Hola todos, les dejo un capi nuevo, espero que les gustes.

Ahh!! , casi lo olvido, recibí un review hace unas horas, bien acepto tus criticas, no voy a quejarme de este review, pero veo que has leído muy bien el libro, perdóname por eso, no sabía que había tenido errores, tratare de enmendarlo la próxima vez de que escriba un fic, pero te aseguro que el tiempo es lo poco que muchos tenemos, y no he podido leer varias veces el libro de Hp, para recordar ciertos detalles. Ah! si es que lo lees, trata de ser más condescendiente con los que escribimos, y si te gusta la crítica a los demás, haznos un gran favor, escribe, para que, digamos, nos muestres en que fallamos.

Bueno ahí está el capi.


Las explosiones eran seguidas y Albus Dumbeldore tuvo que buscar a los culpables de aquella broma. Este no era su día. Tras varios minutos el viejo Director no encontraba a aquellos que hicieron tamaño alboroto, nadie había visto ni oído nada, a lo que no pudo ni quitar puntos ni castigar a nadie en esta ocasión, Filch también se decepciono (N/A: Porque será?) , Snape, que había estado todo ese tiempo con el, se puso al frente del director y le clavo su fría mirada negra.

- Albus ya basta de distracciones, tenemos que ir a la Mansión Black, ahora!! – El director carraspeo, Snape ni se inmuto – Estamos perdiendo tiempo valioso

- Severus, tranquilícese, tal vez debería quedarse…

- No lo hare, Albus, tengo que ayudarle con esa partida de idiotas- otro carraspeo por parte de Albus, Snape solo lo ignoro - Sabia que no se podía confiar en ellos, tenía razón, les iba a dar una sorpresa, seguramente lo planearon desde hace mucho. – Severus puso su mejor cara de triunfador.

- Bueno para sacarnos de dudas, vamos a la Mansión Black, por favor Argus, busca a los causantes de esto, y los mandas a mi despacho, ahí se encuentra la profesora Macgonagall, y deja que ella los castigue como debe ser, con permiso – Filch se fue con su gata por el otro pasillo, mientras que Albus y Severus se fueron por el mismo lugar por donde vinieron.

- Señor – Albus volteo y detuvo su marcha – que pasaría si lo que digo es cierto y ellos fueron los que secuestraron al joven Potter? – Snape esperaba la respuesta de Dumbeldore, realmente esos dos le dieron la oportunidad en bandeja de hacerles perder a confianza en Albus, aunque realmente no se merezca demasiadas consideraciones, había cometido muchos errores en el pasado pero seguía manteniéndose como siempre, eso a veces lo asustaba, ya que nada era previsible en ese viejo mago.

- Espero que para el bien de ellos nada de lo que digas sea cierto- Y con paso decido volvió a caminar por los pasillos que lo llevarían a la verdad, y Snape por primera vez temió por ellos


- Como que tenías una hermana? – un carraspeo por parte de James le hizo modificar su oración – Como que tienes una hermana?

Remus ya esperaba eso, Sirius y James fueron sus amigos desde hace mucho, gracias a ellos vivió una adolescencia plena, con todo lo que eso conllevaba, a veces se olvidaba un momento de su condición de licántropo, pero la luna llena se lo recordaba a cada instante, eso era lo que mas lo atormentaba, pero aun así, sus amigos estuvieron desde que supieron de su licantropía, a estar con el en cada momento, y eso cabe decir que los unió mas de lo que ya los había unido.

- Prof…. Remus – Harry se acerco a el, Remus le sonrió con un cierta melancolía – Porque no nos cuenta, por favor, antes de que sus amigos lo maten? – Remus asintió, se dirigió a la sala, los demás lo siguieron, invito 

a que se sentaran, gesto que agradecieron, ese día fue agotador. Un silencio un tanto incomodo por parte de Remus reino en el lugar, los otros solo esperaban ansiosos a que les dijera todo.

