Chapter 10: Instituto

Bella Pov

Apague el molesto reloj; 6:30. Las clases iniciaban a las siete y quince, mire el techo fijamente, hoy iniciaba –de nuevo– el instituto.

Instituto, oh, el dulce instituto; también conocida como la mejor época de tu vida. Era el momento para conocer chicos, fumar tu primer porro, robar el alcohol a tus padres, intentar pertenecer al grupo de los populares….; o en mi caso para afrontar al pasado, diciéndole no-tan-amablemente: ¡Hey tú, estoy aquí y no te temo!

Sí claro, el instituto es la normalidad para algunos, para otros como yo no tanto. Tomé un suspiro y me preparé, era el momento de regresar a la realidad. Avancé directamente a mi closet y tome el outfit que había preparado un día antes para este "gran" día: un par de pantalones entubados tintos de Tommy, botines camel de guess, y una linda blusa hueso a los hombros de Ralph y me encontraba lista.

— Buenos días Bella durmiente —Asentí en reconocimiento a Rose; ella vestía su gabardina roja, jeans tubo y botas negras a la rodilla—. Jasper y Alice nos verán en la entrada, y en cuánto al desayuno…espero que comas más que eso. Terminó con una mueca mientras señalaba mi barra de cereal y jugo.

— Yo no digo nada cuando comes helado y frituras. ¿Ha llamado Kate? —pregunto mientras reviso el móvil.

— Sí, dijo que la sesión comenzara hasta mañana a las tres. También llamo Esme, nos espera esta noche para cenar —Añadió por último—; dijo que espera vernos en compañía de los chicos.

— Perfecto, iremos a cenar, y pasará lo que deba de pasar.

— ¿Bella, estás bien?

— Por supuesto —Respondí con un encogimiento de hombros antes de lanzarle las llaves de su M3 y tomar las de mi mercedes. Oh, mi bebé.

Salí a la carretera siguiendo a Rose. Los verdes arboles de Forks pasaban rápidamente a mi lado, sin embargo, muy pronto se vieron sustituidos por un cancel de hierro, seguí a Rose a través del estacionamiento tomando mi lugar junto a la Harley de Jasper.

— ¡Al fin llegan! —Exclamó Alice abrazándonos—Ya tengo sus horarios; Compartimos gimnasio, Jasper y yo tenemos cálculo juntos, ustedes —nos apunta a Rose y a mí— toman política juntas e historia con Jasper; y el almuerzo lo compartimos.

Concluyó mi amiga pixie con una sonrisa.

¿Así qué, cómo ha ido su mañana? —pregunto, tomando lugar junto a Rose en la mesa.

— ¡Ha sido genial! —Exclama Alice sonriendo con Jasper a su lado—. Excepto por las chicas que han intentado coquetear con mi Jasper.

— Sabes que no pasará nada, amor. Déjalas creerlo así.

— ¿Qué tal tu día, Rose? —preguntó ignorando la azúcar que derrochan mi hermano y su novia.

Rosalie comenzó a hablar sobre cómo fueron sus clases, y sobre la hipocresía de nuestros actuales compañeros, no podía creer que ahora todos quisieran ser nuestros amigos, además, querían tener una foto con nosotras; el problema de todo era que ellos nos querían una foto con las hermanas Swan, sino con las Hale, ahora que todo había cambiado ellos pensaban que poseían, algún tipo de derecho de decir cosas como: "Recuerdas cuándo trabajamos en ese proyecto juntos…" esa había sido la patética escusa de Eric Yorkie al saludar a Rose está mañana en política; mientras que la de Mike Newton hacia a mí había sido incluso más ridícula: "Recuerdas aquel día en el almuerzo cuando te dije hola hermosa…" para ese momento había tenido suficiente; para suerte mía recordaba ese día mucho mejor que Newton, así que opté por recordárselo respondiendo: "Claro, iba camino a español, pasaste junto a mí y dijiste: Hola, gorda—tosiste—Swan." Y eso había sido suficiente para borrar la expresión creída de Newton, y conseguir las risas de varios chicos de la clase.

