Harry Potter y sus personajes no me pertenecen, son propiedad intelectual de la escritora británica J. K. ROWLING. Escrito sin fines de lucro.

AU [Alternative Universe (Universo alterno)].Veremos que algunos personajes se mantienen pero que la trama de la historia se desarrolla en dos distintas localización temporal y espacial difiriendo mucho de la historia original, pero la mayoría de los hechos serán en el pasado pero con pequeñas interacciones con lo que sucede con Harry en el futuro. Los hechos y/o acontecimientos se amoldaran a la historia que quiero redactar en este fic según sean necesarios. OoC [Out of Character : (fuera del personaje)]. Habrá algunos cambios de personalidades de algunos personajes en si radicalmente para el desarrollo de la trama. Fiction Rated T, M y en algún futuro cercano, o lejano, puede cambiar a MA. Pero por el momento que quedará en T. En cuanto al género, hablando exclusivamente referiendome a Fanfiction, será una mezcla entre Aventure, Angst, Drama, Hurt/Comfort, Suspense, tragedy entre otro. Según la evolución de la trama. Podría encontrarse de pronto con otro género. Todo dependerá de lo que salga de mi cabeza.

Summary: Fem/Harry & Tom Riddle. "What if"... 2012, Harry cae en un sueño profundo del que no puede despertar. Nace en 1926 como Giada Antares Potter, la hermana menor de Fleamont Potter. Súmenle un Draco en ese tiempo y a Tom Riddle.

.

.

.

We live with the scars we choose.

(Vivimos con las cicatrices que escogemos)

.

.

.

Veinte de Diciembre de 1939. Hogwarts - Colegio de Magia y Hechicería.

Había un gran revuelo en el colegio, hace apenas cuarto de hora una de las alumnas de segundo año había perdido el conocimiento bajando por las escaleras, por suerte no estaba bajando sola. Pero, no solo era eso. Lo peor es que se trataba de Giada Potter.

Dippet había convocado a una reunión a los jefes de las distintas casas antes de tomar cualquier decisión al respecto. Se encontraba el profesor Albus Dumbledore que era jefe de la casa de Gryffindor; la profesora Acacia King jefa de la casa Ravenclaw y profesora de Defensa contra las Artes Oscuras; el profesor Leonidas Powell jefe de la casa Hufflepuff y profesor de Herbología; y finalmente el profesor Horace Slughorn.

Debemos llamar a los padres de la niña.—Decía Dumbledore.—Conocemos a Charlus y si no se lo decimos y la niña continua en este estado, Lord Potter desatará su ira con nosotros.

Albus, todos conocemos a Charlus Potter.—Dijo histérico Slughorn.—La señorita Potter ya venía enferma y...

La discusión terminó allí ya que la puerta se abría para mostrar a los Potter entrando por ella con otro hombre más, el sanador de la familia, seguidos por la elfina que servía a la niña en último lugar.

Profesor Dippet, llegó a mi cierto rumor de que mi hija tuvo una recaída.—Habló muy despacio pareciendo más peligroso de lo que debería e intimidando a los presentes.—¿Por qué no he sido notificado de inmediato?

Dorea estaba en silencio, sin siquiera una mueca o rastro de preocupación por su hija. Fleamont estaba al lado de su padre, pareciendo igualmente indignado.

Lord Potter...

Tuve que enterarme por la elfina que sirve a mi hija sobre su precario estado.—Siseo... Mirandoles con fuego en sus ojos.

¿Dónde está mi hija?—Demandó saber Lady Potter, hablando por primera vez y denotando la preocupación que estaba ausente en su rostro.

En su cuarto. No quisimos llevarle a la enfermería. Sus compañeros le llevaron allí y llamaron de inmediato a la Sra. Lee para que fuera a verle.—Dijo Dippet.

Horace, llévanos con nuestra hija de inmediato.—Demandó el patriarca de la familia.

Claro, Charlus...—Dijo Slughorn nervioso, poniendose de pie como si se tratase de un resorte.—Con permiso, profesor...

Slughorn estaba extrañamente pálido y sus manos estaban sudando a pesar del frío que estaba haciendo. Lord Potter le dirigió una mortal mirada a los presentes y siguió su camino seguidos de sus familiares.

El profesor Dippet suspiró derrotado ante la mirada de sus otros tres acompañantes, nunca era bueno tener sobre uno la ira y molestia de un Lord... Menos si ese Lord era el jefe de la familia Potter.

¿Quién es el hombre que te acompaña, Charlus?—Preguntó Slughorn.

Caius es nuestro sanador. Le traje para que revise a mi hija.—Dijo parándose frente a la entrada de la Sala Común de Slytherin.

Sangre pura.—Murmuró.

Una puerta se abrió frente a ellos... En la sala estaban muchos de los alumnos de la casa, sentados cómodamente. Todos se pararon de inmediato. Los alumnos le miraban expectantes, pidiendo una muda explicación que ninguno recibió del nervioso jefe de la casa de las serpientes quien siguió de largo seguidos por los inesperados visitantes.

Slughorn les dirigió hacía las habitaciones de las chicas, en donde estaba la Sra. Lee atendiéndole, con Riddle y Malfoy haciéndole compañía.

Sora, vinieron los señores Potter.—Llamo la atención Slughorn.

Señores Potter. Su hija tiene temperatura.—Dijo informándole de inmediato al ver la cara que traían los Potter, que por alguna razón estaban furiosos.

Caius, revisa a mi hija. Dime rápido que tiene Giada y si podremos llevárnosla de aquí.— El sanador pegó un pequeño salto y de inmediato se acercó para ver que le sucedía a la más pequeña de los Potter.

Los Potter ni siquiera miraron a los otros dos chicos presentes. Todos miraban a la joven esperando una respuesta sobre la salud de la chica.

Es extraño, tiene un importante desgaste emocional... Como si alguien le estuviera arrebatando sus fuerzas vitales. Aconsejó que le lleven de inmediato a la casa Potter...