- Antes de todo, lo que les diré, nadie aparte de mis padres y mi hermana sabe- los chicos solo asintieron – pero como….como mis padres fallecieron, solo somos dos los que sabemos – ellos notaban como aun le dolía a su amigo la pérdida de sus padres – Les explicare lo mas resumido posible, con el afán de no alargar más las cosas, estamos con el tiempo en contra y es mejor que lo haga así. – Suspiro – Cuando tenía 8 años supe que mi madre había quedado embarazada, me puse feliz, por saber que tendría un hermanita, - sonrió un poco por los recuerdos que tenia – los meses pasaban y veía que mi mama engordaba poco a poco, pero también veía que estaba un poco preocupada, cuando preguntaba a mi padre porque estaba así, me decía que solo era mi imaginación, pero cuando mi madre llego a los 9 meses….

Flash Back

- AHHHHHHHHH!! – un grito hizo despertar a todos los miembros de la casa, un pequeño niño de ojos miel, se levanto presuroso, con el afán de buscar a sus padres, cuando estaba por llegar vio a su padre, correr hacia el primer piso, se notaba que estaba presuroso por bajar, pero el se dirigió al cuarto donde mama dormía.

- Mami? – el pequeño a asomo su cabecita y vio a su madre muy sudorosa, respiraba entrecortadamente y apretaba muy fuerte las sabanas, el pequeño se acerco un poco más, y su madre lo vio, pero sus ojos no eran los mismos, el temor lo invadió, esa no era su mama

- Mi niño, no te asustes – la mujer levanto la mano, temblorosa pero el niño aun estaba asustado, quiso irse cuando se topo con su papa, la mujer le hizo una señal con la mano, y su papa lo saco del lugar, cuando vio a su padre noto que estaba llorando, se acerco con sus manitas y le seco la cara.

- No te preocupes papito, mama estará bien – era increíble la madurez que podía tener un pequeño de 8 años ante la situación en la que se encontraban, no podía estar mas orgulloso de su hijo, pero…

Fin del flash back

- Pero que? , Remus no la dejes así

- Silencio Padfoot, hay alguien aquí…

El silencio invadió la cómoda sala en la que estaban, todos miraban de un lado a otro para encontrar algún ruido. Al parecer Remus solo había escuchado, gracias a la maldición que llevaba, algunos pasos que iban y venían, ¿Era posible que ya los hubieran hallado?, decidió alejar esas cosas de la cabeza, empezó a ubicar el origen de los ruidos, pero no tardo mucho ya que todos oyeron unos pasos que se acercaban a la puerta.

Unos toques acrecentaron el miedo de los actuales ocupantes del lugar, nadie se atrevía a abrir, pero eso toques se volvían más insistentes de lo que en un principio era. Remus con toda la tranquilidad del mundo, abrió la puerta, pero la cerró de inmediato "Que tonto soy, debo preguntar primero, demasiado tiempo con padfoot"

- Quien es? – Remus espero alguna respuesta, pero al parecer no querían responder- responda- Un golpe, una maldición y un lo siento fueron suficientes para saber que se trataba de Tonks.

Sirius no sabía dónde meterse, y ni que hablar de los dos Potters que buscaban un lugar lo suficientemente oculto para esconderse allí, Remus los tranquilizo con una movimiento de mano, les señalo la cocina, no esperaron una segunda vez ya que los tres estaba en la cocina lo más silencioso posibles (creo que se olvidaron que son magos), Remus con la tranquilidad que lo caracterizaba abrió la puerta, allí encontró una 

no muy sonriente Tonks, con una mano en la rodilla y la otra apoyada en la pared, al parecer no se había dado cuenta que ya habían abierto la puerta, ya que una mano de ella volvió a tocar, pero lo que toco no fue madera, si es que la puerta tenia ropa, levanto un poco los ojos y se encontró con la mirada de Remus, a lo que se sonrojo un poco.

