El dinero no lo es todo
Disclaimer: Los personajes de la saga Crepúsculo son propiedad de Stephenie Meyer y su casa editorial.
El resto de los personajes pertenecen a mí y a mi imaginación.
Capitulo 9: expectativas
De último momento decidí ir de compras, si, como si ya no tuviera suficientemente ropa en mi armario ¿no? Pero al final no acabe comprando ropa, sino un par de zapatos y dos juegos de lencería, que nunca estaba de más.
No había hecho citas para ese día y después de ir a la universidad me había ido directo al centro comercial. Había almorzado un sándwich con un batido y luego habían sido solo compras. Claro, no había regresado con mucho, pero si había estado mirando bastante. Después que Emmett me pagara por ese fin de semana, podría comprarme varias cosas más.
Regresé a casa cerca de las seis, exhausta y muerta de hambre. Me hice un omellette con queso y una ensalada antes de tirarme frente a la tv para mirar unas películas, cosa que llevaba tiempo sin hacer.
No me acosté muy tarde, aunque si tarde empacando mis cosas en una maleta. No tenia idea de que tipo de fiesta era a la que pensaba que lo acompañara, y mucho menos que tipo de ropa llevar para pasar el fin de semana, así que empaqué unas cuantas cosas por si acaso, como mi bronceador, mi bikini, varios shorts y faldas, casuales y no tanto, y desde luego, un par de vestidos. Me aseguré de que no fueran muchas cosas, o al menos lo suficiente como para que pudiera llevarlas yo misma.
A la una en punto ya estaba esperándolo en el lobby de su hotel, únicamente aguardando que el se apareciera.
Finalmente el bajó del elevador y no pudo evitar contener una sonrisa al verme mientras llevaba una maleta en la mano y una bolsa con su traje probablemente en la otra.
Se veía bien, un par de jeans azules, una camisa y un sweater de color crema arriba le daban un aire muy elegante.
Caminó en mi dirección muy decidido y me saludó con un beso en los labios al que no me negué.
-Te ves…- dijo el
-¿qué?
-definitivamente es… wow. Digo, te ves como la chica buena y dulce que mis padres adorarían
-¿Y no querías eso?
-para ellos, si- dijo-además saber lo salvaje que puedes ponerte incluso con eso puesto…
Y si, incluso vestida de esa forma el no podía dejar de pensar en sexo.
-no sabia que ponerme-admití - solo espero no ir demasiado casual.
-estas perfecta, además la fiesta no es sino hasta mañana- yo asentí con la cabeza- ¿ese es tu equipaje?
-trate de que fuera ligero- me excuse antes de que el pudiera reñirme en caso de que considerar mucho mi maleta negra grande que había cerrado apenas
- esta bien- el lo aprobó- las chicas siempre están preparadas para todo ¿no?
-¿tomaremos un taxi o…?
-llevaremos mi coche- informó- permíteme- el me pidió mi maleta
-yo puedo-afirmé
-lo sé, pero ¿tiene algo de malo que quiera cargar tus cosas hasta el auto?
Yo puse los ojos en blanco y entonces se la di, aunque manteniendo el vestido en la bolsa negra en mi brazo
-buena chica- me felicitó el a lo que le saque la lengua haciéndolo reír
-imagino que debes tener un auto impactante ¿no?
El comenzó a caminar hacia la salida y yo lo seguí
-tengo un Mustang y una Ferrari-dijo orgulloso y confirmando mis dudas- y tengo una Ducatti también
Eso si me sorprendió
-me gusta la velocidad para variar- el me explicó
-eso podría haberlo adivinado- le dije y entonces viendo al vallet sosteniendo las llaves de Emmett en el aire para dárselas y con un Mustang negro aparcado frente a el.
Nada llamativo, no, claro que no.
Emmett abrió el baúl y entonces metió mi maleta y luego la suya. Entonces se volvió hacia mi para tomar la bolsa con mi vestido y ponerla encima de todo junto con la suya.