La señorita Potter siente dolor cuando alguien intenta moverle. Es por eso que le trajimos de inmediato aquí y no le llevamos a la enfermería.—Informó Tom mirando a su compañera.

¿Cómo son sus síntomas?

Es como si tuviese un ataque de repente y le costase respirar con normalidad.—Respondió ahora Malfoy.

Se queda sin aire y dice que siente mucho dolor.—Dijo Tom mirando a los padres de la joven.—Y por momentos comienza a delirar incoherencias.

¿Qué sugieres, Caius?—Charlus preguntó al sanador familiar de forma impasible.

Si es así deberá quedarse aquí mismo, señor.—Dijo el sanador.—Sugiero que debemos inducirle de nuevo a un sueño profundo. Siempre funciona cuando tienes estos episodios...

Cada vez veo peor a mi hermana, padre... Creo que es mejor buscar otras opiniones, no es que desconfíe de las capacidades de Caius pero esto comienza a preocuparme.—Fleamont habló mientras Dorea se acercaba a su hija.

Entonces, ¿Qué siguieres?—Pregunto Charlus de repente.

Haré todo lo posible para que mi hermana mejore, padre. Buscaré algunas opiniones sin que esto trascienda y sea otro chisme que maneja el vulgo.—Charlus asintió.—Algo esta dañando a mi hermana, padre... Y no voy a permitirlo. No me importa llegar hasta las últimas consecuencias para verle feliz como siempre.

Es una Potter. Ella va a estar bien.—Aseguró Charlus sin quitar la vista de su hija, ocultando su preocupación.—Caius, procede a prepararle su medicación.

Traje una ya preparada, mi Lord.—Caius se acercó a Giada y se la dio de beber. Nada sucedió.—Que extraño...

¿Sucede algo, Caius?—Varios se estremecieron solo de escucharle ese tono de voz, era demandante.

No funciona...—Dijo desconcertado.

¿Qué quieres decir?—Dijo Dorea exaltada.—¡Mi hija esta sufriendo y tu eres un completo inútil que no puedes hacer nada! ¿Eso quieres decirme?

Querida, esto no te hace bien... Menos en tu condición.—Dijo Charlus mirando a su esposa.—Giada va a estar bien...

Giada abrió sus ojos al escuchar voces. Había ciertas cosas que nunca se las había contado a nadie.

Pequeñas serpiente, al fin despiertas. Nos diste un buen susto.—Le dijo Fleamont acercándose a la cama.

Lo siento... No se que paso...—Habló de forma entrecortada.

Tranquila hija, no te esfuerces...—Su madre se apresuró a volver a su lado ya que anteriormente casi había asesinado al sanador de la familia.

Hija, ¿Cómo te encuentras?—Giada miró a su padre con una débil sonrisa.

Como se me hubieran cocinado a crucios...—Soltó de la nada. Su cuerpo estaba adolorido, como una persona que fue atada durante una larga operación, sus hombros y brazos eran los más afectados.—Y no me golpeé con nada...

La cura que te daba Caius no funciona, hija.—Charlus se acercó a ella.—Y no podemos moverte de aquí.

No quiero ese remedio, mi magia se siente inestable y al estar dormida tengo pesadillas de las que no puedo despertar...—Giada dijo cansada.—No quiero más pociones para beber, tampoco algo para el dolor. Voy a descansar un rato...

Los presentes asintieron. Charlus se acercó para llevarse lejos a Slughorn para poder intercambiar unas palabras contando con el sanador y Dorea.

¿No se supone que deberías estar buscando a la futura señora Potter?—El mayor se rió.

Claro que no... Necesito encontrar un buen sanador... ¿Conoces alguno aparte del fiasco de Caius y la siempre seria y borde Sra. Lee?—Giada estaba aún un tanto atontada por el repentino sueño y cansancio.

Si, conozco a uno muy bueno...—Murmuró cerrando los ojos...

¿Y quién es ese sanador?—Dijo curioso.

Draco...—Murmuró.

Y dónde podría encontrarlo...—Fleamont no creía nada de lo que escuchaba, pensaba que todo eso solo era un episodio en los que su hermana deliraba.

Escurridizo tal cual serpiente, así es él.—Murmuró para sonreír triste.—Y no está... Tampoco se como encontrarle. Tu le sacarías de quicio...—Dijo antes de volver a dormir.

Fleamont se acercó más a su hermana, parecía tener temperatura alta... Demasiada.

¿Volvió a dormirse?—Dijeron los adultos al volver. Fleamont tan solo asintió.

¿Caius, conoces a algún sanador con el nombre de Draco?—Esperó su respuesta.

No, no conosco a nadie llamado así...

Creo que ella estaba delirando.—Dijo a nadie en particular.

¿Te dijo algo tu hermana?—Fleamont asintió.

Mencionó a un sanador, dice que se llama Draco... No creo que sepa lo que estaba diciendo.—Le quitó importancia.

No me lo tomaría a la ligera lo que tu hermana dice...—Dorea murmuró para acercarse a su hija y verle dormir por un segundo.

Giada sitió como su madre se quedaba cerca de ella y abrió sus ojos...

Veo mis ojos en los de alguien más... Es como ver mi propio reflejo en un espejo. Él me mira y de pronto me siento como si no fuera yo. En momentos como esos creo que estoy demente al verme en alguien más... Comencé a pensar que mi mente me jugaba trucos y que era imposible porque para que este yo aquí él debería estar muerto... Ambos luchamos no para vivir sino para no morir en manos del otro... Somos los mismos, pero distintos. Si él es débil y por ende yo también lo soy. Es hilarante que tu vida dependa de que tu mismo mueras... Eso le pasó una vez y ahora debe ser diferente... Siento su tristeza, sus recuerdos están en mi mente y poco a poco amenazan con detener mi mundo y despertarme siendo alguien más de nuevo... Y es triste no saber tu destino, ni lo que sucederá mañana.—Le dijo mirando a su madre. Dorea miraba horrorizada a su hija.— No me hagas caso, madre.