- Disculpa Rem, no me había dado cuenta –el ex profesor solo le mostro una sonrisa mezclada de un poco de nerviosismo, mientras que por el otro lado los tres agazapados en la cocina escuchaban lo más atentamente posible (N/A: si así hubieran sido en la escuela), Tonks se acerco un poco, para darle un beso en al mejilla, gesto que el licántropo acepto, aunque no sabía muy bien por que lo acepto, estaba tan atontado, que no se dio cuenta que Tonks ya había entrado a la casa, y se dirigía a la cocina.…

- Remus, te preparo algo?- Remus despertó, y se horrorizo al ver a Tonks ir a la cocina. Espero gritos, guerra, algo, pero no escucho nada, solo a Tonks empezando a cantar una canción, rápidamente se acerco a la cocina, y vio a la peli rosada cantando y moviendo las caderas al ritmo de su propia canción, trato de buscar donde se habían metido esos tres, cuando un movimiento de mano, hizo que el licántropo viera por debajo de la mesa, y en una posición muy incómoda tres cabeza que lo miraban suplicantes, no había que ser adivino para saber que lo que quería ese trio era que salga de ahí con la chica.

-Ummh Tonks? – la joven Black volteo

- Si Rem? – el chico no sabía qué hacer, mientras que los tres que estaban bajo la mesa de la cocina hacían movimientos de manos para que se la llevara, el cerebro de Remus trabajaba a mil por hora, buscando unas oraciones que le sirvieran en estos momentos.

Remus recordó la vez que Tonks se apareció de la nada a su casa, y le dijo que una vez por semana iría para hablar y cenar juntos, el intentó poner una buena excusa, pero como digna Black, logro ganarle al licántropo, a lo que solo se resigno, y desde ese día, cada semana ella se aparecía para que cenen juntos, claro estaba que no esperaba que ese día se le ocurriera llegar, justo cuando tenían en a casa a su tío y a los dos Potter, y bueno Remus nunca se lo conto a Sirius.

- Remus? , estas ahí?- la chica le pasaba las manos por delante de sus ojos, pero el nada, hasta que ella se le acerco y se atrevió a darle una beso en los labios, y bueno allí recién despertó, y se sonrojo por segunda vez en esa noche, y uno de los que estaba oculto, empezó a hacer ruiditos, Tonks se iba a retirar y a ver, pero Remus no encontró la mejor forma de que no mirara , besándola el a ella, algo que a la pelirosada no le incomodaba en lo mas mínimo.

Los minutos pasaban y aquellos dos parecían despegarse, Sirius era sostenido por los dos pelinegros, uno le tenia la mano en la boca, y el otro lo abrazaba, para que no salga del escondite, Remus abrió los ojos por un momento y vio a un Sirius muy rojo de furia, y para evitar que Tonks los descubriera y para no ser asesinado, llevo a un muy confundida chica a la sala.

- Tonks yo..no sé qué decirte – y era cierto, solo lo había hecho para que no encontrara a Sirius, James y Harry, pero porque no se aparto?, había algo cierto en todo esto, y era que el beso no le desagrado en lo mas mínimo.

- Remus, no digas mucho esta bien? - Remus asintió- lo bueno de todo esto, es saber que no te soy indiferente – Remus se quedo callado – y esta vez no cederé Remus Jhon Lupin – Remus le iba decir el porque no podrían estar juntos, pero Tonks se lo impidió – ese discurso ya lo se Remus, no es necesario que me lo repitas, pero no descansare eso te lo aseguro- ella se acerco y le dio un beso rápido, Remus ni pudo reaccionar, la vio dirigirse a la puerta, el la siguió – Gracias Remus, ahora me voy, cuídate – el le iba a decir algo, pero las palabras murieron en su boca, ella solo le levanto la mano, y con plin desapareció.

Remus aun estaba atontado por lo que habia sucedido, que no escucho la advertencia de Harry, ni el grito de James, pero lo que sintió es el golpe en la quijada que recibió, Remus fue a dar al suelo, y un no muy feliz Sirius estaba encima de el con las manos en su cuello. Harry querían ayudar a Remus pero basto una mirada de James para que desistiera.

