Hola nuevamente, pido disculpas por mi retraso, es que sinceramente no me he sentido muy inspirada y además como es de costumbre me da pachorra. Por eso mismo pido disculpas nuevamente.

Capítulo 9:

Gray: - Creo que tenemos que hablar. – Me dijo acercándose a mí.

Juvia: - Esta bien. – dije en forma de suspiro.

Termine de guardar las cosas y Gray seguía junto a mí.

Gray: - ¿Vamos? – Dijo extendiéndome la mano.

Juvia: ¿A dónde? – Pregunte algo extrañada, ya que pensé que íbamos a hablar.

Gray: - Vamos a caminar por la playa, me gusta caminar de noche. – Me dijo con una gran sonrisa. – Siempre camino solo, pero ahora estás conmigo y es mucho mejor. – Dijo y en sus mejillas se tornó un leve tono rojizo, lo cual me causo un poco de gracia. Es siento me había olvidado que allí había una playa, la cual era hermosa y muy tranquila.

Juvia: - Esta bien. – Dije y nos dirigimos los dos hacia la puerta.

Al salir comenzamos a caminar en silencio dirigiéndonos hacia allí, cuando de la nada Gray rompió ese silencio que tanto nos incomodaba.

Gray: - Juvia, creo que es hora de hablar y de explicar todo, supongo que por tu cabeza rondaran miles de preguntas y en la mía también.

Yo solo asentí y antes de que él pudiera continuar comencé hablando yo, a pesar que me doliera mucho volver a recordar todo aquello decidí poder contarle, no sé por qué pero tenía que contarle todo.

Juvia: - Bueno como ya te dijo, Lyon fue mi novio hace dos años, él fue mi primer y único novio. Estuvimos juntos desde que tenía quince años y él diecisiete. Al principio todo era hermoso, él y mi padre se llevaban bien, me había enamorado por completo de él, pero con el paso del tiempo todo empezó a ir mal. Se volvió muy celoso y agresivo a tal grado que me prohibió volver a ver a mis amigos, aunque no lo creas tenía amigos y uno de ellos era Gajeel, mi mejor amigo desde que éramos pequeños, ya que nuestros padres eran amigos de toda la vida. También me prohibió volver a ver a Lucy, ya que decía que era mala influencia para mí y así fui alejándome de todos y me quede sola, no salía a ningún lado porque él decía que yo era solamente de él y que nadie más me tenía que ver y yo muy tonta hacia lo que él decía ya que lo amaba demasiado. – Dije y sin darme cuenta Gray había tomado mi mano. Al llegar a la playa el soltó mi mano y nos sacamos las zapatillas para poder caminar descalzos. Sin decir nada comenzamos a caminar hacia la costa y él volvió a tomar mi mano.

Gray: - Si te hace sentir mal ya no hables más. – Me dijo al ver mi rostro un poco triste.

Juvia: - Esta bien, no importa. Quiero que lo sepas por mí y no por otros. – Él solo asintió y comenzamos a caminar nuevamente tomados de la mano. – Mi padre siempre estaba de viaje por su trabajo y la mayoría del tiempo estaba sola en mi casa ya que mi madre nos abandonó cuando era pequeña, Lyon era lo único que tenía a mi lado a pesar de todo y me aferre a él. Siempre salía a fiestas y yo me queda sola de nuevo, abecés venía a mi casa con perfume de otra mujer, otras veces venia tomado, yo le preguntaba porque lo hacía, porque me engañaba y eso provocaba que me maltrate hasta llegar al punto de golpearme. Estuve un mes internada por su culpa, pero aun así yo siempre estaba a su lado ya que era lo único que tenía cuando mi padre no estaba conmigo, siempre me pedía perdón, decía que no lo haría más, y yo lo perdonaba, pero aun así todo comenzaba de nuevo. Luego de que mi padre falleciera el me dejo por otra mujer diciendo que yo tenía la culpa de todo lo que le pasaba a él, y así desapareció de mi vida hasta hoy. – Al decirle todo eso podía sentir como mis lágrimas se desbordaban por mis ojos, aun así decidí continuar. – Después de todo eso me quede completamente sola, sin nadie hasta que Lucy volvió a buscarme y desde ese momento nunca más nos separamos, por eso ella es lo único que tengo. Es por eso que ya no confió en nadie más que en ella. – Le dije y pude sentir como Gray dejo de caminar, me miro y jalo de mi brazo para poder acercarme a él y poder abrazarme. Me aferre con fuerza a él y mis lágrimas volvieron a salir.