Giada volvió a dormirse, sintiendose mejor porque en parte se había quitado un peso de encima... Y desconcertado al resto.

¿Es posible que una persona este atada a alguien más? Dorea se formuló esa silenciosa pregunta mirando a su hija, pero era imposible, quizás existían diversos fenómenos pero esto era imposible, se tranquilizó ella misma, porque su preciosa hija no podía ser solo una astilla de alguien más, Giada no podía ser eso. Era impensable.

Gracias por haber cuidado de mi hija, jóvenes.—Murmuró mirando a Tom y a Abraxas.—Pueden retirarse a descansar. Ha sido un día muy largo.

Dorea les despidió cortes pero los dos comprendieron el mensaje, ella no les quería cerca de momento.

Tom asintió y se despidió con una pequeña inclinación en silencio, seguido de Malfoy.

Tom estando en su cuarto no pudo evitar pensar que Giada Antares Potter era de pronto una cosa interesante. La chica siempre demostró ser un completo incordío, un dolor de cabeza, siempre casi pegada a él como si él le necesitara... Merlín, alguien como él no necesitaba a nadie molestando ni nada por el estilo.

El resto de alumnos al siguiente día preparaban sus maletas para ir a sus casas. Giada estaba dormida y más temprano los Potter habían hablado con el director y el jefe de la casa de Slytherin sobre la joven y su estado de salud, que desmejoraba inexplicablemente.

Los día pasaron y poco a poco Charlus retomó sus negocios, Fleamont se había dedicado a buscar un buen sanador, Dorea seguía al pendiente de su hija en Hogwarts; unos de esos días, cuando su hija estaba de mejor animo y quería recibir visitas, Lady Potter descubrió la peculiar amistad que tenía Giada su hija con el joven y apuesto Tom Riddle, lejos de molestarle que se relacionara con un joven de dudosa procedencia de quien se desconocía su linaje, Dorea aprobó de inmediato aquella amistad, solo porque su hija era especial en muchos sentidos de esa palabra, teniendo parte de lo bueno y de lo malo por igual... Fue la primera Potter que vio algo especial entre ellos y eso que solo eran niños, Giada tenía los trece recién cumplidos y Riddle doce...

Por suerte Giada se recuperó como siempre de forma inesperada e inexplicable a la semana de haber iniciado las clases luego del receso, ella bromeaba con sus compañeros diciéndole que había sido por "arte de magia" cuando estos vieron lo repuesta que estaba. La condición de la joven aunque fuese buena, no era lo suficiente para su familia que le conocía. Fleamont seguía buscando un sanador. Dorea junto a su marido visitaban con frecuencia el colegio para ver a su hija.

Giada estaba en clase de Adivinación, Cassandra Vablatsky, había tenido la brillante idea de que haría buena pareja de trabajo con Abraxas Malfoy, Tom había quedado emparejado repentinamente con Avery solo por esa clase, la profesora Vablatsky creía firmemente que eso haría que sus alumnos se conocieran mejor y más con lo que estaban a punto de ver...

Habían molido y preparado sus propios café, después de beberlo y seguir las instrucciones de la profesora Vablatsky paso a paso esta comenzó a caminar cerca de ellos.

Para hablar de la adivinación a través de los posos del café primero debemos tener claro en qué consiste la adivinación. ¿Alguien puede decirme en que consiste la adivinación?—Preguntó al ver todas las tazas de té volteadas sobre unos pequeños platitos. Nadie le contestó... Cassandra observó a la clase viendo quien podría responderle, Potter parecía un poco molesta... Así que...— Señorita Potter.

Capacidad de prever acontecimientos futuros o descubrir cosas ocultas por medio de la Percepción Extrasensorial directamente o bien utilizando como soporte de videncia. Cartas, bola de cristal, posos de café, Péndulo, etc.

Muy bien, diez puntos para Slytherin...—Dijo sonriente y complacida la profesora.—En este caso veremos la lectura de café, también conocida como Cafeomancia que es el arte de adivinar y analizar a partir del café. Muggles de todo el mundo intentan adjudicarse este noble arte, sin saber que fuimos los magos y brujas quienes lo hicimos...

La profesora Vablatsky siguió hablando explicando pasos de como leer e interpretar... Haciendo que los alumnos también lo intentaran...

Sr. Malfoy, tome la taza de su compañera...—Abrazas tomó la taza y observó con detenimiento...—¿Qué ve?

Un árbol...—Dijo mirando dentro de la taza para buscar el significado en su libro para poder decir más.—En general, los demás ven su fuera y nobleza. Giada tiene su cabeza en alto y un aura de importancia. Ha logrado superar muchas dificultades y conoce su verdadera fuerza en el mundo, fuerza interna y habilidad para mandar que otros desearían poseer.

Bien, ¿Algo más, Sr. Malfoy?—Preguntó la profesora Vablatsky repentinamente interesada.

Si, una serpiente...—Murmuró.

Bien, continué...—Abraxas buscó en su libro para ver que encontraba.

Potter ha tomado decisiones por otros, influyendo en mucha gente aunque no lo quisiera o no fueran estos sus verdaderos motivos.

Bien... Potter, tome la taza de su compañero...—Giada asintió. Aquello le parecía como la pareidolia y en otras palabras ver figuras en las nubes.

Un ave... Un perico...—Giada reprimió su risa... Sin ver el libro se apresuró a seguir.— Malfoy habla mucho y hace poco, dando a las personas demasiada información personal. Sobre todo, habla demasiado últimamente sobre lo que será su futuro... Es el momento idóneo para dejar, literalmente de cotorrear y comenzar a escuchar.