Luego me abrió la puerta del auto y una vez que yo estuve arriba, el rodeo el auto para meterse en el asiento del conductor.
-¿lista?-preguntó encendiendo el motor
-si-dije. El apoyo su mano sobre mi muslo y entonces arrancó.
-¿no sueles conducir mucho, no?
-el trabajo esta cerca- me dijo el- así que tomar un taxi resulta mucho mas rápido y conveniente. Dejo los autos para cuando necesito hacer un viaje largo o ir a alguna fiesta.
-¿qué hay de la moto?- el sonrió de lado a lado
-fin de semana- el suspiró como si recordarlo le diera placer- cuando necesito despejar mi cabeza… puedo irme lejos, a la playa por la mañana cuando no hay nadie y conducir tan rápido como quiera. Es increíblemente relajante.
Así que después de todo el tenia sus hobbies y sus manías. Aunque debía admitir que al imaginarme la escena de la playa pude imaginar lo bien que se debería sentirse al hacerlo.
-¿qué?- preguntó
-nada, solo me quedé pensando en lo relajante que debe ser tu paseo en la playa
-¿nunca lo hiciste?- yo negué con la cabeza- es… increíble. Tal vez algún día, si quieres pueda llevarte
-suena bien-contesté mirando por la ventanilla momentáneamente y viendo como nos comenzábamos a alejar del centro.
Emmett encendió el reproductor de música y entonces algo de Jazz comenzó a sonar a través de los parlantes.
Ninguno de lo dos dijo nada por un buen rato sino hasta que yo decidí que necesitaba saber un poco más sobre la situación que nos esperaba al llegar.
-Emmett-dije, el me miró por unos segundos antes de volver los ojos a la carretera- creo que necesitas darme un poco mas de información-dije como… de que trata la fiesta o la reunión familiar.
El dudo antes de contestar.
-mi hermana va a casarse- dijo y mirando por el espejo retrovisor mientras aceleraba un poco.
-¿estas bromeando, no?- pregunté y al ver que yo no lo negaba solo me preocupé un poco- no voy a juzgar, pero ¿no deberías traer a tu novia desde hace dos años por ejemplo, en lugar de a mi? ¿No sería más apropiada?
-la ultima novia que tuve que me haya durado ese tiempo fue en la secundaria-me informó algo divertido, como si eso fuera gracioso- y la verdad es que no la he viso desde entonces ni tengo idea de que va su vida. Y en todo caso, tú me gustas más que ella o cualquier otra chica que podría haber traído.
-eso no es una buena excusa
-lo sé-dijo él y apoyando su mano nuevamente sobre mi muslo izquierdo apretándolo ligeramente. ¿Acaso pensaba que con eso podía convencerme?
Podría haberme preparado para un cumpleaños, un aniversario de bodas o incluso una simple reunión familiar, pero no para una boda. Era… demasiado íntimo. Y requería demasiado compromiso, desde mi perspectiva.
Eso en definitiva era distinto a cualquier otra cosa que hubiera hecho antes. Había sido la entrenadora personal, la secretaria, e incluso la colega del trabajo, pero no la novia que iba a presentarle a toda su familia en la boda de su hermana. Por que a una boda en Los Hamptons no llevas a cualquiera, o no al menos a alguien sin categoría o un nombre, dos cosas que yo no tenia, además de ser una prostituta.
-¿crees que soy un idiota no?- el me miró algo decepcionado y confundido
-solo… no entiendo como decidiste traerme a mi a algo tan importante como esto, en lugar de una del montón de chicas que probablemente se mueren por asistir a un evento como este y que tienen una buena posición social.
-ese montón de chicas, lamento informarte, son unas zorras envidiosas o presumidas-el sonaba serio- y la verdad, ya tengo suficiente con verlas a diario como para pasar mi fin de semana entero con una y fingiendo que tenemos una relación estable.
-¿no es eso lo que vas a hacer conmigo?- pregunte, y claro, no pasando por alto la forma en que el había descrito a las chicas de alta sociedad, algo que yo compartía con el.