Gray: - Lo siento, pequeña. – Me dijo, y pude sentir como sus brazos me abrazaban con más fuerza. – De verdad lo siento.

Continuamos abrazados por un momento, hasta que tomo mi mentón. Nuestras miradas se quedaron fijas y pude ver como en sus ojos se reflejaba la tristeza, saber que esa tristeza era por mí me hacía estar aún peor, de sus ojos se derramo una lágrima.

Juvia: - Yo… Yo lo sient...

Sus labios se acercaban cada vez más y no pude continuar con la oración. Cuando por fin se juntaron pude sentir nuevamente esa dulzura, sus besos eran dulces y suaves, él era dulce y suave y eso me gustaba. ¿Por qué no me puedo separar? No. Mejor dicho, no me quiero separar de sus labios, a pesar de todo tenerlo cerca me hace bien, me guste o no, lo tengo que admitir. Nuevamente sus besos me tranquilizaban.

-Narración de Gray

No podía creer todo lo que ella me acababa de contar, ese maldito… ¿Cómo era capaz de hacer vivir un infierno a tan hermosa mujer? Ahora lo odiaba más que nada, no volverá a quitarme lo que más quiero. En mi garganta se formó un nudo de tristeza al ver como ella lloraba, necesitaba tenerla cerca. Al tomar sus labios pude sentir esa frialdad que siempre tenía, su cuerpo era frio. Pero aun así, ella me besaba con dulzura. Al separar mis labios de los suyos tome su rostro con mis manos y con mis pulgares seque sus lágrimas, pude sentir como de mis ojos se desbordaba una lagrima de tristeza. Ella alzo su mano, la apoyo sobre una de mis mejillas y seco mi lágrima con sus pulgares.

Gray: - Ahora estoy yo y no permitiré que nadie te haga daño.

Juvia: - Lo sé. –Me dijo apoyando su cabeza sobra mi pecho. Rodee su cintura con mis brazos para poder abrazarla.

Luego de un momento nos separamos y comenzamos a caminar tome su mano y ella tomo la mía con fuerza.

Juvia: - ¿Y ahora qué hacemos?

Gray: - Ya se. – le dije y jale de su brazo para poder comenzar a correr.

Juvia: - Graaaay espera.

Gray: - Vamos ya verás. – Le dije aun corriendo y jalando de su brazo. Esquivando a toda la gente pude llegar a uno de mis lugares favorito.

Juvia: - ¿En dónde estamos? - Dijo algo agitada por la corrida.

Gray: - Es un salón de juegos, a pesar de que tenga veintidós años es uno de mis lugares favoritos, aquí me olvido de todo por un rato y quiero que tú te olvides de todo por un rato.

Juvia: - Eterno niño. – Me dijo entre rizas.

Gray: - ¡Oye! Bueno al menos logre que sonrías por un momento, de ahora en adelante ¡Quiero que sonrías siempre! – Dije con una gran sonrisa la cual ella correspondió. – Vamos.

Al entrar allí Juvia se quedó inmóvil observando todo aquel lugar.

Gray: - ¿Te gusta? – Le dije con una sonrisa y ella sólo asintió. – Bueno tu quédate aquí yo voy a cargar la tarjeta para poder jugar ¿De acuerdo? – Dije y nuevamente ella asintió.

Me voltee y me dirigí a cargar la tarjeta al volver pude verla observando a un niño y a su padre en una máquina de peluches enormes.

Gray: - ¿Quieres uno? – Le dije con una sonrisa.

Juvia: - Sí. – Me dijo con una gran sonrisa, me encantaba esa gran sonrisa.

Gray: - Bueno, ¿Cual quieres?

Juvia: - Ese. – Me dijo señalando un oso polar.

Gray: - ¿Te gustan los osos polares?

Juvia: - Si, son mis favoritos.

Luego de varios intentos, pude sacar por fin aquel enorme oso polar, Los dos nos emocionamos muchísimo como si fuéramos dos niños, pero me sorprendí aún más al ver la cara de felicidad de Juvia. Ella abrazaba con fuerza aquel oso polar que casi media lo mismo que ella.

Gray: - ¿Te gusta?

Juvia: - Si, mucho. Gracias por todo, es el regalo más lindo que me dieron. – Me dijo con una gran sonrisa en su rostro.

Gray: - Me alegro, ¿Y cómo le pondrás?