Varios alumnos no pudieron evitar reprimir sus risas entre divertidas y nerviosas. Abraxas Malfoy estaba rojo de furia y vergüenza. Esto era un karma. Buscó en su propio libro el significado del símbolo para ver que era acertada, lo único que faltaba era que en la taza haya otra figura y lo del maldito perico sea solo un macabro plan de venganza por esa cena en la casa Potter. Era su única esperanza, debía ver su taza. Por un impulso tomó la taza y para su vergüenza y humillación era lo que en ella había... Potter no le estaba jodiendo, el mismo lo había hecho... Merlín se apiadase de él.

Escuchó risas de su compañeros y solo les dedicó una mirada de furia, para levantarse y abandonar el salón...

¿Dije algo malo?—Preguntó Giada haciéndose la inocente, esto le recordaba a algo...

Pueden retirarse...—Murmuró la profesora.

Giada tomó sus pertenencias y dejó la taza en su lugar, para ver divertida como Black se abalanzaba sobre la mesa para ver si era verdad que se veía un perico en ella, para luego reír, despertando la curiosidad de sus compañeros.

Eso fue interesante, Potter.—Murmuró Tom llegando junto a ella para abandonar el salón juntos.—Malfoy se ofendió.

Giada simplemente sonrió divertida. Ella era completamente inocente de todo lo que quisieran acusarle... Ella sabía que Abraxas Malfoy estaba furioso, pero era eso exactamente lo que necesitaba, enfadarlo para que el compromiso terminara por cancelarse.

Para ninguno de sus compañeros Slytherin era ya un secreto que Abraxas Malfoy estaba enfadado con la chica Potter, pero otros creían que esta tan peculiar reacción se debía a los sentimientos que el heredero de los Malfoy sentía por Giada Potter y sinceramente ninguno creía que esto era posible y lo encontraban hilarante por no mencionar que imposible.

El incidente con la taza del té ya no era un tema de conversación ni burla. Los motivos cambiaban según la ocasión para bochorno del rubio e ignorancia de la joven.

Los diez alumnos de Slytherin de segundo año se encontraban en la sala común de su casa, haciendo actividades distintas entre ellos.

¿Ya han decidido que materia quieren seguir en tercero?—Preguntó Yannick Avery, ya que era muy poco frecuente reunirse los diez sin otra cosa que hacer que conversar entre ellos, ya que los otros alumnos tenían permitido ir al pueblo y los de primero estaban en la biblioteca o en sus respectivos cuartos.

Con Lissandra decidimos seguir con todas las asignaturas obligatorias que tenemos hasta segundo y tener también Cuidado de Criaturas Mágicas y Aritmancia.—Dijo Prince de pronto uniéndose a la conversación.

¿Malfoy?

Las mismas y quizás pruebe entrar al equipo de nuestra casa...—Dijo de pronto orgulloso.

Haré lo mismo que Malfoy—Agregó Mulciber.

Poco a poco todos fueron diciendo que harían... Alphard miraba a su prima estudiandole, ya que se había mantenido en silencio leyendo un libro como también lo había hecho Riddle.

¿Giada, qué tienes planeado hacer?—La relación de la joven Potter con Alphard Black era buena, tanto que entre ellos se llamaban por sus nombres. La chica levantó la vista de la página de su libro para prestarle atención a su primo.

He pensado en dejar Astronomía e Historia de la Magia.—Murmuró.

¿Por qué harías eso?—Preguntó Elián Lestrange.

Crecí sabiendo de Astronomía, hasta mi propia madre me puso el nombre de una...—Murmuró un tanto cansada.

Oh, si... Tía Dorea te puso Antares—Murmuró Alphard.—La estrella alfa de la constelación de Escorpio. Y significa el corazón del escorpión.

Si, Alphard... Mi segundo nombre significa eso y mucho más...—Murmuró de mala gana.

Y es una de las más brillantes.—Aseguró divertido.—En ese aspecto si que acertó tía Dorea... Pero, ¿Porque dejar Historia?

No pienso pasar un año más escuchando de las malditas guerra de los duendes y que ni siquiera diga en que año se produjeron, me parece una completa perdida de tiempo, más con Bins impartiendo dicha materia.—Murmuró con hastío.—Sería solo para tirarme desde lo más alto de la Torre de Astronomía... Sola puedo aprender mucho más que lo que voy a aprender con Bins en clases durante siete años.

No creo que sea para tanto.—Aseguró Nott.

Concuerdo con Potter en esa.—Aseguró Rosier.

¿Por qué no pruebas también para unirte al equipo de nuestra casa?—Preguntó Rosier a Potter.—Se que eres excelente en vuelo y tu hermano jugaba muy bien en el equipo de Gryffindor.

Mi estado de salud no me lo permite. A madre la daría algo y padre me hechizaría solo con pensarlo y Fleamont me tacharía de suicida.—Dijo de mala gana.—Así estoy mejor por el momento.

¿Qué materias vas a seguir si planeas dejar Historia y Astronomía?—Preguntó Tom sorprendiendo a los presente porque no solía interferir entre sus platicas.

Cuidado de Criaturas Mágicas, Aritmancia y Runas Antiguas.—Aseguró.—Y como Adivinación se vuelve también opcional y muchos van a dejarla, pienso seguirla. No creo necesitar Astronomía, Historia, ni mucho menos Estudios Muggles.

Si que quieres complicarte la vida.—Murmuró Nott.—En definitiva, ¿Qué materias vas a seguir?

Encantamientos, Herbología, Transfiguraciones, Defensa contra las Artes Oscuras, Pociones, Adivinación, Cuidado de Criaturas Mágicas, Aritmancia y Runas Antiguas.—Murmuró para ver la cara de incredulidad de algunos.

Antes que eso preferiría seguir Estudio Muggle—Aseguró escandalizada Nott mientras que Prince asentía estando de acuerdo con ella.

¿Para conocer lo que como sangre pura tienes que despreciar?— Preguntó Giada volviendo a su libro.

Pues claro...

Dudo mucho que enseñen bien aquello...—Dijo divertida.

¿Por qué?—Le cuestionó Black.

Es lógico suponer que una bruja nos va a enseñar, es más... Allí van a impartir lo que se supone vemos de los muggle y su forma de vida.—Murmuró pensativa.—De tan solo pensarlo me aburre.

