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Sus ojos reflejaban los rayos lunares que remarcaban como brillantina las lágrimas que recorrían sus mejillas. Lágrimas solitarias y silenciosas que acariciaban su rostro y morían en sus labios; en esos delicados labios. Por un momento, envidie aquellas lágrimas… La acunaba entre mis brazos y la miraba tan detenidamente, que no podía ver nada más. Ella reía y limpiaba sus lágrimas restregando sus brazos en su rostro; como una pequeña se disculpaba y me sonreía…

-Perdona Haji… yo, no puedo evitarlo… perdón- susurraba con la cabeza agachada…

-Saya- le dije- mi Saya, no tienes por qué disculparte. Yo estoy para cumplir tus deseos y compartirlos contigo, si así lo quieres. – tome su brazo y lo aleje de su rostro, quería verle a los ojos…

-Estoy aquí para recordar y atesorar tus sonrisas. Para secar tus lagrimas y recordarme que por nada del mundo dejare que vuelvas a llorar. Estoy aquí para eso y muchas cosas más… como tú caballero es mi deber y mí placer…

-Mi caballero… ¿es la única razón por la que estás conmigo?

Tales palabras me golpearon. Sacudieron mi persona de tal forma, que no pude responder ante ellas… Su mirada se perdió y el calor de su cuerpo se desvaneció. Quede desprotegido ante la cruel noche y vi como ella se marchaba.

"Estúpido, estúpido" era lo único que podía pensar al caminar por las solitarias calles. De nuevo la luna era mi única acompañante. ¿Por qué no le dije lo que en realidad pensaba?... "Estoy aquí para atesorar tus sonrisas, secar tus lagrimas… estoy aquí para amarte…". Simples como el viento.

-¿Haji?

Me volví y ahí estaba Riku mirándome fijamente.

-Riku… ¿qué pasa?

-Nada, solo quería saber si puedo hacerte compañía…

-Está bien… es agradable el caminar por la noche con alguien para variar…

-Si… después de un tiempo vaya que es difícil sobrellevar la soledad y solo han pasado 25 años… no se qué hare durante todo el tiempo que me queda…

-Es difícil pasar los primeros años…

-Quien más lo sabría más que tú. ¿Cómo es que lo soportas Haji? Es decir, todos estos años, ¿Cómo lo hiciste?

-Al principio fue… insoportable…-

Me pareció como si tales palabras resonaran en el vacio de las calles y regresaran a mi; cortando mi corazón cada vez. Riku quedo en silencio, esperando quizás la razón o la historia detrás de tales palabras. Trate de ordenar mi mente para recorrer aquellos pasajes de mi vida; los primeros momentos de esta vida inmortal. Para tal momento habíamos llegado la playa. El mar en calma brillaba y mecía miles de chispas.

"Después del incidente del Zoológico. Saya y yo pasamos unos meses viajando. Todo iba bien hasta el momento. Estaba con ella, todo era como antes... bueno casi todo. Aun estaban los momentos pasados con Diva, estaba el rencor, el dolor… Luego, llego el sueño de Saya. Después de dejarla sumida en su letargo me concentre en mi música; en mejorar la canción que Saya me había enseñado. Debía mejorar, así cuando ella despertara la escuchara. No sabía cuánto tiempo tendría que esperarle, era la primera vez que ella dormía.

Así pasaron los primero 5 años… lentos, desesperantes. Llegue al punto en que aborrecí el Violoncello. Lo deje abandonado en un rincón y abandone el lugar de descanso de Saya. Tenía que despejarme, pensar si esperaría el tiempo que fuera. Me preguntaba a mi mismo como es que lo haría. Mi mente me estaba traicionando, me estaba apuñalando. Caminaba solitario por las calles; pensando en mi vida antes de todo esto. No era buena antes de llegar al Zoológico, llego a ser una vida al llegar ahí. Aun así, aun que le debí a Saya los mejores momentos de mi vida, por mi mente cruzo la idea de abandonarle; terminar de algún modo mi vida y quedar en paz.

Pensamientos fríos y egoístas… me di cuenta de ello cuando Red Shield nos encontró 10 años después. Habían pasado 15 años desde el incidente con Diva, desde que Saya se quedo dormida. Ellos me explicaron lo de Diva, lo que se convertiría en el objetivo de Saya; en nuestra misión. Entendí que aquello implicaría sin fin de batallas. Saya mostro rencor hacia Diva, pero nunca planes de venganza y ahora Red Shield le dirían que es su deber hacerlo. Entendí que sufriría y yo no quería eso para ella. Esa fue una de las razones por las cuales soporte los años siguientes. Después comprendí que todo estaría bien mientras estuviera a su lado. Quizás no sería mucho tiempo en el cual vería sus ojos, escucharía su voz, pero era algo, algo por lo cual valía la pena esperar tanto tiempo.

Saya despertó. Red Shield le dio detalles de todo, ella no entendió al principio; no del todo. Nuestro primer viaje nos llevo a *Rusia, cuando los Romanov estaban en el poder. Lo que comenzó como una misión sencilla, se complico; todo por mi culpa. No entrare en detalles, pero fue difícil para Saya el tomar vidas, aun que fueran chiropteros. Aquella etapa fue la que me indico, la que me hizo ver cuánto me necesitaba. Como no podía acobardarme y dejarle sola. Más que nada me hiso darme cuenta de que quería protegerla, evitar que su rostro se llenara de lagrimas. Los años venideros después de esa primera misión fueron más fáciles de pasar. La soledad es algo que siempre irá de tu mano como caballero, pero se vence con el deseo de verle a los ojos y más que nada, ver su sonrisa…"

La brisa del amanecer acariciaba nuestros rostros. Sobre el horizonte nacía un nuevo día y con él, nuevas fuerzas dentro de mi alma.

*Rusia. 1916. Primera misión de Saya después de su despertar, según el Manga Blood+ Adagio.