolo un poco gracias a la luz de la luna que se colaba, le aclaró:
No estoy enojada.
¿Entonces? Si algo te preocupa ¡Cuéntamelo!
No es nada importante. Perdoname. Soy una babosa, pero es que me quedé dándole mente y ...
¿No es importante y le das mente? – Pregunto, incrédulo - ¡Ya dime!
Es sobre esa muchacha ...
Ya te expliqué. Coralia es una mocosa que ...
¡No, no es ella! Es la otra. La Weasley, la del rostro quemado – Draco abrió los ojos. Sobresaltado.
¿Qué te dijo? – Preguntó, rápidamente.
¡Descuida! Ella, aún, no me dice nada. Pero quiere, lo sé. Me miró muy raro en la cena, esta noche.
¡Esa infeliz! – Exclamó, alejándose un poco de Cameron, queriendo golpear algo.
¿Me piensas contar?
Eso es lo que íba a ser. Es lo que voy a ser – Se retractó - . Creo que diciéndote la verdad gano terreno.
Es lo mejor a que ella me venga con mentiras. La noto extraña ...
Es una persona dañina. ¡No te quiero junto a ella!
Era tu amante – Aclaró, dejándolo sorprendido.
Yo ... este ... er ¡Pero fue antes de que te conociera!
Lo sé – Le tranquilizó, con una sonrisa tierna, acercándose un poco a él - ¿Por qué no me cuentas como empezó?
Bueno, yo era prefecto. Le habían impuesto un castigo y yo tenía que estar presente. Yo fuí quien la descubrió llevando "mercancía de contrabando" a Hogwarts ...
¿Mercancía de contrabando?
Si. Sus hermanos gemelos tenían una tienda en el callejón Diagón. Sortilegios Weasley – Recordó - . Estaba prohibido y ella les ayudaba a importarlos ...
Y ahí fue donde empezó ¿No? – Recordó el salón abandonado.
Si. Todo estaba transcurriendo normalmente. Ella cumplía su castigo. Constaba de organizar unos archivos, y después, terminamos haciéndolo ...
Lo ví – Draco volvió a verla, sorprendido. El solo hecho de imaginar a Cameron viendo como hacia "eso" con la Weasley le hacía revolver el estomago.
¿Qué? – Fue lo único que pudo articular. Entonces, alguien tocó la puerta. Fuertemente, sobresaltándolos.
Por un momento se miraron, señudos. Permanecieron en silencio, y al no volver nadie a tocar, siguieron hablando. Sin hacer caso.
No debió ser nada importante – Aseguró Draco, volviéndo a verla - ¿Qué fue todo lo que viste?
Solo eso, y como te escribía una carta, donde te respondía que se veía "obligada" a cumplir tus chantajes – Draco se puso rojo - . Lo más seguro pensaste toda la vida que se vió "obligada". Descuída. Ella, también, lo quería. Si hubieras visto el descaro con el que escribía la carta ... – Comentó, impotente.
Lo supe. Esa nunca me pudo engañar ... Y bueno. Fue algo que duró poco. Cosas de adolescentes, yo ... Como dijiste. Nada importante. Por eso no te lo dije – Trató de explicar.
Draco, descuida - Se acercó, cariñosamente, besándole - . Entiendo. Tampoco pretendo enterarme de todas las cosas que hiciste...
Aja – Fue lo único que dijo, respondiendo al beso con picaronía. La abrazó de la cintura y la atrajo totalmente.
Creo que tendremos que dejarlo para otro día – Susurró sobre sus labios - . Podemos despertarlo – Señaló con la mirada hacia Dimitri, quien dormía acurrucado. Draco lo observó, sonriente.
No debiste quitarle la ropa. Tiene frío – La soltó un poco, para así acariciarle la barriga. A su otro hijo que crecía rápidamente. Cameron lo observó, cariñosa y nostálgica.
Un ruido, como el de crepitar de las llamas, les llamó la atención.
¿Qué fue eso? – Cuestionó Draco, viéndola, intrigado.
¡Mira! Alguien dejó una nota debajo de la puerta – Exactó. Ella estaba en un perfecto ángulo donde podía observar la nota blanca. Draco se separó, extrañado y fue por ella - . ¿Qué dice?
El rubio la leyó, rápidamente, quedándose petrificado.
¡Draco! – Llamó insistentemente su esposa - ¿Qué es lo que dice¿Por qué tienes esa cara de tragedia? – Y ella se acercó, arrebatándosela de las manos.
Cuando el talento para curar se convierte en arma para matar,
Ningún paciente está a salvo.
Y tú, Draco, estás herido ...
LA MATAPERROS
¡Es un anónimo! – Comentó estúpidamente, Draco, observándola.
¡Dios¿Alguien quiere matarte? – Más que una pregunta, era una cuestión que no podía entender. ¿Entre tantos cuervos y gavilanes, quién querría picarlo primero? Quizás, él mismo, Draco, lo sabía. Talvés sabía quien se hacia llamar "LA MATAPERROS".
Continuará.