Seguramente el profesor va a ser un traidor a la sangre...

Yo le diría alguien de mente abierta, Malfoy.—Murmuró Giada.

Es lo mismo.—Aseguró a la defensiva.—Ya puedo imaginármelo...

¡Aw ternurita!—Se burló Giada.—Así que quieres seguir Estudios Muggle, Malfoy... No te imagino a ti haciendo algo sin magia.

Los otros reprimieron sus risitas.

Cállate, Potter...

Oh, un Malfoy tan esponjoso que podría ser un Hufflepuff...—Se rió al ver a su secreto prometido rojo de la furia tratando de ignorarle.

Ya, Giada... Que Malfoy parece querer lanzarte un Avada...—Advirtió Rosier divertido.

Si me mata mi hermano le mataría a él...—Aseguró divertida.—¿Alguna vez estuvieron presentes en un duelo de Fleamont?

Malfoy palideció de pronto...

Nosotros le vinos.—Aseguraron Prince mientras Nott asentía.

Es mortal... Y Selwyn no salió caminando.—Dijo Nott.

¿Cuando le pateaste el trasero a mi hermana fue porque Potter te entrenó?—Preguntó Black.

Por favor Alphard, no seas desagradable. Fleamont nunca me ha enseñado nada.—Aseguró.—Puede que sea mi hermano pero eso no quiere decir que deba enseñarme algo.

¿Giada, has pensado que el próximo año va a venir Orión?—Potter asintió.

Lo sé. No me gustaría estar en su lugar en ese momento.

¿Por qué?

Me compadezco de él, tener a tu hermana de prometida... Merlín, que susto...—Se burló.—No se lo deseo ni a Malfoy...

¡Oye!—Dijo él otro indignado.

Y tu, Tom... ¿Qué materia vas a tomar el siguiente año?—Preguntó Giada.

Lo estuve pensando y he decidido por Astronomía, Defensa contra las Artes Oscuras, Encantamientos, Herbología, Historia de la Magia, Pociones, Transfiguraciones, Aritmancia y Runas Antiguas.—Giada sonrió.

Sabía que llegaría el momento en que los ideales y perspectivas cambiarían de las que tenía Riddle.

Bueno, creo que tendré que ir a Adivinación sola.—Murmuró.—Creo que Armstrong tomará las mismas materias que yo.

¿Quién es Armstrong?—Preguntó Malfoy.

Una Ravenclaw...—Murmuró Nott como si se tratara de un secreto muy bien guardado para luego asegurar—Ella es rara.

No te comprendo...

Dicen que está loca...—Aportó Prince.—No se que pretendes, Potter.

No pretendo nada, os aseguro que no tengo segundas intenciones...—Dijo para pararse—Recordé que tengo que enviar una carta, Lulu ya tuvo que volver con el papel y la tinta que le encargue. Y mi magia esta mejor que nunca... Después hablamos.

Giada se fue, mientras que los otros se quedaban en silencio...

¿No deberías decirle a mi adorada prima de que todos sabemos sobre el compromiso de ustedes?—Preguntó Black sonriendo.

No...—Dijo rotundo Malfoy.

Ella sigue empecinada en hacerte la vida miserable y mira que no se esmera lo suficiente...—Dijo Rosier.

¿Qué no se esmera lo suficiente? ¿Acaso te escuchas a ti mismo?—Casi grito Malfoy.

Pienso que está loca... ¿Quién en su sano juicio despreciaría a un Malfoy? Ricos, con influencia, hermosos...—Dijo Nott suspirando soñadora haciendo que Abraxas se sonrojara.

Se te olvidó mencionar su buen corazón.—Bromeó Lestrange para hacer reír a los otros.

Todos se habían olvidado de Tom, aunque este estaba leyendo su libro y no prestandole atención a sus compañeros aunque aquello era sumamente interesante, escuchar tal información... Tom sonrió de lado, la utilizaría en algún momento. ¿Cómo? Solo el tiempo lo diría.

Sabes que Giada tiene buena relación con mi padre y con tío Arcturus, ¿Verdad?—Preguntó a Malfoy.

Lo sé. ¿Qué tiene que ver?—Preguntó.

Eso significa que debes cuidarte, amigo... Y que tendrás que cuidar muy bien tus pasos.—Alphard sabía que lo que pretendía Giada era cancelar el compromiso... Sin lugar a dudas lo conseguiría.

Giada no sabía bien como pero al parecer Tom se había comenzado a llevar mejor con Avery, Lestrange y Rosier. Dejando un poco de lado a Malfoy, Black y Mulciber quienes tenían a Nott y Prince de su lado. Dentro de la casa era notoria la división pero fuera de la casa nadie parecía notarle. Giada pensaba que aquello era interesante, sabía que aunque lo intentara no podría controlar a alguien como Tom Riddle... En momentos como estos solo podía observar.

Y así terminó ese año, otro año que se preguntaba como era que Tom Riddle se negaba a ir a la casa de algunos de sus compañeros que le habían invitado... Algo debía estar haciendo, ella lo sabía. Tenía que intentar pensar que haría Voldemort... No, tenía que intentar meterse en la cabeza de Riddle o mejor dicho pensar como él, antes que este sea el Lord Voldemort que Harry Potter conoció. Estaba en desventaja, porque ella conocía a Voldemort y no tanto a Tom.

Tom Riddle quizás estaba intentando lograr que los miembros de su casa le notaran y aceptaran por igual, pero si así fuera, ya habría tenido más "amigos"... Entonces era otra cosa.

Giada pensó y pensó sin conseguir nada, el año casi terminaba y Tom Riddle se le escapaba de las manos, tenía que darle algo en que entretenerse de momento... Riddle solo podría estar pensando en... Una idea pronto apareció en su mente... ¿Cómo no lo había visto antes? Riddle quería saber su origen. Era momento de que ella le diera algo de valor, como... Sonrió de tan solo pensarlo. Podría funcionar. Caminó por los pasillos del castillo hasta salir de él y llegar junto al lago, en donde vio a lo lejos a Tom, para su suerte vio algo interesante... Había una serpiente junto a él...