-si, pero disfruto pasando mi tiempo contigo-dijo el, haciendo que algo en mi estomago se moviera y me sintiera… bien- y obviamente no eres en nada parecido a ese montón de chicas que querría venir conmigo a la boda.
-¿y porque no venir solo?- ya que si eso es lo que pensaba, hubiera sido mas fácil e incluso menos costoso que traerme a mi.
-suena egoísta, pero tras un par de veces de escuchar a tu familia constantemente diciendo y preguntándose porque aun sigo sin casarme o tener una pareja estable, llegas a cansarte. Así que preferí fingir estar con alguien para que me dejaran en paz.
-ya veo-respondí. Si era egoísta, pero tal vez también algo tierno… el se sentía como un niño o al menos eso parecía. Y era realmente lindo.
-solo espero que se lo traguen- me dijo- la ultima vez que lo intenté, se dieron cuanta de que la había conocido apenas tres días antes y ni siquiera nos llevábamos bien
-soy buena en esto-dije y en un intento por tranquilizarlo- creo que podrán creer que estamos saliendo hace un tiempo y te dejaran en paz al menos por el fin de semana.
Emmett se rió con ganas.
-la química al menos es notable- yo abrí mis ojos sorprendida al oírlo decir eso- en el sexo es increíble como nos llevamos.
-eso no lo es todo- informé, aunque si concordaba en eso.
-y claro nuestras peleas por tu testarudez y el que yo sea un completo controlador nos ayudaran a dar la imagen de una pareja mas creíble, espero.
-¿Por qué no me hablas un poco más de tu familia?
-bien-aceptó aunque notando que yo había cambiado el tema apropósito - tengo dos hermanas, Bella y Alice. Bella es la menor de las dos, tiene veintidós años y es publicista para una importante firma. Va a casarse con Edward, un cirujano de Nueva York al que conoce apenas hace nueve meses
-¿el no te cae bien?-dije el oír como cambiaba su voz al decir su nombre
-la verdad eso no importa mucho, no es un mal tipo desde luego, pero trabaja demasiado para mi gusto.
-¿y tú no?-Emmett solo me sonrió- además todos los médicos tienen horarios complicados
-¿saliste con alguno?
-un par de veces-dije y sin molestarme que el lo preguntara- un completo neurótico por la limpieza, aunque debo admitir que tenia bien claro todo lo que tenia que ver con la anatomía femenina y el placer
Emmett me sonrió con picardía.
-lo imagino-dijo respecto a mi comentario antes de continuar- Alice, mi otra hermana, tiene veinticinco, y lleva de novia con Jasper desde la universidad, como seis años o algo así. Y probablemente en cualquier momento vaya a casarse con el también. El es abogado y ella es la editora de la revista Runaway. Ella es la que se encargó de organizar toda la boda desde luego, ya que adora hacer fiestas, y Bella con gusto la dejó encargarse de ello. Nuestros padres, son Carlisle y Esme Cullen. Tienen casi cuarenta años de casados y viven en Los Hamptons.
-wow-dije- eso realmente es, mucho tiempo
-no se como lo logran-dijo el con sarcasmo- pero son felices, para sorpresa de todos. Mi madre es increíble con el y el la consiente en todo lo que quiere. Aun después de tantos años aun se aman.
Así que existía el amor verdadero, o al menos Emmett lo creía así.
-¿te ves seguido cono tu familia?
-todos los meses con mis hermanas y en cada cumpleaños y para las fiestas con mis padres.
Lo que era mil veces más de que yo había tenido hace mucho tiempo.
-¿y hace cuanto tiempo estamos saliendo?- Emmett se volteo a mi para verme, sorprendido por mi pregunta- tu sabes, para que suene creíble.
-creo que tres meses estaría bien. No es tanto y probablemente mi hermana no sospecharía que te hubiera mantenido escondida de ella durante ese tiempo.