A excepción del incomodo momento que había hecho pasar a Newton todo había estado bien de alguna manera; No había visto a Tanya y sus amigas; los rumores decían que al saber de nuestro regreso habían optado por faltar la semana completa para así "embellecerse" y lucir perfectas para nuestro encuentro, ya imaginaba a que se refería Tanya: retocaría la raíz de su "rubio natural". Al igual que ellas tampoco había visto a los Cullen, posiblemente ahora mismo estuvieran juntos planeando su siguiente movimiento, no me sorprendería que aún fueran pareja; Tanya y Edward habían vivido pegados al igual que Emmett e Irina antes de que Rose y yo "nos metiéramos en su relación"

— ¡Hora de ir a clase! —El alegre grito de Alice me saco de mis recuerdos rápidamente; suspirando vi como los alumnos dejaban el desayunador y volvían a sus clases.

— Nos vemos en gimnasio, chicos — Declaré mientras me ponía en pie con mis cosas y avanzaba a bilogía con Barnner, ignorando así a todos.

Al entrar al salón Barnner me saludo con una sonrisa, sonreí de vuelta. Él siempre había sido amable conmigo, inclusive había evitado varias bromas por parte de los demás. Él rápidamente firmo mi asistencia y procedió a buscarme en la lista; por mi parte me detuve a verle, los años habían pasado para él; pequeñas arrugas se formaban en las esquinas de sus ojos y varias canas sobresalían de su antes azabache cabellera.

— De acuerdo Bella —asentí mientras me veía—. Te sentarás junto a Cullen.

Reprimí mi mueca y avancé a dónde mi querido compañero, Edward, elevaba la mano.

— ¿Cómo ha ido tu día, hermosa?

— Iba fantástico, al menos hasta que descubrí que los idiotas hablan. —respondí dramáticamente rompiendo su sonrisa torcida.

— Bella…

— De acuerdo chicos…—comenzó el señor B cortando a Edward— veremos las fases del ciclo celular.

Suspiré, hace años había visto ese tema, inclusiva Aron lo había repasado conmigo para mi examen final. ¡Oh, Arón! Lo que daría por tenerte de vuelta, tan solo por verle sonreír una vez más, por sentir sus labios o simplemente sus brazos a mi alrededor.

¿Estás bien? — Ignoré el pequeño papel con caligrafía casi perfecta que se deslizo a mi lado mientras Barnner seguía explicando el uso del microscopio. Tomé el papel entre mis dedos y lo arrugue.

Edward deslizo un papel más. La misma frase.

Entorne los ojos y asentí con un encogimiento de hombros.

¿Segura? No te ves bien… ¿No estás enferma?

— ¿Acaso te importa? —murmuré en respuesta.

— Más de los que alguna vez me llegarás a creer—Susurró suavemente, no consiguiendo sorprenderme.

— No lo parecía hace cuatro años — Respondí cortante. Y, justo en ese momento sonó el timbre.

Tomé mis cosas y salí del aula sin mirar ni un momento atrás, a pesar de sentir su mirada en mí no giraría a comprobarlo. Avance hasta los vestidores y cambie mi ropa por un par de tenis, mallas y un polo. Al salir me encontré con mis amigos y Rosalie ya cambiados, todos listos para correr. Comencé a hacer los estiramientos que el entrenador Clap mandó en lo que llegaban el resto de los alumnos.

— ¿Ya viste quién más toma ésta clase? —Seguí la mirada de Jasper encontrándome con los ojos de los Cullen en mí y mi hermana.

— ¡VEINTE VUELTAS A LA CANCHA! — Gritó el entrenador Clap, después de 15 minutos de carrera seguimos con abdominales, lagartijas y varias rutinas, en estos momentos agradecía a Alice y a las pasarelas ya que gracias a ambas mi torpeza había desaparecido, o bueno, solamente hacia acto de presencia al caminar sobre una superficie plana como decía Arón. En ese momento Alice se giró a verme, cuando nuestras miradas se encontraron me regalo una triste sonrisa, que gritaba: "sé lo que estás pensando y no te atrevas a negarlo, él tenía razón".