Nunca he conocido a alguien como tú...—Escuchó el siseo de la serpiente que la dejó desconcertada, ¿Cómo es qué podía entender a las serpientes si no tenía parte del alma de Voldemort en ella? Se detuvo un momento, eso era imposible...

¿Qué quieress decir?—Giada sintió de pronto un escalofrió, había escuchado a Voldemort hablar pársel antes, tanto al recuerdo del diario como al Señor Oscuro en persona y tuvo que reconocerlo... Se escuchaba tan bien ahora, tan excitante... Esperen, ¿Ella pensó que Tom Riddle se oía excitante hablando con las serpientes? Negó de pronto. ¡Imposible! Debía sacar esas ideas de su cabeza ahora mismo.

No hay muchos con el don. Nunca he conocido a nadie.— Aseguró la serpiente quien se dio cuenta de la presencia de Giada.—Hay una cría humana escuchándonos. ¿Le conoces, joven hablante?

Ssi... Ess mi compañera.—Siseó Riddle.

Lo dicess como ssi fuesse una molesstía.—Dijo la serpiente algo divertida.

Ess algo parescido.—Giada se indigno ante eso. Bien, le daría la información a Riddle y se alejaría de él para dejar de ser una molestia. ¿Ahora que le pasaba?

¿Hablas pársel?—Dijo pareciendo sorprendida, por suerte era una buena actriz y por lo que había escuchado no se molestaría en sentirse mal después, esa seria una buena venganza por ahora.

¿Sabes lo que es, Potter?—Giada asintió.

Por supuesto que lo se.—Murmuró.

Podrías decirme algo más.—Preguntó Tom y Giada se regocijó al ver que el gran Tom Riddle se rebajaba a pedir algo...

Solo si dices lo que opinas de mi en pársel.—Le dijo sonriendo.

Muy Sslytherin de tu parte... Pero eress una molestia.— Giada sonrió feliz, pobre incrédulo. Ahora mismo sentía que le odiaba tan solo por tenerla en ese concepto. Era peor que Malfoy. ¿Cómo es que no se había dado cuenta?

Eso se escuchó como si me dijeras que soy una molestia...—Giada sonrió ante la cara de duda de Riddle.—Cumpliré con mi palabra y te lo diré...

Bien...—Riddle asintió.

Sólo asegura que esa serpiente no me haga nada...—Tom asintió y se lo hizo saber a la serpiente.

No le hagass daño, ella va a acercarsse a nosotross...—Dijo Riddle.

Como desseess, joven hablante.—Escuchó la respuesta pero esperó a que Riddle hablara.

No te hará daño alguno...—Giada se acercó y prefirió sentarse cerca de donde estaba la serpiente antes de acercarse a Riddle.

Eso que hablas se llama Pársel y como ya debes saber es el lenguaje de las serpientes.—Giada esperó a que él hiciera alguna pregunta.

¿Es normal hablarlo?

No lo es, Tom.—Dijo suspirando.—Era una habilidad que poseía el mismísimo Salazar Slytherin, el fundador de nuestra casa aquí en Hogwarts. Salazar quería que el colegio tuviese alumnos de sangre puro, quería que sean más selectos y exclusivos a la hora de escoger alumnos. Los otros tres fundadores no pensaban igual, tanto así que se peleó con Godric Gryffindor que en ese entonces era su amigo. Salazar se fue porque Gryffindor, Ravenclaw y Hufflepuff diferían de su opinión, ellos creían que no solo los que contaran con una pureza de sangre debían asistir a Hogwarts sino que también mestizos e hijos de muggle.

Eso lo sabía, algo de ello...—Dijo pensativo, sabía que Slytherin tenía una cierta preferencia por la pureza de sangre.

Pero antes de irse creó una cámara en alguna parte del castillo en donde dicen que encerró un monstruo que cuando sea el momento adecuado terminara lo que Salazar Slytherin empezó.—Dijo sonriendo.

¿Cómo haría tal cosa?—Giada sonrió, Riddle estaba justo en donde lo quería, pero le llamó la atención que la serpiente le prestara tanta atención de repente.

¿Qué ssucede?—Preguntó Tom a la serpiente.

Essta cría huele exquissita.—Siseó algo parecido a un ronroneo.

Tom miró a Giada con la boca abierta, sin saber que decir ni como tomarse aquello... Más cuando provenía de una serpiente. Querido Merlín... Por su parte, Giada ignoró ese comentario.

¿Sucede algo?—Riddle se apresuró a negar.

Es algo pequeña pero tendrá buenass críass.—Giada se sonrojo.

¿Podrías decirme algo más?—Giada asintió.

Y solo el heredero de Slytherin puede abrir la cámara de los secretos y liberar lo que se encuentra dentro de ella.—Terminó de contar esa parte.—La han buscado por años, nunca han dado con ella.

¿Crees que yo podría ser...?—Tom Riddle no terminó la pregunta, aún sin saber que pensar.

¿El heredero de Slytherin?—Riddle asintió.—¿Quizás?

Pero viví siempre en un orfanato y...—Riddle se dio cuenta que había hablado de más.—Y tengo un apellido muggle.

El pársel no es algo adquirido, Tom. El pársel es algo innato, algo heredado.—Aseguró Giada.—Incluso si nuestros compañeros supieran esto pasarías ahora mismo a ser líder de los Slytherin... El pársel es apreciado entre nosotros.

No se lo cuentes a nadie, Potter... Te lo pido.—Giada asintió.

¿Buscarás la cámara de los secretos?—Le preguntó.

Si. Estuve buscando en los registros de Hogwarts para ver si mi padre había estudiado aquí...—Giada le interrumpió.

¿Por qué descartaste a tu madre?