Juvia: - Mmm… Gray, como tú. – Me dijo sonriendo nuevamente.

Gray: - ¿Gray? ¿Por qué?

Juvia: - Porque así me acordare siempre de ti.

Al oír esas palabras mi corazón empezó a latir más fuerte y en mi rostro se formó una gran sonrisa. Pase uno de mis brazos por su cintura y la atraje hasta mí, ella soltó el oso y con su brazo rodeo mi cintura.

Gray: - ¿A si? – Dije acercándome a su pálida boca.

Juvia: - Sí. – Me dijo acercándose aún más.

Esta vez fue ella quien acerco su boca y me beso suavemente, podía sentir su finos labios junto a los míos, era hermoso tenerla rodeada con mis brazos, besándola, ella era hermosa. Estaba verdaderamente feliz. A pesar de que no nos conozcamos demasiado y que todo haya sucedido de repente, no me puedo alejar de ella, me hace bien tenerla cerca mío. A pesar de todo lo que ella sufrió, me acepto, ahora entiendo porque su frialdad hacia mí, porque su odio hacia este enfermo mundo. Aunque todavía no seamos nada, no me importa, con tenerla cerca me basta, y poco a poco lograre que ella se enamore nuevamente.

Gray: -¿Vamos? – Le digo separándome de sus labios.

Juvia: - Si, vamos. – Dijo sonriéndome.

Al salir de aquel lugar tome su mano y mientras caminábamos la observaba. Ella sostenía el enorme oso con su otro brazo ya que su otra mano sostenía la mía, observaba las vidrieras del lugar, con emoción me mostraba todo, hasta que paramos en un puesto donde vendían todo tipo de cosas sobre rock. Comenzamos a observar y pude ver como miraba un juego de pulseras de acero quirúrgico, las dos tenían grabada una frase, una decía "Ni un momento, ni la eternidad" y la otra decía "Esto va más allá" rápido reconocí esa frase era de la banda Callejeros. Hundido en mis pensamiento no me di cuenta que ella ya las había comprado.

Juvia: - Toma, esta es para ti. – Me dijo con una sonrisa extendiendo su mano para poder darme una de las pulseras. Al tomarla pude leer la frase.

Gray: - "Ni un momento, ni la eternidad"

Juvia: "Esto va más allá" - Me dijo y antes de que pudiera decir algo agrego: - "Con vos mi alma se volvió a iluminar" ¿La sabes?

Gray: - Claro que sí, "Ni un momento, ni la eternidad, esto va mas allá. Con vos mi alma se volvió a iluminar" si no me equivoco. – Dije con una sonrisa.

Juvia: - Bueno, de ahora en más, esta será nuestra frase ¿Te parece? – Escuchar esas palabras me hiso inmensamente feliz.

Gray: - Me parece. – Le dije y le di un leve beso en su boca.

Tome su mano nuevamente y comenzamos a caminar de nuevo.

Gray: - Ya se hiso tarde, vamos de nuevo al departamento. – Dije al ver que ella temblaba por el frio. – Mientras tanto toma. – le dije extendiéndole mi campera.

Al llegar al departamento entramos y nos sentamos en el sillón, encendimos el televisor y estaban dando Los Simpson, miramos por un tiempo hasta que juvia se levantó para poder ir al baño, cuando volvió se quedó observándome, yo me encontraba acostado en el sillón al verla allí me incline, tome su brazo y la atraje hacia mí, ella quedo encima mío y pude ver como sus mejillas se tornaban un tono rojizas.

Juvia: - G… ¿Gray, que haces? – Me dijo con sus manos sobre mi pecho. Rodee su cintura con mis brazos y gire, quedando de costado. Ella se encontraba a centímetros de mí, con uno de mis brazos rodee su cuello y su cabeza quedo encima de este.

Gray: - Sólo quiero que te quedes aquí conmigo, justo como estamos. - Le dije y ella solo asintió. Apoyo sus brazos sobre mi pecho y coloco su rostro en mi cuello, con mi otro brazo rodee su cintura y la acerque aún más a mí. Tenerla tan cerca me hacía bien.

Fin del capítulo 9.

Bueno, hasta acá llego mi inspiración. Espero que les haya gustado este capítulo, como verán lo hice un poquito más largo para compensar lo de la semana pasada.

Saliendo del tema, si lees esto "MeliDragneel" Mas te vale que continúes con el fic que tanto amo, "Nuestra misión de muerte" jaja ¡Te quiero deforme!

En fin, me despido.