- Es mejor no meterse, no se sabe lo que es capaz un Sirius Black furioso- El chico solo asintió, por el tono que hablaba su padre, se notaba que había experimentado la furia Black, mejor no meterse, "no es cobardía es precaución"

- Como te atreviste a besar a mi sobrina, eso no se perdona Lupin – él seguía con las manos en su cuello, mientras le daba contra el suelo, parecía un títere, cuando Sirius apretó mas su cuello, Remus pidió ayuda a James indicándole que se estaba ahogando, James y Harry intercambiaron miradas y se dispusieron a liberar Remus del agarre del tío celoso Black, pero al parecer ver a su sobrina besándose con un amigo tuyo le da más fuerza ya que no podían hacer que Sirius lo suelte, así que solo se le ocurrió una cosa.

- Petrificus totalus – Sirius cayo como tabla de planchar en el cuerpo de Remus, el otro solo lo hizo a un lado, el adulto de ojos grises aun lanzaba rayitos con la mirada, Remus vio a James y dijo un inaudible gracias, acompañado con toses debido a la falta de aire, James asintió divertido, Remus fijo su vista en el como pidiendo ayuda en lo que podría decirle a Sirius, el solo se encogió de hombros y miro a su hijo, el muchacho vio a su progenitor y a Remus, pero solo negó con la cabeza.

- Sirius, yo …yo, solo lo hice para evitar que Tonks de…descubriera – Sirius seguía con esa mirada que pocas veces tenia, y eso evitaba que Remus le pudiera explicar mejor- Sirius disculpa, pero era un momento que no razone bien …. –error, decirle a un familiar que has besado a su sobrina por que no razonastes, no era de buena ayuda a su integridad física, por otro lado, sentía que ya era momento de decirle unas cuantas palabras , pero había un pequeño problema ¡Estaba petrificado! , así que a base de miradas a James ya que era quien sostenía la varita, le señalo con los ojos su cuerpo, "Despetrificame, ahora¨, James al parecer entendió ya que un movimiento ligero de varita, devolvió la movilidad al cuerpo del tío ultra celoso Black, el ojigris se levanto y con un movimiento de mano y advertencia, les dijo a los dos que lo sostenían anteriormente que más les valía no volver a hacerlo, el primero solo sonrió y el otro ya empezaba a temer por su vida, nunca lo había visto de ese modo.

Por su parte Remus no estaba muy contento que digamos que soltaran al tío de Tonks, ahora solo se dedicaba a mirar como advertía con las manos que no lo vuelvan a hacer, estaba perdido… y ahora que hacia?

- Sirius Black!! – Que era eso?


La mansión Black se elevaba imponentemente en aquella calle muggle, una casa con un pasado oscuro y tétrico, una casa con la historia de una de las familias mas poderosas del mundo mágico, que ahora es sede de un grupo que se dedica a evitar que al oscuridad reine en su mundo, una persona se acercaba por los lindero y se posicionaba en un lugar en particular, mientras aguardaba en silencio. En realidad solo necesitaba saber algunas cosas y sería más fácil hacer lo que venía a hacer.

Pronto oyó ruidos, noto que eran pasos acercándose, su respiración se agitaba al pensar que podían descubrir su escondite, a lo lejos vislumbró a dos personas, entrecerró los ojos para saber quiénes eran, pero no tuvo mucho tiempo para adivinar quienes eran aquellas personas, los recordaba, un poco mas jóvenes que ahora estaban pero si los recordaba.

Los vio y escucho tan claramente lo que quería oír, una sonrisa se pudo notar en aquel rostro demacrado, no podía rendirse ahora que había iniciado, los volvería a ver, y no sabía si sentirse contento o asustado, el único problema era que no sabia como defenderse, a las justa tenia la fuerza para estar de pie, pero 

enfrentarse a sus amigos era algo que no podría, pero sacaría la fuerza y la entereza que alguna vez ellos mismo le enseñaron. Esperaba que le creyera, se aparto de sus pensamientos para ver que esas dos personas entraban en la mansión, respiro una vez mas, había que esperar que se vayan, y buscarlos, "Que me alcance tiempo por todos los magos, no creo poder seguir así!!" , quería gritar por algunas heridas que tenia, eran muy profundas, lo sabía, y sabia también que si no se atendía , el estaría muerto, tenia que tomar una decisión……… aparte de todo eso estaba ella.