Nunca pensé en ella como posible bruja porque murió al darme a luz, supuse que si se tratase de una podría haber impedido de alguna forma su muerte.—Giada asintió.

Quizás, pero hay ocasiones que ni la magia puede detener lo inevitable.—Giada sonrió triste en ese momento.—Nadie sabe que es lo que tengo yo... De cierta forma, muero cada día que pasa... En cualquier momento puedo morir y mi familia hace lo que sea por mantenerme con vida pero llega el momento en que ya no quieres visitar a los medimagos ni que te hagan dormir por días, solo quieres que termine... Pero se que esto que se no puedo decírselo a nadie, menos si los escuchan los oídos incorrectos. No es ser débil ni un fracaso, es estar cansado y querer un final. Aunque hoy en día no lo puedas comprender, tu madre te amaba tanto que te llevó en su vientre nueve meses aunque ella sabía que podría morir pero te escogió a ti, Tom. Y eso es admirable.

Giada sonrió.

¿Qué quieres decirme?

No odies a tu madre por dejarte en un lugar como en el que estas viviendo. Siempre piensa que pudo ser peor e intenta salir adelante. Se que lo lograras...—Giada sonrió conciliadora.

¿Por qué?—Giada en un impulso se acercó a Riddle levantando la mano para acariciar su rostro...

Porque creo en ti, Tom.—Le susurró para ver que Tom Riddle se estremecía ante sus palabras.—Creo que debo ir a terminar de hacer mi equipaje.

Tom asintió sin decir nada más, mientras ella regresaba al castillo. Aquello había sido raro, sin lugar a dudas. La risa de la serpiente se escuchó detrás de Tom que no hizo nada más que fulminarla con la mirada al reptil.

Essa cría ess rara...—Siseó.—¿Ess tu pareja, hablante?

No lo ess...—Contestó frustrado.—Ella ya tiene pareja y no ssoy yo.

Comprendo tu mal humor, joven hablante...—Se burló con cuidado la serpiente.

Tom deseaba hechizarla en ese mismo momento pero recordó que no tenía ninguna varita a mano, había pensado que Potter era una molestia y de verdad lo era, más con esa serpiente diciendo tales cosas de ella. Tenía que alejarla poco a poco de él. Tenía que hacerlo. Lo último que escuchó fue la risa siseante de la serpiente que volvía al bosque prohibido, donde Tom deseaba se quedase y no volver a verle.

Esa misma tarde, cuando Tom preguntó a Rosier por la joven este le dijo que el hermano había llegado a llevársela ya que no quería que Giada viajara en el tren y que las autoridades del colegio habían aceptado para no tener problemas con Lord Potter que de por si seguía molesto. _

Miércoles 20 de Marzo de 2.013.

San Mungo_ Mundo mágico.

Por más que Draco había investigado no había encontrado nada, en absoluto. Era como intentar encontrar salida de un laberinto en el que te habían maldecido en perderte sin vuelta a tras. Eso le frustraba y mucho. Granger y Weasley estaban siempre rondando y la primera ayudaba a Draco con información de posibles enfermedades muggles, las cuales fueron descartadas de inmediato. Ginevra Weasley era otro caso perdido, siempre que iba de visita le juraba amor eterno a Potter, diciéndole que por más que él ya no la quisiera ella le era fiel a sus recuerdos juntos y que nadie era tan bueno como él... Aunque Draco sabía que la chica estaba más que loca y que por decirlo de una forma menos insultante, Ginevra Weasley era una devoradora de hombres.

Era ya de noche, él debía quedarse a trabajar, recién se había despedido de los amigos de Potter y ya estaba cansando. Más cuando sabía que todo lo que hacía era una perdida de tiempo. Podría ir a su consultorio privado o ir a ver a Potter para asegurarse de que estuviera bien, opto por lo segundo. Porque en momentos como esos solo Potter tenía su atención pero no le malinterpreten que es a nivel profesional. Potter era su paciente y su responsabilidad.

Como todo héroe, Potter tenía privilegios... El mejor médico atendiendo su caso, una habitación espaciosa en la que solo estaba él, etc, etc...

Entro al cuarto para sorprenderse al ver a cuatro figuras cerca de Potter con capuchas cubriéndole el rostro.

¿Quienes son? No tienen permitido estar aquí.—Dijo demandante Draco.

Perdónenos, sanador Malfoy...—Habló una melodiosa y sensual voz, la mujer se quitó la capucha para hacerle frente, dejando a Malfoy sin habla.—Pero necesitábamos venir hoy aquí, a este lugar y encontrarnos con usted.

¿Astoria?—Preguntó Draco mirando a la mujer, se veía joven, hermosa... Tan parecida a su mujer que por un momento les confundió. Tenía cabello negro, suelto y ondulado. Sus ojos eran tan intensos, ojos azules profundo, muchos más oscuros que los de Astoria. Figura delicada pero era imposible no ver lo preciosa que era... Era única...

Casi adivinas, Draco Malfoy.—Dijo la mujer borrando su sonrisa para mirarle fijamente.—Me llamo Asteria, no Astoria.

¿Qué hacen aquí?—Draco volvió a ponerse serio, aun desconfiado de los otros tres que no se habían identificado con él.

Tenemos un trabajo que hacer...—Dijo la mujer en frente de él.—Y tu nos vas a ayudar.

No se en que podría ayudarles...—Habló Draco.

Sabemos que tiene Potter, pero queremos que cures a alguien primero. Si aceptas, tendrás que hacer un viaje muy largo y estar lejos de tu familia, no será nada fácil. Te costará volver, pero cuando regreses serás el sanador que curó a Harry James Potter, el gran héroe del mundo mágico y no solo un mortifago más del montón.

¿Cómo debo hacer para ver a este paciente?—Preguntó Draco.

Deberás encontrarle, solo busca unos ojos tan verdes e intensos como los del mismísimo gran héroe que derrotó al más grande Señor Oscuro de todos los tiempos. Será increíblemente fácil.—Aquello se escuchaba muy sencillo pero Draco no se dejaría engañar.