Yo me reí al ver como el realmente apreciaba la opinión de sus hermanas, algo que hasta entonces nunca había notado. Tal vez fuera porque era el único hijo hombre de la familia.
-bien ¿y como nos conocimos?-pregunté yo y jugando con las tablas de mi falda moviéndolas un poco y haciendo que esta se deslizara "accidentalmente" hacia arriba de mis muslos.
Emmett me estaba mirando con atención y aprovechando el semáforo en rojo por el que nos habíamos detenido
-¿en un bar?-dijo con sus ojos puestos en mis piernas
-no-dije
- ¿en… una cafetería?-ahora el me miró a los ojos en busca de mi aprobación.
-eso está mejor-acepté- ¿quieres que inventé la historia ahora o prefieres seguirme la corriente en el momento en que lo pregunten?
-me encanta seguirte la corriente-dijo en tono pícaro volviendo a acelerar con la luz en verde.
-eres un peligro al volante-dije e intentando sonar preocupada- si no quieres chocar necesitas tener los ojos en el camino
-podría hacerlo si tu dejaras de jugar con tu ropa-yo abrí la boca en señal de que estaba ofendida- y no pongas esa carita inocente, porque se que lo estas haciendo apropósito
-¿estas insinuando que quiero chocar tu auto?
-estoy diciendo que estas buscando provocarme-yo le sonreí divertida- como si necesitaras hacerlo para ponerme.
-¿así que no vas a permitirme siquiera juegos inocentes como este?
-oh, puedes hacer todos los que quieras, de hecho yo mismo puedo enseñarte otros tantos-me dijo- pero tendrás que abstenerte a las consecuencias
-¿Qué son….?
-que voy a follar contigo cada vez que tenga oportunidad en cuanto te vea hacer cosas como esas.
-eso suena realmente amenazador-dije burlándome de el
-no necesito hacer una parada en el camino, pero puedo tomarme la libertad de hacerla si sigues con esa actitud-dijo con la voz seria- y entonces voy a follarte , en el auto o fuera de el. Y no me importa donde estemos o a donde vamos.
Oh, Dios. Yo sentí una puntada de calor directo en mi centro
-¿es que es tan difícil mantenerte con los pantalones puestos?
-no necesito sacármelos, no por completo
Yo pase saliva al escucharlo. Tan solo imaginar la escena… el a medio vestir, en la parte trasera del auto sobre mi, dándome como un animal… una oferta muy tentadora.
-¿estas considerándolo?- preguntó y yo pude ver sus ojos brillando al decírmelo
-no-contesté rápidamente- porque quiero llegar a casa de tus padres con mi ropa y peinado intactos, algo que se que no va a pasar si te dejo salirte con la tuya
-podríamos hacer otra parada para que te cambiaras y te arreglaras el cabello- yo puse los ojos en blanco- bien, como quieras- el parecía un poquito enfadado al verme diciéndole que no- solo cuida tus preciosas manitos y las cosas que haces con ellas
-¿solo mis manos?- el me miró sonriente mientras yo lamia mis labios para luego morderlos haciendo que su expresión se trasformara en una llena de apetito.
-¿Por qué no seguimos con las preguntas?-me propuso- antes de que sigas intentando sacarme de mis casillas con tu boca.
-bien-acepté y entonces deteniéndome
-mi turno-el me interrumpió- creo que ya te dije bastante de mi, y obviamente necesito saber algo mas de ti para que crean que salgo contigo y no soy un completo desconsiderado.
¿Así que no lo era? O en todo caso estaba intentando no parecerlo.
-¿Qué cosas?
-que cosas te gustan como… tu color, programa, comida y deporte favoritos. Para empezar
-me gusta el rojo, pero también el negro y el blanco, sobre todo para vestirme-dije –programa favorito no tengo, la verdad es que no miro mucho la tv
-tampoco yo- dijo el-continua
-adoro la pizza- Emmett me miró sonriente- si lo es, es algo realmente simple, pero es mi comida preferida, y en cuanto a deportes, me gusta mirar futbol, voy al gimnasio un par de veces por semana según me lo permita el tiempo y el sexo desde luego.