En un esfera de cristal se encontraba el alma de su amiga, su confidente, la única que en estos momentos tenía como mudo testigo de lo que le había pasado, y lo peor es que no podía liberarla, había optado por romperlo, lanzarlo con tal que se escape su alma, pero nada, ella tenía derecho a ser libre, a no estar atada a este mundo, ¿cómo rayos la iba a sacar de ahí?.

- Calma Lily, no te preocupes volverás a verlos, te lo aseguro, palabra de merodeador


Llego a su despacho, y lo que vio era que los muchachos veían con insistencia a Ron, a lo que el solo los ignoraba deliberadamente, la profesora Macgonagall solo estaba sentada, y Hagrid movía sus dedos y los veía con sumo interés, Albis aclaro su voz y todo ellos lo miraron.

- bien aun no se ha aclarado nada con respecto a esa broma – Ron solo no quería ver al Director –he dado las órdenes pertinentes a Argus, lo traerá con usted Minerva - la aludida asintió – ahora, Severus vamos, necesitamos ir y venir lo mas antes posible, con permiso – acto seguido se acerco a una gaveta que estaba en su despacho, y extrajo una pequeña cajita, murmuro algo y una luz cubrió al objeto.

- Severus tome el objeto, nos apareceremos, no quiero sorpresas con la chimenea – Snape asintió – bueno, Portus – Tanto el viejo director como Snape desaparecieron, los demás solo se miraron entre sí, los chicos pensaron que ya era hora de salir de ahí, se levantaron y obligaron a Ron a retirarse con ellos, con un movimiento de cabeza de parte de Hermione se retiraron del despacho del director, caminaron lo más posible llevando casi a rastras a Ron, que no sabía a dónde ir, estaba seguro que lo someterían a interrogatorio, más que todo Hermione que por su mirada, pensaba sacarle toda la información que tenia. Con un largo suspiro dejo que sus amigos lo conduzcan a donde ellos querían, total se los iba a decir.

Hermione y compañía lo llevaron a la sala común, y dado que los alumnos estaban durmiendo probablemente, era muy tarde, ni siquiera se habían dado cuenta del tiempo por todo el problema que había pasado, se sentaron e hicieron que Ron tomara asiento, aunque no era precisamente con cortesía ya que los brazos de Hermione lo sentaron de forma no muy amigable la verdad, se miraron entre ellos y fue la chica que hablo.

- Dinos Ron, - el aludido le sonrió con inocencia, Hermione negó con la cabeza, este pelirrojo nunca cambiaria- sabes algo nuevo, que debamos enterarnos? – el chico empezó a ver a sus amigos que estaban expectantes que le contaran la noticia, mas podía su curiosidad ante todo, se parecían más a Ravenclaw, que a Griffindor, aunque no quisiera que ellos le demostraran que si eran Griffindors, bueno obviando a Luna – Ron? – por la manera que hablaba la joven bruja, debería empezar a hablar rápido o si no estaría en mucho líos juntos.

- Esta bien, pero quiero que nada salga de aquí, entendido? - todos asintieron – Bien, empecemos.

- Sirius Black!! – Sirius empezó a hurgar entre las cosa que habían traído y que por descuido lo había dejado en los percheros de la puerta, Remus le iba a dar un sermón, pero no había tiempo para eso.

- Aquí esta! – el espejo mostraba a un pelirrojo que hacia grandes esfuerzos para seguir gritando, y se notaba que estaba desesperado.

Sirius se acerco lo suficiente para que Ron lo mirara, el chico lo vio y suspiro

- Al fin Sirius, ya me preocupaba

- Que pasa Ronald - Harry frunció el ceño ante eso, gesto que James noto.

- Que sucede hijo? – dijo en murmullos James

- no quiero hablar con el – dijo firmemente

- y eso? , creía que era grandes amigos

- si claro, vaya amigo que tengo – no le gustaba el sarcasmo, pero a veces era inevitable que lo usara en ciertas ocasiones

- A que te refieres

- Que clase de amigo, no te envía ni una carta en todo el verano, sabiendo que se siente mal

- pero… - Harry lo interrumpió

- Que amigo no te envía ni un feliz cumpleaños por vía lechuza, alguna nota pequeña que no le hubiera costado nada

- hijo…. – pero Harry no escuchaba

- Que clase amigo es, qué clase de amigos tengo, para que en el momento en que mas los necesite, no pudieron ayudarme, que se esfumaron rápidamente

- pero de que hablas?, ellos no creo…, Dumbeldore tal vez..