Pero...

Debes hacerlo ahora... No puedes despedirte de tu familia.—Explico.

¿Y ellos? ¿Quienes son?—Asteria sonrió, mostrando su perfecta dentadura.

Te ayudaran en un principio pero luego estarás solo.—Astería se acercó a Harry, mirándolo por un momento y perdiéndose en su hermoso rostro, algo que no pasó desapercibido para Draco.

¿Cómo van a ayudarme?—Draco preguntó desconfiado sin saber cuanta razón tenía para hacerlo.

Uno de los hombres lanzó un hechizo de silencio en el lugar, sorprendiéndole.

Lo que te diré no puede salir de aquí y te diré todo si aceptas.—Draco no necesitaba pensarlo, ya sabía su respuesta.

Acepto.—Murmuró.

Perfecto.—Dijo sonriendo, lo que supo Draco después de eso fue que la otra mujer y uno de los hombres le tenían sujeto por los brazos impidiéndole realizar cualquier movimiento que quisiera hacer.

¿Qué estás haciendo?—Pregunto asustado.

Primero debes olvidar que nos conociste...—Aseguró la mujer...

Pero si solo te vi a ti...—Dijo el heredero Malfoy luchando para liberarse. En ese momento el hombre que seguía apartados de ellos se acercó quitándose la capucha...

¿Voldemort?—Jadeó sin saber que decir... Porque había visto algunas fotos que tenía su abuelo en su habitación en donde estaban ellos en su época de colegio y se le parecía de una manera increíble a ese Tom Riddle de la fotografías pero una versión más madura. El desconocido sonrió de lado, para después mirarle como si fuera basura en sus zapatos...—¿Quienes son en realidad y por qué te pareces tanto a Tori?

Draco quería saberlo, aunque tuviese que llevarse el secreto a la tumba.

Obliviate.—Siseó el hombre. Draco dejó de luchar y miró con atención a los que estaban frente a é.

Asteria...—Le apresuró el hombre que allí estaba.

Para que Harry Potter sane, deberás ir a finales de 1.940 o principio de 1.941... Tienes que hacer algo para entrar al colegio, allí estará una chica de Slytherin a la que debes curar, nosotros te ayudaremos desde aquí.—Draco asintió.

¿Sanaran a Potter?

Aún no. Si queremos tener suerte, Potter debe seguir durmiendo un poco más.—Respondió la mujer.

Como se que son de fiar...

Eso es lo divertido.—Aseguró el hombre—No lo sabes...

¿Ustedes son pareja?—Preguntó curioso. Ellos rieron, los que le tenían sujetos también... Quizás la mujer que se parecía a su Tori era pareja del otro hombre y el que se parecía a Riddle era pareja de la otra mujer. No que importara pero en ese momento estaba nervioso.—No es de mi incumbencia... ¿Cómo harás para que vaya a ya saben donde?

El hombre tomó su varita y comenzó a hablar en pársel, cosa que a Draco hizo recordar los tiempos malos, aquel hombre debía ser Voldemort...

Solo recordaras tu misión y quien eres, nosotros quizás no existiremos en ese momento pero vale la pena intentarlo.—Aseguró la mujer.

Pero Draco estaba mirando brillar la cicatriz de Potter que parecía reaccionar a las palabras del hombre desconocido... Lo último que vio fue una luz cegándole y un tirón en su ombligo como cuando se aparecía. Lamentaba no poder despedirse de Tori ni de Scorpius... Pero ya no había vuelta atrás.

Ha funcionado, Asteria.—Susurró el hombre, viendo a Draco desaparecer ante sus propios ojos, al fin lo habían hecho, a partir de ese momento todo iba a estar bien. Y lo sabían.

Claro que si.—Susurró para acercarse a un inconsciente Harry Potter a quien miró detenidamente.—Tu en cambio no debes volver a despertar, no aún...

La mujer hizo un hechizo sin varita y sin usar su voz, Harry parecía estar en mejor estado pero en un aún más profundo sueño...

¿Qué haremos ahora?—Preguntó la otra mujer.

Esperar, no queda esperar.—Asteria beso la frente de Harry para alejarse y volver a ponerse la capucha y mirar al héroe del mundo mágico. Luego los cuatro desaparecieron dejando vacío el lugar, ya no tenían nada que hacer por el momento. Solo cuidar que nadie se entrometiera y despertara a Potter. Eso seria sencillo con Malfoy fuera del juego.

Continuará.

Hola. ¿Qué opinan de este capítulo? ¿Y de los cuatro personajes misteriosos? ¿Cómo piensan que va a seguir la historia de ahora en más?Misterio y más misterio... ¿Suficiente cuota de drama? Draco ya esta en donde debería estar... XD No puedo decir más.

Lamento las posibles fatas de ortografía.

Nota: Asteria es una diosa griega. Diosa de la Astrología y la Nigromancia, su nombre significa "Estrella caída". Por otro lado, si mi mente no me miente y engaña vilmente, creo que Asterias significa estrella de mar...

¿Sacando conclusiones?

Pensé que como me había demorado más de una semana desde que publiqué el capítulo siete, debía subir dos este domingo... Bien, así que aquí dejo el capítulo nueve después de pocas horas del capítulo anterior. Y prometo que quizás esto podría repetirse si me dejan comentarios en ambos capítulo... JAJAJAJA

Cecilia695: Gracias por comentar el otro capítulo. Y la historia de Harry y Giada es un tanto complicada, uno de ellos debería no existir pero existen... Aunque en distinto tiempo pero de cierta forma afectando al otro. Por allí pondré una teoría para explicarlo mejor. Creo que todo es posible. Saludos.

EmmieSauce: Oh, aquí he decidido subir este capi... Gracias por comentar... Saludos.

Mandy 1890: Gracias. Aquí subo otro capítulo... Ya estoy terminando el capítulo trece... y quise hacer esto... Ojala y a todos les agrade la continuación... Saludos.