-es genial que te guste la pizza y el futbol, son dos de mis cosas preferidas-me dijo el- ¿Qué hay de tu familia?
Yo mordí mis labios antes de contestar. Lo cierto es que podía inventar una anécdota increíble al respecto, pero no tenia caso hacerlo. Además no es como si todos los tipos con los que me acostaba se interesaran por mi o por mi familia en absoluto.
-llevó varios años sin ver a mi padre-admití- eso fue desde que volvió a casarse, lo que me dejó con dos medios hermanos que casi no conozco.
Emmett no dijo nada, no de inmediato al menos y en su lugar solo me miro algo preocupado
-¿que hay de tu madre?-preguntó tal vez con la esperanza de que allí algo bueno saliera de mi boca.
-murió cuando era pequeña
Entonces hubo otro silencio incomodo
-lo siento Rose- su voz sonaba afligida
-no te preocupes por eso-le dije- era muy pequeña como para recordarlo ¿algo mas que quieras saber?
Emmett probablemente entonces estaría pensando y reflexionando sobre todas las conclusiones que había sacado sobre mi. Como porque trabajaba de eso, porque tenía ese carácter, porque era tan fría y desconfiada… lo más probable es que sus especulaciones fueran correctas.
-¿Cuánto te falta para graduarte de la universidad?-el cambio de tema aun con una nota de preocupación en la voz
-lo haré en unos meses espero-contesté- para fines de este año y en cuanto acabe de rendir mis finales ya tendré mi titulo.
-estoy seguro de que lo lograras- dijo en señal de aliento- ¿vas a comenzar a trabajar después de eso? -Y en cuanto lo dijo, pude ver como se arrepintió de hacerlo.
-eso espero-dije y pasando por alto su cara- todo depende de lo que consiga, pero es el plan.
El asintió con la cabeza y entonces volvió a presionar el acelerador al tomar la carretera que para esas horas estaba bastante vacía.
En lo que restó del viaje no hablamos demasiado sino que nos dedicamos a escuchar música y comentar un poco al respecto, pero nada mas profundo ni de la vida de cada uno.
Y llegar a los Hamptons definitivamente era como estar en otro mundo. Y no es que Nueva York no fuera increíble, pero el verdadero dinero estaba en quienes eran dueños de esas enormes casas.
Yo me las quedé viendo por la ventanilla del auto mientras entrabamos al barrio en el que estaba la casa de sus padres
-¿tu creciste aquí?- no pude evitar preguntarlo
-no-dijo el- mis padres compraron esta casa hace un par de años, buscando un descanso de la ciudad. Yo solo he venido algunas veces.
Yo asentí con la cabeza
-¿ya habías venido alguna vez?
-dos veces-contesté y ambas habían sido con clientes, ya que de otro modo nunca podría haber tenido acceso a un sitio como ese por mi cuenta. Emmett no preguntó más nada, tal vez imaginando como había sido.
-tres casas más y llegamos- el me indicó en tanto disminuía la velocidad.
Y entonces nos aparcamos frente a una hermosa y enorme casa de color crema con un pórtico imponente y balcones que daban al frente de la casa. Una donde podrían vivir al menos doce personas.
-¿nerviosa?-pregunto el deteniendo el auto al fin y mirándome antes de salir. Yo negué con la cabeza- genial
El bajo del auto y entonces lo rodeó para abrir mi puerta y darme su mano para ayudarme a bajar. Entonces pude ver saliendo por la puerta principal a que se suponía era su familia.
...Una familia adinerada... y una a la que Rose no pertenece. que dicen chicas? como creenq ue ira ese din de semana? habra muuchos problemas?
En fin, ojala les guste!
Un saludo a todas y gracias por seguir leyéndome
Me encantan sus reviews
Bella McCartney Darcy