— ¡Brandon y Crowley. Cullen, Edward y Hale, Bella. Weber y Chenney! —El gritó y modo de hacer parejas por parte de Clap me saco de mi ensoñación— ¡Quiero que suban las cuerdas! — Desvié mis ojos a las cuerdas que apuntaba, eran igual de altas que el muro que estaba al extremo del gimnasio. Clap siguió gritando las parejas al igual que las órdenes a diestra y siniestra

"¡Hale, Rosalie y Newton. El otro Cullen y Yorkie Brandon y Mallory, Jared!" "Subirán el muro de cinco metros, cuando terminen serán las cuerdas. Deben subir las cuerdas, el muro y jugar al final voleibol. ¡El resto, comiencen a jugar!".

— Las damas primero, compañera —Acepte la cuerda que Edward me ofrecía y comencé a subir fácilmente, cuando llegue a la cima me deje caer en las colchonetas como Clap indicó; continuando así con el siguiente ejercicio: subir el muro, el ejercicio consistía en que uno de la paraja subía y el otro se quedaba abajo esperando a que terminara o para auxiliarle en caso de que cayera tal como había sido el caso de Emmett y Eric, ya que éste último había caído encima de Emmett después de subir el primer metro en el muro.

Subir había sido más fácil que bajar, cuando faltaban dos para tocar el piso mi pie se resbalo de la piedra; Me preparé internamente para un golpe que nunca llego. Un par de brazos alrededor de mi cintura evitaron la caída, me tensé al sentir una corriente eléctrica recorriéndome.

— ¡Buena atrapada Cullen! —Felicito Clap, Edward me bajo enseguida sin soltarme.

— Gracias, Edward —Solté la respiración que contenía e intente apartarme de él; me apretó contra su pecho.

—…un poco más, por favor…—inconscientemente me relaje y le permití abrazarme, suspire disfrutando de su calor una vez más. Cuando me soltó inmediatamente extrañe su contacto, me regañe mentalmente. ¿Cómo pude ser tan estúpida? —…Gracias a ti…—Añadió antes de besar el mi frente e irse.

¿Qué rayos había pasado?

Cuando llegamos a casa eran cerca de las seis, una hora antes de ir a cenar con los Cullen. Ignorando todo por completo subí a mi cuarto a prepararme, mientras lo hacía repase los eventos de la tarde: La reunión con Kate y Garrett habia salido mejor de lo que podía esperar, claro exceptuando por unas cuantas locuras.

Rose y yo habíamos pasado el resto de la tarde arreglando los detalles de la sesión con Kate y Jared; habíamos decidido que sería en la Push, ¡en traje de baño! Era un hecho de que ésta mujer, así como nuestros publicistas estaban locos, además de que les demandaría si terminaba con alguna neumonía por culpa de alguno de los dos. Sin embargo, a pesar de que ni ha Rose o a mí nos había alegrado la idea de posar semi desnudas casi en medio de la antártico…tenía que reconocer que no era una mala idea el qué nuestro nuevo disco incluyera de portada de la Push, a fin de cuentas nuestras mejores canciones pertenecían por completo a Forks. Aquí no sólo se habían formado los sentimientos que las generaron, sino que éste lugar había sido un fiel testigo de nuestro dolor, lo había visto en vida propia.

— Bells, ¿ya estás listas? —La voz de Rose me saco de mis pensamientos.

Asentí solamente mientras giraba a la espera de su evaluación: El último modelo de Versace era quién me vestía. El vestido era tinto de manga larga a los hombros sin escote que me llegaba a medio muslo, había optado combinarlo con una cartera de mano y mi par de Jimmy Choo dorados.

— Luces genial, ¿qué hay de mí? — Rose imitó mi acción y giró, dejándome ver así el nuevo modelo de Oscar de la Renta en ella: Un hermoso vestido negro capa con escote en la espalda, acompañado de medias negras y sus Prada favoritos negros también. Llevaba un maquillaje casi natural parecido al mío, aunque su cabello iba suelto a diferencia del mío que era sostenido en un sofisticado moño.

— Perfecta como siempre —respondí con una sonrisa.

— Muy bien, entonces es momento de irnos. Alice y Jasper nos aguardan. —Declaro mi hermana sonriendo.

PERDÓN POR TANTA AUSENCIA, PERO LES TENGO LA NOTICIA DEL AÑO...¡TAMBORES POR FAVOR! MAÑANA HAY CAPÍTULO

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SIGUIENTE CAPÍTULO - Cenando con el demonio/ ¿Quisieran un Edward/Emmett de qué ha pasado? ;)

Nos leemos...Atte: A.