- no, yo se lo pregunte al director y no les prohibió enviarme algo, ellos se olvidaron así de fácil de mi

Sirius a eso, se había ido por otro lado, ya que el chico había levantado la voz, pero algo estaba mal, el recordaba que Arthur en unas de las veces que había ido a la mansión, le comento que Ron le enviaba cada vez que podía una carta, pero no recibía ninguna respuesta de su parte, que pasaba ahí?

- Ron?

- Dime Sirius

- Enviaste cartas a Harry en el verano?

- Si, pero él no me enviaba nada, tal vez se sentía culpable, debido a que casi pierdes la vida en el ministerio – Sirius frunció el ceño- le decía que no estuviera mal, y que no se sienta culpable, pero no me contestaba nada.

- Espera un momento Ron

Un poco extrañado solo asintió con la cabeza

Sirius dejo el espejo en la mesa de la cocina, y se dirigió a la sala donde estaba Harry y James junto con Remus.

- Harry

- Que!! – James le lanzo una mirada de "advertencia no sigas por la misma vía", Harry dijo en susurros perdón. – Dime Sirius

- recibistes mi regalo de cumpleaños?

- Cual regalo?

- El regalo que te envié Harry, no lo recuerdas?

- No me enviaste nada Sirius, por cierto, porque no me enviaste nada?

- Yo te envié Harry, estoy seguro, además Remus estaba conmigo cuando lo envié, cierto lunático? – Remus asintió con la cabeza – Harry me enviaste un mensaje diciendo gracias por el regalo

-Eso no es cierto, es mas estaba enojado contigo por que no me enviaste, y pensé de que me echabas la culpa de lo que paso en el ministerio

- Harry yo no te culpo por aquello, además son gajes del oficio

- Casi mueres Sirius, eso yo no podría superarlo- Harry para ese momento tenia la mirada triste, pero no quería llorar, a que venía todo eso?, además si el le envió su regalo, a donde fue a parar todo eso? – yo no entiendo, que paso?

- Bien pero debes hablar con Ron

- Con el no… el …el no

- Harry el te envió cartas, pero tu no contestabas

- Yo no recibí ninguna de ellas

- Al igual que las mías, alguien intercepto tus carta

- Dumbeldore… - James estaba seguro que era él, ese viejo loco, metiéndose en la vida de los demás, eso es inaceptable.

- Harry debes hablar con el chico Wesley – Harry miro a su padre- habla con el, a ver si encuentras la verdad de una vez por todas

Sirius le indico donde estaba y Harry se dirigió con la única intención de saber qué rayos estaba pasando

Albus junto a Severus, se habían aparecido en un callejón cerca al mansión, habían caminado lo suficiente para saber que no había nadie allí, o eso creían, murmuraron la contraseña, y se vislumbro al fachada de la sede de la Orden del Fénix, entraron y el silencio parecía estar en aquella casa, al parecer la mujer del cuadro había sido callada, algo bueno, pero no había ruido, y eso si era raro, Severus se encamino al segundo piso, para ver si ese par estaba ahí, pero no había señales de el.

- Albus, hay alguien allá abajo

- No, Severus, no hay nadie, tal vez hayan salido a algún lado- Mientras que seguía escuchando al viejo Director, Snape se dirigió al cuarto de Sirius, y noto que no había mucha ropa ahí, conocía la fama de aquel tipo, mujeriego, y se vanagloriaba de tener un gran guardarropa, pero aquí solo había algunas túnicas viejas y nada más. Se dio cuenta de lo que estaba pasando y corrió como nunca antes lo había hecho al primer piso.


Al fin termine, bien diganme que les parecio, bien mal?, ya ustedes veran, cuidense

Saludos desde Peru

Merlinne